viernes, 19 de noviembre de 2010
Los procesos
La Sala 600 de los procesos de Nuremberg reabre convertida en museo
Gemma Casadevall
Berlín, 19 nov (EFE).- La Sala 600 que acogió los Juicios de Nuremberg reabre sus puertas como museo, en su emplazamiento original de esa ciudad del sur de Alemania donde Hitler escenificó sus congresos nazis y donde tras la Capitulación se juzgó a la cúpula del Tercer Reich.
El "Memorium Nürnberger Prozesse" es el nombre que recibirá el espacio de 750 metros cuadrados, que acogerá una exposición centrada en el primer juicio contra 24 responsables del régimen, más los doce procesos posteriores contra otros cómplices activos del nazismo.
La inauguración oficial será el domingo, coincidiendo con el 65 aniversario de la apertura del gran juicio, que sentó a Hermann Göring y Rudolf Hess, entre otros, en el banquillo de los acusados del Tribunal Militar aliado.
Junto a las imágenes conocidas de los acusados escuchando con rostro pétreo y provistos de auriculares los cargos que se les imputaban -crímenes de guerra, crímenes contra la Humanidad, conspiración contra la paz mundial, entre otros-, la muestra documentará todo el entorno que rodeó el proceso.
Se documentará asimismo el pliego de la acusación instruido el 18 de octubre de 1945, en Berlín, preámbulo del proceso abierto un mes después contra la cúpula del Reich, que se prolongó durante 218 vistas.
Lo acompañarán, repartidos en cuatro espacios, fotografías, películas y otro material audiovisual, en su mayoría material de archivo rescatado tanto de fondos documentales de las cuatro potencias aliadas como de la propia ciudad de Nuremberg.
La superficie expositora quedará alojada en la planta superior del Tribunal de Justicia. La propia Sala 600 estará abierta al visitante únicamente los días en que no haya vistas judiciales.
"Hay quien considera que hubiera sido mejor dejar de celebrar juicios en la Sala 600 y que sólo se utilizara como museo. Finalmente se optó por una función mixta", explicó a Efe Stefan Franke, presidente del Tribunal Territorial de Nuremberg, en una presentación previa del Memorial, en Berlín.
Según Franke, esta doble funcionalidad de la Sala obedece tanto a razones prácticas -"la audiencia sigue ahí y no hay otro edificio previsto"- como al concepto: "Se compaginan así ambos sentidos, el histórico y el actual de la labor de la justicia", apunta.
Esta función compartida implicará restricciones a los visitantes, puesto que no podrán acceder a la Sala 600 si se celebran juicios ordinarios. "Tal vez sea igualmente ilustrador visitar, primero, la exposición y asistir luego a un juicio corriente, desde los cuatro puntos de visualización previstos", apunta Franke.
En cualquier caso, sea en el interior de la sala o a través del cristal, el director del nuevo museo y memorial, Matthias Henkel, considera garantizado el ejercicio de "inmersión histórica" que proporcionará la experiencia.
"Celebrar los juicios en Berlín, la que fue capital del Reich, hubiera confrontado a los aliados con problemas logísticos enormes, con la ciudad arrasada por las bombas y el más que precario reparto de competencias tutelares entre los aliados", explicó Henkel.
Los aliados decidieron trasladar el juicio a Nuremberg, otro escenario de alta simbología durante el nazismo, por ser ésta la ciudad que entre 1933 y 1938 acogió los grandes congresos del Partido Nacionalsocialista (NSDAP) de auto-glorificación de Adolf Hitler.
"Juzgar aquí a la cúpula nazi, lo que quedó de ella, o la que no pudo huir tras la capitulación, dio una trascendencia aún mayor a los procesos", según Henkel.
El gran juicio contra los 24 principales acusados terminó el 1 de octubre de 1946 con la lectura de las sentencias, entre ellas once penas de muerte.
A esos primeros procesos de las potencias aliadas siguieron, entre 1945 y 1949, otros doce juicios, en esa misma Sala 600, contra presuntos artífices directos de crímenes nazis o sus cómplices.
Por ahí desfilaron tanto altos funcionarios del régimen, militares y miembros de las SS como profesionales liberales, médicos, juristas, banqueros e industriales y otras piezas "menores" que participaron la gran maquinaria del terror nazi.
Durante años, la tarea de impartir justicia quedó reservada a los aliados. El primer gran juicio contra criminales nazis ya bajo potestad del cuerpo judicial alemán fueron los llamados "Procesos de Auschwitz" instruidos por el fiscal Fritz Bauer, entre 1963 y 1965. EFE
gc/jcb/ih
(foto)
martes, 16 de noviembre de 2010
CDU se rebaja a temer a los Verdes
Merkel impone su ley y lanza a la CDU contra la creciente "amenaza verde"
Gemma Casadevall
Karlsruhe (Alemania), 16 nov (EFE).- La Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) cerró hoy su congreso con una Angela Merkel arropada por su formación y lanzada a una contienda electoral más centrada en los Verdes que en su tradicional rival, el Partido Socialdemócrata.
Ratificada como líder indiscutible de la CDU y jaleada como artífice de la recuperación económica por su no siempre conciliador homólogo de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Horst Seehofer, Merkel llamó a la movilización, tras imponer una a una sus consignas al millar de delegados reunidos en Karlsruhe (suroeste del país).
Seehofer, invitado de honor al congreso de su partido hermano, se deshizo en elogios con la canciller alemana -"nuestro crecimiento económico es el crecimiento económico de Angela Merkel", dijo- y secundó asimismo su parecer sobre quién es el enemigo a batir: los Verdes.
Para el líder bávaro, como para la canciller, llegó el momento de "desenmascarar" a los ecopacifistas, a los que ambos tacharon de retrógrados, porque "se oponen a todo progreso", y de oportunistas ya que lideran causas, como la antinuclear, que no resolvieron a tiempo cuando eran socios de Gobierno de Gerhard Schröder.
Los Verdes, surgidos en los años 80 como movimiento alternativo, son ahora una amenaza no sólo para la CDU/CSU, sino también para el tradicional reparto de papeles entre los grandes partidos y los minoritarios.
Entre marzo y septiembre de 2011 se celebrarán elecciones en seis de los 16 estados federados alemanes -Sajonia Anhalt, Renania Palatinado, Baden-Württemberg, Bremen, Mecklenburg-Antepomerania y Berlín.
La cita más comprometida para la CDU son los comicios de Baden-Württemberg, donde se sitúa Karlsruhe, porque los sondeos dan por derrotado al actual Gobierno de la CDU y los liberales, que son además los dos principales partidos del actual Ejecutivo nacional en Berlín.
Por eso, los medios alemanes han llegado a hablar del "fin de la era Merkel" si la coalición de centro-derecha es vencida en estas elecciones, no sólo porque Baden-Württemberg es un tradicional feudo conservador, sino también porque se agravaría su posición en el Bundesrat (cámara alta).
La coalición de Merkel -CDU/CSU y el Partido Liberal (FDP)- perdió la mayoría en esta cámara, por donde pasa un 70 por ciento de las leyes nacionales, tras su derrota en Renania del Norte-Westfalia este mismo año.
Perder además Baden-Württemberg es algo que no puede permitirse Merkel, máxime cuando los sondeos dan por finiquitada su alianza con los liberales en el Gobierno federal.
Los Verdes, que celebrarán este fin de semana su propio congreso en Friburgo, vecina a Karlsruhe, han sabido movilizar tanto a su electorado de siempre como a nuevos seguidores y los sondeos los sitúan sobre el 20 por ciento o midiéndose con los socialdemócratas.
Las elecciones de Baden-Württemberg, en marzo, podrían ser su catapulta, lo que favorece, además, la figura de su presidente, Cem Öezdemir, hijo de inmigrantes turcos nacido en ese "Land".
En la ciudad-estado de Berlín, gobernada por socialdemócratas y poscomunistas, los Verdes aspiran incluso a la victoria absoluta, lo que les respaldaría como teórico nuevo "Volkspartei" del espectro alemán, como se denominan a las fuerzas mayoritarias en el país.
La amenaza son los Verdes, en las filas de Merkel y en las de los socialdemócratas, de los que los ecopacifistas fueron, cuando lo permitió la aritmética electoral, socios minoritarios de Gobierno.
El congreso de Karlsruhe era la última gran cita de Merkel con sus bases antes de la ronda electoral que se perfila dramática y el partido se ciñó a todos sus dictados, incluidos aquellos que topaban con la opinión en contra de varios de sus ministros.
Ese fue el caso de la prohibición de los test genéticos a los embriones fecundados in vitro, que Merkel defendía a rajatabla y que acabó imponiendo por la mínima (un 51 por ciento de los votos).
Fue un porcentaje con sabor a victoria parca para una líder ratificada en el cargo por un 90,4 por ciento de los apoyos el lunes, con un discurso claramente dirigido al ala más conservadora del partido y una encendida defensa de los valores cristianos.
"Merkel nos ha dado el espaldarazo que necesitábamos, emocional como nunca, determinada, con argumentos sólidos. Nos corresponde a nosotros ahora movilizar a las bases, en cada una de nuestras delegaciones", comentó a Efe Gisela Manderla, delegada berlinesa.
"La canciller encontró el tono y el contenido. ¿Será suficiente para defender nuestra posición? Veremos. La CDU es la sensatez, los Verdes tienen la fuerza de la calle. Tal vez no estaría tan mal unir ambas componentes. Mejor eso que entregar nuestro Land al caos roji-verde", indicó Heinz Müller, representante badense. EFE
gc/jpm/acm
(foto) (audio)
Gemma Casadevall
Karlsruhe (Alemania), 16 nov (EFE).- La Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) cerró hoy su congreso con una Angela Merkel arropada por su formación y lanzada a una contienda electoral más centrada en los Verdes que en su tradicional rival, el Partido Socialdemócrata.
Ratificada como líder indiscutible de la CDU y jaleada como artífice de la recuperación económica por su no siempre conciliador homólogo de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Horst Seehofer, Merkel llamó a la movilización, tras imponer una a una sus consignas al millar de delegados reunidos en Karlsruhe (suroeste del país).
Seehofer, invitado de honor al congreso de su partido hermano, se deshizo en elogios con la canciller alemana -"nuestro crecimiento económico es el crecimiento económico de Angela Merkel", dijo- y secundó asimismo su parecer sobre quién es el enemigo a batir: los Verdes.
Para el líder bávaro, como para la canciller, llegó el momento de "desenmascarar" a los ecopacifistas, a los que ambos tacharon de retrógrados, porque "se oponen a todo progreso", y de oportunistas ya que lideran causas, como la antinuclear, que no resolvieron a tiempo cuando eran socios de Gobierno de Gerhard Schröder.
Los Verdes, surgidos en los años 80 como movimiento alternativo, son ahora una amenaza no sólo para la CDU/CSU, sino también para el tradicional reparto de papeles entre los grandes partidos y los minoritarios.
Entre marzo y septiembre de 2011 se celebrarán elecciones en seis de los 16 estados federados alemanes -Sajonia Anhalt, Renania Palatinado, Baden-Württemberg, Bremen, Mecklenburg-Antepomerania y Berlín.
La cita más comprometida para la CDU son los comicios de Baden-Württemberg, donde se sitúa Karlsruhe, porque los sondeos dan por derrotado al actual Gobierno de la CDU y los liberales, que son además los dos principales partidos del actual Ejecutivo nacional en Berlín.
Por eso, los medios alemanes han llegado a hablar del "fin de la era Merkel" si la coalición de centro-derecha es vencida en estas elecciones, no sólo porque Baden-Württemberg es un tradicional feudo conservador, sino también porque se agravaría su posición en el Bundesrat (cámara alta).
La coalición de Merkel -CDU/CSU y el Partido Liberal (FDP)- perdió la mayoría en esta cámara, por donde pasa un 70 por ciento de las leyes nacionales, tras su derrota en Renania del Norte-Westfalia este mismo año.
Perder además Baden-Württemberg es algo que no puede permitirse Merkel, máxime cuando los sondeos dan por finiquitada su alianza con los liberales en el Gobierno federal.
Los Verdes, que celebrarán este fin de semana su propio congreso en Friburgo, vecina a Karlsruhe, han sabido movilizar tanto a su electorado de siempre como a nuevos seguidores y los sondeos los sitúan sobre el 20 por ciento o midiéndose con los socialdemócratas.
Las elecciones de Baden-Württemberg, en marzo, podrían ser su catapulta, lo que favorece, además, la figura de su presidente, Cem Öezdemir, hijo de inmigrantes turcos nacido en ese "Land".
En la ciudad-estado de Berlín, gobernada por socialdemócratas y poscomunistas, los Verdes aspiran incluso a la victoria absoluta, lo que les respaldaría como teórico nuevo "Volkspartei" del espectro alemán, como se denominan a las fuerzas mayoritarias en el país.
La amenaza son los Verdes, en las filas de Merkel y en las de los socialdemócratas, de los que los ecopacifistas fueron, cuando lo permitió la aritmética electoral, socios minoritarios de Gobierno.
El congreso de Karlsruhe era la última gran cita de Merkel con sus bases antes de la ronda electoral que se perfila dramática y el partido se ciñó a todos sus dictados, incluidos aquellos que topaban con la opinión en contra de varios de sus ministros.
Ese fue el caso de la prohibición de los test genéticos a los embriones fecundados in vitro, que Merkel defendía a rajatabla y que acabó imponiendo por la mínima (un 51 por ciento de los votos).
Fue un porcentaje con sabor a victoria parca para una líder ratificada en el cargo por un 90,4 por ciento de los apoyos el lunes, con un discurso claramente dirigido al ala más conservadora del partido y una encendida defensa de los valores cristianos.
"Merkel nos ha dado el espaldarazo que necesitábamos, emocional como nunca, determinada, con argumentos sólidos. Nos corresponde a nosotros ahora movilizar a las bases, en cada una de nuestras delegaciones", comentó a Efe Gisela Manderla, delegada berlinesa.
"La canciller encontró el tono y el contenido. ¿Será suficiente para defender nuestra posición? Veremos. La CDU es la sensatez, los Verdes tienen la fuerza de la calle. Tal vez no estaría tan mal unir ambas componentes. Mejor eso que entregar nuestro Land al caos roji-verde", indicó Heinz Müller, representante badense. EFE
gc/jpm/acm
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