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lunes, 9 de febrero de 2026

Derribos Donald


La Conferencia de Seguridad de Múnich alerta del impacto global de la "bola de demolición" de Trump




El presidente de EEUU, Donald Trump, a su llegada a Washington este lunes. / JOSÉ LUIS MAGANA / AP
 Gemma Casadevall    Berlín09 FEB 2026 

El mundo está bajo los efectos de una política de "demolición" cuyo máximo representante es Donald Trump, quien muestra además una "inquietante afinidad" con Vladímir Putin, mientras que Europa reacciona al shock derivado de las amenazas de anexión de Groenlandia "buscando cautelosamente una mayor autonomía": estas son las conclusiones del Índice Anual de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), basado en encuestas entre la población de las grandes economías mundiales y difundido ante el foro que se abre el próximo viernes en la capital bávara.

El título general del informe, de un centenar de páginas sin contar sus apéndices, es suficientemente elocuente: "Bajo destrucción". Es un título "deliberadamente provocador", explicó el presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, reflejo del descontento mayoritario y creciente de la población de países del G7 --Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido e incluso EEUU--, así como Brasil, China, la India y Sudáfrica. En el vecino Canadá, ese descontento se sitúa en el 71%, en lo que respecta a los efectos hacia el propio país, porcentaje que sube al 79% para el resto del planeta.

Trump es la figura de referencia de los cinco apartados del índice, inclusive el referido a la región asiática y China. A Putin se le menciona menos de una decena de veces. "Nuestros ciudadanos se preguntan de dónde viene el afán por destruir. Se aprecia una tendencia general entre líderes que no plantean reformar, sino destruir a partir de ideas radicales", explicó el autor principal del estudio, Tobias Bunde.

El foco de las alertas ciudadanas está en la Casa Blanca y su presidente, el más prominente entre quienes "prometen liberar al país de las restricciones impuestas por el orden internacional". Con ello se ha entrado en el proceso de destrucción de un orden internacional construido hace 80 años y liderado por EEUU, sobre las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, añade el informe.

Trump por supuesto no actúa solo. Siguen su órbita líderes como el presidente argentino, Javier Milei, o magnates multimillonarias como Elon Musk, destaca el informe. Actúan como "bolas de demolición" que en lugar de reformar derriban estructuras, a través de agendas disruptivas basadas que se alimentan de la crispación o descontento de la población con las instituciones democráticas.

Ajuste de cuentas transatlántico

Las conclusiones de la encuesta del MSC no son nuevas. Es más bien un resumen de unas advertencias conocidas. Pero es revelador que parta de ese foro. Es la segunda cita del año de líderes y poderosos tras la de Davos (Suiza) y llama la atención que dedique prácticamente tanto protagonismo en negativo, y bajo ese título, al líder del país que durante décadas ha sido el aliado indiscutible para Alemania. La presencia en Múnich el año pasado del vicepresidente JD Vance levantó ampollas. Se permitió acusar a Europa de "atenazar" la libertad de expresión por su política de aislamiento de la ultraderecha. Este año se espera en Múnich a su secretario de Estado, Marco Rubio, teóricamente más moderado o, al menos, menos dado a verbalizar amenazas. A él corresponderá previsiblemente responder a los contenidos del informe anual. También se espera en la capital bávara a una amplia representación de parlamentarios demócratas, entre ellos a la gran esperanza del partido, Alexandria Ocasio-Cortez.

El presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, prevé contar con la presencia de unos 60 líderes, más casi un centenar de ministros y representantes de 40 organizaciones internacionales. El canciller alemán, Friedrich Merz, ejercerá de anfitrión más o menos oficioso, en la que será su primera intervención en Múnich como jefe del Gobierno. La anterior edición del foro se produjo una semana antes de su victoria frente al socialdemócrata Olaf Scholz en las elecciones generales alemanas. Ischinger ha decidido invitar por primera vez a representantes de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza a escala nacional desde esos comicios.

Bulldozers y motosierras contra la democracia

La población percibe sus democracias como excesivamente burocratizadas y judicializadas, expone el informe. El resultado es un nuevo clima político donde los líderes "que emplean excavadoras, bolas de demolición y motosierras son admirados con cautela o incluso celebrados abiertamente". Trump se comporta como un "bulldozer" que promete romper la inercia y forzar la resolución de conflictos, desde Oriente Próximo a Ucrania, pero que acaba generando un mundo que "prima a ricos y poderosos", no a la masa de sus votantes.

Los efectos de este giro de la Casa Blanca son "particularmente evidentes" en Europa y en el Indo-Pacífico. Es decir, las regiones que se beneficiaron más de la "Pax Americana". Todo eso ocurre en un momento en que Rusia ha intensificado su guerra híbrida sobre toda Europa, además de su guerra en Ucrania. Al "apoyo vacilante" de Washington respecto a Kiev o la retórica amenazante sobre Groenlandia, territorio autónomo danés, ha reaccionado Europa con inseguridad, mientras China ejerce su dominio sobre toda la región asiática. Un último elemento se suma al mundo en destrucción de Trump: la coerción económica, practicada a través de unos aranceles que rompen las reglas del juego del comercio global representado por la Organización Mundial del Comercio. Todo ello responde a lo que los críticos a Trump reprochan al presidente: su afán por derribar cosas sin haber pensado en una alternativa viable.

El índice 2026 de la MSC refleja asimismo una falta de fe mayoritaria hacia sus gobiernos por parte de la población de países com Francia, Reino Unido y Alemania. El pesimismo y la sensación de impotencia individual o colectiva se ha apoderado de sus ciudadanos. La consecuencia es ese proceso de destrucción sobre el que gira el informe.

martes, 20 de enero de 2026

Regreso a la previa

La Berlinale pone a varios 'reincidentes' en busca del Oso, con Wenders en el jurado



Elle Fanning, Isabelle Huppert y Amy Adams estarán en la Berlinale 2026. / EPC

  Gemma Casadevall    Berlín20 ENE 2026 

Juliette Binoche, Amy Adams, Elle Fanning, Channing Tatum, Pamela Anderson y hasta una nieta de Elvis Presley, Riley Keough, son algunas de las estrellas a las que se espera ver sobre la alfombra roja de la próxima Berlinale, que llevará un total de 22 películas incluidas en la lucha por el Oso de Oro. Fuera de concurso acudirán filmes con Isabelle Huppert, John Turturro y Steve Buscemi. Y en el apartado de homenajes se dará el Oro de Honor a la versátil y guerrera Michelle Yeoh, a la que la directora del festival, Tricia Tuttle, identifica como un "talento rompedor de fronteras geográficas, lingüísticas o cinematográficas". Corresponderá la tarea de repartir los Osos al jurado internacional presidido por Wim Wenders, otra mediática presencia bajo su 'cielo' berlinés.
Tuttle, en su segundo año al frente del festival, reveló este martes el programa al completo de la Berlinale que arrancará el próximo 12 con el estreno mundial, aunque fuera de concurso, de 'No Good Men', de la directora afgana Shahrbanoo Sadat. Entre las películas seleccionadas para la competición destaca la escasa presencia del producciones identificables como "de Hollywood", la apuesta por el llamado cine de autor y el alto número de reincidentes -hasta catorce- o cineastas que ya anteriormente presentaron sus películas en su Berlinale, en algunos casos en la sección oficial.

Potencial latinoamericano


Por segundo año consecutivo no habrá ningún director español en la competición oficial. Pero eso no es tan insólito en el festival berlinés, como tampoco lo es su reconocida preferencia por América Latina. Hay tres películas a competición dirigidas por cineastas latinoamericanos: 'Rosebush Pruning', del brasileño Karim Aïnouz -luchador por el Oso en 2014 con 'Praia do Futuro'-, que interpretan Elle Fanning y Pamela Anderson; 'Moscas', del mexicano Fernando Eimbcke --premio especial del Jurado en 2008 con 'Lake Tahoe'-- y 'Josehine', de la brasileño-estadounidense Beth de Araujo, con Channing Tatum entre sus protagonistas.
También buscarán su puesto en el palmarés cineastas como el húngaro Kornel Mundruczo, con 'At the Sea' que interpreta Amy Adams, así como Lance Hammer, con 'Queen at Sea' y Juliette Binoche enfrentada a los dilemas de la demencia. El cine de animación estará representado por la japonesa 'A new dawn', de Yoshitoshi Shinomiya. Y el apartado de biopics. por 'Everybody Digs Bill Evans', del británico Grant Gee, consagrado al legendario pianista de jazz. Otros cineastas a concurso son Ilker Catak, Emin Alper, Hanna Bergholm Angela Schanelec, Warwick Thornton, Alain Gomis, Anthony Chen, Markus Schleinzer y Hanna Bergholm.
En la selección hay más cine calificable como "familiar" que político, explicó Tuttle en su presentación. Habrá historias de amor o de amor propio, comedias, incluso un western, con lo que la directora del festival quiere plasmar la diversidad del cine actual. Que no haya mayor acento político es algo un tanto insólito en la Berlinale. Pero para Tuttle lo importante es plasmar la "diversidad" del cine actual.

Presencias fuera de concurso

Al cine español se le reservan puestos de relevancia tanto en la pujante sección 'Special Series', a través de 'Ravalear', de Pol Rodríguez e Isake Lcuesta, así como en Panorama, la segunda en importancia de la Berlinale, con la opera prima de Ian de la Rosa 'Iván & Hadoum'.
A Huppert se la verá como 'La condesa sangrienta', en Berlinale Special. A Turturro y Buscemi, en 'El único carterista vivo en Nueva York', en ese mismo apartado. La dirección de la Berlinale, de acuerdo a su costumbre, anunciará más adelante o incluso ya con el festival en marcha quiénes entre el cúmulo de estrellas potencial acudirán finalmente a Berlín.

viernes, 16 de enero de 2026

Vergüenza afortunadamente ajena

Indignación en Noruega por la decisión de María Corina Machado de entregar la medalla del Nobel a Trump



María Corina Machado dice que le ofreció a Trump la medalla del Nobel de la Paz Lucía Feijoo Viera
 Gemma Casadevall    Berlín16 ENE 2026
 
Un Nobel de la Paz no puede "revocarse, compartirse ni transferirse", había recordado el Instituto Nobel Noruego, la víspera del encuentro en la Casa Blanca entre Donald Trump y María Corina Machado. "Los Estatutos del Nobel no imponen restricciones sobre lo que haga el galardonado con la medalla, el diploma o el premio en metálico (...) Independientemente de lo que ocurra con la medalla, el diploma o el premio, es el galardonado origal quien quedará registrado para la historia como su destinatario", precisó este viernes la institución, en medio del alud de críticas ante el 'regalo' a Trump por parte de la líder opositora venezolana.
La explicación del Instituto Nobel era previsible, puesto que así consta en sus Estatutos. El laureado es "libre de conservarlos, venderlos o donarlos". La decisión de Machado tampoco era una sorpresa. A Trump le había dedicado ya Machado el prestigioso galardón, en octubre, al conocerse que era la destinataria del Nobel de la Paz 2025, el premio que codicia el mandatario.
La fotografía difundida por Casa Blanca con Machado entregándole a Trump de la medalla del Nobel, enmarcada en dorado, ha desatado la indignación en Noruega. Se produce en un momento álgido, con Washington desafiando a Groenlandia y a Dinamarca, gran aliado de Oslo.
De "patética" ha calificado la decisión de Machado la analista Janne Haalans Matlary, desde la televisión pública noruega NRK. "En un mundo en que todo se puede comprar o vender, no debería extrañarnos que eso ocurra también con el Nobel de la Paz", escribe el columnista de ese medio Sigurd Falkenberg Mikkelsen, quien recuerda que conceder el galardón a Machado fue ya polémico. La líder opositora califica a Trump de aliado desde antes de la intervención en su país y lo ha ratificado después reiteradamente. Ahora va "a la desesperada" para ganarse el favor de la Casa Blanca, que se decanta por la presidenta Delcy Rodríguez.

Apropiación "absurda"

Las críticas se suceden entre partidos y políticos. "Que reciba la medalla no significa que haya ganado el premio", recuerda la exministra de Defensa y de Exteriores, la conservadora Ine Eriksen Søreide. Desde el co-gubernamental Partido Centrista se critica que Trump se "apropie" del regalo y desde la Izquierda Socialista, aliado del Gobierno del socialdemócrata Jonas Gahr Store, se califica lo ocurrido de "absurdo".
El Partido Rojo, también aliado externo del Gobierno, considera que el Comité Nobel debe reformarse. "Que la medalla cuelgue de la oficina de Trump se debe a la decisión del Comité Nobel", según el portavoz del partido, Bjornar Moxnes. Sus cinco miembros son designados por el Parlamento noruego. Deberían, en cambio, ser elegidos por sus méritos y cualificación, apunta Moxnes.

martes, 30 de abril de 2024

Berlín contra Managua

La Haya deja las manos libres a Alemania para exportar armas a Israel



Gemma Casadevall

El Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) de La Haya se decantó este martes por Alemania en la demanda presentada por Nicaragua acusando a la potencia europea de "complicidad en el genocidio" de Gaza. El máximo tribunal de la ONU estableció que, "en las circunstancias actuales", no procede aplicar medidas cautelares para frenar las exportaciones de armas alemanas a Israel, según el dictamen leído por el juez Nawaf Salam.

Nicaragua fundamentaba su demanda en la acusación a Alemania de violar la convención contra el genocidio de 1948 al suministrar armas a Israel. El TIJ, que el pasado enero instó a Israel a hacer "todo lo posible" para impedir cualquier acto de genocidio, respondió ahora a la demanda nicaragüense reiterando su preocupación por la situación en Gaza. Pero rechazó el núcleo de la demanda nicaragüense, así como pronunciarse sobre una presunta "complicidad" alemana.

El Gobierno de Managua había optado por limitar su demanda a Alemania y no incluir a Estados Unidos, principal aliado de Israel, ya que este país no reconoce el TIJ. Berlín, que había respaldado explícitamente la posición de Israel en otra demanda formulada por Sudáfrica contra el estado judío, acogió con estupor las acusaciones presentadas por el país centroamericano. El mero hecho de que desde la dictadura de Daniel Ortega se señale a una democracia avanzada europea por presunta complicidad en un genocidio actual era una provocación, desde el punto de vista germano.

Responsabilidad histórica


Alemania practica desde hace décadas el apoyo inquebrantable a Israel por responsabilidad histórica, en tanto que país del que partió el Holocausto. Además del apoyo político como razón de Estado, el año pasado Berlín aprobó exportaciones a Israel por 20 millones de euros, según informaciones recientes del Ministerio de Economía, al que corresponde autorizar todo envío de armas. La mayor parte de estos suministros se aprobaron a raíz de los ataques y toma de rehenes de Hamás del 7 de octubre del año pasado. Salvo excepciones --como es el caso de Ucrania--, Alemania no aprueba entregas de armas a regiones en guerra.

La demanda procedente de una dictadura que acumula violaciones a los derechos humanos generó extrañeza, pero las críticas a las exportaciones de armas a Israel no solo proceden de Nicaragua. Son omnipresentes en las manifestaciones propalestinas que discurren por Alemania y que, como ocurre en Francia o en Estados Unidos, son generadoras de discusiones eternas sobre hasta dónde llega la crítica legítima a Israel y dónde empieza el antisemitismo.

viernes, 23 de febrero de 2024

Niño o niña

La Berlinale, ante un Oso que tanto puede llamarse Pepe como Mahin

Joana Serra




La Berlinale cerró su desfile de 20 aspirantes al Oso con una hermosa y feminista película nepalí, “Shambhala”. Queda por desvelar quién recibe este sábado el Oro de esta 74 edición del festival alemán, que podría decantarse por un hipopótamo llamado “Pepe” como por la vital viuda iraní Mahin.

Nunca hay quinielas fiables en el festival alemán. Se atribuye al jurado la tarea de encontrar su propia película, dar la sorpresa y acarrear con el disgusto general, si resulta que el palmarés no complace a la mayoría. El jurado de la presente edición está presidido por la actriz keniano-mexicana Lupita Nyong’o, pero los motores del veredicto final pueden ser dos cineastas de su equipo: el alemán Christoph Petzold y el español Albert Serra. Ambos representan una perspectiva del cine radical e innovadora, lo que favorece al dominicano “Pepe”. La película, dirigida por Nelson Carlos de los Santos Arias, convierte en narrador al fantasma de un hipopótano huido del zoo del patrón de la droga colombiano Pablo Escobar. Es una historia fascinante, centrada en el destino de un ejemplar entre los centenares de hipopótamos diseminados por el río Magdalena, descendientes de congéneres africanos.

No es una película para todos los gustos. Mucho más fácil para el equipo de Nyong’o sería optar por la iraní “My favorite cake” y su liberada viuda de 70 años que no renuncia al amor. Fue proyectada en ausencia de sus directores, Maryam Moghaddam y Behtash Sanaeeha, por imperativos del régimen de Teherán. Seguiría así la estela de anteriores Oros que la Berlinale ha entregado al cine iraní “resistente”: en 2020 lo ganó "There is no Evil" sin la presencia de su director, Mohammad Rasoulof, mientras que en 2015, fue la sobrina de Jafar Panahi, inhabilitado para rodar, quien recogió el Oro por "Taxi".

Entre las películas favoritas de la crítica internacional, según recoge la revista “Screen”, está la austríaca “The devil’s bath”, con un impresionante Anja Plaschg poniendo el rostro de una mujer sometida al fanatismo religioso y ancentral del siglo XVIII. La alemana “Sterben” bien situada por el trabajo de sus actores, entre ellos Lars Eilinger. Es una cinta de tres horas por capítulos entorno a la demencia, la vejez, el alcoholismo y el suicido, que curiosamente no aboca al espectador a la depresión.

Ya en la última jornada, “Shambhala” fascinó con su historia de una embarazada recorriendo a pie el pedregal nepalí para explicarse a uno de sus esposos -tiene tres, aunque solo uno ejerce de marido-. Su antecedente en el palmarés sería “La boda de Tuya”, Oro en 2007 y rodada en escenarios parecidos, pero en Mongolia. Otra firme candidata a premio estrenada en el tramo final fue la tunecina “Who do I belong to”, una dramática historia de una familia partida por el terrorismo islámico y la brutalidad yihadista contra la mujer.

Han sido varias las historias femeninas de este festival. Entre ellas, la italiana “Gloria”, de Margherita Vicario. Dio alas al festival, especialmente en lo musical, a través de las muchachas de la escuela de música de San Ignacio, en la Venecia de 1800, que descubren el “Pianoforte” y estrenan ante el Papa una pieza pop que podría ir al festival de Eurovisión de Malmö.

El resto del cine europeo aportó sólidas películas como la danesa “Vogter”, con una impactante funcionaria de prisiones ajustando las cuentas a un preso. La francesa “L’Empire” hizo las delicias de los devotos de Bruno Dumont con un irónico tributo a pie de playa de la “Guerra de las Galaxias” o “Juego de Tronos”. No se descarta un puesto en el palmarés para “Langue étrangere”, de la francesa Clarie Burguer, una inteligente película que combina los dilemas de la adolescencia actual con los del mundo adulto.

Menos convincentes resultaron “Small things like these”, pese a la presencia del irlandés Cillian Murphy, o “Hors du temps”, de Olivier Assayas, que acudía a la Berlinale como teórico favorito.

Algo parecido ocurrió con otros dos directores habituales de la Berlinale, el mexicano Alonso Ruizpalacios, que compitió con su multiétnica “La cocina”, o el coreano Hong Sangsoo, con su “A traveleer’s needs”, interpretado por Isabelle Huppert.

La gala de los Osos cerrará el sábado un festival sin títulos españoles a competición. Tras el Oro en 2022 a “Alcarrás”, de Carla Simón, y la Plata de 2023 a Sofía Otero, por “20.000 especies de abejas”, al cine de la península le correspondió mirar el desfile de aspirantes desde la barrera.

sábado, 17 de febrero de 2024

De la cocina de Nueva York al mediático Gael

El romanticismo futurista de García Bernal

Joana Serra


No hay garantía de presencia en la lucha por los Osos de la Berlinale para el cine español, ni siquiera tras dos exitosos años consecutivos -en 2022, con el Oro a “Alcarrás” de Carla Simón y un año después con el de Plata para la actriz Sofía Otero por “20.000 especies de abejas”. Pero, a falta de representantes del cine español, México intercaló al medio su idioma en la sección a concurso, a través de dos películas multilingües: “La Cocina”, dirigida por Alfonso Ruizpalacios, y “Another End”, del italiano Piero Messina y con Gael García Bernal en el papel protagonista.

La primera sumerge al espectador en el caos entre pucheros de un restaurante neoyorquino en hora punta. Se mezclan un español de múltiples acentos latinos con el árabe, el francés o el inglés; la segunda es una “fábula futurista de ciencia ficción muy romántica”, en palabras del actor mexicano, quien fue recibido como un amigo de la casa, ya que es la quinta vez que acude al festival alemán.

A Ruizpalacios le avalaba la buena acogida recibida en 2018 con “Museo” -interpretada precisamente por García Bernal-, a lo que siguió el premio al Mejor Documental recibido en 2022 con “Una película de policías”. Por “La Cocina” discurren todo tipo de excesos, casi tantos con las nacionalidades de los empleados sinpapeles del restaurante. Busca deliberadamente el desorden emocional y físico alrededor de dos personajes -el latino Pedro Ruiz, exponente de la masculinidad tóxica, y la rubia camarera que quedó embarazada. Recorre a partir de ellos el racismo, la indefensión, la lucha por el poder o las reglas de las jerarquías de su microcosmos. “El cine con inmigrantes mexicanos se ha convertido en un género. Yo lo abordo no desde la perspectiva del que lucha por alcanzar Estados Unidos, sino de la soledad de quien llegó hace años y se estableció ahí”, explicó Ruizpalacios.

Compareció el director mexicano con Raúl Briones, el actor que interpreta al broncas machista que es Pedro, aunque en la vida real se presenta como persona de identidad sexual no binaria. Junto a ellos, la actriz Rooney Mara, la camarera que hará estallar la olla a presión o precario equilibrio de una cocina que no puede dejar de funcionar.

“Another End”, la fábula en que García Bernal combina su idioma con el italiano dominante, es una enrevesada película que coloca al protagonista en un futuro donde es posible reencontrarse con el ser querido perdido a través de otro cuerpo. Tiene poco que ver con la cultura mexicana de la muerte, reconoció el actor, y deja una cierta sensación de despropósito. Messina, a quien se presentó como un “alumno ejemplar de Paolo Sorrentino”, se vio confrontado a reiteradas preguntas sobre la intencionalidad filosófica o hasta biológica de una película dotada de buenos actores -acompañan al mexicano Bérénice Bejo, Olivia Williams y Renate Reinsve-, pero muchas incongruencias.

Ambas películas, la de Ruizpalacios y la que protagoniza García Bernal, luchan por los Osos de esta 74 edición de la Berlinale, que abrió el jueves el drama irlandés “Small things like these”, interpretada por Cillian Murphy. La presencia de este actor, aspirante a los Oscar por “Oppenheimer”, alegró la alfombra roja inaugural de un festival que el próximo martes entregará su Oso de Oro de Honor al director estadounidense Martin Scorsese.

“La Cocina” compartió la jornada a competición con la iraní “My favourite cake”, una hermosa historia alrededor de una viuda de 70 de años -magistralmente interpretada por Lily Farhadpour-. Es una mujer que no desiste de su vida amorosa y que se topa en su búsuqeda con un taxista. El filme se presentó en ausencia de sus directores, Maryam Moghaddam y Behtash Sanaeeha, a los que las autoridades iraníes retiraron el pasaporte.

La situación no es nueva en la Berlinale, un festival que lleva años apostando por el sólido cine iraní y muy especialmente con los cineastas que desafían la censura impuesta por su régimen. En 2020, "There is no Evil" levantó el Oso de Oro en ausencia de su director, Mohammad Rasoulof, al que el régimen de Teherán impidió viajar. En 2015, fue la sobrina de Jafar Panahi quien recogió de nuevo el Oro, ahora por "Taxi", que había sido rodada burlando la inhabilitación profesional impuesta al director.

La historia de la viuda y el taxista cautivó a la Berlinale, mientras que otra aspirante a concurso, “A different Man”, causó división de opiniones, pero no dejó a nadie indiferente. Es la tercera película que el neoyorquino Aaron Schimberg presenta en el festival alemán y pone en escena a un hombre con el rostro totalmente deformado por múltiples tumores, pero seguro de sí mismo, frente a otro que, con una malformación algo menos acusada, consigue convertirse en “bello” gracias a un tratamiento experimental, aunque su vida seguirá siendo frustrante. El primero está interpretado por Adam Pearson y el segundo por Sebastian Stand. “Yo también me he tenido que preguntar a menudo hasta qué punto una malformación define a una persona, cómo afecta su vida o su personalidad”, explicó Schimberg, afectado por una malformación labial mucho menor que sus protagonistas. “En mi película, la malformación va más allá de lo físico”, resumió.

Alemania, finalmente, entró a competición con “In liebe, Eure Hilde”, dirigida por Andreas Dresen -otro cineasta habitual en la Berlinale- e interpretada por Liv Lisa Fries, protagonista de la exitosa serie “Babylon Berlin”. Describe la vida de una joven de la resistencia contra el nazismo y coloca al espectador en la labor de identificase tanto con quienes combatieron el Tercer Reich como con quienes se convirtieron en sus cómplices.

jueves, 15 de febrero de 2024

Entre Lupita, Christian y Albert

Abre la Berlinale un drama sobre madres solteras esclavizadas

Joana Serra

La alfombra roja inaugural de la 74 Berlinale se tendió para el irlandés Cillian Murphy, el rostro masculino de un drama real sobre miles de madres solteras esclavizadas por monjas católicas de su país, exponente de un cine denuncia acorde con un festival políticamente comprometido.
„Lo irónico es que represento a un hombre cristiano, confrontado a un acto cristiano en una sociedad que se dice cristiana”, explicó Murphy al presentar „Small things like these“. Le acompañaba su colega Matt Damon, en este caso no como actor, sino como productor -junto a su amigo Ben Affleck- de la película. Con ellos, más Emily Watson, la Berlinale se aseguró su imprescindible aporte de estrellazgo para la inauguración del festival. En los próximos días, aunque no representando a películas en competición, se espera a Kristen Stewart, Carey Mulligan y Adam Sandler, además de al maestro Martin Scorsese, Oso de Oro de Honor de la 74 edición de la Berlinale.
“Small things like these” está basado en un libro de Claire Keegan. Se centra en el drama real de miles de madres solteras esclavizadas en el convento de las Madalenas, entre 1820 y 1990. Además de retenerlas, se les arrebataban sus hijos para darlos en adopción, arropadas por la ley del silencio de la sociedad de la Irlanda católica.
Murphy, firme aspirante a un Oscar por su „Oppenheimer“, presta su mirada de ojos claros a un sencillo carbonero entre cuyos clientela está el convento de las monjas. Es además de escuela de sus hijas, el lugar donde se retiene a jóvenes embarazadas sin marido. Minuto a minuto irá revelando su director, Tim Mielants, el pasado de ese buen esposo y padre, su dilema ante una de las muchachas atormentadas o la extorsión practicada por la madre superiora -Emily Watson-. Es una película deliberadamente lúgubre, con un carbonero que día a día de regreso a casa se limpia frenéticamente manos y uñas negras, como si quiera lavarse una culpa ajena. Se intercalan el presente y el pasado del niño que fue, hijo de una mujer sola que encontró mejor protección.


La película de Murphy fue la primera de las 20 aspirantes al Oso incluidas en la Berlinale, el festival que el año pasado sirvió de palanca internacional a las „20.000 especies de abejas“ de Estíbaliz Urresola Solaguren -Oso de Plata a Sofía Otero- y que el anterior entregó su Oro a „Alcarràs“, de Carla Simón.
Este año no hay directores españoles en la competición oficial, aunque sí dos co-producciones en español -“Pepe“, del dominicano Nelson Carlo de los Santos Arias, y „La cocina“, del mexicano Alonso Ruizpalacios. La primera es una insólita historia donde el „narrador“ es un hipopótamo fantasmal propiedad del patrón de la droga colombiano, Pablo Escobar. En la segunda, Ruizpalacios -premio al mejor documental en 2021 con „Una película de policías- convierte un restaurante de Nueva York en un microcosmos multicultural. También de México buscará su Oso el actor Gael García Bernal, protagonista de „Another End“, del italiano Piero Messina.
Destaca entre el resto de aspirantes al Oso „A traveler’s needs“, del coreano Hong Sangsoo, asiduo a festivales como el alemán, cuya película cuenta con Isabelle Huppert como protagonista.
La tarea de repartir los galardones, que se entregarán el día 24, corresponde al jurado presidido por la actriz keniano-mexicana Lupita Nyong’o -Oscar a la mejor actriz de reparto en 2014 por “12 años de esclavitud”-. Es la primera figura de origen africano al frente del jurado internacional. Será la presencia más mediática de su equipo y compartirá su tarea con dos directores representantes del cine innovador: el alemán Christian Petzold -un asiduo a la competición en ediciones anteriores, aunque nunca se llevó el Oro- y el español Albert Serra.
Las preguntas de los medios se dirigieron reiteradamente a cuestiones políticas. Desde la exclusión en las galas de representantes de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segundo partido en intención de voto a escala nacional, a la guerra en Gaza o la de Ucrania. Petzold, requerido a opinar sobre la decisión de retirar las invitaciones inicialmente repartidas para la AfD, zanjó la cuestión resaltando las manifestaciones multitudinarias que tienen lugar semana a semana contra la ultraderecha en todo el país.
A Serra le correspondió afrontar sucesivas preguntas sobre su „admiración“ al presidente ruso, Vladímir Putin, o al expresidente de EEUU Donald Trump, como había declarado hace unos años en entrevistas. El director catalán, quien trabaja en una película sobre las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, no se retractó, aunque calificó de „irrelevantes“ sus opiniones como cineasta. „He dicho muchas cosas, incluso puedo haber dicho que soy el Papa de Roma. ¿Qué cambia lo que yo diga?“, afirmó. La escritora ucraniana Oksana Zabuzhko, asimismo miembro del jurado, intervino en la cuestión al explicar, irónicamente, que le había regalado un libro a Serra para „educarle“ sobre Ucrania.
La presente Berlinale será la última bajo la fórmula de dirección bicéfala compartida por Carlo Chatrian y Mariette Rissenbeek. Dejarán su puesto entre críticas, ya que se considera que en sus cuatro años de gestión el festival ha perdido relevancia internacional y, en lo mediático, es apenas una sombra respecto a sus rivales europeas, Cannes y Venecia.
Una presencia internacional de primer orden la tienen asegurada en su despedida con el Oso de Honor a Scorsese. Asimismo se espera en Berlín a Sharon Stone así como de la exsecretaria de Estado de EE.UU, Hillary Clinton, ambas invitadas a las galas del „Cinema for Peace“, que discurren en paralelo a la Berlinale.

lunes, 4 de diciembre de 2023

El incombustible amigo brasileño

Lula obtiene el apoyo de Scholz para Mercosur-UE 


Lula y Scholz, en la rueda de prensa en Berlín. /ANNEGRET HILSE / REUTERS

Gemma Casadevall

"Brasil no se rinde. Los brasileños no nos rendimos", aseguró desde Berlín Luiz Inácio Lula da Silva, ante un canciller Olaf Scholz que apelaba al "pragmatismo" para cerrar de una vez el acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea (UE). El líder brasileño cuenta entre sus aliados con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y de su homólogo alemán. Pero con el rechazo tanto del francés Emmanuel Macron como del argentino Alberto Fernández. Ni el apoyo de los socialdemócratas Sánchez y Scholz ni la negativa de Macron se debe a cuestiones partidarias, aseguró Lula. Francia bloqueó el acuerdo tanto con el conservador Nicolas Sarkozy en la presidencia como bajo socialista François Hollande, recordó el líder brasileño. París bloquea el acuerdo con Mercosur por intereses "proteccionistas", según Lula. El rechazo del Gobierno argentino saliente no tiene por qué perpetuarse bajo el electo Javier Milei, aventuró Lula, aunque sin precisar en qué fundamenta estas esperanzas.
El caso es que Lula esperaba ver firmado a finales de esta semana el acuerdo Mercosur-UE, generador del mayor mercado del mundo con 780 millones de ciudadanos. El bloque del Mercosur está integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El marco anhelado por Lula era la cumbre de Mercosur bajo presidencia brasileña en Río de Janeiro que arranca este miércoles, donde se espera a Sánchez representando a la UE. Lula ve en el español al gran aliado europeo en ausencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que "no viajará a Brasil por razones de agenda". "Ignoro qué razones personales tiene (el presidente argentino) para decir que no quiere suscribirlo", añadió. Desde Buenos Aires, el Ejecutivo saliente ha afirmado que "no hay tiempo" para firmar esta semana el acuerdo, cuya negociación está atascada desde 2019.
"Llevamos 23 años trabajando en esto... Yo no me rindo, lo he demostrado toda mi vida. Los brasileños no nos rendimos", enfatizó Lula, mientras Scholz se limitaba a expresar su confianza en que se conseguirá derribar los rechazos persistentes.

Carisma frente a frialdad

Fue un Lula en estado puro, emocional y apasionado, ante un Scholz asimismo muy en su papel; es decir, como exponente de su frialdad. El presidente brasileño ha sido en toda su trayectoria política un invitado habitual en actos del Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz. Pero por encima de las afinidades políticas hay diferencias abismales entre uno y otro.
El presidente brasileño adoptó un tono más cercano al acto público que a una rueda de prensa para recriminar a la ONU que "no cumple con el papel para el que fue creada"; es decir, mantener la paz en el mundo. Y aplicó esta acusación tanto a la guerra de Ucrania como a Oriente Próximo. Imputó a Israel "acciones terroristas" contra la población palestina. Scholz, entre tanto, trataba de defender como "opiniones compartidas" que tanto Brasil como Alemania "condenan los actos atroces del 7 de octubre", es decir, los ataques de Hamás que precipitaron la respuesta de Israel. "Ambos estamos convencidos de que debe haber una solución política y de que ésta se basa en la fórmula de los dos Estados, israelí y palestino", añadió el canciller. Alemania mantiene la línea de la solidaridad incondicional hacia Israel, por razones de responsabilidad histórica, aunque ahora ha endurecido algo el tono hacia Tel Aviv y apremia a proteger las vidas de los civiles palestinos.
Las diferencias se plasmaron asimismo al ser preguntado Lula si invitará a Vladímir Putin a la cumbre del G20 --el grupo de las grandes potencias y de los países emergentes-- que tendrá lugar el próximo año bajo presidencia brasileña. "Será invitado y, si acude, deberá afrontar las consecuencias de la orden de arresto internacional", aseguró. Aludió a continuación a que Brasil ha suscrito el Estatuto de Roma de la Corte Internacional de La Haya, lo que no han hecho ni Rusia ni tampoco, recordó, Estados Unidos. "¿Si será detenido o no? Eso no lo decide el jefe del Estado, sino la justicia", añadió. Mientras Lula se distanciaba algo de su cercanía hacia el líder del Kremlin, Scholz recordó que Alemania es, después de Estados Unidos, el país que más apoyo militar y político ha prestado a Kiev.

Retomar la alianza estratégica rota bajo Bolsonaro


Lula acudió a Berlín para presidir las consultas intergubernamentales germano-brasileñas, las primeras que se celebran en ocho años entre ambos países. Brasil es el primer socio comercial de Alemania a escala de América Latina y Berlín reconoció al país sudamericano aliado preferente en 2015, con la cancillera conservadora Angela Merkel en el poder.
Pero el formato de consultas bianuales quedó en suspenso en 2019, tras acceder Jair Bolsonaro a la presidencia brasileña. Alemania congeló a raíz de la devastadora campaña de deforestación del líder ultraderechista el llamado Fondo Amazónico, instituido junto con Noruega. Con el regreso de Lula a la presidencia se reactivó esta iniciativa amazónica tanto por parte de Berlín como de Oslo. Desde el punto de vista bilateral, el punto esencial de la visita de Lula fue la firma de la llamada Asociación por una Transformación Justa y Ecológica, seguida de la intervención del presidente brasileño ante la Cámara del Comercio y la Industria alemana (DIHK).

sábado, 25 de febrero de 2023

Un Oso para Lucía y un palmarés desbarajustado

 



Berlin dio el Oro al cine social y premió la diversidad sexual con Sofía

Gemma Casadevall

Berlín, 25 feb (EFE).- La Berlinale entregó su Oso de Oro al cine "social", a través del documental sobre un centro psiquiátrico del francés Nicholas Philibert, en una edición del festival cuya reina absoluta fue Sofía Otero, la niña que personifica la defensa de la diversidad sexual en la película española "20.000 especies de abeja".
El máximo premio al filme del realizador francés es una de esas decisiones calificables de poco comprensibles y que probablemente se atribuirán a una supuesta falta de liderazgo de la presidenta del jurado, la actriz estadounidense Kristen Stewart.
"Sur l'Adamant", el filme premiado, no estaba entre las favoritas de los críticos que siguen el festival y fue recibido como una mera exposición o sucesión de pacientes de dicho centro de día, una barcaza en pleno Sena, en el corazón de París.
A "Roter Himmel", la sexta película con que el alemán Christoph Petzold acudía a la Berlinale, se le reservó el Oso de Plata Gran Premio del Jurado, cuando se barajaba para ese filme el máximo galardón. Y se dejó fuera del palmarés tanto a la mexicana "Totem", de Lila Avilés, como a la película de animación japonesa "Suzume", de Makoto Shinkai, ambas recibidas con entusiasmo en el festival.
Sobre el escenario del Berlinale Palast, Sofía Otero compensó con creces los desacuerdos que pueda generar el palmarés del jurado de Stewart, de cuyo equipo formaba parte la directora española Carla Simón, ganadora del Oro en 2022 con "Alcarràs".
"A mi padre, Fernando Otero, el mejor padre del mundo entero", proclamó la joven actriz, mientras entre el equipo de la película y los familiares de la niña presentes en la sala se repartían risas y lágrimas. "A mi madre, a mis hermanos..." siguió Sofía.
El homenaje a su padre, más allá de lo tierno o anecdótico, encaja en lo que es la película de Urresola: una inmersión en una familia del País Vasco, confrontada a la transexualidad de Aitor, el niño que no se identifica ni con ese nombre ni con el género atribuido.
El Oso de Plata a Sofía Otero era un premio al coraje de Urresola, cuya película es su ópera prima. El otro Oso de Plata de interpretación, en ese caso a un papel de reparto, fue para la alemana Thea Ehre, en el papel de una transexual recién salida de la cárcel, en "Bis ans Ende der Nacht" -"Till the End of the night", de Chistopher Hochhäusler.
El cine español y latinoamericano brillaron asimismo en secciones como "Encounters", destinado a nuevos creadores: "El eco", de la mexicana Tatiana Huezo, ganó el premio al mejor documental y también a la mejor dirección de esa sección.
El español Lois Patiño consiguió el premio del Jurado de Encounters por "Samsara", mientras que el premio a la mejor opera prima entre todas las secciones de la Berlinale fue para la argentina "Adentro mío estoy bailando", de Leandro Koch y Paloma Schachmann.
El cineasta español, afincado en Francia, Paul B. Preciado obtuvo una mención especial del jurado de "Encounters", así como el premio al mejor documental de los premios Teddy, orientados al colectivo LGTBI.
La 73 edición de la Berlinale era la cuarta con el italiano Carlo Chatrian y la holandesa Mariette Rissenbeck al frente de la dirección bicéfala del festival, que además recuperó todos sus formatos tras las restricciones de los años anteriores por la covid.
Eligieron un jurado con cinco mujeres y dos hombres: junto a Stewart y Simón integraban el equipo la actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach y la estadounidense Francine Maisler, además del director rumano Radu Jude y su colega chino Johnnie To.
Al margen de las discusiones que pueda generar el palmarés, Chatrian y Rissenbeck lograron en su cuarto año una selección de 19 películas a concurso de calidad alta o suficientemente alta -con alguna excepción-.
Dominó el cine de autor sobre el de entretenimiento. Y se logró de nuevo el objetivo de llenar las salas de cine en distintos puntos de Berlín, con unas 400 películas en las distintas secciones del festival y para un festival que presume de popular, frente al despliegue de estrellas que caracteriza a Cannes. EFE
gc/ie
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Palmarés de la 73 edición de la Berlinale

Berlín, 25 feb (EFE).- El jurado de la Berlinale, presidido por la actriz estadounidense Kristen Stewart y con la directora española Carla Simón entre su equipo, entregó este sábado los premios oficiales de la 73 edición del festival alemán.
La siguiente es la lista de los galardones oficiales a Competición y Encounters, sección dedicada a nuevos lenguajes cinematográficos, así como otros premios destacados.
Oso de Oro: "Sur l'Adamant", de Nicholas Philibert (Francia, Japón)
Oso de Plata Gran Premio del Jurado: "Roter Himmel", de Christian Petzold (Alemania)
Oso de Plata Premio del Jurado: "Mal viver", Joao Canijo (Portugal)
Oso de Plata a la mejor dirección: Philippe Garrel, por "Le grand Chariot" (Francia)
Oso de Plata a la mejor interpretación protagonista: Sofía Otero, por "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola (España)
Oso de Plata a la mejor interpretación de reparto: Thea Ehre, por "Bis ans Ende der Nacht" -"Till the End of the night", de Chistopher Hochhäusler (Alemania)
Oso de Plata al mejor guión: "Music", de Angela Schanelec (Alemania, Francia, Serbia)
Oso de Plata a la contribución artística: "Disco Boy", de Giacomo Abbruzzese (Francia, Italia, Polonia, Bélgica)
Premio al mejor film de Encounters: "Here", de Bas Devos (Bélgica)
Premio a la mejor dirección de Encounters: "El eco", de Tatiana Huezo (México)
Premio Especial del Jurado de Encounters: "Samsara", de Lois Patiño (España)
Premio al mejor documental: "El eco", de Tatiana Huezo (México)
Premio a la mejor ópera prima: "Adentro mío estoy bailando", de Leandro Koch y Paloma Schachmann (Argentina)
Oso de Oro al mejor cortometraje: "Les chinilles", Michelle y Noel Keserwany (Francia)
Oso de Cristal de la sección Generation 14Plus: "Adolfo", de Sofía Auza (México)
Premios principales de los jurados independientes:
Premio Federación Internacional de la Crítica de Cine (FIPRESCI): "The survival of Kindness", Rolf de Heer (Australia)
Premio Teddy al mejor documental: "Orlando, ma biographie politique", de Paul B. Preciado (Francia)
Premio Gilde del Cine Artístico y Teatral: "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola (España)
Premio del Jurado Ecuménico: "Tótem", de Lila Avilés (México)
Premio de los lectores de "Berliner Morgenpost": "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola (España)
Premio de los lectores de "Tagesspiegel": "Orlando, ma biographie politique", de Paul B. Preciado (Francia)
Premio CICAE, sección Forum: "El rostro de la medusa", de Melisa Liebenthal (Argentina). EFE
gc/pddp 

viernes, 24 de febrero de 2023

Última ronda




Carla Simón, ante un reparto de los Osos "compensado, compartido y equilibrado"

Gemma Casadevall

Berlín, 24 feb (EFE).- La directora española Carla Simón, Oso de Oro de la Berlinale 2022 con "Alcarrás", avanza que el palmarés de la 73 edición será "compensado" en el reparto de distinciones, "compartido" por los siete miembros del jurado del que forma parte y "sin imposiciones" de ningún tipo.
La decisión final ya ha sido adoptada, explicó a EFE, en la víspera de la gala de los Osos, obviamente sin dar pistas acerca de quién se alzará con el Oro, pero segura de que "todos nosotros podemos vivir con lo elegido", en alusión al equipo que preside la actriz estadounidense Kristen Stewart.
"Ha habido mucho diálogo y el resultado es un palmarés muy compartido, de acuerdo a la voluntad de Kristen de que todo el mundo se sienta representado", dijo, y también bajo la premisa de que "nadie estará totalmente de acuerdo con todos los premios".
Han sido diez días para visionar las 19 películas a concurso, entre ellas la española "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola, y la mexicana "Tótem", de Lila Avilés, ambas centradas en núcleos familiares: la primera, alrededor de un niño que se identifica como niña; la segunda, desde la mirada de otra niña ante la fiesta de cumpleaños de su padre, un hombre joven que agoniza.
En el jurado hubo un claro dominio femenino, con cinco mujeres frente a dos hombres. Además de Stewart y Simón, lo integraron a actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach, la estadounidense Francine Maisler, el director rumano Radu Jude y su colega chino Johnnie To.
Esta composición "no ha influido en lo elegido", asegura Simón: "no nos hemos dejado llevar por quién ha hecho una película, sino por la película en sí".
Sí se ha notado la alta presencia femenina, sin embargo, en la forma cómo se ha desarrollado el diálogo y la consecución de ese resultado, insiste, "muy compartido".
Simón (Barcelona, 1986) había tenido ya varias experiencias como jurado, aunque no en uno tan numeroso y tampoco en un festival internacional de primera categoría, como la Berlinale.
"Es una responsabilidad. Te das cuenta de cómo un Oso de Oro ha marcado la vida de 'Alcarrás', cómo se ha visto fuera, cómo ha viajado, cómo se ha vendido en tantos sitios. Tienes la sensación de que debes elegir muy bien", explica.
Al mismo tiempo, admite, "te das cuenta de que en las conversaciones al final estás hablando de sensaciones, de intuiciones". Desde esta perspectiva, explica, "te preguntas cómo debían hablar hace un año de 'Alcarràs' y qué sensaciones produjo".
Estar en un jurado es también una manera de "abrir la mirada" hacia unas películas que "tal vez no verías, porque no es tu tipo de cine". La competición de la Berlinale es una especie de "termómetro sobre cómo está el mundo del cine y el mundo en general, los temas nos interesan más", resume.
El trabajo del jurado terminó el pasado jueves, puesto que el equipo de Stewart ve los filmes en sesiones y orden distintos que el discurrir del festival. Este viernes se estrenaban oficialmente las últimas dos aspirantes: "Bis ans Ende der Nacht", de Christoph Hochhäusler, la última de las cinco representantes del cine alemán a concurso, así como la francesa "Sur l'Adamant", de Nicolas Philibert.
Simón ha vivido un año frenético. En 2022 recogió su Oso de Oro embarazada y ahora regresó a Berlín con su bebé, que ha viajado con la directora -y la pareja o los padres de ésta- en muchas de las estaciones derivadas del éxito de "Alcarràs".
"El 1 de marzo me encierro de nuevo en la cueva. Ni una entrevista más", afirma. Tiene escrita una primera versión del guión de "Romería", su tercera inmersión en la familia -como fue "Estiu", premio a la mejor opera prima en la Berlinale de 2017 y luego "Alcarràs".
Empezó a escribir su guión en la pandemia y espera iniciar su rodaje en 2024. Simón advierte una diferencia entre esta tercera película y las anteriores: "Ahora será una reflexión sobre la memoria familiar, no una historia sobre una u otra familia", revela. EFE
gc/jam/pi
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Alemania y Francia cierran la caza del Oso de una Berlinale familiar y de autor

Gemma Casadevall

Berlín, 24 feb (EFE).- La película "Bis ans Ende der Nacht", de Christoph Hochhäusler, la última de las cinco representantes alemanas a concurso, junto con la francesa "Sur l'Adamant", de Nicolas Philibert, cerraron este viernes la búsqueda del Oso de una Berlinale volcada en el cine de autor y familiar.
A Hochhäusler, con un film cuyo arranque recuerda a las producciones televisivas policíacas, y Philibert, con un documental sobre un centro de día psiquiátrico en el Sena, les correspondió la última ronda de un festival cuyo jurado entregará mañana sábado los premios oficiales.
"Bis ans Ende der Nacht" -"Till the End of the Night"- sorprendió con la magnífica interpretación de Thea Ehre, en el papel de una transexual recién salida de la cárcel y utilizada como cebo por su agente domiciliario.
"Sur d'Adamant" fue acogida como el documental "social" de presencia casi obligada en cualquier festival, que retrata uno a uno a los pacientes de un establecimiento que bien podría ser un hostal, en el corazón de París.
El cine alemán cerró así su propio desfile, con un balance más que bueno y un firme candidato al Oso de Oro, Christian Petzold, por sexta vez en la competición de la Berlinale, de nuevo con Paula Beer y un "Roter Himmel" -"A fire"- con el que parece haber encontrado, por fin, la película redonda.
Decepcionó en cambio Margarethe von Trotta, que no consiguió convencer con su "Ingeborg Bachmann", pese a la soberbia interpretación de Vicky Krieps sobre la escritora austríaca, emancipada y exitosa, pero rota por el abandono de su colega Max Frisch.
El nombre de Petzold se baraja en las apuestas que circulan por el festival junto con el de la mexicana Lila Avilés y su "Tótem", la película apoyada en la mirada de una niña -Naima Senties- ante la fiesta familiar que se le prepara por su cumpleaños a su padre, un hombre joven que agoniza entre sus seres queridos.
Conmovió asimismo "20.000 especies de abejas", de la española Estíbaliz Urresola, cuyo personaje central interpreta otra niña de edad parecida, Sofía Otero, en el papel de un niño que no se identifica ni con el género ni con el nombre que se le ha adjudicado, Aitor.
Las preferencias de la revista de la Berlinale, "Screen", se inclinaban a media semana por "Past Lives", dirigida por la surcoreana-canadiense Celine Song y alrededor de una historia de amor abruptamente interrumpida, pero nunca abandonada, entre Corea del Sur, Canadá y finalmente Nueva York.
Pero dos estrenos en los últimos días del festival podrían dar la vuelta a favor de Asia, principalmente "Suzume", de Makoto Shinkai, el regreso del cine de animación japonés a la Berlinale tras el "Spirited Away" de Hayao Miyazaki, ganadora del Oro en 2002 -un máximo premio ex aequo con "Bloody Sunday".
La otra opción asiática es la china "Art College 1994", de Liu Jian, asimismo de animación.
No hay pronósticos sólidos para un festival de cine cuyo palmarés no suele coincidir con las quinielas. El jurado presidido por la actriz estadounidense Kristen Stewart tomó ya su decisión, según avanzó a EFE la directora española Carla Simón, miembro de su equipo y ganadora del Oro en 2022 con "Alcarràs".
Será un reparto de premios "compensado", "compartido" por los siete miembros del jurado del que forma parte y "sin imposiciones" de ningún tipo, explicó.
En el jurado hubo un claro dominio femenino, con cinco mujeres frente a dos hombres. Además de Stewart y Simón, lo integraron a actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach, la estadounidense Francine Maisler, el director rumano Radu Jude y su colega chino Johnnie To.
Esta composición "no ha influido en lo elegido", asegura Simón: "No nos hemos dejado llevar por quién ha hecho una película, sino por la película en sí".
Sí se ha notado la alta presencia femenina, sin embargo, en la forma cómo se ha desarrollado el diálogo y la consecución de ese resultado, sostuvo, "muy compartido" por todos sus miembros. EFE
gc/psh
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lunes, 20 de febrero de 2023

Celebrando la muerte

La mexicana "Tótem" emociona con una hermosa agonía en familia

 Gemma Casadevall


Berlín, 20 feb (EFE).- La película mexicana "Tótem" emocionó hoy a la Berlinale hasta el saludable llanto, a través de la agonía en familia de un hombre joven, al que la directora Lila Avilés arropa con todo el amor posible hasta convertir en celebración la despedida.
La protagonista es un "chiquicuerpo" -en palabras de la realizadora- llamado Sol, la niña que interpreta Naíma Sentíes. Es decir, la hija de Tona, un pintor de talento que fue además el chico más guapo de la playa, ahora en la fase terminal de un cáncer.
Las hermanas del pintor preparan su casa para el que obviamente será su último cumpleaños. Trajinan en la cocina mientras una se tiñe el pelo, la otra se maquilla en el baño o el abuelo médico pasa consulta a sus pacientes con el laringófono que lleva implantado.
Sol es el hilo conductor, pero el hombre joven que agoniza es algo más que un padre. También es la pareja o expareja, el hermano, el hijo, el primo, el amigo o el compañero de viajes de adolescencia, para cada una de las personas que se juntan en esa casa.
"Es una película coral, mi equipo es como una colmena", afirmó la realizadora ante la Berlinale, rodeada en su comparecencia ante los medios de un equipo estrictamente femenino. Acudía a la competición avalada por "La camarista", la película estrenada en 2018 que llevó a la directora (México, 1982) por una cincuentena de festivales.
Además de Sentíes, imán mediático como suele ocurrir cuando se incorpora a un niño en una rueda de prensa, subieron al estrado dos de sus actrices adultas -Teresita Sánchez y Montserrat Marañón- y la productora Louise Riousse.
Desde su aparente sencillez, "Tótem" sumerge al espectador en las múltiples complejidades de ese núcleo familiar, más los amigos o colegas que se suman a la fiesta. A Avilés le bastan 95 minutos de filme para retratar en unos pocos trazos a la hermana manipuladora, la alcohólica o el abuelo que no quiere fiestas, impaciente ante las secuelas de su enfermedad y la que se llevará a su hijo, la misma que le quitó ocho años atrás a su esposa.
Deja espacio para unas risas, entre ellas a raíz de la visita a la casa de una genial santera que teóricamente va a liberarlos de malos espíritus. Se cobrará 2.500 pesos por la visita, a una familia económicamente exhausta para afrontar nuevas terapias e incluso para pagar a la cuidadora de Tona.
"Tótem" destila mexicanidad, tanto por el lenguaje y espontaneidad de sus intérpretes como por la capacidad de convertir en "celebración" la muerte.
La Berlinale quedó así bajo el impacto de una de esas películas ante las que el espectador no tiene por qué luchar para contener las lágrimas, más que justificadas y en ningún momento sensibleras.
Es la segunda película de lo que hasta ahora se ha visto de la competición oficial -que integrarán 19 filmes- que fue recibida con agrado y aplausos, en un festival a cuyo director artístico, Carlo Chatrian suele reprochársele que incorpora a la lucha por los Osos filmes desiguales o sin la talla debida.
La primera gran aspirante al máximo premio se vio el domingo: "Past Lives", de la surcoreano-canadiense Celine Song, que rápidamente se colocó en la cabecera del ránquin de la crítica internacional que publica a diario la revista del festival, "Screen".
También en ese caso, la dirección corresponde a una mujer. Si Avilés cautiva por la mezcla de ternura y sencillez, Song lo hizo con una historia de amor donde todo, incluso la despedida, discurre con suavidad.
La película "familiar" mexicana tendrá su contrapunto, no solo en lo temático, en "La grand Chariot", dirigida por el francés Philippe Garrel y asimismo alrededor de la pérdida del padre, en ese caso el alma que mantiene en pie un teatro de marionetas.
Conforman su elenco tres hijos del realizador, Louis, Esther y Lena, los tres hermanos a los que corresponderá defender la supervivencia del negocio familiar, ya en precario bajo el patriarca, a lo que se suma la cuestión de hasta qué punto es hereditario el amor a ese oficio. EFE
gc/jam/vh
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Helen Mirren convierte a Golda Meir en su nueva "Queen"

Gemma Casadevall


Berlín, 20 feb (EFE).- La actriz británica Helen Mirren presentó hoy ante la Berlinale a una Golda Meir convertida en su nueva "Queen", a través de una película de título inequívoco -"Golda"-, como lo es el propósito de glorificar a la figura que lo inspira, como hizo anteriormente la intérprete con la reina Isabel II.
"Golda fue una mujer increíble, valiente y exponente del compromiso absoluto y de por vida con su país, como lo fue Isabel II con el suyo", afirmó Millen, al presentar ante el festival su película, estrenada en la sección Berlinale Special, fuera de competición.
Dirigida por el realizador israelí Guy Nattiv (Tel Aviv, 1973), el filme incorpora documentación recientemente desclasificada, según explicó su guionista, Nicholas Martin, sobre el contexto de la llamada guerra de Yom Kipur, de 1973.
"Me documenté, leí todo lo que puede leerse sobre el personaje, recabé todas las fuentes posibles, hasta componer mi guión", sostuvo Martin. Su película arranca de la comparecencia de Meir ante una comisión investigadora, confrontada a su presunta responsabilidad en la muerte de miles de soldados.
"A Golda le rompía el corazón cada uno de los soldados muertos en esa guerra", afirmó Mattiv, quien describió a su personaje como una política fuerte y a la vez maternal, hasta hogareña, que horneaba pasteles caseros para recibir a su Estado Mayor o al ministro de Defensa, Moshe Dayan.
Mirren recrea a la fumadora empedernida que fue Meir, una mujer de la que, recordó, "apenas hay fotos en la que no aparezca con un cigarrillo o envuelta en su humo" y que no se desprendió de esa adicción ni a las puertas de la muerte, enferma de leucemia.
El capítulo de la extensa trayectoria de la líder sionista, nacida en Ucrania, en que se centra la película es la guerra de Yom Kipur, lanzada por la coalición liderada por Egipto y Siria, con el propósito de recuperar los territorio perdidos en la llamada Guerra de los Seis Días de 1967.
Se inició en esa festividad judía, tomó por sorpresa al Estado Mayor israelí y al propio Dayan. Israel perdió en unos pocos días tanques, aviones de combate y miles de soldados, hasta que finalmente reencauzaron su propia ofensiva sobre el Canal de Suez.
"Golda no quería la guerra, buscaba proteger a su país, buscaba la paz", defiende Nattiv. Muestra de ello, según el equipo, fue el acuerdo alcanzado -por mediación del entonces secretario de Estados Henry Kissinger- entre Meir y el presidente egipcio, Anwar Sadat.
"Egipto e Israel firmaron la paz. Y ese acuerdo se mantiene", resumió el director israelí, quien admitió que su admiración por la "heroína" que fue, a su parecer, la primera ministra israelí.
Mirren consigue una mimetización perfecta con su personaje. Tras esa caracterización hubo "muchas horas de maquillaje", explicó, hasta pasar de la esbeltez característica de la actriz británica a las formas de una mujer ajena a todo toque de femineidad que fue Meir.
Más allá del uso de prótesis en la nariz, la papada o las infladas piernas, hasta alcanzar las dimensiones de las de Meir, la caracterización de Mirren se plasma asimismo en la mirada, gestos y respuestas de la llamada "mujer de hierro" y aficionada a la pastelería doméstica.
Para su comparecencia ante los flashes de la Berlinale, Mirren había recuperado obviamente sus elegantes trazos y dejado de lado las prendas de hechura hombruna de su personaje, para aparecer vestida de un rosa tan brillante como el rubio de su cabello. EFE
gc/jgb
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jueves, 16 de febrero de 2023

De vueltas con Carla

Kristen Stewart y Carla Simón, los rostros de un jurado joven



 Gemma Casadevall

Berlín, 16 feb (EFE).- La actriz estadounidense Kristen Stewart se ha presentado hoy ante la Berlinale entre temblorosa y responsable, al frente del jurado internacional que elegirá al Oso de Oro de la 73 edición el festival y con la directora catalana Carla Simón como parte de su equipo.

     "Estoy temblando ante tanto talento", ha afirmado Stewart en su presentación ante los medios, en la jornada inaugural del festival que arrancará con la proyección fuera de concurso de "She came to me", una comedia romántica dirigida por Rebecca Miller.

"Tenemos la responsabilidad de darle el Oso a una película que nos impacte a nosotros y, a la vez, que creamos que impactará al público", ha resumido Simón, ganadora en 2022 del Oro con "Alcarrás", un filme al que Berlín dio "una repercusión internacional que nunca hubiera soñado", ha añadido.

Stewart, con 32 años, es la presidenta del jurado más joven de la historia del festival, mientras que Simón (Barcelona, 1986) ganó el Oro con una película hablada en catalán, algo asimismo histórico en el palmarés del festival alemán.

"Somos un jurado joven y muy diverso. Va a ser una experiencia muy interesante", ha comentado a Efe Simón, en un aparte tras su presentación ante los medios. 

Berlín es para esta directora "una fábrica de sueños particular", ha recordado, ya que al triunfo de "Alcarrás" había precedido el premio a la mejor ópera prima obtenido ahí en 2017 con "Estiu 1993" (Verano 1993).

Mientras Simón y Stewart han alternado los términos "responsabilidad" y "búsqueda de lo nuevo", otro Oso de Oro, el rumano Radu Jude, ha recurrido a la ironía ante la pregunta de sus objetivos como miembro del jurado.

"La industria del cine es una mezcla de dinero y estupidez", ha dicho, para explicar que seguía encontrando a quién se preguntaba cómo "una mierda como ésa" pudo darle el Oro en 2021. Es decir, su sátira sobre la doble moral y el sexo viralizado "Bad Luck Banging or Loony Porn".

Completan el equipo de Stewart la actriz iraní Golshifteh Farahani, la directora alemana Valeska Grisebach, la cineasta estadounidense Francine Maisler y el realizador chino Johnnie To.

Farahani ha reflexionado sobre la especial simbología que entraña Berlín, "la ciudad que derribó su Muro", en un momento en que parece que "otros muros están por romperse", pese a los intentos de "otras dictaduras" por socavar vidas humanas, sea en Irán o en Rusia. 

El jurado internacional de Stewart desfilará esta noche ante la primera alfombra roja de este festival, que espera al equipo de "She came to me", encabezado por Anne Hathaway, Marisa Tomei y Peter Dinklage. 

La gala inaugural no será tan ligera como esa película, ya que se espera el mensaje virtual del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a punto de cumplirse un año del inicio de la invasión rusa a su país.

La figura del líder ucraniano centra el documental "Superpower" de Sean Pean, que se estrenará en la sección Berlinale Special, fuera de concurso. 

A la jornada inaugural seguirá el viernes el desfile de las 19 aspirantes a los Osos, entre ellas la española "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola, la mexicana "Tótem", de Lila Avilés, y la portuguesa "Mal Viver", de Joao Canijo.

Habrá cinco representantes alemanas, como "Music", de Angela Schanelec, "Ingeborg Bachmann", de la veterana Margarethe von Trotta, y "Roter Himmel", de Christian Petzold. 

De Canadá acudirá "Blackberry", dirigida e interpretada por el canadiense Matt Johnson, y Reino Unido concursará con "Manodrome", dirigida por John Trengove y con Adrien Brody y Jesse Eisenberg.

Por parte francesa competirá "Sur l'Adamant", un documental de Nicolas Philibert sobre el día a día de un centro psiquiátrico, así como "Le grand Chariot", de Philippe Garrel. Completa el ciclo europeo la franco-italiana "Disco Boy", un duro filme dirigido por Giacomo Abbruzzese. EFE

gc/rml

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miércoles, 15 de febrero de 2023

Post covid

La Berlinale se vuelca en la realidad y en la reconquista con el público

Gemma Casadevall




Berlín, 15 feb (EFE).- La Berlinale abrirá mañana su 73 edición con la exhibición de la comedia romántica "She came to me" para volcarse luego en la realidad, enviar su mensaje solidario a Ucrania y tratar de reconquistar su carácter popular, liberado de las restricciones del covid. 

Las 19 aspirantes a los Osos, sobre las que decidirá el jurado presidido por Kristen Steward y con la directora española Carla Simón entre sus miembros, son un exponente de distintas "crisis actuales", según avanzó el director de la Berlinale, Carlo Chatrian, al presentar su programación.

     El festival pretende ser una "ventana al mundo", con varias películas a concurso volcadas en la infancia, como la española "20.000 especies de abejas", de Estíbaliz Urresola, en torno a una niña transexual, o "Totem", de la mexicana Lila Avilés.

La inaugural "She came to me", fuera de concurso, aportará el tono ligero, con Rebecca Miller en la dirección y Anne Hathaway en el reparto. 

En los días siguientes desfilarán las aspirantes al Oso, alternadas con invitados especiales y homenajeados, como el actor y director estadounidense Sean Penn, que estrenará "Superpower", y su compatriota Steven Spielberg, que recibirá el Oso de Oro de Honor.

"Superpower" es el esperado documental que Penn y Aaron Kaufmann empezaron a rodar en Ucrania en 2021 y que les convirtió en testigos del inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero de 2022. El presidente Volodímir Zelenski es su figura central y se espera asimismo su intervención virtual ante la Berlinale.

Stewart, con 32 años la presidenta del jurado más joven de la historia del festival, tendrá entre su equipo a Simón, quien vuelve a Berlín tras haber ganado en 2022 el Oso de Oro con "Alcarrás", y el rumano Radu Jude, ganador del máximo premio en 2021 con "Bad Luck Banging or Loony Porn".

La selección de las aspirantes a los Osos incluye muchos representantes del cine independiente y nombres jóvenes, como las mencionadas directoras española y mexicana. 

De Portugal competirá "Mal Viver", de Joao Canijo, director presente además en la segunda sección del festival, "Encounters", con el contramolde de la anterior, "Viver mal". 

Habrá cinco representantes alemanas, entre ellas "Music", de Angela Schanelec, e "Ingeborg Bachmann", de la veterana Margarethe von Trotta y con Vicke Krieps en el papel de la gran escritora austríaca, viajando por el desierto tras su ruptura con Max Frisch.

Otro alemán, Christian Petzold, vuelve al festival del que es asiduo con "Roter Himmel". Es un filme con aire de continuidad de "Ondina", interpretado también por Paula Beer. Completan la representación del cine anfitrión Christoph Hochhäusler y Emily Atef.

Aportará una dosis de ironía "Blackberry", sobre el auge y caída de estos teléfonos inteligentes, dirigida e interpretada por el canadiense Matt Johnson. Por parte británica concursa "Manodrome", dirigida por John Trengove y con Adrien Brody y Jesse Eisenberg.

De Francia llegará el siguiente golpe de realidad, "Sur l'Adamant", en que Nicolas Philibert se sumerge en el día a día de un centro de día para discapacitados. El otro francés a concurso es "Le grand Chariot", con Philippe Garrel incidiendo en su familia.

Completa el ciclo europeo la franco-italiana "Disco Boy", un duro filme dirigido por Giacomo Abbruzzese con el alemán Franz Rogowski interpretando a un desarraigado enrolado en la legión francesa.

Del cine asiático proceden dos filmes de animación: la japonesa "Suzume", de Makoto Shinkai, y "Art College 1994", de Liu Jian, que se añadió a la selección en el último momento. La estadounidense "Past Lives", de Celine Song, recorre el periplo amoroso de una surcoreana -Greta Lee-, de continente en continente.

Dos australianos -"Limbo", de Ivan Sen, y "The survival of Kindness", de Rolf de Heer-, y la china "The shadowless tower", de Zhang Lu, completan la lista de aspirantes.

GOLDA, SENECA Y BORIS BECKER

Tres producciones fuera de concurso traerán a la alfombra roja algo de impacto mediático. Se espera a Helen Mirren, protagonista de "Golda", el film centrado en la primera ministra israelí Golda Meir. 

La proyección de "Seneca" aportará la presencia de John Malkovich, mientras que para el estreno del documental "Boom! Boom! The world vs. Boris Becker" se espera la del exastro alemán del tenis, tras pasar ocho meses en una cárcel británica por problemas financieros.

La Berlinale aspira a recuperar este año su sello de identidad: el de festival abierto al público que, con excepción de los años de la pandemia, vendía 330.000 entradas. EFE

gc/jam/rf


lunes, 23 de enero de 2023

El mundo regresa al Palast

La Berlinale será una ventana al mundo, desde Ucrania al cine independiente

 Gemma Casadevall




Berlín, 23 ene (EFE).- La 73 edición de la Berlinale tomará formato de "ventana al mundo", consagrada a Ucrania y las protestas contra el régimen iraní y abierta al cine independiente, con luchadores por el Oso como la española Estíbaliz Urresola Solaguren y la mexicana Lila Avilés.

     Un año después de ganar el Oro "Alcarràs", dirigida por la española Carla Simón, el festival berlinés ha seleccionado entre sus 18 aspirantes de la sección oficial "20.000 especies de abejas", de Urresola Solaguren, así como "Tótem" de su colega mexicana.

La primera gira en torno a Lucia, una niña transexual mortificada porque en el colegio siguen llamándola Aitor; la segunda, habla de familia, ternura y pérdidas, según el director artístico de la Berlinale, Carlo Chatrian.

De Portugal competirá "Mal Viver", de Joao Canijo, director que, al mismo tiempo, ha sido seleccionado para la segunda sección del festival, "Encounters", por "Viver mal". "Es un hecho extraordinario, seguramente inédito, que un mismo realizador esté en dos secciones a concurso", resumió Chatrian.

"El cine independiente desaparecería si no fuera por los festivales", afirmó el director de la Berlinale, tras destacar que tres de las películas a concurso son de directores noveles, mientras que el resto están mayoritariamente fuera del circuito de las superproducciones.

Entre las aspirantes al Oso se alternan películas "atravesadas por el amor o la familia", incluida alguna reminiscencia a "Alcarràs" como "Music", de la alemana Angela Schanelec, cuya foto promocional recuerda al film de Simón, pero que, según Chatrian, es "de corte muy distinto".

También ese filme se centra en la familia, a través de un bebé nacido en una tormenta en las montañas griegas, que ya adulto buscará sus orígenes.

La alemana Margarethe von Trotta, quien en 2022 recibió el premio a toda su carrera de la Academia del Cine Europeo, competirá con "Ingeborg Bachmann", en que Vicky Krieps interpreta a la gran escritora austríaca. 

El cine alemán estará profusamente representado, ya que además de Von Trotta regresa a la competición Christian Petzold con "Roter Himmel", que da continuidad a su última cinta en ese festival, "Ondina". También lucharán por los Osos Christoph Hochhäusler y Emily Atef, asimismo presentes en anteriores ediciones. 

El canadiense Matt Johnson, exponente del cine independiente, estrenará un irónico "Blackberry", sobre el auge y caída de estos teléfonos inteligentes, interpretado por él mismo y basado en el best seller "According to reports".

Y la producción británica "Manodrome", dirigida por John Trengove, aportará al festival la presencia de Adrien Brody y Jesse Eisenberg.

Destacan asimismo en la lista de las seleccionadas "Sur l'Adamant", de Nicolas Philibert, y "Le grand Chariot", donde Philippe Garrel incide de nuevo en el entorno de una familia, la propia.

Del cine asiático procede la única película de animación, la japonesa "Suzume", de Makoto Shinkai, mientras que la producción estadounidense "Past Lives", dirigida por Celine Song, lleva a escena el largo periplo amoroso de una surcoreana -Greta Lee-, de continente en continente.

La franco-italiana "Disco Boy", dirigida por Giacomo Abbruzzese, es todo lo contrario a una historia de amor, indicó Chatrian. Su protagonista, interpretado por el impactante actor alemán Franz Rogowski, es un desarraigado que se enrola en la legión extranjera francesa y acaba entre secuestros de sus nacionales.

Dos filmes australianos -"Limbo", de Ivan Sen, y "The survival of Kindness", de Rolf de Heer-, y la china "The shadowless tower", de Zhang Lu, completan la lista de aspirantes, entre las que corresponderá repartir los Oso el jurado internacional presidido por la actriz estadounidense Kristen Stewart.

UCRANIA Y SPIELBERG

La Berlinale se abrirá el 16 de febrero con una comedia romántica, "She came to me", de Rebecca Miller y con Anne Hathaway. En sus 10 días de existencia se volcará en Ucrania y en Irán, anunció la codirectora del festival, Mariette Rissenbeek.

No hay películas de estas cinematografías en la sección oficial, pero sí habrá un programa paralelo consagrado a ambos grandes temas políticos, a detallar en los próximos días.

Sí avanzó Rissenbeek la proyección en una gala especial del documental dirigido por Sean Penn en Ucrania, incluido su encuentro con el presidente Volodímir Zelenski.

Habrá asimismo, como se anunció hace semanas, una gala de homenaje a Steven Spielberg, quien recibirá el Oso de Oro de Honor al conjunto de su carrera. EFE

gc/egw/cg


lunes, 14 de noviembre de 2022

El lento adiós

Barenboim, los 80 años de un virtuoso de referencia, no sólo en lo musical

Gemma Casadevall






Berlín, 14 nov (EFE).- El músico argentino-israelí Daniel Barenboim cumple este martes sus 80 años sin poder tomar la batuta, por razones de salud, pero valorado como un "maestro" y pianista universal, wagneriano apasionado y figura comprometida con la paz en Oriente Medio.

     Barenboim tenía previsto celebrar su cumpleaños en la que es su casa desde hace treinta años, la Staatsoper Unter den Linden, la orquesta nacional berlinesa, con un concierto compartido con su amigo Zubin Mehta. 

El pasado octubre el músico comunicó, vía twitter, que se le había diagnosticado una afección neurológica grave, lo que le obligaría a cancelar compromisos, especialmente a la batuta; unas semanas después, la Staatsoper informó de la cancelación del concierto con Mehta.

Se confirmó así lo que parecía inevitable. Ya en agosto, la misma Staatsoper comunicó que Barenboim no tomaría la batuta para el esperado estreno del "Anillo del Nibelungo". Le relevó en la tarea Christian Thielemann, el otro gran maestro del universo wagneriano.

Barenboim "vive y encarna el poder de la música para unir a los pueblos", afirmó ante el cumpleaños el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, a través de un comunicado.

"La orquesta Divan Este-Oeste, fundada entre Usted, Edward Said y Bernd Kauffmann es una muestra de que el arte es un camino que puede conducir a la paz", prosigue el presidente.

Dicha orquesta, fundada en 1999 para agrupar a jóvenes músicos de Oriente Medio, tuvo su continuidad con la Academia Barenboim-Said, inaugurada en 2016 en un edificio vecino a la Staatsoper. Además de conciertos de alto rango en la sala Pierre Boulez, diseñada por el arquitecto Frank Gehry, se forma ahí a jóvenes árabes e israelíes. Además de música, aprenden filosofía, historia y literatura.

Habilitar como academia lo que fue un antiguo almacén de la Staatsoper, catalogado como patrimonio artístico, es uno de los prodigios que Barenboim ha conseguido para Berlín, la ciudad de adopción de ese ciudadano del mundo de nacionalidad múltiple (además de la argentina e israelí, tiene la española y la palestina).

Barenboim, nacido en 1942 en Buenos Aires, hijo de un matrimonio judío de ascendencia rusa, ambos pianistas, dio su primer concierto de piano con siete años en su ciudad natal. Poco después se trasladó su familia a Israel y unos años después empezó a sorprender al piano en Salzburgo, Viena o Roma.

Con 22 años debutó en la Filarmónica de Berlín; a partir de ahí arranca la lista casi interminables de grandes orquestas ante las que ha llevado la batuta, sea la Sinfónica de Londres, la Filarmónica de Nueva York, la de París o Chicago, donde fue director titular durante 15 años.

Su tarea existencial es la reconciliación entre palestinos e israelíes, compromiso compartido con el crítico musical palestino Said, fallecido en 2003, un año después de recibir junto con Barenboim el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia. En 2005 logró algo que parecía imposible: ofrecer en Ramala un concierto con sus músicos israelíes y árabes.

Con la misma pasión interpreta al compositor maldito en Israel, Richard Wagner. Ha sido una de las batutas más aclamadas del templo wagneriano de Bayreuth, el festival que los herederos del compositor pusieron a los pies de Adolf Hitler durante el Tercer Reich. Y en 2001 rompió un tabú al interpretar a Wagner en Jerusalén.

"La música no es un oficio, sino una actitud ante la vida", escribió Barenboim a finales de octubre en una columna para el semanario alemán "Die Zeit". 

"En Barenboim confluyen cinco vidas: el director de orquesta, el pianista, el impulsor de proyectos como la orquesta Divan, el ser familiar y la figura universal de la música", apuntó en ocasión del 80 cumpleaños el director general de la Staatsoper unter den Linden, Matthias Schulz.

A medio camino entre lo familiar y lo musical ocupa un espacio destacado su hijo Michael Barenboim, de 37 años, violinista y muy presente en la programación de la sala Pierre Boulez.

En lo que respecta a la Staatsoper, Barenboim prorrogó hace dos años su contrato hasta 2027. En medios berlineses se ha afirmado que "en breve" el director general de la institución adoptará una decisión acerca de una "eventual" sucesión. EFE

gc/jam/rml


miércoles, 16 de febrero de 2022

Este año sí


 "Alcarràs" conquistó el oro de una Berlinale volcada en la ternura

Gemma Casadevall

Berlín, 16 feb (EFE).- El retrato de una familia de melocotoneros catalanes cautivó a la Berlinale, que dio su Oso de Oro a la española "Alcarràs", dirigida por Carla Simón, como exponente de un cine en que confluyen ternura y rabia por la situación del pequeño agricultor.

El máximo galardón fue para una película interpretada por actores sacados de la vida real, que se convierten en una familia de la mano de Simón (Barcelona, 1986), quien regresaba a Berlín tras haber ganado en 2017 el premio a la mejor ópera prima con "Estiu 1993".

El jurado de la Berlinale, presidido por el director indio-estadounidense M. Night Shyamalan, valoró en "Alcarràs" la "extraordinaria capacidad" interpretativa de esos actores, a los que Simón reclutó entre fiestas populares de la región donde se desarrolla.

Y también la capacidad de combinar "ternura y comedia" alrededor de esa familia que, de pronto, debe recoger su última cosecha, ya que los árboles de las tierras que cultivaron durante décadas serán sustituidos por campos de placas solares fotovoltáicas.

La Berlinale volvía con esta 72 edición al formato presencial, después de haber quedado reducida a lo virtual el año anterior por la pandemia. Necesitaba dar una señal de vitalidad al castigado sector del cine. Y lo hizo apostando por la ternura, tanto a través de nuevos talentos como de genios consagrados.

El Gran Premio del Jurado fue para el surcoreano Hong Sangsoo, por "The Novelist's Film", su quinta incursión en la competición de la Berlinale, de donde hasta ahora se había llevado tres platas -la última, el año pasado, al guión de "Introduction".

"The Novelist's Film" cerró el desfile de los 18 filmes aspirantes al Oso, ya que fue presentado este mismo miércoles, horas antes de la gala de los premios. Es una película tejida sobre reencuentros y la relación que se establece entre una escritora de éxito y una actriz, con la sensibilidad que caracteriza al cineasta y ese estilo entre minimalista y exquisito plasmado en su extensa -27 cintas- filmografía.

El Oso de Plata del Jurado fue para Natalia López Gallardo, por su producción mexicano-argentina "Manto de Gemas", su primer largometraje. La directora, nacida en Bolivia en 1980, es como Simón un talento joven, aunque su película no destila precisamente ternura, sino el desgarro social del México más pobre, a merced de una violencia donde se diluyen los límites entre víctimas y victimarios.

La Plata a la mejor dirección la ganó la francesa Claire Denis, por "Avec amour et acharnement", una película interpretada por Juliette Binoche y Vincent Lindon, que acudieron a la Berlinale como máximo aporte de estrellato sobre la alfombra roja.

El premio a la mejor interpretación fue para la germano-turca Meltem Kaptan por "Rabiye Kurnaz versus George W. Bush", dirigida por el alemán Andreas Dresen. La actriz ganadora interpreta a una especie de madre coraje, en un filme basada en el caso real de Murat Kurnaz, un germano-turco que pasó casi cinco años preso en Guantánamo sin que el Gobierno de Berlín mediara a su favor.

Dresen acudía a la competición representando al cine anfitrión con una película muy emocional, en tono de comedia y centrada en esa madre luchadora y extrovertida, inmune al desaliento y metomentodo.

PRESENCIALIDAD BAJO EL COVID

Los premios del jurado internacional cerraron la competición de la Berlinale, cuyo retorno a lo presencial quería servir de señal de aliento y activación para todo el sector, tal y como indicaron tanto los co-directores del festival, Carlo Chatrian y Mariette Rissenbeek, como la ministra alemana de Cultura, la verde Claudia Roth.

El certamen se ha celebrado, sin embargo, bajo estrictas medidas. La apertura del festival coincidió con sucesivos picos de contagios por covid e incidencia acumulada. La curva empezó a descender este lunes, pero la vida pública sigue marcada por las restricciones a todo aquel que no tenga la pauta completa y la dosis de refresco.

La asistencia a los pases o conferencias de prensa solo era posible para los representantes de los medios acreditados con el pasaporte covid más un test diario negativo.

Pese a algunos inconvenientes iniciales, se logró un desarrollo más o menos ágil del festival. La alfombra roja estuvo más "despoblada" de estrellas internacionales que en otras ediciones, algo no del todo nuevo en un festival que desistió de competir en serio en esa cuestión con su directa rival, Cannes.

Entre las ausencias destacadas estuvo la dela actriz francesa Isabelle Huppert, quien no pudo acudir a Berlín para recoger el Oso de Oro de Honor al conjunto de su carrera. Había dado positivo por covid la víspera de la gala prevista para su homenaje, que siguió de forma virtual desde París. EFE gc/cdp  (vídeo) (foto) (audio)