Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de mayo de 2026

La Alemania "al límite" de Merz

La Alemania de Merz (año 1): la potencia donde no crece el PIB, sino la pobreza



El canciller Friedrich Merz en un vehículo blindado de ruedas Boxer HANNIBAL HANSCHKE / EFE
 Gemma Casadevall    Berlín05 MAY 2026 

Hace ahora un año, cuando Friedrich Merz alcanzó el poder que llevaba anhelando desde hacía dos décadas, sus objetivos se resumían en dos prioridades: reactivar la economía tras dos años en recesión y dotar al país del ejército convencional más poderoso de la Unión Europea (UE). Ambos factores, la contracción del PIB y la necesidad de poner al día las fuerzas armadas, remitían a la situación creada tras la guerra lanzada por Rusia sobre Ucrania en febrero de 2022. Alemania despertó, aún bajo el Gobierno del socialdemócrata Olaf Scholz, a la realidad de su dependencia energética de Moscú y de unas fuerzas armadas castigadas por la austeridad.
Nada salió como esperaba Merz. El 6 de mayo de 2025, un día después de firmarse el pacto de coalición entre los conservadores y sus socios socialdemócratas, Merz se presentó ante el Parlamento federal (Bundestag) a por una investidura que parecía de trámite. En lugar de eso, y por primera vez en la historia, tuvo que recurrir a una segunda vuelta. En la primera ronda no alcanzó la mayoría de 316 votos, pese a que los diputados de su coalición suman 328 escaños.
Merz, apartado de la vanguardia política en los 16 años en que estuvo en el poder Angela Merkel, su rival interna entre los conservadores, se impuso en los comicios celebrados por anticipado el 23 de febrero de 2025, tras hundirse la coalición de Scholz con verdes y liberales. Negoció sin tropiezos su nueva alianza de Gobierno con el SPD, en que solo persistió un superviviente del Ejecutivo de Scholz: el ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, impulsor del rearme alemán.

Cómo lanzar el rearme con la economía estancada


Un año después, el PIB alemán está prácticamente estancado y con un pronóstico de crecimiento mínimo del 0,5% para 2026. A los estragos de la crisis energética siguió el azote sobre la potencia exportadora alemana de los aranceles de Donald Trump y luego la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán, más el cierre del estrecho de Ormuz.
La coalición de Merz está inmersa en una dinámica de enfrentamientos a gritos --según los relatos coincidentes del semanario Der Spiegel y el tabloide Bild-- entre Merz y su ministro de Finanzas y líder socialdemócrata, Lars Klingbeil, o entre éste y la titular de Economía, la conservadora Katherina Reiche. Tras intensos forcejeos, Klingbeil ha presentado un proyecto presupuestario que prioriza Defensa. Pistorius dispondrá de 130.000 millones de euros, incluidos los 27.000 millones procedentes del fondo creado en 2025 para invertir en rearme. A las inversiones en Defensa se une el plan de saltar de los 180.000 soldados actuales a 450.000 efectivos en 2035.

Casi en paralelo, Merz anunció lo que calificó de "reforma histórica" de la sanidad pública, consistente en recortes de prestaciones y servicios para evitar que el déficit sanitario alcance los 16.000 millones de euros en 2027 o hasta 38.0000 millones de euros hasta 2030.

Un 20% de la población "al límite"


La economía se estanca, se dispara el gasto militar y crece lo que se define como ciudadanos "en riesgo de pobreza o exclusión social". Unos 17 millones de personas, casi un 20% de la población de Alemania, entran en esa definición, según datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Un porcentaje que "clama al cielo", según la periodista y moderadora Miriam Davoudvandi, autora del libro Das können wir uns nicht leisten (No podemos permitírnoslo), editado por Btb, donde repasa el día a día de personas que "viven al límite". La precariedad crece en el mundo laboral y en la calle, lo que se plasma en enormes bolsas de pobreza.
"Se identifica a Alemania como un país rico porque ese es el relato que se ha impuesto política y económicamente. Es el relato bajo el que hemos crecido", explica a EL PERIÓDICO Davoudvandi, envuelta en la promoción de un libro que describe las situaciones de quienes viven "en riesgo de pobreza". "No morimos de hambre, tenemos acceso a la escuela y hay un tejido social que cubre lo más esencial. Pero las secuelas de la pobreza nos acompañarán toda la vida", prosigue la autora, de madre rumana y padre iraní, llegada a Alemania con seis años.
La marginalidad es especialmente presente entre personas de origen extranjero, pero alcanza al resto de los ciudadanos, incluida la población laboralmente activa de ingresos bajos. Uno de cada cinco jubilados sigue trabajando tras su teórica retirada para redondear su pensión o recurre a los bancos de alimentos, cuando ya no pueden seguir en activo. "Hablamos de personas cuyos ingresos no alcanzan para cubrir lo básico, no digamos ya unas vacaciones aunque sea de una semana y sin salir del país", explica la autora, cuya biografía la sitúa entre quienes sí lograron el ascenso social.
El porcentaje de quienes viven en riesgo de pobreza sube al 20% entre jubilados y personas que viven solas, al 40% para quienes crecen en hogares con bajo nivel de estudios, para dispararse al 70% entre desempleados, según Destatis. Desde 2021 este cómputo de población sube año a año alrededor de un punto porcentual. Son existencias al límite, agravadas por cualquier alza de precios, como la ahora procedente de la crisis de Ormuz. "Es difícil que alguien como Merz, quien presume de millonario y pilota un jet privado, entienda estas situaciones. Su acción de gobierno consiste en recortar. Le diría que trabaje un día como obrero de la construcción", apunta Davoudvandi.

De librería en librería

Manuel Silva-Ferrer

Investigador en ciències polítiques i energia

"Ormuz ens ha agafat pel coll, ens ha dut a un escanyament global"


Acce­le­rarà la crisi de l’estret d’Ormuz l’adeu al petroli? L’esca­lada dels preus dels com­bus­ti­bles fòssils ha dis­pa­rat la demanda dels cot­xes elèctrics. La Comissió Euro­pea busca con­tra rellotge un rellançament de la tran­sició cap a una eco­no­mia verda. Ho fa, però, pocs mesos després d’haver escan­da­lit­zat els qui aspi­ra­ven a un relleu ràpid cap a les ener­gies netes, en aigua­lir el pla de posar fi a la venda de motors de com­bustió el 2035. Va ser, és clar, sota la pressió del sec­tor de l’auto­moció, espe­ci­al­ment l’ale­many.

L’agenda glo­bal ha fet un gir radi­cal arran del tan­ca­ment d’Ormuz. De cop, s’ha fet palesa la gran dependència del petroli i, al damunt, no es per­cep una solució ràpida al des­fici pro­vo­cat per la guerra llançada per Donald Trump i Ben­ja­min Neta­nyahu con­tra l’Iran.

Una cosa és bus­car la fi a l’era del petroli en ter­mes energètics i una altra, ima­gi­nar-se que, si és que s’acon­se­gueix, impli­carà també l’adeu al que Manuel Silva-Fer­rer ano­mena “la petro­cul­tura”. És a dir, la dependència del nos­tre dia a dia de l’excre­ment del dia­ble, terme per al petroli que remet als indígenes de Veneçuela, el país d’ori­gen d’aquest pro­fes­sor de filo­so­fia i expert en estu­dis de l’ener­gia, esta­blert a Berlín des de fa més de vint anys. El petroli és l’oxi­gen i la sang de països pro­duc­tors i expor­ta­dors, com ara Veneçuela, ens explica. Però el grau d’addicció glo­bal als seus deri­vats no per­met pen­sar en una fi d’aquesta era, sinó en la seva per­petuïtat.

Hem pas­sat en temps rècord de par­lar d’una tran­sició verda a haver d’assu­mir la nos­tra addició al petroli o als seus deri­vats. El deto­nant ha estat el tan­ca­ment d’Ormuz, que ens ha dei­xat tena­llats, amb les com­pa­nyies aèries supri­mint vols perquè pot­ser d’aquí a uns mesos no tin­drem que­rosè i el ciu­tadà patint, no només pel preu de la ben­zina, sinó fins i tot per les vacan­ces. No érem cons­ci­ents del nos­tre grau de dependència?
La majo­ria de gent no ho és. O no ho era. Ten­deix a iden­ti­fi­car el petroli amb el com­bus­ti­ble o l’ener­gia que pot gene­rar. De cop hem entès tots ple­gats que si ens tan­quen l’aixeta d’Ormuz, el que s’esca­nya va molt més enllà. En tan­car Ormuz ens van aga­far pel coll i la con­seqüència n’és l’esca­nya­ment glo­bal. Ens crèiem que estàvem aban­do­nant el petroli perquè vèiem cada cop més cot­xes elèctrics i pla­ques solars. El per­cen­tatge d’ener­gia pro­ce­dent de les reno­va­bles s’ha acos­tat en alguns països al que pro­du­ei­xen els com­bus­ti­bles fòssils o ho ha superat. Però, a la pràctica, no estem aban­do­nant res. El con­sum de petroli con­ti­nua crei­xent i la indústria del petroli insis­teix que cal inver­tir-hi per garan­tir el que neces­sita el pla­neta. Si parem el petroli, ens morim de gana, és l’advertència pro­ce­dent del tan­ca­ment d’Ormuz. No és que no puguem car­re­gar el cotxe a la gaso­li­nera. És que ens que­dem sense el fer­ti­lit­zant per al cafè de cada matí.
Sense el cafè, sense la roba que por­tem, sense el munt de reci­pi­ents de plàstic que porta cadas­cuna de les ama­ni­des pre­pa­ra­des que com­prem al súper. Estem embo­li­cats de cap a peus en petroli.
El com­bus­ti­ble és, per des­comp­tat, el lloc comú més fort quant a iden­ti­fi­cació social amb el petroli. Però el con­junt de la nos­tra vida social quo­ti­di­ana és total­ment depen­dent del petroli. Al segle ante­rior vam sal­tar d’un dia a dia vin­cu­lat a mate­ri­als que sem­bla­ven més rudi­men­ta­ris, com les fus­tes imper­fec­tes i les teles tei­xi­des a mà, a aquest món pre­sump­ta­ment net del plàstic, del metall polit, de la pin­tura, dels pig­ments i del lacat per­fecte. Tot això només és pos­si­ble amb el petroli. La pro­ducció en sèrie de pro­duc­tes idèntics ha estat pos­si­bi­li­tada per l’ener­gia barata del petroli i els seus deri­vats.
La cadira on estic asse­guda, el tint dels meus cabells, les meves saba­tes, la meva mot­xi­lla, la cre­ma­llera de la meva jaqueta...
…la tinta d’aquest lli­bre que tinc a la mà, l’ener­gia que s’ha uti­lit­zat per a la impressió. També els medi­ca­ments, no ho obli­dem. La petroquímica ali­menta bona part de la indústria far­macèutica.
És a dir, que la petro­cul­tura no està en perill d’extinció.
Ara per ara, no. És una font d’ener­gia, fins ara, barata, que ha estat lli­gada a l’expansió indus­trial des del segle pas­sat. Si com­pa­rem l’expansió indus­trial que ha vis­cut el món en els dar­rers cent anys amb el que van ser els 5.000 anys ante­ri­ors ens ado­nem de les seves dimen­si­ons i de com aquest desen­vo­lu­pa­ment a escala pla­netària està vin­cu­lat a la petro­cul­tura.
D’on ve el terme ‘excre­ment del dia­ble’?
Bé, és un terme iden­ti­fi­cat amb la lle­genda negra que va envol­tar el petroli en els seus orígens. Ara, els aspec­tes nega­tius es rela­ci­o­nen amb estralls ecològics. Molt abans, va reco­llir el terme excre­ment del dia­ble un inves­ti­ga­dor i polític veneçolà, Juan Pablo Pérez Alfonzo, ano­me­nat “el pare de la OPEP”, en un tre­ball titu­lat Hundiéndo­nos en el excre­mento del dia­blo (1976). L’ori­gen n’és la paraula mene, amb què indígenes de l’ori­ent veneçolà par­la­ven d’una substància negra, lle­fis­cosa i pudenta que allà no s’extreia del subsòl, sinó que bro­llava a la superfície. Pérez Alfonzo va aler­tar de les con­seqüències nega­ti­ves del petroli en la soci­e­tat, no en ter­mes ecològics, sinó de dependència. El pre­o­cu­pa­ven les con­seqüències nega­ti­ves en països que basen tota la seva eco­no­mia en el petroli, com hem vist dècades després a Veneçuela. En aquest cas, accen­tu­ada per la cor­rupció i per un règim nefast, no només en ter­mes ideològics, sinó de gestió. Si col·lapsa el petroli, col·lapsa el país sen­cer.
Tot i aques­tes imat­ges nega­ti­ves, el petroli ha gene­rat una cul­tura popu­lar afa­vo­ri­dora. Hem cres­cut veient pel·lícules i sèries de tele­visió on els camps de petroli són sinònim de pros­pe­ri­tat. Sor­geix el petroli, tot­hom queda empas­ti­fat d’aquesta substància negra, lle­fis­cosa i pudenta. Però és el moment de feli­ci­tat. Amb les reno­va­bles això no passa. Sem­bla que no ens molesta tant tenir una gaso­li­nera davant de casa, que també és prou lletja, com les pla­ques foto­vol­tai­ques al balcó del veí.
És un pro­blema d’iden­ti­fi­cació amb el que ens sem­bla còmode. La tran­sició energètica és per­ce­buda per molts ciu­ta­dans com un des­man­te­lla­ment del nos­tre món còmode. No et pre­o­cu­pis per la llum, que sem­pre n’hi haurà. No et pre­o­cu­pis pel cotxe, que segur que engega men­tre hi hagi gaso­lina. Les reno­va­bles impli­quen un cost, un esforç, el repte d’adap­tar-s’hi, l’aven­tura de la inno­vació tec­nològica. Des­ca­val­car del món de l’ener­gia fòssil s’iden­ti­fica, en l’ima­gi­nari d’una part encara impor­tant de la població, amb renun­ciar a qua­li­tat de vida.
Vol dir que som massa còmodes o que estem mal­cri­ats pel petroli?
Una mica de tot ple­gat. Por­tem més de cent anys vivint d’aquesta manera. No és fàcil convèncer tot­hom de no fer ser­vir el cotxe, d’aga­far el metro, de no iden­ti­fi­car el fet de tenir un o més cot­xes a cada família amb bon nivell de vida. Costa convèncer un euro­peu de classe mit­jana. Ha estat com­pli­cat implan­tar l’ús de la bici­cleta en ciu­tats com París. Ha cal­gut una pandèmia per començar a fer a ser­vir la bici per a la mobi­li­tat urbana diària.
Curi­o­sa­ment, con­ti­nua més estès l’ús de la bici­cleta als països d’hiverns llargs, on la gent està acos­tu­mada a afron­tar les inclemències del temps, com al nord d’Europa, que a la Medi­terrània, on teòrica­ment s’hi podria anar tot l’any.
Bé, no vol­dria asse­nya­lar ningú. Però no és només la bici­cleta. Explica-li a un medi­ter­rani que apa­gui o si més no abaixi l’aire con­di­ci­o­nat a l’estiu. O a un ale­many, que fins fa poc feia ser­vir el carbó, que redu­eixi a la mei­tat la cale­facció a l’hivern. Són hàbits, for­mes de vida molt con­so­li­da­des. Com des­mun­tes aques­tes addic­ci­ons?
Al marge d’aquests com­por­ta­ments soci­als tan arre­lats hi ha el fac­tor ecològic. L’argu­ment de la neu­tra­li­tat en emis­si­ons hau­ria de ser irre­fu­ta­ble per convèncer-nos d’accep­tar cer­tes renúncies.
Teòrica­ment, ho és. I també és el fac­tor que impulsa, ni que sigui a poc a poc, la tran­sició verda. Però aquí hem de reconèixer també que la migració cap a les ener­gies netes està gene­rant altres for­mes de mala gestió o d’extrac­ti­visme per­ju­di­cial. Pre­te­nem aban­do­nar el petroli a favor del cotxe elèctric però al mateix temps ens ado­nem que neces­si­tem les bate­ries de liti, i no només per als cot­xes, sinó també per als telèfons mòbils, l’ús dels quals, ja posats a par­lar-ne, és alta­ment con­ta­mi­nant en ter­mes d’emis­si­ons. També cal fora­dar la terra per extreure aquests mate­ri­als que ali­men­ten les nos­tres bate­ries. I tot això té un cost ecològic bru­tal. Un vehi­cle elèctric no genera emis­si­ons, però la seva pro­ducció i després el seu ús dei­xen pet­jada.
D’acord, assu­mim que no podem, de moment, pres­cin­dir del petroli. Però si més no tenim l’exem­ple de Noru­ega, un país que inver­teix els ingres­sos gene­rats per les expor­ta­ci­ons del gas i petroli en el benes­tar de la població, en forma del seu fons sobirà, i en el desen­vo­lu­pa­ment de les reno­va­bles per al con­sum intern d’ener­gia. És una excepció, quant a bona gestió del petroli?
Hi ha altres exem­ples de bona gestió. Fins i tot al món àrab. Qatar també inver­teix en reno­va­bles, però en par­lem poc en ter­mes afa­vo­ri­dors perquè els seus dèficits en drets fona­men­tals en tapen la part posi­tiva. Veneçuela podria haver estat també un exem­ple posi­tiu. Quan van començar les extrac­ci­ons vam tenir mig segle de gestió econòmica­ment avan­tat­josa, en el sen­tit que vam viure un crei­xe­ment econòmic i en qua­li­tat de vida que no havíem vis­cut en cinc-cents anys. Part del desen­vo­lu­pa­ment econòmic dels Estats Units es deu també al petroli. Cal anar amb compte, quan diem que el petroli és, alhora, l’oxi­gen i la sang de la nació. Veneçuela n’és un para­digma. El pro­blema de Veneçuela no és el petroli, sinó la mala gestió que se n’ha fet. Con­ti­nua gene­rant riquesa, però és un país mono­pro­duc­tor que ha basat tota la seva eco­no­mia en el petroli, fins que ha petat.
Veneçuela va obrir l’any amb la cap­tura de Nicolás Maduro pels Estats Units, els esforços de l’opo­si­tora i premi Nobel de la pau María Corina Mac­hado per gua­nyar-se Donald Trump i l’ascensió beneïda per la Casa Blanca de la cha­vista Delcy Rodríguez a la pre­sidència del país. De qui és ara mateix el petroli de Veneçuela?
Vivim en un règim tute­lat, ple de para­do­xes. Hi ha un règim tute­lat que aquests dies sor­tia a recla­mar una limi­tació de les san­ci­ons a l’Iran al país que el tutela. Tenim el mateix règim que durant vint-i-cinc anys ens ha des­tros­sat Veneçuela i que con­ti­nua saque­jant-la. La diferència és que ara ho fa amb la com­pli­ci­tat dels Estats Units, que actua com en temps dels vir­reis espa­nyols a l’Amèrica Lla­tina. Hi havia un vir­rei, la missió del qual era, sobre­tot, fer que els tri­buts arri­bes­sin a la corona.
Es pot rever­tir aquesta situ­ació?
A Trump, afor­tu­na­da­ment i per una qüestió d’edat, no li que­den dècades al poder. Els Estats Units, amb totes les seves imper­fec­ci­ons, són encara una democràcia. Fins i tot dins del Par­tit Repu­blicà hi ha una enorme resistència i grups forts inten­tant bre­gar per a una tran­sició democràtica a Veneçuela. Ara no s’entre­veu el final de tot ple­gat, però cada dia es debat sobre aquesta tran­sició, no només entre els demòcra­tes sinó també entre els repu­bli­cans. Jo soc molt cau­telós amb la situ­ació actual. Penso, però, que mal­grat tot estem millor que com estàvem el 2 de gener (el dia abans de la cap­tura de Maduro). Con­ti­nuem vivint sota un règim auto­ri­tari, ara tute­lat. Però s’han obert cer­tes com­por­tes i s’estan rellançant ini­ci­a­ti­ves.

Perfil


Parlant de “petrocultura”

Parlar de petroli amb Manuel Silva-Ferrer és fer-ho de llibres, de cinema i de tot allò que remet a la “petrocultura”. També de política, tot i que prefereix no fer pronòstics agosarats “vista la imprevisibilitat que ens envolta”. La conversa arrenca a Andenbuch, la llibreria pionera a Berlín per a títols en castellà al barri multiètnic de Kreuzberg, i acaba en una altra llibreria, la Bücherbogen de la benestant Savignyplatz. Nascut a Caracas i resident a Berlín des de fa més de dues dècades, Silva-Ferrer és llicenciat en ciències de la comunicació a la Universitat Central de Veneçuela i doctorat en filosofia i estudis d’Amèrica Llatina a la Freie Universität de Berlín. Dirigeix la revista Trópico Absoluto, centrada en la cultura i la política veneçolanes. A Andenbuch va presentar Paisajes del subsuelo. Mapas y pliegues de las culturas de petróleo en la Venezuela del siglo XX, una obra col·lectiva de 400 pàgines de la qual és l’editor i que li ha costat sis anys veure publicada. “Els autors són part de la diàspora acadèmica. Gent com jo, que vam marxar fa dècades, i d’altres que ho han fet més recentment, quan la crisi es va posar més i més dura. Alguns, quan ja no els quedava res, no van sortir de manera organitzada o en avió, sinó caminant”, explica. Trobar un editor no va ser fàcil, fins que va topar amb l’editorial berlinesa De Gruyter, que l’ha publicat a la col·lecció Subatlantic. Latin American, Caribbean and Luso-African Ecologies. “És un bon moment per parlar de Veneçuela, i de petroli”, diu.

miércoles, 22 de abril de 2026

Ni Lufthansa es lo que era

Lufthansa elimina 20.000 vuelos hasta octubre por el impacto de Irán y las tensiones internas



Avión de la compañía Lufthansa. / Silas Stein/dpa

 Gemma Casadevall    Berlín22 ABR 2026

Los estragos por la guerra de Irán empiezan concretarse en cifras en Alemania, la primera economía de la UE: Lufthansa, envuelta en una secuencia de huelgas de sus pilotos y del personal de cabina, ha anunciado la cancelación de 20.000 vuelos hasta octubre, como estrategia para ahorrar queroseno; y el gobierno de Friedrich Merz ha recortado a la mitad sus pronósticos de crecimiento para este 2026, en que esperaba recuperarse tras dos años en recesión, pero que ahora estima apenas una expansión del 0,5 % del PIB.
La primera aerolínea alemana, que ya la semana pasada anunció el fin de su filial regional, Cityline, cifró la noche pasada en esos 20.000 vuelos el volumen de servicios que suprime para ahorrar combustible. Se trata de vuelos considerados no rentables desde sus aeropuertos de Frankfurt y Múnich. Asegura, asimismo, que está asegurada la operatividad del conjunto del grupo, formado por la austríaca Austrian Airlines, la suiza Swiss, Brussels Airlines, Eurowings y la italiana ITA Airways, además de Lufthansa. El propósito es optimizar recursos y afecta principalmente, según la compañía, a vuelos de corta distancia hacia un determinado grupo de aeropuertos de Polonia y Noruega.
Coincide la medida con las malas noticias que está generando desde hace semanas Lufthansa como consecuencia de las huelgas de sus pilotos, por un lado, y del personal de cabina, por el otro. Cientos de vuelos quedaron cancelados cada día durante las cuatro jornadas de huelga de la semana pasada, dos por cada uno de esos colectivos. Se vieron afectados los principales aeropuertos del país, como medida de presión ante la negociación sus convenios colectivos.
La campaña de huelgas ha empañado un año en que debía ser de celebración para Lufthansa, ya que se recuerda el centenario de su primer vuelo, el 6 de abril de 1926. El propio canciller Merz participó en el acto central del aniversario, que coincidió con una de las jornadas de huelga y también con la revisión de la historia de la aerolínea.
A propósito del centenario la aerolínea ha organizado eventos, exposiciones y también la publicación de un libro en que se repasan tanto sus grandes hitos como su etapa más oscura, cuando se puso al servicio del nazismo. Es una revisión de su historia un tanto tardía, ya que otros grandes grupos alemanes, desde Volkswagen a Mercedes o Thyssen-Krupp, habían evocado ya hace bastantes años su 'mea culpa' por el hecho de haber empleado mano de obra forzada y contribuido a la maquinaria del régimen de Adolf Hitler, desde su llegada al poder, en 1933. Se estima que Lufthansa tuvo hasta 10.000 trabajadores forzosos, incluidos niños.

Corrección a la baja para 2026 y 2027

El anuncio de la supresión de vuelos de Lufthansa coincide además con la corrección a la baja de los pronósticos de crecimiento de Alemania. Correspondió hacerlo a la ministra de Economía, Katherina Reiche, quien reconoció el frenazo que sufre la recuperación económica del país y lo relaciona con el bloqueo del estrecho de Ormuz. "La guerra en Irán ha disparado el precio de la energía y de las materias primas, lo que afecta a los hogares privados y al conjunto de la economía alemana", aseguró.
La gestión de Reiche está siendo muy controvertida en Alemania y se ha traducido en fuertes tensiones entre la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Merz y de la ministra, y sus socios socialdemócratas, que lidera el titular de Finanzas y vicecanciller, Lars Klingbeil. Las medidas adoptadas hasta ahora por el gobierno de Merz para paliar los efectos de la crisis no son suficientes para resolver la situación de Alemania, que sigue sin recuperarse de la crisis energética precipitada por la guerra de Ucrania.
Para este año, la estimación de crecimiento se estima ahora en un 0,5 %, mientras que para 2027 se ha rebajado al 0,9 %. En enero se calculaba aún con un 1,3 % de expansión del PIB para el próximo año.

jueves, 12 de marzo de 2020

Auf wiedersehen

Berlín comença a dir adeu al dogma de l’austeritat

En temps de “cri­sis extra­or­dinàries”, cal recórrer a “mit­jans extra­or­di­na­ris”; el coro­na­vi­rus “pot arri­bar a con­ta­giar entre un 60% i un 70% dels ale­manys” i, tot i que bona part d’aquests seran infec­ci­ons lleus o molt lleus, ara mateix no hi ha “teràpies ni vacu­nes” per atu­rar-ho; l’única solució és “gua­nyar temps”, con­te­nir-ne l’expansió i esta­blir els “meca­nis­mes neces­sa­ris” per pal·liar-ne els efec­tes.
Amb aques­tes recep­tes, Angela Merkel va ofe­rir ahir una roda de premsa d’una hora i quart con­vo­cada per expli­car els resul­tats de la vide­o­con­ferència dels líders de la UE, la nit abans. Feia dies que als mit­jans ale­manys es par­lava d’una can­ce­llera “absent” davant la crisi del Covid-19. Merkel va con­si­de­rar arri­bat el moment de com­parèixer. I ho va fer amb aquest doble mis­satge, a escala interna i també euro­pea: el Pacte d’Esta­bi­li­tat i Crei­xe­ment de la UE pre­veu “una certa fle­xi­bi­li­tat”. Això afecta tant països com Itàlia, “que té tota la nos­tra soli­da­ri­tat”, com la mateixa Ale­ma­nya.
No es pot pre­veure com aca­barà afec­tant l’epidèmia el pres­su­post de l’estat. Ni tam­poc què pas­sarà amb l’objec­tiu del dèficit zero, prin­cipi màxim per a suc­ces­sius governs de la can­ce­llera. “Farem el que cal­gui”, va insis­tir Merkel, en una frase que recor­dava la que va pro­nun­ciar el 2012 l’ales­ho­res pre­si­dent del Banc Cen­tral Euro­peu (BCE), l’italià Mario Draghi, quan sem­blava que l’euro s’enfon­sava.
Ale­ma­nya té uns 1.300 con­ta­gis con­fir­mats i tres vícti­mes mor­tals. En cost humà, la pri­mera eco­no­mia euro­pea se’n surt millor que altres països. Això s’atri­bu­eix a l’aïlla­ment a temps dels afec­tats.
Però aquesta situ­ació pot can­viar. La sani­tat pública ale­ma­nya es pot veure igual de des­bor­dada que la d’altres socis euro­peus. I les mesu­res adop­ta­des fins ara –com la sus­pensió d’actes amb més de 1.000 assis­tents– pas­sa­ran fac­tura als sec­tors del turisme, el trans­port i els espec­ta­cles.
No als aco­mi­a­da­ments
“Tots hau­rem de sacri­fi­car part dels nos­tres cos­tums dia­ris”, va dir el minis­tre ale­many de Sani­tat, Jens Spahn, expo­nent de l’ala més dre­tana del bloc con­ser­va­dor de Merkel i fins ahir el ros­tre omni­pre­sent per donar expli­ca­ci­ons i mirar de tran­quil·lit­zar la població. Ara la can­ce­llera li ha pres el relleu.
La gran coa­lició ha arti­cu­lat una sèrie de meca­nis­mes per faci­li­tar la reducció de jor­nada a les empre­ses afec­ta­des. Tre­ball 
assu­mirà el 60% del sou que dei­xin de per­ce­bre els tre­ba­lla­dors afec­tats –“no volem ni que hi hagi insolvències ni aco­mi­a­da­ments”, diu Merkel.
S’ha apro­vat una par­tida de 1.000 mili­ons d’euros per tal de fer front als cos­tos deri­vats de l’epidèmia. I, en el mateix sen­tit, s’ha anun­ciat un pla extra­or­di­nari d’inver­si­ons de 12.000 mili­ons per un període de cinc anys, des­ti­nat a reac­ti­var l’eco­no­mia.

“Mirar-se als ulls i somriure”

G.C.S.

“Ens podem mirar als ulls un moment més i somriure”, va recomanar Merkel com a alternativa a l’encaixada de mans. La cancellera ja fa una setmana que evita el contacte físic en públic. No és cap trauma, com tampoc celebrar els partits de futbol a porta tancada, com fan alguns equips de la primera divisió. Més complicat és adoptar decisions conjuntes. La suspensió o no de partits i altres concentracions humanes no depèn de Berlín, sinó dels poders regionals o municipals. “El federalisme no pot consistir a defugir prendre decisions”, adverteix la cancellera. Aquesta setmana hi haurà reunions entre els poders federal i regionals per consensuar mesures.

viernes, 22 de septiembre de 2017

La canciller y Frau Vogel

Una macroeconomia tacada per la precarietat     

Només una veu ha deixat la cancellera Angela Merkel sense respostes, en tota una campanya en què s’han multiplicat les entrevistes, els debats entre polítics i les oportunitats fins i tot d’esbroncar la cancellera, en els mítings de campanya a l’aire lliure. Va ser la veu de la senyora Petra Vogel, una dona de la neteja d’un hospital de Bochum, a l’oest del país, que després de 40 anys com a contribuent percebrà de jubilació una pensió de 654 euros.
Va ser en un programa de la televisió pública, on la líder conservadora va ser confrontada a les preguntes del ciutadà, entre les quals la de la senyora Vogel. “No puc canviar el sistema de pensions de cop”, va admetre la cancellera. “Què vol dir de cop? Que ho farà quan pugui?”, va insistir la senyora Vogel, indignada, sense por ni timidesa davant les càmeres de la televisió.
El “cara a cara” entre la senyora de la neteja de Bochum, una de les ciutats més empobrides del país, i Merkel, la dona més poderosa del món, va ser molt més il·lustratiu que el que havia mantingut dies enrere amb l’aspirant socialdemòcrata, Martin Schulz, sense cops baixos ni ensurts.
Aquesta no va ser l’única pregunta incòmoda del ciutadà a la líder. Els successius programes de “preguntes del ciutadà” han tret a la llum l’Alemanya real que sovint no es veu en l’esfera política ni en els balanços macroeconòmics de la superpotència europea. Merkel no va trobar una resposta a aquesta ciutadana, en bona part perquè no entra en el modus de comportament de la cancellera embolicar la veritat amb mentides piadoses.
Merkel ha recordat, en cadascun dels mítings que ha anat celebrant aquests dies, que l’atur s’ha rebaixat a la meitat des que va arribar al poder, el 2005, quan hi havia més de 5 milions d’aturats; ara en són 2,5 milions, el que suposa un 5,7 %. També ha presumit del dèficit zero que des de fa quatre anys registra Alemanya, com a exponent del principi de l’estabilitat pressupostària que aplica el seu ministre de Finances, Wolfgang Schäuble. O del rècord d’ocupació –43 milions de ciutadans, en un país de 82 milions d’habitants–, com a fonament de la solidesa futura.
Perill de marginalitat
Aquestes xifres no amaguen, però, que 8 milions de treballadors perceben sous mínims i que al land del Rin del Nord-Westfàlia, el més poblat del país, un 17 % de la població està en risc d’exclusió social. En aquest terme s’entén, a Alemanya, els qui viuen amb ingressos per sota del 60% de la mitjana del país. No es tracta de pobresa extrema, sinó de perill que hi ha de caure en la marginalitat.
La senyora Vogel –de qui en mitjans alemanys s’ha dit que és militant de l’Esquerra, el partit de la dissidència socialdemòcrata– no vol estar entre els vellets que busquen ampolles buides entre el contenidors d’escombraries després d’haver treballat tota la vida.
El sistema de minifeines, implantat en les reformes estructurals o Agenda 2010 en temps del canceller socialdemòcrata Gerhard Schröder, és la clau del rècord d’ocupació actual. També de les cotitzacions mínimes a la Seguretat Social, que es traduirà en jubilacions de misèria en el futur.
Merkel i el seu apòstol de l’estalvi, el ministre Schäuble, no només han castigat el conjunt de la zona euro amb la seva disciplina de l’austeritat. L’han aplicada a tot el país. Els alemanys són de mena estalviadora i ho han encaixat més o menys bé. Però les conseqüències de la contenció pressupostària i de l’obsessió pel dèficit zero, en un país amb superàvit exportador, es comencen a sentir. No només a les butxaques privades. També a escala de les infraestructures, teixit sanitari i telecomunicacions de la primera economia de la Unió Europea, on, malgrat tot, costa més trobar un wifi públic que funcioni que al Perú, com acostuma a dir, a cada míting, l’aspirant Schulz.

- 654 euros de jubilació cobrarà Petra Vogel després d’haver cotitzat 40 anys a la Seguretat Social.
- 2,5 milions d’aturats hi ha actualment a Alemanya, mentre que el 2005 n’hi havia 5 milions.
- 17 per cent de la població del Rin del Nord-Westfàlia està en risc d’exclusió social.
- 8 milions de treballadors a Alemanya perceben sous mínims.

jueves, 21 de julio de 2016

A codazos por la foto de los zapatos


Merkel i May comencen a marcar el pas del ‘Brexit'




L'una amb el seu acostumat calçat còmode; l'altra amb unes sabates d'estampat de lleopard, amb el toc excèntric que també la caracteritza: aquest era l'interès prioritari de la premsa gràfica en l'estrena del nou duet europeu, Angela Merkel i Theresa May. Es partia de la base que no hi hauria grans anuncis, sinó promeses d'esperit constructiu, davant un Brexit que no volien. Hi ha voluntat de trobar “un camí comú”, va dir la cancellera, després d'insistir que correspon a Londres marcar el camí de la relació futura i que això no passarà fins que no invoqui l'article 50 del Tractat de Lisboa, que regula aquest pas. La petició formal no tindrà lloc dins aquest any, va respondre May, decidida a no deixar-se marcar el ritme pels altres, mentre Merkel li expressava també la seva comprensió en aquest aspecte. L'important és, per Merkel, que Londres vagi a les negociacions amb idees clares i definides, cosa que no pot esperar-se d'“un govern que fa pocs dies” que està al càrrec.

Totes dues van insistir en l'interès compartit per mantenir les bones relacions, polítiques i econòmiques, entre Londres i Berlín, fins al punt que semblava més el naixement d'una nova amistat bilateral, entre la primera potència de la UE i el país que en vol marxar, que el punt de partida en què s'hagi de buscar aquest camí constructiu per al conjunt del bloc comunitari. “Ens uneixen uns vincles molt profunds i uns valors compartits”, va dir Merkel, mentre recordava a May, en to menys empàtic, que el Regne Unit ha de respectar les seves obligacions. Una al·lusió que remet a la lliure circulació de mercaderies i ciutadans, que Berlín vol que Londres respecti després del Brexit. La primera cita entre Merkel i May estava envoltada d'un gran desplegament mediàtic. A totes dues se les ha etiquetades de dones fermes, una amb deu anys en el càrrec i l'altra acabada d'estrenar com a primera ministra del Regne Unit. A totes dues se'ls veu punts en comú, com ara l'ascens al lideratge de les seves formacions conservadores enmig de fortes crisis: Merkel, amb la CDU que presideix en l'oposició i empantanada en un escàndol de finançament irregular sota les regnes de Helmut Kohl; May, amb els tories esquerdats entorn delBrexit.

Dues dones fortes que no tenen cap altre remei que buscar un camí per a dos països aliats que d'alguna manera deixaran de ser-ho, si més no en l'escala actual. Alemanya, dins el bloc comunitari; el Regne Unit, determinat a sortir-ne per decisió del poble sobirà. Que aquest és un fet consumat –o fins i tot digerit– ho va deixar clar, abans d'arribar a Berlín, en comunicar May al cap del Consell Europeu, Donald Tusk, que el seu país renuncia a exercir la propera presidència de torn de la UE, prevista pel segon semestre del 2017.

La de Berlín era una primera trobada per “ensumar-se” i en què, teòricament, no s'havia de parlar dels detalls de com encarar elBrexit, tot i ser el tema inevitable i omnipresent. Merkel no ha deixat d'insistir que no hi haurà cap negociació fins que Londres no demani formalment la sortida de la UE. És a dir, fins que no invoqui l'article 50 del tractat de la Unió, que regula aquesta via i que només pot demanar el país “sortint”. Segons la cancellera, és el Regne Unit el que ha de marcar el camí futur de les seves relacions amb la UE.

Resultava, però, difícil de creure que la trobada entre les dues dones fortes només seria per començar-se a conèixer. Hi havia molts temes damunt la taula, molta pressió mediàtica i moltes urgències, enmig d'una Europa que no pot esperar.

Influït per la propaganda, sense un fil directe amb EI

G.C.S.


El refugiat de 17 anys abatut per la policia després d'atacar amb una destral els passatgers d'un tren a Baviera va actuar “mogut per l'odi cec”, influït per la propaganda d'Estat Islàmic (EI), però potser sense rebre ordres del grup, explicava ahir el ministre d'Interior, Thomas de Maizière. És difícil traçar la línia entre atac terrorista i acte de bogeria, hi va afegir. I també difícil de definir si era afganès o no. Com la majoria dels refugiats –un 77%–, va entrar a Alemanya sense un passaport en regla. Potser va dir que era afganès perquè amb això tenia més possibilitats de ser admès com a asilat. Tot plegat, un panorama poc tranquil·litzador. Que no calguin contactes per convertir-se en “soldat” d'EI multiplica el perill dels “llops solitaris” invisibles als serveis secrets. I que no es conegui l'origen d'un percentatge tan alt de refugiats implica descontrol.

jueves, 14 de julio de 2016

Otro al que habrá que acostumbrarse




Berlín busca el acercamiento a May pese a los recelos a Boris Johnson

Gemma Casadevall

Berlín, 14 jul (EFE).- El Gobierno alemán ha lanzado ya sus primeros mensajes de acercamiento a la nueva primer ministra británica Theresa May, en busca de soluciones pragmáticas al "brexit" y pese a la sacudida que supone el nombramiento de Boris Johnson como titular de Exteriores. 
La canciller Angela Merkel habló el miércoles por teléfono con May inmediatamente después de asumir el cargo, no sólo para felicitarla, sino también para invitarla a Berlín, según reveló hoy la propia líder alemana durante su visita oficial a Kirguizistán. 
Merkel aspira a una "buena cooperación" con May, explicó la canciller desde Biskek, capital de ese república centroasiática, sin querer hacer comentarios sobre la designación de Johnson. 
"Nuestro objetivo es cooperar estrechamente como países amigos", enfatizó la canciller. Ya ayer su portavoz, Steffen Seibert, informó de que Merkel y May compartían el deseo de mantener "amistosas relaciones", tanto en lo bilateral, como en la negociación para la salida del Reino Unido de la UE. 
El mismo espíritu pragmático ante el complejo camino abierto por la victoria del "brexit" en el referéndum británico mostró hoy, en Berlín, el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, tras una reunión con el secretario del Tesoro de EEUU, Jacob J.Lew. 


"Los responsables políticos tienen que hacer todo lo posible para que la decisión tomada en el Reino Unido tenga los menos efectos negativos posibles", dijo Schäuble, hombre fuerte del Gobierno de Merkel y pieza clave en toda negociación de Alemania ante la UE. 
La canciller Merkel ha venido insistiendo, aún con David Cameron en el poder, en que corresponde a Londres marcar el camino de su relación futura con la UE, en que no habrá privilegios y en que no se negociará nada hasta que Reino Unido no invoque el Artículo 50 del Tratado de Lisboa que regula la salida de un país miembro. 
"Cuanto más pronto se logre claridad, más fácil será reducir los riesgos", recordó hoy Schäuble, mientras su colega estadounidense apuntaba que ambas partes deben mostrar flexibilidad "por el interés del Reino Unido, de la UE, de EEUU y de todo el mundo". 
Schäuble recurrió a la ironía para evitar comentarios sobre Johnson, y recordó que los alemanes tienen mucha experiencia "con la costumbre de archivar lo que se dice durante una campaña electoral al día siguiente del resultado", en alusión a los provocadores pronunciamientos del ahora ministro de Exteriores británico. 
El titular de Finanzas puede refugiarse aún en el humor, mientras que su colega de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, tal vez esta mañana le retumbaba una frase pronunciada ayer, en una conferencia en Greifswald (norte de Alemania), acerca de los políticos que hicieron campaña por el "brexit". 
"Me parece sinceramente abominable", dijo, "que políticos irresponsables hayan atraído al país al 'brexit' para que, una vez adoptada la decisión, no asuman la responsabilidad y se dediquen en su lugar a jugar al cricket", apuntó Steinmeier. 
El jefe de la diplomacia alemana, del Partido Socialdemócrata (SPD), no mencionó directamente a Johnson y en el momento de impartir su conferencia aún no se conocía el nombre del nuevo ministro de Exteriores británicos. 
El nombramiento de Johnson "es una señal clara de la primer ministra May de que se toma en serio el resultado del referéndum y quiere llevar adelante el 'brexit'", apuntaba a posteriori el mismo Steinmeier, en declaraciones al dominical de "Bild", avanzadas hoy por ese popular rotativo. 
Otras reacciones desde el co-gubernamental SPD han sido menos diplomáticas: "No me extrañaría que en Reino Unido se nombrara próximamente a Drácula como ministro de Sanidad", ironizó el portavoz de Exteriores del grupo parlamentario socialdemócrata, Rolf Mützenich, en declaraciones al semanario "Der Spiegel". EFE 
gc-rz/ie


(foto) (vídeo)

Angie y There


Condemnades a entendre's


Tacones aún lejanos


Berlín busca el acercamiento a May pese a los recelos frente a Johnson

Gemma Casadevall

Berlín, 14 jul (EFE).- El Gobierno alemán ha lanzado ya sus primeros mensajes de acercamiento a la nueva primer ministra británica Theresa May, en busca de soluciones pragmáticas al "brexit" y pese a la sacudida que supone el nombramiento de Boris Johnson como titular de Exteriores. 
La canciller Angela Merkel habló el miércoles por teléfono con May inmediatamente después de asumir el cargo, no sólo para felicitarla, sino también para invitarla a Berlín, según reveló hoy la propia líder alemana durante su visita oficial a Kirguizistán. 
Merkel aspira a una "buena cooperación" con May, explicó la canciller desde Biskek, capital de ese república centroasiática, sin querer hacer comentarios sobre la designación de Johnson. 
"Nuestro objetivo es cooperar estrechamente como países amigos", enfatizó la canciller. Ya ayer su portavoz, Steffen Seibert, informó de que Merkel y May compartían el deseo de mantener "amistosas relaciones", tanto en lo bilateral, como en la negociación para la salida del Reino Unido de la UE. 
El mismo espíritu pragmático ante el complejo camino abierto por la victoria del "brexit" en el referéndum británico mostró hoy, en Berlín, el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, tras una reunión con el secretario del Tesoro de EEUU, Jacob J.Lew.

Bildergebnis für theresa may schuhe

"Los responsables políticos tienen que hacer todo lo posible para que la decisión tomada en el Reino Unido tenga los menos efectos negativos posibles", dijo Schäuble, hombre fuerte del Gobierno de Merkel y pieza clave en toda negociación de Alemania ante la UE. 
La canciller Merkel ha venido insistiendo, aún con David Cameron en el poder, en que corresponde a Londres marcar el camino de su relación futura con la UE, en que no habrá privilegios y en que no se negociará nada hasta que Reino Unido no invoque el Artículo 50 del Tratado de Lisboa que regula la salida de un país miembro. 
"Cuanto más pronto se logre claridad, más fácil será reducir los riesgos", recordó hoy Schäuble, mientras su colega estadounidense apuntaba que ambas partes deben mostrar flexibilidad "por el interés del Reino Unido, de la UE, de EEUU y de todo el mundo". 
Schäuble recurrió a la ironía para evitar comentarios sobre Johnson, y recordó que los alemanes tienen mucha experiencia "con la costumbre de archivar lo que se dice durante una campaña electoral al día siguiente del resultado", en alusión a los provocadores pronunciamientos del ahora ministro de Exteriores británico. 
El titular de Finanzas puede refugiarse aún en el humor, mientras que su colega de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, tal vez esta mañana le retumbaba una frase pronunciada ayer, en una conferencia en Greifswald (norte de Alemania), acerca de los políticos que hicieron campaña por el "brexit". 
"Me parece sinceramente abominable", dijo, "que políticos irresponsables hayan atraído al país al 'brexit' para que, una vez adoptada la decisión, no asuman la responsabilidad y se dediquen en su lugar a jugar al cricket", apuntó Steinmeier. 
El jefe de la diplomacia alemana, del Partido Socialdemócrata (SPD), no mencionó directamente a Johnson y en el momento de impartir su conferencia aún no se conocía el nombre del nuevo ministro de Exteriores británicos. 
El nombramiento de Johnson "es una señal clara de la primer ministra May de que se toma en serio el resultado del referéndum y quiere llevar adelante el 'brexit'", apuntaba a posteriori el mismo Steinmeier, en declaraciones al dominical de "Bild", avanzadas hoy por ese popular rotativo. 
Otras reacciones desde el co-gubernamental SPD han sido menos diplomáticas: "No me extrañaría que en Reino Unido se nombrara próximamente a Drácula como ministro de Sanidad", ironizó el portavoz de Exteriores del grupo parlamentario socialdemócrata, Rolf Mützenich, en declaraciones al semanario "Der Spiegel". EFE   gc-rz/ie

miércoles, 29 de junio de 2016

Rosinenpickerei



Merkel i el picoteig britànic




Angela Merkel, poc tendent a recórrer a la frase fàcil quan parla de coses serioses, va decidir-se ahir a apujar el to davant el Regne Unit amb una metàfora prou entenedora, de cara als seus compatriotes: “Ens assegurarem que les negociacions no es duguin a terme sobre el principi del picoteig a la recerca de la pansa dolça.” És a dir, no es permetrà que els britànics triïn del pastís els privilegis –per preservar-los– i deixin la massa del que no els agrada o no els satisfà. Si volen seguir gaudint dels privilegis sobretot econòmics del mercat comú europeu, han de mantenir, per exemple, la lliure circulació dels ciutadans comunitaris.

El terme alemany emprat per Merkel era Rosinenpickerei–“picoteig de la panseta”–, que remet a la paraula amb què s'entén al seu país la llaminadura enmig d'un pa de pessic o el típic plum-cake britànic. Va ser la frase del dia, reproduïda per tots els mitjans de comunicació, televisions o digitals, mentre els corresponsals estrangers buscaven la manera més encertada de traduir-la o explicar-la. Més clar, l'aigua, des de la perspectiva de Merkel, després de dies de passar de puntetes mentre les veus dominants, des d'Alemanya o entre els grans socis, demanen pràcticament treure el Regne Unit tan aviat com sigui possible de la Unió Europea (UE), vist que han decidit marxar.

Merkel, dona realista, sap que la desconnexió immediata no existeix. Ni tan sols seria així si Londres es decidís a invocar per la via ràpida l'article 50 del tractat de Lisboa –el que regula la sortida d'un país de la UE, sempre que sigui aquest que ho demani–. No es pot prémer l'accelerador fins a aquest punt, considera la cancellera. David Cameron ha anunciat la retirada per la tardor i fins al setembre no se sabrà probablement qui en pren les regnes. Cal esperar que hi hagi un successor –“o successora”, va dir Merkel, en una frase que semblava enigmàtica però que potser era senzillament políticament correcta.

La cancellera va pronunciar la frase del picoteig en la declaració de govern al Bundestag (cambra baixa) que habitualment ofereix davant qualsevol cimera de la UE. Aquest cop, òbviament, el tema era el Brexit. La seva intervenció es va produir un dia després de la minicimera a Berlín amb el president francès, François Hollande, i el primer ministre italià, Matteo Renzi, i amb el peu pràcticament a l'avió, camí cap a Brussel·les.

De la cita entre els tres líders, només en van transcendir les típiques frases una mica buides, molt en l'estil de la UE, sobre la necessitat de mirar endavant, units i sense deixar l'escenari a forces centrífugues (és a dir, la ultradreta o l'euroescepticisme). No van aclarir gaire res, però se suposa que el motor francoalemany, unit a Roma i segurament sense deixar de banda Madrid –si és que aquest cop s'aconsegueix formar a temps un govern amb cara i ulls– vol ser l'impulsor d'aquesta nova UE enfortida enmig de l'adversitat i més flexible.

Els detalls de com serà la UE renovada o de les diferents velocitats es desconeixen. Berlín no vol donar la imatge de prepotent i dominant, però es dóna per fet que l'alt funcionariat de Cancelleria treballa en un concepte que ha d'anar prenent forma en les properes setmanes. Que el president del Consell Europeu, Donald Tusk, proposés ahir una nova cimera comunitària al setembre per parlar del Brexit alleugereix el calendari d'estiu per als líders. D'aquí a un parell de setmanes, uns i altres faran les vacances, evidentment curtes –dues setmanes i mitja, com a molt, en el cas de Merkel, que tradicionalment les comença el darrer cap de setmana de juliol–. L'alt funcionariat continuarà amb la feina. També encaixa amb l'agenda de la retirada de Cameron.

Merkel va insistir, també ahir, que no es començarà a negociar res fins que no hi hagi la petició formal de Londres per al Brexit. Si la frase del picoteig implicava una voluntat, per part de Berlín, i una advertència a Londres, això de negar qualsevol negociació o prenegociació tenia perfils poc convincents.