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sábado, 29 de junio de 2024

Un sábado algo distinto en Essen

La AfD denuncia los cortafuegos 'antidemocráticos, incluidos de otros ultras europeos



La co-líder del AfD, ALice Weidel, durante en la convención de su partido en Essen, Alemania. / Jana Rodebush
 Gemma Casadevall, Essen

"Vamos por el buen camino para la creación de un nuevo grupo parlamentario. Y quien quiera unírsenos, será bienvenido“, afirmó la presidenta de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, ante un congreso de su partido ultraderechista bajo acosos de distinto signo: el resto de la extrema derecha europea los repudia como socios, por su radicalismo; el espectro parlamentario alemán lo mantiene aislado; y, además, la cita federal de sus 600 delegados arrancó con decenas de miles de manifestantes clamando contra la "propaganda nazi“ por los aledaños del pabellón de Essen, la ciudad del oeste de Alemania que acoge el congreso.

"Ellos son los antidemócratas“, aseguró Weidel ante sus correligionarios. Bajo ese "ellos“ situó tanto a las columnas de manifestantes que tomaron las calles como a "las (Ursula) von der Leyen o (Giorgia) Melonis“. Que la líder de AfD lance sus pullas contra otra representante de la ultraderecha europea responde al acercamiento hacia la primera ministra italiana por parte de la presidenta de la Comisión Europea (CE). Pero también a que su partido está excluido como aliado por el eurogrupo de los Demócratas Reformistas (ECR) al que pertenece Meloni. A esa exclusión, ya conocida, se sumó hace unas semanas la expulsión de AfD como miembro de Identidad y Democracia (ID), en el que se integra la francesa Marine Le Pen.

El partido de Weidel, que ascendió a segunda fuerza en Alemania en las pasadas elecciones europeas, encaró así la celebración de su congreso federal con caras largas, pese al hito logrado con el 15,8% obtenido en los comicios del bloque comunitario. Sus 15 eurodiputados no tienen grupo donde integrarse y las negociaciones emprendidas a toda prisa no han dado frutos conocidos. En medios alemanes se afirmó que llevaría el nombre de "Los Soberanistas“ y se situó entre sus socios potenciales el "Se acabó la fiesta“ de Alvise Pérez. La AfD tiene sus propias "líneas rojas", según la viceportavoz de su grupo parlamentario, Beatrix von Storch. No aceptara "nacionalismos extranjeros contrarios a nuestros intereses", añadió. El congreso reeligió a Weidel como presidenta con un 79%, un porcentaje algo más bajo que el de su compañero en la cúpula bicéfala, Tino Chrupalla, con un 82%.


Colapso ciudadano y disturbios

"No es democrático aislar a un partido que alcanzará el 34% o 35%“, afirmó en un aparte del congreso el líder de su ala más radical, Björn Höcke. Citó así los porcentajes que se les pronostican en las elecciones regionales que tendrán lugar el próximo septiembre en el este, incluido en su "Land“, Turingia. Höcke es una de las figuras más controvertidas del partido, pero a la vez un gran reclutador de votos. Es "cliente“ habitual de la justicia por sus arengas racistas o por usar consignas nazis en actos públicos. Un tribunal alemán legitimó incluso que se le definiera públicamente como "fascista“, por considerarse adecuado aplicarle este término.

Los carteles con la foto de Höcke, brazo en alto a modo de saludo hitleriano, y la palabra "nazi“ fueron de los más presentes en la manifestación que discurrió este sábado desde la céntrica estación de Essen hasta las inmediaciones pabellón del congreso. Llegaron a juntarse entre 40.000 y 70.000 participantes, según medios locales o los convocantes. Eran personas de toda edad y condición, desde familias con niños a las llamadas "Omas gegen Rechts“ -“Abuelas contra la Derecha“-, adolescentes, herederos de las revueltas del 68 y 'ravers'. También las inevitables columnas del bloque negro o izquierda radical, protagonistas de escaramuzas y finalmente disturbios con el poderosísimo operativo policial, integrado por unos 10.000 agentes. Essen no recordaba un colapso ciudadanos parecido en décadas.

El objetivo de los radicales era bloquear sus accesos a los delegados de la AfD. Algunos precisaron custodia de los agentes, que cargaron a porrazos contra quienes trataban de cerrarles el paso. Otros se refugiaron de sus perseguidores en una panadería, de la que salieron asimismo bajo protección policial. Hubo detenciones y algunos heridos, entre ellos nueve policías, dos de los cuales de gravedad. El panorama general, sin embargo, fue de un gran picnic intergeneracional, entre conciertos y desfilada 'rave' bajo el sol.

domingo, 2 de junio de 2024

Joana y sus satélites ante el 09.06

          

    Polonia:

El siguiente pulso entre el PiS y Tusk
El europeísta Donald Tusk puso fin el año pasado a una larga fase de dominio ultraconservador, al imponerse con su bloque entre centristas e izquierda moderada a Ley y Justicia (PiS), el partido que durante ocho años representó la confrontación con Bruselas. El pulso no ha terminado: las municipales de abril mostraron cómo el PiS sigue imponiéndose en el campo, mientras que los de Tusk lo hacen en el voto urbano. Los sondeos apuntan ahora a una leve, pero perceptible ventaja del europeísmo liberal.

 

Finlandia:
Rehabilitar o no a la socialdemocracia
El año pasado, en pleno proceso de integración en la OTAN, Finlandia dio un vuelco al apear del poder a la socialdemocracia representada por su primera ministra, la carismática Sanna Marin. Le sucedió una coalición liderada por el conservador Petteri Orpo y con la ultraderecha como aliada. Otro conservador, Alexander Stubb, redondeó ese dominio al ser elegido presidente del país. La socialdemocracia aspira ahora a tomarse la revancha y a dejar a conservadores y ultras luchando por el segundo puesto.

 

Suecia:
Reválida al modelo de apoyo „externo“ ultra
El parlamentarismo sueco aportó en 2022 un experimento a las constelaciones de gobierno europeas: el conservador Ulf Kristersson accedió a primer ministro, tras haber quedado tercero en las legislativas, mientras que los ultraderechistas Demócratas Suecos, en segunda posición, se resignaron a ser su „apoyo externo“. Los socialdemócratas, vencedores en votos, pasaron a la oposición. El experimento no parece haber dañado a ninguno: la socialdemocracia lidera los sondeos, seguida de los ultras y con los conservadores de terceros.

 

Dinamarca:
Una socialdemocracia desdibujada pero invencible
La socialdemocracia danesa sería un ejemplo de solidez entre el bloque nórdico, donde esa familia política ha caído sucesivamentos de varios gobiernos de la región. Nadie hace sombra al partido de la primera ministra, Mette Frederiksen, ni se perciben sobresaltos en la correlación de fuerzas en Dinamarca. El problema es que cuesta reconocer a la mujer fuerte de Copenhague como una socialdemócrata: su política de asilo es tanto o más dura que la de otros gobiernos conservadores o con apoyos ultraconservadores.

 

Eslovaquia:
La polarización extrema que casi deriva en magnicidio
Eslovaquia irá a las urnas con la maquinaria de las „fake news“ a toda marcha y un mes después de la sacudida sufrida con el atentado contra su primer ministro, el populista de izquierdas prorruso Robert Fico. Fue una sacudida porque a punto estuvo de costarle la vida al líder, pero también porque fue reflejo de la polarización política extrema del país. Fico acababa de apuntalar su poder con la elección como presidente de otro prorruso, Peter Pellegrini. El agresor era un „descontento“ con su línea.

 

Lituania:
Solidez en un flanco báltico que no se permite grietas
Lituania, país fronterizo con el militarizado enclave ruso de Kaliningrado y con el gran aliado de Moscú que es Bielorrusia, no cree en experimentos. Su espectro parlamentario está sumamente fragmentado, pero si algo cohesiona a su clase política es la determinación a no permitirse debilidades frente al Kremlin. El atlantismo es casi una doctrina indiscutible en un país que clama por reforzar su defensa y que brinda su territorio al estacionamiento permanente de tropas de la OTAN. La socialdemocracia lidera los sondeos.

 

Estonia
El voto ruso y la seguridad cibernética
Estonia es el país de la UE con más alto porcentaje de población de origen ruso. Un 25 % de sus 1,3 millones de habitantes tienen raíces rusas, un porcentaje que llega al 90 % en la ciudad fronteriza de Narva. Enviará un fuerte aporte de „voto ruso“ -unos 250.000 electores- hacia Europa. A ello se suma que en esta antigua república soviética, en la UE desde hace dos décadas, se implantó el voto online en 2005. Sus autoridades están preparadas para repeler ciberataques. El país ha invertido tanto en digitalización como en seguridad cibernética.

 

Letonia
Los ultranacionalistas escalan al primer puesto
Letonia, como la vecina Lituania, se caracteriza por su extrema fragmentación política, lo que favorece que un porcentaje por debajo del 20 % pueda elevar a un partido a la posición de victorioso. Este es el caso de Alianza Nacional (NA), una formación integrado en la Eurocámara en el grupo de los Conservadores Reformistas Europeos (ECR), del que también forma parte el español VOX, la italiana Giorgia Meloni y el polaco Ley y Justicia (PiS). Los sondeos le pronostican en estas europeas la primera posición, con un 18 % de los votos.





 

viernes, 24 de mayo de 2024

El G2 de Ursula y Giorgia


Alemania, Francia e Italia abren la campaña europea mirando de reojo a la ultraderecha




La presidenta de la Comissió Europea, Ursula von der Leyen (esquerra), i la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. | CECILIA FABIANO / LAPRESSE / Carles Planas Bou



Gemma Casadevall, Leticia Fuentes, Irene Savio
Berlín / París / Roma 24 MAY 2024 


El proyecto europeo se someterá al examen de las urnas del 6 al 9 de junio con sus tres principales motores en tensión. Alemania, Francia e Italia afrontan la campaña electoral con la extrema derecha disparada en las encuestas y con la incertidumbre de si estos partidos tendrán la llave de la legislación comunitaria durante los próximos cinco años. Las corresponsales de EL PERIÓDICO en Berlín, París y Roma radiografían las líneas maestras de las respectivas carreras electorales.


Entre el giro a la derecha y la toxicidad ultra

El giro a la derecha de Alemania, la primera potencia económica y demográfica de la Unión Europea, se da por imparable, mientras que la toxicidad de la ultraderecha neonazi asusta incluso al resto del extremismo europeo. Se da por segura la victoria del bloque conservador liderado por Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea (UE) que aspira a un segundo mandato. Los sondeos sitúan a la Unión Cristianodemócrata y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU-CSU) por encima del 30% de los votos. Es decir, el doble de lo que se pronostica al segundo, puesto en disputa entre la socialdemocracia del canciller Olaf Scholz y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), aunque algún sondeo coloque casi empatado a los co-gubernamentales Verdes.

A Von der Leyen la perciben sus compatriotas como una superviviente de la era Angela Merkel, de quien fue ministra en sucesivas legislaturas hasta asumir Defensa y de ahí saltar a Bruselas. Sin embargo, del centrismo que representó la CDU en los 16 años de Merkel en el poder no queda nada. Los conservadores alemanes ha girado a la derecha bajo el liderazgo de Friedrich Merz, refrendado por el bávaro Markus Söder, quien siempre representó esta línea. Los acercamientos de la actual mujer más poderosa de Europa, Von der Leyen, hacia la italiana Giorgia Meloni no hacen más que agrandar esta dinámica, por mucho que a escala alemana los conservadores excluyan a la derecha radical como aliada.

Ultraderecha proscrita

AfD parecía tener el triunfo asegurado como segunda fuerza. Pero su extremismo y apuestas neonazis la ha convertido en proscrita. Que a dos semanas de las elecciones haya quedado excluida del grupo Identidad y Democracia (ID) -el de la francesa Marine Le Pen- es el resultado de una suma de escándalos. Primero fue la reunión de Potsdam en que miembros de la AfD, neonazis e identitarios austriacos hablaron de expulsar a millones de ciudadanos de origen extranjero, lo que sacó a las calles a multitudes clamando por el Nie wieder -o "Nunca más" al nazismo-. A ello se sumaron varios juicios. Uno de ellos, contra su cabecilla más radical, Björn Höcke, acusado de usar proclamas nazis en sus actos. Otros dos, contra la trama golpista de los Ciudadanos del Reich, con vínculos con la AfD y que pretendió asaltar el Parlamento. Y, finalmente, el estupor general causado por su cabeza de lista en las europeas, Maximilian Krah, bajo sospecha de servir tanto a Rusia como a China y que además ha relativizado los crímenes de las SS, los escuadrones de la muerte que operaban durante la Alemania nazi de Adolf Hitler.

Mientras una parte de la ultraderecha europea modera su perfil para avanzar hacia el poder, la alemana es un espectáculo diario de toxicidad extrema. Además, le ha surgido un rival desde el populismo izquierdista: el nuevo partido liderado por Sahra Wagenknecht, con una línea antiasilo similar a las de los ultras. Es la nueva estrella del tablero alemán y araña electorado tanto de la AfD como de la Izquierda clásica, en lucha por su supervivencia.


La extrema derecha francesa, a las puertas de la victoria


A estas alturas, si nada cambia en las próximas dos semanas, la extrema derecha francesa será la gran vencedora en estas elecciones europeas. Es tan evidente que, este jueves France2 presentaba un debate únicamente a dos; entre el preferido de Emmanuel Macron, Gabriel Attal, y el delfín de Marine Le Pen, Jordan Bardella. Algo que criticó duramente François Xavier Bellamy, líder de Los Republicanos, en la posterior mesa redonda: “Dudé en venir esta tarde y creo que lo ocurrido es en realidad el signo de una crisis democrática bastante sangrienta. (...) ¿Qué permite organizar el enfrentamiento entre estas dos personas? Uno es el Primer Ministro, ni siquiera el candidato. ¿Dónde está, dónde está el candidato?”, recriminaba.

En Francia, ahora la pregunta no es quién ganará sino, por cuánto ganará la ultraderecha francesa. Según los últimos sondeos, Agrupación Nacional (RN) ganaría con una abrumadora ventaja del 32%. Muy por detrás, con un 17%, Valérie Hayer, la elegida de Macron para encabezar su lista. Hija de agricultores, Hayer es relativamente desconocida para el público.

Ayer era un día clave para el presidente de la RN. Favorito en las encuestas, se mantuvo a la defensiva durante el debate, pero se mostró deficiente en cuestiones de fondo, como la cuestión migratoria y la idea de la ultraderecha de la “doble frontera”. Bardella no consiguió poner entre las cuerdas a su rival, más bien al revés, cuando el Primer Ministro le preguntó en reiteradas ocasiones cómo llevaría a cabo esta “doble frontera”, sin obtener respuesta. “Vuestro programa es un “rasca y gana”, pero en vuestro caso cuando rascas no encuentras nada detrás”, dijo Gabriel Attal a Bardella, con una sonrisa de satisfacción.

No lo dijo por decir. El lepenismo siempre ha dicho ‘no’ a Europa, pero ayer Bardella daba un paso atrás afirmando estar en “contra del funcionamiento actual, pero no contra la UE”. A lo que el Primer Ministro le recriminaba buscar un “Frexit camuflado”.

Macronismo vs lepenismo

En los últimos años, el lepenismo y el macronismo se han visto las caras en varias ocasiones, polarizando a la opinión pública y eliminando los grises. Aunque su creciente popularidad y la posible victoria en las europeas, nos dan un pista de cómo se dibujan las próximas presidenciales francesas, que tendrán lugar en 2027. Elecciones a las que Macron no puede volver a presentarse, y para las que no hay un rival fuerte, de momento, que pueda combatir al gigante Le Pen.

Los ecologistas solo cuentan con un 5% de intención de voto, el límite para entrar en el Parlamento Europeo, y rezan por no seguir bajando. Desde que empezó la campaña electoral europea, la lista de Marie Toussaint ha ido perdiendo posiciones hasta ver caer la ambición ecologista.

En el caso de los macronistas, luchan por recortar posiciones y sacar ventaja a los socialistas que les siguen de cerca con un 14%. Según el instituto de encuestas Harris Interactive, Valérie Hayer ha perdido 1 punto desde principios de mayo creando una importante diferencia de 16 puntos con RN. Aunque parece que la verdadera competición está por quién se llevará el cuarto puesto: ¿Francia Insumisa (7%), Los Republicanos (6,5%), Reconquista (6%) o Los Ecologistas (5%)?


Más derecha, la apuesta de Giorgia Meloni

Giorgia Meloni ya casi no grita. Viste a menudo opacos trajes de colores primaverales que transmiten tranquilidad y optimismo, un 'uniforme de campaña' con el que se presenta a los grandes eventos de su partido, Hermanos de Italia. Es en este escenario donde estos días está hablando a los suyos y al ciudadano de a pie, de cara a las elecciones europeas de junio; esto a la vez que persigue la misión de desmadejar el ovillo de su complicada realidad: la que requiere la presencia de su rostro institucional, al lado de líderes europeos de todos los bandos, y la política, como jefa de un partido ultra que debe lidiar con el fuego amigo de socios de Gobierno, como la Liga de Matteo Salvini.

Como en otras citas electorales, el bicéfalo equilibro no está siendo fácil. Pero la balanza de momento parece nuevamente inclinarse hacia la derecha. Prueba de ello: su decisión de participar por videoconferencia al gran mitin de Vox en el Palacio de Vistalegre en Madrid. Y también el no viajar a Francia, donde en el poder está un liberal como Emmanuel Macron, o Alemania, donde gobiernan los socialdemócratas de Olaf Scholz.

En estas semanas, "Meloni tenía que viajar a París y Berlín para entregar sus invitaciones para la [próxima reunión de Jefes de Estado del] G7 en Italia, como ya hecho con Japón, EEUU y Canadá", ha opinado Iliario Lombardo, en las páginas de 'La Stampa'. Sin embargo, “ha decidido no ir por puro cálculo político”, ha agregado Lombardo, al añadir que así Meloni ha evitado la foto con Macron y Scholtz. Un foto que precisamente podría haber permitido a Salvni atacarla por su supuesta cercanía a líderes más moderados y menos en las cuerdas de su bloque político.
Orgullo nacionalista

No ha sido el único gesto en esta dirección. Otro ha sido la acogida dada al empresario Chico Forti, preso en EEUU durante 24 años y cuya repatriación tuvo a Meloni como protagonista. Tanto que la jefa de Gobierno incluso acudió días atrás al aeropuerto militar de Pratica di Mare para recibirlo tras su llegada del país americano. Lo que también fue festejado por el ala más dura de la derecha italiana, más que los sectores más moderados. "Es como si Meloni 'llamase' a los electores derechistas que creen en Salvini para decir algo así como ‘la derecha c’est moi’”, ha opinado, en esta línea, el periodista especializado en asuntos políticos Mario Lavia.

El efecto colateral ha sido que, en el primer enfrentamiento en la historia política de Italia entre dos mujeres (la líder del Partido Democrático, el principal partido de la oposición, es Elly Schlein), las tácticas de Meloni están paradójicamente permitiendo a sus débiles rivales políticos de presentarse como un muro (algo más creíble) al avance de la derecha, reduciendo a la vez el espacio para los partidos satélites.

Tanto que, según los últimos sondeos, Hermanos de Italia (entre el 25% y 27% de los consensos, según distintas encuestas) y el PD (entre el 20% y el 22%) se estarían reforzando y distanciándose de otros partidos situados en su mismo bloque. El PD, en detrimento del Movimiento 5 Estrellas. Hermanos de Italia, quitándole votos a la Liga. Lo que podría ser el presagio de un posible regreso del bipartidismo en Italia, aunque esto pueda que sea solo temporal.

viernes, 12 de abril de 2024

La chequera de Putin

Los ultras alemanes, bajo sospecha de complicidad con Moscú




El diputado de AfD Petr Bystron, durante una intervención en el Bundestag, la Cámara baja alemana. / ODD ANDERSEN / AFP
Gemma Casadevall

"Los casos de (Petr) Bystron o de (Maximilian) Krah son la punta del iceberg de los vínculos con Rusia de la ultraderecha", aseguró esta semana el diputado socialdemócrata Dirk Wiese ante el Bundestag (Parlamento alemán). Fue en un debate centrado en las sospechas de corrupción sobre Krah y Bystron, primero y segundo en la lista de Alternativa para Alemania (AfD) para las elecciones europeas. El término "punta del iceberg" fue utilizado por otros diputados tanto del tripartito entre socialdemócratas, verdes y liberales del canciller Olaf Scholz como desde la oposición conservadora o la Izquierda. Krah no es diputado del Bundestag, pero Bystron podría haber respondido desde hemiciclo, puesto que ocupa un escaño de la AfD. No acudió a la sesión, tal vez porque estaba "almorzando en la embajada rusa", ironizó Wiese. Tampoco asistieron los líderes del partido, Tino Chrupalla y Alice Weidel. En ausencia del aludido y de los jefes, habló en su defensa Stefan Keuter, otro asiduo de la embajada rusa o de otros eventos frecuentados por "Putinversteher", como se denomina en alemán a quienes muestran "comprensión" por Vladímir Putin.
Keuter sabía que le lloverían a él los chuzos de punta destinados a sus colegas. Respondió con el repertorio victimista habitual cuando el resto del espectro parlamentario les señala o aisla políticamente: son acusaciones electoralistas para tratar de frenar su auge en los sondeos. "Una caza de brujas contra Bystron y su familia", resumió Keuter. Todo su entorno está sufriendo el acoso mediático y político, dijo. Su origen son unas informaciones difundidas desde la República Checa --el país de origen de Bystron-- sobre una serie de entrevistas de la plataforma prorrusa Voice of Europe (VoE) a Krah y su segundo en las europeas. El diario checo 'Denik N' aseguraba, citando fuentes de los servicios secretos, que al menos Bystron recibió dinero por ello. El diputado lo ha negado; la cúpula del partido le ha expresado su respaldo.

Desinformación al servicio del Kremlin

"Todos sabemos que AfD, como otros partidos ultraderechistas europeos, forman parte del aparato de desinformación orquestada desde Moscú", comentó ante los medios la diputada verde Irene Mihalic, al término de la sesión. Rusia lleva adelante una "brutal e implacable guerra contra Ucrania", pero también una "agresión híbrida contra Alemania y otros países europeos con propósitos desestabilizadores".
La AfD es un instrumento del Kremlin aseguraba esta diputada verde, mientras su colega de la Unión Cristianodemócrata Christoph de Vries, se cuestionaba si actúan "por corrupción o por convicción". "Se comportan como idiotas útiles al servicio del Kremlin", resumía el parlamentario conservador. Acuden como falsos observadores internacionales a elecciones fraudulentas de regímenes totalitarios, sea en Rusia o en Bielorrusia, y luego "blanquean" sus resultados desde plataformas y medios teledirigidos por el Kremlin, prosiguió de Vries.
Krah fue elegido cabeza de lista de la AfD como representante del autoproclamada ala "patriótica" del partido. A Bystron se le relaciona con movimientos identitarios y hace dos años se le levantó temporalmente la inmunidad parlamentaria al abrirle la fiscalía de Múnich un sumario por una foto en que aparecía brazo en alto, aparentemente mostrando el saludo hitleriano.
Los sondeos sitúan a la ultraderecha en segunda posición en intención de voto con un 19% de los apoyos, 10 puntos por detrás de la oposición conservadora. Hace dos meses habían escalado al 22 %. Este bajón no se atribuye ni a presuntos vínculos con el Kremlin ni a las revelaciones sobre su presencia en una reunión con neonazis en que se abordó la expulsión de millones de ciudadanos de origen extranjero. Lo que está quitando votos a la AfD es un nuevo populismo izquierdista --también prorruso y antiasilo--, liderado por la diputada Sahra Wagenknecht, al que se pronostica un 5,9% en las europeas.

jueves, 8 de mayo de 2014

Un debate entre clónicos... y Podemos en la Humboldt

Juncker y Schulz buscan el poderoso voto alemán con diferencias en el detalle

Gemma Casadevall 



Plädieren für harte Sanktionen gegen Russland: Martin Schulz (l.) und Jean-Claude Juncker während der TV-Debatte.

Berlín, 8 may (EFE).- Los dos grandes candidatos a la presidir la Comisión Europea (CE), el conservador Jean-Claude Juncker y el socialdemócrata Martin Schulz, se lanzaron hoy a por el voto alemán con un debate televisado marcado por las coincidencias y donde las distancias se apreciaban en el detalle. 
El luxemburgués exjefe del eurogrupo y su contrincante alemán, presidente de la Eurocámara, se sometieron a 90 minutos de cara a cara como el defensor de la estabilidad frente a la crisis, el primero, y el correctivo contra los estragos dejados por la austeridad de la canciller Angela Merkel, el segundo. 
La lucha contra el desempleo juvenil, que en algunas regiones de Portugal, España o Grecia afecta al 60 % de los jóvenes, dijo Schulz, es "tarea europea" y uno de los grandes retos de la UE. 
"Ese será mi gran desafío", respondió sin titubear, a la última pregunta del debate mantenido en la televisión pública de su país, acerca de cuál debía ser el eje de su gestión, en caso de convertirse en presidente de la CE. 
"Mantener la estabilidad presupuestaria", apuntó por su parte Juncker, quien poco antes había coincidido con su contrincante en el término "tarea europea", aunque luego incidió en la responsabilidad de los gobiernos nacionales en ese cometido. 
El desempleo juvenil es "una tragedia para toda Europa", insistió Schulz, según el cual la receta para combatirlo pasa por garantizar que fluya el crédito a las pymes, en tanto que principales generadoras trabajo en los países más afectados por el paro. 
El apartado de la desempleo juvenil fue el último entre los temas del debate, a lo largo del cual hubo una coincidencia casi milimétrica en política exterior y especialmente ante el conflicto de Ucrania -donde expresaron su confianza en la celebración de las previstas elecciones, el 25 de mayo. 
Asimismo defendieron también posturas parecidas en la necesidad de cerrar con éxito las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio entre EE.UU. y la UE, siempre que se mantengan los estándares europeos en cuestiones como la protección del consumidor. 
Juncker, exjefe del eurogrupo, mostró mayor competencia frente a preguntas específicas de la unión bancaria, mientras que Schulz abundó en la necesidad de hacer primar "los derechos de los ciudadanos sobre los intereses de los banqueros". 
Las mayores divergencias surgieron ante la inmigración, donde el luxemburgués defendió la necesidad de combatir los "abusos" de quienes tratan de beneficiarse del sistema social, -por ejemplo, alemán-, mientras su rival esgrimía el término solidaridad. 
El debate era el punto fuerte de una campaña para las europeas, pero tenía cierto aire de asunto interno alemán, no solo por ser éste el idioma común de ambos, sino también por el peso del voto de este país en la futura Eurocámara -96 escaños, del total de 751. 
Juncker fue elegido candidato de Partido Popular Europeo (PPE) con el apoyo tácito de Merkel -pese a que, mientras fue jefe de eurogrupo no siempre hubo coincidencia de parecer entre ambos. 
Para el ciudadano alemán, Schulz no está tan alejado de la línea de la canciller, máxime ahora que ésta gobierna en gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), de cuya ejecutiva forma parte el candidato a las europeas. 
Según un sondeo de esta semana, la mayoría de los alemanes quisiera a Schulz como presidente de la CE, aunque a la hora de votar probablemente apoyará a la Unión Cristianodemócrata de Merkel. 
Una encuesta del instituto demoscópico Forsa otorga un 41 % de intención de voto a la CDU y a su aliada bávara de la CSU -que forman parte del Partido Popular Europeo- y apenas un 23 % al SPD. 
Al poco combativo duelo televisivo seguirá mañana la visita del presidente francés, François Hollande, a Merkel, en la circunscripción electoral de la canciller, en el este del país. 
Los dos líderes del eje franco-alemán recorrerán la localidad de Stralsund en una visita calificada de informal y que tiene perfiles de encuentro "pro europeo" conjunto, entre el socialista Hollande y la conservadora Merkel. EFE 
gc/rs 


Podemos abre campaña en Berlín




Berlín, 8 may (EFE).- La formación Podemos, liderada por el profesor universitario Pablo Iglesias, abrió hoy su campaña para las elecciones europeas en Berlín ante cientos de jóvenes españoles que emigraron a Alemania en busca de empleo y entre proclamas contra la austeridad representada por la canciller Angela Merkel. 
"No queremos ser una colonia del Banco Central Europeo ni un país de emigrantes", dijo Iglesias, en la Universidad Humboldt de Berlín, lugar elegido para el comienzo de la campaña de una formación cuyo modelo europeo es la Izquierda Radical griega (Syriza), de Alexis Tsipras. 
El líder de Podemos defendió ante su auditorio una serie de puntos económicos, como la necesidad de poner fin a los paraísos fiscales y una reforma impositiva basada en la justicia social. 
"Los que rompen España no son los catalanes, sino los que privatizan el tejido social", dijo, entre aplausos de un público formado mayoritariamente por jóvenes. 
Entre los aproximadamente 200 asistentes había muchos miembros del Movimiento 15M, el colectivo de indignados al que pertenece Iglesias y con el que se reconoce "emparentada" esta formación de nuevo cuño de izquierdas, con aspiraciones a sentarse en la Eurocámara. 
"No estaba en nuestros planes irnos al extranjero, pero vemos que éste va a tener que ser nuestro horizonte por tiempo indefinido", dijo a Efe, en un aparte, Esperanza Jubara García, investigadora en neurociencia de 30 años, nacida en San Sebastián y en Berlín desde 2011. 

Jubara García ocupa el puesto número nueve en la lista de las europeas y, como la mayoría de los presentes en el aula de la Universidad Humboldt berlinesa, se considera parte de la generación de "exiliados laborales", sin fecha de regreso clara. 
Un caso similar es el de Miguel Ángel Martín Blanco, de 25 años y nacido en Valladolid, miembro del Círculo Podemos de Berlín, que tras completar la carrera de Filosofía ha estado trabajando en distintos lugares de Alemania -Baviera, principalmente-, como cocinero, entre otros oficios ocasionales. 
El lanzamiento de la campaña se hizo en Berlín, "no solo porque a Alemania hemos venido a parar muchos de los jóvenes desempleados españoles, sino porque aquí está el gobierno de Merkel", indicó Jubara García. 
En paralelo se han organizado hasta 300 Círculos Podemos en todo el mundo -principalmente en Europa, pero también en algunas ciudades de Latinoamérica, añadió su compañero-, que pretenden llevar la campaña de la formación por todo el mundo. 
El arranque en el aula universitaria fue la antesala de distintos actos simbólicos, como la "pegada de carteles" para medianoche, coincidiendo con la apertura de campaña que realizan este día, en España, la mayoría del resto de formaciones políticas. 
Asimismo se programó una más bien festiva "comida de uvas", ante la Universidad, alusiva a que "la mayoría de nosotros tuvimos que hacerlo aquí, la pasada Nochevieja, involuntariamente lejos de nuestra casa", apuntó Martín Blanco. 
Iglesias llegó al acto de la Humboldt desde el aeropuerto berlinés de Tegel, con el acto ya iniciado, y tenía previsto marcharse mañana mismo, a primera hora, para seguir la campaña en España. EFE 
gc/mlg