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viernes, 23 de agosto de 2024

La Bahn y yo

Moverse en tren, el 'hazmellorar' alemán



Trabajadores ferroviarios hacen una pausa en las tareas de renovación de la línea ferroviaria Riedbahn de Deutsche Bahn AG en Walldorf, Alemania / Alex Kraus / Bloomberg
  
Gemma Casadevall

Entre dos y tres millones de veces se han alterado los horarios regulares de salida o llegada de los trenes en Alemania en lo que va de año. Es decir, no salieron o no llegaron a la hora prevista. El porcentaje de los que no llegaron puntualmente se situó en el 53% el pasado junio. Y la situación está lejos de mejorar, ya que para el próximo año se anuncia una gran operación para la puesta al día de sus vías, andenes y señales a lo largo de los 39.200 kilómetros que forman la red de ferrocarriles de la Deutsche Bahn (DB). Se anuncia un zafarrancho para el sufrido usuario alemán.
Las vergüenzas de la Deutsche Bahn quedaron expuestas al exterior con ocasión de la Eurocopo de fútbol
"Es la lotería", resumía esta semana el diario 'Süddeutsche Zeitung' (SZ), en un extenso artículo sobre el marasmo en que se ha hundido el servicio ferroviario, tras décadas negligiendo sus autoridades las inversiones en esa pieza fundamental que es el tren para la movilidad de mercancías y pasajeros, así como para la transición hacia una energía verde. Es un capítulo que se ha ido dejando aparcado por otros cometidos supuestamente más inminentes, desde la crisis del euro a la de la pandemia o la energética, en un país donde la austeridad es dogma desde tiempos de Angela Merkel en el poder. También ha influido el ahorro en el mantenimiento, práctica iniciada a mediados de 1990, al reestructurarse como sociedad anónima, con la vista puesta en su salida a Bolsa. En el consejo de vigilancia de la DB se admite ahora que se ha "perdido el control" sobre la situación, según cita SZ, rotativo de referencia en Alemania.

Una ocasión para el 'galgenhumor'

Lo realmente revelador es cómo encaja el ciudadano alemán estas informaciones: encogiéndose de hombros o con lo que en Alemania se denomina 'galgenhumor', el chiste de un ahorcado ante una situación sin salida, cuando ya solo le queda el sarcasmo.
Las vergüenzas de la Deutsche Bahn, cuyo accionista al 100% es el Estado, son de sobra conocidas por cualquier ciudadano del país. Durante la pasada Eurocopa de fútbol salieron hacia el exterior tras varios artículos de enviados especiales de medios extranjeros como 'The Guardian', sorprendidos de que algo así ocurriera en un país que tuvo fama de eficiente. Impuntualidad, servicios colapsados, trenes obsoletos, estaciones desoladas y un concepto de ferrocarril de alta velocidad o ICE que causa risa en Francia o Suiza: puede alcanzar los 300 kilómetros por hora, pero la media está en los 127 km/h.
El 'galgenhumor' se ha trasladado al personal de la DB. Se percibe cuando se comunica al pasajero por megafonía la enésima razón por la que un tren no circula con puntualidad -por retraso del anterior, por objetos en la vía, porque no había disponible a la hora prevista el maquinista asignado o por cualquier otra incidencia-. O, sobre todo, por todo lo contrario: por el tono irónico que pueden usar cuando anuncian que ese tren "sí llega con total puntualidad“ a su destino. Las risas de los pasajeros alemanes tal vez sorprendan a los viajeros de otras nacionalidades, pero no al sufrido usuario habitual de la red alemana.

Inversiones necesarias

Que se necesitan rápidas inversiones es obvio. Para este 2024 se destinarán 16.000 millones de euros a reparaciones puntuales de los trayectos más urgentemente necesitados de revisión. Empezaron, justo al día siguiente de terminar la Eurocopa, por el corte total del tramo entre Fránkfurt y Mannheim, de 70 kilómetros y por el que a diario pasaban 300 trenes y 16.000 pasajeros. Los ICE que circulaban por esa línea pasan a una ruta alternativa, lo que significa 30 o 40 minutos más para el pasajero. Algo que en Alemania, vista la 'lotería' de los horarios, tampoco sorprende tanto. Fue el primero de la serie de 16 tramos que sufrirán alteraciones en lo que queda de año. Hasta 2030 serán 40 los tramos cortados, en ocasiones durante cinco o más meses. Los expertos coinciden en estimar en unos 100.000 millones de euros lo que la DB precisaría para ponerse al día.
Por lo pronto, el gobierno del socialdemócrata Olaf Scholz, con el liberal Christian Lindner al frente del Ministerio de Finanzas, mantiene sujeto el freno a la deuda. Sus socios verdes, el partido del ministro de Economía y Protección del Clima, Robert Habeck, reclaman impulsar de una vez el ferrocarril. Con un servicio como el actual, es complejo convencer a un país con 84 millones de habitantes y 59 millones de vehículos a motor que se apeen del coche privado para moverse en tren.

martes, 23 de julio de 2024

Tarde y mal

 

Alemanya i les lliçons del futbol

 

lunes, 15 de julio de 2024

Ende gut, alles gut

Thomas Müller dice adiós, con Alemania postrada ante la Roja



El alemán Thomas Müller.
 Gemma Casadevall

Thomas Müller, el creativo e imprevisible internacional alemán, formalizó este lunes su adiós a la Mannschaft tras 14 años en la selección y mientras en Alemania se suceden las felicitaciones a La Roja, como merecida vencedora de la Eurocopa. "Tras 131 partidos oficiales y 45 goles, le dijo adiós al águila federal“, es el mensaje lanzado en un video de 106 segundos por este veterano de 34 años.

Su despedida de la selección se daba ya por hecha y algunos medios, como el sensacionalista Bild, habían informado incluso que debía confirmarse la semana pasada. Müller esperó hasta el final del torneo en que el conjunto de Julian Nagelsmann cayó eliminado en cuartos por España, un partido en el que jugó sus últimos 40 minutos. El seleccionador le hizo saltar al campo con la esperanza de que sorprendiera a La Roja con alguna de sus genialidades. Tuvo una ocasión de oro, pero no logró ese objetivo, sino que compartió con Toni Kroos los aplausos de despedida en el estadio de Stuttgart.

De Kroos, que actuó como columna vertebral de su selección en toda la Eurocopa, se sabía que era la última ocasión para ovacionarlo, pese a la derrota; Müller, campeón del mundo en Brasil en 2014 al igual que Kroos, ejerció en el torneo europeo como "motivador" desde el banquillo, además de los minutos que jugó contra Escocia, primero, y finalmente contra España después.

Sus 131 partidos oficiales como internacional le colocan en tercera posición -igualado con Lukas Podolski- en el histórico de veteranía en Alemania. El primer puesto es para Lothar Matthäus, con 150 partidos, seguido de Miroslav Klose, con 137.

Se estilo algo anárquico y su capacidad para rentabilizar el „factor sorpresa“, además de sus golpes de humor igualmente poco ortodoxos, le convirtieron en alma de la Mannschaft en momentos bajos. Su contrato con el Bayern Múnich , el club de prácticamente toda su vida deportiva, expira a final de la próxima temporada.

La despedida de Müller como internacional, ahora oficial, era cuestión de trámite. En el aire está cuándo le seguirá la del portero Manuel Neuer, de 38 años, o incluso se baraja la del capitán de la selección, Ilkya Gündogan. En medios alemanes se apunta a que Neuer no lo hará de manera inmediata.

Balance del anfitrión


El anuncio de Müller, además de no ser una sorpresa, coincidió con una jornada de balances y felicitaciones de rigor al campeón. "Qué lucha, qué victoria, enhorabuena!“, era el mensaje en español del canciller Olaf Scholz a través de su cuenta en X. En esa misma red había colgado antes del partido el líder alemán un selfie junto al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro británico, Keir Starmer, con quienes compartió la final en el Olympiastadion berlinés. También asistió al encuentro la ministra de Asuntos Exteriores, la verde Annalena Baerbock, así como su colega de Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, con competencias en Deportes en el gobierno de Scholz. "La furia Roja hizo honor a su nombre. Ahora tienen un título más que nosotros. Pero perder ante estos campeones duele un poco menos“, escribió Baerbock, apasionada del fútbol, tras lograr la selección española su cuarto título, uno más que los logrados por Alemania.

Faeser, además de felicitar al campeón, aprovechó para extraer un balance positivo del torneo. „Hemos vivido una fantástica Eurocopa en el corazón de Europa“, escribió. El anfitrión alemán ha tenido que reconocer estas semanas con cierto bochorno los múltiples déficits en sus infraestructuras, especialmente en el transporte público y trenes, revelados a ojos del resto del mundo en esa potencia económica. Pero el balance en cuanto a seguridad fue bueno, mientras que no hubo más que disturbios aislados por parte de hinchas visitantes, incluida la temible afición inglesa. Los controles aleatorios en las fronteras contribuyeron a ese buen balance, ya que se interceptaron a tiempo la entrada en el país de visitantes conflictivos, según Interior. Faeser mantendrá esos controles en la frontera con Francia durante la celebración de los JJOO de París.

"Son los mejores“, era el titular del semanario de referencia de alemania, Der Spiegel, ilustrado con una foto de Lamine Yamal abrazado Dani Olmo, jugador del Leipzig y, por tanto, de la Bundesliga alemana. „Ganó la mejor selección“, resumía también el diario „Süddeutsche Zeitung“, rotativo para el cual la Roja representa "el regreso al fútbol alegre, hermoso y brillante“. Absolutamente postrado ante la superioridad de La Roja se mostró asimismo el máximo diario deportivo de Alemania, Kicker. España demostró por partida doble una "categoría deportiva de primera clase", primero con la victoria de Carlos Alcaraz en Wimbledon, en Londres, y luego con "el trono europeo" frente a Inglaterra, escribió este periódico.

Menos feliz parecía el sensacionalista „Bild“. Tras haber estado entre los principales órganos „agitadores“ en contra de Marc Cucurella, el rotativo colgó en su web las imágenes viralizadas, pero ya retiradas de la cuenta de Yamal en Instagram, de la fiesta del vestuario de la Roja y algún trasero al aire.

viernes, 12 de julio de 2024

De la bahn a Cucurella

Alemania no es lo que era, pero su Mannschaft tiene futuro


Huelga de trenes en Alemania / Agencias
 Gemma Casadevall

La Eurocopa se despide el domingo con una final entre su mejor selección, España, y la minimalista Inglaterra, tras cuatro semanas que revelaron las deficiencias del anfitrión alemán. Sorprendió a los millones de visitantes la ineficacia de su transporte público, de su red de ferrocarriles o de sus conexiones por internet. Para los 84 millones de habitantes de la primera potencia europea eso no es nuevo, sino una realidad diaria sin remedio a la vista, mientras se siga sin invertir en infraestructuras esenciales.
Más allá del bochorno local ante la exhibición internacional de fallos, el balance final no fue tan malo, en un torneo sobre el que pesaban muchos desafíos encima: desde ciberataques al radicalismo islámico, la ultraderecha o los hooligans. "Hubo algunos enfrentamientos, pero de baja intensidad", resumió el jueves la ministra del Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, a falta de lo que ocurra ante el gran desafío de la final del Olympiastadion berlinés.

Batallas contenidas

Se registró alguna batalla campal entre aficionados serbios e ingleses o, de nuevo, entre británicos y neerlandeses, resumió Faeser, responsable también de Deportes en el gobierno de Olaf Scholz. Fueron contenidas a tiempo por las fuerzas de seguridad, lo mismo que a la afición turca, radicalizada tras la sanción contra su goleador Merih Demiral. Actuó a favor de las fuerzas policiales no solo la videovigilancia, sino también la acción de agentes visitantes, incluida la Guardia Civil española, que detectaban potenciales peligros.
No ha sido un "cuento de verano" comparable al Mundial 2006, en que Alemania se ganó esa etiqueta al recibir "al mundo entre amigos", de acuerdo a su lema de entonces. En ese torneo, en que la Mannschaft terminó tercera, el anfitrión se sacudió complejos y mostró un patriotismo positivo y no arrogante. En la Eurocopa 2024 la situación geopolítica es distinta y, además, el país anfitrión está en recesión. La comparación era inevitable, aunque condenada a no funcionar. Al fin y al cabo, en un torneo continental no se recibe al mundo, con familias enteras argentinas o brasileñas discurriendo por el país.
La cosa queda entre europeos, muchos de los cuales residen en Alemania o simplemente entran y salen sin entrada para ver un partido en una 'zona del aficionado', como las decenas de miles de neerlandeses que viven a menos de 100 kilómetros de Dortmund. Se celebraba el retorno en multitud a los estadios o a las calles, tras las restricciones por la pandemia de la Eurocopa 2020-21.

Adiós a los 'oldies'

El peor enemigo ha sido el tiempo. Se ha ido de diluvio en diluvio, con estadios inundados como el de Gelsenkirchen, en lo que entra, de nuevo, la sospecha de la falta de mantenimiento en instalaciones mayoritariamente heredadas tal cual del Mundial de hace dieciocho años. Pero al menos la Mannschaft de Julian Nagelsmann sí tiene futuro. El conjunto del seleccionador más joven de la historia alemana -cumplirá los 37 años el 23 de julio- llegó al torneo envuelto en la incertidumbre. Pesaban las eliminaciones prematuras de la última fase de la era Joachim Löw -los mundiales de Rusia y Catar-. Se sabía que era el último torneo para Toni Kroos, como se da por hecho que también lo es para otros 'oldies' -Thomas Müller y Manuel Neuer, más la incógnita del capitán Gündogan.
Kroos se despidió eliminado por su "patria de adopción", España, y dejando lesionado por semanas a Pedri. Pero, además de esa dura entrada, Kroos dio que hablar al reconocer que "percibe" como más segura para sus hijos la vida en España que en su país. Alemania no es lo que fue, era su mensaje. Inmediatamente, se apropió de su frase la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que veía en ella una alerta contra lo que ese partido radical califica de invasión descontrolada de inmigrantes.

La mano de Cucurella

Kroos dejó el estadio de Stuttgart entre ovaciones, tras jugar hasta el último minuto una prórroga que le colocó al borde de su capacidad física. El futuro que Alemania ve en su selección procede de Jamal Musiala y Florian Wirtz, dos ventiañeros, aunque quien levantó partidos en cuanto Nagelsmann le dejó jugar fue Niclas Füllkrug, orgullo del Borussia Dortmund.



Cucurella disputa la posesión con Dembélé durante el España - Francia / EFE

El jugador de la Roja que cualquiera quisiera llevarse a casa es sin duda Lamine Yamal. Dani Olmo es para algunos alemanes algo ya propio, puesto que juega en la Bundesliga. Pero seguramente la foto que perdurará en la memoria alemana es la de la mano de Marc Cucurella en el minuto 106 del partido en que la Mannschaft cayó eliminada. Para el ojo alemán, un penalti clarísimo. Para los técnicos de la UEFA y mayoría de expertos, el árbitro Anthony Taylor hizo lo correcto al no pitarlo.
La pataleta del anfitrión se tradujo en pitidos y abucheos cada vez que Cucurella tocó el balón en la semifinal contra Francia. De "vergüenza" calificaron luego la reacción furibunda del aficionado tanto el órgano de la prensa deportiva alemana 'Kicker' como muchos medios de referencia, incluido el periódico izquierdista 'Die Tageszeitung'.
A Cucurella le perseguirá al menos un rato más la foto de la mano. Es un jugador que no pasa desapercibido, tanto por su "no-corte" de pelo como por su capacidad para estar en todos lados. "Es un espíritu libre sobre el terreno de juego, que no pierde de vista su disciplina y sus tareas y con un rendimiento excelente", resumía de cara al partido contra Inglaterra la primera cadena pública alemana, ARD. Es su primer torneo europeo, pero de lo que no hay duda es que no se dobla, sino que se crece ante la presión, concluía su comentarista, Jörg Strohschein. Ni tan mal, en definitiva.

lunes, 8 de julio de 2024

Naar links, naar rechst

Alemania, la tenaza que aprieta pero no ahoga, ante otra marea 'oranje'



Aficionados de la selección de Países Bajos, en un partido de la Eurocopa. / OnsOranje
Gemma Casadevall

Hasta 75.000 aficionados neerlandeses recibirá Dortmund este miércoles para la semifinal contra Inglaterra. Apenas 100 kilómetros separan esta ciudad renana de la frontera con Países Bajos, por lo que se espera la mayor marea 'oranje' de esta Eurocopa. Cada anterior partido de la selección de Ronald Koeman desplegó ya a decenas de miles de aficionados, botando de lado a lado de las calles, avenidas y graderíos al son del "Naar links! Naar rechst!“ ("Hacia la izquierda, hacia la derecha"). La pirotecnia en las zonas del aficionado está prohibida. Pero ello no ha impedido que surjan columnas de humo naranja, a juego con las camisetas de una entusiasta afición, que en esta Eurocopa se ha ganado el trato de "mascota" pese a la tradicional rivalidad con Alemania.
Que el partido de cuartos contra Turquía, en Berlín, acabara con algunos enfrentamientos no sorprendió. Se temía algo peor, tanto si ganaba como si perdía la selección de Arda Güler. La comunidad germano-turca, con tres millones de ciudadanos en Alemania, festeja sus triunfos con atronadoros festejos y no siempre encaja bien las derrotas. El ambiente estaba enrarecido por la sanción de dos partidos a Mehri Demiral tras haber mostrado el símbolo de los 'Lobos Grises', movimiento ultraderechista turco.

Símbolo político

La UEFA castigó con rigor la exhibición de un símbolo político sobre el terreno de juego. Pero luego hubo cierta manga ancha cuando la afición turca lo mostró provocadoramente al siguiente partido. Guste o no, el movimiento de los 'Lobos Grises' no está prohibido en Alemania y por tanto tampoco es delito exhibir el controvertido signo. La presencia en el Olympiastadion del presidente Recep Tayyid Erdogan, cuyo gobierno está respaldado por el brazo parlamentario de los 'Lobos', no conllevó problemas. Tampoco que le acompañara el exinternacional alemán Mesut Özil, quien lleva tatuado el símbolo ultraderechista. Özil dejó Alemania hace años, tras denunciar racismo en el fútbol alemán. Pasó así de ejemplo de integración a proscrito.
Eran muchos los riesgos sobre el partido. Una marcha de aficionados radicales hacia el estadio fue disuelta por la policía. A la eliminación de Turquía siguió hubo algún 'autokorso' de consolación y broncas con los eufóricos 'oranges'. Pero no llegó la sangre al río. Esa ha sido la tónica dominante de los encuentros calificados como "de alto riesgo".

De Serbia, Hungría y Polonia

Se había desplegado una tenaza preventiva de seguridad. En la primera semana del torneo, las fuerzas de seguridad interceptaron a 1.400 hinchas fichados como hooligans procedentes principalmente de Serbia, Hungría y Polonia. Hubo controles aleatorios en las fronteras y un despliegue de videovigilancia con expertos de media Europa para identificar a sujetos potencialmente violentos.
La marea 'oranje' se considera de bajo riesgo, aunque se sigue observando a los siempre conflictivos ingleses. La minoritaria afición de La Roja ha sido, en lo colectivo, modélica y la de Francia, tal vez porque su atención se concentró en la máscara de Kylian Mbappé, no ha dado problemas.

domingo, 7 de julio de 2024

Paseo futbolero

Berlín, capital europea del fútbol 'off' y apátrida



Ambiente del restaurante Mitterhofer, en Berlín / GEMMA CASADEVALL
Gemma Casadevall

No importa si tu selección alcanzó cuartos o si cayó en la fase de grupos. Berlín se ha revalidado en esta Eurocopa como una capital del fútbol 'off'. Algunos -oficialmente, 74.450- habrán pagado lo que sea por ver la final en el histórico Olympiastadion berlinés. Pero muchos más se amontonarán ante pantallas gigantes, grandes, medianas o pequeñas, sea en las zonas del aficionado oficiales o en el café-panadería del barrio. Alemania abrió la Eurocopa en Múnich el pasado 14 de junio con la ilusión de revivir el "Sommermärchen“ (sueño de verano) que fue el Mundial de 2006.

No está luciendo el sol como entonces, sino que se avanza entre diluvios hasta la final del próximo día 14. Afloraron además unas deficiencias infraestructurales -especialmente en el transporte público- impropias de una potencia como Alemania. Pero en la capital más bien apátrida del fútbol que es Berlín hay suficientes lugares donde asistir a cuartos, semifinales y final sin arruinarse buscándose una entrada de último minuto.

Dando tumbos con el "Naar links! Naar rechst!“ de los Orange

Sumarse a grandes mareas humanas, como las neerlandesas dando tumbos de lado a lado al son del 'Naar links! Naar rechst' (¡Hacia la izquierda, hacia la derecha!), solo es posible en grandes espacios. El himno o grito de guerra de la selección de Ronald Koeman ha convertido en estrechas las avenidas de cualquier ciudad por las que pasan, a saltos y uniformados de 'orange' el color nacional. Para compartir entre masas la pasión por el fútbol lo mejor es la 'fanzone' ante la Puerta de Brandeburgo o la del vecino Reichstag. Ahí están las mejores y enormes pantallas, camisetas oficiales y atributos de los espónsores, entre puestos de comida y bebida unos cuantos euros más caros que en el resto de la ciudad, aunque no prohibitivos.

El acceso es gratuito y se sufre o se festeja con los monumentos más emblemáticos al fondo y en vecindad con los centros del poder alemán. Pero también se puede optar por espacios menos tuneados con los símbolos de la UEFA, Adidas, etc, y balancearse entre la afición en otros lugares sin tener que someterse al control de bolsas o mochilas en sus accesos.

A unos veinte minutos a pie, o diez en bicicleta, en el corazón del parque del Gleisdreieck y bajo un entramado de vías de tren están los 38 contenedores habilitados como cervecería del 'Brlo Brwhouse'. Es un local de nuevo cuño, para público internacional, con seis grandes pantallas y alguna carpa, por si llueve. No tiene una clientela tan fiel como Kulturbrauerei o el Prater, ambos en uno de los barrios más noctámbulos de la ciudad, Prenzlauer Berg. Por la cervecería de nombre danés recala gente de paso por la ciudad. Pero es céntrico, amplio y no estrictamente reservado a público adicto al fútbol.



Ambiente de la 'fanzone' del Reichstag, en Berlín / GEMMA CASADEVALL

'Tante Käthe', la quintaesencia futbolera


Quien no sepa qué se esconde tras el apodo de 'Tante Käthe' -traducible por "La Tía Cati“- no merece acercarse al bar de ese nombre en la Bernauerstrasse, una de las calles por las que discurrió el traumático muro berlinés. 'Tante Käthe' es el apodo con el que se conoce a Rudi Völler, gloria futbolera y campeón del mundo en 1990, exseleccionador nacional y director deportivo de la actual Mannschaft de Julian Nagelsmann. Debe el apodo al característico peinado que, con el paso de los años, se va pareciendo cada vez más a las permanentes de alguna tía-abuela de la familia.

El bar consagrado al ídolo sí es zona reservada a quienes saben de Völler y de cualquier otro grande del fútbol alemán o internacional. Si Franz Beckenbauer fue el 'kaiser' elegante e indiscutible, Völler es la figura cercana, identificable con el éxito o con la penalidad. 'Tante Käthe' ofrece fútbol en directo siempre. Es la razón de su existencia. Sentarse en sus butacas o jugar al futbolín mientras transmiten un partido es estar en un templo del fútbol, a precios humanos.

En los alrededores del bar se han instalado una serie de locales de ambiente similar al moderno 'Brlo Brwhouse', donde se consume más 'aperol spritz' que cerveza. Conscientes de que muchos de los que se acercan a la zona lo hacen atraídos por 'Tante Käthe', también esos vecinos tienen sus grandes pantallas y transmiten los partidos de la Eurocopa.

Ambiente del bar Golgatha, en Berlín / GEMMA CASADEVALL

Del mercado a la pantalla amarrada a las cajas de cerveza

'Marktwirtschaft' (Economía de Mercado) es un bar de barrio junto uno de los mercados del multiétnico Kreuzberg, la Marheineke Markthalle. Tiene su terraza y sus cómodas sillas con respaldo, mucho más confortables que los bancos de las bulliciosas cervecerías tipo 'Golgatha', otro local clásico donde se transmiten todos los partidos y siempre, no únicamente en ocasión de la Eurocopa.

El 'Markwirtschaft' sigue las normas de la cocina de mercado: todo cabe, no importa la procedencia ni las fidelidades. Su público es la clientela de la Markthalle o sus empleados, que acuden a ver el partido independientemente de quién juegue ese día. Es una pantalla de barrio, que se monta y desmonta todos los días y que probablemente desaparezca cuando termine el torneo.

Menos improvisada, sin embargo, que la que tienen instalada sobre cuatro cajas de cerveza, a modo de soporte, y sujetada con gruesas cintas azules, en 'Mitterhofer'. Es el puesto de comida para llevar de un restaurante esquinero del mismo nombre, en Kreuzberg. Uno compra ahí su cerveza, se pide su ensalada de patata y se sienta a ver el fútbol con un par de vecinos. Es, seguramente, el sitio más adecuado para sentirse como un berlinés más. Puro amor al caos y al borde del derrumbe, pero sin perder el equilibrio.

viernes, 5 de julio de 2024

El signo del lobo

Turquía juega en 'casa' en Berlín en un clima de máxima tensión



Aficionados turcos celebran en la Breitscheidplatz de Berlín / Clemens Bilan / Efe

  Gemma Casadevall

No todo fue edificante ni hermoso en el partido de octavos con el que Turquía mandó a casa a Austria. Ahí quedaron las imágenes de Merih Demiral, el autor de los dos goles turcos, con ambos brazos en alto y mostrando tras su segundo tanto el símbolo de los "Lobos Grises", movimiento ultraderechista bajo observación del espionaje alemán. Se generó casi de inmediato un cruce diplomático entre Berlín y Ankara, molesto por las críticas alemanas al mensaje ultra desde el estadio. Al malestar bilateal le ha seguido la sanción de la UEFA por dos partidos contra el goleador turco por "usar un evento deportivo para expresiones ajenas al deporte".
No fue el único escándalo que se vivió en este partido. La afición austríaca había dado su propio espectáculo, cantando el "Ausländer raus" -"Extranjeros fuera"- desde el graderío. Entonar esa canción empieza a ser un ritual ultra en esta Eurocopa, repetido por diversas aficiones visitantes y a partir una pegadiza canción de Gigi D'Agostino, con el texto trastocado.
Al 2-1 para Turquía en octavos siguió el acostumbrado y ensordecedor "autokorso" turco, con columnas de potentes coches atravesando Hamburgo, Dortmund y Berlín al filo de la medianoche, a bocinazos y con sus banderas desplegadas. La comunidad germano-turca no solo es la mayor de origen extranjero de Alemania, con unos tres millones de ciudadanos, sino también la que con más vigor festeja sus triunfos. Se llega así al partido de cuartos de este sábado contra Países Bajos con el ambiente enrarecido. Desde corrientes ultranacionalistas turcas se llama a apoyar a su selección mostrando el signo de los "Lobos grises" que les ha dejado sin su goleador.


Merih Demiral hace su controvertido gesto político frente a Austria. / Ronny Hartmann / Afp

Los goles de Demiral en Leipzig les habían colocaron en cuartos. Es la primera vez desde 2008 que Turquía llega tan lejos en un torneo europeo. Berlín ha preparado un dispositivo policial reforzado para un partido de alto riesgo. La selección del italiano Vincenzo Montella se mide este sábado a la del neerlandés Ronald Koeman en el Olympiastadion berlinés. Para muchos germano-turcos, el partido contra los orange iba a encarrilarles hacia la final del día 14, de nuevo en el histórico estadio berlinés.

Confrontación

La tensión es máxima. Asistirá este sábado al estadio berlinés el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyo partido islámico-conservador AKP gobierna con el apoyo del ultranacionalismo cercano al movimiento de los "Lobos Grises". A falta de Demiral, las miradas de la afición se desplazaron hacia el madridista Arda Güler, el talento de 19 años que, aseguran, superará a Leo Messi. Será una confrontación entre dos selecciones extranjeras que, cada una a su manera, se sienten en casa. La de Turquía, por el apoyo procedente de ciudadanos de Alemania, en su mayoría nacidos en el país. Gente como el capitán de la selección anfitriona, Ilkay Gündogan, nacido en Gelsenkirchen y quien a diferencia de varios internacionales germano-turcos optó por jugar con la Mannschaft.



Aficionados turcos en la Breitscheidplatz de Berlín. / Clemens Bilan / Efe

La afición de Países Bajos, por su parte, se ha convertido en una mascota multitudinaria, con sus columnas humanas cantando y saltando por las calles alemanas. Algunos de los estadios de esta Eurocopa, como Düsseldorf, Dortmund o Gelsenkirchen, están a media hora en automóvil de territorio neerlandés. Los orange se dicen convencidos de que regresarán a Berlín para la final. Su primera y hasta ahora única copa europea data de 1988. Turquía no la ha levantado nunca.

Única representante del extrarradio futbolístico

La turca es la única selección en cuartos que no pertenece a las potencias futbolísticas clásicas europeas. Con ella irán los corazones de muchos otros ciudadanos de raíces extranjeras. En algunos barrios berlineses, el porcentaje de población de origen no alemán alcanza el 51 %. Neukölln, uno de esos distritos, pero también la céntrica Ku’Damm son los escenarios más frecuentes de sus autokorso. Uno de ellos, en la fase de grupos, terminó con un transeúnte muerto, arrollado por un Mercedes AMG SL63 conducido por un hombre de 26 años.
Mehringdamm, una calle del también multiétnico Kreuzberg, se convirtió en una "milla del aficionado" oficiosa para el partido contra Austria. La calle se trufó de pantallas donde seguir un partido que no ofrecían en abierto las dos televisiones públicas nacionales -ARD y ZDF- ni tampoco la privada RTL. Era uno de los cinco partidos cuyos derechos se adjudicó Magenta, plataforma de pago de Telekom. La indignación turca fue mayúscula. Los intentos de las televisiones por explicar por qué un partido que atañe a ese colectivo no iba a transmitirse en abierto no convencieron a nadie. La tasa con que se financia el ente público -18,36 euros al mes- lo pagan todos los hogares del país, inclusive los que no tienen televisor y por supuesto también los turcos.

jueves, 4 de julio de 2024

Qué haremos sin Toni


Alemania: 36 años de maldición y cómo aplazar el adiós a Kroos




Toni Kroos, en la concentración de Alemania. / Alberto Estévez / Efe
Gemma Casadevall
Berlín 04 JUL 2024 

Que justamente el partido de cuartos de final contra España pueda ser el último en la Mannschaft para Toni Kroos es algo que duele en Alemania. A España se la denomina estos días insistentemente como "el país de adopción" de Kroos. No solo por sus diez años como centrocampista en el Real Madrid, sino porque el jugador se ha encargado de hablar maravillas de ese tiempo, de ese club y de su vida en España. "No creo que vaya a ser mi último partido. Nos volveremos a ver", afirmó Kroos desde Herzogenaurach, en el sur de Alemania, ante el partido de este viernes. "España es puntera, juegan muy bien. Pero nosotros también", añadió.

Es inapelable que a la despedida del Real Madrid seguirá la de la Mannschaft. La pregunta es cuándo. Podría ser este viernes en Stuttgart o el día 9, en la semifinal que se disputará en Múnich. Pero obviamente en Alemania se prefiere que el adiós como internacional se produzca levantando la copa en la final de Berlín, el día 14. No solo por amor al legendario Kroos, que fue campeón del mundo en 2014 pero nunca lo ha sido de Europa, sino porque toda la Alemania futbolera la quiere.
El gol de Torres

También es cierto que, desde comentaristas de la televisión pública como el exinternacional Bastian Schweinsteiger a la elite política reconocen, cuando se les pregunta, que La Roja está siendo la mejor selección de este torneo. El precedente más inmediato que le viene a la cabeza a un alemán con una memoria mediana, cuando se trata de confrontaciones recientes entre ambas selecciones, es la final de la Eurocopa de 2008, cuando España se proclamó campeona en Viena con un gol de Fernando Torres.

"¿Cómo vencer a la maldición de España?", se preguntaba estos días el sencionalista diario Bild. Recordaba este medio que desde hace 36 años Alemania no ha ganado ningún partido oficial contra la campeona europea de 2008 y 2012, los dos títulos del torneo más recientes de la Roja. A la derrota de la final austríaca se sumó la de semifinales del Mundial de 2010, proseguía el rotativo.

Los niños prodigio

El encargado de responder a la cuestión era el exinternacional, exseleccionador nacional y campeón del mundo en 1990, Rudi Völler, además de director ahora del conjunto de Julian Nagelsmann. "España tuvo tradicionalmente buenos futbolistas y actualmente juega al más alto nivel. A su estilo clásico se han unido dos jugadores excepcionales, que le hacen aún más peligroso. Es impresionante verlos", respondía. Se refería así a los dos niños prodigios de La Roja, como se reconoce entre tanto en toda Alemania a Lamine Yamal y a Nico Williams. Del primero se recuerda, cada vez que se le menciona, sus 16 años y que juega en el Barcelona; del segundo, del Athletic de Bilbao y con 21, su velocidad y versatilidad.

Para Völler, la clave para vencerlos está en tres jugadores de la Mannschaft caracterizados también por su velocidad, Leroy Sané, Maxi Beier y Chris Führich. A esas facultades se unen las del goleador Jamal Musiala, la del estratega Kroos, el monstruo defensivo que es Antonio Rüdiger y el todo terreno Niclas Füllkrug, prosigue el diario.

La receta de Bild, con aportaciones de Völler, es virtual. Por lo pronto en Alemania se respira algo más que el socorrido "respeto" hacia un rival que se sabe difícil. Kicker, máximo órgano de la prensa deportiva alemana, se preguntaba sin reparos cómo se puede "parar" a los "hermanos" Yamal y Williams Jr. "Jugar así a los 16 años es increible", admitió su compañero en el Barcelona y capitán de la Mannschaft, Ilkay Gündogan.

jueves, 27 de junio de 2024

Ay, la Bahn


Récords de impuntualidad, atascos, malas conexiones... Del adiós al "mito" de la eficiencia alemana la fe en Gündogan



Aficionados alemanes en Berlín durante esta Eurocopa. / K. Bocsi / Bloomberg



Gemma Casadevall
Berlín 27 JUN 2024 11:11 

¿Se derrumbará por fin el mito de la eficiencia alemana en esta Eurocopa? Y, de ser así, ¿levantará de todos modos cabeza, con orgullo, el país anfitrión, gracias a la Mannschaft capitaneada por Ilkay Gündogan?

Muchos alemanes sacuden la cabeza ante la "sorpresa" expresada estos días desde medios extranjeros, especialmente británicos o The New York Times, ante los déficits infraestructurales de la potencia económica europea. Que la compañía ferroviaria nacional, la Deutsche Bahn, acumula récords de impuntualidad es reconocido por la propia empresa. Uno de cada tres trenes de larga distancia llegó tarde o no llegó el año pasado -y empieza a computarse como retraso a partir de diez minutos de demora, no a los tres, como en Suiza-. Su red de autopistas, con 13.193 kilómetros entre las más largas del mundo, es un enjambre de atascos y obras que desespera a quienes se frotaban las manos porque en Alemania no hay límite de velocidad. Y conectarse por wifi es más complicado que en otros países vecinos, puesto que o no funciona o lo hace precariamente. Tampoco en cualquier comercio o bar, ni siquiera en Berlín, se puede pagar con tarjetas, sino que en muchos se exhibe casi provocadoramente el cartel de "only cash", además de advertirse de la inexistencia del w-lan -o wifi-.

Quienes viven en Alemania conocen de sobra esos déficits, admitidos por sucesivos gobiernos. Desde tiempos de la conservadora Angela Merkel al actual canciller socialdemócrata Olaf Scholz se viene hablando de activar una "digital Agenda" para poner al día la digitalización de un país con unos 84 millones de habitantes. También se reconocen necesitada de renovación la red ferroviaria. Pero el dogma alemán de la austeridad se impone sobre la inversión.

Tapones


No se ha llegado a tiempo para subsanar las asignaturas pendientes en esta Eurocopa, donde a los dos millones de visitantes en los estadios se suman los doce millones más de las zonas de aficionados. Se han visto tapones descomunales de hinchas ingleses esperando durante horas a tranvías o autobuses ante el estadio de Gelsenkirchen. El mal servicio no es un problema exclusivo de la Deutsche Bahn, sino también del transporte urbano en grandes núcleos o en la cuenca del Ruhr renana. Es más que un lamparón para los organizadores. Un transporte público eficiente y vías de evacuación es pieza fundamental para la seguridad ante situaciones de alarma o pánico.

Las quejas alcanzaron al director de organización de la Eurocopa, el capitán de la selección que levantó la Copa del Mundo en 2014, Philipp Lahm. "Hemos negligido la necesidad de trabajar en nuestras infraestructuras durante décadas", reconocía avergonzado estos días. "Entendemos las críticas de los aficionados. No les estamos ofreciendo la calidad que merecen", respondió el jefe de Deutsche Bahn, Michael Peterson.

No son problemas sobrevenidos, sino que ahora salieron a la luz de cara al exterior. Seguramente la leyenda de la eficiencia alemana persistirá. Pesa más el mito que la realidad. Pero algo de ello transmitirán los visitantes de regreso a casa, junto a las buenas vibraciones de un torneo que ha marcado el regreso multitudinario de la afición que abarrota estadios y calles, tras las restricciones por la pandemia en la anterior Eurocopa o el Mundial algo anómalo en cuanto a público de Qatar.



Ilkay Gündogan, capitán de Alemania, en su partido contra Hungría. / Ap

El reincidente debate sobre una Mannschaft más blanca


Alemania, por lo pronto, vuelve a vibrar con una selección capitaneada por Gündogan, un alemán de origen turco nacido en el provinciano Gelsenkirchen y ahora jugador del FC Barcelona. A Gündogan se le cuestionó como internacional desde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza nacional en las pasadas elecciones europeas. Gündogan es un tipo reservado. No cometería imprudencias como las protagonizadas hace años por Mesut Özil, otro hijo inmigrantes nacido en Gelsenkirchen, al posar junto al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, o denunciar racismo en el fútbol alemán.

La Mannschaft de Gündogan y de Toni Kroos ha redimido al anfitrión de las pesadillas de Rusia y Catar, con su eliminación en la fase de grupos. También ha acallado el runrún por una encuesta difundida por la televisión pública ARD, según la cual uno de cada cinco alemanes quiere una selección "más blanca". No se referían a la innovadora camiseta en tonos rosas o violáceos que se alterna con la de toda la vida, sino a los orígenes de sus internacionales. Nueve de los jugadores de la Mannschaft tiene raíces extranjeras, entre ellos piezas clave como Antonio Rüdiger o Jamal Musiala. La AfD no ha dado más lecciones de fútbol estos días. Pero otra eliminación prematura habría reactivado sus "reflexiones".

domingo, 16 de junio de 2024

Sillas voladoras


Hinchas ingleses y serbios se enzarzan en una batalla campal en Gelsenkirchen



Agentes de la policía alemana vigilan el lugar donde se ha producido el ataque en Hamburgo, este domingo. / Reuters


Gemma Casadevall

Un grupo de hinchas ingleses se lanzó al asalto sobre un bar de Gelsenkirchen donde se encontraban tranquilamente otros aficionados serbios, horas antes del partido entre ambas selecciones en esa ciudad alemana. El ataque derivó en una batalla campal, en que volaron por los aires sillas y mesas del local, hasta que la intervención de la policía pudo restablecer el orden.

El sensacionalista diario 'Bild' recoge esas escenas y varios videos grabados con el móvil por aficionados ingleses y difundidos por redes sociales. Se trata del primer incidente serio que se produce entre aficiones rivales y en realidad no ha sorprendido a las fuerzas policiales, que habían desplegado un operativo de seguridad especial ante la reconocida virulencia tanto de los hinchas ingleses como de los serbios. La UEFA había calificado el encuentro como de alta peligrosidad. El despliegue policial era superior al que se organiza en Gelsenkichen cuando se producen los llamados derbis de esa región renana entre el Schalke 04 y Borussia Dortmund. En el estadio de esa misma ciudad se enfrentarán el próximo jueves España e Italia.

Los enfrentamientos entre aficiones rivales son uno de los desafíos a que se enfrentan las autoridades alemanas en esta Eurocopa y se trata de evitar en lo posible que coincidan en las zones del aficionado, en cuyos accesos hay controles de mochilas y bolsas.

Alarma en Hamburgo


Este domingo se había desatado ya la alarma en la ciudad de Hamburgo, donde se concentraron los aficionados de Polonia y de Países Bajos para el partido entre esas selecciones. Horas antes del encuentro, un hombre fue abatido por la policía tras lanzarse amenazante contra un grupo de agentes, armado con un pico y con un cóctel molotov en la mano.

El agresor, que ha sido identificado como un alemán de 39 años y al parecer con transtornos mentales, salió de una cafetera en dirección a los agentes. Primero trataron de contenerle lanzándole gas pimienta y luego le dispararon e hirieron en una pierna. Fuentes policiales indicaron finalmente que el ataque no tenía relación con la Eurocopa, aunque desató cierta alarma por producirse en una ciudad prácticamente „tomada“ a esas horas por los aficionados, principalmente procedentes de los vecinos Países Bajos.  

sábado, 15 de junio de 2024

De la Fan Zone al Olympiastadion de Saturnino




La Roja emerge bajo la Puerta de Brandeburgo frente al ajedrez croata




Hinchas españoles y croatas en Berlín. / EP



Gemma Casadevall
Berlin 15 JUN 2024 19:08 Actualizada 15 JUN 2024 

Un trío de voces coreando a Pedri y a Lamine Yamal, en medio de un inmenso ajedrez de camisetas croatas: así se veía la zona del aficionado ante la Puerta de Brandeburgo, a punto del estreno de España en la Eurocopa. Alguna presencia podía interpretarse como neutral, como una camiseta de Luka Modric versión madridista. "Yo a Modric le deseo todo lo mejor. Pero no hoy", dice a gritos Enrique, alicantino junto a uno de sus colegas de coro, Sebastián. El tercero es en realidad un amigo alemán, residente como los españoles en Baviera y propietario del coche compartido con que los tres se han plantado en Berlín. La pantalla gigante ante el emblemático monumento proyecta su bandera española ondeante en el minuto 28, tras el gol de Morata. Es la victoria desde la inferioridad numérica.

La afición croata quintuplicó en presencia a la española, tanto en el Olympiastadion como en la zona del aficionado. Teóricamente, deberían estar equiparados. En Berlín residen unos 18.000 españoles, frente a los 15.000 croatas. Pero la omnipresencia de los primeros rivales de La Roja era evidente en las zonas del aficionado junto a la Puerta de Brandeburgo y el Reichstag, la sede del Parlamento. A ellas se sumaban las 'gradas oficiosas'. Desde el viernes, son centenares las terrazas de bares, panaderías o restaurantes de comida rápida Berlín que se han equipado con sus pantallas para que nadie se quede sin ver unos partidos que, por lo demás, se ofrece en abierto por la televisión pública.

"Ustedes ya tienen mucho. Déjennos seguir disfrutando de Xabi!", clama Miriam, hispano-alemana con la camiseta del Bayer Leverkusen, de visita por Berlín y juntándose al trío alicantino-alemán. Xabi Alonso es en Alemania el artífice de un nuevo milagro: el fin de la hegemonía del Bayern Múnich. De histórico se califica el doblete logrado con el título de la Bundesliga y la Copa de Alemania, además de la imbatibilidad a escala nacional, aunque "chamuscada" por el pinchazo en la final de la Liga Europa frente al Atalanta. Xabi Alonso se dice feliz en el Leverkusen. Pero la posibilidad, no inminente, de que pueda llegarle una oferta incontestable desde España causa pavor en Leverkusen.

Alemania recupera la sonrisa


Nadie en la milla del aficionado berlinesa parece haberse enterado del susto del viernes en uno de sus accesos. Los equipos de seguridad detectaron una mochila sospechosa, que resultó inocua, pero que provocó la evacuación de esa área. Alemania entera bulle bajo el impacto del 5-1 con que se estrenaron los de Julian Nagelsmann en el partido inaugural contra Escocia. Muchos siguen con la misma camiseta alemana mientras la pantalla gigante proyecta el España-Croacia. Algunos confiesan no acabar de creérselo. "Nos espera Hungría, luego Suiza", dice Hans, del brazo de Miriam y con su camiseta de Kroos. Los próximos rivales de Alemania son "huesos duro de roer", dice.


La selección anfitriona era todo lo contrario a la favorita en esta Eurocopa. Caer eliminados en la fase de grupos es una pesadilla no del todo erradicada tras sus derrumbes en los mundiales de Rusia (2018) y de Qatar (2022). Dos veinteañeros, Florian Witz y Jamal Musiala, han devuelto la sonrisa a Alemania. La columna vertebral innegable es Toni Kroos. Persisten, sin embargo, las dudas sobre el portero Manuel Neuer, a quien parecen habérsele venido encima los 38 años -dos más que los de Nagelsmann-.

Saturnino, el otro capitán del Olympiastadion

"Entre las monstruosidades del nazismo y la instrumentalización propagandística del deporte también surgieron historias bellas. Como la de Saturnino, el capitán español en el campo de concentración nazi de Mauthausen", explica a EL PERIÓDICO Julian Rieck, responsable de la exposición 'Deporte. Masas. Poder' sobre el pasado del fútbol bajo el nazismo. Está instalada en el recinto del Olympiastadion en el que Adolf Hitler inauguró los JJOO del nazismo, en 1936.

Recorre la historia de las deportaciones de deportistas judíos u otros enemigos del régimen, como los políticos. Entre ellos estuvo Saturnino Navazo, uno de los 15.000 "españoles rojos", como les llamó Hitler. Del exilio republicano en el sur de Francia pasaron a los campos nazis. Navazo, burgalés e hijo de un panadero, dio "una lección de vida", explica Rieck. No solo porque se convirtió en capitán del equipo de fútbol de los "españoles rojos" confinados en Mauthausen. También porque salvó a un niño judío, Siegfried Meier, al que convirtió en su hijo adoptivo tras la liberación del campo, en 1945. A su historia se consagra uno de los paneles de la exposición berlinesa.

jueves, 13 de junio de 2024

La muchachada futbolera


El auge ultraderechista dispara la alarma en la Eurocopa



Hinchas húngaros en el estadio Puskas Arena de Budapest. / Bernadett Szabo / Afp



Gemma Casadevall
Berlín 13 JUN 2024 18:00 

Alemania tiene ya bastantes, y recientes, ejemplos del furor racista u homófobo de los hooligans procedentes del este europeo. Como fueron las columnas de hinchas húngaros, de negro riguroso, clamando contra la "Alemania homosexual" en la Eurocopa de 2021. A la selección de Julian Nagelsmann le corresponderá enfrentarse a Hungría en Stuttgart el próximo 16 de junio, un partido que ha activado las alertas de esa ciudad del sur de Alemania ante la llegada de visitantes del país políticamente dominado por el ultranacionalista Víktor Orbán. Antes que eso, en el estadio de Gelsenkirchen, en el corazón de Renania, se espera este domingo a Serbia, que se enfrentará a Inglaterra, otra selección tradicionalmente bien nutrida de hinchada violenta. En medios de la región renana se informa de que las autoridades británicas han advertido de la posible presencia de 500 'hooligans serbios', potencialmente simpatizantes de Rusia y "calentados" desde las plataformas de desinformación a través de Telegram.

No son los únicos focos de tensión que se espera para la Eurocopa que arranca este viernes en el Allianz Arena de Múnich, con los de Nagelsmann frente a Escocia. Bajo observación están también los 'hooligans' checos y los polacos. Preocupa el envalentonamiento de estos sectores en medio del auge de la ultraderecha en el Este europeo. En Hungría no hay quien le haga sombra a Orbán, el más poderoso aliado del Kremlin en la Unión Europea. En Polonia ha surgido un extremismo nacionalista rejuvenecido con el partido Confederación, frente al ya avejentado Ley y Justicia (PiS), el partido que pasó a la oposición con la llegada de Donald Tusk al poder. Serbia tiene en su presidencia al ultranacionalista Aleksandar Vucic. Un duro panorama para una Eurocopa, donde la exclusión de Rusia no garantiza que el torneo quede ajeno a su influencia. Cuentas en Telegram como "Ultras Not Reds", "GruppaOF" o "Hooligans.cz" son canales propagandísticos y de movilización.



Policías alemanes se preparan en la ciudad de Ilmenau. / Ebrahim Noroozi / Ap

"Hay masas de hinchada violenta, hombres jóvenes, que convierten los estadios en un espacio político instrumentalizado por corrientes ultraderechistas. Lo observamos tanto en Polonia como en Hungría", advertía desde la televisión pública ARD Robert Claus, experto en las estructuras extremistas del fútbol. El 'hooliganismo' no es solo un "peligro procedente del exterior". En Alemania hay unos 10.000 hinchas violentos fichados y alianzas de afición violenta y neonazis de la Junge Alternative, las juventudes de Alternativa para Alemania (AfD), la segunda fuerza a escala nacional en las elecciones europeas.

Del arcoíris de Múnich al Olympiastadion de Hitler

La llamada "Carpathian Brigade" húngara, o Brigada de los Cárpatos, ha multiplicado su presencia en los últimos años en Telegram, donde exhibe sus marciales desfiladas de hooligans. Para los 5.000 miembros que se estima tiene este movimiento es un "desafío" el propósito de la UEFA de presentar la Eurocopa bajo el signo de la tolerancia, con la proyección del arco iris LGTB sobre la fachada del Allianz muniqués en el segundo fin de semana del torneo, coincidiendo con el Día del Orgullo. El machismo es tan imperativo para sus hooligans como el supremacismo racista blanco.

La gran tentación para estos colectivos es, sin embargo, el Olympiastadion de Berlín, el estadio donde este sábado se estrenará la selección española frente a Croacia, otro país con hinchas virulentos. Su arquitectura conserva los trazos del régimen nazi para el estadio que acogió del JJOO de Adolf Hitler, en 1936. Ejerce una poderosa atracción para el neonazismo europeo.



Policías alemanes inspeccionan las gradas en el Düsseldorf Arena. / David Young / Ap

Controles fronterizos y videovigilancia


La ministra del Interior, Nancy Faeser, ha articulado un dispositivo de seguridad que va de los controles en las fronteras a la videovigilancia tanto en los estadios como en las Millas del Aficionado, donde se estima seguirán los partidos unos 15 millones de aficionados. Advierte también de que la seguridad al 100 % no existe y de que sus "enemigos" van de los ciberataques, al terrorismo islámico, el extremismo y los hooligans. Recientes ataques con arma blanca, uno de ellos con un policía muerto acuchillado por un afgano de 25 años, han evidenciado hasta qué punto es imposible "vigilar todo en todas partes". Y activado la alarma sobre lo que puede ocurrir en la Eurocopa de desatarse el pánico por un ataque perpetrado por un solo individuo, con un arma que puede adquirirse en cualquier supermercado, como es un cuchillo.

La joya de la corona de Faeser es el Centro de Cooperación Policial Internacional (IPCC) instalado en el "Land" de Renania del Norte-Westfalia, donde se concentran cuatro de los diez estadios de la Eurocopa. Ahí trabajarán policías alemanes con 350 colegas de otros países europeos. A ellos corresponderá la tarea de "detectar" bolsas de hinchada violenta. La videovigilancia y la ciberseguridad son armas prioritarias en un contexto de enemigos a menudo invisibles para el ojo humano.

martes, 4 de junio de 2024

Calentando el ánimo


Alemania, en busca de la "máxima seguridad posible" ante una Eurocopa de alto riesgo



El Allianz Arena de Munich, uno de los estadios que acogerán la Europa de Alemania de 2024. / ANNA SZILAGYI / EFE



Gemma Casadevall
Berlín 04 JUN 2024 

La situación a dos semanas de la apertura de la Eurocopa en Alemania es de "máxima tensión", con la seguridad como "absoluta prioridad" y una lista de amenazas que van del terrorismo islámico a los ciberataques, los hooligans, extremistas y demás "conocidos peligros", ha subrayado este este martes la ministra del Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser, al tiempo que ha destacado que no puede "existir (seguridad) al 100%". Mientras, el país debate sobre cómo acelerar las expulsiones de individuos radicalizados.

"Habrá refuerzos policiales tanto en los estadios como en todos aquellos lugares donde se vayan a producir concentraciones de aficionados y demás puntos vulnerables", afirmó la titular de Interior, en cuyas competencias entra Deportes.

Se harán controles aleatorios en las fronteras, se cuenta con la cooperación de los países vecinos y se ha articulado el llamado "International Police Cooperation Center", con unos 500 metros cuadrados, donde se coordinarán todos los operativos. Los desafíos son enormes.

Las infraestructuras y estadios que acogerán la Eurocopa en las cuatro semanas del torneo, del 14 de junio al 14 de julio, son prácticamente las mismas que las utilizadas para el Mundial de 2006. Entonces todo discurrió perfectamente hasta el punto que se sigue recordando como un "cuento de verano". Pero la situación actual, entre la guerra de Ucrania y la de Gaza, con una ultraderecha efervescente y la amenaza del terrorismo islámico, supone un contexto de desafíos ante los que la ministra responde insistentemente con una de las frases de rigor: "la seguridad al 100% no existe".

Serán 10 los estadios repartidos por todo el país entre los que discurrirá el torneo. Desde la Allianz Arena del Bayern Múnich, donde se abrirá la Eurocopa, hasta el cierre, en el Olympiastadion de Berlín, inaugurado para los llamados "JJOO del nazismo", en 1936. En su mayoría se utilizaron ya para el Mundial alemán, excepto el de Düsseldorf. En cada ciudad sede se instalarán las llamadas "millas del aficionado", con sus correspondientes pantallas gigantes. Se estima que desde ahí seguirán los partidos 15 millones de personas de pie, que se suman a los 2,5 millones que lo harán en el estadio.
Cuchilladas mortales

La seguridad absoluta no existe. Ni dentro de los estadios, ni en las "millas del aficionado", por mucho que se controlen sus accesos, ni menos aún en la calle. La muerte a cuchilladas de un policía, tras el ataque de un afgano en un mitin islamófobo en Mannheim que además dejó a seis personas heridas, han añadido virulencia al debate.

El ataque ocurrió el pasado viernes. Fue grabada y difundida en redes sociales una secuencia impactante, con el agresor lanzado sobre varias personas y asestándole varias cuchilladas al policía, ya en el suelo, mientras varios agentes trataban de dominar la situación. Finalmente, uno de ellos disparó sobre el atacante. El domingo murió el policía. La Fiscalía General alemana asumió la investigación por ataque contra la seguridad nacional y contra la libertad de expresión.

Que algo así puede ocurrir en cualquier momento es evidente. La posibilidad de que se genere el pánico durante la Eurocopa también lo es, a lo que se suman las voces que reclaman del Gobierno de Olaf Scholz que agilice las expulsiones de presuntos islamistas o refugiados rechazados que siguen en el país.

Ese el caso del agresor de Mannheim, identificado como Suleiman A., de 25 años y desde los 15 años en el país. Había visto rechazada su solicitud hace cinco años, pero no estaba fichado como individuo radicalizado. Los partidos de la coalición de gobierno --socialdemócratas, verdes y liberales-- coinciden en la necesidad de acelerar esas expulsiones, también a Afganistán. La oposición conservadora ha instado a Faeser a actuar de una vez, en lugar de limitarse a anunciar deportaciones. Y la ultraderecha, que había empezado a caer en los sondeos, aprovecha para clamar contra lo que denomina de "invasión incontrolada de migrantes".

"Llevamos meses estudiando cómo proceder a esas expulsiones. No es un tema banal. Porque, al final, podemos topar con la implementación de esas medidas", admitió la ministra. Entre los obstáculos, la posibilidad de que la justicia detenga en el último momento una expulsión a un país "no seguro", como Afganistán, donde por el momento hay una moratoria a esas expulsiones. En 2023, se logró un aumento de las expulsiones del 27%, según datos de su ministerio. El total fueron 16.430. En el primer trimestre de 2024 son ya 4.791.

miércoles, 24 de abril de 2024

Garrapata el último

Los ultras atrapados con un líder bajo sospecha de servir a China y Rusia


 
"No voy a retirarme porque no tengo nada que reprocharme", aseguró Maximilian Krah, eurodiputado y cabeza de lista en las elecciones europeas por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Fue tras la reunión de crisis con los co-presidentes del partido, Timo Chrupalla y Alice Weidel, precipitada por la detención del presunto espía para China y colaborador de Krah, Jian Guo.

Krah compareció solo, mientras la dirección del partido comunicaba que su cabeza de lista no participará en el arranque de la campaña para las europeas. La estrategia de Weidel y Chrupalla consiste en "esconder" a un cabeza de lista manchado por las actividades de su colaborador que, según la fiscalía, filtraba a Pekín información del Parlamento Europeo y sobre opositores al régimen. Desde los servicios de espionaje alemanes se han advertido "crecientes intentos ilegítimos" por parte china para hacerse con información política, económica o científica, a través del espionaje "clásico" o de ciberataques. En solo una semana han sido detenidos cuatro presuntos espías, incluido el colaborador de Krah. "Es un muy, muy preocupante", afirmó el canciller Olaf Scholz, quien la semana pasada regresó de una gira por China acompañado de representantes de la gran industria alemana.

El nombre de Krahn llevaba ya semanas ocupando titulares por presunta complicidad con intentos desestabilizadores del Kremlin de cara a las europeas. Las sospechas afectan también al segundo en la lista de la AfD, Petr Bystron. Ambos han intervenido en plataformas y supuestamente percibieron dinero por ello. 'Der Spiegel' maneja la cifra total de 500.000 euros. Según ese medio, hay grabaciones con la voz de Bystron, quien lamenta que una de esas entregas fuera en billetes de 200 euros, difíciles de cambiar.

Unas listas manchadas, pero casi intocables


Al partido de los autoproclamados "patriotas alemanes" les han surgido así dos lamparones que además no puede eliminar fácilmente. Las listas para los comicios ya están bendecidas por la Comisión Electoral. Solo en casos extremos -como defunción- pueden modificarse, puesto que de otro modo se invalidaría la lista en su totalidad.

El caso es que la AfD parece atrapada con dos esos nombres, cuya designación meses atrás fue controvertida. A Krah se le atribuían "cercanía" tanto con Pekín como con Moscú, pero fue designado por representar al ala "patriota". A Bystron, de origen checo y diputado en el Bundestag (Parlamento federal alemán), se le conocen también vínculos con Moscú, en un partido que, como otros de la familia ultraderechista europea, practica la "comprensión" hacia Vladímir Putin y rechaza el apoyo militar a Ucrania.

Bajón en las encuestas

La AfD empezó a perder ímpetu en los sondeos con la aparición de otra formación populista, pero identificada como izquierda radical y liderada por la mediática Sahra Wagenknecht. Hace unos meses a la AfD se le pronosticaba más de un 20 %, mientras que ahora está en el 16 %. Ya no ocupa la segunda posición en solitario, tras el 30 % que se pronostica a la oposición conservadora, sino empatada con los socialdemócratas del canciller Olaf Scholz.

martes, 26 de marzo de 2024

Nancy, la ministra que nos cuida

Alemania blindará la Eurocopa tras desmantelar planes de EI



La ministra del Interior alemana, Nancy Faeser, en una sesión del Bundestag el pasado 20 de marzo. / HANNIBAL HANSCHKE / EFE
Gemma Casadevall


Blindar la Eurocopa 2024, que acogerá Alemania entre junio y julio, es tarea prioritaria para la ministra alemana de Interior, Nancy Faeser, en cuyas competencias entra asimismo Deportes. La protección de un "acontecimiento internacional" de primer orden como el torneo europeo implicará controles temporales en las fronteras durante la celebración de sus 51 encuentros que discurrirán desde el 14 de junio, con el partido inaugural en Múnich, hasta el 14 de julio, con la final del Olympiastadion de Berlín.

Es una medida "habitual" ante este tipo de eventos, añadió Faeser, sea para reforzar la seguridad e interceptar a terroristas, sea para impedir la entrada en el país de aficionados fichados como violentos, hooligans y otros extremistas.

El atentado de Moscú, con 139 muertos, no es el "detonante" para el refuerzo de estas medidas, aclaró un portavoz de Interior. Las fuerzas de seguridad alemanas llevan tiempo trabajando en un dispositivo de seguridad que posibilite, por un lado, las grandes proyecciones en directo de los partidos y, por otro, garantice la protección tanto en los estadios como en el conjunto del territorio del país. Será un mes con movilidad acentuada de aficionados, selecciones y periodistas, puesto que los partidos se reparten entre un total de 10 ciudades del país. Esto era de por sí un desafío, a lo que se une que el denominado Estado Islámico del Jorasán, en el que militan los presuntos autores del atentado del Crocus City Hall moscovita, no es un desconocido para las autoridades alemanas.

Sucesivas tramas en todo el país


La semana pasada, fueron detenidos en Gera (este de Alemania) dos afganos, presuntamente miembros de esa organización y sospechosos de preparar un atentado contra el Parlamento de Estocolmo. Su acto iba a ser una acción de castigo contra las quemas públicas del Corán que han tenido lugar en la capital sueca, autorizadas y custodiadas por fuerzas policiales por estar amparadas por la libertad de expresión.

No fue un caso aislado, sino que sigue a otros planes igualmente desmantelados por las fuerzas de seguridad alemanas, que ya endurecieron sus dispositivos a raíz de los atentados yihadistas en Francia y Bélgica, entre 2015 y 2016.

En 2019 se interceptó un grupo de seis miembros, todos ellos originarios de Tayikistán, por planear el asesinato de un "enemigo del islam". A partir de 2022, las amenazas se han ido concretando y endureciendo. Se tiene identificados a unos 50 sospechosos, en su mayoría llegados al país mezclados con refugiados procedentes de Ucrania (Alemania ha acogido en su territorio a más de un millón de ucranianos desde el inicio de la invasión rusa).

En julio del año pasado fueron detenidos siete hombres, que tenían localizados varios puntos donde perpetrar sus ataques. Poco antes de las pasadas navidades cayeron otros tres sospechosos con planes de atentado en Fin de Año en Colonia, Viena y Madrid. En todos esos casos se ha observado una internacionalización de esas tramas, sea porque los sospechosos transitan entre varios países europeos, sea porque sus objetivos se sitúan en distintos puntos del espacio Schengen.