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viernes, 21 de junio de 2024

Alfombrita roja

Alemania 'descubre' los lazos de Milei con su ultraderecha




Javier Milei, presidente de Argentina, en la cumbre del G7 / EFE / GIUSEPPE LAMI

Gemma Casadevall

A 24 horas de su visita, recortada a mínimos por imperativo del presidente argentino, en Alemania los medios públicos y privados empiezan a descubrir los vínculos entre Javier Milei y la ultraderecha, tanto la germana como la de otros países europeos, incluidos los de la Sociedad de Hamburgo que este sábado le reconocerá por sus "esfuerzos" reformistas.
Como se anunció el miércoles, no habrá el domingo rueda de prensa conjunta con el canciller Olaf Scholz ni tampoco honores militares para Milei, ya que éste "se negó" a una ronda de preguntas, según confirmó este viernes el portavoz del Gobierno, Steffen Hebestreit. "Por lo que sé, no suele darlas tampoco en su país", añadió esta fuente gubernamental. La espantada ha trastocado el resto del formato inicialmente previsto y la reunión bilateral, reducida a un encuentro de trabajo "de aproximadamente una hora".
Fuera de esta cuestión protocolaria, en Alemania se ha investigado también qué interés tiene la Sociedad Friedrich-August von Hayek (1899-1992) en honrar al "hombre de la motosierra", como clasifica a Milei la televisión pública alemana ARD, en alusión al aparato emblemático usado enla campaña que le llevó a la Casa Rosada. Se trata de una sociedad creada en memoria de este clásico del neoliberalismo económico y crítico del socialismo, actualmente con unos 300 socios.

Polémica distinción


A la ceremonia de entrega de la distinción se espera al exjefe del espionaje alemán Hans-Georg Maassen, destituido en 2018 por la entonces canciller Angela Merkel tras reiterados escándalos por su "cercanía" con la ultraderecha. Maassen, poseedor de secretos oficiales y demás asuntos confidenciales porque dirigió el espionaje de Interior durante seis años, ha creado su propio partido ultra, llamado Unión de Valores. Más reveladora aún es la información difundida por el diario izquierdista 'Die Tageszeitung' (Taz), acerca de la "vida interna" de esa sociedad. Otro de sus miembros destacados es el jurista Ulrich Vosgerau, uno de los impulsores de la reunión entre neonazis e identitarios alemanes y austríacos celebrada en noviembre pasado en Potsdam, donde se abordó la expulsión de millones de ciudadanos de origen extranjero.
La reunión, de tintes conspirativos, fue revelada por el grupo de investigación periodística Correctiv e hizo saltar chispas en Alternativa para Alemania (AfD), brazo parlamentario de la ultraderecha. Se conoció así que a Potsdam acudieron no sólo el líder del movimiento identitario austriaco Martin Sellner, sino también miembros de AfD, entre ellos un asesor de la jefa del partido, Alice Weidel. El jurista Vosgerau ha defendido como abogado al cabecilla de la ala más radical de la AfD, Björn Höcke, cliente habitual de la justicia alemana por incitación a la violencia o, más recientemente, por usar consignas hitlerianas en sus actos públicos. La Sociedad Hayek no excluye entre sus socios a miembros de la AfD ni tampoco considera motivo de expulsión el hecho de haber participado en la reunión de Potsdam, prosigue 'Taz'.

"El hombre de la motosierra"

El 'Tagesschau', equivalente alemán al Telediario de RTVE, se refiere en su información sobre "el hombre de la motosierra“ no solo a esa sociedad de Hamburgo, sino también a los vínculos entre el entorno de Milei y otras organizaciones ultraderechistas, como el partido español Vox. Alude asimismo a sociedades alemanas con delegaciones en Argentina y conexiones con movimientos ultraderechistas del país latinoamericano. Recuerda en su información que Milei, además de "insultar" o "romper con los principios diplomáticos", se propone destruir el Estado, niega el cambio climático, el derecho al aborto, ha desmantelado 13 ministerios y lleva adelante recortes radicales entre una población abocada a la pobreza.
En ese contexto, saca a colación los vínculos del "autoproclamado anarcocapitalista“ con la FDP, una sociedad con oficinas en Argentina y afín a la Fundación Friedrich Naumann. Son vínculos más difusos con la ultraderecha que los de la sociedad de Hamburgo. Pero de algún modo más comprometedores a escala interna alemana: la Friedrich Naumann es la fundación adscrita al Partido Liberal (FDP), el tercer socio en el tripartito del socialdemócrata Scholz, además de los Verdes.

jueves, 20 de junio de 2024

Scholz, entre Milei y Begoña

Milei, un visitante incómodo para el socialdemócrata Scholz



El presidente de Argentina, Javier Milei, a su llegada a la cumbre sobre la paz en Ucrania celebrada en Lucerna, Suiza, este fin de semana. / LUDOVIC MARIN / AFP
Gemma Casadevall

¿Esquiva Olaf Scholz las ruedas de prensa con invitados "incómodos" o son estos los que evitan someterse a preguntas que saben que no van a gustarles? La pregunta persigue a los dos portavoces del canciller alemán, el titular Steffen Hebestreit, y su segunda, Christiane Hoffmann, desde que, de pronto, desaparecieron de la agenda de la visita a Berlín del presidente argentino, Javier Milei, tanto los honores militares como la conferencia de prensa inicialmente previstos para el lunes. No es el único interlocutor extranjero que recibe esta semana Scholz sin ronda de preguntas. Este viernes, mantendrá un encuentro con el primer ministro húngaro, el ultranacionalista Víktor Orbán, cuyo país ejercerá la presidencia de turno del Consejo Europeo a partir de julio. Tampoco ahí habrá turno de preguntas al visitante.
Orbán puede ser tan incómodo para el socialdemócrata Scholz como Milei. Pero explicar que no va a haber rueda de prensa con el líder húngaro no era tan engorroso para la viceportavoz Hoffmann como en el caso del argentino. "Siempre tratamos de que haya ocasión de hacer preguntas, pero a veces no es posible", explicó. En el caso de Orbán, nunca se había informado con anterioridad de que sí iba a haberla. Con Milei circulaba desde hacia días una agenda con esos puntos: honores militares, reunión bilateral y conferencia de prensa conjunta. De pronto, el programa modificado incluía solo una cita con la prensa gráfica.
"Se han dado cambios a corto plazo. Solo será una visita de trabajo con reunión entre las dos delegaciones“, insistió Hoffman, para dejar caer a continuación que esa modificación procedía del visitante. La cancelación de parte del programa "no partió" del Gobierno alemán, aclaró.

Apoyo a Pedro Sánchez


La razón del cambio hay que buscarla unos días antes, el lunes, en la anterior convocatoria de los portavoces del Gobierno alemán con los medios. En aquella ocasión, presidía esa cita regular --cada semana hay tres de convocatorias en este formato, salvo que alguna coincida en festivo-- Hebestreit, el titular de Scholz. También a él se le preguntó por la visita de Milei, aunque entonces la cuestión se dirigía a los comentarios del líder argentino sobre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y concretamente a su esposa, Begoña Gómez. Fueron frases "de mal gusto que se comentan por sí solas" y ante las que "el presidente español respondió en su momento con las palabras adecuadas", dijo Hebestreit.
El Gobierno de Berlín era más que consciente de papelón que se le venía con la reunión entre un canciller políticamente "hermanado" con Sánchez. Por "mal gusto" entendía Hebestreit las frases del argentino calificando de "calaña atornillada al poder" al Gobierno español y de "corrupta" a la esposa de Sánchez. Con Orbán las reuniones, incómodas o no, son periódicas, en tanto que socios de la Unión Europea y de la OTAN. El líder argentino acudía por primera vez a Berlín como máximo representante de un país al que Alemania reconoce como "socio preferente" en América Latina desde tiempos de Angela Merkel en la Cancillería y Cristina Fernández de Kírchner en la Casa Rosada. Una semana antes, Scholz había comparecido en conferencia de prensa con el presidente chileno, Gabriel Boric, tras recibirle con honores militares y abordar con él cuestiones que iban desde las energías renovables y la lucha contra el cambio climático.

Reconocimiento en Hamburgo

El programa de Milei en Alemania arrancará el sábado con la entrega de una medalla al presidente argentino en la Sociedad Hayek, en Hamburgo. Se trata de una organización derechista o neoliberal, que lleva el nombre del economista Friedrich-August von Hayek, paradigma del liberalismo clásico. Será una sesión previsiblemente sin cámaras, con discurso de reconocimiento a las "reformas" emprendidas por el autoproclamado anarcosindicalista líder argentino, además del correspondiente agradecimiento por parte del receptor. Una decena de organizaciones se habían dirigido anteriormente a la cancillería para expresar su protesta por los honores previstos por la Cancillería.

lunes, 14 de noviembre de 2022

El lento adiós

Barenboim, los 80 años de un virtuoso de referencia, no sólo en lo musical

Gemma Casadevall






Berlín, 14 nov (EFE).- El músico argentino-israelí Daniel Barenboim cumple este martes sus 80 años sin poder tomar la batuta, por razones de salud, pero valorado como un "maestro" y pianista universal, wagneriano apasionado y figura comprometida con la paz en Oriente Medio.

     Barenboim tenía previsto celebrar su cumpleaños en la que es su casa desde hace treinta años, la Staatsoper Unter den Linden, la orquesta nacional berlinesa, con un concierto compartido con su amigo Zubin Mehta. 

El pasado octubre el músico comunicó, vía twitter, que se le había diagnosticado una afección neurológica grave, lo que le obligaría a cancelar compromisos, especialmente a la batuta; unas semanas después, la Staatsoper informó de la cancelación del concierto con Mehta.

Se confirmó así lo que parecía inevitable. Ya en agosto, la misma Staatsoper comunicó que Barenboim no tomaría la batuta para el esperado estreno del "Anillo del Nibelungo". Le relevó en la tarea Christian Thielemann, el otro gran maestro del universo wagneriano.

Barenboim "vive y encarna el poder de la música para unir a los pueblos", afirmó ante el cumpleaños el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, a través de un comunicado.

"La orquesta Divan Este-Oeste, fundada entre Usted, Edward Said y Bernd Kauffmann es una muestra de que el arte es un camino que puede conducir a la paz", prosigue el presidente.

Dicha orquesta, fundada en 1999 para agrupar a jóvenes músicos de Oriente Medio, tuvo su continuidad con la Academia Barenboim-Said, inaugurada en 2016 en un edificio vecino a la Staatsoper. Además de conciertos de alto rango en la sala Pierre Boulez, diseñada por el arquitecto Frank Gehry, se forma ahí a jóvenes árabes e israelíes. Además de música, aprenden filosofía, historia y literatura.

Habilitar como academia lo que fue un antiguo almacén de la Staatsoper, catalogado como patrimonio artístico, es uno de los prodigios que Barenboim ha conseguido para Berlín, la ciudad de adopción de ese ciudadano del mundo de nacionalidad múltiple (además de la argentina e israelí, tiene la española y la palestina).

Barenboim, nacido en 1942 en Buenos Aires, hijo de un matrimonio judío de ascendencia rusa, ambos pianistas, dio su primer concierto de piano con siete años en su ciudad natal. Poco después se trasladó su familia a Israel y unos años después empezó a sorprender al piano en Salzburgo, Viena o Roma.

Con 22 años debutó en la Filarmónica de Berlín; a partir de ahí arranca la lista casi interminables de grandes orquestas ante las que ha llevado la batuta, sea la Sinfónica de Londres, la Filarmónica de Nueva York, la de París o Chicago, donde fue director titular durante 15 años.

Su tarea existencial es la reconciliación entre palestinos e israelíes, compromiso compartido con el crítico musical palestino Said, fallecido en 2003, un año después de recibir junto con Barenboim el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia. En 2005 logró algo que parecía imposible: ofrecer en Ramala un concierto con sus músicos israelíes y árabes.

Con la misma pasión interpreta al compositor maldito en Israel, Richard Wagner. Ha sido una de las batutas más aclamadas del templo wagneriano de Bayreuth, el festival que los herederos del compositor pusieron a los pies de Adolf Hitler durante el Tercer Reich. Y en 2001 rompió un tabú al interpretar a Wagner en Jerusalén.

"La música no es un oficio, sino una actitud ante la vida", escribió Barenboim a finales de octubre en una columna para el semanario alemán "Die Zeit". 

"En Barenboim confluyen cinco vidas: el director de orquesta, el pianista, el impulsor de proyectos como la orquesta Divan, el ser familiar y la figura universal de la música", apuntó en ocasión del 80 cumpleaños el director general de la Staatsoper unter den Linden, Matthias Schulz.

A medio camino entre lo familiar y lo musical ocupa un espacio destacado su hijo Michael Barenboim, de 37 años, violinista y muy presente en la programación de la sala Pierre Boulez.

En lo que respecta a la Staatsoper, Barenboim prorrogó hace dos años su contrato hasta 2027. En medios berlineses se ha afirmado que "en breve" el director general de la institución adoptará una decisión acerca de una "eventual" sucesión. EFE

gc/jam/rml


sábado, 25 de junio de 2022

Subida al castillo


Elmau recibe el G7, de nuevo sin Putin y volcado en Zelenski

Gemma Casadevall 

Elmau (Alemania), 25 jun (EFE).- El castillo y hotel de lujo de Elmau, en Baviera, recibe este domingo por segunda vez una cumbre del G7, de nuevo sin el presidente ruso, Vladímir Putin, junto a los líderes de las grandes potencias y volcado en la Ucrania de Volodímir Zelenski.
Siete años después de la cita de los poderosos, a 1.000 metros de altura y entonces con la alemana Angela Merkel y el estadounidense Barack Obama como líderes de referencia, Elmau vuelve a acorazarse para una cumbre donde el tema dominante es la guerra.
No es probable que se produzcan mediáticos desayunos al sol, como el protagonizado por Merkel y Obama, entre cervezas, risas, salchichas y trajes bávaros, en un pueblecito junto a la frontera austríaca. Ni Joe Biden ni Olaf Scholz son dados a estas expansiones ni la situación global lo permite.
La cumbre de 2015 fue ya la primera, tras la larga serie del llamado G8 -es decir, con Rusia- en que ese país había quedado apeado del club. A la anexión de Crimea, en 2014, siguió la exclusión de Rusia, aunque seguían en pie muchos puentes con el Kremlin.
La invasión rusa a Ucrania rompió ahora la baraja: Berlín acusa a Moscú no solo de la brutal agresión bélica al país vecino, sino también de usar como arma de guerra su gas y el trigo ucraniano bloqueado.
"Hay en el G7 una cohesión nunca vista a favor de apoyar a Ucrania", afirmaban estos días fuentes gubernamentales alemanas, ante la nueva cita entre los líderes de Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido, Francia e Italia, además de Alemania, que ejerce la presidencia de turno del grupo.
 
EL DESAFÍO ENERGÉTICO

La primera jornada estará marcada por la bilateral entre Biden y Scholz, tras las habituales fotos de familia y plenarios. A Zelenski se le reservará un papel protagonista el lunes, con una intervención virtual.
"Elmau está en una cumbre. No moveremos montañas, pero adoptaremos decisiones", afirmaba Scholz este sábado, en un videomensaje a sus conciudadanos.
Los nuevos aportes armamentísticos o financieros no es lo único que estará sobre la mesa. El G7 abordará los estragos económicos de la guerra, la inflación y las alarmas activadas en potencias con alto grado de dependencia energética respecto a Rusia, como es Alemania.

EL COMBATE CLIMÁTICO

Scholz aspira a dar un impulso decisivo a su denominado "Club del Clima", que deben integrar una serie de países de forma voluntaria, lo que el canciller espera se traduzca en una adhesión de amplio espectro.
El objetivo común debe ser avanzar tanto hacia la descarbonización, como a unos mecanismos de asociación con los países más pobres; es decir, los que más sufren las consecuencias de la crisis climática.
Todo ello, con el peligro a que quede aparcado un combate que no puede esperar, como es el climático. Alemania está replanteándose el calendario del adiós al carbón, algo doloroso para el socio verde del gobierno de Scholz, pero aparentemente irremediable, ante la reducción drástica de los suministros de Rusia.
 
LA CRISIS ALIMENTARIA

Cada una de las últimas cumbres del G7 incluyó gestos hacia África. Esta vez, el G7 se reúne bajo la advertencia alemana de que la agresión a Ucrania puede abocar a la mayor hambruna global desde la II Guerra Mundial.
Hasta el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero pasado, Ucrania exportaba mensualmente cinco millones de toneladas de grano. Las exportaciones del llamado "granero del mundo" bajaron en marzo a 350.000 toneladas. Tras el avance ruso sobre el Donbás y hacia el mar Negro, el G7 busca alternativas para que Rusia no bloquee la salida de ese trigo.

ARGENTINA, REPRESENTANTE DE AMÉRICA LATINA

Alemania ha invitado a este G7 bajo su presidencia a los líderes de cinco países de gran relevancia, tanto energética como en la búsqueda de materias primas. Se trata de India, Indonesia, Senegal, Sudáfrica y Argentina, representante de toda América Latina y el Caribe.
La presencia argentina se acabó de concretar con la visita a Berlín de su presidente, Alberto Fernández, el pasado mes de mayo. En su reunión con Scholz se abordaron las posibilidades de cooperación en materia energética y en el desarrollo de las renovables.
Scholz agradeció entonces la "posición clara" de Argentina respecto a la guerra en la asamblea general de la ONU. Tres de esos cinco invitados a Elmau -India, Sudáfrica y Senegal- se abstuvieron en cambio en la votación de la resolución condenatoria a Rusia.

LAS PROTESTAS

Elmau fue ya una fortaleza en la cumbre de 2015. El dispositivo policial diseñado para preservar a los líderes de las manifestaciones de protesta funcionó perfectamente. Todo lo contrario a la anterior cumbre alemana, en 2007 y en Heiligendamm (norte), cuando miles de manifestantes pusieron en jaque a las fuerzas de seguridad, mientras Merkel, George W. Bush y, entonces sí, Putin, hablaban de temas globales.
Desde hace una semana hay controles puntuales en las fronteras, los alrededores del castillo están vallados en un radio de varios kilómetros y el grueso del personal y medios acreditados seguirán el discurrir del G7 desde Garmisch-Partenkirchen, a 20 kilómetros de Elmau.
Para este sábado hay convocada una gran manifestación en Múnich de colectivos contra la crisis climática, antiglobalización y otras organizaciones. El domingo empezarán los intentos de burlar la vigilancia y acceder al castillo. O, al menos, de llegar lo más cerca posible. EFE 

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Por un saludito

#NoalVotoElectronico,  un hashtag contra la "falsa modernidad" electoral

Gemma Casadevall



Resultado de imagen de delia ferreiraBerlín, 11 sep (EFE).- No se puede "reemplazar un proceso de decisión política con apretar un botón", advierte la argentina Delia Ferreira, directora de Transparencia Internacional (TI) y experta en sistemas electorales, abanderada del hashtag #NoalVotoElectronico. 
"No hay objeción alguna a la incorporación de tecnologías en otras partes del proceso, como la transmisión de datos. No para el momento en que el elector deposita su voto. Ahí debe haber garantía absoluta del secreto de su voto", sostiene Ferreira, en entrevista con Efe. 
Es un momento de alta "vulnerabilidad", en que los fallos son "difícilmente detectables" y "susceptibles de ser utilizados por un político", prosigue Ferreira, acerca de una modalidad de voto que considera "falsamente identificada con la modernidad y el progreso". 
Para Ferreira, "la innovación tecnológica puede subsanar antiguas posibilidades de fraude, digamos. Pero puede generar posibilidades de fraude nuevas, de dimensiones mucho mayores, hasta alterar completamente un proceso electoral". 
El voto electrónico empezó a experimentarse en diferentes partes del mundo a finales de los 60. Desde entonces se ha consolidado en países como Venezuela y los superpoblados la India y Brasil. 
Estonia, con un millón de electores, se ha aplicado con pasión al desarrollo de estas tecnologías, incluido el voto online. El llamado 'i-voting' es un orgullo nacional en esta pequeña república báltica, cuyo estado ha invertido fuertemente en ciberseguridad. 
Otras democracias avanzadas europeas que empezaron a desarrollarlo volvieron al papel tras constatar su vulnerabilidad. Ese fue el caso de Holanda, que lo introdujo en 1965 y regresó a su tradicional lápiz rojo en 2008. 
Ferreira alude al caso de Alemania, donde en las generales de 2005 se habilitaron urnas electrónicas para dos millones de electores -del total de 61 del país-, cuyo uso frenó luego el Tribunal Constitucional. 
"La Corte alemana consideró que cualquier ciudadano, sin importar sus conocimientos técnicos, debe poder entender cómo funciona su sistema electoral", recuerda Ferreira. Todo ciudadano tiene que poder verificar el correcto funcionamiento del proceso, algo que la urna electrónica no permite. 
Para Ferreira es especialmente relevante lo ocurrido en su país, Argentina, donde a punto estuvo de implantarse el voto electrónico a escala nacional, enmarcado en una reforma electoral. 
"El proyecto de ley pasó por diputados en 2016 gracias a una maniobra muy inteligente, consistente en presentarlo junto a la ley de paridad de género", sostiene. 
El paquete legislativo logró la aprobación gracias el "entusiasmo de mujeres diputadas", que lo respaldaron pese a que algunas estaban en contra. En ese momento primaba el interés por la ley de paridad de género. 
Fue por entonces cuando nació el citado hashtag, impulsado desde las redes sociales por expertos, informáticos y activistas. "Sin plata y sin conocernos personalmente llegamos a ser 'topic' en el momento álgido de su campaña", afirma. 
El proyecto de ley quedó bloqueado en el Senado -por el rechazo de kirchneristas y peronistas-; "caducó" así sin superar el trámite parlamentario, lo que cerró la puerta a su implementación nacional. 
Actualmente solo se usa el voto electrónico a escala de comicios provinciales en Salta o en locales de ciudad de Buenos Aires. En las elecciones presidenciales del 27 de octubre no habrá voto electrónico a ninguna escala, nacional o local. 
"Somos un grupo multipartidista, ni siquiera nos conocíamos personalmente cuando empezamos a impulsar el hashtag", afirma, respecto a su oposición a una reforma electoral que tomó forma bajo el gobierno del presidente Mauricio Macri. 
Ferreira, quien dirigió Poder Ciudadano entre 2008 y 2020 y está al frente de TI desde 2017, separa su actividad contra el voto electrónico de su tarea en esa ONG con sede en Berlín y que anualmente emite su Índice de Percepción de la Corrupción. 
Experta en procesos electorales desde hace 40 años -"desde el inicio de la democracia en Argentina", dice-, defiende que su actividad contra el voto electrónico discurre al margen de su tarea en TI, con 100 capítulos o delegaciones nacionales en todo el mundo. 
"Dejo muy claro en mi cuenta en twitter que es una iniciativa personal", enfatiza. Y añade, sin reparos, que cuando se reunió por primera vez con Macri, ya como presidenta de TI, le lanzó su "mensaje" contra el voto electrónico. 
"Le conozco de antes de trabajar en Transparencia. Todo el mundo del ámbito electoral sabe de mi opinión, no fue una sorpresa", sostiene. EFE 
gc/jam/rml 
(foto)

miércoles, 6 de julio de 2016

Gira internacional de uso interno

Macri, "contento" del viaje diseñado para exhibir su nueva Argentina

Gemma Casadevall

Berlín, 6 jul (EFE).- El presidente argentino, Mauricio Macri, cerró hoy en Berlín, con una jornada de carácter económico, una gira diseñada para mostrar en Europa lo que denomina la "nueva Argentina" y dar un nuevo impulso a las negociaciones entre la UE y Mercosur. 


"Contento", fue el término empleado por el dirigente argentino ante la pregunta de cómo se iba de regreso a su país tras pasar por París, Bruselas y Berlín, en una gira que calificó de "fructífera" y donde confluyeron contactos políticos y empresariales al más alto nivel. 
Fue una respuesta rápida de Macri, en la entrada a un almuerzo con inversores alemanes, a la que siguió un discurso donde insistió en lo que fue el eje de todas sus intervenciones en Berlín: la invitación a ver en la Argentina de hoy una oportunidad para la inversión. 
Argentina vive un momento de "cambio", recordó, tras su acceso a la presidencia y la respuesta ante la nueva situación, tanto del ámbito político como empresarial, es "sumamente positiva", afirmó. 
En un sentido parecido se había pronunciado en la apertura de un foro empresarial bilateral su titular de Exteriores, Susana Malcorra, quien llamó a los inversores alemanes a generar "trabajo sustentable" en un país que ofrece ahora "reglas de juego claras". 
En apenas siete meses en el cargo, Macri ha adoptado "decisiones muy fuertes", recordó Malcorra, pero sobre todo se ha distinguido por la "característica poco política" de "cumplir las promesas de campaña". 
"En el primer semestre hicimos los deberes", prosiguió Malcorra, para enumerar la eliminación de trabas a la importación y exportación y la negociación con los "holdouts" (fondos buitre). 
"Necesitamos desesperadamente generación de trabajo", subrayó la ministra, para quien su país precisa una especie de "Plan Marshall", el llamado "Plan Belgrano". 
El propósito de la gira europea era exhibir a una Argentina que "ha vuelto al mundo" e interesada en dar un nuevo impulso a las largamente estancadas negociaciones entre Mercosur y la UE. 
Malcorra admitió, en un aparte con Efe, que es este un propósito "a medio o largo plazo", para el que deben superarse "dificultades", especialmente en cuanto a las exportaciones agropecuarias. 
A estas dificultades había aludido ya, el día anterior, la canciller germana, Angela Merkel, quien por un lado expresó su aval a las reformas de Macri, pero por otro recordó los recelos que despiertan esas exportaciones no solo en países agrícolas como Francia, sino también en la potencia industrial que es Alemania. 
A ello se unen incertidumbres políticas, como que Venezuela debería asumir la próxima presidencia temporal de Mercosur. 
"Hay distintas visiones entre los miembros de Mercosur respecto a Venezuela", admitió Malcorra, para recordar que esas diferencias "tienen que ver con la situación" de ese país, pero también con las "dos lecturas" sobre cómo actuar frente a ello. 
Por un lado, están los que, como Uruguay, quieren entregar el relevo a Caracas y, por otro, los que desean dejarla en suspenso o postergarla, en parte porque dificultaría la negociación con la UE. 
Venezuela es un escollo en el panorama de estabilidad regional que Macri quiso trasladar a Berlín -"estamos en un continente sin conflictos bélicos entre sus naciones", dijo- como contraposición a las "aguas turbulentas" que sacuden el mundo actual. 
A Macri lo acompañaban en su primera visita oficial a Berlín los ministros de Transportes, Guillermo Dietrich; Producción, Francisco Cabrera, y Hacienda, Alfonso Prat-Gay, además de Malcorra, lo que de por sí ilustraba el marcado carácter económico del viaje. 
Entre el protocolario paseo por la emblemática Puerta de Brandeburgo y su reunión con el presidente del Parlamento federal, Norbert Lammert, Macri mantuvo hoy encuentros con altos cargos de los gigantes automovilísticos Mercedes Benz y Volkswagen. 
Del primero se llevó un compromiso de inversión de 100 millones de euros y el anuncio de la instalación en Buenos Aires de la oficina de Mercedes para toda América Latina. De Volkswagen, otro acuerdo similar, por 100 millones de dólares. 
"La Argentina necesita mejorar su infraestructura, tanto a escala de conexiones nacionales como de conectividad con el mundo", comentó a Efe el titular de Transportes, Dietrich. 
El último capítulo de la estancia de Macri, casi camino al aeropuerto, fue la visita al centro de formación profesional del consorcio Siemens, donde conversó con dos jóvenes argentinos que realizan ahí su capacitación, Alejandro Savioli y Marco Canavesio. 
Ambos trasladaron al presidente su experiencia, mientras el ministro conversaba con la cúpula de Siemens, consorcio implicado en la fabricación de algo que imperiosamente precisan, el palabras de Dietrich, los habitantes de su país: una buena red ferroviaria. EFE   gc/acm/rmp 

martes, 15 de julio de 2014

El lamparón de la danza del gaucho en ese Mundial tan sufrido


La "Mannschaft" desata el patriotismo "light"

Gemma Casadevall



Berlín, 15 jul (EFE).- La "Mannschaft" de Joachim Löw desató hoy una ola del nuevo patriotismo "light" alemán con la llegada al país de la Copa del Mundo ganada en el estadio de Maracaná, la cuarta de Alemania, pero la primera que se queda en Berlín.
Mario Götze, autor del único gol de la final contra Argentina, y el resto del conjunto fueron recibidos al grito de "Fussballgott" -"Dios del fútbol"-, coreado por cerca de 400.000 aficionados concentrados ante la Puerta de Brandeburgo berlinesa.
"Sin vosotros no estaríamos aquí. Todos somos campeones del mundo", les saludó Löw, artífice de una "Mannschaft" que, a diferencia de las predecesoras que ganaron el título -1954, 1974 y 1990-, no está forjada alrededor de uno o varios astros, sino del término equipo.
Götze fue quien desató el mayor clamor, puesto que suyo fue el gol del minuto 113 del partido, pero la multitud se entregó con igual tesón a vitorear a Miroslav Klose, quien se convirtió en Brasil en máximo goleador de la historia mundialista, o a Jerome Boeteng, berlinés de padre ghanés.
Al defensa le correspondió el honor de saltar al escenario tras Löw y el resto de equipo técnico, junto con Sami Khedira -de origen tunecino-, Lukas Podolski -raíz polaca- y Mesut Özil -origen turco-, además de Per Mertesacker -cien por cien alemán-.
El primer grupo parecía condicionado a reflejar el tejido de esa Alemania actual, integrada por personas de distintos orígenes y llegados en distintas oleadas de inmigración.
Les siguió una segunda ronda, con Klose y Götze entre otros, danzando al son de un "así andan los gauchos (agachados), así andan los alemanes (saltando victoriosos)" que con seguridad no habría encajado bien un argentino con corazón dolido por la derrota en la final, de haber asistido a la fiesta.
Hubo muchos otros cantos de guerra -"así se ven los vencedores, shalalá-lalá", entre los más repetidos-, además del grito "Deutschland, Deutschland", mientras discurría sobre la pasarela el resto de la selección, hasta llegar a Manuel Neuer y Philipp Lahm, el capitán.
Para la multitud no había bajo el cielo berlinés más que una bandera -la alemana-, multiplicada al infinito en medio de la marea humana y exponente de un nuevo patriotismo festivo y bailarín, como Lahm y sus colegas danzando alrededor de la copa dorada.
Era una fiesta con un héroe colectivo, de acuerdo al espíritu de la selección que empezó a fraguar Löw siendo aún asistente de Jürgen Klinsmann -técnico alemán en el Mundial de 2006, en Alemania- y cuyo título mundial se hizo esperar, como lo hicieron los jugadores de regreso de Brasil.
El avión de Lufthansa que los transportó de regreso a Berlín salió con casi dos horas de retraso de Río de Janeiro, por un problema técnico detectado antes de despegar.
El aparato, bautizado como "Fanhansa Siegerflieger" -juego de palabras entre fans, vuelo y vencedores-, tomó tierra en el aeropuerto de Tegel en medio de una escenografía tan perfecta que parecía casi un anuncio de la compañía aérea, insignia de la aviación alemana.
A partir de ahí empezó un recorrido por la ciudad, primero en autocar cubierto y luego descubierto, que asimismo tenía ribetes de escaparate mediático para la marca del vehículo -Mercedes, siguiente emblema industrial alemán-, que por momentos no podía avanzar en medio de la multitud que le salía al paso.
Ya en la Pariser Platz, al pié de la emblemática Puerta de Brandeburgo-, la multitud que llevaba aguardando horas bajo el sol tuvo que esperar aún media hora larga más, mientras la "Mannschaft" se tomaba un tentempié de salchichas y cerveza en el balcón de la sede de un banco, siguiente patrocinador de la fiesta.
El último tramo hasta el escenario, de treinta metros de largo entre el pie del monumento y las cabezas de la multitud, fue un corredor entre más salchichas y cerveza, así como "selfies" con algún aficionado que había accedido hasta el último cordón de seguridad o entre los propios compañeros de la selección.
"Estoy aquí desde las 5 de la mañana", comentó a Efe Tamira, una muchacha de 16 años colocada en primera fila ante el escenario, que salió de su ciudad, Würzburg (sur del país), en coche, la noche anterior, con la familia al completo.
"Asistí a la llegada al país de todas las Copas del Mundo. Ahora por fin lo hago en mi ciudad, Berlín", explicaba Matthias Selig, con más de 70 años, quien vivió el paso de la de 1954 por Mannheim, la de 1974 en Fráncfort y la de 1990 en Bonn, capital federal del país en tiempos en que Berlín estuvo dividida por el Muro. EFE
gc/nl/jag

sábado, 12 de julio de 2014

Maracaná, desde la Argentinische Allée


Berlín: 711 ciudadanos y una calle "argentina" entre la marea de la "Mannschaft"

Gemma Casadevall

Berlín, 12 jul (EFE).- Apenas 711 argentinos registrados como tales residen en un Berlín dominado por un fervor hacia su "Mannschaft" similar al que se vivió en la Copa del Mundo de 2006, lo que no impide a esa minoría defender a la albiceleste con energía pese a la inferioridad numérica.
La capital alemana tiene incluso una Argentische Allee en Zehlendorf, un hermoso y apartado barrio salpicado de lagos y bosques, como recordaba hoy el diario "Der Tagesspiegel", víspera de la final mañana del Mundial 2014 en el estadio de Maracaná.

Es imposible dar con una bandera o ciudadano de nacionalidad argentina en la calle, que adoptó ese nombre en 1934, en tiempos de Adolf Hitler, "por simpatías de los nazis con los regímenes dictatoriales en Sudamérica", declara a ese medio el presidente de la asociación histórica del distrito, Klaus-Peter Laschinsky.
Alude el rotativo a Agustín Pedro Justo, presidente argentino entre 1932 y 1938, periodo marcado por la corrupción y el fraude, y recuerda que no es la única calle de reminiscencias nazis del distrito: ahí está la Spanische Allee, bautizada así en 1935 en "honor" a la Legión Cóndor hitleriana que arrasó Guernica.
Poco que ver, el callejero, con la 'argentinidad' del Berlín de hoy que defiende a la albiceleste desde una capital alemana cuya población mayoritaria, lógicamente, quiere para la "Mannschaft" de Joachim Löw la Copa del Mundo.
No se espera el domingo una presencia de banderas argentinas en la Milla del Aficionado berlinesa, junto a la Puerta de Brandeburgo, comparable con lo que fue el notorio desfile de la brasileña en las semifinales que destrozaron al anfitrión por 1-7.
En Alemania hay registrados 34.495 brasileños -más los muchos simpatizantes locales con el fútbol anfitrión- frente al total de 4.613 ciudadanos con pasaporte argentino en toda Alemania -según cifras de la Oficina Federal de Estadística de 2012-.
Pero la realidad de los argentino-berlineses escapa a la mera comparativa estadística: entre los sufridores con el corazón partido estará parte de la redacción del canal en español para Latinoamérica de la televisión pública Deutsche-Welle, entre ellos la moderadora Pía Castro y el comentarista deportivo Leandro Fest.
"Me acabo de dar cuenta que estoy casada con un alemán", escribía en twitter Castro, argentina y esposa del líder del partido los Verdes, el germano-turco Cem Özdemir, tras la semifinal Argentina-Holanda que definió al rival de Alemania en el Maracaná.
"Argentina se hizo grande con Chiquito Romero. ¿Podrá con Alemania?", se preguntó esa noche en su comentario Fest, el polivalente periodista y cantante de la banda de música Novochild, tan argentino-berlinesa como él mismo.
Es la tercera final mundialista que disputarán Alemania y Argentina, tras la victoria de la albiceleste de 1986 y la revancha de la "Mannschaft" en 1990. Veinticuatro años después, llega el momento del desempate.
Algunos entre los 711 residentes argentinos de Berlín verán el partido en la Haus der Kulturen der Welt -la casa de las Culturas del Mundo-, a escasa distancia de la Cancillería de Angela Merkel.
Allí seguirá el partido -como lo hizo en la semifinal contra Brasil- el ministro de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, acompañado del embajador Daniel Adán Dziewezo Polski.
Menos institucional, pero sabrosa, es la invitación lanzada en facebook por la empanadería "Mama Gaucha" para seguir el partido en ese local del noctámbulo barrio de Friedrichshain, en un ambiente alejado del de las múltiples franquicias globalizadas de restaurantes dichos argentinos donde se sirve asado.
Por el barrio circulaba este sábado Ivo, un "simpatizante" alemán de 7 años, vestido con una camiseta con el nombre de Messi en la espalda, aunque sin los colores de la albiceleste, sino del Barcelona. EFE
gc/lm

miércoles, 12 de febrero de 2014

Llosa y Murga, dos retornos latinoamericanos en la Berlinale

La Berlinale se brindó a los mitos de Llosa y al minimalismo argentino

Gemma Casadevall

Director Claudia Llosa (2nd R) poses with cast members Cillian Murphy (L-R), Jennifer Connelly and Melanie Laurent during a photocall to promote the movie ''Aloft'' at the 64th Berlinale International Film Festival in Berlin February 12, 2014. REUTERS/Tobias Schwarz

Berlín, 12 feb (EFE).- La Berlinale vivió hoy una jornada a competición dominada por talentos latinoamericanos, de la mano de la peruana Claudia Llosa y su nueva incursión en el poder de la tierra, mientras la argentina Celina Murga optaba por el minimalismo en torno a esa explosiva etapa llamada adolescencia. 

Cinco años después de ganar el Oso de Oro con "La teta asustada", Llosa regresó a competición con "Aloft", una nueva historia plagada de mitos, trasladados ahora a impresionantes paisajes helados y cielos polares surcados por un halcón. 
Su colega argentina, quien en 2012 estuvo ya en ese festival con el documental "Escuela normal", metió el dedo en la llaga con un adolescente aparentemente tranquilo, en un entorno familiar sin estridencias y donde nada hace presentir que algo va 
a entrar en erupción, más allá de su mirada eternamente perdida. 
"Se trataba de no anunciar nada, dejar fluir, que fuera el espectador quien descubriera que algo anda ahí socavando al personaje", explicó a Efe Murga sobre su filme, segundo representante argentino a competición tras "Historia del miedo", de Benjamin Naishat. 
La trama discurre alrededor de una familia -en realidad, dos familias paralelas-, en una sociedad marcada por las "hipocresías de los secretos a voces", propia de lo que la cineasta califica de "núcleos cerrados", como el de Entre Ríos, su provincia natal y escenario tanto del mencionado documental como de este filme. 
El protagonista es el adolescente -Allan Devetac-, pero el conflicto no se cierne en torno a una muchacha de su edad, sino un padre multiatareado -Daniel Veronesa- que busca al primogénito sucesor de todo lo que considera su dominio -familia, trabajo, hacienda, prostíbulos y armario donde guarda sus armas-. 
Murga debutó en competición con esos "materiales básicos", en sus palabras, mientras Llosa era recibida como una campeona en una Berlinale que en 2009 la descubrió gracias al hermoso cantó quechua que es "La teta" y a la que ahora regresaba entre estrellas internacionales. 
"Aloft" es una película que "arranca de la tierra y queda luego suspendida en el cielo, como el vuelo del halcón", según comentó a Efe, acerca de una coproducción hispano-inglesa-canadiense donde de nuevo indaga en la "relación del ser humano con lo sagrado". 
"Lo sagrado, lo primitivo es algo que llevamos en el ADN, no es específico de uno u otro país, en uno u otro continente, sino que está presente en todas las sociedades", añadía la cineasta peruana, quien de los agrestes paisajes de Lima de "La teta" pasa ahora a hielos polares "para seguir hablando de mitos y rituales", admitió. 
El peso del filme recae en "una mujer fuerte -Jennifer Connelly- poderosa, que busca alternativas, sus propios canales de conexión, sea en el arte o en las técnicas de curación, frente a un entorno que trata de oprimirla". 
En paralelo discurre una historia de abandono y desesperanza, representada por un hijo, ya adulto, en busca de la madre perdida, junto a una reportera empática que trata de resolver su propio enigma. 
La Berlinale presentó así dos formas de hacer cine, a millas de distancia entre sí: por un lado, un "Aloft", rodado en inglés y con un elenco internacional integrado por Cillian Murphy y Mélanie Laurent, además de Connelly-; por el otro, "La tercera orilla", un filme todo sencillez, sin el menor despliegue de medios ni estructurales ni presupuestarios. 
"Aloft", cuya producción es en un 80 % española, era la única representante del cine Español a competición en esta Berlinale, mientras que Argentina, con sus dos títulos, completó la presencia más abultada que se recuerda en décadas en ese festival. 
Completó la jornada el filme chino "Bai Ri Yan Huo" -"Blanck Cool, Thin Ice"-, de Diao Yinan, una historia de matones profusa en sangre e imaginativos asesinatos, además de una genial esposa que entierra la urna con las cenizas del marido en el misérrimo jardincito que rodea un árbol ciudadano junto a su tintorería. EFE 
gc/cr 
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Celina Murga: "El cine argentino no se hunde en una crisis. Al contrario"

Gemma Casadevall

Berlín, 12 feb (EFE).- La directora argentina Celina Murga completó hoy la ronda de cineastas latinoamericanos a competición en la Berlinale con "La tercera orilla", la historia de un adolescente a punto de ebullición, y defendió la vitalidad del cine de su país, con una presencia récord en esta edición del festival. 

"Argentina no es como otros países. Nosotros no nos hundimos por una crisis. Al contrario: convivimos con ella y emergemos", explicó a Efe la cineasta, en un aparte del festival y previo al estreno en la sesión de gala de su filme. 
"Tenemos aquí dos películas a concurso, sí. Pero eso no es todo. Menos visible, pero igual más relevante que eso es la amplia presencia también aquí de proyectos que buscan, y a menudo encuentran, apoyo internacional", añadió Murga, quien dos años atrás exhibió en ese festival el documental "Escuela normal". 
"La tercera orilla" es su tercer largometraje, -tras "Ana y los otros" y "Una semana solos"- y, al igual que otros tres filmes argentinos presentes en Berlín -como "Historia del miedo", de Benjamin Naishtat, a competición- contó con el apoyo del World Cinema Fund (WCF), subvenciones del festival a jóvenes talentos. 
El filme de Murga compartió jornada a concurso con "Aloft", de la peruana Claudia Llosa -Oso de Oro en 2009 con "La teta asustada", en su momento asimismo apoyada por esa especie de cantera oficiosa de la Berlinale que es el WCF. 
Llosa regresó al festival como una campeona y al frente de una superproducción interpretada por Jennifer Connelly, mientras que Murga lo hizo con un filme de corte minimalista y "presupuesto medio", en palabras de esa cineasta, nacida en Entre Ríos en 1973. 
"La tercera orilla" encaja muy bien en la filosofía de un festival que mima las cinematografías latinoamericanas y que este año, por primera vez en décadas, incluyo dos filmes argentinos a competición. 
Murga se centra en un adolescente -Alian Devetac- aparentemente tranquilo, en un entorno familiar sin estridencias de su provincia natal y donde nada hace presentir que algo va a entrar en erupción, más allá de su mirada eternamente perdida. 
"Se trataba de no anunciar nada, dejar fluir, que fuera el espectador quien descubriera que algo anda ahí socavando al personaje", explicó Murga. 
La trama del filme discurre alrededor de una familia -en realidad, dos familias paralelas-, en una sociedad marcada por las "hipocresías de los secretos a voces", propia de los "núcleos cerrados", como es el mundo entrerriano, añadió. 
El protagonista es el adolescente, pero su conflicto en torno a un padre multiatareado -Daniel Veronesa- que quiere un primogénito como perfecto sucesor de todo lo que considera su dominio -familia, trabajo, hacienda, prostíbulos y armario donde guarda sus armas. 
Murga, además de presentar su filme, participó en la jornada anual del WCF, junto a su colega y "rival" Naishtat, el productor Hernán Musaluppi -miembro de jurado del premio a la mejor ópera prima del festival- y al crítico Diego Lerer. 
La sesión se centró en el cine argentino -"parece que estamos en la cresta de la ola", comentó Murga- y en su organización participó el Instituto Cervantes de Berlín. 
Musaluppi incidió en la necesidad de los cineastas argentinos en buscar apoyos en productoras europeas, dada que difícilmente la encuentran en otros países latinoamericanos, según explicó. 
"En el cine, como en el mundo, hay momentos de grandes cambios y los cambios implican situaciones de crisis", apuntó la cineasta. 
Murga recordó que su primer largometraje surgió justo cuando estalló la crisis en su país, en 2001, y sostuvo que, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, "el cineasta argentino está acostumbrado a reflotar, reinventarse en tiempos de crisis". EFE 
gc/cr 
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Llosa regresó a la Berlinale "escarbando en los mitos de la tierra"

Gemma Casadevall

Berlín, 12 feb (EFE).- La cineasta Claudia Llosa regresó a la Berlinale, cinco años después de ganar el Oso de Oro con "La teta asustada", con un filme que "sigue escarbando en lo sagrado, en los mitos y en la tierra", esta vez no en su Perú natal, sino entre los hielos polares. 
"Nuestra relación con lo sagrado, con lo primitivo es algo que llevamos en el ADN, no es específico de uno u otro país, en uno u otro continente, sino que está presente en todas las sociedades", explicó a Efe Llosa, tras la proyección de "Aloft", la producción hispano-inglesa-canadiense a competición en ese festival. 
Es una película "que arranca de la tierra y queda luego suspendida en el cielo, como el vuelo del halcón", añadió la directora, en alusión al ave que "casi comparte protagonismo" con el elenco "humano" del filme, asimismo con gran carga mítica. 
Como en "La teta asustada", que además del Oro ganó el Premio de la Federación de la Crítica Internacional, Fipresci, su figura central es "una mujer fuerte, poderosa, que busca alternativas, sus propios canales de conexión, sea en el arte o en las técnicas de curación, frente a un entorno que trata de oprimirla". 
El peso del filme recae en Jennifer Connelly, con un papel de gran dramatismo: una madre que asume en solitario a dos hijos, uno de ellos con una extraña enfermedad, en un entorno hostil, donde acabará "reencontrándose con el poder de la tierra". 
En paralelo discurre una historia de abandono y desesperanza, representada por uno de esos hijos, ya adulto, en busca de la madre perdida, junto a la reportera que trata de resolver su propio enigma. 
"No siempre hacemos lo correcto. Como decimos en mi país, Dios escribe a veces con las líneas torcidas. A esa mujer fuerte, a esa madre, le ocurre algo así con su hijo", explicó Llosa. 
Rodada en inglés, entre impresionantes escenarios helados, y con un reparto internacional -Cillian Murphy, Mélanie Laurent y Oona Chalpin-, "Aloft" sigue el hilo temático marcado por la cineasta con "La teta". 
Si ahí abordaba el drama de las mujeres violadas en Perú en las dos décadas de guerra y terrorismo, en "Aloft" recurre a territorios alejados de país natal, para avanzar en el tratamiento "de lo sagrado", pero sin "acomodarme en lo conocido". 
Del canto quechua que sedujo a Berlín, en 2009, de la mano de su actriz Magaly Soler y los agrestes escenarios de Lima, pasó Llosa a esa historia entre fríos polares, donde de nuevo cabe la superstición y lo místico. 
Las diferencias aparentemente abismales, entre una y otra película, acaban no siéndolo tanto, insiste esta cineasta, que se siente como en casa en la Berlinale. 
"Estar aquí es casi como estar en familia. Todo es magnífico, cómo se me recibe ahora, cómo se me recibió entonces. Así que antes de pensar en cómo acabará este festival para mi quiero disfrutar de este momento", añadió Llosa, a la pregunta del eventual "destino" -es decir, potencial premio- de "Aloft" en esta Berlinale. 
Si entonces acudió "con la tranquilidad de ánimo del debutante", y pocas demandas de entrevistas por parte de los medios acreditados en el festival, al menos hasta que se llevó el premio, ahora el equipo de "Aloft", tanto Llosa como sus actores, iban de entrevista en entrevista, en un salón de un hotel de lujo berlinés. 
Como "La teta asustada", el actual filme a competición de Llosa es un 80 % de producción española y la única representante del cine hispano en esta Berlinale. EFE 
gc/ram 
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domingo, 9 de febrero de 2014

Argentina debuta, Alemania sacude


El miedo argentino y el fanatismo alemán en un inquietante domingo

Gemma Casadevall


Berlín, 9 feb (EFE).- Argentina entró en competición en la Berlinale con "Historia del miedo", un film centrado en el pánico a lo externo dirigido por Benjamin Naishtat, compartiendo jornada con un vía crucis alemán sobre el fanatismo católico en nuestros días. 
El debutante Naishtat y el alemán Dietrich Brüggemann, como representante del cine anfitrión a concurso, dieron como resultado un domingo inquietante, poblado de los fantasmas internos, propios o adquiridos, generados en sociedades avanzadas. 
"La historia del miedo" plasma el terror "al otro", desde la perspectiva de un barrio privado de las inmediaciones de Buenos Aires, donde cualquier persona, comportamiento o mero gesto ajeno al círculo habitual se percibe como una agresión. 
"Kreuzweg" (Vía crucis) es la historia de una muchacha de 14 años cuya madre sigue estrictamente el dogma de la Hermandad de Pío XII, mientras el padre calla, mezclado con la adoración adolescente de la chica hacia el cura de la escuela, que le inculca el precepto del sacrificio extremo como norma de vida. 
"Partimos de un fanatismo religioso que algunos creerán propio de núcleos islámicos, pero que convive en sociedades consideradas perfectas, como la nuestra, donde la religión actúa en complicidad con una violencia sutil emanada de la familia", indicó Brüggemann. 


Ni el filme argentino ni el alemán prometían un domingo de colorines, pero, tras la sobredosis de estrellato exhibida el sábado por George Clooney y su "The Monuments Men" en la Berlinale, le vino bien el regreso a la reflexión. 
"Historia del miedo" incide en lo que su director, nacido en Buenos Aires en 1986, califica como un "problema muy argentino", aunque extendido a buena parte del resto de América Latina: blindarse tras las vallas en barrios cerrados, en un intento vano por protegerse de los pavores que en realidad se llevan dentro. 
"Los argentinos sufrimos especialmente de un mal llamado miedo al otro. Se refleja en la profusión de barrios cerrados, con los que la clase adinerada trata de protegerse del exterior", indicó a Efe Naishtat, ante su estreno en la alfombra roja de la Berlinale. 
El suyo es un filme de corte experimental y planos cortos, poblado de personajes "aprisionados en una especie de miedo que ni ellos mismos saben a qué se orienta" y generador del pánico ante "cualquier presencia de quienes no pertenecen a su círculo". 
Naishtat trata de "decodificar la realidad argentina", a través de una película que toma la apariencia de un 'thriller', aunque, como advierte su director, no es una película de ese género. 
Un helicóptero sobrevolando el barrio y sus aledaños es el arranque del filme, que luego recala en un grupo de habitantes que de saborear un asado y beber vino tinto pasan al pánico colectivo porque se cortó la electricidad -"lo que ocurre constantemente en Buenos Aires, solo que ellos lo perciben como algo ajeno a su condición social", apuntó Naishtat. 
Su película incide en la temática de novelas como "La viudas de los jueves", de su compatriota Claudia Piñeiro, también llevada al cine, o de la película "La zona", del uruguayo Rodrigo Plá.
"Historia del miedo" llegó a la Berlinale arropada por la subvención al guión del World Cinema Fund, el fondo de la Berlinale a los jóvenes cineastas, y fue la primera de las dos cintas argentinas a competición en esta edición del festival, muy volcado a las cinematografías de América Latina. 
El próximo miércoles se proyectará "La tercera orilla", de la también argentina Celina Murga, quien regresa a la Berlinale después de haber exhibido en 2012, el documental "Escuela normal". 
A concurso acudirán, asimismo, "Praia do Futuro", del brasileño Karim Aïnouz, mientras que la peruana Claudia Llosa, Oso de Oro en 2009 con "La teta asustada", compite con "Aloft", rodada en inglés y entre hielos polares. 
Son cuatro representantes de América Latina, el mismo número de los cineastas alemanes incluidos en la sección a competición, entre el total de 20 aspirantes a los Osos. EFE 
gc/ram 
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Naishtat: "reflejo el miedo a lo externo en la sociedad argentina"

Gemma Casadevall

Berlín, 9 feb (EFE).- Argentina se incorporó hoy a la competición de la Berlinale con "Historia del miedo", un película del debutante Benjamin Naishtat, que plasma los temores "a lo externo" que el joven realizador califica de arquetípicos de la sociedad argentina. 
"Es un problema muy argentino: el miedo al otro. Se refleja en la profusión de barrios cerrados con los que la clase adinerada trata de protegerse del exterior", indicó a Efe Naishtat, nacido en Buenos Aires en 1986 y primer aspirante a los Osos del festival de su país. 

"Historia del miedo", de corte experimental y planos cortos, fue rodado en varios puntos del extrarradio bonaerense, principalmente en la zona de Moreno, "porque, como no nos daban permiso para hacerlo en ninguno de esos barrios, tuvimos que ir alternando", explicó. 

"Los personajes están aprisionados en una especie de miedo que ni ellos mismos saben a qué se debe. Desconfían de cualquier gesto de quienes no pertenecen a su círculo, generan pánico", apuntó. 
Se trata de un filme con el que el cineasta trata de "decodificar la realidad argentina a través de elementos propios de un 'thriller', aunque no sea propiamente una película de género", añadió. 
"Historia del miedo" arranca con un helicóptero sobrevolando por la zona y lanzando advertencias, "tras las cuales, cada uno siente o cree percibir algún tipo de amenaza", advierte, hasta recalar en un círculo de habitantes de ese barrio privado. 
"De la falsa seguridad que les dan las vallas pasan al pánico por un simple corte de electricidad, algo que ocurre constantemente en Buenos Aires, pero que ellos perciben como algo ajeno, algo que no se corresponde a su clase social", continuó Naishtat. 
Su película sigue la línea inspiradora de novelas como "La viudas de los jueves", de su compatriota Claudia Piñeiro, también llevada al cine, o de la película "La zona", del uruguayo Rodrigo Plá, ambas centradas en el microcosmos de los barrios cerrados. 
"Lo que ahí dentro se respira y las relaciones de sus habitantes con el exterior son exponentes de la injusticia social creciente en la que vivimos y los estallidos sociales que se generan. No sólo en Argentina, sino en buena parte de América Latina", concluye. 
El filme recibió una subvención al guión del Wordl Cinema Fund, fondos de la Berlinale a los jóvenes cineastas, tras lo cual pasó por el Festival de San Sebastián, en la sección "En construcción", a lo que siguió su selección para Berlín. 
"Primero, creímos que iría a Panorama o Forum, luego nos dijeron que iba a competición, lo que es un orgullo y una presión enorme", indicó el realizador, a quien acompañó en su viaje a la capital alemana Jonathan da Rosa, uno de sus actores. 
"Jonathan tiene 21 años, vive en una de las villas que rodean a los barrios ricos y nunca hizo cine. Todo es mucho no solo para él, también para mí", admitía Naishtat. 
Da Rosa interpreta a uno de los que viven "afuera", pero "cosido al barrio privado", una realidad que viven "los millones de argentinos que entran a trabajar ahí a diario y causan espanto a los de dentro, porque temen que, en cuanto se den la vuelta, los atracarán". 
A "Historia del miedo" seguirá el próximo miércoles "La tercera orilla", de Celina Murga, quien regresa a la Berlinale después de haber exhibido aquí, en 2012, el documental "Escuela normal". 
"La tercera orilla" es el tercer largometraje de Murga y en él aborda otra rebelión o conato de ésta, la de un muchacho confrontado a la disciplina paterna, uno de los ejes temáticos de esta Berlinale. 
Es la primera vez en décadas que el cine argentino presenta dos filmes a competición, en una edición de la Berlinale con una muy fuerte presencia de las cinematografías latinoamericanas en todas las secciones del festival. 
"Este festival es muy lindo para nosotros, los argentinos. Se percibe mucha sensibilidad hacia nuestras cinematografías", apuntó Naishtat, sorprendido por el buen tiempo e incluso algo de sol de este domingo berlinés: "Identificaba alfombra roja y Berlinale con nieve. Parece que este año es más benigno todo", comentó. 
A concurso acudirán, asimismo, "Praia do Futuro", del brasileño Karim Aïnouz, mientras que la peruana Claudia Llosa, Oso de Oro en 2009 con "La teta asustada", compite con "Aloft". EFE 
gc/ram 
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viernes, 15 de marzo de 2013

Buenos Aires no descansa

El jesuita secuestrado por la dictadura le desea buen pontificado a Jorge Mario Bergoglio

Gemma Casadevall

Berlín, 15 mar (EFE).- La orden jesuita en Alemania salió hoy al paso a la polémica por la presunta colaboración de Jorge Mario Bergoglio con la dictadura argentina y afirmó que el sacerdote secuestrado por la Junta está "en paz" con el Papa, al que desea un buen pontificado.
Franz Jalics, secuestrado en 1976 cuando Bergoglio era Provincial de Buenos Aires y actualmente retirado en la pequeña localidad bávara de Wilhelmsthal, junto a Kronach, "está en paz" con el papa, ya que "aclaró en su momento esa cuestión" indicó a Efe Thomas Busch, portavoz de la orden jesuita en Alemania.
"Hizo las paces, están en paz", insistió esa fuente, quien confirmó que el sacerdote está en Hungría -su país natal- y no prevé regresar a Alemania hasta el 10 de mayo, para remitirse luego a la declaración del propio Jalics, difundida este viernes en la página de internet de la orden.
"Deseo al papa Francisco la bendición de Dios en su pontificado", expresa el sacerdote en ese comunicado, que empieza recordando la época en que ejerció en una villa miseria bonaerense, donde fue secuestrado en 1976 y torturado durante meses por la dictadura.

 

"Desde 1957 vivía en Buenos Aires", empieza el sacerdote, nacido en 1927 en Budapest, para explicar a continuación que en 1974, "por voluntad interna", decidió ejercer su tarea evangélica en medio de "la horrible miseria", en ese barrio bonaerense y con permiso de Bergoglio.
Jalics recuerda que la Junta argentina desató una situación "similar a una guerra civil", que en dos años asesinó a 30.000 personas, incluidos "inocentes", y afirma que en su villa miseria no tuvieron contacto "ni con la guerrilla" ni con los militares.
La Junta cayó sobre ellos tras la desaparición de uno de sus colaboradores durante nueve meses, sí vinculado con la guerrilla, que probablemente bajo tortura puso a los sacerdotes en situación comprometida por sus declaraciones.
Ahí se produjo su detención, un interrogatorio durante cinco días, en el que aparentemente sus torturadores admitieron su declaración de inocencia, pese a lo cual, según su relato, siguieron cinco meses más de secuestro, "con los ojos vendados y atados".
Jalics afirma no poder hacer "declaración alguna" sobre el papel que Bergoglio pudo haber desempeñado en ese periodo, explica que tras su liberación dejó Argentina y añade que años después, siendo este arzobispo de Buenos Aires, pudieron hablar "de lo ocurrido".
El jesuita se refiere ahí al viaje realizado por invitación del arzobispado bonaerense a la capital argentina, donde se produjo esa larga conversación a la que aludía el portavoz alemán de la orden, cuyo contenido no revela.
"Me concilié con todo lo ocurrido y lo di por cerrado", apunta al respecto el religioso, quien fue secuestrado junto con el también jesuita Orlando Yorio, de la misma villa miseria.
Yorio falleció en 2000 en Uruguay, mientras que Jalics se trasladó a vivir a Alemania en 1978 y ahí escribió un libro sobre meditación desde su retiro espiritual, situación en la que sigue.
La cuestión de la presunta colaboración del papa Francisco con la Junta fue abordada ya abordada años atrás por el periodista argentino Horacio Verbistky y ahora resurgió tras la elección del pontífice.
El propio Bergoglio contestó a las acusaciones en 2010, en el libro "El jesuita" y rechazó tal colaboración.
El activista de derechos humanos y Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel rechazó estos días esas acusaciones desde la televisión británica BBC, donde dijo que "hubo obispos que fueron cómplices de la dictadura argentina, pero Bergoglio no".
La declaración escrita de Jalics se produce en medio del cierto revuelo mediático, en Alemania y en Argentina, por tratar de localizar al sacerdote, de 85 años.
Según explicaba la radio pública bávara Bayerische Rundfunk (BR), Jalics lleva una existencia de retiro en la mencionada población bávara y su viaje a Hungría había sido planeado tiempo atrás.
El portavoz de la orden insistió que el jesuita no se ha "escondido" para evitar el revuelo mediático y que su viaje no tiene nada que ver con la elección del papa. EFE
gc/cmm

jueves, 29 de noviembre de 2012

Libertad argentina contra rapiña buitrera


Argentina trasladó a Hamburgo su estupor por el "manoseo político" de su fragata

Gemma Casadevall

Hamburgo (Alemania), 29 nov (EFE).- Argentina trasladó hoy al Tribunal Internacional del Mar su estupor por lo que califica de "manoseo de un símbolo patrio" como es la fragata Libertad, el buque escuela de su Armada retenido en Ghana por una petición de embargo de un fondo de inversión y que el país africano se niega a liberar.
"El país entero está convulso desde el 2 de octubre ante una violación del derecho internacional como es la inmovilización de un buque militar", dijo a Efe la representante legal de la Cancillería argentina, Susana Ruiz Cerutti, tras la primera vista pública en la máxima instancia sobre el Derecho del Mar, con sede en Hamburgo.
Ruiz Cerutti, quien encabeza la delegación argentina en ese Tribunal, reiteró ante sus 21 miembros la exigencia de liberación inmediata del buque, a bordo del cual siguen 45 miembros de su tripulación -incluido el capitán-, desde hace unos 60 días.
"Hasta ayer, por parte de Ghana no habíamos logrado ni una respuesta a nuestros requerimientos, políticos y diplomáticos, en busca de una solución pacífica", denunció Ruiz Cerutti ante los jueces, para relatar a continuación las "circunstancias extremas" que ha vivido la tripulación en estas semanas de retención.
Finalmente el miércoles, víspera de la primera audiencia pública, la delegación de Ghana les entregó "un pliego de ocho páginas", comentaba Ruiz Cerutti a Efe, en una pausa.
La lectura de esos "papeles", añadió la delegada, no ha logrado sacarles de su "estupefacción" puesto que "no hay en ellos nada que explique el por qué de su proceder, ni qué ha motivado esa intervención" del país africano en favor de la petición de embargo de los fondos NML Capital, calificados por Argentina de "buitres".


Ghana admitió, por boca de representante del ministerio de Exteriores, Ebenezer Appreku, que su país está en un "dilema", ya que el litigio sobre el buque escuela de la Armada argentina enturbia las buenas relaciones bilaterales.
Sin embargo, dijo que no puede levantar la orden de inmovilidad, en atención a la separación de poderes político y judicial, sustentada en los artículos 125 y 127 de la Constitución de Ghana, de 1992, y principio fundamental de todo Estado de Derecho.
El argumento no vale para la delegada argentina, para quien "un Estado es responsable de todos sus estamentos y debe responder cuando hay una violación flagrante del Derecho, como ésta".
Ruiz Cerutti recordó que la fragata arribó al puerto ghanés de Tema -a unos 25 kilómetros de la capital, Accra- en un viaje de instrucción, previamente acordado y "refrendado por ambos gobiernos" y que fue recibido "incluso con aires de gran fiesta".
"Un día después tuvimos que ver cómo quedaba inmovilizado", apuntó, y cómo se entraba en fase de "afrentas", conatos de abordaje y un "manoseo ilícito" de lo que para los argentinos, insistió, es símbolo patrio y de su Armada.
Tras un tenso compás de espera, a finales de octubre fueron evacuados 281 tripulantes, en una operación que discurrió igualmente en condiciones "extremas", relató.
Argentina defiende ante el Tribunal que un buque militar no es embargable, de acuerdo al artículo 290, párrafo 5, de la Convención de la ONU del Derecho del Mar.
Trasgredir esa ley es sentar un precedente que causará "daños irreparables", en palabras del jurista Kohen, no sólo en las relaciones bilaterales con Ghana, sino a escala internacional.
Argentina apremia a que se resuelva la situación "lo antes posible", en palabras de Ruiz Cerutti, pero para Ghana no hay tal imperativo de tiempo, sino que debe esperarse la decisión judicial por la vía regular, amparada además por la Corte Suprema de Accra..
Se trata del caso número 20 en la historia de este Tribunal, fundado en 1996, y el primero que afecta a un buque militar.
Mañana, viernes, se cerrarán las vistas públicas, tras lo cual no habrá otra cita para los jueces hasta el 15 de diciembre, cuando se conocerá la decisión.
La fragata Libertad quedó inmovilizada en Ghana en virtud de una demanda para el pago de bonos soberanos que se instruye en Nueva York, pendiente desde finales de 2001. El litigio deriva del conflicto judicial entre Argentina y los fondos NML Capital, que Buenos Aires califica de especulativos o "buitre". EFE
gc/mm
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