miércoles, 11 de marzo de 2026

El Komisariat de Merz


El ministro alemán de Cultura desata una tormenta política por presunta censura a librerías izquierdistas




El ministro de Cultura alemán, Wolfram Weimer. / EPC
Gemma Casadevall   Berlín11 MAR 2026

El escándalo desatado en Alemania por las presiones políticas sobre la Berlinale apenas había amainado cuando saltó una nueva ofensiva o presunta censura desde el ministerio de Cultura, esta vez contra tres librerías izquierdistas. El titular del departamento, Wolfram Weimer, miembro de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que lidera el canciller Friedrich Merz, ha optado por cancelar la entrega del Premio Nacional a los Libreros Alemanes, al "percibir" entre los nominados a pequeñas librerías independientes sospechosas de activismo. Sus sospechas se amparan en informes de los servicios secretos de Interior. A una de las librerías se le atribuye una cercanía remota con la Fracción del Ejército Rojo (RAF), la banda terrorista anticapitalista que se disolvió hace más 30 años; en otra, por unas pintadas contra la policía en su fachada, que según el diario 'Süddeutsche Zeitung' tampoco eran recientes.

El hecho de que Weimer recurriera al espionaje para sustentar decisiones políticas desató críticas del ámbito de la cultura. Que el paso siguiente consistiera en suprimir el acto festivo de entrega de esos premios, previsto para el 19 de marzo en la Feria del Libro de Leipzig, ha provocado estupor. La Federación Europea e Internacional de Libreros ha emitido una protesta, mientras que el jurado del Premio se ha distanciado de la decisión del ministro.

El Premio a los Libreros, con dotaciones de entre 7.000 a 25.000 euros, se reparte en distintas categorías entre 118 librerías. El jurado independiente designa a los nominados, entre los cuales Weimer "detectó" a estos establecimientos de signo izquierdista. Se trata 'Golden Shop', 'Rote Strasse' y 'Zur schwankenden Weltkugel', en las ciudades de Bremen, Göttingen y Berlín. La presencia de esos libreros en Leipzig, segunda feria en importancia tras la de Fránkfurt, habría sido dañina, según Weimer. Tras la supresión del acto, el ministerio de Cultura anunció que los premiados recibirán su dotación por otras vías.

Segundo escándalo del año

El revuelo en torno a esta decisión sigue a la movilización del mundo del cine, nacional e internacional, contra las presiones ejercidas por Weimer sobre la directora de la Berlinale, Tricia Tuttle. El festival de cine berlinés, celebrado el pasado febrero, estuvo dominado de principio a fin por controversias políticas.

Primero se imputó a la Berlinale "silenciar el genocidio de Gaza" por sujetarse a la línea del gobierno alemán del compromiso inquebrantable con Israel. Jugó en ello un notable papel una torpe respuesta dada por el presidente de su jurado internacional, Wim Wenders, según el cual los cineastas no deben sentirse obligados a pronunciarse sobre este tipo de cosas. La cuestión sacudió todo el festival, que culminó con el escándalo generado en la gala de entrega de premios. Uno de los galardones, el de la mejor ópera prima, fue para el cineasta sirio-palestino Abdallah Alkhatib, quien subió a recibirlo con banderas palestinas y acusó al gobierno alemán de "complicidad" con el genocio de Gaza.

Weimer convocó una reunión de urgencia del consejo de Cultura, presuntamente para cesar a Tuttle. Se produjo una movilización inmediata a favor de la directora. Hubo una carta de apoyo de la Academia del Cine Europeo, de la que Wenders fue co-fundador; unas 700 personalidades del mundo del cine, alemanas y del resto del mundo, incluido Israel, se sumaron a ese respaldo, lo mismo que el PEN-Club y la plantilla de la Berlinale. Finalmente Tuttle seguirá en su puesto, aunque sujeta a una especie de foro consultivo y a un código de conducta.

En medios alemanes se recuerda que el propio Weimer, con menos de un año en el cargo, tiene un notable lamparón en su expediente. A finales del año pasado salieron a relucir sus vínculos con un grupo mediático que lleva su apellido y que organiza actos con políticos de alto nivel. El grupo recibe generosas subvenciones públicas. El ministro está desvinculado formalmente de las estructuras del grupo. Pero su apellido sigue ahí.

martes, 10 de marzo de 2026

El apagón de nunca acabar


Merz defiende que el adiós de Alemania a la energía nuclear es "irreversible"



El canciller alemán, Friedrich Merz. / CHRISTOPHE GATEAU / DPA / EUROPA PRESS
 Gemma Casadevall     Berlín10 MAR 2026 

Alemania, país que cerró sus últimas plantas nucleares en 2023, no se plantea un retorno a esa tecnología, por mucho que la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, califique de "error estratégico" su reducción en Europa. "Es irreversible", afirmó el canciller Friedrich Merz, pese a aclarar que personalmente comparte la posición de la jefa del Ejecutivo comunitario.

El apagón nuclear se consumó en Alemania tras una prórroga de unos pocos meses a las últimas plantas y pese a la crisis energética precipitada por la invasión rusa de Ucrania. No se puede revertir esa decisión, añadió el canciller, sino que hay que "mejorar nuestra política energética y interconectividad" a escala europea, añadió.

El abandono definitivo de esa fuente de energía está contemplado en el pacto de coalición suscrito entre el bloque conservador de Merz y sus socios socialdemócratas. Mientras el canciller respondía con estos argumentos al debate abierto en la cumbre de la Energía Nuclear en París, su ministro de Medio Ambiente, el socialdemócrata Carsten Schneider, expresaba su absoluta disconformidad con los planteamientos de Von der Leyen, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz. La energía nuclear es "de alto riesgo", dijo. Pretender invertir en nuevos reactores saldría muy caro al contribuyente, añadió. La energía solar y la eólica son más baratas, impulsan la transición energética y no generan basura radioactiva, según Schneider.

El abandono de la energía nuclear en Alemania tuvo varias idas y venidas por cuestiones económicas y políticas. El primer plan para el cierre de las plantas atómicas se pactó en 2002 entre los consorcios del sector y la coalición roji-verde de Gerhard Schröder. La conservadora Angela Merkel alargó los plazos marcados por su antecesor en 2010, con los liberales como socios. Bajo el impacto de la catástrofe de la planta japonesa de Fukushima, la propia Merkel aceleró de nuevo el calendario de cierres. En abril de 2023, con el gobierno del socialdemócrata Olaf Scholz con verdes y liberales como aliados, se desconectaron los tres últimos reactores.

El corazón del búnker



Wieland Giebel, Director del centre de documentació Berlin Story

“No tenim protecció davant les guerres d’ara, a Alemanya”

Gemma C. Serra - Berlín

Qui ens hau­ria dit fa quinze o vint anys que Europa tor­na­ria a estar en guerra. O que a Ucraïna, un país amb gai­rebé 37 mili­ons d’habi­tants, la població es veu­ria obli­gada a tenir molt clar on té el refugi més pro­per, perquè el seu dia a dia està mar­cat per les aler­tes d’atac aeri. Qui hau­ria pen­sat que Ale­ma­nya, país iden­ti­fi­cat amb el terme bunker, no tin­dria una xarxa de refu­gis com­pa­ra­ble a la que va tenir durant la guerra freda o té ara, per exem­ple, Finlàndia. La diferència és que el país nòrdic, amb 1.360 quilòmetres de fron­tera amb Rússia, mai no va dei­xar de mirar de reüll Mos­cou, mal­grat que for­mal­ment es va man­te­nir en la neu­tra­li­tat, fins que es va deci­dir a ingres­sar per la via ràpida a l’OTAN arran de l’inici de la invasió russa d’Ucraïna.
De tot això ens en parla el peri­o­dista i escrip­tor Wie­land Gie­bel. [Dies després ha escla­tat una nova guerra, ara con­tra l’Iran.] Gie­bel és direc­tor, impul­sor i ànima del Ber­lin Story, un museu pri­vat i cen­tre de docu­men­tació ins­tal·lat a l’inte­rior del gran búnquer de cinc plan­tes veí de l’anti­gua estació de trens ber­li­nesa d’Anhal­ter Bahn­hof, actu­al­ment part de la xarxa del metro i roda­lies. El 1942, tres anys abans de la der­rota del Ter­cer Reich, tenia capa­ci­tat per donar refugi a unes 3.000 per­so­nes, prin­ci­pal­ment viat­gers de pas. Ocupa una superfície de 6.500 metres qua­drats i inclou el cen­tre de docu­men­tació creat per Gie­bel i el seu codi­rec­tor, Enno Lenze. Fins ara se cen­trava en el nazisme i la història ale­ma­nya del 1945 ençà. Des d’aquest mes de febrer, inclou també l’ano­me­nat “Museu d’Ucraïna”. 

Són 300 metres qua­drats dins el mateix búnquer i s’hi docu­menta el dia a dia, els dile­mes –fugir o llui­tar, aju­dar o sal­var-se-- i perills d’una població que acaba d’entrar en el seu cinquè any en guerra. S’hi expo­sen des de drons rus­sos de dife­rents tipus a una repro­ducció d’un míssil KH-101, de set metres de llarg, a més d’una fur­go­neta Fiat uti­lit­zada per eva­cuar civils i amb forat d’un metre de diàmetre, pro­ducte d’un atac aeri ene­mic.

Pregunta.-  La con­fluència en aquest mateix búnquer històric ale­many i la rea­li­tat que viuen avui els ucraïnesos, 80 anys després de la fi de la Segona Guerra Mun­dial, és esfereïdora. Sobre­tot tenint en compte la por a una extensió del con­flicte dins el ter­ri­tori de l’OTAN. S’ima­gi­nava una evo­lució així, quan va obrir el cen­tre de docu­men­tació sobre el nazisme i l’Ale­ma­nya del 1945?

Resposta.- No, de cap manera. I no perquè no tinguéssim indi­cis dels afanys expan­si­o­nis­tes rus­sos, que mai no es van atu­rar des del 1939, ni en la post­guerra, sota la Unió Soviètica, ni després del seu enfon­sa­ment. Sen­zi­lla­ment, es que no entrava en el meu cap ni en el nos­tre con­cepte. Vam obrir el cen­tre de docu­men­tació el 2016. Ales­ho­res Rússia ja havia envaït la península ucraïnesa de Cri­mea. Però estàvem intel·lec­tu­al­ment i física­ment con­cen­trats a repar­tir la nos­tra docu­men­tació en aquest espai enorme de cinc plan­tes. El seu pre­ce­dent era la lli­bre­ria, botiga i cafè, a més d’edi­to­rial, que vaig tenir a Unter den Lin­den, 40 [la cèntrica avin­guda ber­li­nesa, entre la Porta de Bran­den­burg i Ale­xan­der­platz]. Vam haver de tan­car perquè vivim en uns temps en què Ama­zon cada cop ven més i nosal­tres, els edi­tors, cada cop fac­tu­rem menys. Aquí vam orga­nit­zar pri­mer dues expo­si­ci­ons: Hit­ler, com va ser pos­si­ble?, cen­trada en la dic­ta­dura nazi, i Ale­ma­nya, des de 1945 a avui. Ucraïna no entrava ales­ho­res en el nos­tre con­cepte.
Ara segu­ra­ment ho veu d’una altra msa­nera. Com­pa­ra­ria les figu­res d’Adolf Hit­ler i Vladímir Putin?
Hanna Maliar, l’ex vice­mi­nis­tra de Defensa ucraïnesa, que ens va acom­pa­nyar en la inau­gu­ració del nou museu, va dir que Putin és com Hit­ler, però amb el botó nuclear. Crec que és bas­tant encer­tat. Tot i que per mi, com a ale­many, pot­ser sigui més exacte dir que Putin és un cri­mi­nal de guerra, com ho va ser Hit­ler, però sense l’Holo­caust enge­gat pel nazisme. Des del punt de vista dels crims de guerra, hi veig molts paral·lelis­mes.

P.- Al seu cen­tre de docu­men­tació es repassa l’expan­si­o­nisme rus a través del que han estat les ofen­si­ves del seu exèrcit en suc­ces­si­ves dècades, des del 1939 a les més recents, a Geòrgia, Txetxènia i bona part de l’antic ter­ri­tori soviètic, fins a arri­bar a l’annexió de Cri­mea, el 2014.

R.- Bé, val a dir que no només docu­men­tem l’impe­ri­a­lisme rus. També tema­tit­zem el nord-ame­ricà, amb la guerra del Viet­nam, i el seus efec­tes en la població ale­ma­nya, o les revol­tes del 1968, la irrupció de l’ano­me­nat ter­ro­risme anti­ca­pi­ta­lista de la Fracció de l’Exèrcit Roig (RAF), l’evo­lució política ale­ma­nya fins a la reu­ni­fi­cació, etc. Però sí, l’expan­si­o­nisme rus és un capítol impor­tant. No podem igno­rar el pacte entre Hit­ler i Sta­lin, el repar­ti­ment de Polònia, les suc­ces­si­ves ocu­pa­ci­ons que va patir Finlàndia, les depor­ta­ci­ons de la població dels països bàltics cap a Sibèria, l’entrada dels tancs soviètics a Berlín o a Praga… No són capítols aïllats, for­men part d’una mateixa manera de voler impo­sar el domini ter­ri­to­rial. No tenen res a veure amb l’ide­ari soci­a­lista, per molt que porti l’eti­queta de potència comu­nista.

P.- El búnquer on es tro­bem va entrar en ser­vei el 1942, davant la neces­si­tat de pro­te­gir els viat­gers dels bom­bar­de­jos ali­ats. Ara mateix, però, mal­grat les aler­tes dels ali­ats occi­den­tals sobre una hipotètica extensió del con­flicte ucraïnès, no tenim búnquers. Ens hem de pre­o­cu­par?

R.- És del tot cert. El ber­linès actual no sabria on anar en cas d’atac, fora del soter­rani de casa seva o l’estació de metro més pro­pera. No hi ha búnquers moderns on pro­te­gir-se. Durant dècades, els ale­manys, o els seus polítics, han donat per fet que mai no hau­rien de patir atacs aeris com els que es van viure aquí fins a la cai­guda de Berlín, el 1945. Ara veiem que pot­ser era una falsa il·lusió. I és un pro­blema de difícil solució. Els míssils actu­als són tan potents que un búnquer com aquest, que no és sub­ter­rani, no ser­vi­ria de res. Pen­sem que es llen­cen míssils des de 10 quilòmetres d’alçada amb 400 o 800 qui­los d’explo­sius. Cap búnquer dels d’ales­ho­res no ho resis­ti­ria. Impro­vi­sar-ne de cop de sub­ter­ra­nis habi­li­tats per donar pro­tecció a mili­ons d’habi­tants no és una pers­pec­tiva rea­lista. A això cal afe­gir-hi, en el cas de Berlín, que no es pot per­fo­rar arreu per cons­truir-hi búnquers de cinc nivells, terra avall i sota terra, perquè és una ciu­tat amb molta aigua al subsòl, molts aqüífers. És per això que el 1942 es va optar per cons­truir-los a cor­re­cuita i cap amunt, no cap avall. Ara això no seria una solució.

P.- Els fin­lan­de­sos ho tenen més ben resolt. La xarxa de refu­gis pot enca­bir 4,5 mili­ons de per­so­nes, en un país amb menys de sis mili­ons d’habi­tants. Només a Hèlsinki, hi ha 50 grans refu­gis públics i uns 500 en domi­ci­lis pri­vats. Són moderns, pre­pa­rats per resis­tir atacs actu­als i roman­dre-hi dies fins que passi el perill. A Ale­ma­nya, amb 83 mili­ons d’habi­tants, s’ha pas­sat dels 2.000 de la guerra freda a prop de 600, amb capa­ci­tat per a menys de mig milió de per­so­nes.

R.- Finlàndia està més ben pro­te­gida, tant pel que fa als refu­gis com al seu exèrcit, més modern i ben pre­pa­rat que l’ale­many. Els fin­lan­de­sos tenen Rússia molt pre­sent. Van patir dues guer­res devas­ta­do­res con­tra la Unió Soviètica, la d’Hivern del 1939 i la seva con­ti­nu­a­dora, del 1941 al 1944. Van pac­tar i van cedir més d’un 15 % del seu ter­ri­tori a Mos­cou. Van defen­sar la seva inde­pendència i Finlàndia no va esde­ve­nir part de l’URSS (com sí els va pas­sar a les repúbli­ques bàlti­ques d’Estònia, Lituània i Letònia). Però mal­grat les pro­fi­to­ses rela­ci­ons que van man­te­nir Hèlsinki i Mos­cou fins a la invasió d’Ucraïna, Finlàndia mai no va per­dre de vista el perill pro­ce­dent del seu veí. Ale­ma­nya en canvi va igno­rar-ho, va pre­fe­rir pen­sar que com­prant gas rus ja en tin­dria prou. És un mal negoci que va deri­var en una gran dependència, però que no arranca dels excan­ce­llers més actu­als [el soci­al­demòcrata Ger­hard Schröder, amic i aliat de Putin, o la con­ser­va­dora Angela Merkel, que el va suc­ceir]. No és un error nou o recent. Arrenca dels anys setanta. Però tor­nem a la qüestió d’un búnquer, com aquest on ens tro­bem: té una estruc­tura, parets i sos­tre de tres metres de for­migó de gruix, que els míssils actu­als per­fo­ra­rien sense pro­ble­mes. En comp­tes de pro­te­gir-nos, esde­vin­dria un cemen­teri, una immensa tomba col·lec­tiva per a milers de per­so­nes. No seria gens intel·ligent trac­tar de reac­ti­var ni aquest búnquer ni d’altres de sem­blants
.
P.- Ens hem de pre­o­cu­par, doncs?

R.- Ara mateix, no crec que cal­gui pre­o­cu­par-nos de manera immi­nent, però ens hem de pre­pa­rar. A més d’habi­li­tar punts de refugi per a població, s’hau­rien de fer exer­ci­cis con­junts entre la poli­cia civil i l’exèrcit per saber com actuar en casos d’emergència davant catàstro­fes o emergències. Siguin del tipus que siguin, inclòs en cas de guerra. I hauríem de ser cons­ci­ents també que per guerra no s’ha d’enten­dre ja una des­fi­lada de tancs rus­sos entrant a Berlín, sinó més aviat guer­res híbri­des, cibe­ra­tacs o grups sub­ver­sius que actuïn des d’aquí.

P.- Quina mena de grups sub­ver­sius?

R.- Grups ben pre­pa­rats per por­tar a terme acci­ons de sabo­tatge. El Nadal pas­sat ja vam viure a Berlín una apa­gada gene­ral que va dei­xar sense llum i, per tant, sense cale­facció durant dies i a tem­pe­ra­tu­res sota zero unes 50.000 llars.

P.- Sí, en va rei­vin­di­car l’auto­ria un grup de l’esquerra radi­cal ale­ma­nya...

R.- Exac­ta­ment. Ima­gi­nem-nos què hau­ria pas­sat amb un sabo­tatge exe­cu­tat d’una manera una mica més pro­fes­si­o­nal. Es pot para­lit­zar tot Berlín amb una acció comesa per molt poca gent. Els atacs a infra­es­truc­tu­res essen­ci­als són cada cop més pre­sents, fins i tot sense estar en guerra. No només no hi ha búnquers o refu­gis moderns pre­pa­rats per aco­llir la població, sinó que a més no estem pre­pa­rats per reac­ci­o­nar en situ­a­ci­ons com aques­tes. I les infra­es­truc­tu­res ano­me­na­des essen­ci­als són molt més vul­ne­ra­bles del que ens pen­sem.

Perfil: El capità del refugi

Gemma C. Serra

Wieland Giebel (1950, Schamalkalden, ‘land’ de Turíngia) acostuma a rebre el visitant vestit amb una jaqueta amb l’anagrama “Berlin Story”, el búnquer del qual és una mena de capità i ànima. Atén tant grups d’estudiants com periodistes d’arreu del món o l’ex viceministra de Defensa Hanna Maliar i el coronel Volodímir Polevyi, dos ucraïnesos convidats a la inauguració del “Museu d’Ucraïna” que ha quedat instal·lat al seu refugi. “No rebem cap subvenció, som privats, però tenim més ressò que molts museus públics de Berlín”, explica. Entre 320.000 i 350.000 és el nombre de visitants anuals del seu búnquer històric, instal·lat al cor de la capital alemanya.

Nascut a l’est d’Alemanya, però crescut a la part occidental del país, a on es van traslladar els seus pares quan només tenia dos anys, ha estat militant esquerrà, activista contra el racisme i membre d’un grup d’objectors de consciència. Ha treballat en ajut humanitari a Ruanda i ha recorregut com a autor i periodista l’Iran, l’Iraq, Turquia i Síria. El 1997 va obrir una botiga, editorial, llibreria i cafè teatre que ja s’anomenava Berlin Story, però va acabar fent fallida. Ara dirigeix aquest centre de documentació, on una de les seves sales, dedicades a Ucraïna, està presidida per la frase: “Ajudar o ser un cretí? Tu pots triar. Cada dia.”

domingo, 8 de marzo de 2026

En Oslo, de madrugá

Noruega investiga un "ataque selectivo" con explosivos contra la embajada de EEUU, sin heridos 



Patrullas de la Policía noriega frente a la Embajada de Estados Unidos en Oslo, la pasada madrugada. / JAVAD PARSA / EFE
 Gemma Casadevall    Berlín08 MAR 2026 

Las autoridades noruegas investigan como "ataque selectivo" contra la embajada de Estados Unidos, tal vez con trasfondo terrorista, la fuerte explosión ocurrida la madrugada del sábado al domingo ante la legación diplomática en Oslo. La detonación no causó heridos, aunque sí daños menores en el acceso al departamento consultar. "Nos tomamos muy en serio lo ocurrido. Es un incidente inaceptable", afirmó la ministra de Justicia, Astri Aas-Hansen, en declaraciones a la radiotelevisión pública NRK.

"Una de las vías de investigación es el ataque terrorista. Pero por supuesto mantenemos abiertas otras posibilidades", indicó el jefe de la unidad policial conjunta de investigación e inteligencia, Frode Larsen. Respecto a un posible vínculo con la guerra en Oriente Medio, Larsen explicó que "es lógico relacionarlo con la situación de seguridad y pensar que se trata de un ataque selectivo contra la embajada de Estados Unidos". Pero añadió que no pueden descartarse por el momento otros móviles, incluido el vandalismo.

La jefa del operativo policial de Oslo, Grete Metlid, indicó por su parte que han reforzado las medidas de seguridad tanto en la zona de la embajada, así como ante diversas manifestaciones convocadas para este domingo, entre ellas una marcha por el Día Internacional de la Mujer.

La detonación se produjo sobre la una de la madrugada. Según testigos presenciales, produjo un fuerte estruendo, seguido de una columna de humo. Se desplazó de inmediato hasta la embajada un fuerte operativo policial y se constató que la detonación produjo daños en la puerta acristalada de acceso al departamento consular, así como en la iluminación exterior.

Las medidas de seguridad en torno a la embajada se habían ya redoblado tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Por el momento, la investigación no vincula la detonación directamente con la escalada bélica en Oriente Medio.

Inmediatamente después de la detonación se inició un rastreo por toda la zona con equipos de artificieros, pero hasta ahora no se han hallado más artefactos explosivos en las inmediaciones de la legación diplomática. Participaron en el operativo agentes con perros, así como drones y un helicóptero, en busca de sospechosos presuntamente implicados en la explosión.

Absoluta prioridad


Las fuerzas de seguridad noruegas actúan en coordinación con la embajada, informó el jefe del comando policial, Michael Dellemyr, según el cual se han desplegado efectivos adicionales en toda la zona. La investigación de lo ocurrido tiene “absoluta prioridad”, según fuentes policiales.

Las autoridades noruegas habían elevado ya hasta el nivel "moderado" las medidas de seguridad por amenazas terroristas, según NRK. Ante la embajada estaba apostado un vehículo policial blindado de forma permanente para reforzar la vigilancia en torno al edificio.

El país nórdico, miembro de la OTAN pero fuera del bloque comunitario, no está directamente implicado en las operaciones militares en Irán, aunque tiene bases de Estados Unidos en su territorio.

La gran noche de Cem


Los Verdes defienden por un margen mínimo su dominio en Baden-Württemberg frente a la CDU de Merz



Cem Ozdemir, candidato de Los Verdes. / THOMAS KIENZLE
 Gemma Casadevall    Berlín08 MAR 2026 

Los Verdes alemanes han defendido por una mínima ventaja su posición de primera fuerza en el próspero "land" de Baden-Württemberg, con un 30,3 % de los votos, según las proyecciones de voto de la televisión pública ZDF de las 22.00 horas. Ha sido una victoria por muy estrecho margen sobre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Friedrich Merz, que quedó algo por debajo de los ecologistas, con un 29,7 %. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha doblado con creces sus resultados y se coloca como tercera fuerza con un 18,8 %. El Partido Socialdemócrata (SPD) ha sufrido un batacazo histórico y ha quedado en la cuerda floja del 5,5 %, algo más de medio punto por encima del mínimo necesario para obtener escaños.

Según estas proyecciones, que según los datos de la ZDF son prácticamente irreversibles, el candidato de los Verdes, Cem Özdemir, se convertirá previsiblemente en el primer político de orígen turco -nació en ese "land", hijo de inmigrantes- al frente de un gobierno regional en Alemania. Para ello, deberá formar coalición con la CDU como socio menor, la constelación que ha gobernado en las últimas dos legislaturas en esa región del sur del país.

Los comicios de Baden-Württemberg abrían el año electoral en Alemania y tenían rango de test en las urnas para la CDU de Merz, quien en mayo cumplirá su primer año como canciller. En total tendrán lugar este 2026 cinco elecciones regionales, que suman aproximadamente una cuarta parte del electorado del país.

Merz había elegido Stuttgart, la capital del "land", como sede del congreso federal de la CDU celebrado a mediados de febrero. Ahí fue reelegido como líder del partido por un 91 % de los votos y ahí lanzó el canciller a los suyos a por la victoria en la ronda de comicios regionales de este año.

La primera etapa no ha salido tal como deseaba Merz. Pese a que su partido ha subido cuatro puntos respecto a los anteriores comicios, ese ascenso tiene cierto aire de derrota ya que hace unas semanas su candidato, Manuel Hagel, se perfilaba como favorito. Según los primeros análisis de la ZDF, la presencia en campaña de Merz perjudicó en lugar de ayudar a su candidato.

A la ultraderecha se le pronosticaba hace unas semanas un resultado incluso más espectacular, con un 20 %. Una serie de escándalos de nepotismo aparentemente han hecho mella en su credibilidad.

Victoria de un ecologista con mucho rodaje


Baden-Württemberg, con más de once millones de ciudadanos, es una región identificada con la prosperidad económica e industrial. Ahí tienen su central grandes grupos automovilísticos, como Daimler-Benz, Audi y Porsche.

Fue durante décadas un feudo conservador, pero en 2011 se convirtió en el primer, y hasta ahora único, "land" alemán gobernado por los Verdes. Fue a raíz de la victoria del ecologista Winfried Kretschmann, quien ha liderado desde entonces sucesivos gobiernos. Se retira de la política activa con 77 años y como representante de la vía llamada "realista" de los ecologistas. Es la vía compartida por Özdemir y supuestamente la clave de su éxito.

Özdemir es un político muy conocido no solo en la región, sino a escala nacional. En 1994 marcó ya un hito al convertirse en el primer diputado de origen turco del Parlamento federal, luego lideró los Verdes entre 2008 y 2018 y fue ministro de Agricultura en el gobierno del canciller Olaf Scholz, entre 2021 y 2025.

Özdemir asumió la candidatura como un retorno a su "land" y, a la vez, con la esperanza de ser una tabla de salvación para los Verdes, que desde el hundimiento de la coalición de Scholz están de capa caída. Su victoria es un éxito personal, basado en el factor de su experiencia. Al inicio de la campaña se le pronosticaba el tercer puesto, por detrás de la CDU y la AfD.

El candidato de la CDU, Manuel Hagel, era un rostro poco conocido. Pero Merz le confió la tarea de recuperar el dominio perdido hace quince años en Baden-Württemberg. Özdemir y Hagel, de 60 y 37 años, se han comportado en campaña casi como almas gemelas, determinados a mantener aislada a la AfD. Pese al estrecho margen de diferencia entre ambos, que a medida que pasaban las horas iba reduciándose, Hagel felicitó de inmediato a Özdemir, sin esperar resultados definitivos.

A las regionales de este domingo seguirán dentro de quince días las de Renania-Palatinado, cuyo gobierno lideran los socialdemócratas. La siguiente ronda será en septiembre, con los comicios en dos estados del este, Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Antepomerania, así como en la capital, Berlín.

jueves, 5 de marzo de 2026

Panorámica extended

Europa envía buques de guerra a Oriente Medio pero se divide ante el uso por EEUU de las bases militares contra Irán



El portaaviones francés Charles de Gaulle. / CHRISTOPHE SIMON / POOL / EFE


Leticia Fuentes    Irene Savio    Gemma Casadevall    Lucas Font

05 MAR 2026 17:21

El rechazo del Gobierno de Pedro Sánchez a que EEUU pueda usar las bases de Rota y Morón para los ataques aéreos contra Irán ha levantado una gran polvareda esta semana, especialmente después de la respuesta del presidente Donald Trump, quien amenazó con "cortar todo el comercio" con España en represalia. El Ejecutivo recuerda que según el artículo 2 del convenio entre ambos países que rige el uso conjunto de los muelles y pistas de Rota (Cádiz) y el aeródromo militar de Morón (Sevilla), España debe autorizar cualquier operación que vaya más allá de operaciones comunes por la común pertenencia de los dos países a la OTAN y "el común ideal de respeto a los principios de la democracia, las libertades individuales y el imperio de la ley" así como la "fe" de ambos estados firmantes en "los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas".

Los casos que se registran en el resto de países europeos es dispar, y oscilan entre la alianza más estrecha del Reino Unido y Alemania a las posturas de Italia o Francia, más próximas a la de España.

Al margen de este asunto, la mayoría de países europeos han decidido desplazar a la región portaaviones, fragatas y aviones de combate para labores de defensa de países aliados.

Francia: participación indirecta

Francia juega con el equilibrio. Su postura en el nuevo contexto geopolítico no es como la de España, y aunque el presidente francés ha reconocido en público que el ataque de Estados Unidos e Israel se encuentra al margen del derecho internacional y esto "Francia no lo puede aprobar", no ha negado tampoco que "Irán es la primera responsable de esta situación".

En esa posición de balance, y aunque el país galo no forma parte de la operación Furia Épica, el Gobierno francés ha movido ficha enviando a sus pesos pesados al Mediterráneo oriental en una lógica "estrictamente defensiva"; su portaaviones 'Charles de Gaulle', el único en Europa con propulsión nuclear, varios cazas Rafale, que ya están actuando en defensa de los países del Golfo, y la fragata multimisiones 'Languedoc' situada en aguas chipriotas para contrarrestar los ataques iraníes. Sobre el uso de sus bases por parte de aviones de EEUU, el Estado Mayor francés ha explicado este jueves que está permitiendo la llegada de aeronaves de apoyo, no de combate, a la de Istres (sureste de Francia) pero con la "garantía" de que "no participarán en modo alguno en las operaciones" que se están llevando a cabo en Irán.

"Es efectivamente nuestra responsabilidad (...), se trata de proteger y restablecer la paz lo más rápidamente posible", insistió el presidente Emmanuel Macron esta semana. Estas aportaciones se leen como una participación indirecta en el conflicto, de ahí que dos de sus bases en Abu Dhabi hayan sido atacadas por las fuerzas iraníes.

Este nivel de implicación también se debe a su ya significativa presencia militar en Oriente Medio. En total, hay cerca de 5.000 soldados franceses desplegados en la región. De ellos, casi 900 están en Emiratos Árabes Unidos, entre la base aérea de Al Dhafra y la base naval de Abu Dabi.

Esta movilización militar anunciada por Macron no acaba de convencer a los franceses, quienes se encuentran divididos sobre qué posición debería tomar el país. Según una encuesta de Elabe publicada esta semana, el 56% se opone rotundamente a la intervención del país en el conflicto, frente al 38% que la apoya. Aunque, el 51% cree que el despliegue del portaaviones 'Charles de Gaulle' es una "buena decisión".

Italia

"Italia no está en guerra ni quiere entrar en la guerra". Con estas palabras de fuerte impacto mediático, Giorgia Meloni, primera ministra italiana —y dato importante, principal aliada de Donald Trump en Europa—, ha decidido este jueves hablar con algo más de claridad sobre su postura respecto a la guerra de Estados Unidos (EEUU) e Israel contra Irán, aunque sin renunciar del todo sus habituales malabarismos retóricos.

Después de días de mantener un perfil bajísimo, en los que literalmente Italia parecía haberse evaporado del tablero geopolítico, Meloni se ha expresado de esta manera en una entrevista con la emisora RTL. Una intervención, esta, en la que la líder derechista además dejó caer que, en lo que respecta al uso de las bases militares estadounidenses en territorio italiano, la posición de Roma no sería muy distinta de la de España.

Quizá consciente de los malos ojos con los que gran parte de la opinión pública italiana ve a la guerra en curso, Meloni ha recordado que los acuerdos con EEUU sobre el uso de bases militares en suelo italiano llevan más de medio siglo en vigor y fueron renovados mucho antes de su llegada al poder. Además, estos acuerdos, serían solo "sobre logística y operaciones no cinéticas, lo que significa que no hablamos de [su uso para] bombardeos", ha puntualizado.

Con esto la mandataria se ha distanciado de la eventualidad de que Italia participe de forma activa en la guerra en curso. Además, según ha explicado, Roma no ha recibido hasta ahora "ninguna solicitud de EEUU" para utilizar las bases militares en suelo italiano con el objetivo de lanzar ataques o bombardeos. Y si esa petición llegara, ha dicho, la autorización no sería automática. "La responsabilidad sería del Ejecutivo, pero yo creo que en ese caso deberíamos decidirlo con el Parlamento", ha añadido.

Alemania: soberanía y gestión estadounidenses


Alemania, cuyo canciller Friedrich Merz mantiene la consigna del apoyo imprebrantable a Estados Unidos e Israel, ha descartado hasta ahora participar en acciones de guerra contra Irán, pese a formar parte del llamado E3, la cabeza de lanza europea compartida con Reino Unido y Francia. Poco después de iniciarse la ofensiva estadounidense-israelí, los gobiernos del E3 emitieron un comunicado comprometiéndose a adoptar medidas para "destruir la capacidad de ataque de Irán". El ministro de Exteriores alemán, Joann Wadephul, aclaró a continuación que su país solo actuará "para proteger a nuestros soldados si son atacados". Alemania no tiene bases en la región del Golfo.

La implicación germana en el conflicto es a través de las bases en su territorio, entre ellas Ramstein, la mayor de Estados Unidos fuera de su territorio, que se complementa con las existentes en Baden-Württemberg, Baviera, Hessen y Renania-Palatinado. Ramstein ha sido ya utilizada para los KC-35 estadounidenses, tras la negativa del Gobierno español al uso de la base aérea de Morón de la Frontera.

El régimen legal de las bases militares de EEUU en Alemania es muy diferente a las de España. Mientras en Rota y Morón, la soberanía es española y el uso es compartido, las que están en suelo germano son de soberanía y gestión exclusivamente estadounidense. Gozan de inmunidad, como la de una embajada, y los funcionarios y políticos alemanaes solo pueden entrar con la aprobación del comandante estadounidense.

Por otra parte, el Gobierno de Merz se plantea el envío de una fragata al Mediterráneo, a modo de contribución a la defensa de Chipre.

Los aliados nórdicos apelan al derecho internacional


El presidente finlandés, Alexander Stubb, conservador y al que se atribuye cercanía incluso en lo personal a Donald Trump, estuvo entre los primeros líderes europeos en alertar el fin de semana pasado de que Estados Unidos actuaba al margen del derecho internacional, además de expresar su anhelo de una desescalada para volver a la vía de la negociación.

Noruega, país extracomunitario y miembro de la OTAN, ha mostrado esta misma preocupación. "Las hostilidades se han extendido ya a 14 países. Apelamos a todas las partes a respetar el derecho internacional y la protección de los civiles", insistió este miércoles su ministro de Exteriores, Espen Barth Eide. Noruega es el único entre los países de la región que tiene bases de EEUU en su territorio. Pero su situación geográfica no las hace susceptibles de ser utilizadas para la ofensiva.

Dinamarca, pese al conflicto precipitado por las ansias de Trump de hacerse con el control de Groenlandia, territorio autónomo danés, mantiene estrechas relaciones en lo militar con EEUU, plasmadas en macropedidos como los 27 cazas F-35 de fabricación estadounidense. El pasado mes de junio, el Parlamento danés aprobó un nuevo acuerdo que permitirá a Estados Unidos tener bases militares en el país nórdico. Pero eso forma parte del futuro, no del presente.
Polonia:  Soldados y bases en alerta

"Todos los servicios de inteligencia de la OTAN están en alerta. Soy el responsable de imaginar los peores escenarios posibles", afirmó el ministro coordinado de los servicios secretos polacos, Tomasz Siemoniak. Irán está siendo humillado y los humillados "recurren al terrorismo", añadió. Su alerta se dirige hacia la posibilidad de atentados en Polonia, país con un presidente 'devoto' de Donald Trump, Karol Nawrocki. La lealtad polaca hacia Washington se plasma en las cuatro bases militares de EEUU en su territorio, aunque su cometido es la defensa del flanco este de la OTAN, es decir, derivada de la invasión rusa de Ucrania. Una de ellas, la de Redzikowa, forma parte del escudo antimisiles que debería proteger a Europa de un ataque de Irán.

Junto a este aporte a la defensa común europea, Polonia tiene actualmente 400 soldados polacos en Oriente Medio, integrantes de misiones de la ONU o de operaciones de la OTAN, según el portal RMF24. Están en estado de alerta especialmente los militares estacionados en la frontera entre Líbano e Israel.

Hungría: entre Trump y Putin


La Hungría del ultranacionalista Viktor Orbán se mueve en este conflicto dentro de su reconocida ambigüedad por su condición de aliado, por un lado, de Donald Trump y de Binyamín Netanyahu, y, por el otro, de Vladímir Putin. Budapest se comporta como un socio europeo persistentemente díscolo cuando se trata de la ayuda a Ucrania --que rechaza y bloquea, de acuerdo a los designios de Moscú-- y que no ha dudado en recibir con honores a Netanyahu, pese a la orden de detención de la Corte Penal Internacional de la Haya contra el primer ministro israelí.

En ese dinámica ambivalente, aparentemente lo único que le preocupa a Orbán de la escalada en Irán es que genere "nuevas oleadas de inmigración masiva, a través de Turquía y los Balcanes, hasta nuestra frontera", según escribió en su cuenta en X. Ha relacionado además la falta de apoyo militar de España y Reino Unido a la ofensiva estadounidense-israelí a que la capacidad de maniobra política de ambos países está limitada por la entrada masiva de inmigración. En la dialéctica de Orbán, ambos países tienen ya en su territorio "masas de musulmanes" que condicionan su política.

No se plantea, por el momento, implicarse militarmente en un conflicto que coincide con la campaña electoral húngara. Orbán lucha por la reelección en los comicios que se celebrarán el 12 de abril. Los sondeos apuntan a una derrota de este representante del trumpismo que, a la vez, es el principal aliado de Putin en la UE.

Apoyo logístico y bases para acciones "defensivas"

El Reino Unido ha incrementado su presencia militar en Oriente Medio desde las semanas previas al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. El primer ministro, Keir Starmer, ordenó el envío preventivo de radares terrestres, sistemas de defensa aérea y aviones de combate F-35 para proteger a sus aliados en la región y las bases con presencia de tropas británicas. Este equipamiento se sumó al avión cisterna Voyager y a los cazas Typhoon que ya estaban desplegados en la base de la fuerza aérea británica en Akrotiri, en Chipre, y en Al Udeid, en Qatar. Starmer ha anunciado este jueves el envío de cuatro Typhoons adicionales a esta última base.

El Gobierno también ha autorizado a Estados Unidos el uso de las instalaciones militares en la isla de Diego García, en el archipiélago de Chagos, y la base de la fuerza aérea de Fairford, en Inglaterra, para llevar a cabo acciones "defensivas" contra Irán, incluida la destrucción de sus arsenales militares y de sus lanzaderas de misiles. Starmer ha recalcado, sin embargo, que el Reino Unido no participará activamente en estos ataques y que su implicación se limitará al apoyo logístico.


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El Ejecutivo ha reforzado además la seguridad de sus dos bases militares en Chipre, las cuales han sido objetivo de los ataques iraníes en los últimos días. Starmer ha ordenado el envío a la zona del HMS Dragon, un destructor de la marina británica tipo 45 con un avanzado sistema de defensa antiaérea, el Sea Viper, que permite lanzar ocho misiles en menos de 10 segundos y guiar 16 misiles de forma simultánea. Como refuerzo adicional, también se están desplegando dos helicópteros Wildcat con capacidad para derribar drones, cuya llegada está prevista para este viernes.

miércoles, 4 de marzo de 2026

El mal amigo alemán


Merz se enreda en torpes explicaciones tras no defender ante Trump ni a España ni al Reino Unido




El canciller alemán, Friedrich Merz, durante su reunión con Donald Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca . / SAMUEL CORUM / POOL / EFE
 Gemma Casadevall   Berlín04 MAR 2026 

"Me referí a ambas cuestiones con claridad en mi conversación personal. No quise profundizar en la cuestión públicamente para no provocar una escalada de la situación. Le dije: en primer lugar, España es miembro de la UE y por tanto toda cuestión comercial y arancearia se negocia conjuntamente o no se negocia. No hay forma de tratar especialmente mal a España": con esta frase, ante medios alemanes, trató Friedrich Merz de "subsanar" el pésimo efecto dejado en el despacho Oval frente a Donald Trump, cuando el presidente estadounidense amenazó con un embargo comercial contra España y el canciller asintió en silencio. Tampoco protestó o salió en defensa del Reino Unido, aliado contra el que Trump arremetió en otro momento de esa misma comparecencia al recriminarle su falta de apoyo a la ofensiva contra Irán, algo que para el presidente es "chocante".

En el caso de España, la falta de una respuesta en defensa de su socio de la UE es doblemente torpe. En el mismo Despacho Oval, preguntado por esa cuestión, Merz dio explícitamente la razón a Trump. Sin referirse a la amenaza de un embargo comercial, apuntó a que España no se había sumado al compromiso de aumentar el gasto en defensa al 5% (3,5% en gasto directo militar y 1,5% en infraestructura), de acuerdo a las exigencias de Washington, mientras que el resto de aliados de la OTAN sí lo hizo, aseguró. "Tratamos de convencerle de que suba su contribución", afirmó, a modo de asentimiento hacia Trump.

Esa fue prácticamente su única intervención en presencia del presidente, fuera de sus palabras iniciales de agradecimiento por la hospitalidad de Trump en la que era su tercera visita a la Casa Blanca. El resto de la comparecencia de ambos líderes corrió casi exclusivamente a cargo de Trump, quien se extendió en sus amenazas en dirección a España, más las críticas al Reino Unido.

Intentos a posteriori de enmendar su falta de apoyo


Merz se vio confrontado a las preguntas sobre su pasividad o sumisión en una comparecencia posterior con medios alemanes, que tuvo lugar tras su reunión de cerca de dos horas con Trump. La pregunta le persiguió luego en sus sucesivas declaraciones a las televisiones públicas ARD y ZDF. "¿Quisiera saber por qué no ha saltado en defensa de ambos países, un socio de la UE y un socio del E3, que está prestando apoyo militar?", fue la primera pregunta que dirigió un periodista a Merz, en relación al comportamiento del canciller ante las críticas a España, por un lado, y al Reino Unido, por el otro. Respondió Merz con su relativamente larga explicación respecto a los tratados comerciales entre la UE y EEUU, que excluye un trato diferente o peor para uno de sus miembros.

"En lo que respecta al Reino Unido, especialmente a Keir Starmer, le he recordado que está aportando realmente una enorme contribución al formato del E3", aseguró en esa misma comparecencia. "Lo he hecho a puerta cerrada para no llevar la discusión a un escenario abierto", añadió, en un tono similar a la excusa dada respecto a España.

A esas explicaciones tras su encuentro con Trump siguieron sendas entrevistas para los dos canales nacionales de la televisión pública, en las que una y otra vez se le preguntó por los ataques de Trump a sus socios. Merz aparecía en cada una de esas intervenciones más y más nervioso, como si hubiera advertido solo a posteriori los efectos de su actitud de sumisión ante Trump. Los reproches del presidente estadounidense a Starmer son aún más penosos, teniendo en cuenta que el llamado E3, el grupo del que forman parte Alemania, Francia y Reino Unido, ha asumido el papel de punta de lanza europeo tanto en la guerra de Ucrania como en la búsqueda de soluciones diplomáticas al conflicto con Irán.

Actitud "vergonzosa" y "falta de liderazgo"


Medios alemanes, como la propia televisión pública ARD, dedican este miércoles espacios preferentes a tratar de explicar las razones de una hostilidad de Trump hacia España que, además, no es nueva. Se explica la situación creada por el rechazo ya conocido del Gobierno de Pedro Sánchez a aumentar el gasto en defensa, así como la negativa a autorizar el uso de las bases de Morón y Rota en las operaciones militares contra Irán, por no estar esta ofensiva avalada por el derecho internacional.

La actitud de Merz en el Despacho Oval se ha calificado de "poco solidaria" en algunos medios alemanes, mientras en redes sociales anteriores se comentan otros deslices, afrentas o muestras de arrogancia del canciller ante socios europeos o de otras latitudes. Para 'Der Spiegel', el semanario político de referencia en Alemania, el comportamiento de Merz ante Trump fue sencillamente "vergonzoso" y denota su falta de capacidad de "liderazgo" a escala europea.

La sombra de Merkel y Scholz

El "día después" fue complejo para el portavoz del Gobierno, Stefan Kornelius, quien había acompañado a Merz en Washington y, de regreso a Berlín, se vio confrontado con la polémica por el comportamiento del canciller ante Trump. "El canciller se pronunció después y dejó claro que en cuestiones comerciales Europa actúa unida y cierra filas", dijo, en una comparecencia ante los medios, dominada por esa cuestión. Para entonces se conocía ya la reacción del ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, quien trasladó a su homólogo alemán, Johann Wadephul, su "sorpresa" por el proceder de Merz.

"No me imagino a (Angela) Merkel o a (Olaf) Scholz haciendo unas declaraciones de este tipo", afirmó Albares, desde la radiotelevisión pública española. Es un reproche de alto voltaje para Merz, histórico rival de Merkel entre la familia conservadora alemana, y sucesor en la cancillería del socialdemócrata Scholz.

lunes, 2 de marzo de 2026

Con flores a la Casa Blanca

Merz acude a la reunión con Trump como aliado "comprensivo", pero descarta intervenir en los ataques a Irán



El canciller de Alemania, Friedrich Merz / Europa Press/Contacto/Wiktor Dabkowski
 Gemma Casadevall   Berlín02 MAR 2026 

"No vamos a aleccionar a nuestros aliados", afirmó el canciller Friedrich Merz, antes de partir hacia Washington para reunirse con Donald Trump, desde su posición de aliado "comprensivo" con los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel sobre Irán y pese a reconocer el "dilema" que supone respaldarlos desde el punto de vista del derecho internacional. Alemania descarta participar en esa guerra, según su ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, puesto que no tiene bases militares en la región. Si se actuará, sin embargo, para "proteger a nuestros soldados si son atacados", aclaró Wadephul, en relación al comunicado difundido el domingo por el denominado bloque E3 -es decir, Francia, Reino Unido y Alemania- en que los tres gobiernos hablaban de tomar medidas para "destruir la capacidad de ataque de Irán". Cada país interpreta dicha declaración "a su entender", según Wadephul.

La aclaración del ministro se produjo desde la radio pública Deutschlandfunk. Poco después, el portavoz del gobierno, Stefan Kornelius, se pronunció en esa misma dirección, además de abundar en el respaldo de Merz hacia los ataques sobre Irán lanzados por "nuestros firmes aliados", Estados Unidos e Israel. El canciller no acude a Washington para "formular críticas sobre las violaciones al derecho internacional", añadió el portavoz. Incidió así en la declaración del propio Merz del domingo, en una breve intervención ante los medios, que inició aludiendo al derecho internacional para afirmar a renglón seguido que no era su propósito "aleccionar a sus aliados".

Siguiente encuentro en la Casa Blanca

Merz emprendió viaje este lunes hacia Washington, una visita programada de antemano, pero que coincide con los ataques estadounidenses e israelíes. El punto principal de su visita será su reunión este martes con Trump. Berlín, de acuerdo a las pautas de su política exterior, mantiene la consigna de la fidelidad inquebrantable hacia Israel, lo que justifica en razones de responsabilidad histórica tras el Holocausto. Las grietas provocadas en el eje transatlántico por las provocaciones antieuropeas de Trump no le apartan tampoco ahora de la línea de la lealtad o incluso sumisión hacia Washington.

Será su tercer encuentro en la Casa Blanca con Trump desde que alcanzó la cancillería, en mayo del año pasado. Inicialmente, la cuestión prioritaria iba a ser Ucrania. Pero ese conflicto ha quedado al menos momentáneamente desplazado ante la escalada bélica de Oriente Medio.

Merz, además de expresar el domingo su comprensión hacia los ataques contra Irán, dijo compartir la alegría de muchos iraníes ante la presumible caída del régimen de Teherán. "Es un régimen de terror, que solo entre finales del año pasado y comienzos del presente se ha cobrado la vida de miles de personas", dijo.

Ni el canciller, ni su portavoz ni el ministro de Exteriores han condenado los bombardeos o la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí. Lo único que ha admitido Merz es que se encuentra ante un "dilema". "El derecho internacional también tiene sus límites. Su implementación puede colocarnos ante dilemas como el actual, en que la seguridad y el derecho internacional parecen ser incompatibles", afirmó el portavoz gubernamental.

Evacuación de enfermos y niños


El ministro Wadephul informó asimismo de que se están ultimando los preparativos para evacuar, a través de Riad, a ciudadanos alemanes de la región del Golfo. Se estima que hay unos 30.000 personas en esa situación. La operación se hará con vuelos charter de la aerolínea Lufthansa, aunque se está también en contacto con otras compañías. Se dará prioridad a personas enfermas, menores y mujeres embarazadas, según informaciones del Ministerio.

domingo, 1 de marzo de 2026

Fratelli

"Merzoni", la sombra de un eje germano-italiano sobre la UE



Friedrich Merz y Giorgia Meloni, en Roma. / ROBERTO MONALDO / AP

 Gemma Casadevall    Berlín01 MAR 2026 

¿Se impondrá un "Merzoni" capaz de tomarle el relevo al eje franco-alemán? Por el término "Merzoni" se entiende una alianza entre el canciller alemán, Friedrich Merz, y la jefa del Gobierno italiano, Giorgia Meloni. La sintonía personal entre ambos se plasmó en la cumbre germano-italiana celebrada a principios de año en Roma, a la que siguió un documento conjunto preparatorio para la siguiente cumbre de la UE. Es esta una práctica que hasta ahora se reservaba al eje París-Berlín, con el propósito de acudir con posiciones consensuadas ante el resto de líderes.

Es sabido que Merz y Emmanuel Macron no acaban de conectar, pese a sus socorridos pronunciamientos sobre la solidez de su motor europeo. El eje quedó ya bastante maltrecho en los tres años al frente del Gobierno alemán del socialdemócrata Olaf Scholz. El conservador Merz no ha logrado darle nuevo ímpetu en el año transcurrido desde su victoria electoral, en febrero de 2025. El disenso en torno al caza europeo de sexta generación (FCAS, por sus siglas en inglés), en que están implicados Francia, Alemania y España, pesa sobre la relación bilateral. El proyecto arrancó en 2017, con Angela Merkel en el poder, e incluye, además del avión, un sistema de drones interconectados. El deseo del grupo armamentístico francés Dassault de hacerse con el control del 80% del proyecto -y no del 30 % inicialmente pactado- mantiene en suspenso este proyecto estrella para la defensa europea.

La base del eje franco-alemán es el Tratado del Elíseo, firmado en 1963 entre Charles de Gaulle y Konrad Adenauer, puntal de la reconciliación entre dos países vecinos que llevaban siglos combatiéndose. Se mantuvo entre líderes a menudo de familias políticas distintas, con tándems como el que formaron el socialista François Mitterrand y el conservador Helmut Kohl. Legendarios fueron los que formó Angela Merkel con cuatro presidentes franceses -Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy, François Hollande y Macron- Cuesta creer que ese motor europeo pueda quedar desplazado por una alianza entre la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido fundado por Adenauer, y los Fratelli d’Italia de Meloni, un partido postfascista.

Al margen de referencias históricas, el actual canciller parece atraído por una Meloni que ha roto la dinámica de los gobiernos efímeros italianos. Lleva tres años y medio en el poder y los sondeos apuntan a su reelección para 2027. A Macron le queda previsiblemente un año y medio en la presidencia.

El frágil cortafuegos alemán

A los Fratelli de Meloni y la CDU de Merz les une el pragmatismo de sus respectivos líderes. "Merz juega con fuego", explica a EL PERIÓDICO Franco Delle Donne, analista político de la Universidad Libre de Berlín y autor del libro 'Epidemia Ultra' (Península), donde analiza las corrientes ultraderechistas europeas y del resto del mundo. Acercarse a Meloni es peligroso para la CDU. Supone "abrir la puerta a algo que no le conviene", explica. Sería normalizar la relación con un partido postfascista, lo que no concuerda con el propósito de sostener a escala nacional el "brandmauer", o cortafuegos en alemán. Este cordón sanitario ha mantenido aislada a Alternativa para Alemania (AfD), la segunda fuerza política en el país desde los comicios de 2025 y la corriente más radical de la ultraderecha europea.

Dejar que cuaje esa alianza no solo es peligroso para la política interna alemana. Además "abriría el camino a la cohesión entre los conservadores y los ultras en el Parlamento europeo", advierte Darío Azzellini, investigador de la Universidad de Duisburg-Essen. Se reforzaría la mano tendida a Meloni por la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y apuntalaría "el discurso antiinmigración y xenófobo" dentro del bloque comunitario, prosigue este investigador. Von der Leyen comparte con su compatriota Merz no solo la militancia en la CDU, sino también la cercanía personal hacia Meloni.

En juego está, añade Delle Donne, una "erosión del estado de Derecho" similar a la emprendida en Hungría por el ultranacionalista Víktor Orbán. En Italia se han producido ya cambios en el poder judicial para dar más peso al poder ejecutivo, por encima del legislativo. El discurso de Meloni se ha moderado desde que alcanzó el poder. Pero lo que cuenta "no son los discursos, sino las políticas" que aplica, explica el analista, sea en forma de una política migratoria aún más restrictiva, los ataques a los colectivos LGTBIQ+ o el no al aborto.

"Alemania ha estado muy callada frente a la política errática de Donald Trump. Meloni es, entre los líderes de los grandes países europeos, la que más firme sintonía exhibe con el presidente estadounidense", advierte Azzellini. Merz respondió a la llamada de Dinamarca a reforzar la presencia militar en Groenlandia, ante a los propósitos de Trump de hacerse con la isla ártica, territorio autónomo danés. En cambio, ni siquiera el afán expansionista del líder de la Casa Blanca contra otro aliado de la OTAN han apartado a Meloni de su sumisión a Trump.

¿Resistirá el viejo efe franco-alemán?

Merz dejó claro en la pasada Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) su fidelidad a la relación transatlántica. Es un pilar de la política alemana desde el fin de la II Guerra Mundial, pero abogó por reducir su relación de dependencia. "El orden mundial unipolar ha terminado y el liderazgo de EEUU está siendo desafiado (…) Nuestra tarea, como europeos y como alemanes, es reconocer esa realidad, reforzar Europa", afirmó ante la MSC. A la presente edición acudió como representante de EEUU su secretario de Estado, Marco Rubio. Su tono fue más moderado que el empleado un año atrás por el vicepresidente JD Vance, aunque los contenidos no han variado. Estados Unidos sigue contando con sus "mejores aliados", los europeos. Pero aspira a que estos compartan su rumbo en política migratoria, climática y social, dijo Rubio.

Merz exhibió en Múnich, una vez más, cohesión con Macron. Y confirmó que había entablado con el presidente francés "conversaciones sobre la disuasión nuclear europea", algo que, dijo, "ha llegado el momento de refundar".

Meloni y Merz comparten objetivos como la desburocratización, por ser un lastre para la actividad económica para dos países industrializados. También comparten la determinación de seguir apoyando a Ucrania y su compromiso inquebrantable con Israel, los que han llevado al extremo de esquivar tanto como han podido toda condena a la devastadora ofensiva en Gaza.
Disuasión nuclear

Pero si hay algo en lo que Roma no puede relevar a París es en la disuasión nuclear. Francia es la única potencia atómica de la UE desde que Reino Unido abandonó el bloque comunitario. Macron lleva desde 2020 ofreciendo a Alemania extender su "paraguas". Tanto la conservadora Angela Merkel como el socialdemócrata Olaf Scholz rehuyeron esa pretensión. Merz, en cambio, lo ve como relevante en el propósito de reducir su dependencia defensiva europea respecto a Estados Unidos.

Se estima que en territorio comunitario hay un centenar de bombas atómicas estadounidenses, parte de ellas en la base de Büchel, en el oeste de Alemania. Lo que actualmente se discute entre París y Berlín es cómo reforzar el brazo atómico europeo.

Macron esgrime su papel como única potencia atómica de la UE. Merz insiste en que su propósito es dotar a su país “del mayor ejército convencional de Europa”, pero descarta traspasar la línea roja del armamento nuclear propio.

jueves, 26 de febrero de 2026

Exquisiteces noruegas


Dimite el presidente del Foro de Davos por sus contactos con el pederasta Jeffrey Epstein



En la iamgen, el presidente y director ejecutivo del World Economic Forum (WEF), Børge Brende, durante una entrevista en el Foro Económico Mundial en Tianjin, el pasado 24 de junio de 2025. / Jade GAO / AFP
 Gemma Casadevall   Berlín26 FEB 2026 

La lista de figuras apeadas de sus puestos entre la élite internacional por sus contactos con el pederasta Jeffrey Epstein ha sumado este jueves al presidente del Foro Económico Mundial de Davos y exministro de Exteriores noruego Borge Brende. La organización informó a través de un comunicado de la dimisión del político y diplomático, que llevaba desde 2017 al frente de la mayor cita mundial de líderes y empresarios en esa localidad suiza.
Contra Brende se abrió a principios de febrero una investigación externa por sus vínculos con Epstein. El detonante son tres cenas aparentemente de negocios con el multimillonario estadounidense. La organización explicó entonces que el objetivo era cumplir con las debidas prerrogativas de transparencia e integridad.
Las cenas investigadas corresponden a 2018 e incluyeron, además de varios diplomáticos noruegos, al propio Epstein. Las citas salieron a relucir al ser desclasificados unos 3,5 millones de archivos, documentos y fotos del multimillonario a finales de enero. Brende explicó que por entonces desconocía los antecedentes de Epstein.

Altas instituciones noruegas

La desclasificación del material ha salpicado a otras altas instituciones noruegas, como el Comité Nobel y el servicio de Exteriores del país nórdico, además de a la princesa Mette-Marit, la esposa del príncipe heredero Haakon, quien chateó durante años con Epstein.
El Consejo de Europa retiró la inmunidad a quien fue su secretario general, además de exprimer ministro noruego y expresidente del Comité Nobel, Thorbkorn Jagland, al que la Fiscalía de Oslo investiga por presunta corrupción en relación con un negocio inmobiliario de Epstein.
Jagland fue jefe del Gobierno noruego entre 1996 y 1997, titular de Exteriores entre 2000 y 2001, secretario general del Consejo de Europa entre 2009 y 2019 y presidente del Comité Nobel de 2009 a 2015. Junto a esta figura de peso en el ámbito político, son asimismo objeto de investigación dos altos diplomáticos, la exembajadora en Irak y Jordania Mona Juul, así como su esposo, Terje Rod-Larsen. El matrimonio formaba parte del grupo de participantes en las cenas de Epstein con el expresidente del Foro Económico Mundial de Davos.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Joven, rico, rubio y descarriado

El tortuoso juicio a Marius y la salud del rey Harald acechan a la casa real noruega



Marius Borg Hoiby con Haakon, Mette-Marit, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. / LISE ASERUD / AFP
 Gemma Casadevall     Berlín25 FEB 2026 

El proceso por 38 cargos, incluido el de violación, contra Marius Borg Hoiby y el estado de salud del rey Harald, con 89 años e ingresado en un hospital de Tenerife, han incrementado las presiones sobre la casa real noruega. El juicio contra el hijo la princesa Mette-Marit llegó este miércoles a su vista número 14 con nuevos testimonios sobre el comportamiento violento de Hoiby. Procedían de su expareja, Nora Haukland, y estuvieron acompañados de llantos y aspavientos del acusado. Se difundió asimismo una foto posteada en 2023 por una amiga de Haukland, en la que ésta sostiene lo que parece ser una bolsita de cocaína.
Es uno más entre los capítulos que rodean a lo que fue una relación marcada por ataques de ira, excesos, celos y abuso de alcohol y drogas, reveladoras del carácter agresivo y descontrolado del hijo, ahora de 29 años, que Mette-Marit aportó a la familia con su matrimonio con el príncipe heredero de Noruega, Haakon, hace casi 25 años.
Que Marius no sea miembro de la casa real no quita impacto mediático a un proceso que se celebra sin acceso a las cámaras, para preservar la privacidad de los implicados. Sin embargo, tanto los medios noruegos como la prensa sensacionalista de países vecinos difunden en directo en sus webs los datos más escabrosos de las relaciones de Hoiby con mujeres que le acusan de malos tratos o violencia sexual, sean antiguas novias o quienes tuvieron un contacto más bien esporádico con el acusado.
No está previsto que declaren ni Mette-Marit ni el príncipe heredero, quien visitaron a Hoiby en la prisión en vísperas de la apertura del proceso, donde quedó detenido por una nueva agresión. Ante el tribunal, el procesado no deja de referirse al buen trato que siempre recibió de ambos, mientras crece su perfil de joven rico y malcriado.

Muchas sombras para la futura reina


La apertura del juicio se produjo pocos días después de que se desatara el escándalo por los contactos que durante años mantuvo Mette-Marit con el pederasta Jeffrey Epstein. Entre las actas desclasificadas aparecieron un millar de menciones a la esposa de Haakon. Había decenas de correos en tono de flirteo entre la princesa y el multimillonario estadounidense, quien por esos años ya había sido condenado por prostitución de una menor.
Mette-Marit ha pedido perdón hasta tres veces por su error a la hora de calibrar esa relación y su esposo la ha arropado en ese difícil trance. El caso Epstein no solo ha salpicado a la casa real noruega, sino también a otras altas instituciones del país nórdico, como el Comité Nobel. Su expresidente, el exprimer ministro Thornbjonr Jagland, es investigado por un negocio inmobiliario en que estuvo relacionado Epstein. Los tentáculos del caso afectan también al servicio de Exteriores noruego y han costado el puesto a varios diplomáticos.

Récord a la baja de popularidad

Los escándalos en torno a Mette-Marit han precipitado a la casa real a mínimos de popularidad. Una encuesta reciente de la cadena pública NRK revelaba que sólo un 60 % de los ciudadanos respaldan la monarquía. Es un récord a la baja en el país nórdico.
El miembro de la casa real mejor valorado es el rey Harald. Pero sobre él pesa la sombra de la abdicación. Acaba de cumplir 89 años y ha sufrido sucesivos achaques que le han obligado a restringir temporalmente su agenda de actos públicos.
La noche del martes, la casa real noruega informó de su ingreso en el Hospital Universitario de Tenerife, aquejado de una infección y deshidratación. Harald se encontraba de vacaciones con su esposa Sonia.
Al monarca se le respeta por su discreción, buen talante y, mientras la salud se lo ha permitido, amor al deporte. Lleva tres décadas y media en el trono y forma desde 1968 un matrimonio sólido con Sonia, de origen plebeyo, lo que por entonces no era tan corriente entre las casas reales.
Haakon, nacido en 1973, es dos años menor que su hermana Marta Luisa, pero es el heredero ya que hasta 1990 no se abolió en Noruega la ley sálica que prioriza la sucesión en favo del hijo varón. Marta Luisa, por lo demás, ha aportado otras polémicas a la casa real, sea por beneficiarse de su título para promocionar negocios privados o por su relación con un chamán estadounidense.
El ingreso en el hospital tinerfeño es el enésimo episodio en pocos años relacionado con la salud de Harald. En 2003 se le extirpó un tumor en la vejiga, luego se le implantó una valvula en el corazón y a partir de ahí han sido varios sus ingresos hospitalarios. En 2024 fue evacuado de Malasia, donde se encontraba de vacaciones con su esposa, también por problemas cardíacos.
La palabra abdicación ha estado muy presente en cada uno de esos momentos. Pero justamente ahora a muchos noruegos les cuesta imaginar a Mette-Marit convertida en su reina.

martes, 24 de febrero de 2026

El dilema chino


Merz viaja a China, una potencia "que nadie puede ignorar"




Archivo - El canciller alemán, Friedrich Merz. / Michael Kappeler/dpa - Archivo
 Gemma Casadevall   Berlín24 FEB 2026 

"Nadie puede ignorar a China. Los grandes desafíos y conflictos globales no pueden resolverse sin contar con China", afirmó el jefe del Gobierno alemán, Friedrich Merz, a pie del avión que le transportará a Pekín, para recordar el papel que puede desempeñar el gigante asiático en la resolución de la guerra en Ucrania. "No vamos a tratar de aleccionar a nadie, sino a dialogar y cooperar", añadió el canciller alemán, tras mencionar su propósito de abordar la situación de los derechos humanos. Recordó que su viaje sigue a los recientemente realizados por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el premier británico, Keir Starmer, y precede al que previsiblemente hará Donald Trump el próximo abril.

Con esta declaración desde el aeropuerto, Merz emprendió su primer viaje como canciller a China, acompañado por una delegación integrada por 30 jefes de empresas punteras como BMW, Volkswagen, Mercedes o Siemens. Sigue así la dinámica de sus antecesores, desde los conservadores Helmut Kohl y Angela Merkel al socialdemócrata Olaf Scholz, que prácticamente no dejaban pasar un año sin cursar una de estas visitas.

Los viajes de líderes alemanes a China son casi una rutina desde hace décadas. Confluyen en ellas intereses económicos y políticos, ahora relacionados con Ucrania. Merz considera que el presidente Xi Jinping es de las pocas personas que puede poner fin a la guerra, en tanto que líder de una superpotencia que sigue manteniendo relaciones fluidas con el Kremlin.

Advertencias previas


Las buenas palabras ante el viaje contrastan con las alertas lanzadas por el propio Merz hace unas semanas. “Nuestra libertad está amenazada en la era de las grandes potencias”, aseguró desde la Conferencia de Seguridad de Múnich. Citó a China como potencia que a medio plazo puede quedar equiparada militarmente a Estados Unidos.

Unas horas después de pronunciar estas palabras, se reunía con el ministro de Exteriores chino, Wan Yi, en el foro de la capital bávara. En otro acto público, la semana siguiente, Merz afirmó que Pekín no esconde su propósito de atenazar a Taiwán para forzar una 'reunificación' china.

Desafío económico

El interés económico pesa sobre su visita a China. Eso no sería nuevo, puesto que ya ocurría en los viajes de sus antecesores. Pero ahora las relaciones comerciales son más complejas que nunca. China inunda Europa con productos más baratos que los fabricados por Alemania y restantes países del bloque comunitario.

El gigante asiático es el primer socio comercial de Alemania, posición en la que ha desbancado a Estados Unidos. Pero las exportaciones germanas hacia ese país ocupan solo el sexto puesto, mientras que importa de China todo tipo de bienes. "Tenemos que reducir nuestra dependencia económica de China (...) Pero un desacople de esa economía sería un error. Debemos agotar, no reducir nuestra cooperación", afirmó Merz, desde el aeropuerto de Berlín.

Es un socio y a la vez un rival que ha engullido mercados que Alemania creía suyos por definición, como el de la automoción, que atraviesa una crisis sin precedentes. A este contencioso se suma el de las tierras raras, donde China ocupa una posición de liderazgo mundial, mientras que Alemania, como el resto de Europa, explora cómo subsanar su desfase. "Tenemos que reducir nuestra dependencia económica de China (...) Pero un desacople de esa economía sería un error. Debemos agotar, no reducir nuestra cooperación", afirmó Merz, desde el aeropuerto de Berlín.

Por lo menos, Merz no acude a Pekín como líder de una economía en recesión. Tras dos años de contracción, Alemania cerró 2025 con una tibia recuperación. También han mejorado las perspectivas para las exportaciones, el motor tradicional de la economía alemana.

Trump, siguiente estación

Al complejo viaje a Pekín, de tres días de duración, seguirá la que Merz tiene previsto hacer entre el 2 y 4 de marzo a Washington. No será su primera visita como canciller a la Casa Blanca. Merz tuvo su estreno con Trump el despacho oval en junio del año pasado, unas semanas después de asumir su cargo. Salió vivo de la reunión, en el sentido de que no tuvo que soportar humillaciones como las que a menudo ha dispensado Trump a sus visitantes.

El presidente de Estados Unidos ha mantenido hasta ahora las formas con el líder alemán, tanto en citas bilaterales como en otros formatos. Esta vez, volverá a pesar sobre la cita el impredecible comportamiento de Trump con su instrumento de coerción que son los aranceles, un nubarrón para la aún frágil recuperación de la tercera economía mundial, Alemania.

lunes, 23 de febrero de 2026

Irresistible Rob


Países Bajos abre una etapa inédita con el antitrumpista Jetten al frente de un gobierno de minoría



El primer ministro saliente, Dick Schoof, y su sucesor, Rob Jettend, durante una ceremonia de entrega de poderes en el Treveszaal de La Haya, Países Bajos, el 23 de febrero de 2026. / REMKO DE WAAL / EFE
  Gemma Casadevall   Berlín23 FEB 2026 

Países Bajos ha dejado atrás una etapa de dominio ultraderechista para dar paso al Gobierno en minoría liderado por Rob Jetten, representante del progresismo liberal, de 38 años, y el primer ministro más joven de la historia neerlandesa. En las elecciones generales del pasado noviembre logró para su partido, el D66, la posición de fuerza más votada, tras ganarse el voto joven y urbano como abanderado del antitrumpismo e identificado en lo personal con el colectivo LGTBIQ+ (forma pareja con el jugador de hockey argentino Nicolás Keenan).

La victoria del D66 dejó descolocada a la ultraderecha de Geert Wilders, admirador de Donald Trump. Jetten ha tardado tres meses en formar un tripartito entre su D66, la derecha liberal del VVD --el partido del ahora secretario general de la OTAN, Mark Rutte-- y los democristianos de CDA. Tendrá apenas 66 de los 150 escaños del Parlamento de La Haya, en un país que ha conocido todo tipo de coaliciones de gobierno, pero que no ha tenido un ejecutivo en minoría en más de 80 años.

A Jetten se le consideró un político 'robotizado', porque mostraba cierto anquilosamiento en intervenciones públicas. Pero en la campaña que llevó a su D66 a la posición de primera fuerza se desprendió de su rigidez para presentarse como un líder dinámico, atento a las preocupaciones de los neerlandeses y sobre todo al máximo quebradero de cabeza del ciudadano de a pie, como es la crisis de la vivienda.

Ya en la negociación de su alianza de gobierno ha tenido que aparcar algunos de sus proyectos estrella en aras de la austeridad. Impulsará asimismo una línea en política migratoria muy restrictiva, similar a la de Dinamarca bajo el mando de la socialdemócrata Mette Frederiksen.


El primer ministro Rob Jetten asiste a la primera reunión del gabinete con el nuevo gabinete en el Treveszaal del Ministerio de Asuntos Generales en La Haya, Países Bajos, el 23 de febrero de 2026. / REMKO DE WAAL / EFE
Aumento del gasto en Defensa

La gran diferencia respecto al partido de Wilders está en su línea proeuropea y a favor del apoyo a Ucrania. Su Gobierno se propone elevar el gasto en Defensa hasta el 3,5% del PIB. Está así en línea con el VVD de Rutte, el partido que ahora lidera Dilan Yesilgoz, la nueva ministra de Defensa.

Su gestión al frente del tripartito en minoría nace bajo de signo de importantes renuncias en el reparto de carteras. Ministerios clave, como Defensa y Finanzas, serán para el VVD, mientras que Exteriores y Política Migratoria han quedado bajo el dominio del CDA.

No tiene que temer a un PVV tan fuerte: varios diputados de Wilders se retiraron del recién constituido nuevo grupo parlamentario, hartos de las extravagancias de su único líder. Pero que el PVV esté debilitado no significa que se haya diluido ese espectro electoral, ya que han aparecido otras dos fuerzas pujantes de ese ámbito, JA21 y FVD.

En contra de Trump y de Netanyahu

Jetten se ha erigido en líder de un liberalismo progresista e inclusivo, en unos momentos en que los derechos de colectivos como el LGTBIQ+ tal vez no estén en peligro en Países Bajos, pero sí en otras partes del mundo occidental. En su campaña lanzó ataques frontales contra Trump, al que calificó de peligro a escala internacional, mientras que a Binyamín Netanyahu le ha llamado "criminal de guerra" por las matanzas de civiles en Gaza.

Ahora deberá rebajar el tono respecto al aliado transatlántico para no entrar en confrontación con sus socios del partido de Rutte, servidor dócil en la OTAN del presidente de EEUU.

Si algo parece compartir con el actual secretario general de la Alianza, quien fue su jefe de Gobierno en sus dos años como ministro del Clima y Energía (2022-2024), es su capacidad para moverse con partidos muy distintos. Necesitará asimismo mucha cintura para buscar acuerdos y aliados parlamentarios para sacar adelante sus proyectos de gobierno.

Jetten tomó el relevo al primer ministro en funciones, el tecnócrata Dick Schoof, entre abrazos y risas. A Schoof se le veía aliviado, tras haber sostenido a un ejecutivo en funciones que quedó desencajado el pasado agosto por el abandono de los ministros del PVV. El hundimiento de esa coalición cerró una tumultuosa fase para Países Bajos, con un Gobierno dominado por Wilders, quien pese a no tener ningún puesto en el gabinete exacerbó los ánimos con exigencias impracticables.




sábado, 21 de febrero de 2026

Traspiés político en una Berlinale sin brillo

 

Fernando Eimbcke i els protagonistes de "Moscas" - Richard Hübner, Berlinale

Més polèmica que cinema

Si hi ha hagut una estrella destacable a la Berlinale, que es tancarà aquest dissabte amb l’entrega dels Ossos entre les 22 pel·lícules a competició, ha estat un bloguer alemany, Tilo Jung. A la primera conferència de premsa va sorprendre el president del jurat, Wim Wenders, amb la pregunta incòmoda de per què un festival subvencionat i amb reputació de polític “silencia” el genocidi de Gaza. Wenders va voler esquivar la qüestió amb l’argument que els cineastes no poden entrar directament en política, sinó fer-ne de “contrapés”. Immediatament es van encendre les xarxes amb acusacions de censura, ja que es va tallar l’streaming que difonia la conferència de premsa justament en aparèixer aquesta qüestió. La Berlinale es va disculpar pel problema tècnic i va penjar íntegra la conferència, com fa amb totes. Però Tilo Jung ja tenia un primer triomf. El van seguir un comunicat de la Berlinale en defensa de Wenders, un manifest de 81 cineastes –entre ells Javier Bardem i Tilda Swinton, Os d’Or d’Honor l’any passat– per denunciar el “silenci” de la Berlinale sobre Gaza i més explicacions de la presidenta del festival, Tricia Tuttle.


Si hi ha hagut una estre­lla des­ta­ca­ble a la Ber­li­nale, que es tan­carà aquest dis­sabte amb l’entrega dels Ossos entre les 22 pel·lícules a com­pe­tició, ha estat un blo­guer ale­many, Tilo Jung. A la pri­mera con­ferència de premsa va sor­pren­dre el pre­si­dent del jurat, Wim Wen­ders, amb la pre­gunta incòmoda de per què un fes­ti­val sub­ven­ci­o­nat i amb repu­tació de polític “silen­cia” el geno­cidi de Gaza. Wen­ders va voler esqui­var la qüestió amb l’argu­ment que els cine­as­tes no poden entrar direc­ta­ment en política, sinó fer-ne de “con­trapés”. Imme­di­a­ta­ment es van encen­dre les xar­xes amb acu­sa­ci­ons de cen­sura, ja que es va tallar l’stre­a­ming que difo­nia la con­ferència de premsa jus­ta­ment en aparèixer aquesta qüestió. 
La Ber­li­nale es va dis­cul­par pel pro­blema tècnic i va pen­jar ínte­gra la con­ferència, com fa amb totes. Però Tilo Jung ja tenia un pri­mer tri­omf. El van seguir un comu­ni­cat de la Ber­li­nale en defensa de Wen­ders, un mani­fest de 81 cine­as­tes –entre ells Javier Bar­dem i Tilda Swin­ton, Os d’Or d’Honor l’any pas­sat– per denun­ciar el “silenci” de la Ber­li­nale sobre Gaza i més expli­ca­ci­ons de la pre­si­denta del fes­ti­val, Tri­cia Tuttle.
Jung va con­ti­nuar sac­se­jant una con­ferència de premsa rere l’altra amb pre­gun­tes polítiques als con­vi­dats. Ja cap al final, va pro­tes­tar perquè no li pas­sa­ven el micro, mal­grat que aixe­cava insis­tent­ment la mà. A la penúltima con­ferència de premsa, la de Josep­hine, favo­rita a l’Os d’Or, va inten­tar pre­gun­tar –per via d’una col·lega– a Chan­ning Tatum si s’afe­geix al mani­fest de Bar­dem i Swin­ton. L’actor no va enten­dre la pre­gunta, men­tre entre els pre­sents se sen­tien alguns crits d’impaciència d’altres col·legues –entre aquests, un “calla, pesado” en espa­nyol– i al·lusi­ons a Hamàs.
A Ale­ma­nya, tot­hom que es dedica al peri­o­disme polític sap qui és Jung, amb més de 285.000 segui­dors només a X. Va irrom­pre en les con­ferències de premsa del govern com un enfant ter­ri­ble con­tra l’esta­blish­ment mediàtic. Les seves pre­gun­tes són legítimes, ben for­mu­la­des i sovint opor­tu­nes. Però trenca la paciència de molts per la seva clara i insis­tent moti­vació política. Més d’un es dema­nava per què se li ha con­ce­dit acre­di­tació de premsa. Per tenir-ne, s’ha de ser peri­o­dista cul­tu­ral, crític de cinema o cor­res­pon­sal i Jung no res­pon a aquests per­fils.
La polèmica entorn el silenci sobre Gaza ha omplert més titu­lars que la infor­mació sobre el cine. La Ber­li­nale, un fes­ti­val que mos­tra la soli­da­ri­tat amb Ucraïna, Iran i altres cine­ma­to­gra­fies asset­ja­des, tre­mola quan es tracta de Pales­tina. La culpa sobre l’Holo­caust i l’ano­me­nada “raó d’estat” d’Ale­ma­nya res­pecte a Israel pesa sobre un fes­ti­val sub­ven­ci­o­nat amb diner públic.
Tri­cia Tuttle té raons per patir pel seu futur com a direc­tora, però no només per aquesta polèmica. La Ber­li­nale ha anat per­dent visi­bi­li­tat mediàtica des de fa uns quants anys i ella no ha rever­tit aquesta tendència. S’ha vist sobre la catifa ver­me­lla Juli­ette Binoche, Isa­be­lle Hup­pert, John Tur­turro, Ethan Hawke i l’esmen­tat Tatum. Però és lluny dels paràmetres de Canes.
El pit­jor és que tam­poc no pun­tua com a cinema d’autor. La secció ofi­cial ha estat entre dece­be­dora o de nivell baix. A les dues últi­mes jor­na­des s’ha apu­jat el nivell amb la mexi­cana Mos­cas, de Fer­nando Eimbcke, l’austríaca The lone­li­est man in town, de Tizza Covi, i la Josep­hine de la bra­si­lera Beth de Araújo. S’hi han pro­jec­tat quan molts dels crítics inter­na­ci­o­nals –als quals el fes­ti­val con­vida a cinc nits d’hotel– ja han mar­xat de Berlín. Una raó més per témer que Tilo Jung ha estat el més des­ta­ca­ble de la 76a edició de la Ber­li­nale.

viernes, 20 de febrero de 2026

Merkel y la fila 0

Merz se aferra al rearme alemán y europeo un año después de la victoria electoral



Friedrich Merz
   Gemma Casadevall    Berlín20 FEB 2026 

"Asistimos a un cambio de era en el orden mundial. El mundo es más bronco, las reglas del juego ya no cuentan y aumenta el peligro de conflictos", proclamó el canciller alemán, Friedrich Merz, ante el congreso federal de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). "Europa debe aprender a hablar con el lenguaje de la fuerza", añadió, ya que pese a que Estados Unidos "son y seguirán siendo nuestros amigos", debe rearmarse: "Quien abraza hoy un pacifismo ingenuo, está propiciando la guerra de mañana", sentenció, ante los 1.001 delegados de la CDU concentrados en Stuttgart.
Ucrania puede contar con el "apoyo inquebrantable" de Alemania, pero todo el conjunto de Europa debe ser capaz de defenderse. Alemania está llamada a jugar un papel fundamental, desde su posición de primera potencia del bloque comunitario. Para ello, admitió, necesita recuperar la fortaleza económica que la caracterizó. "No vamos a dejarnos arrastrar por fatalismos. Somos el partido que mira al futuro con optimismo", aseguró, Saltó así del ámbito internacional a la política doméstica, para defender las reformas que busca implantar su gobierno para reactivar su economía.
Los desafíos globales y la política internacional centraron el discurso de Merz, quien fue reelegido como líder de la CDU por un 91,1%. Fue un resultado más que digno, solo algo por debajo del 92,9% obtenido por Angela Merkel en su mejor año, en 2012. Fue una votación técnicamente penosa, que se demoró durante horas por problemas técnicos hasta que se renunció al proceso digitalizado para volver a lo analógico.

Fila cero con tres exlíderes


El objetivo del congreso de Stuttgart era exhibir cohesión, a punto de cumplirse un año de la victoria electoral de 23 de febrero de 2025 que colocó a Merz en el poder, con los socialdemócratas como socios. La coalición está de capa caída en los sondeos, mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), aislada por el resto de formaciones, se mantiene en el segundo puesto a escala nacional.
Merz contó en Stuttgart con una "fila cero" inédita. Incluía a la ex canciller Merkel, rival histórica del ahora canciller, a quien arrinconó políticamente en sus 16 años en el poder. Merkel no acudía a un congreso del partido que dirigió desde su retirada del poder. Fue recibida con una ovación impactante, pese a que la línea actual de la CDU poco tiene que ver con el centrismo que ella representó. El partido de Merz ha girado hacia el derechismo, lo mismo que su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU). Hasta ahora respeta el cordón sanitario en torno a la AfD, tal como se estipuló en tiempos de Merkel y se ha ratificado en sucesivos congresos de la CDU. Pero son cada vez más y más audibles las corrientes internas que propugnan el fin del ‘brandmauer’ -cortafuegos- respecto a la AfD.
La fila cero se complementaba con otros dos expresidentes del partido, Annegret Kramp-Karrenbauer, una exministra de Defensa a la que Merkel designó como sucesora, pero que renunció por falta de liderazgo, y Armin Laschet, el siguiente en la lista, quien cayó derrotado en los comicios generales de 2021 frente al socialdemócrata Olaf Scholz. A Merkel se la ha cuestionado tras su retirada tanto por la estrategia del "apaciguamiento" que practicó con Vladímir Putin como por el estancamiento inversor derivado del dogma de la austeridad o por haber mantenido abiertas las fronteras a los refugiados, en la crisis migratoria de 2015. Pero representa la solidez y una larga fase de liderazgo alemán a escala europea, algo que hasta ahora no ha logrado Merz. Kramp-Karrenabuer y Laschet fracasaron en su cometido de sucederla, lo que dio paso al regreso de Merz a las estructuras del partido.

Contiendas electorales

Con esa imagen de cohesión se encaminó la CDU hacia la primera gran prueba electoral del año, los comicios regionales en el sureño y próspero 'land' de Baden-Württemberg, cuya capital es Stuttgart. Se celebran el próximo día 8 de marzo y el objetivo de la CDU es recuperar el poder en ese histórico bastión conservador, cuyos sucesivos gobiernos han liderado los Verdes desde 2012. Le seguirán unas semanas después los comicios de Renania-Palatinado, en el oeste del país.
En septiembre habrá dos regionales el este alemán, donde la AfD es primera fuerza, aunque sigue sin haber alcanzado el poder. Les seguirán los comicios en Berlín, donde se pronostica una derrota para la coalición vigente entre conservadores y socialdemócratas.