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miércoles, 27 de mayo de 2026

Daniela, alias Claudia

13 años de cárcel para Klette, exterrorista de la RAF reconvertida en atracadora



Daniela Klette escucha el veredicto del tribunal, en Verden. / SINA SCHULDT / POOL / EFE

 Gemma Casadevall   Berlín27 MAY 2026 

Daniela Klette, miembro de la tercera generación de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), ha sido condenada a 13 años de cárcel por atracos cometidos tras la disolución de la banda terrorista fundada por Ulrike Meinhof y Andreas Baader. La acusada, de 67 años, escuchó la sentencia entre vítores de solidaridad de los asistentes al juicio, de acuerdo a la tónica marcada en todo el proceso. La audiencia de Celle, en el norte del país, la declaró culpable de seis de atracos a mano armada, vulneración de las leyes de armas y secuestro. Su presunta implicación en los crímenes de la RAF no ha desempeñado papel alguno en su proceso, según explicitó el juez.
El proceso contra Klette ha estado revestido de un notable impacto mediático. La acusada fue detenida en 2024, tras más de 30 años en las listas de búsqueda y captura. Llevaba una vida tranquila en Berlín, a modo de tapadera de atracos a bancos, supermercados y transportes blindados de dinero. Formaba un trío delictivo con otros dos exmiembros de la banda terrorista, Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, que siguen prófugos pese a la intensa búsqueda policial. La serie de atracos arranca de 1999, un año después de la disolución de la RAF, y se extienden hasta 2016. Su botín se estima en unos 2,7 millones de euros. Fueron atracos con violencia extrema, que al menos en un caso estuvieron acompañados de tiroteos con guardas jurados.
Klette cayó a manos de la policía en febrero de 2024. Se entregó sin oponer resistencia cuando la policía llamó a la puerta de su vivienda, en el barrio berlinés de Kreuzberg. Para sus vecinos era 'Claudia', una mujer tranquila, que vivía con su perro, daba clases particulares de matemáticas y era miembro de un grupo de bailes brasileños. Cayó tras ser identificada por un grupo de investigación periodística que reconoció su rostro entre un grupo de danzantes de un carnaval multicultural callejero. En su vivienda se encontraron armas automáticas, munición, un kilo en oro y dinero en metálico.

Atentado de la RAF

El proceso por los atracos ha discurrido en paralelo con las diligencias contra Klette por un atentado de la RAF contra el Deutsche Bank cometido en 1990 y contra la embajada de EEUU en Bonn, un año después, entre otros. Son casos menores entre el conjunto de asesinatos de la RAF, una organización terrorista anticapitalista fundada en 1971. Entre la treintena de víctimas mortales de la RAF estuvo el fiscal general Siegfried Bubak, el jefe de la patronal Hanns Martin Schleyer y el del Deutsche Bank Alfred Herrhausen. La autoría de muchos de sus asesinatos es aún una incógnita, ya que la banda los consideró "actos colectivos".

domingo, 8 de marzo de 2026

En Oslo, de madrugá

Noruega investiga un "ataque selectivo" con explosivos contra la embajada de EEUU, sin heridos 



Patrullas de la Policía noriega frente a la Embajada de Estados Unidos en Oslo, la pasada madrugada. / JAVAD PARSA / EFE
 Gemma Casadevall    Berlín08 MAR 2026 

Las autoridades noruegas investigan como "ataque selectivo" contra la embajada de Estados Unidos, tal vez con trasfondo terrorista, la fuerte explosión ocurrida la madrugada del sábado al domingo ante la legación diplomática en Oslo. La detonación no causó heridos, aunque sí daños menores en el acceso al departamento consultar. "Nos tomamos muy en serio lo ocurrido. Es un incidente inaceptable", afirmó la ministra de Justicia, Astri Aas-Hansen, en declaraciones a la radiotelevisión pública NRK.

"Una de las vías de investigación es el ataque terrorista. Pero por supuesto mantenemos abiertas otras posibilidades", indicó el jefe de la unidad policial conjunta de investigación e inteligencia, Frode Larsen. Respecto a un posible vínculo con la guerra en Oriente Medio, Larsen explicó que "es lógico relacionarlo con la situación de seguridad y pensar que se trata de un ataque selectivo contra la embajada de Estados Unidos". Pero añadió que no pueden descartarse por el momento otros móviles, incluido el vandalismo.

La jefa del operativo policial de Oslo, Grete Metlid, indicó por su parte que han reforzado las medidas de seguridad tanto en la zona de la embajada, así como ante diversas manifestaciones convocadas para este domingo, entre ellas una marcha por el Día Internacional de la Mujer.

La detonación se produjo sobre la una de la madrugada. Según testigos presenciales, produjo un fuerte estruendo, seguido de una columna de humo. Se desplazó de inmediato hasta la embajada un fuerte operativo policial y se constató que la detonación produjo daños en la puerta acristalada de acceso al departamento consular, así como en la iluminación exterior.

Las medidas de seguridad en torno a la embajada se habían ya redoblado tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Por el momento, la investigación no vincula la detonación directamente con la escalada bélica en Oriente Medio.

Inmediatamente después de la detonación se inició un rastreo por toda la zona con equipos de artificieros, pero hasta ahora no se han hallado más artefactos explosivos en las inmediaciones de la legación diplomática. Participaron en el operativo agentes con perros, así como drones y un helicóptero, en busca de sospechosos presuntamente implicados en la explosión.

Absoluta prioridad


Las fuerzas de seguridad noruegas actúan en coordinación con la embajada, informó el jefe del comando policial, Michael Dellemyr, según el cual se han desplegado efectivos adicionales en toda la zona. La investigación de lo ocurrido tiene “absoluta prioridad”, según fuentes policiales.

Las autoridades noruegas habían elevado ya hasta el nivel "moderado" las medidas de seguridad por amenazas terroristas, según NRK. Ante la embajada estaba apostado un vehículo policial blindado de forma permanente para reforzar la vigilancia en torno al edificio.

El país nórdico, miembro de la OTAN pero fuera del bloque comunitario, no está directamente implicado en las operaciones militares en Irán, aunque tiene bases de Estados Unidos en su territorio.

martes, 13 de enero de 2026

Seyran contra todos

 

Seyran Ates

 

Imam de la primera mesquita liberal de Berlín

“Els fanàtics no representen la majoria musulmana”

 “Em frustrava veure com l’opinió pública tenia una idea errònia dels musulmans. Vaig actuar, i així va néixer la mesquita liberal”

 “El burca ha d’estar prohibit en la vida pública, és un instrument al servei del control masculí de la sexualitat de la dona"





Un islam libe­ral, pro­gres­siu i inclu­siu és pos­si­ble: aquesta és la con­vicció que va por­tar Sey­ran Ates, nas­cuda a Istan­bul i advo­cada de pro­fessió, a fun­dar una mes­quita oberta a qual­se­vol musulmà, inclo­sos els del col·lec­tiu LGT­BIQ+. Por­tar-ho a la pràctica no ha estat fàcil. Aquest col·lec­tiu, amb més de cinc mili­ons i mig per­so­nes a Ale­ma­nya –del total de 83 mili­ons d’habi­tants del país–, està con­tro­lat per orga­nit­za­ci­ons musul­ma­nes majo­ritària­ment retrògra­des o direc­ta­ment reac­cionàries, sosté. “Hi ha molta feina a fer, som una obra en cons­trucció”, explica.

El seu cen­tre d’ope­ra­ci­ons és la mes­quita que porta per nom Ibn-Rushd-Goethe, al barri de Moa­bit de Berlín. Es tracta d’un dis­tricte on el 60% de la població és immi­grant o d’ori­gen estran­ger i que ha rebut també molts dels refu­gi­ats arri­bats arran de la crisi migratòria del 2005. És, com el con­junt de Berlín, una zona ten­si­o­nada per l’espe­cu­lació immo­biliària i la gen­tri­fi­cació. Allà va plan­tar Ates el seu pro­jecte, ple­na­ment cons­ci­ent de l’hos­ti­li­tat amb què l’entorn musulmà més retrògrad ento­ma­ria el seu acti­visme en favor dels drets de la dona, con­tra els matri­mo­nis forçats o per la pro­hi­bició del burca en la vida pública.

La seva mes­quita va obrir el 2017 i, en aquests anys, ha vis­cut de tot: des de grans reco­nei­xe­ments ins­ti­tu­ci­o­nals a rebut­jos i fins i tot ame­na­ces de mort. Manté la seva moti­vació ini­cial?
Tre­ba­llo en aquest pro­jecte des de fa vuit anys, però no és una cosa que sorgís d’un dia per l’altre. Està entron­cat en la meva acti­vi­tat com a advo­cada i acti­vista. Havia for­mat part de la pri­mera Con­ferència de l’Islam a Ale­ma­nya [impul­sada el 2006 pel govern d’Angela Merkel per fomen­tar el diàleg inter­con­fes­si­o­nal]. Aviat vaig ado­nar-me que les grans orga­nit­za­ci­ons de l’islam, com ara Dibit, diri­gida des de Tur­quia, o el Con­sell Islàmic, la Fede­ració Islàmica, etc., esta­ven domi­na­des per homes. Només ells hi tenen alguna cosa a dir. Cor­res­pon així a aquesta mena de patri­ar­cat expli­car què vol dir l’islam. Durant qua­tre anys vaig for­mar part de la Con­ferència, del 2006 al 2009, per inten­tar expli­car que hi ha un altre islam ade­quat als nos­tres temps, al nos­tre model de soci­e­tat. I que els reac­ci­o­na­ris, els fona­men­ta­lis­tes, els ultra­re­ac­ci­o­na­ris o els fanàtics no repre­sen­ten la majo­ria dels musul­mans.
Va tro­bar prou suport polític?
Des de l’esta­ment polític es pre­fe­reix pen­sar que aques­tes orga­nit­za­ci­ons són el por­ta­veu natu­ral de la comu­ni­tat musul­mana. Per això vaig deci­dir demos­trar-los el con­trari, l’existència d’aquest islam libe­ral. La fun­dació de la mes­quita era la res­posta al model d’isla­misme que no com­par­teixo: l’anti­de­mocràtic, homòfob i reac­ci­o­nari. Em frus­trava veure com, arran dels atemp­tats de l’11 de setem­bre del 2001, avançava una radi­ca­lit­zació, espe­ci­al­ment entre el jovent. I també veure com dones a les quals jo repre­sen­tava com a advo­cada, vícti­mes de matri­mo­nis forçats, no podien acce­dir al divorci per culpa d’aquest domini mas­culí de la comu­ni­tat musul­mana. També em frus­trava veure com l’opinió pública tenia una idea errònia dels musul­mans. Com si només fos­sin musul­ma­nes les dones que por­ten el vel islàmic. Tot això m’entris­tia. Com a acti­vista política que soc, vaig dir-me: no n’hi ha prou amb enfa­dar-me, cal actuar. I així va néixer la mes­quita libe­ral.
Va rebre ame­na­ces, fins i tot va haver de tan­car tem­po­ral­ment la mes­quita…
Quan vaig fun­dar la mes­quita, el 2017, era ple­na­ment cons­ci­ent que em tro­ba­ria vent en con­tra. Des de molt abans rebia pro­tecció per­so­nal per part de les auto­ri­tats ber­li­ne­ses degut a la meva acti­vi­tat com a advo­cada. A par­tir d’ales­ho­res, vam haver d’ampliar la custòdia per­so­nal per ame­na­ces de mort i pres­si­ons. I des de la bru­tal matança de Hamàs, el 7 d’octu­bre del 2023, vam entrar en una espi­ral. Un parell de dies després d’aque­lla mas­sa­cre bes­tial, vam saber que hi havia un grup d’Estat Islàmic que pla­ne­java ata­car cen­tres jueus i també la nos­tra mes­quita. Ens havien espiat i mar­cat la nos­tra adreça. Eren vuit homes que esta­ven a la presó. Ens en van assa­ben­tar qua­tre dies dels atacs de Hamàs. Nosal­tres ens havíem pro­nun­ciat clara­ment, com a mes­quita libe­ral, a favor del dret a l’existència d’Israel, con­tra la política de Ben­ja­min Neta­nyahu, per la pau i pel dret a un estat palestí, però en con­tra de Hamàs. La nos­tra posició era clara: la solució dels dos estats. I això, òbvi­a­ment, no ho volien ni sen­tir, alguns…
Ha pogut superar aque­lla tensió, la mes­quita? Es pot visi­tar nor­mal­ment ara?
La vam tenir tan­cada només dos mesos, no sabíem què podia pas­sar amb els plans del radi­ca­lisme islàmic. Però vam rebre mol­tes car­tes de suport, molta gent que ens ani­mava, que ens dema­na­ven que no tanquéssim. Vam deci­dir reo­brir-la per con­ti­nuar amb el nos­tre tre­ball. Però ara les con­di­ci­ons són dife­rents. Qui ens vol visi­tar ho ha d’anun­ciar prèvia­ment, no podem dei­xar entrar qual­se­vol. Tenim pro­tecció poli­cial a l’entrada, es con­trola qui hi entra i qui en surt. Tot­hom és ben­vin­gut, però es con­tro­len les bos­ses dels qui no conei­xem.
Quants visi­tants reben nor­mal­ment per a l’oració d’un diven­dres?
Pocs. Hi ha gent que es pensa que vam tan­car per sem­pre. Tenim cen­te­nars de per­so­nes que ens donen suport, però són pocs els qui gosen venir a la nos­tra mes­quita per a l’oració del diven­dres. Som un grup reduït. Sabem que tenim molts segui­dors perquè tot l’any ofe­rim un ser­vei de con­sul­tes, hi venen dones que es volen divor­ciar i cele­brem actes públics. De vega­des som 80, de vega­des som 200.
És a dir, que repre­sen­ten un cor­rent molt reduït entre la comu­ni­tat musul­mana.
No, de cap manera. El que passa és que arreu del món l’islam està orga­nit­zat i diri­git pels cor­rents més reac­ci­o­na­ris. Que vin­gui poca gent a l’oració dels diven­dres no vol dir que esti­guem sols, sinó que estem amenaçats.
Vol dir que pot­ser no en venen més per por?
Sí, és un fet. Hi ha molta gent que no ve perquè té por a un atemp­tat o a represàlies.
En totes les grans reli­gi­ons hi ha cor­rents dife­rents. També entre els cris­ti­ans o els jueus n’hi ha de pro­gres­sis­tes, libe­rals, reac­ci­o­na­ris o direc­ta­ment radi­cals. Diria que entre els musul­mans la con­vivència entre aquests cor­rents és més difícil?
Dins la comu­ni­tat islàmica no fun­ci­ona la con­vivència amb els cor­rents més libe­rals pels vin­cles d’aquest col·lec­tiu amb els poders polítics de països de majo­ria musul­mana que estan domi­nats per for­ces tota­litàries. Tur­quia és l’únic país que s’havia mogut, d’alguna manera, en direcció cap a la democràcia. Però Erdo­gan ha inver­tit el camí que va repre­sen­tar [Mus­tafa Kemal] Atatürk [el fun­da­dor de la República de Tur­quia]. Jo no soc espe­ci­al­ment defen­sora d’Atartürk, però amb ell es va obrir una via cap a la democràcia que, malau­ra­da­ment, Erdo­gan ha rever­tit. Tant pel que fa a les refor­mes de l’estat, com als drets de la dona. En el món actual, moren més musul­mans en atemp­tats come­sos per altres musul­mans, que vícti­mes d’altres reli­gi­ons en atacs de fanàtics de la seva mateixa religió.
Diria que fun­ci­ona millor la inte­gració dels musul­mans a països com Espa­nya, que a Ale­ma­nya?
Si par­lem en ter­mes de con­vivència o tracte espon­tani entre la gent, pot­ser sí. Però els pro­ble­mes de fons són els matei­xos. És igual en quin país euro­peu miri. Hi sor­gei­xen soci­e­tats paral·leles, hi ha pressió fami­liar sobre la dona perquè porti el vel, hi ha assas­si­nats d’honor. A tot Europa ens tro­bem el mateix. Durant molt de temps l’esta­ment polític no ha vol­gut veure aquesta rea­li­tat. Es volia endol­cir. Es diu: “Mira, la filla de la veïna és musul­mana, estu­dia medi­cina, va a la uni­ver­si­tat, és una noia moderna…” Però, si mires què passa dins aques­tes soci­e­tats, veus mol­tes dis­tor­si­ons. Quants dels matri­mo­nis que se cele­bren cada cap de set­mana són matri­mo­nis forçats? Quan­tes d’aques­tes noies han de fugir de casa per poder viure en lli­ber­tat? Si mires aten­ta­ment, veuràs un gran forat entre els models de la soci­e­tat moderna en què es mou la majo­ria dels joves a Europa i el que viuen a casa algu­nes noies amb el vel islàmic.
Vostè és par­tidària de pro­hi­bir el burca als espais públics...
Abso­lu­ta­ment. El burca o qual­se­vol altra forma de cobri­ment inte­gral del ros­tre ha d’estar pro­hi­bit en la vida pública. Com a soci­e­tat oberta, tenim l’obli­gació de pro­hi­bir-ho. No podem per­me­tre que en la nos­tra soci­e­tat hi hagi qui cre­gui que la dona ha d’anar tapada. Tenia raó Atatürk quan deia que és un crim con­tra la dona tapar-la sota un vel o impe­dir-li l’accés a l’esco­la­rit­zació. Per això, la seva república va intro­duir l’esco­la­rit­zació per a nenes. Mol­tes dones van poder acce­dir a par­tir d’ales­ho­res a llocs de feina en el sec­tor públic. La república de Tur­quia del temps d’Atatürk va fer molt més per la dona que la Tur­quia actual d’Erdo­gan, domi­nada per la religió.
També con­si­dera que s’ha de pro­hi­bir el vel islàmic a l’escola?
Soc contrària que el porti una mes­tra a l’escola. Les nenes han de poder créixer en una relació sana res­pecte al propi cos. Ho dic i ho repe­teixo com a musul­mana: el vel no és cap obli­gació reli­gi­osa, és el pro­ducte d’un domini patri­ar­cal, un ins­tru­ment al ser­vei d’una relació anòmala amb el cos de la dona, entès aquest cos com un objecte a dis­po­sició de l’home. En tota aquesta dis­cussió, sur­ten sovint els defen­sors de la lli­ber­tat reli­gi­osa en majúscu­les, con­tra­ris a la pro­hi­bició. I jo els dic: per què s’ha de tapar com­ple­ta­ment el ros­tre o el cos d’una dona? Doncs perquè l’home vol con­tro­lar la seva sexu­a­li­tat. O, vist d’una altra manera: cap dona, musul­mana o no, no s’hau­ria d’haver de cobrir, només pel fet que l’home no se sap con­tro­lar per si mateix.




Perfil

Una feminista entre llops


Gemma C. Serra


A Seyran Ates (Istanbul, 1963), filla de mare turca i pare kurd, arribada amb sis anys a Alemanya, no li han fet tirar la tovallola ni les amenaces de mort, ni tampoc el tret que va rebre quan tenia 21 anys d’un membre dels Llops Grisos, l’organització ultradretana turca. El tret no anava destinat a ella, sinó a una dona que havia anat a buscar protecció a la seva consulta contra els matrimonis forçats i altres formes de violència contra la dona. Feia tres anys que havia deixat la casa dels seus pares, farta de les normes patriarcals i retrògrades dominants a escala privada. El 1997 va obtenir el títol d’advocada i uns anys després obria el seu despatx. L’ha hagut de tancar unes quantes vegades, enmig d’amenaces de mort o atacs reals. Aquesta ha estat també la dinàmica de la seva mesquita, un temple que qualifica de “secular”, com a defensora que és de la divisió estricta entre Esglésies. Es defineix irònicament com “advocada interrupta”, per aquests períodes de retirada obligada de la vida pública. “Soc musulmana practicant. I això sembla que molesta molta gent, siguin ateus, cristians, jueus o musulmans.” El 2007 va rebre l’Orde del Mèrit Civil, la màxima distinció que atorga Alemanya al compromís polític, econòmic o social.

jueves, 8 de enero de 2026

A merced de los Vulkan

Apagón en Berlín: ¿qué ha pasado y qué se sabe de las causas?




Un hombre recorre en bicicleta la estación de Wannsee tras un apagón en Berlín / Michael Kappeler/Dpa/dpa
 Gemma Casadevall     Berlín08 ENE 2026 

Alemania se prepara para la llegada este viernes de una devastadora borrasca bautizada ese país como ‘Elli’ -'Goretti', en España- calificada de ‘extrema’, con serias dudas sobre la solidez de sus infraestructuras energéticas. El reciente apagón que dejó a 45.000 hogares de Berlín a oscuras, en muchos casos durante cinco gélidos días, hace que esas dudas no sean algo abstracto. La autoría del presunto sabotaje se la ha atribuido un grupúsculo de extrema izquierda llamado ‘Vulkangruppe’. Pero las sospechas de muchos ciudadanos se reparten entre la reconocida ‘dejadez’ berlinesa en lo que respecta al mantenimiento de servicios esenciales y una frágil pista rusa, que ha sido desmentida por las autoridades alemanas, pero que se nutre del miedo colectivo a los ciberataques relacionados con la guerra híbrida lanzada por Moscú sobre Europa.

¿Cómo empezó el corte y a quién afectó?


El sábado día 3, con Berlín bajo una fina capa de nieve, saltó la alarma por un apagón total en cuatro de los 12 distritos del suroeste de la capital alemana, principalmente en la periferia, identificados con zonas residenciales con altos niveles de ingresos y baja densidad de población. De los cerca de 45.000 hogares afectados, unos 10.000 habían recuperado ya la normalidad el domingo. Para el resto empezó una larga espera, con velas o linternas como única iluminación doméstica, calles completamente a oscuras y, en muchos casos, sin calefacción, mientras el termómetro iba bajando hasta mínimas nocturnas de -9 grados. Stromnetz, la compañía responsable de la red en Berlín, explicó que el corte se debía al incendio provocado de cables y distribuidores eléctricos.
Restablecerlos llevaría días, dijo, puesto que implicaba conexiones subterráneas. A la situación en los domicilios privados se sumaron unos 2.200 comercios afectados por el apagón. Las autoridades advirtieron de que la reanudación del suministro sería gradual y que en algunos hogares no se subsanaría hasta el jueves. Finalmente se acortó la espera: el miércoles saltaron dos alertas a los teléfonos móviles. Una, por la mañana, avisando de que podían producirse cortes en la fase final; la siguiente, doce horas después, informando de que se había reanudado todo el servicio sin contratiempos.

¿Quién se ha atribuido el sabotaje?


Ya el domingo saltaron las sospechas de una autoría de la extrema izquierda. El denominado ‘Vulkangruppe’ reivindicó el sabotaje. Es un grúpusculo que desde 2011 lleva atribuyéndose atentados contra la vía férrea, contra el suministro energético e incluso contra la fábrica estadounidense de automóviles eléctricos Tesla en el extrarradio de Berlín. En redes sociales empezaron a difundirse teorías relacionándolos con Rusia, en base a una supuesta transcripción de su texto desde el ruso al alemán. Apareció otro comunicado del grupo desmintiendo que estuvieran trabajando "bajo bandera falsa", a lo que siguió una nueva carta de un ‘Vulkangruppe’ autoproclamado como 'original' distanciándose del ataque.
La Fiscalía General del Estado, competente para casos de terrorismo, asumió la investigación el martes. La responsable de Interior de Berlín, Iris Spranger, ha asegurado que no hay indicios de tal 'pista rusa'. Mantiene que, según las investigaciones policiales, todo apunta a la extrema izquierda. Relaciona las discrepancias entre los sucesivos comunicados a la existencia de varios grupos de parecida ideología bajo esa denominación.

¿Cómo se organizaron los afectados?


Las imágenes de barrios enteros a oscuras, familias cenando a la luz de una vela y pabellones deportivos convertidos en alojamientos de campaña tuvieron una gran repercusión mediática. Los primeros auxilios llegaron del apoyo entre vecinos, mientras que iglesias y otros locales con generadores abrían sus puertas a quien necesitara cargar el móvil o calentarse. Algunos ciudadanos se trasladaron a casas de amigos o familiares; otros se instalaron en hoteles, cuya factura asumirá Berlín.
En paralelo, se organizaron los puntos de auxilio previstos por las autoridades alemanas para casos de emergencia, donde el ciudadano recibe información, asistencia y, de ser preciso, alojamiento. Se reforzó la seguridad nocturna con cientos de agentes policiales, mientras vehículos militares repartían sopa, té y agua a los vecinos. La luz regresó poco a poco a unos barrios donde, además de ciudadanos de alto nivel adquisitivo, viven personas mayores con jubilaciones menos jugosas y trabajadores de toda condición. Todos ellos vivieron los primeros días de 2026 bajo los efectos del peor y más largo apagón sufrido en Berlín desde el final de la II Guerra Mundial.

domingo, 4 de enero de 2026

Fotogenia en negro

Un presunto sabotaje de la izquierda radical deja sin luz a 50.000 hogares de Berlín


Una decoración navideña a batería se ve en la ventana de un edificio en el distrito de Zehlendorf, tras un corte de luz que dejó sin electricidad a decenas de miles de hogares. / AFP 
 
Gemma Casadevall    Berlín 04 ENE 2026 

Unos 50.000 hogares de Berlín están sin luz desde el sábado, a temperaturas gélidas y con perspectivas de seguir así hasta el jueves, tras un presunto sabotaje de un grupo de la izquierda radical. Las autoridades de los distritos afectados, en la zona sur de la capital alemana, han habilitado centros de apoyo en pabellones deportivos, con camas de campaña y duchas. Algunas iglesias y otros locales equipados con generadores ofrecen ayuda a quien precise cargar su teléfono móvil o calentarse, ya que el corte ha dejado asimismo sin calefacción algunos hogares.
El alcalde de Berlín, el conservador Kai Wegner, confirmó este domingo que todo apunta a un incendio provocado por la extrema izquierda que dañó cables y distribuidores eléctricos de varios distritos, entre ellos tres barrios residenciales identificables con población de alto nivel de ingresos. Según el diario 'Bild', el llamado 'Vulkangruppe' ha reivindicado la autoría del sabotaje. Este grupúsculo se atribuyó ya el pasado agosto una acción parecida contra la red ferroviaria, que alteró durante días el tráfico de trenes entre dos grandes ciudades del populoso 'land' de Renania del Norte-Westfalia, Düsseldorf y Duisburgo. A este sabotaje siguió otro apagón que dejó a oscuras a decenas de miles de familias en el extrarradio de Berlín.
La compañía Stromnetz, responsable del suministro eléctrico, ha informado de que se ha logrado restablecer algunas conexiones y que unos 7.000 hogares vuelven a tener luz. Pero se advierte de que la totalidad del suministro no se habrá recuperado hasta el próximo jueves. Berlín entró en el Año Nuevo bajo una ligera capa de nieve y temperaturas bajo cero. En los días siguientes han caído más nevadas y para la semana entrante se pronostican mínimas de entre siete y ocho grados bajo cero.
Se ha desplegado en la zona afectada un dispositivo policial con centenares de agentes para garantizar la seguridad ciudadana. En estas fechas, en Berlín empieza a oscurecer a las 16.00 horas. Hay calles enteras donde la iluminación doméstica ha quedado reducida a velas o linternas.

sábado, 13 de diciembre de 2025

El loco de Magdeburg

Crónica desde Magdeburgo: Mercadillos navideños en alerta máxima



Ambiente en el mercadillo de Magdeburgo / Gemma Casadevall

 Gemma Casadevall    Magdeburg 13 DIC 2025 

Acceder al mercadillo de Magdeburgo no significa automáticamente ‘respirar’ el espíritu navideño, entendiendo por ello armonía, felicidad o paz. El visitante debe sortear una doble muralla de bloques de hormigón y vallas de seguridad, patrullas policiales y seguridad privada. Superado el cordón, desfilará sobre adoquines salpicados de flores, velas y placas con nombres de mujer: Jutta, Nadine, Rita, Birgit… En algunos casos, les acompaña el apellido. En otros, consta solo el nombre de pila, junto a la fecha del día en que murieron: el 20 de diciembre de 2024. Fue en ese mismo lugar, a las 19.02 horas. Un conductor de 50 años apretó ese día el acelerador de un potente BMW alquilado. El recinto estaba teóricamente protegido. Pero encontró un hueco en el no tan hermético dispositivo de seguridad. Menos de un minuto tardó en arrebatarles la vida a seis personas, entre ellas un niño. Otras 300 resultaron heridas.


Flores en recuerdo a las víctimas / Gemma Casadevall

"No hay derecho. Todo eso por culpa de un loco. Y seguimos subvencionando a esa gente, mientras nosotros recibimos pensiones de miseria", protesta una anciana, avanzando entre bloques de hormigón. Por 'ese loco' se refiere esta mujer, como probablemente muchos entre los 240.000 ciudadanos de Magdeburg, a Taleb al-Abdulmohsen, el autor del atropello múltiple ocurrido hace casi un año. Pero extiende su queja por los subsidios a ‘esa gente’ a todo extranjero que, a su parecer, vive a costa del estado alemán. Magdeburgo es la capital del ‘land’ de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se disparó ahí como primera fuerza en las últimas elecciones generales, con un 37 % de los votos.

Villancicos y bozinazos

El ‘glühwein’ -el inequívoco vino caliente navideño con canela y otras especias- espera al visitante en el mercadillo, lo mismo que las salchichas fritas, las sopas de innumerables sabores o los churros, tan adoptados por los estómagos alemanes como otras especialidades internacionales. Los villancicos suenan en alternancia con los bocinazos de carruseles y otras atracciones. Pero la tragedia ocurrida el año pasado pesa sobre el ánimo general. Por si alguno lo olvidó, ahí están los carteles que advierten de las medidas aplicadas para optimizar la seguridad, incluida la prohibición de llevar cuchillos u otros objetos cortantes.
"Por supuesto no olvidamos. Y cuanto más se acerca el día 20, más nos cuesta contener las emociones", explicaba la alcaldesa de Magdeburgo, Simone Borris, en la inauguración del mercadillo. Su apertura estuvo precedida de un debate entre feriantes y organizaciones vecinales acerca de la oportunidad de celebrarlo. Finalmente se autorizó, por considerar que cancelarlo era sucumbir al miedo.
La decisión de Magdeburgo no es distinta a la adoptada por Berlín. Año a año abre al público uno de sus mercadillos más populares y céntricos, el de la Breitscheidplatz. También ahí se recuerda el atentado de 2016, cuando el tunecino Anis Amri irrumpió con un camión de gran tonelaje robado a punta de pistola. Doce personas murieron y unas 70 resultaron heridas, en un atentado reivindicado por Estado Islámico y cometido por un refugiado radicalizado. El mercadillo de la Breitscheidplatz berlinesa está ahora fortificado. Lo mismo ocurre con otros muchos entre los cientos de mercadillos, grandes o menores, de todo el país.



Adoquines de seguridad a la entrada del mercadillo. / Gemma Casadevall

Proceso en el extrarradio

En Magdeburgo confluyen una tragedia es muy reciente y el juicio que se celebra en paralelo en su extrarradio contra Al-Abdulmohsen. Tiene lugar en una nave con aspecto de pabellón industrial construido especialmente para este proceso. Su dispositivo de seguridad recuerda al del mercadillo. El acusado es un médico saudí que se declara enemigo del Islam y que comparece tras una cabina blindada, junto a su abogado y custodiado por agentes fuertemente armados. Desde ahí se permite dirigir sus propias preguntas a testigos, supervivientes o familiares de las víctimas. Cuestiona sin remilgos la identidad del abogado que le defendió en un proceso anterior -"Este hombre no tiene ni idea, no fue mi abogado", estalla.



Lugar donde se celebra el juicio al saudí que atentó en Magdeburgo. / Gemma Casadevall

El juez Dirk Sternberg le conmina una y otra vez a limitarse a preguntar, ya que está en su derecho, pero no a insultar ni a opinar. De las provocaciones pasa el procesado a los ataques de ira e intentos de salirse de su cabina blindada, para acabar reducido por los agentes. Se dirige a los testigos con los ojos desorbitados y entre frases incongruentes, propias de un loco, de un fanático o de una mezcla de paranoias. Asistir al proceso es casi insoportable incluso para quien no ha sido parte de la tragedia. Cuesta imaginar cómo lo supera el padre de André, el niño de nueve años fallecido, parte de la acusación particular.
El historial del acusado es un exponente de los fallos en la seguridad. Llegó a Alemania en 2006, se le reconoció como refugiado 2016 y acumuló procedimientos por alternaciones del orden público, amenazas y denuncias porque se sentía 'perseguido' por el espionaje saudí. Pese a todo, logró ejercer como psiquiatra en un centro de terapias contra adicciones.
"Estábamos desbordados por la tragedia. Ahora me supera verle ante mi", explica en una pausa del proceso, Xenia S., una joven que prestó primeros auxilios en el atentado. El desfile de testimonios prosigue, a dos kilómetros del centro de Magdeburgo, donde los visitantes del mercadillo se toman un ‘glühwein’ que obviamente no sabe igual que en otros años.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Iker y el atentado en la víspera electoral

El español víctima de un ataque islamista en Berlín declara en el juicio: "El cuchillo entró a 3 o 4 milímetros de la yugular"




Agentes de policía arrestan al sospechoso de apuñalar al turista español cerca del Memorial del Holocausto en Berlín, Alemania, el pasado 21 de febrero. / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE

Berlín03 DIC 2025 

"Oí un grito, vi que chorreaba sangre (...) Salí corriendo, escuché que alguien gritaba algo en árabe que, aunque no puedo repetirlo, sé qué significa: Alá es grande". Así describió este miércoles ante la Audiencia de Berlín Iker P.M., bilbaíno de 31 años, la traumática experiencia vivida el pasado 21 de febrero, dos días antes de las elecciones generales alemanas. 

Había llegado a la ciudad la víspera. Era un turista más que recorría con unos amigos el monumento a las víctimas del Holocausto. Estaba algo apartado de sus acompañantes cuando alguien le agarró por la espalda y le inmovilizó con el brazo izquierdo, mientras le clavaba el cuchillo con la mano derecha. Ya en el suelo, recibió un segundo cuchillazo en la mejilla. A partir de ahí, sus recuerdos van de una pareja de franceses de origen africano que le taponaron como pudieron la herida, sus amigos pidiendo auxilio, pérdidas de consciencia y finalmente la voz de un cirujano venezolano de la clínica de La Charité diciéndole que el cuchillo había entrado "a tres o cuatro milímetros de la yugular".

Durante casi dos horas, Iker P.M., dio sus explicaciones a la jueza Doris Husch, a la fiscalía y a la acusación particular. No hubo preguntas de la defensa del procesado, el refugiado sirio de 19 años identificado como Wassim al M., quien sigue el juicio aislado en una cabina de seguridad. El ataque duró unos segundos, pero la víctima sufre a día de hoy estrés postraumático, pesadillas diurnas, miedo a la oscuridad y pavor ante cualquier presencia a sus espaldas.

"Hasta ahora, el acusado no ha ofrecido una confesión como autor del atentado", precisó a EL PERIÓDICO Sebastian Sevenich, el abogado que representa a Iker P.M. A través de su defensa ha expresado su "pesar" por los sufrimientos del agredido, pero cuestiona los testimonios de los policías que le detuvieron en el lugar de los hechos, con rastros de sangre, una alfombrilla de oración y un Corán. Para la fiscalía, había elegido el monumento del Holocausto porque su intención era matar a judíos.

Declaración sin cámaras

El ataque del monumento, consistente en más de 2.000 bloques de hormigón en memoria de los seis millones de judíos asesinados por el nazismo, ocurrió al cierre de una campaña electoral salpicada por otros atentados, cometidos por refugiados en espera de expulsión. Los sondeos apuntaban a un alza de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en segunda posición tras el bloque conservador de Friedrich Merz.

A Wassim al M. se le imputa intento de asesinato con motivación islamista y antisemita, además de haber contactado con Estado Islámico (EI). La víctima acudió a declarar con la condición de que se le preservara de los medios. Algo relativamente fácil en Alemania, donde las cámaras solo pueden grabar los minutos iniciales de cualquier juicio.

Iker P. M. trabajaba como nutricionista deportivo. No ha logrado recuperar la normalidad ni lo privado ni en lo laboral. Vive de sus ahorros y en casa de sus padres. No recibe ningún tipo de subsidio del Estado español, explicó. Por parte del alemán ha percibido un pago de 5.000 euros, a modo de anticipo de una eventual indemnización.








miércoles, 8 de octubre de 2025

Vuelven los ovnis

Alemania amplía las competencias de la policía para derribar drones



El canciller alemán, Friedrich Merz, este miércoles durante la reunión del gabinete. / MARKUS SCHREIBER / AP

Gemma Casadevall

Berlín08 OCT 2025 

Para el canciller Friedrich Merz está claro que los drones avistados, sea en el espacio aéreo alemán o de otros países de la OTAN, son "un peligro para la seguridad", tanto si van armados como si son aparatos de espionaje. También le parece evidente que detrás de la mayoría de estos casos "está Rusia", según ha afirmado en la televisión pública alemana. El canciller ha asumido como asunto propio la tarea de reforzar la seguridad contra los drones, para lo cual se creará un Centro de Defensa Antidrones.

El primer paso lo ha dado su ministro de Interior, Alexander Dobrindt, con la presentación de un proyecto de ley que amplía las competencias de la Policía y la capacita para derribar drones en casos determinados. Se habilitará una nueva unidad policial centrada en la lucha contra los drones y un Centro de Defensa que entrará en funcionamiento, según los planes del ministro, antes de que acabe el año. Se dotará así a la policía "de las capacidades técnicas" necesarias para ese cometido.

Este paquete de medidas se está acelerando tras los avistamientos recientes sobre instalaciones críticas civiles y militares del 'land' de Schleswig-Holstein, fronterizo con Dinamarca. Coincidieron con la alarma de las autoridades danesas por la presencia en drones sobre aeropuertos y objetivos militares, lo que llevó a Copenhague a pedir apoyo a varios aliados de la OTAN en ocasión de la cumbre de la Unión Europea (UE) celebrada en la capital danesa. A las alarmas del país vecino o en el norte de Alemania siguieron el pasado fin de semana los cierres, por dos noches consecutivas, del aeropuerto de Múnich, en el sur del país.

Intervención del Ejército

Dobrindt, de la Unión Cristianosocial de Baviera (CSU), reaccionó a los apremios del Gobierno del 'land', dominio de su partido, avanzando su propósito de reformar la Ley de Seguridad Aérea para posibilitar la intervención del Ejército, en caso de amenaza grave.

El Centro de Defensa se encargará de coordinar a los cuerpos policiales de los estados federados y el del Gobierno federal o central. Actualmente, la actuación en caso de avistamiento corresponde a la policía, pero en la práctica no tiene la logística que se requiere para derribarlo. Sí puede desviarlo, neutralizarlo o bloquear su sistema operativo para hacerlo caer, así como cazarlo con redes. Pero, en caso de un dron de grandes dimensiones, aparatos capacitados para volar a gran altura o militares, no dispone de los medios necesarios, sean sistemas de defensa tierra-aire o incluso cazas. Las Fuerzas Armadas, por su parte, no asumen tareas de defensa interior salvo en casos de emergencia.

Para Merz, las interferencias en el espacio aéreo no son una amenaza ambigua, sino parte de la guerra híbrida lanzada por Rusia contra Occidente. La elaboración de la futura Ley de Seguridad Aérea implica no solo a Interior, cuyo titular es del bloque conservador de Merz, sino también a Justicia y Defensa, en poder de su socio socialdemócrata.

miércoles, 1 de octubre de 2025

El Mossad vigila

Alemania detiene a tres presuntos miembros de Hamás por planear atentados contra objetivos judíos



Un agente de las fuerzas especiales de la Policía alemana. / CLEMENS BILAN / EFE

Gemma Casadevall    Berlín01 OCT 2025

La Fiscalía general de Alemania ha informado de la detención de tres presuntos miembros de Hamás, dos de ellos con nacionalidad alemana, sospechosos de proporcionar munición y armas para esa organización terrorista destinados a perpetrar "atentados mortales contra objetivos judíos" en Berlín. Se les incautaron en el momento dos armas automáticas AK47, varias pistolas y munición "en una cantidad considerable".
A los sospechosos se les imputa "pertenencia a organización terrorista extranjera" e implicación en los preparativos para un "ataque grave contra la seguridad del Estado", de acuerdo con el comunicado emitido por la Fiscalía. Se sospecha que empezaron a proveerse de armas para Hamás en verano de 2025. Dos de los detenidos son nacidos en el Líbano y el tercero en Siria. Dos de ellos, identificados como Abel Al G. y Ahmad I., tienen nacionalidad alemana, mientras que el tercero, Wael F.M., es libanés. Tienen entre 30 y 40 años. Se espera que este jueves sean puestos a disposición de un juez de instrucción con la petición de ingreso en prisión provisional.
No se ha concretado por parte de la fiscalía posibles objetivos ni en qué grado se encontraban sus supuestos preparativos de atentado. La justicia de Alemania, país que practica el férreo apoyo a Israel, tiene abierto actualmente un proceso contra cuatro presuntos miembros de Hamás, que fueron detenidos en diciembre de 2023. En el curso de las investigaciones contra ellos se localizaron varios depósitos de armas repartidos por distintos puntos de Europa. Hasta estas detenciones, se había considerado que Alemania es un país 'refugio' para los militantes palestinos, pero no una posible base de operaciones para sus actividades.

El loco de Múnich

Alarma en la Oktoberfest de Múnich tras una explosión en una vivienda con dos muertos y una 'amenaza de bomba' verificada


Una explosión con un muerto obliga a cerrar el Oktoberfest de Múnich

Gemma Casadevall    Berlín01 OCT 2025 

La Oktoberfest de Múnich quedó este miércoles cerrada durante horas por "una alerta de explosivos verificada", según informó el alcalde de la capital bávara, Dieter Reiter. La alarma sobre la Oktoberfest, la más multitudinaria fiesta de la cerveza del mundo, se activó a primera hora de la mañana, a raíz de las explosiones e incendio registrados en una vivienda unifamiliar del distrito norte de Múnich. En sus inmediaciones se encontró a un hombre malherido, quien poco después murió. Según la policía, se trata del presunto autor de las explosiones. Se suicidó, tras disparar contra su padre, de 90 años, que fue hallado muerto en la vivienda. Resultaron heridas su madre, de 81 años, y una hija, de 21. Todo apunta a un drama familiar, cuyo origen es una disputa por la herencia. El domicilio del presunto agresor en la vecina ciudad de Starnberg fue registrado por la mañana, mientras que los equipos de artificieros inspeccionaban la vivienda afectada de Múnich, donde al parecer el hombre había distribuido trampas explosivas.
El alcalde muniqués explicó por la mañana que el recinto de la fiesta de la cerveza quedaría cerrado al menos hasta las 17.00 horas de la tarde. Un poderoso operativo policial con 600 agentes procedió a un 'barrido' de toda la zona, tras lo cual se anunció la reapertura a las 17.30. Medios muniqueses habían informado previamente de que se había encontrado un escrito con una amenaza de bomba en el recinto.
Las explosiones en la vivienda unifamiliar se produjeron pasadas las 04.00 de la madrugada. Supuestamente, el agresor, de 57 años, nacionalidad alemana y operario de profesión, había colocado y detonado artefactos en la vivienda. Su cuerpo fue hallado junto a un lago, a 500 metros del lugar de los hechos. Ante la casa había una furgoneta absolutamente calcinada y otros dos vehículos asimismo quemados. La policía desplegó un fuerte operativo en la zona, incluidos helicópteros y equipos de artificieros, mientras se evacuaban otras viviendas de los alrededores.
La Oktoberfest abrió el pasado 20 de septiembre con la perspectiva, como todos los años, de recibir a millones de visitantes de todo el mundo. El pasado fin de semana se cerró ya el recinto durante horas, desbordado en sus capacidades de aforo. Se produjeron situaciones de pánico entre visitantes que se sintieron atrapados entre la multitud y denuncias de abusos sexuales. Ello ha hecho que en medios bávaros se haya cuestionado el dispositivo de seguridad de la popular fiesta cervecera.

sábado, 30 de agosto de 2025

Aquella selfie con Mutti a

10 años de política migratoria: del millón de refugiados bajo  Merkel al cerrojo de Merz



Un refugiado muestra una imagen de Merkel, a su llegada a la estación central de Múnich el 5 de septiembre de 2015. / SVEN HOPPE / EFE
 Gemma Casadevall   Berlín30 AGO 2025 

"Lo lograremos", fue la frase que pronunció Angela Merkel ante una abarrotada conferencia de prensa el 31 de agosto de 2015. Diez años después, la frase la persigue, sea en forma de críticas desde sus filas conservadoras o de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Se refería entonces a la capacidad de Alemania para acoger a los miles de refugiados, principalmente sirios, atrapados en Hungría. Unos pocos días después de su frase, la noche del 4 al 5 de septiembre, Merkel dio luz verde a la entrada en el país de esas personas. Alemania acabó cerrando 2015 con la cifra récord de más de un millón de nuevos peticionarios de asilo.

A la pregunta de si fue apropiada su decisión sigue respondiendo Merkel con un sí; para el actual canciller y líder del bloque conservador, Friedrich Merz, está claro que el Gobierno de entonces sobrevaloró las capacidades logísticas, políticas y sociales alemanas.

"Claro que esa decisión mía atrajo a mucha gente hacia la AfD. Y que con ello se fortaleció. Pero ¿es esto razón para no hacer lo correcto, necesario y acorde con la dignidad humana?", respondía Merkel, en una entrevista con la televisión pública ARD, ante el décimo aniversario de su decisión de mantener abiertas las fronteras a los solicitantes de asilo mientras otros las cerraban. La AfD se había fundado dos años antes como partido euroescéptico. Era una formación extraparlamentaria, por no haber alcanzado el listón mínimo del 5% de los votos necesarios para obtener escaños. Con la crisis de 2015 mutó hacia lo xenófobo y entró en 2017 al Parlamento con un 12,6%. Ahora es la segunda fuerza del país, por detrás de los conservadores de Merz.

El contexto de una decisión histórica


El "lo lograremos" se ha convertido en una frase comodín, sea para criticar o para alabar a Merkel. Se plasmó en realidad la madrugada del 4 al 5 de septiembre, cuando un urgente de la agencia de noticias alemana dpa informaba del acuerdo alcanzado entre Berlín y Viena para dejar entrar a los refugiados que esperaban desesperadamente en Hungría.

Fue un giro inesperado en Merkel, quien pocos meses antes había desatado el llanto ante las cámaras de televisión de una muchacha de 15 años, libanesa e hija de solicitantes de asilo, que le preguntaba en un foro ciudadano si se concedería asilo a su familia. Merkel respondió con un no, sincero para unos, cruel para otros, que desataron las lágrimas de una muchacha exitosamente integrada. Los torpes esfuerzos de la cancillera por calmarla fueron inútiles.

Todo eso ocurría en un contexto marcado por los naufragios en el Mediterráneo. En uno de ellos, ese mes de abril, murieron 700 refugiados frente a las costas de Lampedusa. Los líderes de la UE estaban aún concentrados en otro rescate, el financiero, con Grecia bajo los estragos de la austeridad impuesta por Merkel. Se estimaba que hasta 800.000 refugiados trataban de entrar en territorio comunitario a través de la ruta de los Balcanes.

Entre la frase de Merkel y el acuerdo con Viena para dejar entrar a los refugiados, otra imagen sacudió conciencias: la del cuerpo de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años, muerto sobre la arena de una playa turca. Alemania, o su entonces cancillera, respondía dos días después una llamada de su homólogo austríaco, el socialdemócrata Werner Faymann, para dar luz verde a los refugiados. Buena parte de su bloque, empezando por los conservadores bávaros, adoptó a partir de ahí comportamientos propios de la oposición contra su cancillera.

De la cultura de la bienvenida a la islamofobia

A Merkel dejó de vérsela como la líder fría para representar a la acogida generosa. Alemania entera pareció contagiarse: a las estaciones de todo el país acudían miles de voluntarios dispuestos a ayudar a quienes llegaban con lo puesto. Surgieron icónicas selfies de sirios posando con la mujer más poderosa del planeta. Pero no tardaron en aparecer problemas logísticos en un país altamente burocratizado y desbordado en lo humano. Los municipios reclamaban fondos para afrontar su acogida, mientras se improvisaban barracones como los del viejo aeropuerto de Tempelhof, en Berlín, o se negociaban infructuosamente 'soluciones europeas' para su reubicación.

La 'Willkommenkultur' --'cultura de la bienvenida'-- sufrió un zarpazo la noche de Fin de Año de ese 2015. Centenares de mujeres aterrorizadas denunciaron desde robos a agresiones sexuales, incluidas violaciones. La fiesta colectiva ante la catedral de Colonia, junto a la estación, había derivado en tumulto. Se identificó a casi 300 agresores, más de la mitad de los cuales eran magrebíes entre otras procedencias. Empezó a calar el discurso xenófobo.

Un año después, el tunecino Anis Amri lanzaba un camión articulado robado a punta de pistola contra un mercadillo navideño de Berlín. Dejó 13 muertos y un centenar de heridos, además de poner en evidencia el descontrol policial sobre individuos llegados como refugiados y reclutados por el yihadismo. A otros atentados de sujetos con perfiles similares al de Amri se sumaron ataques a cuchilladas o atropellos múltiples.

Homenaje a las víctimas del ataque en un mercadillo de Berlín, en diciembre de 2016. / AP

El vaso medio lleno o medio vacío de la integración

"Es mucho lo que hemos logrado ya", aseguraba Merkel a la televisión pública alemana. Merz no comparte ese parecer. Su Gobierno aplica la línea dura a los refugiados en espera de expulsión, sea porque se rechazó su solicitud, porque incurrieron en delitos graves o porque se radicalizaron. Practica las devoluciones en caliente y pretende recortar subsidios a los ucranianos. Desde la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que ahora dirige Merz, se incide en las cargas que sobrelleva Alemania a raíz del 'efecto llamada' que atribuyen a Merkel --unos 3,5 millones de solicitantes de asilo, entre el millón de 2015 y los llegados en los años siguientes--, a los que se suman unos 1,5 millones de ucranianos.

Carsten Linnemann, secretario general de la CDU, cuantifica en 6,5 millones el total de refugiados recibidos en estos 10 años. Y asegura que menos de un 50% se ha incorporado al mercado laboral. Sus cifras discrepan con las de la Oficina Federal de Empleo, que sitúa en un 64% el porcentaje de refugiados llegados en 2015 que ahora están laboralmente activos, algo menos que el 70% de media entre el total de ciudadanos del país. El cómputo de los 6,5 millones es acumulativo, sin descontar a los que regresaron a su lugar de origen u otros países. Pero las discrepancias estadísticas no parecen importar al canciller. Merz, rival histórico de la excancillera, se siente en sintonía con el vuelco antiasilo dominante en la UE, independientemente de si la ultraderecha forma parte o no de sus gobiernos.

viernes, 8 de agosto de 2025

En la dirección correcta

Alemania suspende la entrega de armas a Israel "susceptibles de ser usadas" en Gaza tras el anuncio del plan de Israel



El canciller alemán, Friedrich Merz / Carsten Koall/dpa

 Gemma Casadevall, Berlín 08 AGO 2025 12:57

Alemania no exportará armas a Israel "susceptibles de ser utilizadas en Gaza": con esta decisión respondió el canciller Friedrich Merz a la ofensiva anunciada por el Gobierno de Binyamín Netanhayu para hacerse con el control de la Ciudad de Gaza. Es un giro de gran relevancia para Berlín, que hasta ahora ha rechazado adoptar las sanciones a escala europea impulsadas por otros socios de la UE y también interrumpir los suministros de armas a Israel. Tampoco se plantea, por el momento, un reconocimiento de Palestina, como sí han anunciado Francia o Reino Unido.
"Israel está en su derecho de defenderse frente al terror de Hamás. La liberación de los rehenes y la consecución de una tregua es asunto prioritario para nosotros (…) Hamás no puede desempeñar ningún papel en el futuro de Gaza", establece el comunicado difundido por Merz, de acuerdo a la línea de su Ejecutivo de expresar en primer lugar su apoyo a Israel.
El plan de Netanyahu cierra aún más las posibilidades de avanzar hacia estos objetivos, sostiene a continuación el líder alemán, para justificar así su decisión, con efectos inmediatos, de no suministrar armas "utilizables" para esa nueva ofensiva. "El Gobierno alemán está profundamente preocupado por el sufrimiento de la población civil de Gaza", insiste Merz, quien reitera además su apremio a Netanyahu para no dar "ni un paso más" en dirección a una anexión de Cisjordania.
Alemania ha sido hasta ahora uno de los grandes exportadores de armas a Israel, con un 30 % del total que adquiere ese país. Desde el inicio de la ofensiva israelí, tras la toma de rehenes de Hamás, el 7 de octubre de 2023 y hasta el pasado mayo, Berlín ha autorizado ventas de armamento a ese país por 485 millones de euros, según cifras recientes del ministerio de Economía.

Bloqueo a la acogida de menores gazatíes

La decisión de Merz sigue no solo a las alarmas internacionales sobre la hambruna que padecen especialmente los niños de Gaza, sino también al creciente rechazo entre la opinión pública a la ofensiva israelí. Un 80 % de los alemanes desaprueba el proceder del gobierno de Netanyahu en Gaza. En medio de ese giro, ha causado extrañeza el bloqueo del Gobierno de Merz a la acogida de grupos reducidos de menores enfermos o heridos. "Son iniciativas generosas, pero para atenderlas tenemos que resolver una serie de problemas de seguridad", afirmaron fuentes del Ministerio de Interior, ante las críticas de ciudades como Hannover, Berlín, Bonn y Leipzig por ver bloqueada su oferta de acogida. Alemania ha ido evacuando de Gaza a ciudadanos de nacionalidad germana o sus familias, aunque con enormes restricciones y en grupos muy reducidos.
El Gobierno de Merz da prioridad "a la ayuda sobre el terreno", argumentan las fuentes de Interior. Se remiten para ello tanto al llamado "puente aéreo" o lanzamiento desde aviones militares de paquetes de ayuda humanitaria, que se activó a finales de la semana pasada, como a la atención sanitaria sobre el terreno. Lo primero, el lanzamiento aéreo de toneladas de alimentos, topa con las críticas de onegés, que advierten de sus riesgos, mientras que el propio Ejecutivo alemán admite que es un sistema caro y poco eficaz, que en ningún caso puede sustituir al transporte terrestre. La atención sanitaria en Gaza es prácticamente imposible, porque los ataques de Israel han devastado los hospitales de la Franja.
Hannover fue la primera ciudad en ofrecerse a atender en sus hospitales a niños enfermos de Gaza. "Queremos lanzar una señal humanitaria", afirmó su alcalde, Belit Onay, del partido Los Verdes e hijo de inmigrantes turcos. A su iniciativa siguieron similares ofertas de Berlín, Hamburgo y otras ciudades del país. La primera respuesta desde el gobierno de Merz fue negativa: "Es una idea electoralista y no se trata de hacer campaña con estas cuestiones", afirmó la secretaria de Estado de Exteriores Sepat Güler, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz, sin concretar a qué comicios alude. Próximamente solo hay convocatorias a escala municipal en el ‘land’ de Renania del Norte-Westfalia, al que no pertenece Hannover.
Los obstáculos planteados desde Interior se producen en un momento en que la opinión pública alemana está claramente decantada en contra del compromiso casi incondicional hacia Israel que practica el gobierno alemán. No es una posición nueva de Merz, sino que se inscribe en la llamada "razón de estado" a la que se ciñe desde hace décadas Alemania por responsabilidad histórica tras los seis millones de judíos asesinados por el nazismo. Desde el Partido Socialdemócrata (SPD), su socio de coalición, se apremia al bloque conservador de Merz a replantear su histórico apoyo incondicional.

Protestas a la deportación de menores yazidíes

La incomprensión por el bloqueo a la atención de niños gazatíes se suma a la provocada por la deportación a Irak de una familia de yazidíes, incluidos cuatro menores. El caso ha levantado protestas en Lychen, la población de Brandeburgo donde estaban acogidos. Llevaban años en esa ciudad del 'land' que envuelve Berlín y los menores estaban escolarizados ahí, pero las autoridades de Inmigración habían rechazado su petición de asilo. Finalmente lograron una orden judicial para impedir ‘in extremis’ su expulsión. Pero la notificación se produjo cuando ya estaban en el vuelo de deportación.
El tribunal administrativo de Brandeburgo considera "irreversible" su expulsión e implanteable su regreso al país. Mientras, un grupo de escolares de Lychen ha entregado una petición con 35.000 firmas al Parlamento regional de Brandeburgo reclamando el regreso de la familia.

domingo, 30 de marzo de 2025

Excursión a Celle

Los asesinatos nunca aclarados de la RAF planean sobre Daniela Klette



La presunta terrorista de la RAF Daniela Klette, en el juicio en Celle. / WOLFGANG RATTAY / EFE
 Gemma Casadevall, Celle (Alemania)30 MAR 2025 

"Soy consciente de mi situación. Será un juicio con mucha carga política aunque se sostenga lo contrario", afirmaba la presunta terrorista de la extinta RAF Daniela Klette, cuando finalmente tomó la palabra, cinco horas después de iniciarse su juicio. No se la juzga por su supuesta implicación en los atentados de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), sino por 13 atracos a mano armada, cometidos según la acusación entre 1999 y 2016 por el trío que formó con los prófugos Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub. Pero sobre su proceso planean los asesinatos de autoría nunca aclarada, entre el total de las 34 víctimas mortales y 200 heridos que dejó la autoproclamada banda anticapitalista y marxista alemana hasta su disolución en 1998.
El asesinato no prescribe, es la máxima del sistema judicial alemán que se aplica tanto a los juicios tardíos contra nonagenarios o incluso centenarios cómplices del nazismo como contra ex terroristas como Klette, de 66 años. Se la considera miembro de la tercera generación de la banda que fundaron a mediados de la década de los 70 Andreas Baader y Ulrike Meinhof. Los atracos que se atribuyen al trío de Klette corresponden a su ‘segunda vida’, la que se labró como ‘Claudia’, bajo diferentes apellidos falsos. Llevaba 30 años buscada por la policía hasta que en febrero del año pasado la policía llamó a su puerta. Para sus vecinos, era la amable mujer de un piso de la quinta planta en la Sebastianstrasse, 73, en el multiétnico distrito de Kreuzberg. Sacaba a pasear al perro, daba clases de recuperación de matemáticas y bailaba capoeira en un grupo del barrio.
Un grupo de investigación periodística reconoció en Facebook su rostro entre los danzantes de un desfile de carnaval del barrio. Se reveló así su auténtica identidad como pieza clave del trío de ‘jubilados de la RAF’, como se les llama por la edad, que perpetró sus atracos a mano armada en distintos puntos del país, con un botín total de 2,7 millones de euros. En su modesto piso de dos habitaciones guardaba armas automáticas, munición, un kilo en oro y 250.000 euros en metálico. Se entregó sin oponer resistencia, pero tuvo tiempo de enviar un mensaje a uno de sus compañeros prófugos: ‘me han pillado’.

Solidaridad residual

“Todo esto es exagerado”, comentaba uno de los periodistas acreditados para seguir el proceso, en primera fila de la treintena de puestos asignados a los medios de la Audiencia de Celle, la ciudad de Baja Sajonia donde se abrió el juicio, el martes pasado. Se refería a los enormes dispositivos de seguridad que envuelven el juicio. La procesada y sus tres abogados están aislados en su ‘vitrina’ de cristales blindados. El público corriente, como la treintena de representantes de la prensa y un par de medios extranjeros, entre ellos EL PERIÓDICO, está tras una segunda muralla de cristal blindado. Llamó la atención que el teórico periodista al que las medidas de seguridad le parecen exageradas cruzara un amistoso saludo con Klette. La procesada había entrado en su vitrina entre abrazos solidarios con sus abogados, más el saludo cómplice al ‘periodista’.
Se trata de Karl-Heinz Dellwo, como le identificó el semanario ‘Der Spiegel’. Un ex terroristata de la RAF juzgado y condenado por el atentado y toma de rehenes con dos muertos en la embajada alemana de Estocolmo, en 1975, en libertad desde 1995. Que lograra acreditarse como periodista, cuando supuestamente hay enormes medidas de seguridad, es uno de los enigmas del proceso. Antes de superar los controles de acceso, Dellwo y la enviada del diario de la izquierda radical ‘Junge Welt’ Ariane Müller, se habían sumado a la concentración de solidaridad con Klette.
Eran apenas una treintena de simpatizantes los que se han acercado a Celle, una ciudad de 78.000 habitantes de Baja Sajonia y a 150 kilómetros de la cárcel de mujeres donde está recluida la procesada. Exhiben sus pancartas pidiendo ‘solidaridad internacional’ y corean canciones de bandas punk extintas como la RAF, donde se califica de ‘asesina’ a la policía. Es una protesta tan ruidosa como residual.
“Tuvieron acceso a las armas de la RAF, estaban entrenados en su manejo, amenazaron con ellas e hicieron temer por sus vidas a empleados o cajeros, inclusive una embarazada. Al menos en una ocasión dispararon a matar sobre uno de ellos”, explica en un aparte con los medios Stefen Hörnig, parte de la acusación particular. Representa al conductor de un transporte de dinero contra los que se dirigieron los tiros del trío en uno de sus atracos. Supuestamente Klette estaba al volante del auto utilizado por el grupo.

La tapadera de la autoría colectiva

Para el juicio de Celle se prevén una cincuentena de vistas todo este año. A ese proceso deberá seguir otro, el relacionado con su existencia anterior como miembro de la RAF. Ahí deberá responder por un atentado contra el Deutsche Bank en 1990, contra la embajada de Estados Unidos en Bonn de 1991 y contra una cárcel, en 1993. Son casos menores, como todos los de la ya agónica tercera generación de la RAF. “Es una vergüenza para el Estado de Derecho que se siga sin esclarecer la autoría de los asesinatos del ‘otoño alemán’”, opina el columista del diario conservador ‘Frankfurter Allgemeine Zeitung’, Reinhard Müller. Se refiere a los asesinatos de la etapa más mortífera de la banda terrorista, entre octubre y noviembre de 1977.
Entre las víctimas de la RAF hubo representantes del mundo empresarial, como el fiscal general Siegfried Bubak, el jefe de la patronal Hanns Martin Schleyer y el presidente del Deutsche Bank, Alfred Herrhausen. Algunos siguen sin esclarecerse, debido al ‘código de conducta’ de la banda que consideró como acto colectivo todos sus atentados. La estrategia de Klette consiste en el victimismo y en denunciar como ‘acoso’ la persecución policial de sus 30 años como ‘Claudia’. La policía lanzó contra ellos a ‘cazadores de recompensa’, afirma. Sigue la búsqueda de los dos prófugos del trío al que perteneció, ya ‘jubilada’ de la RAF.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Despistes o descontrol

El historial del atacante de Magdeburgo y las alertas no atendidas pesan sobre las autoridades alemanas



Homenaje a las víctimas del atropello del mercadillo de Magdeburgo / Europa Press/Du Zheyu

Gemma Casadevall

22 DIC 2024 15:10 Actualizada 22 DIC 2024 18:20

La comisión de Interior y el gremio de control del Parlamento alemán se reunirán antes de fin de año para analizar los posibles fallos de seguridad, incluidos los que atañen a los servicios secretos y a las autoridades de Migración, ante el cúmulo de informaciones que apuntan a negligencias o errores en el seguimiento del presunto autor del atentado contra el mercadillo navideño de Magdeburgo. La ministra del Interior, Nancy Faeser, ha asumido el encargo del canciller Olaf Scholz de investigar 'con precisión' el caso de Taleb Al Abdulmohsen, el psiquiatra saudí que el viernes se lanzó con un BMW SUV contra la multitud y mató a cinco personas, cuatro mujeres y un niño de 9 años, además de dejar a unas 200 personas heridas. Actuó supuestamente movido por la islamofobia. Ha quedado detenido, por sospecha de asesinato en cinco casos e intento de asesinato en otras 200. Por el momento lleva la investigación la fiscalía del distrito de Magdeburgo, cuyas competencias no incluyen casos de terrorismo.
Son muchos los indicios que apuntan a fallos flagrantes de seguridad. Según revela el semanario 'Der Spiegel', el sospechoso había amenazado ya en 2013 con atentado al Colegio de Médicos del 'land' de Meckleburgo-Antepomerania, lo que derivó en un proceso y condena por alternación del orden público. Pese a sucesivos episodios en que reveló un carácter agresivo y manías persecutorias, se le concedió asilo en 2016, diez años después de haber llegado al país.
La Oficina Federal para la Migración y los Refugiados de Alemania (BAMF) ha confirmado asimismo que en verano de 2023 recibió una alerta sobre el sospechoso, detenido desde el viernes por el atropello intencionado de Magdeburgo.
"La Oficina recibió un aviso al respecto a través de sus redes sociales a finales del verano del año pasado", ha explicado el organismo en un comunicado oficial.
El organismo trasladó la información a las autoridades pertinentes, según ha explicado a través de un comunicado, donde argumenta que no entra en sus cometidos llevar a cabo investigaciones y recuerda que es el proceder habitual en esos casos.
El presidente de la Oficina Federal de Policía Criminal (BKA), Holger Münch, ha confirmado también que recibieron un aviso sobre el sospechoso procedente de Arabia Saudí en noviembre de 2023 y ha explicado que se abrió una investigación. El aviso, sin embargo, era demasiado "abstracto".
Pese a unas y otras advertencias, Taleb Al Abdulmohsen, quien había adquirido cierta relevancia mediática como activista crítico contra el Islam, estuvo trabajando desde el 2020 y hasta el octubre pasado como psiquiatra en una clínica con delicuentes con adicciones. En los últimos meses estuvo de baja, por razones no concretadas.
A través de redes sociales y un blog había difundido numerosos contenidos claramente islamófobos y mostrado simpatías hacia la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), así como hacia el magnate Elon Musk y destacados agitadores de la extrema derecha británica y estadounidense.
Las supuestas negligencias o fallos se suman a las que se revelaron en el pasado como factores que propiciaron atentados cometidos por refugiados radicalizados en el país, aunque hacia el yihadismo. Este fue el caso de Anis Amri, el tunecino que en 2018 lanzó un camión de alto tonelaje contra un mercadillo navideño de Berlín, donde mató a 12 personas y dejó heridas a unas 70.
La seguridad en los mercadillos se había reforzado tras ese atentado y se redobló de nuevo a raíz del ataque a cuchilladas cometido el pasado verano por un refugiado sirio en una fiesta popular en Solingen, en el oeste del país, o, unos meses antes, por el de afganó que mató a un policía a puñaladas en Mannheim, en el sur.

sábado, 21 de diciembre de 2024

El incómodo fan de Weidel

El atentado de Magdeburgo salpica a la ultraderecha 



Gemma Casadevall

Barcelona 21 DIC 2024 19:36 Actualizada 21 DIC 2024 19:40

La formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) no debería obtener rendimiento político de un atentado cometido por un ciudadano de origen extranjero que fue acogido como refugiado. Taleb Al Abdulmohsen, el médico saudí que el viernes por la noche irrumpió con un coche de alta gama en el mercadillo navideño de Magdeburgo, en el este de Alemania, y dejó cinco muertos y 200 heridos, no era un yihadista. Era ateo, islamófobo, simpatizante de la AfD y convencido, como este partido, de que Alemania ha tratado demasiado bien a los refugiados musulmanes. Destacado activista' por los derechos de saudíes como él, amenazados por el mundo islámico, había adquirido cierta relevancia mediática, tras conceder entrevistas a medios como la BBC o el diario conservador 'Frankfurter Allgemeine'.
La AfD, que ocupa la segunda posición en intención de voto ante las próximas elecciones nacionales, lanzó sus mensajes de "Basta ya" el viernes al saltar las primeras informaciones del atentado. Dirigía su denuncia contra el canciller, el socialdemócrata Olaf Scholz, por no activar deportaciones masivas de inmigrantes irregulares u otros extranjeros, pero también hacia quien puede ser su sucesor, el conservador Friedrich Merz, por considerar que tampoco lo hará, si alcanza el poder. Este sábado la AfD puntualizó que el agresor no era militante de la AfD, pese a sus simpatías hacia el único partido que, a su parece, puede salvar Alemania de una 'islamización'.
El atropello múltiple del mercadillo de Magdeburgo compromete no solo a la AfD, sino también al socialdemócrata Scholz o al bloque conservador de Friedrich Merz, que según los sondeos es el favorito para ganar las elecciones previstas para el 23 de febrero. Una vez más, se han revelado fallos de seguridad. En primer lugar, en los servicios secretos, que no detectaron la peligrosidad de este médico saudí, que ejercía en una unidad de psicoterapias para delincuentes con adicciones de una clínica del 'land' de Sajonia Anhalt.
Había sido reconocido como refugiado en 2016, diez años después de llegar al país y tuvo algunos episodios de alteraciones del orden público en 2013 o más recientes. Sobre todo sorprende que, pese a los múltiples mensajes islamófobos en las redes, su cercanía a la AfD o las advertencias de las autoridades saudíes no estuviera bajo el radar de los servicios de seguridad. Tanto el espionaje de Interior como el seguimiento de las solicitudes de asilo competen tanto al gobierno central de Scholz como al 'land‘, donde gobierna la CDU de Merz.
A esos fallos se unen las sombras sobre los dispositivos de seguridad del mercadillo de Magdeburgo, lo que afecta principalmente al 'land'. Desde 2018, a raíz del atentado del mercadillo berlinés de la Breitscheidplatz, cometido por el tunecino Anis Amri y con un saldo de doce muertos, se reforzó la seguridad sobre estos eventos navideños, que suman en toda Alemania unos 3.500, con unos 160 millones de visitantes anuales. Amri cometió su atentado con un camión de alto tonelaje, que robó a punta de pistola a un transportista polaco.
Las medidas de seguridad se endurecieron este año tras el ataque a cuchilladas cometido el pasado verano en una fiesta popular de Solingen. Su autor fue un refugiado sirio y lo reivindicó el Estado Islámico, lo mismo que el del tunecino Amri. Tanto los ataques yihadistas como el del lobo solitario islamófobo hay un común denominador: fallos o negligencias en el seguimiento de refugiados radicalizados en una u otra dirección.

Navidad en Magdeburgo

Cinco muertos y 200 heridos deja el atentado contra el mercadillo alemán, causado por un saudí islamófobo y ultra



Un agente de policía camina por el mercado de Magdeburgo/ JOHN MACDOUGALL / AFP
 Gemma Casadevall
Barcelona 21 DIC 2024 10:45 

El número de víctimas mortales en el atentado cometido el viernes en el mercadillo navideño de Magdeburgo, una ciudad del este de Alemania, ha subido subió el sábado a cinco, mientras que el de heridos se sitúa en 200, 41 de los cuales de gravedad. Mientras el canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz, y el primer ministro del 'land', el conservador Reiner Haselhoff, expresaban su solidaridad y apoyo a los afectados desde el lugar de la tragedia, la fiscalía y la policía investigaban tanto el trasfondo del ataque como los posibles fallos en los dispositivos de seguridad que lo propiciaron.
La ministra del Interior, Nancy Faeser, parte de la base de que el presunto autor, un médico saudí residente en Alemania desde 2006, actuó movido por la islamofobia. "Podemos confirmar que era islamófobo. El resto es objeto de investigación", afirmó desde Magdeburgo, adonde se trasladó junto al canciller.
"Lo ocurrido debe investigarse con total precisión", aseguró en una breve declaración Scholz. "Nuestra sociedad no debe dejarse arrastran por aquellos que quieren sembrar el odio. El odio no puede dominar nuestra convivencia", añadió Scholz, quien compareció en Magdeburgo acompañado de varios de sus ministros.
Por lo que se sabe hasta ahora, el presunto autor trabajaba como médico en una clínica de Bernburg, una localidad 32.000 habitantes a unos 60 kilómetros de Magdeburgo. En los medios alemanes se han difundido muchas informaciones sobre este hombre, según las cuales había dejado constancia en redes sociales de su islamofobia y de sus simpatías hacia la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y hacia el magnate Elon Musk. Estaba destinado a una unidad de psicoterapia para delincuentes con adicciones, aunque en estos momentos estaba de baja.
Son muchas las incógnitas entorno a este hombre y comprometen a las autoridades. Entre otras, por qué alguien que en 2013 había sido juzgado y condenado por alteración del orden público y amenazas logró el estatus de asilado en 2016, según revela el semanario "Der Spiegel". Un día antes de su atentado, había tenido otra citación judicial por abuso de un sistema de alarma. Aparentemente tenía varios episodios por delitos o desórdenes, nunca relacionados con el radicalismo islámico y no estaba bajo observación de los servicios secretos. Las autoridades saudíes habían advertido a las alemanas de su peligrosidad, según la agencia de noticias dpa, y habían reclamado su extradición a su país de origen.
Son también varias las incógnitas que planean sobre la seguridad del mercadillo de Magdeburgo, que había reforzado sus dispositivos de acuerdo a las órdenes del ministerio del Interior.
El atentado se produjo sobre las 19.00 de la tarde del viernes, según relató a los medios el responsable de seguridad de Magdeburgo, Ronni Krug. El agresor, identificado como Taleb Al Abdulmohsen, irrumpió en el recinto con un auto BMW SUV a través de una de las vías de evacuación previstas para casos de emergencia. Miles de personas estaban en esos momentos concentradas en ese mercadillo navideño, en el corazón de esa ciudad, la capital del 'Land' de Sajonia-Anhalt. Según el sensacionalista diario 'Bild', tras su detención se le hizo un análisis, en el que ha dado positivo de consumo de drogas. Al parecer había planificado su atentado, ya que había pernoctado recientemente en un hotel de la zona, desde donde pudo observar el recinto y las posibles vías de acceso.
Fue detenido tras recorrer unos 400 metros por el interior, a toda velocidad y en zigzag. Como todos los mercadillos navideños de Alemania, el de Magdeburgo está cercado y con bloques de hormigón de seguridad en prevención de ataques, como el que el 18 de diciembre de 2016 cometió el yihadista tunecino Anis Amri en Berlín, que dejó 12 muertos y unos 70 heridos.
La comparecencia del responsable de seguridad Krug, del jefe de la policía, Tom-Oliver Langhals, y del fiscal del distrito Horst Walter Nopens discurrió en un clima bronco por la insistentes preguntas de los medios acerca de las supuestas 'lagunas' de seguridad del recinto y de por qué no se tenía al individuo bajo observación, pese a las advertencias de las autoridades saudíes sobre su peligrosidad y radicalismo.
Según diversos medios alemanes, además de sus mensajes en redes sociales islamófobos y de expresar sus simpatías hacia la AfD, que es la segunda fuerza en ese 'land', había colgado otros contenidos en los que responsabilizaba a la excanciller Angela Merkel de haber favorecido la 'islamización' del país y de Europa, al haber permitido la acogida de hasta un millón de refugiados en la crisis migratoria de 2015. Había adquirido cierta notoriedad mediática y dado entrevistas, incluida la BBC, en las que se presentaba como 'activista' a favor de los saudíes no musulmanes, como él, y amenazados por el islamismo. Según el fiscal Nopens, aparentemente el atacante actuó por "malestar ante la actitud de las autoridades alemanas" hacia los refugiados saudíes en su situación.

Un atentado que sacude la campaña alemana

En su visita este sábado a Magdeburgo, Scholz expresó su agradecimiento a las fuerzas que "con celeridad" acudieron al lugar y elogió la profesionalidad de la policía, que logró detener al agresor y evitó así daños aún más graves. También se mostró agradecido a los múltiples mensajes de solidaridad con Alemania recibidos de socios y aliados. Entre los líderes que han mostrado su consternación por lo ocurrido están el presidente francés, Emmanuel Macron, el del gobierno español, Pedro Sánchez, así como la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen.
La presencia en el mercadillo de Scholz, del Partido Socialdemócrata (SPD), acompañado de varios de sus ministros y del primer ministro regional, Haselhoff, de la conservadora CDU alemana, tenía un claro mensaje de cohesión ante un atentado que sacude Alemania en plena precampaña para las elecciones previstas para el 23 de febrero próximo. Los sondeos colocan en primera posición en intención al bloque conservador de Friedrich Merz, presente asimismo en la delegación de la clase política, junto a Scholz y sus ministros. La segunda fuerza en los sondeos es AfD, cuyo presidente, Tino Chrupalla, acudió asimismo al lugar del atentado. Los socialdemócratas de Scholz están en tercera posición, prácticamente empatados con los Verdes, sus aún socios de coalición, tras hundirse el pasado noviembre el tripartito que completaban los liberales del ministro de Finanzas, Christian Lindner.