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jueves, 17 de octubre de 2024

Esperando de 26.11

El legado de Angela Merkel en Alemania, a examen



La cancillera alemana, Angela Merkel, entre el líder de la CDU Friedrich Merz (izquierda) y el de la CSU Markus Soeder, en un acto en Berlín el pasado 25 de septiembre. / KAY NIETFELD / DPA / AP
Gemma Casadevall, Frankfurt 17 OCT 2024 

Es el libro destinado a marcar el otoño y la navidad editorial alemana. Su lanzamiento será a finales de noviembre, pero ya está abierta la veda a la polémica en torno al legado de la que fue "la mujer más poderosa del mundo", Angela Merkel, cancillera de Alemania durante 16 años, entre 2005 y 2021. 'Freiheit' --'Libertad', en español--, es el título de las memorias escritas por esta política conservadora, crecida en la Alemania comunista y la única mujer que ha alcanzado la Cancillería de esa potencia europea. Lo ha escrito con el apoyo de quien fue su secretaria y asesora desde 1992, Beate Baumann. Su lanzamiento será el 26 de noviembre y se escenificará en el Deutsches Theater de Berlín. Ahí estarán Merkel y su entrevistadora de cabecera mientras ocupó el poder, la periodista de la televisión pública Anne Will. Las entradas para el teatro se agotaron a los 11 minutos de abrirse su venta. Sus editores alemanes, Kipperheuer & Witsch, advierten de que el contingente de acreditaciones para la prensa es muy restringido y recuerdan que el libro saldrá simultáneamente ese mismo día en una treintena de países --en España, editado por RBA--.
'Freiheit. Erinnerungen 1954-2021' --'Libertad. Recuerdos 1954-2021'-- está presente estos días como anuncio editorial en la Feria del Libro de Fránkfurt, la Buchmesse, el mayor escaparate del sector a escala europea. No se espera la presencia de su protagonista, aunque sí estuvo en 2023 en otra Buchmesse, la de Leipzig, en el este de país. "Tuve que superar situaciones políticas que dividían a la sociedad", explicó entonces, preguntada por el libro que recorre su infancia y juventud, sus inicios como científica, su ascenso al poder y su largo liderazgo. No cabe esperar que cargue contra sus rivales internos o externos, porque si algo la caracteriza es su alergia a la "política del insulto". Menos aún revelaciones privadas de los múltiples líderes con los que se codeó, de Barack Obama a los cuatro presidentes franceses con los que convivió --llegó a la cancillería con Jacques Chirac en el Elíseo y dejó el poder con Emmanuel Macron--. Tampoco es probable un 'mea culpa' general en lo que más se la cuestiona, su condescendencia hacia Vladímir Putin o que con su dogma de austeridad llevara a sus socios del sur europeo a la desesperación y precipitara a Alemania hasta su estancamiento actual.

Del ajuste de cuentas al cuestionamiento político

La Buchmesse es estos días escenario de la que se le avecina, en cuanto a críticas o cuestionamiento de su legado. Ahí presentó su libro Eckart Lohse, periodista del prestigioso diario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung', quien a menudo siguió a la cancillera en sus viajes. El título del libro es 'Die Täuschung' --'El Engaño'--, lo que resume el propósito del autor de "desenmascarar" lo que, a su juicio, representó: una cancillera que, con buenas maneras, mantuvo a sus conciudadanos, y especialmente a los del este del país, engañados o adormecidos. Se equivocó con el presidente ruso. En lugar de pararle los pies con la anexión la península ucraniana de Crimea, en 2014, amplificó la dependencia alemana del gas ruso. Y falló al sostener que su país era capaz de acoger al millón largo de refugiados llegados con la crisis migratoria de 2015. Alemania cambió de pronto su imagen de potencia egoísta para aparecer como un país solidario. Pero fue un espejismo, según el autor. Merkel no acompañó su gesto con la debida movilización de recursos. El resultado fue una crispación social que derivó en caldo de cultivo para la ultraderecha.
"Merkel engañó al ciudadano, que a su vez quería ser engañado", resume Lohse. Su libro es "un ajuste de cuentas", en palabras del ministro de Economía, Robert Habeck, miembro de los Verdes que, pese a sus abismos ideológicos, se confiesa "admirador" de Merkel.
El contenido de este libro sorprende por ser Lohse periodista de un medio afín a la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que Merkel presidió durante 18 años. Se relaciona con el cambio de rumbo de esa formación, que del centrismo que representó en la 'era Merkel' ha pasado al abierto derechismo de su actual líder, Friedrich Merz, rival interno histórico de la excancillera.
No es la única crítica que se escucha en la Buchmesse. Sin atisbos de hostilidad personal, la historiadora polaco-estadounidense Anne Applebaum arremetió también contra la decisión de Merkel de ampliar el gasoducto germano-ruso Nord Stream, tras la anexión rusa de Crimea. "Con ello mandó una señal equivocada. Putin se dijo: Ok, Occidente habla de democracia, pero podemos invadir Ucrania". Para Applebaum, quien este domingo recibirá en Frankfurt el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes, es "imperdonable" que Merkel no supiera para entonces qué tipo de estado es la Rusia de Putin
Al margen de las simpatías personales o políticas que despierte Merkel, el cuestionamiento de su legado está en marcha. Lo que probablemente no quitará que sus memorias sean en el libro-regalo por excelencia del otoño-invierno.

miércoles, 16 de octubre de 2024

De Italia a los Casadevall


La Italia de Meloni, saludada como una intrusa en el "territorio de libertades" de la Buchmesse



El ministro italiano de Cultura, Alessandro Giuli, y su homóloga alemana, Claudia Roth, durante la alfombra roja de la Buchmesse, en Frankfurt este 15 de octubre. / Andreas Arnold / AP



Gemma Casadevall
Frankfurt 16 OCT 2024 

Tener a Italia como país invitado en la Buchmesse de Frankfurt, mientras el gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni está enviando en barcos a migrante irregulares a Albania, no iba a ser fácil para la mayor feria del libro de Europa. La Buchmesse es, en definición de su director, Juergen Boos, "un espacio de libertades". Para la ministra alemana de Cultura, Claudia Roth, representa "la defensa de los valores democráticos". Para la presidenta del Gremio de los Libreros y Editores Alemanes, Karin Schmidt-Friderichs, su 76 edición debe servir para renovar "la fe en la fuerza civilizadora de los libros". Todas estas buenas palabras inaugurales de la feria llevaban su mensaje más o menos directo al país invitado, representado por su ministro de Cultura, Alessandro Giuli. Su presencia en la inauguración fue recibida por algunas protestas y abandonos de la sala.

La Buchmesse conoce muchas aperturas salpicadas por protestas. El año anterior, el filósofo esloveno Slavok Zizek provocó abucheos y pataletas, al reclamar este una "reflexión" sobre la situación de los palestinos en Gaza. Alemania, país que respalda incondicionalmente a Israel, estaba bajo la sacudida de la matanza perpetrada unos días antes por Hamás. Que Zizek condenara previamente la "barbarie terrorista" no le sirvió de nada. Su alusión al dolor de los palestinos provocó tumultos, hasta que Boos le apartó del escenario.

Un año después, la controversia viene de la mano Italia. La apertura venía envuelta en la polémica "exclusión" de autores reconocidos como críticos contra el gobierno de Meloni. Entre ellos, Roberto Saviano, un escritor que no se deja amilanar ni por la Mafia. Pero que los responsables del pabellón italiano no le hayan incluido en su delegación oficial ni a él ni otros escritores como Antonio Scurati, que considera a Meloni la "heredera" del dictador Mussolini, no significa que no vayan a estar en la Buchmesse. El PEN Club alemán los ha invitado a un acto el sábado, coorganizado por las dos cadenas de la televisión pública nacional, ARD y ZDF. A modo de aperitivo se ha difundido una carta de protesta suscrita por otros escritores italianos, en contra de esas exclusiones entre la lista del centenar de autores del comisionado del gobierno italiano para la Buchmesse, Mauro Mazza.

El pabellón de Italia es, por lo demás, un espacio consagrado a exhibir brillantez y diseño, otra señal de identidad italiana. La presencia de los libros parece más bien secundaria. "Las democracias liberales están bajo presión en toda Europa", alertó el primer ministro del 'land' de Hesse, el conservador Boris Rhein. Aludía así no solo a la ultraderecha que ya alcanzó el poder de gobiernos europeos, como en la Italia de Meloni, sino también a partidos como Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza en el país anfitrión. Para el concejal del consistorio de Frankfurt Nico Wehnemann, la Buchmesse no debe brindarse a ser "escenario de la propaganda fascista".

De lo global al Eixample barcelonés

La presencia de Italia es solo un aspecto en una Buchmesse con 4.000 expositores y unos 700 actos o debates públicos, entre este miércoles y el próximo domingo. La Inteligencia Artificial como instrumento o cómo peligro será uno de los temas dominantes. La jungla de verdad, sin embargo, no está en los espacios abiertos, sino en su pabellón 6, el de los agentes literarios, donde se negocian licencias futuras.

En el pabellón 5, el destinado a España, se presentan grandes o modestos editores de Brasil, Colombia, Turquía, Francia y España, desde el Grupo Planeta, que exhibe fortaleza en su 75 aniversario, al resto de editoriales españolas habituales en esa feria. La Buchmesse es un enorme escaparate del mundo editorial, pero tiene también su toque familiar. Se puede aprovechar la visita para recorrer literariamente otros continentes. O quedarse en expositores institucionales, como el de Catalan Arts Books, cuyo suelo recrea las típicas baldosas del Eixample barcelonés. Sirve de ocasión para recordar que la ciudad tiene 1500 fachadas esgrafiadas, entre edificios de viviendas y palacios. En sus estantes hay libros como 'Darrera les persianes', sobre la historia de las lesbianas en la capital catalana, junto a otros como la 'Barcelona esgrafiada', del diseñador Lluís Durán y con prólogo del arquitecto Joan Casadevall, sobre otro tipo de diversidad barcelonesa, la arquitectónica.

viernes, 4 de marzo de 2016

Marinita

Las fosas comunes del franquismo, a través del debut literario alemán "Esperanza"

Gemma Casadevall
Marina Caba Rall
Berlín, 4 mar (EFE).- Las fosas comunes y la represión franquista llegaron hoy a las librerías de Alemania a través de "Esperanza", la ópera prima de la cineasta germano-española Marina Caba Rall y editada por Klaus Wagenbach, un referente entre los descubridores de nuevos talentos. 
"Esperanza es el nombre de mi protagonista y también la expresión del anhelo de que España afronte a escala oficial su historia", explicó en entrevista a Efe Caba Rall, nacida en Madrid en 1964 y residente en Alemania desde los diez años. 
Su historia iba a ser una película, tejida sobre un caso con el que se topó mientras rodaba el documental "Treinta años de paso" (1998), basado en ocho españoles que emigraron en los 60 a Alemania y evocaban cómo era la España que dejaron atrás. 
Ahí la sacudió la historia de una mujer, emigrada a Canadá, que de pronto descubrió que el hijo no reconocido que dejó, al abandonar España, estaba buscándola para conocerla. 
Escribió el guion, encontró financiación en Alemania, pero no en España -"coincidió con el peor momento de la crisis", explicó-. Decidió convertir su película en la novela que hoy llegó a las librerías alemanas y que el próximo 20 de marzo será presentada en la Feria del Libro de Leipzig (este del país). 
Su Esperanza no es esa emigrante en Canadá, "sino un personaje ficticio", residente en Berlín como la misma Caba Rall, que a punto de jubilarse y creyendo tener su vida en orden -felizmente casada con un alemán y madre de dos hijos-, se ve confrontada con la vida y el hijo que dejó atrás, en un pueblo cercano a Cáceres. 
"Reaparece el hijo del que nunca contó nada a nadie y también el personaje del tío Ramón. Uno de tantos republicanos que se echaron al monte tras la guerra civil y uno de los últimos ejecutados por el franquismo, ya en los 50", explicó la autora. 
Podría ser cualquiera de los 1.567 republicanos muertos por la represión franquista en Extremadura. O también una de las 284 víctimas cuyos cuerpos se localizaron en los últimos años en esa comunidad autónoma, dentro del Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica. 
La novela discurre entre Berlín y Cáceres, lugar de origen del abuelo de la autora, un republicano que fue condenado a muerte por el franquismo -aunque finalmente no ejecutado, precisa-. 
Décadas después de dejar su vida y su pueblo cacereño, Esperanza vuelve al lugar que apenas pisó nunca más con la tarea de localizar un cuerpo del tío ejecutado junto a tres encinas para exhumarlo. 
Es una empresa traumática, en lo privado, y compleja, a la práctica, dificultada por lo que Caba Rall califica de "déficit español" para la superación del pasado. 
"A escala oficial Alemania hizo mejor sus deberes que España, en lo que a la memoria histórica se refiere. Pero en España se ha hecho mejor que aquí en lo de hablarlo entre nosotros, reconciliarnos", opina la cineasta y escritora. 
La trama discurre entre el relato de Esperanza y el de su hija Karla, más el de Juan, el hijo abandonado. Se salta del pasado al presente, en una narrativa hecha de frases cortas, una historia donde algunos lazos no son los que aparentan y cuya raíz acabará siendo más terrible aún de lo que se apuntó. 
Caba Rall, hija y nieta de escritores -Rubén Caba, su padre, y Pedro Caba, su abuelo- optó por el alemán para escribir su novela, aunque le hubiera gustado alternarlo con el español -"mis dos idiomas de uso diario y los de mi personaje", indicó-, lo que desde el punto de vista editorial habría sido impracticable. 
Encontró en Klaus Wagenbach -editorial que desde 2002 dirige Susanne Schüssler, la esposa del editor, ya retirado- el apoyo que precisaba para su novela, del mismo modo que ahora espera dar en España con quien la edite traducida al español. 
No se plantea de momento tratar de recuperar el proyecto original de hacer una película, sino que se dice feliz con el libro, su debut literario. Una novela, por lo demás, muy visual, lo que de alguna manera remite de regreso al ámbito cinematográfico. EFE 
gc/agf 
(foto)

jueves, 7 de enero de 2016

En cualquier estantería

Edició crítica del ‘Mein Kampf'

Un Hitler de regal

 




“No hi veig la notícia ni la necessitat. Jo he tingut el meu Mein Kampf des de sempre al prestatge de la llibreria de casa. Mai no ha estat prohibit, ningú no em va demanar mai que el retirés, ni els aliats durant l'ocupació. Tampoc cap dels meus fills no ha tingut mai cap interès a llegir-lo”, explica Ingrid Pescher, de 89 anys, veïna d'Oberhausen-Könighardt, un de tants extraradis de Rin del Nord. Acaba d'escoltar al Tageschau –l'informatiu de la televisió pública Ard– la notícia de la reedició de l'ideari d'Adolf Hitler, per primer cop en 70 anys. I també la recomanació de la ministra de Cultura, Johanna Wanka, que es llegeixi a les escoles. L'objectiu és que els nois d'avui no perdin de vista la monstruositat del pensament nazi i com aquella ideologia es va plasmar en la maquinària que va fer possible l'Holocaust.
“Tots en teníemun a casa. Després de la guerra el vam amagar o hi vam conviure sense problemes”
Es tracta d'una edició comentada, que multiplica per dos les 800 pàgines de l'original, ja que cada plana del text del Führer va acompanyada d'una altra, contextualitzadora, amb un total de 3.500 comentaris. “Un altre absurd: el lector que ho vulgui saltarà el comentari. O s'avorrirà de llegir”, sentencia Pescher, que presumeix de devorar tota mena de llibres i es considera una lectora intel·ligent.
La reedició comentada del Mein Kampf surt a la venda demà a Alemanya, coincidint amb la fi del bloqueig que durant els darrers 70 anys ha imposat el land de Baviera al text. Un equip d'experts de l'Institut d'Història Contemporània (IfZ) de Munic s'ha encarregat de preparar-ne els comentaris, tasca que els ha ocupat sis anys i que vol explicar la monstruositat de l'ideari nazi a les generacions actuals.
“A l'època nazi tots en teníem un al prestatge. Alguns el van amagar, per por, després de la guerra. D'altres hi hem conviscut sense problemes”, continua aquesta ciutadana alemanya, que no recorda qui el va comprar, a casa seva, o si potser el van rebre de regal. “Era un obsequi habitual”, diu. Els nou milions d'exemplars que es van vendre des de l'arribada de Hitler al poder, el 1933, fins a la capitulació del Tercer Reich continuen repartits entre prestatges com el seu, més o menys a la vista, o han estat adquirits per camins diversos per vells nazis nostàlgics o neonazis d'arreu del món. Qui s'entreté a buscar-ne un exemplar, amb la finalitat que sigui, en pot trobar sense grans entrebancs a llibreries de vell i també és relativament fàcil baixar-se'l per Internet. Una mica de raó sembla tenir aquesta ciutadana alemanya en estranyar-se de la notícia. La nova edició, amb una tirada de menys de 4.000 exemplars, es posarà a la venda per 59 euros. Està destinada a ser una mena de sensació de la temporada, tot i que la intenció de l'IfZ –l'editorial del llibre– no és convertir-la en un best-seller, explica Christian Hartmann, historiador i director de l'equip d'experts de la institució.“És una obra nascuda del fracàs, escrita des de la presó per un Hitler a qui havien desmantellat el seu primer intent colpista, a Munic”, continua. Des de la seva cel·la de la penitenciaria de Landsberg, a Baviera, va escriure un pamflet en què deixa clars quins són els enemics que cal eliminar –els jueus i els comunistes–, quina és la seva ambició política –guanyar per a Alemanya Lebensraum, espai vital– i també la disposició a envair Europa. La primera edició, el 1926, es va vendre amb comptagotes. Ni tan sols l'impacte posterior del Partit Nacional Socialista va anar acompanyat d'un gran èxit editorial. Fins que l'ideari nazi no va esdevenir una mena de doctrina d'Estat, a partir de 1933, no va arribar de manera massiva als prestatges dels alemanys, fossin o no militants convençuts.
Drets de Baviera
El desbloqueig de la reedició és fruit de les lleis alemanyes sobre els drets d'autor. Hitler es va suïcidar el 30 d'abril del 1945 al seu búnquer de Berlín. No tenia fills ni altres hereus legals, de manera que el dipositari d'aquests drets va ser, per decisió dels aliats, Baviera. En 70 anys, els governs del land van optar per mantenir la prohibició de reeditar el Mein Kampf. Ara s'ha decidit que qualsevol reedició ha d'anar acompanyada de comentaris que el contextualitzin. Un cop aixecat el bloqueig, Alemanya vol assegurar-se que les seves llibreries no es convertiran en aparell difusor d'objectes de culte neonazis. Alemanya és una democràcia madura on, a diferència d'altres països europeus, la ultradreta no hi ha fet peu com a formació parlamentària a escala federal. No ha entrat al Bundestag, cosa que no vol dir que no hi hagi un teixit propici a aquesta ideologia, com ho demostren les més de 200 camaraderies locals repartides pel país.
“Hitler recollia en el seu llibre part del pensament antisemita i nacionalista de l'època i l'enfocava des d'una perspectiva ordenada, criminal i perversa”, advertia Hartmann en una trobada amb corresponsals estrangers. Ni la democràcia més ben blindada contra la ultradreta pot permetre's jugar amb aquestes teories. Menys encara al país d'on va partir l'Holocaust. Una cosa és no retirar del prestatge el Mein Kampf original que ningú no recorda –o no vol recordar– d'on va treure. L'altra, convertir-lo en regal, a l'aparador d'una llibreria.

martes, 14 de abril de 2015

Mann, Brandt, Grass, a la vuelta de la esquina



"Los poetas no mueren": Lübeck se despide de su tercer Nobel

Gemma Casadevall

Lübeck (Alemania), 14 abr (EFE).- Lübeck, la ciudad donde ayer murió Günter Grass, encajaba hoy con sencillez el adiós a uno de sus convecinos más ilustres, el "tercer ciudadano Nobel" que despide esa tranquila localidad del norte de Alemania, tras el escritor Thomas Mann y el excanciller Willy Brandt.
"Tote Dichter sterben nicht" -"Los poetas muertos no mueren", en traducción literal- era una de las dedicatorias plasmadas en el libro de condolencias de la Günter Grass Haus, una suerte de casa museo abierta en vida del escritor en esa ciudad hanseática.

Un par de velas prendidas ante la puerta, más algunas flores, recordaban ante el edificio de la Glockengiesserstrasse al Nobel de Literatura 1999, considerado el escritor actual más universal en lengua alemana e intelectual incómodo, que se tomó como un deber el incidir en todo debate político, social o literario.
Ahí solía recibir el escritor a los medios, para evitar el revuelo en su domicilio privado de Behlendorf, un pueblecito a las afueras de Lübeck. Ahí expuso también algunos de sus dibujos, leyó sus poemas y presentó algunos de sus libros.
Es una dirección más del casco antiguo de la ciudad, a la vuelta de la esquina de la Willy Brandt Haus, la casa museo que recuerda al que fue canciller socialdemócrata de Alemania, entre 1969 y 1974, nacido en Lübeck y Premio Nobel de la Paz en 1971.
De Brandt fue Grass un entusiasta compañero en campañas electorales, actividad que nunca dejó completamente de lado, pese a algunas fases de distanciamiento de las filas socialdemócratas, a las que por encima de los disensos siempre acababa alentando.
El centro de Lübeck recuerda a Grass y Brandt, como conserva asimismo el espíritu de Thomas Mann, Nobel de Literatura en 1929, cuya obra "Die Buddenbrooks" es un monumento literario a la ciudad.
Lübeck perdió el lunes a su "tercer" Nobel, el escritor nacido en Gdanks (Polonia) pero que adoptó como residencia esa ciudad alemana, en una especie de hermandad con Brandt y Mann.
El fallecimiento de Grass coincidió con una las raras ocasiones en que la ciudad no estaba sumida en la tranquilidad que la caracteriza, sino en pleno revuelo político y policial.
La casa Brandt, como la de Grass, quedaban en la zona acordonada por la policía, por celebrarse en la ciudad la reunión de ministros de Exteriores del G7, preámbulo de la cumbre de los líderes de las siete potencias -EEUU, Alemania, Italia, Francia, Japón, Canadá y Reino Unido- que se celebrará en Baviera el próximo junio.
El ministro alemán y anfitrión de la reunión, Frank-Walter Steinmeier, otro socialdemócrata, buscó la forma de acercarse a firmar en el libro de condolencias de Grass, para pasar luego a la casa de Brandt y asistir a un debate con estudiantes de la ciudad.
Ambas casas-museo se comunican por el interior, a modo de reflejo del diálogo en que se mantuvieron Brandt y Grass.
"Una ciudad con tres Nobel no debería perder la calma por la llegada siete ministros. Pero sí, hay cierto aire de estado de excepción", bromeaba Marc Langentepe, portavoz del ayuntamiento, ante el operativo desplegado -3.500 policías- ante la cita entre los titulares de Exteriores.
"Disculpen las molestias: pasado mañana esto volverá a ser como siempre", comentó Steinmeier, acercándose a una mujer, con su hijo en brazos, ambos aguardando detrás del cordón policial a que terminase la visita ministerial.
El Ayuntamiento y la Casa Günter Grass preparan para principios de mayo la ceremonia de despedida a su ilustre ciudadano, de acuerdo a la tradición alemana de celebrar estas ceremonias -sean públicas o privadas- varias semanas después de un fallecimiento.
"Estamos buscando la fecha adecuada con la familia, porque van a ser varios los lugares de Alemania y formatos en que se le despida", indicó el director de la Casa Günter Grass, Jörg-Philipp Thomsa.
El lugar elegido será el teatro de la ciudad, al que se espera acuda el director Volker Schlöndorff, quien llevó al cine "El tambor de hojalata", la novela que catapultó a Grass a escala internacional, en 1959, y le dio un Oscar al cineasta, veinte años después. EFE
gc

sábado, 3 de agosto de 2013

Post Bayreuth

Jean Paul, el alemàn afrancesado


Gemma Casadevall

Berlín, 3 ago (EFE).- La ciudad de Bayreuth evoca la figura de Jean Paul, el clásico alemán que afrancesó su nombre por afinidad a Jean-Jacques Rousseau y autor de lúcidas frases como "un rostro sin arrugas es un pliego de papel en el que no hay nada escrito". 
A caballo del filón turístico que es el bicentenario del nacimiento de Richard Wagner, la celebridad más identificada con esa localidad bávara, se fundó en Bayreuth la Sociedad Jean Paul-2013, impulsora de la recuperación de la obra de este escritor y filósofo del romanticismo alemán. 
"Es bueno recordar que no solo se celebran los 200 años de Wagner, sino también los 250 de un visionario llamado Johann Paul Friedrich, uno de nuestros grandes clásicos, más conocido como Jean Paul", explicó a Efe Katharina Ströhl, portavoz de la iniciativa. 
A esa tarea se consagra tanto la exposición extraordinaria del Museo Jean Paul, que muestra parte de la biblioteca atesorada por este autor a su paso por la cuna del clasicismo alemán, Weimar, así como por Berlín, además de documentos, cartas y obra escrita. 
En directa vecindad con el Museo Franz Listz y frente a la Casa Wahnfried, la antigua residencia de los Wagner en Bayreuth, la exposición repasa el legado de Jean Paul y la lucidez de su pensamiento filosófico, entre textos humorísticos y aforismos. 
Del llamado triángulo museístico de Bayreuth parte un recorrido por el espléndido parque ciudadano, con carteles que reproducen algunas frases y fragmentos de la obra de Jean Paul, hasta llegar al palacio Eremitage, en las afueras de la ciudad. 
En medio quedan estaciones intermedias en plácidas cervecerías al aire libre, donde periódicamente tienen lugar lecturas poéticas. 
Algo más alejada, pero también en la región, queda Wunsiedel, la ciudad donde nació -21 de marzo de 1763- este hijo de un pastor protestante al que su padre envió a estudiar Teología y que rompió con el dictado para abrazar el ideario romántico revolucionario de Rousseau. 
El Museo Franz Liszt, suegro y promotor de Wagner, está algo eclipsado en medio de la oferta cultural de Bayreuth, diez años después de su apertura, mientras que la Casa Wahnfried es un paisaje de grúas y excavadoras, en plenas obras de ampliación del edificio. 
El compositor y pianista austro-húngaro, padre de Cosima Wagner, apenas recibe visitantes; el Museo Wagner, que sí tendría su avalancha de turistas en este bicentenario, está en obras, lo que indirectamente es una bendición para la Sociedad Jean Paul. 
En Bayreuth se instaló el escritor en 1804, años después de publicar su "Lob der Dummheit" -"Elogio de la necedad"-, la sátira "Grönländische Prozesse" -"Procesos de Groenlandia"- y "Auswahl aus des Teufels Papieren" -"Selección de los papeles del diablo". 
Ahí llegó tras los años algo tormentosos de Weimar, donde confraternizó con Hegel y se enemistó con Goethe y Schiller. 
El parque junto a su museo y los correspondientes a Liszt y Wagner recoge en carteles algunas de sus frases célebres, como la mencionada, o la que sentencia que "la memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados". 
A través de estos testimonios se rinde homenaje a un clásico algo atípico en el panorama alemán, que llegó a ser muy popular en su época -lo que no le evitó pasar penalidades para malvivir de la literatura- y autor de unos aforismos que la historia convirtió en visionarios. 
Entre éstos últimos está la frase escrita en 1813, alusiva a E.T.A. Hoffmann, pero en la que vaticina el surgimiento de una ópera que, además de poesía, exhale contenido. 
Ese 1813 nació Wagner, en Leipzig. El parque de Bayreuth la recoge en sus carteles, como una invitación a enlazar el 250 aniversario del escritor afrancesado con el bicentenario del genio universal y compositor del "Anillo del Nibelungo". EFE 
gc/ps 
(vídeo)

domingo, 14 de octubre de 2012

Grass reincide

Gemma Casadevall

Günter Grass, Jahrgang 1927, in seinem Haus in Lübeck
Berlín, 14 oct (EFE).- El escritor Günter Grass salpicó hoy con nuevas críticas a Israel, país al que calificó de "potencia atómica sin control", los agasajos preparados con ocasión del 85 cumpleaños del Premio Nobel de Literatura de 1999, el más relevante autor vivo en lengua alemana.
"Israel es una potencia atómica fuera de todo control. Todas las resoluciones en su contra por parte de la ONU fueron ignoradas", sostuvo el poeta y autor de "El tambor de hojalata", en declaraciones hoy a un programa cultural de la radio pública NDR.
Israel "es una potencia ocupante que practica desde hace años el robo de tierras y la expulsión de aquellos a quienes considera ciudadanos de segunda clase", prosiguió Grass, para quien el país "ha evolucionado para mal" y afirmar que vive "momentos de racismo".
Por encima de esas críticas, Grass se definió como "un amigo de Israel", lo que implica "el derecho y hasta la obligación a la crítica", puesto que, según argumentó a la citada emisora, "negarse a ello es, para mí, una nueva forma de antisemitismo".
Grass reincidió así en los ataques a Israel contenidos en el poema publicado el pasado abril bajo el título "Was gesagt werden muss" ("Lo que hay que decir"), en que arremetía contra un posible "ataque preventivo" contra Irán y acusaba a Israel de poner en peligro la frágil paz mundial.
Entre las cuestiones que, a su juicio, había "que decir", y que él mismo se había "prohibido nombrar" hasta entonces, estaba la condena al supuesto "derecho a un ataque preventivo que podría exterminar al pueblo iraní".
El texto fue publicado simultáneamente en varios grandes medios europeos, causó estupor en Alemania -país donde, por razones históricas, se observa máxima cautela ante toda crítica a ese país- y le valió la consideración de "persona non grata" en Israel.
El poema alimentaba "las llamas del odio contra Israel, apuntó entonces el ministro del Interior, Eli Yishai, quien recordó que Grass vistió el uniforme de las SS en el nazismo -en alusión a la confesión tardía, de 2006, del propio escritor de haber servido en las Waffen-SS a los 17 años.
Grass no se retractó de esa poema, aunque sí matizó que las críticas no se dirigían al Estado de Israel, sino del "actual gobierno de la potencia atómica de Israel".
El 29 de septiembre último, el escritor volvió a incidir en la polémica con la publicación de otro poemario en el que alababa al técnico israelí Mordejai Vanunu, quien desveló secretos militares atómicos de su país y pasó por ello 18 años en la cárcel.
El libro, titulado "Eintagsfliegen" -traducible en su sentido literal por "Mosca de un día" o "Flor de un día"-, contiene un poema dedicado a Vanunu, al que calificaba de héroe de nuestros días.
Vanunu difundió en 1986 desde el extranjero los secretos del programa atómico de su país, tras lo cual fue secuestrado en Roma por el servicio secreto israelí, Mosad, y juzgado en su país.
A dos días de su 85 cumpleaños, Grass demostró hoy que ni la edad ni las celebraciones amainan su ánimo de seguir siendo un autor polémico.
Justamente este domingo se celebró por anticipado el aniversario de su nacimiento -el 16 de octubre de 1927 en Gdansk, la actual Polonia-, con la reapertura de la Casa Günter Grass en Lübeck, la ciudad del litoral alemán donde vive el autor.
Para el primer ministro del "Land", Schleswig-Holstein, el socialdemócrata Torsten Albig, Grass es el escritor vivo en lengua alemán de mayor relevancia a escala internacional y representa el "espíritu de combate intelectual", que no cede a controversias.
Tras la apertura para los medios, la tarde del domingo, se había programado una fiesta con abundante presencia de sus amigos, del ámbito político e intelectual, desde el excanciller socialdemócrata Gerhard Schröder -en el poder de 1998 a 2005- a gente de la farándula.
La Günter-Gras Haus, en cuya remodelación como museo se han invertido 200.000 euros, tiene una superficie expositora de 240 metros cuadrados y quedará abierta al público este lunes.
Se trata de una casa museo, centrada en la obra, más que en la personalidad del escritor, por explícito deseo de este. EFE
gc/mcm

jueves, 26 de julio de 2012

Bayreuth y la tía de América



Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 26 jul (EFE).- Coincidiendo con el Festival Richard Wagner, la ciudad de Bayreuth (Baviera) descubre estos días a "tía Friedlind", el rostro digno entre la convulsa saga de mujeres emparentadas con el compositor, que optó por emigrar mientras el resto de la familia servía al nazismo.
"Friedlind Wagner, la nieta rebelde de Richard Wagner", se titula el libro presentado en esa ciudad bávara, escrita por Eva Rieger y respaldada por tres sobrinas de la biografiada, Iris, Daphne y Nike, esta última considerada la "disidente" oficial de la familia.
"Fue nuestra tía de América, la que contaba cosas distintas, nada que ver con nuestro pequeño mundo provinciano bávaro", resumió a Efe Daphne Wagner.
"En toda familia tiene que haber de todo. Incluida alguna persona sensata", comentaba Rieger, en medio del destacamento de sobrinas que apoya la promoción del libro.
Rieger, autora de varios títulos relacionados con los Wagner, recupera la figura de una mujer poco conocida del árbol genealógico del compositor, rico en caracteres femeninos de señoras intrigantes en el mejor estilo de culebrón televisivo.
"Tía Friedlind podría haber sido como cualquier otra Wagner. Pero se apartó de lo que a veces llaman irresistible fascinación por el monstruo", añadía la autora, que adopta como propio el término tía, para su biografiada, a pesar de que el título del libro la señale como nieta del genio.
Ni dominante, como Cossima -la segunda esposa del compositor- ni ferviente adoradora de Hitler, como Winifred, la nuera inglesa de Wagner, que resultó más fiel al Führer que cualquier nazi alemán.
El libro arranca de la rivalidad madre-hija -entre Winifred y Friedelind-, tal vez el detonante de su posterior rechazo al nazismo. Es decir, la determinación a no ser como su madre.
Winifred enviudó de Siegfried Wagner con cuatro hijos, de los cuales Friedelind era la mayor. La biografiada creció, como sus hermanos Wieland y Wolfgang entre los jardines de la Verde Colina de Bayreuth y, como ellos, dio trato de "casi tío" a Hitler, los años en que su madre dirigió el festival -de 1931 a 1944-.
Un viaje a Inglaterra le abrió los ojos. En el país natal de su madre escribió artículos para la prensa británica críticos hacia el Tercer Reich, lo que procediendo "de una Wagner" era un hito.
Se exilió, vivió en Estados Unidos y en Inglaterra y no regresó a Bayreuth hasta los años cincuenta. Para entonces, el Bayreuth refundado estaba bajo las riendas de sus dos hermanos y, a la muerte de Wieland, quedaron en solitario para Wolfgang.
"Friedelind nunca se reconcilió del todo con los suyos. Prefirió ser la tía de América para sus sobrinas", apunta la autora.
Eso fue, al menos, para Nike, Daphne e Iris, las tres hijas de Wieland. Otras dos sobrinas, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, hijas de Wolfgang, no tienen tiempo estos días para dedicarse a la promoción del libro.
Las hijas del patriarca, y biznietas del compositor, se deben a su cometido como codirectoras del festival, gestión que heredaron de su padre, como solución salomónica tras una larga guerra de sucesión, en que la gran derrotada fue su prime Nike. Otro capítulo con formato de culebrón en la saga de las Wagner. EFE
gc/ps

domingo, 29 de abril de 2012

Quién teme al Mein Kampf

 

El poder del ‘Mein Kampf'


L'ideari de Hitler tornarà als prestatges alemanys el 2015 després de 70 anys de bloqueig

 

Baviera vol frenar les “edicions devotes” amb una versió comentada per historiadors i supervivents de l'Holocaust

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Al Mein Kampf d'Adolf Hitler també se li reconeixen drets a la propietat intel·lectual. L'ideari escrit a la presó, el 1924, quan hi complia condemna per un intent de cop d'estat contra la República de Weimar, és a punt de sortir al mercat lliure a Alemanya després de setanta anys de bloqueig. Des del 1945, quan els aliats van deixar-lo sota la custòdia de l'estat de Baviera, el Mein Kampf només ha circulat clandestinament entre col·leccionistes, ultradretans, algun estudiós autoritzat o les famílies que en guarden un exemplar autèntic del pare, l'avi o la tieta.
Les restriccions estan a punt d'expirar tan bon punt acabi el dret al bloqueig tutelar de Baviera: el 2015. Tres anys abans que això passi, les autoritats bavareses van anunciar la decisió d'avançar-se a “edicions devotes”, amb la publicació del pamflet, comentat i acompanyat de tota mena de documents (d'historiadors o supervivents de l'Holocaust) per evitar simplificacions o glorificacions. “El Mein Kampf a les escoles”, van afanyar-se a difondre mitjans alemanys, com ara Der Spiegel. Si Baviera no pot mantenir el bloqueig, en contrarestarà els efectes amb una edició controlada. No perquè temi una resurrecció de la fal·lera antisemita i exterminadora de l'ideari, sinó per impedir-ne manipulacions.

Fins a quin punt això serà possible, amb una edició comentada o sense, és dubtós. Hi ha altres projectes editorials seriosos preparats per treure edicions pròpies en alemany o anglès. A més, el Consell Central dels Jueus alemanys recordava aquests dies que, qui el vol, ja el té.
No és difícil baixar-se'l d'internet ja que el llibre no està prohibit arreu del món i circula sense problemes a Escandinàvia i als EUA, per exemple. Qui el vol en paper, també el troba a llibreries de vell, si el sap buscar. Fins i tot a les botigues filonazis escampades per molts països dits civilitzats.
Publicar-lo a Alemanya té, però, una altra dimensió. Sobretot si es perfila el perill que acabi a la llista de supervendes com el llibre islamòfob Deutschland schafft sich ab (Alemanya es descompon), del polític socialdemòcrata Thilo Sarrazin, que ha estat rècord absolut de vendes en l'última dècada.
Lectura obligatòria
Baviera ho vol impedir amb aquesta estratègia postbloqueig. Del Mein Kampf se'n van arribar a vendre, entre el 1925 i el 1945, uns 9,8 milions d'exemplars. És clar que a partir del 1933, amb l'ascens de Hitler al poder, era una lectura obligatòria per a qui volgués mostrar afinitat amb una dictadura ferotge que enviava al camp de concentració qualsevol que considerés poc devot.
L'Alemanya d'avui està més ben vacunada contra l'ascens de la ultradreta que Escandinàvia, Holanda o França, si més no si es tradueix en escons al parlament. Això no treu que la idea de veure en una llibreria alemanya la foto de Hitler en un exemplar del Mein Kampf faci posar els pèls de punta.
Darrera actualització ( Diumenge, 29 d'abril del 2012 02:00 )

lunes, 9 de abril de 2012

Populismo israelí


La dura reacción de Israel contra Grass invierte el debate a favor del poeta

Gemma Casadevall

Berlín, 9 abr (EFE).- La dura reacción de Israel contra el escritor alemán Günter Grass, al declararlo persona "non grata" por un poema en que criticaba el potencial atómico de ese país, invirtió el debate a favor ahora del literato, que recibió apoyos de personalidades israelíes y también del espectro político germano.
La decisión del ministro del Interior israelí, Eli Yishai, de prohibir al Premio Nobel de Literatura 1999 la entrada en Israel es "populista", afirmó el exembajador israelí en Alemania Avi Primor, mientras su compatriota e historiador Tom Segev calificó la reacción de "histérica".
"Creo que el ministro del Interior (israelí) no sabe nada de Alemania. Simplemente actúa de cara a la política interna, lo que no considero correcto", sostuvo el exembajador, en declaraciones a la primera cadena de la televisión pública alemana ARD.

Grass no es de ningún modo "un antisemita", prosiguió el diplomático, quien sí advirtió que el escritor incurrió en el "ridículo", al afirmar que Israel pretende aniquilar Irán.
"Sé de lo que hablo", sostuvo Primor, quien estuvo destinado en Berlín entre 1993 y 1999 y goza de gran prestigio en Alemania en cuanto a opinión autorizada en las relaciones bilaterales.
Primor dijo que la preocupación de su país por el programa atómico iraní es "justificado", visto que tanto el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, como el ayatolá Ali Jamenei hablan sin tapujos de "exterminar" Israel.
En términos parecidos se pronunció en la edición digital de "Der Spiegel" el historiador Segev, para quien el ministro del Interior de su país ha estado "pésimo" y hasta "cínico", al calificar de antisemita a Grass y relacionar el poema del escritor con el hecho de haber "vestido el uniforme de las SS".
Según el historiador, el propósito del ministro es "asegurarse el futuro político", con proclamas populistas orientadas a un sector determinado del electorado israelí.
Grass, de 84 años, reconoció en 2005 haber estado, a los 17 y durante unos nueve meses, sirviendo en las Waffen-SS, una confesión tardía que en ese momento desató ya un gran revuelo.
El escritor, un referente moral para muchos de sus compatriotas, se ha caracterizado en buena parte de su carrera como voz de la consciencia frente al pasado nazi de políticos e intelectuales.
El escándalo de entonces no llegó, sin embargo, al nivel de controversia desatada con el poema "Was gesagt werden muss" ("Lo que hay que decir") y difundido el pasado miércoles simultáneamente por el diario alemán "Süddeutsche Zeitung" y otros grandes rotativos internacionales, entre ellos el español "El País".
Grass afirmaba que el programa atómico de Israel es un peligro para la "de por sí frágil paz mundial" y acusó a ese Estado de plantearse un ataque a Irán que podría aniquilar a su población.
El escritor rompió así un tabú en la tradicional cautela de Alemania que, por razones de responsabilidad histórica, evita cualquier crítica a Israel.
La clase política alemana reaccionó con estupor y condena casi unánime en lo que respecta a las formaciones parlamentarias, con excepción de La Izquierda, que defendió la posición de Grass y la legitimidad de la crítica al Gobierno de Israel.
Ante la virulencia de las reacciones, Grass matizó que sus críticas se dirigen contra la política del actual Ejecutivo israelí.
Desde el ámbito literario, el crítico más influyente del país, Marcel Reich-Ranicki, superviviente del gueto de Varsovia, calificó abiertamente de "repugnante" el poema de Grass.
A la decisión del ministro israelí siguieron ahora las primeras muestras de apoyo a Grass del Partido Socialdemócrata (SPD) -en el que el escritor militó durante décadas e incluso participó en campañas electorales, en tiempos de Willy Brandt y, luego, de Gerhard Schröder-.
"La reacción del Gobierno israelí es desmesurada e injustificada, dado el tema", dijo el portavoz de Exteriores del SPD, Rolg Mützenich.
Por parte de los Verdes, el secretario de organización de su grupo parlamentario, Volker Beck, calificó la decisión de "poco inteligente y nada soberana".
El ministerio alemán de Exteriores, cuyo titular, Guido Westerwelle, se sumó estos días a las críticas a Grass, no ha comentado la decisión de prohibirle la entrada en Israel. EFE
gc/jac

miércoles, 4 de abril de 2012

Grandioso Günter



Grass rompe el "silencio alemán" y arremete contra el plan atómico de Israel

Gemma Casadevall

Berlín, 4 abr (EFE).- El Premio Nobel de Literatura Günter Grass rompió hoy la ley no escrita en Alemania de evitar criticar a Israel y arremetió contra un posible "ataque preventivo" contra Irán, a través de un poema que encendió las iras de la comunidad judía y el rechazo de la clase política del país.
Grass, de 84 años y con rango de instancia moral en Alemania, recurrió al arma que mejor domina, la escritura, para denunciar el programa atómico de Israel con un texto titulado "Was gesagt werden muss" ("Lo que hay que decir"), publicado simultáneamente por varios grandes diarios en todo el mundo.
Entre esas cuestiones que "hay que decir", y que él mismo se había "prohibido nombrar" hasta ahora está la condena al supuesto "derecho a un ataque preventivo que podría exterminar al pueblo iraní".
También que el "creciente potencial nuclear" de Israel es un "peligro a la de por sí frágil paz mundial", que se mantiene "fuera de control" e "inaccesible a toda inspección".
Las críticas de Grass van de lo general a lo concreto, con la alusión al próximo suministro de un submarino de fabricación alemana a Israel -el sexto-, desoyendo las denuncias de ONG internacionales de que es susceptible de ser equipado con cabezas nucleares.
Si hasta ahora calló, prosigue Grass, fue por sentirse bajo el "estigma imborrable" que afecta a los alemanes -en alusión a la responsabilidad histórica del país del Holocausto frente a Israel-.
La "hipocresía de Occidente" le hace ahora romper con ese silencio, mantenido todo este tiempo por una especie de autocensura o la coacción que supone temer verse etiquetado de antisemita.
Grass, quien en 2006 levantó ampollas con su confesión tardía de haber estado en las SS a los 17 años, tras décadas de haber sacado los colores a los políticos o intelectuales con pasado nazi, se revalidó ahora como autor al que no intimida el escándalo.
Su poema fue difundido en Alemania por el "Süddeutsche Zeitung", diario de referencia del país, junto al español "El País", el estadounidense "New York Times" y el italiano "La Repubblica".
Las reacciones fueron de claro distanciamiento. Desde la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel se expresó el "estupor" por el texto de Grass, mientras el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, dijo que "por fortuna", su Ejecutivo "no estaba obligado a reaccionar a cualquier pronunciamiento de un escritor".
Sin citar a Grass, el ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, advirtió del peligro de minimizar el programa atómico iraní. Las críticas se extendieron a la oposición socialdemócrata y verdes y únicamente desde La Izquierda hubo expresiones de apoyo a Grass.
Mientras el espectro político se distanciaba del más reconocido escritor alemán vivo, desde la embajada de Israel y el Consejo Central de los Judíos se le tachaba llanamente de antisemita.
Grass se sitúa con su poema en la "tradición de otros tantos antisemitismos" europeos, afirmó el embajador de Israel en Alemania, Emmanuel Nahshon.
"Forma parte de la tradición europea acusar a los judíos de muertes rituales ante la Pésaj (la Pascua judía). Antes se decía que se utilizaba la sangre de niños cristianos para fabricar las 'matza" -pan sin levadura-. Ahora resulta que el Estado judío quiere aniquilar a los iraníes", apuntó el embajador, en un comunicado.
"Israel es el único Estado del mundo, cuyo derecho a la existencia aparentemente se cuestiona", añadió el diplomático, para quien esta situación se perpetua "desde su fundación hasta hoy día".
La reacción de la legación diplomática israelí seguía a la del Consejo Central de los Judíos en Alemania, calificando el poema de "agresivo panfleto de agitación".
Para el articulista Ralph Giordano, de ascendencia judía y comentarista "obligado" en este tipo de cuestiones, las palabras de Grass son un "ataque a la existencia de Israel".
Apenas un par de voces del ámbito intelectual salieron en defensa de Grass, entre ellas la del presidente del PEN Club alemán, Johano Strasser, quien le expresó su respaldo.
El texto de Grass va más allá de lo políticamente incorrecto en un país como Alemania, donde durante décadas se ha seguido la regla de la absoluta cautela ante Israel, independientemente de cuál sea la constelación de su Gobierno.
La canciller Merkel ha seguido esta línea, con apenas alguna crítica muy tímida a la política de asentamientos de Israel

viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin de año en la Welle

http://www.dw.de/dw/episode/0,,6306020,00.html


Integración - el debate del año                                                                


La controversia polariza Alemania. El protagonista es un hombre, Thilo Sarrazin. En su libro. "Alemania se desintegra" escribe: "Muchos inmigrantes musulmanes ni pueden ni quieren integranse. Alemania necesita hijos de licenciados alemanes y no de incultos inmigrantes del mundo árabe".
Los políticos se desmarcan con vehemencia del populista. La presión se traduce en el cese de Sarrazin de la junta directiva del Bundesbank. El partido socialdemócrata (SPD), estudia si expulsarlo de sus filas. Con su trivial darwinismo social, Sarrazin envenena el debate sobre integración, afirma la cúpula del SPD.

Pero con sus tesis, Sarrazin parece haber abordado un tema que levanta ampollas entre la población alemana. Con más de un millón de ejemplares vendidos, su libro se ha convertido en un éxito de ventas. Los políticos reaccionan y prometen revisar los problemas de la integración.

Y usted, ¿qué opina?: Integración - el debate del año
Escríbanos a: Quadriga@dw-world.de
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Nuestros invitados:

Gemma Casadevall - Periodista española nacida en Barcelona, donde vivió muchos años. Al término de sus estudios, en 1992, asumió la corresponsalía del diario „El Mundo“ en Berlín. Hoy forma parte del equipo de la Agencia española EFE en Alemania.
- es reportera de la redacción de política de la DW-TV desde 2005. Creció en la ciudad de Zittau, en la frontera polaco-checo-alemana. A principios de los años 90 se mudó a Berlín donde estudió Ciencias de la Cultura en la Universidad de Humboldt. Trabajó en periódicos y diferentes emisoras de radio y televisión. Vivió en Barcelona. En DW-TV cubre la política nacional para el informativo en alemán y trabaja en los magazines realizados Berlín y Bruselas.
 

Margret Steffen
- Como politólogo, Pickert se desempeñó como periodista independiente para varios periódicos. Desde 1994 trabaja para la sección internacional del diario berlinés "die tageszeitung". Está especializado en Estados Unidos, América Latina y Derechos Humanos.

Bernd Pickert

 

viernes, 15 de octubre de 2010

El amigo Thilo

http://www.dw.de/dw/episode/0,,4732150,00.html



Alemania - ¿Ha fracasado la integración? 

Thilo Sarrazin, un controvertido político alemán, hoy miembro de la presidencia del Banco Federal Alemán, volvió a cosechar la indignación de muchos y la aprobación de otros con sus declaraciones en una reciente entrevista. Refiriéndose a los habitantes de ascendencia árabe y turca de Berlín, Sarrazin dijo: “No tengo por que reconocer a nadie que viva del Estado mientras rechaza el Estado, y no se ocupa como debería de la educación de sus hijos mientras que sigue produciendo constantemente nuevas musulmanitas reprimidas”.

Las palabras de Sarrazin han vuelto a remover el debate sobre cuestiones que siguen sin tener respuesta para los alemanes, por ejemplo: ¿Por qué algunos grupos étnicos se integran bien en la sociedad alemana, mientras otros no lo consiguen?

Alemania no tiene problemas en sus relaciones con los extranjeros en general. Pero tiene notorias dificultades con una parte del mayor grupo de inmigrantes; los turcos. Una parte de ellos rechaza la integración.

La integración es uno de los problemas más urgentes de la sociedad alemana, pero se evita a menudo discutirlo, como un tabú. Y quien expresa su opinión de manera brutal sólo despierta la indignación pública. Para la sociedad alemana el trato con las crecientes subculturas extranjeras es un problema con muchos interrogantes. La pregunta fundamental: ¿Se puede exigir de los ciudadanos de ascendencia extranjera que se integren en la sociedad alemana o representa eso una violación de su libertad?

El ministro del Interior, Schäuble, instituyó ya en 2006 una Conferencia Islámica Permanenente, como medio de díalogo entre el gobierno alemán y los musulmanes radicados en el país. Un díalogo necesario, pues Alemania nunca había pensado sobre sí misma como un país de inmigración.
Y Usted, ¿qué opina?: Alemania - ¿Ha fracasado la integración?
Escríbanos: Quadriga@dw-world.de

Hinnerk Berlekamp - Tras sus estudios universitarios especializados en América Latina, comienza su carrera periodística en 1989 en el canal de radio Berlín International. Un año más tarde comienza a trabajar en el diario Berliner Zeitung, donde hasta hoy es el responsable del departamento de Política Exterior.
- En 1990 se trasladó desde Francia a Berlín, donde comenzó a trabajar como periodista para diversos medios, entre ellos Radio Multikulti y Deutsche Welle. En 1997 asumió la corresponsalía de Radio France Internacional


Pascal Thibaut
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Gemma Casadevall – Periodista española nacida en Barcelona, donde vivió muchos años. Al término de sus estudios, en 1992, asumió la corresponsalía del diario „El Mundo“ en Berlín. Hoy forma parte del equipo de la Agencia española EFE en Alemania.

viernes, 9 de octubre de 2009

Müller, mínima y desconocida

Anàlisi

El valor simbòlic d'un premi


Gemma Casadevall

Fa quatre dies el seu nom ni comptava entre els candidats al Nobel. Abans-d'ahir va entrar en les apostes; vint-i-quatre hores abans que l'Acadèmia Sueca comuniqués el seu guanyador a Alemanya ja es preparaven els rams de flors per a Herta Müller. És un Nobel d'alt valor simbòlic en un any en què el món celebra el vintè aniversari de la caiguda del Teló d'Acer, deia Angela Merkel.

L'oportunitat política és evident, com ho és que la discreció no ha estat el fort dels acadèmics d'Estocolm. Fora d'això, el premi ha servit per rellançar una autora que fa vint-i-dos anys -és a dir, abans de la caiguda del Mur- va irrompre amb força en el mercat alemany amb Niederungen i que després ha anat publicant periòdicament, sense ser poc més que una presència més o menys constant, però silenciosa, a les llibreries. Fins que ara, amb Atemschaukel, es va col·locar entre els finalistes al Deutsche Buchpreis, el premi a la millor novel·la alemanya de l'any, que es dóna la setmana vinent, a la Buchmesse de Frankfurt.

Tots dos llibres, el que va publicar el 1987 -l'any que va deixar Romania- i el d'ara parlen del microcosmos de minories alemanyes a l'est d'Europa. El primer, a la Romania on va néixer, el segon, al món dels deportats alemanys a la Unió Soviètica, després de la Segona Guerra Mundial.

No tots els alemanys són alts, rossos i rics, ni tots han crescut entre els 82 milions d'habitants de la primera potència europea, ens recorda la Nobel d'aquest any. Herta Müller -menuda i morena, a més- forma part d'una de les minories alemanyes de l'est d'Europa, la romanesa, a qui els va tocar el rebre per partida doble amb la caiguda del nazisme. Odiats, en tant que alemanys. I en la més tenebrosa dictadura de Nicolae Ceausescu i la Securitate. La biografia de Herta Müller recorre alguns dels noms terribles lligats a aquest període. Per exemple, Timisoara, el lloc on va estudiar, ciutat sinònim de la revolta contra els Ceausescu i també de la brutalitat del règim.

La grandesa literària de Müller surt de les tenebres on va viure fins al 1987, el món que, com deia ahir, no l'abandona encara que el Teló d'Acer s'enfonsés ara fa vint anys. Herta Müller rebrà el 10 de desembre, a Estocolm, el tretzè Nobel que rep un autor en llengua alemanya. Se suma així a la nòmina de premiats com ara Elfriede Jelinek, austríaca, i Günter Grass, nascut a Gdansk, actual Polònia, entre els més recents. Comparteix llista, també, amb Elias Canetti, búlgar, però escriptor en llengua alemanya. Müller hi representarà la veu dels que no van triar l'alemany com a mera opció literària, sinó que aquest ja era l'idioma de casa seva, una minoria doblement castigada i en un entorn d'hostilitat.



Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 41. Divendres, 9 d'octubre del 2009

sábado, 17 de enero de 2009

Hablando con los muertos


3.000 pàgines amb Heiner Müller

Gemma Casadevall

El alemanys celebren amb passió els cumpleanys dels altres, fins i tot els d’aquells que ja no en compleixen perquè són morts. A finals de desembre li va tocar el torn a l’ex canceller socialdemòcrata Helmut Schmidt –que sí és al món dels vius-, a qui amb motiu dels 90 anys es van dedicar suplements i monogràfics, consagrats a mostrar-lo com a icone d’estabilitat i lucidesa en temps de crisis. Les seves memòries –„Ausser Dienst“, „Fora de servei“- són des de fa setmanes la primera posició als llibres de vendes, seguides unes quantes posiciones més avall per les de seva esposa, Loki, també de 90 anys i amb que formen un d’aquells matrimonis clònics.
Ara li ha tocat a un dels qui ja no celebren res, el poeta i dramaturg Heiner Müller, que si no hagués mort el 1995 compliria aquest gener 80 anys. Motiu clar per recordar aquest altre icone, amb el seu puro, el vas de whisky a la mà i xerrant. De Hitler, de Stalin, de la vida a l’Alemanya comunista, dels nazis del Tercer Reich i dels d’ara.
Müller, l’hereu de Bertolt Brecht i del seu teatre, la Berliner Ensemble, va dedicar-se en els últims anys de la seva vida més a parlar que no pas a escriure. Va mimar el seu „glamour“ d’intel.lectual arribat de l’Est a l’Alemanya reunificada, idolatrat i temut pels seus comentaris en llargues converses intoxicades pel fum del seu puro. Ara, Suhrkamp ha tret els tres últims volums dels dotze que l’editorial dedica a la seva vida i obra, en aquest cas íntegrament classificables com a „converses“. Són 3.000 pàgines, on parla de tot. I que ara, en aquests temps complexes, serveixen a la fantasia periodística per imaginar-se’l explicant al món el naufragi del capitalisme i la fragilitat que amaga el carisma de Barak Obama. Així se l’evoca aquests dies, xerrant després de mort, en un cumpleanys virtual.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

sábado, 3 de enero de 2009

Adorno, l’objecte de desig

Gemma Casadevall

Theodor Adorno, pare de l’Escola de Frànkfurt, sembla que no va ser fascinació sexual el que va sentir quan una estudiant es va obrir la camisa en mig d’una classe i li va ensenyar els pits, en plena explosió de la revolta del 68.  La noia pretenia provocar el professor, que d’ideòleg anticapitalista havia passat a catedràtic ranci, contrari als excessos d’uns estudiants que, posats a divinitzar, idolatraven Ho Chi Minh. Diuen que el cor malalt d’Adorno es ressentir de l’ensurt. Un any després va morir d’un infart.
Treinta anys abans, Adorno sí va ser objecte sexual continuat i obsessiu per a algú:  el seu padrí filosòfic, Siegfried Kracauer. „Aquests dies estic sentint un amor tant torturant envers tu que crec que no ho podré suportar“, li escribia Kracauer, de 34 anys, al jove „Teddie“, de 19.
Eròtica homosexual, continguda en algunes de les 269 cartes, d’una correspondència que s’enceta el 1923 i acaba el 1966, amb la mort de Kracauer.
Adorno, jove i aventurer, va jugar a deixar-se admirar, diu Wolfram Schütte, l’editor de la correspondència publicada per Suhrkamp. Mentre Kracauer li demanava a Teddie que deixés plantada la seva noia, Gretel, aquest experimentava amb el seu poder de fascinació. És clar que les cartes no s’escriuen per a ulls de tercers i que no és això tampoc tot el que abasten trenta anys de correspondència. N’hi ha una altra, per exemple, en què Adorno recomana al seu amic, a París, que torni a Alemanya on tot és „en ordre i tranquil“. Aquesta carta és d’abril de 1933, poc després d’arribar Hitler al poder, de que Adorno fos inhabilitat per a la docència pels seus orígens jueus i s’exiliés.
La correspondència inclou picabaralles filosòfiques de dos col.legues que s’esbatussaven intel.lectualment. Però, és clar, el que  queda és el to de la primera carta del mestre a l’estudiant de 19 anys, l’objecte del seu desig.
El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

sábado, 13 de diciembre de 2008

Karl i Reinhard


Marx en deu hores

Gemma Casadevall

Karl Marx reviu a les llibreries, al cap dels bisbes, a les places i, ara, en format DVD. Qui el va donar per mort amb la caiguda del Mur de Berlín, l’any vinent farà vint anys, es va equivocar. També els estrategues anti-nostàlgia que van volver esborrar dels carrers de l’Est alemany el seu nom. El poderós filòsof ven més que mai, amb això de la crisi, i el seu „Manifest Comunista. El Capital“ ha tornat a escena.
El cap de 40 tones i set metres d’alçada del filòsof, a la gens acollidora ciutat de Chemnitz, a l’est del país, ha rebut aquest estiu milers de pelegrins, que han passejat per les bastides muntades al seu voltant per un grup d’artistes disposats a convidar a repensar „El Capital“. Un Marx „reloaded“.
A la tardor, l’arquebisbe de Múnich, Reinhard Marx, va treure el seu assaig anomenat „El Capital“ i apuntalat en el cognom va incloure tesis més o menys catòliques sobre dimoni del món especulador. Qui hauria comprat mai un llibre de l’arquebisbe, si no hagués estat per aquestes casualitats.
El manifestant de l’home de l’Església s’ha venut bé, el bloc de Chemnitz ha fet la seva feina promotora d’aquesta ciutat prototipus de l’urbanisme comunista més inhòspit i l’estàtua de Marx i Engels de l’Alexanderplatz de Berlín rep més turistes que mai.
I a tot això, Alexander Kluge, amb setanta anys, director de cine i assagista, ha tret un DVD saludat per la crítica com el títol de l’any, a l’editorial Suhrkamp. Es a mig camí entre la pel.lícula i l’assaig i reprén allò que el mestre soviètic Sergei Eisenstein no va aconseguir tirar endavant, filmar „El Capital“. En total, unes deu hores de filmació. Kluge diu que li ha donat un to còmic, sense arribar a l’alçada dels altres Marx, Groucho i els seus germans. Home caute, també n’ha preparat una versió reduỉda de 85 minuts.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

sábado, 29 de noviembre de 2008

Der Schatten des Windes



Imparable Zafón, sólida Barbal

Gemma Casadevall

Das Spiel des Engels“ –„El juego del ángel“- va arribar fa un parell de setmanes a les llibreries alemanyes i ja està allà on se l’havia predestinat: del no-res al capdamunt de les llistes de vendes. La novel.a de Carlos Ruiz Zafón ha tingut una operació de llançament al mercat alemany insòlit per a un autor „català“, apuntalat en l’exit igualment sense precedents que va tenir „Der Schatten des Windes“ –„La sombra del viento“-. S. Fischer, l’editor, va engegar el compte enrera a la seva pàgina web –„queden 15 dies per a la sortida de…“, „queden 14 dies…“, etc- i l’autor ha complert el seu destí.
Mentre a Ruiz Zafón se’l rebia al cinema Babylon de Berlin, Maria Barbal continuava amb solidesa la gira del seu „Inneres Land“ –„País Íntim“-. Al teatre de la Renaissance, un clàssic, Barbal va tenir l’estació principal d’un viatge que va començar a l’octubre i que l’ha col.locat en una mena de „road movie“ amb Pere Joan Tous, professor a la Universitat de Constança, i Heike Nottebaum, la seva traductora.
Es la segona gira després de l’èxit gens precuinat de „Pedra de Tartera“, la „novel.leta“ que Nottebaum, lectora apassionada, va portar a una editorial petita, Transit, i que en poquetes setmanes es va col.locar també primera a les llistes de vendes. Barbal és ara una autora de culte a Alemanya.
I mentre Ruiz Zafón es retroba amb el destí i Barbal amb el seu públic, un altre fenòmen, aquest cop nacional, amenaça robar protagonisme als llibres de debó: „Frühling und so“ –„Primavera i això“, de Rebecca Martin, una autora de 18 anys que parla d’amor i sexe entre escolars. Quina por! Se la presenta com a successora de Charlotte Roche, que va liderar mesos, mesos i mesos les llistes de vendes amb „Feuchtgebiete“ –„Zones húmides“, aviat a Anagrama i Proa-. Diran que és literatura per a pederastes, però el sexe ven.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

viernes, 28 de noviembre de 2008

La "pedra" que se topó Heike

Barbal culmina en Berlín una larga gira abierta en el Fráncfort "catalán"


Gemma Casadevall

Berlín, 28 nov (EFE).- La escritora Maria Barbal culminó hoy en Berlín una gira iniciada en la Feria de Fráncfort del año anterior, con Cataluña como invitada, y marcada por dos libros suyos presentes en las librerías alemanas: "Pedra de tartera" y "País íntim".
En el teatro de la Renaissance, anoche, y en la librería Starick, hoy, la escritora protagonizó las dos últimas lecturas ante un numeroso público, formado tanto por estudiantes berlineses de catalán como por simples lectores alemanes de su obra.
"Ha sido una ruta larga, de conocimiento mutuo, y en la que todo funcionó muy bien, sean ciudades de provincias o grandes capitales", explicó a Efe Barbal, en un aparte de la presentación.
En las últimas tres semanas, la autora ha recorrido Esslingen, Fribugo y Ravenburg, en el sur del país, Langenau, en el centro, Hamburgo y Bremen, en el norte, y ahora la capital.
Se trata de la segunda parte de la gira realizada en 2007, con la presentación en la Feria de Fráncfort, entonces con su primera novela al alemán, "Pedra de tartera" -"Wie ein Stein im Geröll"- que llegó a los primeros puestos de las listas de ventas alemanas.
Barbal comentó y leyó sus libros acompañada de la actriz Claudia Michelsen, leyendo fragmentos de "Inneres Land" -"País Íntim", ganadora del Premio Prudenci Bertrana en 2005- y con el profesor de la Universidad de Constanza (sur de Alemania), Pere Joan Tous, ejerciendo de moderador y traductor.
"Es un ejercicio de conocimiento mutuo. El año pasado tenía que explicar más. Ahora algunos incluso repiten", dijo la escritora.
Las preguntas más comunes se centran en el factor autobiográfico de ambas novelas, contadas ambas con voz de mujer -"dos mujeres distintas, en las que estoy parcialmente yo", explica-. Pero también en la situación de España bajo la dictadura de Franco que describe.
"¿Hubo campos de concentración, entonces?", pregunta, en alemán, un estudiante francés. "Sí, pero distingamos entre lo que en la Alemania nazi fueron los campos de exterminio y los campos de concentración", resume Tous, colocando unas dosis de contexto alemán a la explicación de Barbal.
La actual problemática de las fosas comunes junto a preguntas concretas sobre los libros de Barbal salpican el diálogo entre la escritora y su público. Esa ha sido la dinámica común en buena parte de la gira auspiciada por el Institut Ramon Llull para la difusión de la cultura catalana, y la editorial Transit.
Barbal se ha consolidado con esas dos novelas en Alemania y ambos libros están en cualquier librería bien surtida del país.
La buena relación entre la autora y el público alemán empezó por iniciativa de una traductora, Heike Nottebaum, compañera de Tous y lectora entusiasta, que presentó el libro a una editorial modesta de Berlín, Transit, y ésta la publicó a principios de año.
Por una de esas buenas casualidades del mundo editorial, la novela centrada en una mujer de los Pirineos, de apenas 100 páginas, llamó la atención de Elke Heidenreich, crítica literaria estrella de la televisión pública alemana.
La recomendó encarecidamente en su programa -recientemente desaparecido- y a partir de ahí empezó el "pequeño milagro" de su difusión al gran público. Barbal, en Berlín, recordó todo eso y completó la gira de "conocimiento mutuo", acompañada de nuevo por Tous y Nottebaum, su tándem alemán. EFE
gc/rz/mcd

sábado, 8 de noviembre de 2008

Inmenso Tellkamp

Sábado, 08, Noviembre 2008

 
Un llibres, dues tardors

Gemma Casadevall

Hi ha llibres destinats a ser la „novel.la de tardor“ d’un any i un país. En el cas d’Alemanya l’honor ha correspost ara a „Der Turm“ –„La Torre“, d’Uwe Tellkamp. És de la poderosa editorial Suhrkamp, s’ha col.locat al primer lloc de les llistes de vendes i s’ha endut el Deutscher Buchpreis, el premi a la novel.la de l’any que es dóna cada octubre. Tellkamp hi toca una temàtica molt acord amb la tardor, l’última etapa de la República Democràtica Alemanya (RDA). I ho fa en un to monumental que li dóna la categoria de „la novel.la de la reunificació“.
Ningú no li pot rebatre el títol de novel.la de „tardor“. La qüestió seria, però, si es refereix a una o a, com a mínim, dues tardors. D’una banda, per l’extensió triada per Tellkamp per retratar el cosmos dels darrers anys de l’Alemanya comunista: exactament 1.000 pàgines. Una extensió que, per als poc llegidors, ocupa més d’una tardor. D’altra banda, perquè posats a endinsar-se en aquest món que desapareix l’oportunitat dels aniversaris convida a allargar-ho fins a la tardor de 2009. L’any vinent es compleixin 20 anys de la caiguda del Mur, del 9 de novembre de 1989. Si la „Wende“ –„el canvi“- va perllongar-se des dels mesos precedents a l’enfonsament del Teló d’Acer fins al Tractat d’Unitat, l’octubre de 1990, per què no fer el mateix amb una lectura. Prendre-s’ho com un procés, com un període de l’existència.
Per estil i per temàtica té tots els ingredients per consolidar-lo com a allò que se’n diu un llibre „epochal“, centrat en una família il.lustrada que menyspreua el règim, però que opta per una mena d’exili interior sense complicacions polítiques. Tellkamp, nascut el 1968 a Dresde, com la família que retrata, li ha donat tractament enciclopèdic. Per als poc llegidors, l’excusa perfecta per limitar-se a un sol llibre l’any, entre aquesta tardor i la vinent. Al capdavall, no és precisament un „Petit Príncep“, que es llegeix en un no rés.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui