Mostrando entradas con la etiqueta Afganistan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Afganistan. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de agosto de 2021

Último viaje a Moscú

 Merkel cercarà avui amb Putin sortides a la crisi afganesa

martes, 6 de diciembre de 2011

Karzai, décimo aniversario en Bonn

 

Karzai aconsegueix una altra dècada d'ajuda internacional

El president afganès se'n va amb les mans quasi buides de la conferencia sobre el futur del país celebrada a Bonn 

Alemanya i els Estats Units exigeixen al mandatari reformes democràtiques a canvi d'ajuda financera


Hamid Karzai va tornar a la ciutat d'on va sortir catapultat a la presidència de l'Afganistan posttaliban decidit a jugar al pòquer amb la comunitat internacional. Aquest cop, però, se'n va tornar amb les mans gairebé buides. Bonn, l'antiga capital federal alemanya, seu el 2001 de la primera conferència internacional –aleshores, sota el paraigua de l'ONU– disposada a redibuixar l'Afganistan sense talibans, va rebre de nou l'home de Kabul. Les diferències entre totes dues cites –més enllà del coincident 5 de desembre– són prou paleses.
La comunitat internacional, i en especial els països “donants” (de diners o de tropes), no estan ja per enviar soldats enlloc, sinó per replegar-los. Dels prepotents països donants s'ha passat a la situació de potències amb goteres financeres. I a Karzai, l'elegant senyor que Occident va col·locar a Kabul, se li han detectat massa “dèficits democràtics” per guanyar-se el suport incondicional i vitalici.
Fins al 2024
Karzai va tornar a Bonn decidit a reclamar dels 85 països aplegats a aquesta tranquil·la ciutat alemanya un aval per deu anys més. És a dir, fins al 2024, deu anys després del calendari oficial per a la retirada total de les tropes internacionals, el 2014. La comunitat internacional, i més concretament els Estats Units i Alemanya, li van contestar sense xifres i, a més, condicionant-les al seu comportament.
Tot un toc d'atenció a un president que vol eternitzar-se al poder –segons el popularíssim Bild, vol la tercera reelecció, el 2014– i que ha avergonyit els seus avaladors occidentals cada vegada que hi hagut eleccions al país, amb irregularitats clamoroses.

La jugada de pòquer va començar un cop arribat a Bonn, divendres. Tot just trepitjar Alemanya es va estrenar a demanar ajut. Primer, sense xifres; després, 5.000 milions de dòlars anuals fins al 2024, com deia en una entrevista a Der Spiegel. Una petitesa, si es compara amb el que costa l'actual intervenció militar, 100.000 milions de dòlars l'any, segons la delegació afganesa. Una petitesa? No pas en el món dels sobreendeutats.
Gens de sensibilització
Ni la cancellera Angela Merkel, amb un peu a Bonn i un altre a París; ni la secretària d'Estat dels EUA, Hillary Clinton, amb els tres minuts d'intervenció a què tenia dret, no es van sensibilitzar amb Karzai. Ajut, sí; però sense xifres. I condicionat, entre altres coses, a l'obertura d'un procés negociador “integrador” de tots els estaments del poble afganès. Merkel hi vol els “talibans moderats”. Una mena de preavís que s'està entrant en l'era post-Karzai, igual que deu anys enrere es va entrar, teòricament, en l'era posttalibans.
L'únic que es va concretar a Bonn va ser el desbloqueig de 700 milions de dòlars nord-americans, ara congelats en les partides d'ajut al desenvolupament.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Karzai, Bonn (II)


Karzai arañó otra década de apoyo, condicionada a sus reformas y a la crisis
 
Gemma Casadevall

Bonn (Alemania), 5 dic (EFE).- El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, logró arañar de la comunidad internacional una década más de apoyo financiero, aunque sin concretar cifras, y condicionada por la crisis que atraviesan sus grandes donantes así como por los avances democráticos y en la lucha contra la corrupción en el país.
En 2014 se completará, de acuerdo con el calendario previsto, la retirada de las tropas internacionales de Afganistán y la denominada transición, según la declaración final de la conferencia sobre Afganistán celebrada hoy en Bonn.
A partir de 2014 y hasta 2024 se entrará en la "Década de la Transformación", añade la declaración de la conferencia, en la que participaron 85 países y 16 organismos internacionales.
En esos diez años, la comunidad internacional promete mantener su apoyo al Afganistán postaliban de Karzai, pero espera asimismo de éste que supere los déficit democráticos de que adolece el país y surja un Estado que respete los derechos humanos, en especial los de la mujer.
Afganistán se compromete a iniciar un proceso de paz "inclusivo", para todo el pueblo afgano y orientado a los principios de la renuncia a la violencia, la ruptura con el terrorismo internacional, el respeto a la Constitución afgana y a los DDHH.
La declaración, presentada al fin de la conferencia por el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, y su colega afgano, Zalmai Rassoul, no concreta el monto del apoyo ni tampoco si ese proceso "inclusivo" admite a los "taliban moderados", como propone, entre otros, la canciller Angela Merkel.
"No era objeto de esta conferencia, sino de la que se celebrará en julio del año próximo en Tokio. Tenemos que tener en cuenta, además, la situación financiera actual de muchos de los países donantes", aclaró Westerwelle.
"Afganistán no quiere ser un lastre para la comunidad internacional", había declarado Karzai en el discurso inaugural de la conferencia, de la que él detentaba formalmente la presidencia, mientras que Alemania era mero anfitrión.
La frase de Karzai seguía al revuelo producido por sus declaraciones al semanario "Der Spiegel", en las que cifraba en 5.000 millones de dólares anuales el apoyo que precisará su país hasta 2024.
En un aparte de la conferencia, el ministro afgano de Finanzas, Omar Zakhilwal, explicaba a los medios que esa ayuda es "una pequeñez" comparada con el gasto actual de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) en Afganistán, de unos 100.000 millones de dólares anuales.
Fuera del desbloqueo de EEUU de 700 millones de dólares anuales de ayuda al desarrollo, Karzai no se llevó ninguna otra cifra.
El presidente afgano había abierto la cita con la advertencia de que su país precisa del apoyo financiero hasta 2024 para lograr que sea "irreversible" el proceso de transición y hacer del suyo "un país democrático y seguro para todos los afganos".
Merkel le respondió garantizándole que recibirá ese apoyo, pero le recordó que la contrapartida a ello será avanzar en la lucha contra la corrupción, el tráfico de drogas y el respeto a los derechos humanos.
La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, instó luego a Karzai a posibilitar que en 2014 su país tenga unas "elecciones democráticas", al tiempo que aludía a la situación financiera de buena parte de los estados donantes.
La celebración de la conferencia de Bonn, como recordaron tanto Merkel como Karzai, coincidió con el décimo aniversario de la realizada, también en la antigua capital federal alemana, en 2001.
En esa cita se sentaron las bases del Afganistán postalibán, con Karzai en la presidencia, mientras que la actual se centró en lo que finalmente se definió como "Década de Transformación".
Junto a las declaraciones de Karzai en "Der Spiegel", en el aire flotaban las informaciones del popular "Bild", según las cuales Karzai busca una "solución creativa" para lograr su reelección, en 2014, lo que pasaría por una reforma de la Constitución.
Las intervenciones, desde Clinton al ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, y a su colega ruso, Serguéi Lavrov, quedaron restringidas a tres minutos cada una -"formato homeopático", como dijeron irónicamente fuentes diplomáticas alemanas-, de manera que no hubo tiempo para precisiones.
Sobre la conferencia pesó la ausencia de Pakistán, que decidió no acudir por los ataques de la OTAN hace una semana en que murieron 24 soldados paquistaníes.
Sí acudió el ministro de Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi, quien en sus tres minutos instó a la retirada inmediata de las tropas de la OTAN que, en su opinión, no han hecho más que causar la muerte de miles de civiles.
El secretario general de la ONU, Ban ki-Moon, había instado anteriormente a la OTAN, por supuesto en un tono mucho más moderado, a no poner en peligro las vidas de civiles. EFE
gc/rz/pdp
(foto) (audio)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Bonn, Afganistán, Karzai



Bonn ultima la conferencia que medirá el apoyo mundial a Afganistán post ISAF
 
Gemma Casadevall

Bonn (Alemania), 4 dic (EFE).- La antigua capital alemana, Bonn, acoge mañana la conferencia internacional sobre Afganistán, una cita que medirá el compromiso internacional con un país que, según Kabul, precisará del apoyo exterior hasta 2024, una década después de la retirada de las tropas extranjeras.
El repliegue de las fuerzas de la ISAF, que de acuerdo a lo previsto se completará en 2014, colocará a Afganistán "más que nunca en el frente de la lucha contra el terrorismo", sostiene Karzai, quien mañana inaugurará la conferencia junto con la canciller Angela Merkel, en declaraciones que el semanario "Der Spiegel" publicará en su edición del lunes.
"Si perdemos esa batalla, estamos amenazados con retroceder a una situación como la de antes del 11 de septiembre de 2001", añade el presidente afgano, en relación a los atentados contra EEUU y la situación entonces de su país bajo el régimen taliban.
La transición de la seguridad nacional a su país entró justo la semana pasada en la segunda fase. Hasta 2014, deberán haberse replegado gradualmente los 130.000 militares que a principios de año integraban aún el contingente internacional, la ISAF.
"Vamos a precisar el apoyo financiero para la completa estructuración de nuestro Ejército y policía", prosigue Karzai.
Hasta dónde llega el compromiso internacional, tras el repliegue, y cómo implicar a los "taliban moderados" -en palabras de Merkel- en el futuro de Afganistán son los grandes temas de la conferencia, formalmente presidida por Karzai y con Alemania como mero anfitrión.
El secretario general de la ONU, Ban ki-Moon, garantizó, recién llegado a Bonn, un "apoyo duradero" a Afganistán.
"El camino será duro y difícil. La ONU será un socio sólido para Afganistán, ahora y en el futuro", afirmó Ban.
A Bonn acudirán 16 organismos internacionales y delegaciones de 85 países, 60 de ellas encabezadas por sus ministros de Asuntos Exteriores, como la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y sus homólogos francés, Alain Juppé, y ruso, Serguéi Lavrov.
No estará representado Pakistán, en reacción a los ataques de la OTAN hace una semana, en que murieron 24 soldados paquistaníes. Sí acude, en cambio, el ministro de Exteriores iraní, Ali Akbar Salehi.
El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, afirmó que su homóloga paquistaní, Hina Khar Rabbani le había expresado su deseo de seguir participando en los esfuerzos internacionales por la resolución del conflicto, más allá de la ausencia de Bonn.
Sin embargo, la no asistencia de una representación paquistaní, tras los infructuosos esfuerzos diplomáticos de Berlín por dar la vuelta a la situación, más la presencia de Irán, marcan de antemano el discurrir de la cita en la antigua capital alemana.
Lo primero, porque diluye las esperanzas de acuerdos sólidos, ya que, como admitió Merkel, toda solución en Afganistán debe implicar a toda la región, en lo que Pakistán juega un papel fundamental.
Lo segundo, porque la asistencia de Salehi a Bonn implicará desplazar al menos parte del protagonismo de la cita hacia Teherán y sus contenciosos con la comunidad internacional.
La cita es, para Karzai, de alto valor simbólico. La conferencia coincide con el décimo aniversario de la celebrada en 2001, también en Bonn, en que la comunidad internacional diseñó el Afganistán post-taliban, con él como presidente.
En círculos diplomáticos alemanes apenas se disimula ya, diez años después, cierta prisa por cerrar la llamada "era Karzai", aunque no se explicite exactamente cómo.
"Sabemos los pros y contras de Karzai. Pero hoy por hoy no hay en Afganistán otro político con parecido apoyo popular en su país", afirmaba Michael Steiner, encargado del ministerio alemán de Exteriores para Afganistán y Pakistán, en un encuentro con medios extranjeros y a la pregunta de hasta cuándo se le respaldará.
Las irregularidades electorales de los últimos comicios afganos y la situación de los derechos humanos y concretamente de la mujer en el Afganistán teóricamente post-talibán son aspectos que también planearán sobre la conferencia.
Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch celebrarán en paralelo, en Bonn, sus conferencias de prensa para alertar sobre estos déficit en el Afganistán de Karzai.
Las autoridades han dispuesto un contingente de unos 4.000 policías para velar por la conferencia, que se celebra en el World Conference Center (WCCB), antigua sede del Bundestag (Parlamento federal), convertida en una fortaleza.
Será una conferencia salpicada por diversas manifestaciones, como la del sábado, en que miles de manifestantes desfilaron por Bonn reclamando la retirada inmediata de las tropas internacionales. EFE
gc/ih

lunes, 21 de diciembre de 2009

La guerra de Merkel

 
CONTROVÈRSIA · La matança de civils afganesos en un bombardeig alemany deriva en un joc creuat d'acusacions de mentides PROBLEMES · El govern, de crisi en crisi des de la reelecció de la cancellera
Gemma C. Serra
La cancellera Merkel durant un debat al Bundestag (Cambra Baixa) aquest desembre
Mentre els soldats alemanys maten (i moren) a l'Afganistan, l'equip d'Angela Merkel viu la seva pròpia guerra al Parlament. Sobre el ministre de Defensa, l'aristòcrata Karl-Theodor zu Guttenberg, cauen les acusacions de mentider. L'altre home fort del govern, el ministre de Finances, Wolfgang Schäuble, admet que no sap com s'ho farà per rebaixar, fins al final de la legislatura que acaba de començar, el dèficit més gran de la història alemanya des de la II Guerra Mundial.
L'oposició bull i demana caps per les "mentides" de Qonduz, el bombardeig del setembre en què van morir 142 persones, la meitat civils. Guttenberg es treu de la butxaca el manual d'autodefensa i recorda que, d'una banda, ell no n'era el responsable -sinó Franz-Josef Jung, que arran de l'escàndol va dimitir, quan ja havia canviat a ministre de Treball-, i que de l'altra, no va ser informat pel cap de l'estat major, Wolfgang Schneiderhan, que va caure pel cas de Qonduz, juntament amb el secretari d'Estat de Defensa Peter Wichert.
L'honor de l'aristòcrata contra el del militar. Schneiderhan no està disposat a deixar que li embrutin l'historial i ha passat a l'ofensiva: Guttenberg menteix, diu. Se'l va informar del que havia passat a Qonduz quan ho va demanar, assegura.
El noble bavarès, fins fa dos mesos l'estrella del govern de Merkel i de la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU), va perdre els nervis al Bundestag (Parlament) entre les escridassades de l'oposició. Ni ell ni Merkel no estan acostumats a aquest tracte parlamentari. Però una cosa és governar en gran coalició, i una altra amb una oposició real. A Merkel, teòrica dona de ferro, se la veu cansada davant una legislatura que es percep més turbulenta que l'anterior -una mena de lluna de mel amb el poder-, mentre Guttenberg rebusca una redefinició del que està passant a l'Afganistan. Tots dos hauran de comparèixer al gener davant la comissió parlamentària que investiga els fets de Qonduz, i aleshores hauran de tenir clar quan van estar informats d'un bombardeig sota comandament alemany, que primer es va vendre com una acció contra els talibans que pretenien atemptar contra una base alemanya, i s'ha vist com una operació ofensiva amb un objectiu diferent: liquidar els talibans.
És la guerra. Ho és? La qüestió va més enllà d'un problema terminològic. Pel Parlament, renovat recentment, la missió a l'Afganistan és una operació d'"estabilització". Jung, mentre va ser ministre de Defensa, mai no va utilitzar el terme guerra. De fet, cap dels seus antecessors no ho havia fet mai, en referir-se a les missions internacionals amb participació alemanya. Guttenberg es va estrenar amb un acostament a la paraula tabú i va dir que s'estava en una fase ofensiva "semblant a la guerra". La implicació alemanya en operacions ofensives a la zona és creixent, com ho són també les demandes de tropes del president dels EUA, Barack Obama.
Tabús trencats
En els últims deu anys, els successius governs alemanys han trencat tabús i s'han acostat gradualment al terme guerra. Al tàndem Gerhard Schröder i Joschka Fischer els va tocar trencar el seu i, al damunt, al capdavant d'una coalició socialdemòcrata-ecologista, en donar llum verda el 1999 a la primera participació de soldats alemanys en una missió de combat des del 1945, contra l'antiga Iugoslàvia. Després, la participació de soldats alemanys en missions arreu del món ha deixat de ser l'excepció i a l'Afganistan ja formen el tercer contingent, després dels EUA i el Regne Unit.
És la guerra? Pel que fa a l'Afganistan, tard o d'hora s'haurà d'admetre davant el ciutadà que, efectivament, els soldats als quals periòdicament visiten els ministres de Defensa passen el Nadal i la resta de l'any en guerra.

Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 10. Dilluns, 21 de desembre del 2009

miércoles, 29 de julio de 2009

Nein, Danke. Pero ahí seguimos

Afganistan? 'Nein, danke!'

COMBAT L'exèrcit de Merkel entra de ple en l'ofensiva antitalibana sense gosar parlar de 'guerra' REBUIG Dos terços dels alemanys volen la retirada immediata dels seus soldats
Gemma C. Serra

L'exèrcit alemany va participar la setmana passada en una ofensiva conjunta amb tropes de l'Afganistan a la regió de Qonduz, al nord del país. Era la primera vegada que els soldats alemanys prenien part en una operació d'atac amb blindats i suport aeri, cosa que implica perill de provocar víctimes civils. Des de principis d'any, a Qonduz, on hi ha la base central alemanya a la zona, s'han succeït els atemptats contra les tropes d'aquest país, inclosos els dos atacs en un sol dia, al maig, en ocasió d'un viatge sorpresa del ministre d'Exteriors, Frank-Walter Steinmeier.
Un militar alemany parla amb un líder tribal afganès en un poblet de la província de QonduzAlemanya té desplegats 700 soldats a Qonduz, del total de 3.800 que formen el seu contingent a la ISAF, la força que l'OTAN dirigeix a l'Afganistan. La dada la converteix en la tercera potència estrangera implicada en la missió internacional després dels EUA i el Regne Unit. Malgrat la virulència creixent dels atacs, ningú al govern d'Angela Merkel vol parlar de guerra. Alemanya forma part d'una força d'estabilització, segons insisteix el ministre de Defensa, Franz Josef Jung, sense que cap company seu, coreligionari democristià o socialdemòcrata, gosi rebatre'l.
Les imatges són semblants a les que vénen d'altres "situacions de guerra" i la tropa pateix com en "condicions de guerra", això és el màxim que admet Jung. "No ens enfrontem a un exèrcit enemic combatent, sinó a terroristes no subjectes al dret internacional. Estem en un conflicte asimètric", explicava el general Wolfgang Schneiderhan en informar de la primera intervenció directa en l'ofensiva de Qonduz.

El tabú que ningú trenca

El que sembla un joc d'eufemismes per no parlar de guerra té molt a veure amb el tabú que ningú gosa trencar a Alemanya des del final de la Segona Guerra Mundial. En els últims quinze anys 260.000 soldats alemanys han participat en missions internacionals, oficialment inclosos en forces de pau o d'estabilització, però mai en operacions militars directes. El socialdemòcrata Gerhard Schröder va trencar un primer tabú el 1999 amb la intervenció en el conflicte de l'ex-Iugoslàvia, però d'aquí a parlar de guerra encara hi ha un bon tros.
Dos terços dels ciutadans alemanys volen la retirada immediata del seu contingent a l'Afganistan i el percentatge dels qui temen que realment Alemanya es trobi "en guerra" ja arriba al 35%, cinc punts més que un mes enrere. La qüestió, però, no és a l'agenda dels grans partits, la CDU de Merkel o l'SPD de Steinmeier. La participació a la ISAF es va aprovar per majoria més que àmplia al Parlament, i l'única força de l'oposició que aposta per la retirada immediata és l'Esquerra. Tot i el rebuig majoritari dels alemanys a la presència a l'Afganistan, el tema no surt en la campanya per a les eleccions del 27 de setembre, centrada en la crisi econòmica.
La situació és diferent a l'Afganistan, també en campanya electoral, on el president Hamid Karzai promet un "nou acord" amb les tropes internacionals per protegir millor la població civil, vist l'alt nombre de víctimes del foc de les forces d'estabilització, siguin dels EUA, el Regne Unit o Alemanya.

Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 8. Dimecres, 29 de juliol del 2009

martes, 28 de octubre de 2008

Una guerra llamada conflicto


La guerra asimètrica de Jung

Gemma C. Serra

La dinàmica del conflicte a Afganistan va ser implacable: sis dies després que el Parlament alemany aprovés de perllongar fins al 2009 la participació a la ISAF, la missió de l’OTAN a aquest país, i d’ampliar-ne a 4.500 el seu contingent màxim - dels 3.500 efectius actuals-, un atemptat suỉcida contra una patrulla alemanya va deixar dos soldats i  cinc nens morts. El balanç d’alemanys morts a la missió puja a  la treintena.
El ministre de Defensa, el conservador Franz Josef Jung, va expressar el condol als familiars i refermar que res no aturarà el compromís d’Alemanya amb l’estabilització d’aquell país, on en els darrers mesos s’han multiplicat els atemptats contra soldats alemanys..
El conflicte no es pot guanyar només amb la força militar, ni que s’hi enviessin 200.000 soldats, va advertir el cap del grup parlamentari socialdemòcrata, Peter Struck. „Es una missió de combat, una guerra contra el terrorisme“, va afegir el polític socialdemòcrata.
Struck va pronunciar una paraula que Jung refuig: guerra. Per al ministre, a Afganistàn no es combat un exèrcit enemig, sinó contra una „amenaça asimètrica“, el terrorisme. No es pot parlar de guerra, sinó de missió de combat.
A Alemanya, parlar de participar en una guerra és encara un tabú, més de seixanta anys després de la capitulació del Tercer Reich i la fi de la Segona Guerra Mundial. Fins ara, només es parla de missió, encara que sigui de combat. Els soldats moren, no „cauen“ en combat.
L’exèrcit alemany és el tercer, després del d’Estats Units i del Regne Unit, quant a nombre de soldats integrats a la ISAF, amb un total de 53.000 efectius. L’aprovació d’un nou mandat, ampliat quant a durada i contingent, va ser aparentement de tràmit, gràcies a la majoria de la gran coalició que dirigeix Angela Merkel.
Però una cosa és recolzar la missió, l’altra acceptar que s’està en guerra.
Jung continuarà d’asimetries, mentre un altre alemany, Eric Breininger, de 21 anys identificat com a membre de la Unió Yihad Islàmica, recordava des d’un video, de sis minuts i aparentment gravat a Afganistan,  que la seva organització i tot Al Qaeda estan en guerra contra qualsevol aliat dels Estats Units que lluiti contra el món musulmà.
A Breininger el busquen de fa mesos els serveis secrets alemanys. Es temia que fos a territori nacional i se’l vincula al grup de dos joves més, també del país i conversos a l’Islam, que van ser detinguts fa un any amb 750 kilos d’explosius, suposadament destinats a un atemptat a Alemanya. Breininger representa un aspecte, el domèstic, d’una amenaça asimètrica per a un govern que no accepta que participa en una guerra en un país llunyà.

martes, 7 de agosto de 2007

El BND nos espía


Periodistes sota sospita


Gemma C. Serra

L’elit periodística alemanya està sota sospita. La Justícia té obertes investigacions contra disset periodistes de la televisió pública, el setmanari „Der Spiegel“ i el diari „Süddeutsche Zeitung“, entre d’altres, per presumpte traỉció d’informació secreta de la comissió que investiga les activitats del Serveis Federals d’Informació, el BND. Es a dir, el servei d’espionatge, encarregat de la lluita contra el terrorisme internacional.
El cas va ser revelat per la ARD, la primera cadena de la televisió. Després es va saber que entre els investigats hi ha el director de „Der Spiegel“, Stefan Aust.
No són periodistes qualsevol ni tampoc no és cosa de broma el que suposamente haurien traỉt.
El detonant del cas va ser una queixa del president de la comissió investigadora del BND, Siegfried Kauder, de la Unió Cristianodemòcrata Alemanya (CDU).
„De cop sembla que això té més forats que un formatge suís. Surten més actes a la premsa que les que nosaltres mateixos tenim sobre la taula“, va dir Kauder, segons la ARD.
El cas és, en realitat, un „continuarà“ de les investigacions obertes uns mesos enrera contra tres redactors de un altre setmanari, „Stern“, per informacions difoses sobre el cas de Jaled Al Masri, el ciutadà alemany-libanés que va romandre durant mesos segrestat per la CIA a Afganistán. Un cas relacionat amb les presumptes presons secretes de EEUU i que ha ocupat durante mesos a aquesta comissió investigadora encarregada d’aclarir, fins ara sense èxit, si el BND i el ministeri d’Exteriors n’estaven al corrent.
Aust, un dels afectats, ho considera un atac a la llibertat de premsa. L’oposició també ho ha criticat. Pel diputat  verd Christian Ströbele és una clara acció contra el periodisme d’investigació; el lliberal Max Stadler ha expressat la seva indignació i dit que la culpa de tot és del Partit Socialdemòcrata, que ha filtrat informació interessada fins que la qüestió se li ha escapat de les mans.
L’Associació de Periodistes Alemanys no només ho va titllar d’atac contra el periodisme d’investigació, sinó que va recordar fins quin punt aquestes accions poden acabar malament per qui les inicia.
Ara fa dos anys, el Tribunal Constitucional va donar una bufetada bastant sorollosa a la Justícia, en declarar anticonstitucional el registres fets en un setmanari, „Cicero“, que havia revelat informacions „perilloses“ sobre un dels terroristes internacionals més buscats, Abu Musab Al Sarkawi.