Mostrando entradas con la etiqueta bolivia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bolivia. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de enero de 2016



http://www.dw.com/es/cuadriga-10-a%C3%B1os-de-evo-morales-a-d%C3%B3nde-va-bolivia/av-18997017



CUADRIGA

Cuadriga - 10 años de Evo Morales: ¿A dónde va Bolivia?

10 años de Evo Morales: ¿A dónde va Bolivia?

Bildergebnis für gemma casadevall dw





Con Amancaya y Silvia, que significa acabar hablando de Venezuela

default

jueves, 5 de noviembre de 2015

Y de postres, el inversor


Morales exhibió "la nueva Bolivia" ante el inversor alemán

Gemma Casadevall


Hamburgo (Alemania), 5 nov (EFE).- El presidente boliviano, Evo Morales, culminó hoy su visita a Alemania presentando ante el inversor germano la "nueva Bolivia" que él lidera, un país que ha logrado la "soberanía política y económica, pero no la tecnológica".
En los casi diez años bajo su Gobierno Bolivia puso punto final a la "sumisión política y economía", redujo la pobreza y es el país "que más crecerá económicamente este año en toda América Latina", dijo el líder sudamericano, ante el Día de América Latina, foro de encuentro entre inversores alemanes y políticos de la región.
Bolivia precisa aún transferencias tecnológicas de países como Alemania, añadió, en su calidad de invitado de honor de ese foro de Hamburgo, segunda etapa de su visita a la primera economía de la Unión Europea (UE).
La estabilidad política es garantía de prosperidad, insistió, en lo que entra su denominada Agenda Patriótica 2025 -razón por la que aspira a ser reelegido, de prosperar la reforma Constitucional que le permitiría presentarse a las elecciones presidenciales, en 2019.
Con este discurso ante el empresariado germano -y una serie de convenios en ciernes, como el destinado a la construcción de un tren urbano eléctrico en el departamento de santa Cruz- cerró Morales su visita a Alemania, de marcado acento económico.
Su intervención ante el Día de América Latina era el último acto de una intensa agenda en la que hubo encuentros al más alto nivel político -con la canciller Angela Merkel-, citas con empresarios y también un vibrante discurso ante la Universidad Técnica de Berlín.
En sus citas con representantes de la gran industria -como el gigante Siemens- se fraguaron el citado convenio, más otros en el ámbito de la minería. De la reunión Merkel en Berlín se llevó el elogio de la canciller al "impresionante" crecimiento económico del país y sus avances en la reducción de la pobreza.
En la Universidad fue aclamado como un héroe, apuntalado en su discurso izquierdista y luego, ya en Hamburgo, recuperó el mensaje pragmático de un presidente dispuesto a presentar a la "nueva Bolivia" que, como suele decir, no acude al inversor en busca de "dueños", sino de socios.
El foro hamburgués, el más consolidado del ámbito alemán como lugar de encuentro entre inversores germanos y políticos latinoamericanos, le acogió como representante del país que, en tiempos de recesión en parte del continente, aporta cifras de crecimiento anual del 5,6 %, este año.
La reunión en Hamburgo tenía este año como eje temático la creciente presencia de China en América Latina.
El mensaje lanzado al empresariado era que no debe verse al gigante asiático como un rival, sino como un factor de crecimiento que revertirá en beneficio del inversor germano.
La "creciente presencia" de China es una oportunidad para la industria con intereses en la región, apuntó el presidente de la Asociación de Empresarios Alemanes para América Latina, Fritz Horst Melsheimer.
El interés del gigante asiático por las materias primas ha precipitado el "boom económico" experimentado por la región unos años atrás, prosiguió, además de consolidarse como un importante inversor para toda América Latina.
La industria alemana se beneficiará de grandes proyectos, como la planeada línea ferroviaria desde la costa atlántica brasileña a la del Pacífico, en Perú, en la que China quiere invertir 100.000 millones de dólares y que proporcionará "nuevas perspectivas para el comercio" en la región, argumentó Melsheimer.
Morales presentó ante ese foro a su "nueva Bolivia", de igual modo que en ediciones anteriores hablaron por sus respectivos países la presidenta chilena Michelle Bachelet(2014) o el uruguayo José Mujica (2011).
"El Día de América Latina se ha consolidado como lugar idóneo para el contacto entre nuestros inversores y los representantes de la región", resumió el secretario de Estado del ministerio de Economía e Industria, Uwe Beckmeyer.
El representante gubernamental alertó, sin embargo, contra la tentación de querer paliar la recesión actual aparecida en algunos de los grandes países de América Latina, con medidas proteccionistas y a avanzar para dotarse de la necesaria seguridad jurídica.
La seguridad jurídica es, como indicó también Morales, interés prioritario para el inversor alemán. Y ahí, había admitido el presidente boliviano, Bolivia tiene aún debilidades a superar.
Morales seguirá mañana viaje a Italia y después a Francia e Irlanda, las otras estaciones de su gira por Europa. EFE
gc/cd
(foto) (audio)

Es él


Morales: "la oposición tiene miedo a que se pregunte al Pueblo"

Gemma Casadevall

  Hamburgo (Alemania), 5 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, siguió desde Alemania la promulgación de la ley que permitirá someter a referéndum la reforma constitucional que le permitirá optar a la reelección en 2019 y consideró que la razón por la que la oposición pretende impedir esa consulta es una: "el miedo".
"Tienen miedo, sí. Y tienen un problema: antes los presidentes gobernaban bajo alianzas, bajo pactos, porque nunca ganaban con más del 50 %. Nosotros sí lo hacemos ", afirmó Morales en una entrevista con Efe durante su visita a Hamburgo, como invitado de honor del Día de América Latina.
El presidente boliviano se refirió así a la Ley de Convocatoria a Referendo Constitucional Aprobatorio, adoptada la madrugada pasada por el Parlamento de su país, de mayoría oficialista, después de casi 17 horas de debate.
En la consulta se someterá al voto del pueblo la propuesta de modificar el artículo 168 de la Constitución para ampliar de dos a tres la cantidad de mandatos presidenciales consecutivos permitidos, al sustituir el término "una sola vez" por "dos veces", en referencia al número de reelecciones.
Morales insistió desde Hamburgo en que "no es Evo, es el pueblo" quien decidirá si se abre la posibilidad de otra reelección y descalificó el propósito de la oposición de recurrir a instancias internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
"No sé qué autoridad moral tiene la derecha ni qué autoridad moral tiene esa Corte de la OEA para meterse en asuntos internos", argumentó, para insistir es que tal responsabilidad "pertenece al pueblo" y que eso es el "lo más democrático".
Morales, quien atendió a Efe en un receso, antes de su intervención en la gala del Día de América Latina, foro de encuentro entre inversores alemanes y políticos de la región, recordó que desde su llegada al poder, en 2006, ha ganado seis elecciones o referendos, tres con más del 50% y el resto con más del 60 %.




  "No es Evo, es el pueblo. No lo he iniciado yo, sino los movimientos sociales", insistió, para sentenciar que el propósito que le impulsa es apuntalar los logros conseguidos hasta ahora, convencido, dijo, de que la "la estabilidad garantiza la prosperidad".
Sostuvo que bajo su gobierno Bolivia ha dejado atrás la "sumisión política y económica" y que su propósito, ahora, es seguir ganando inversores para su país, bajo la premisa de que éstos no acuden ya "como dueños, sino como socios".
En este sentido, Morales valoró como muy positiva la reunión mantenida la jornada anterior con la canciller alemana, Angela Merkel, jefa del Gobierno de la primera economía europea a la que, irónicamente, calificó de "dueña de Europa".
"A mi también me ha sorprendido", confesó, acerca de los elogios que, tras su reunión, dedicó Merkel a la evolución de su país, cuando se declaró "impresionada" por su crecimiento económico y los notables éxitos alcanzados en la reducción de la pobreza.
"Tenía mucho miedo de que no me recibiera", apuntó el líder boliviano -"nuestra balanza comercial es muy desfavorable", señaló- para añadir que se encontró con una canciller "receptiva".
Bolivia busca ante todo avanzar en la transferencia de tecnología alemana -"porque nuestro país no tiene tecnología", insistió-.
Ya ayer, en su comparecencia conjunta con la canciller, Morales anunció el propósito de su país de invertir hasta 1.000 millones de dólares en tecnología alemana, a lo que consagró sus encuentros previos con empresarios del país, como el gigante industrial Siemens.
"Estoy muy contento de la reunión", insistió, respecto al encuentro con "la hermana canciller Merkel".
Morales no quiere, por el momento, entrar a hablar de tratados de libre comercio entre Mercosur y la UE, sino que su propósito es establecer acuerdos "bilaterales", bajo la premisa de que "cada país es distinto".
"La charla, de tu a tu, nos ha permitido ganar confianza", sentenció el presidente boliviano, quien tras su paso por Berlín, ayer, y hoy por Hamburgo, seguirá viaje hacia Italia, Francia e Irlanda, las otras estaciones de la gira de este "indiecito", como se autodenomina, medio en broma, por Europa. EFE
gc/mlg

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ante un público entregado



Morales bromeó con su reelección en Berlin y lo comparó con la situación alemana


Gemma Casadevall

Berlín, 4 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, bromeó hoy sobre sus aspiraciones a ser reelegido tras un discurso pronunciado en la Universidad Técnica de Berlín y comparó esa posibilidad con lo práctica de democracias consolidadas europeas, como la alemana, donde no hay límite a esa opción.
"Los alemanes no pueden preguntarme eso", dijo el líder boliviano, en tono de broma, a una pregunta en esa dirección, formulada tras su disertación sobre los cambios operados por Bolivia desde que en 2006 asumió la presidencia.
Morales argumentó, al respecto, que en Alemania la elección indefinida está ligada a la estabilidad política y económica y recordó que la actual potencia europea optó por ese camino justamente tras las convulsiones de "las guerra mundiales".
El presidente boliviano preguntó a continuación, en dirección al público, cuánto tiempo lleva la "hermana canciller alemana", Angela Merkel, en el poder, a lo que desde el público le contestaron que había empezado su tercera legislatura.
Aludió a continuación a "otro presidente que estuvo casi veinte años", mientras desde el auditorio se le coreaba insistentemente el nombre "Kohl", por Helmut Kohl, el patriarcca cristianodemócrata, ex padrino político de Merkel, quien gobernó 16 años.
Con ello atajó Morales la controversia por la reforma constitucional que le permitiría, de prosperar, volver a postularse para su cargo en 2019 y recordó que, en cualquier caso, eso se someterá al pueblo al referéndum y será éste quien decidirá.
"No es Evo quien decide, es el pueblo", enfatizó, ante un auditorio en que se mezclaban universitarios alemanes -había traducción simultánea- y colonia boliviana residente en Berlín, que le vitorearon.
La intervención en el recinto universitario fue el último acto de una extensa jornada en que Morales se entrevistó con Merkel y el presidente del país, el independiente Joachim Gauck, y en el que firmó además una serie de convenios bilaterales, incluido un acuerdo con esa Universidad berlinesa.
Morales, ante quien Merkel se había reconocido "impresionada" por los avances sociales y económicos logrados por Bolivia, desgranó ante el auditorio universitario los cambios operados por su país.
Unos 2.000 estudiantes, ex alumnos y académicos se acercaron a escucharle, mientras desde la fachada de la Universidad se le daba calurosamente la bienvenida con un gran cartel y, ya en el interior, se repartían banderas bolivianas a los presentes.
Morales acudió al lugar con los siete ministros que le acompañan en su gira de nueve días por Europa -de Alemania partirá a Italia, Francia e Irlanda- y ahí recuperó también el lenguaje izquierdista que le caracterizada, para cargar contra el "imperio estadounidense".
Su país, dijo, dejó la etapa de sumisión y dominio desde su llegada al poder, y entró en la órbita de la soberanía política y económica.
"Ya no tenemos patronos, tenemos socios", enfatizó, para recorrer a continuación anécdotas y críticas al papel desempeñado, según él, por "las embajadas de Estados Unidos" en sucesivos golpes de Estado sufridos en toda América Latina.
Tras sus primeros encuentros al más alto nivel político de hoy, además del discurso ante el público universitario, Morales se desplazará mañana a Hamburgo, donde intervendrá como invitado de honor del Día de Latinoamérica, foro de contacto entre inversores alemanes y políticos de la región. EFE
gc/emm

Evo, de alfombra roja en alfombra roja



Morales abre su gira europea con una Merkel "impresionada" por los avancs Bolivianos


Gemma Casadevall

Berlín, 4 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, abrió hoy su gira europea con una canciller alemana, Angela Merkel, que se declaró "impresionada" por los avances bolivianos en materia económica y social, además de apuntar a una nueva etapa en la cooperación bilateral.
"Bolivia está experimentando un notable desarrollo y también notables avances la lucha contra la pobreza", destacó la líder de la primera economía de la Unión Europea (UE) después de que Morales anunciara que en los próximos tres años su país invertirá más de mil millones de dólares en la adquisición de tecnología alemana.
Morales acudió a Berlín con el objetivo de cerrar convenios para la transferencia tecnológica a su país -"lamentablemente Bolivia no tiene tecnología propia", dijo- y ya el día anterior, a su llegada a la capital alemana, se reunió con representantes del gigante industrial Siemens.
Según explicó Merkel en una rueda de prensa conjunta en la Cancillería, ambos países suscribirán "en breve" un acuerdo que marcará una nueva etapa en las sólidas relaciones que mantienen desde hace más de 50 años y cuyos puntos fuertes serán el ámbito energético, las renovables y la minería.
Bolivia invertirá en los próximos tres años más de mil millones de dólares en la adquisición de tecnología alemana, "la más respetada del mundo", según Morales, especialmente en el ámbito medioambiental.
Además de la cooperación tecnológica, ambos países quieren estrechar su cooperación en materia judicial -"somos sinceros: tenemos debilidades en el campo de la Justicia", admitió Morales-, así como en seguridad y sistema policial, cuestión de la que Bolivia espera también "aprender" de Alemania.
Mientras que el presidente boliviano se refería reiteradamente a su anfitriona con el término "la hermana Merkel y canciller de Alemania", ésta mostró cierta comprensión hacia uno de los aspectos más controvertidos de la Bolivia actual, como es el trabajo infantil.
Alemania comparte con Morales "la visión de que algún día los niños no tengan que trabajar", dijo Merkel, para destacar que, cuando menos, los menores lo hacen ahora "debidamente protegidos" y con una cobertura sanitaria pública.
Preguntada por el litigio con Chile por la reclamación boliviana de tener una salida al mar, la canciller dijo que fue también una cuestión abordada en su reunión y abogó por una reanudación de las conversaciones para superar el conflicto.
"Morales tenía una agenda clara cuando llegó al poder y paso a paso la ha ido implementando", respondió Merkel a una pregunta sobre qué podía Alemania aprender de la experiencia boliviana, para incidir a continuación en sus "impresionantes" logros tanto en lo económico como en la lucha contra el analfabetismo.
Fue un encuentro de aproximadamente una hora y media, que se inició con un apretón de manos de ambos líderes al llegar la comitiva boliviana a la Cancillería y con la frase de Morales a su anfitriona "pensé que nunca iba a recibirme".
Tras reunirse con Merkel, quien le recibió con honores militares, Morales se entrevistó con el presidente alemán, el independiente Joachim Gauck, en el Palacio de Bellevue.
Berlín fue la primera estación de su gira de nueve días por Alemania, Italia, Francia e Irlanda, en la que le acompañan sus ministros de Exteriores, David Choquehuenca, y de Hidrocarburos y Energías, Luis Alberto Sánchez, y otros cinco miembros de su Gobierno.
Además de sus encuentros al más alto nivel político, la agenda de Morales incluye hoy un discurso, a última hora de la tarde, ante la Universidad Técnica de Berlín al que la institución había invitado a estudiantes, exalumnos y académicos.
El jueves, el presidente boliviano será el invitado de honor del Día de Latinoamérica, foro de contacto entre inversores alemanes y políticos de la región que se celebra en Hamburgo y cuyo tema este año serán las relaciones entre China y América Latina. EFE
gc/nl/psh

 

 


viernes, 13 de febrero de 2015

En el Imax, sin las sombras de Grey


Berlinale: la mejor pantalla para el cine indígena

Gemma Casadevall

Berlín, 13 feb (EFE).- La Berlinale brindó su mejor pantalla al cine de corte indígena de América Latina y consolidó su ciclo "Native" como una sección de protagonismo creciente en el festival, capaz de transmitir a un público amplio películas tachadas, de entrada, de minoritarias.
Cines a rebosar, con espectadores sentados en la escalera y con el desafío de contemplar filmes de bajo presupuesto sobre una pantalla de gran formato, en una sala donde habitualmente se exhiben documentales en 3D: así discurrió el ciclo en este festival, con un total de 18 cintas que recorrieron desde México a la Patagonia.
Filmes recientes o rodados en los últimos treinta años -el abanico abarca desde 1986 a 2014-, que arrancó con el inicio del festival con la proyección de "Eco de la montaña", del mexicano Nicholás Echevarría, centrado en los rituales de Sierra Madre Occidental.
En los días siguientes pasaron por la gran pantalla de "Native" películas como "Lo que lleva el río", de venezolano Mario Crespo, rodada el año pasado, así como "Madeinusa", la primera cinta de la peruana Claudia Llosa, terminada en 2006, sobre una muchacha indígena que toma las riendas de su destino.
De Chile se vio "Las niñas Quispe", una impactante película sobre tres mujeres que cuidan cabras entre pedregales, dirigida por Sebastián Sepúlveda, mientras que Bolivia exhibió "Yvy Maraey", de Juan Carlos Valdivia, en ambos casos completadas en 2013.
Los llenos de las salas de produjeron independientemente de si el director acudía a la Berlinale dentro en una gran delegación -como la de Chile, con dos películas en competición, "El Club", de Pablo Larraín, y "El botón de nácar, de Patricio Guzmán- o prácticamente en solitario, como el de Valvidia.
Cada uno de los realizadores presentes en el ciclo tuvieron su alfombra roja antes de la sesión, en formato reducido respecto a la del Berlinale Palast donde discurre la competición, y posteriormente a la proyección se desarrollaron debates con el público.
"Fue como revivir la ilusión de mi primera película, con los ojos de hoy", comentaba a Efe Llosa, presente en la Berlinale como miembro del jurado de la sección a concurso, Oso de Oro en 2009 con "La teta asustada" y de nuevo a competición en 2014 con "Aloft".
"Me impresionó la recepción, sí. Sobre todo por parte de los indígenas, mexicanos y brasileños, que forman parte del comité seleccionador y estaban también en la sala", apuntó, por su parte Valdivia, quien en su filme interpreta él mismo el papel de un director en busca de localizaciones para un proyecto.
Ambos realizadores, el boliviano como su colega peruana, mostraban cierto escepticismo hacia la denominación "cine de corte indígena" o "indigenista": "Realmente no sé si mi cine se encuadra en ese término", confesó Valdivia.
"Es una denominación un poco confusa, es cierto. Sobre todo para cineastas no indígenas, como yo, que nos sentimos en la necesidad de distanciarnos explícitamente de planteamientos paternalistas", comentó Llosa.
En sentido parecido se expresó el guatemalteco Jayro Bustamante, cuya película "Ixcanul" está incluida entre las 19 aspirantes a los Osos del festival y, por tanto, no se exhibió en ese ciclo sino en la sección a competición.
"Si la etiqueta indigenista ayudó a colocar a Guatemala en el mapa de la competición de la Berlinale, bienvenida sea", comentaba el joven realizador, cuyo filme es el primero de su país que lucha por los Osos de ese festival.
"Ni paternalista, ni colonizador, ni colonizable: éste es el concepto fundamental por el que seleccionamos nuestras películas ", comentaba por su parte la responsable de la sección, la neozelandesa Maryanne Redpath.
Su ciclo "Native" llegó en esta 65 edición de la Berlinale a su segundo año en programa, "con intención de quedarse por mucho tiempo" como parte inherente al festival.
En esta ocasión el tema fue América Latina, después de que en 2014 se consagrara al sudeste asiático. En ambos casos, para Redpath el resultado fue "una aventura", a través de etnias de nombres "que en algunos casos sigo sin poder pronunciar" y con una selección de filmes que fueron del documental a la ficción. EFE
gc/agf



Bolivia y el roadmovie de Valvidia

Gemma Casadevall

Berlín, 13 feb (EFE).- El cine boliviano ocupó su espacio en la Berlinale con "Yvy Maraey", un filme dirigido por Juan Carlos Valdivia, incluido en la sección de cine indigenista "Native", que volverá a proyectarse en Berlín con la retrospectiva dedicada a ese cineasta al término del festival.
"La Berlinale ha querido visualizar unas cinematografías que no siempre llegan al público, porque no es fácil encontrar vías de distribución a unas temáticas algo minoritarias", comentó el cineasta a Efe en un aparte del festival, que se cerrará mañana con la entrega de los premios, los Osos, de la sección a competición.
"Native" incluye un total de 18 cintas, todas con carácter de exhibición, entre documentales y películas de ficción, procedentes de toda América Latina y con títulos como "Madeinusa", de la peruana Claudia Llosa, y "Las niñas Quispe", del chileno Sebastián Sepúlveda.
"Más allá del rótulo que han puesto a la sección, que tiene un sentido muy amplio, la película se ha defendido por sí misma, ha generado un gran interés", prosiguió el cineasta boliviano, cuyo filme se proyectó con el cine a rebosar y con algunos espectadores sentados en las escaleras de la sala.
Fue una experiencia "muy gratificante", a la que siguió un debate con el público asistente, entre el cual se encontraban también miembros de comunidades indígenas de México y Brasil, asesores de la responsable de la sección "Native", Maryanne Redpath.
En la película, el propio Valdivia interpreta el papel de un cineasta "karai" -blanco- que busca localizaciones para su nuevo proyecto cinematográfico, acompañado de un guanarí.
Que el director se interprete a sí mismo "forma parte del concepto" argumental, ya que se trata de reflejar una cierta "búsqueda de sí mismo", a través del contacto con el indígena y la "transformación recíproca de uno y otro".
"Abordo el conocimiento de uno mismo a través del otro. Es una reflexión sobre la identidad en que se parte de la base de que necesitas al otro para definirte", comentó.
Valdivia huye del concepto de cine indigenista "romántico", que se limita a tratar de denunciar una serie de situaciones o discriminación de estos colectivos.
"Trato a mi personaje y a su compañero de igual a igual, se rompen las barreras, ambos están al mismo nivel intelectual. Es una relación horizontal", concluye el cineasta, para quien esta perspectiva se corresponde  a los cambios operados en Bolivia, tras la llegada al poder del presidente Evo Morales.
El filme se mostrará asimismo la próxima semana, ya fuera del marco de la Berlinale, con una retrospectiva en el popular cine Babylon, en el corazón de la capital alemana.
El ciclo estará integrado por esta cinta, rodada en 2013, más "Zona Sur", de 2009 -que se estrenó en la sección Panorama del mismo festival-, y "American Visa", de 2005.
Al igual que en la proyección durante la Berlinale, el cineasta participará en un debate con el público, el tercero a su paso por la capital alemana, tras el mantenido el pasado jueves en la sede del Instituto Cervantes.
La 65 edición de la Berlinale ha ofrecido una amplia panorámica del cine actual en América Latina, con cerca de 50 títulos repartidos en sus distintas secciones y tres filmes a competición -"El club", del chileno Pablo Larraín, "El botón de nácar", de su compatriota Patricio Guzmán, así como "Ixcanul", del guatemalteco Jayro Bustamante. EFE
gc/psh

jueves, 16 de octubre de 2014

Ya despidiéndonos


[Bolivia] El papelón del TSE y la victoria de Evo


destn0473
por Gemma Casadevall
Al final, hasta el propio Evo Morales sintió algo de vergüenza ante el chaparrón de críticas sobre el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el órgano judicial que, al decir de la oposición, no guarda la distancia debida respecto al poder. „Existe preocupación por la situación del TSE“, admitía el reelecto presidente, tres días después de dejarse aclamar desde el balcón de la Plaza de Murillo por los suyos y, por extensión, en ocho de los nueve departamentos de Bolivia, incluido, por primera vez, en el próspero Santa Cruz.
La mala gestión del TSE fue un feo lamparón a lo que hubiera sido la victoria perfecta para el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, el pasado 12 de octubre. No solo recordaron en un comunicado, a eso de las 17.00 del domingo electoral, una hora después del cierre de las votación, que estaba prohibido transmitir bocas de urna hasta las 20.00 -hora prevista para su primer boletín de resultados parciales oficiales-. Encima, llegada esa hora, en lugar de resultados hicieron desfilar a los observadores más solícitos a expresar que todo había ido bien, que Bolivia había votado de acuerdo a los parámetros democráticos.
Los medios nacionales e internacionales presentes en el Hotel Radisson de La Paz -su centro de operaciones de esa noche- se lanzaron a dar por buenos los porcentajes que arrojaban las principales televisiones, públicas o privadas. Unas tres horas después quedó claro que tampoco cumplirían con su compromiso de ofrecer resultados al 70 %, como había anunciado la presidenta del gremio, Wilma Velasco. De pronto, sin mediar el menor comunicado, levantaron el campamento en el Radisson. No habría resultados, ni esa noche electoral ni al día siguiente, por problemas „logísticos“, argumentaron el lunes. Un hacker -como el que la víspera de los comicios había deslizado en la televisión pública que Evo había sido víctima de un atentado-, ineficacia, irregularidades difíciles de explicar: muchas fueron las explicaciones que circularon esa noche electoral, mientras el MAS extendía su fiesta, de punta a punta del país -excepto Beni, el única departamento que se resistió a la fuerza del exlíder cocalero.
Evo salía a su balcón en el mejor estilo de un Hugo Chávez, en el de Miraflores, el 2012. La desarmada oposición aceptaba su derrota. Y los medios difundían, amplificados por las redes sociales, unas boca de urna casi clónicas con los sondeos difundidos en la recta final hasta las presidenciales. Incluso los líderes de la región y de fuera de ella -el venezolano Nicolás Maduro a la argentina Cristina Fernández, los aliados del alma, pero también conservadores como el español Mariano Rajoy- mandaron sus felicitaciones a Evo por una reelección que se daba por segura desde semanas atrás. Evo había ganado de nuevo, como no podía ser de otra manera. Quién, si no.
El presidente festejó, la oposición reconoció, los medios difundieron y los felicitantes felicitaron, sin una sola cifra oficial en la mano. Qué habría pasado sin, en lugar de esa victoria sobrada que se le presuponía se hubiera dado un empate? La misma OEA, convertida en esas presidenciales en una especie de aliado para la fiabilidad democrática del proceso, expresó el lunes postelectoral, en términos exquisitamente democráticos, como siempre, pero contundentes, su preocupación por la extrema lentitud del TSE.
„Aquí, en América Latina, cada país se ha trazado su propia vía hacia su pleno desarrollo democrático. Y el proceso de Bolivia, desde mi punto de vista, se ajusta al correcto desarrollo de su vía democrática“, declaraba Álvaro Colon, expresidente de Guatemala y jefe de la misión de observación electoral desplegada por la OEA, a primera hora del domingo electoral, durante su visita a la Escuela Guaqui del barrio de Alto Lima, de la ciudad de El Alto.
Evo sabía lo que se hacía cuando invitó a grandes y menos grandes organismos de observación internacional a seguir esas presidenciales. Cada una de las elecciones o referéndums han llevado encima el síndrome de la sospecha, por mucho que tanto la OEA como la UE garantizaron, ahora como en el pasado, su pulcritud. Su gran amigo y aliado Hugo Chávez no autorizó tutelajes extranjeros -menos aún de la „enemiga OEA“-. El boliviano, en cambio, demostró una vez más su habilidad para jugar a muchas bandas al dar la bienvenida a los 200 observadores de diversas organizaciones -amigas o menos afines- al país.

Se dio por cierto el 59,5 % para el MAS difundido por los boca de urna, lo mismo que el 24 % de su directo „perseguidor“, Samuel Doria Merino. Desde el balcón de la Plaza de Murillo, Evo brindó su triunfo a Fidel Castro y Hugo Chávez, como tenía que ser -y no a Raúl Castro o Maduro, representantes de un marasco económico con el que Evo no quiere verse identificado.
Doria Merino perdió por tercera vez ante Morales; el tercero en liza, el expresidente Jorge Quiroga, encajó su segunda derrota -con un 9 %, además-. E presidente se había colocado entre el primer porcentaje con que llegó al poder -el 53,72 % de 2005- y el de su reelección -un 64,2 %, en 2009. Los otros dos rivales alternativos -Juan del Granado o Juan Sin Miedo y el verde Fernando Vargas- no contaron en los sondeos y tampoco lo hicieron en las urnas.
Nadie dudó de los boca de urna. Por qué iban a hacerlo? Quién, si no, podía ganar esa elección. Morales representa el auge económico en un país que sigue siendo pobre, pero donde se redujo de un 28 % a un 18 % la pobreza extrema y donde se reportan índices de crecimiento anuales por encima del 5 % mientras los vecinos decrecen. Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) le reconoce a Evo estos méritos, mientras sus maltrechos contrincantes se presentan desunidos y quemados por sucesivas derrotas.
Quién, si no el aymara Evo Morales, podía ganar esta elección, en un país de población mayoritariamente indiomestiza que hasta su llegada al poder simplemente no „contaba“. El Alto, la mayor concentración humana del país, a 4.080 metros sobre el nivel del mar y con 1,2 millones de personas en su mayoría de raíz indígena, era y es territorio del MAS. Más significativa es, sin embargo, la victoria de Morales en Santa Cruz, que de pronto le dio la espalda a uno de los hombres más ricos del país, el empresario Doria Merino.
¿Quién, si no, iba a ganar esta elección? „El reparto de escaños favorece a los grandes“, denunciaba a DW Armando de la Parra, politólogo y director de la plataforma ciudadana „Voto Informado y Transparente“. Desde su organización se viene clamando contra las fórmulas de reparto de sitios del sistema electoral boliviano. También contra ciertas prácticas dichas autóctonas, como el llamado „voto consensuado“, que hace que las comunidades -o más bien sus líderes- decidan por consenso y en asamblea lo que será el voto de sus integrantes. „Así gana el MAS en muchas comunidades, al dictado de su líder“, dice de la Parra.
„Es una fórmula distinta de entender la democracia. Prima el interés de toda la comunidad, decidido por consenso, frente al voto colectivo“, defiende por su parte Juan Carlos Pinto, exguerrillero y ahora director del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sidfe), adscrito al TSE.

Para de la Parra, el proceder del TSE en la noche electoral es exponente de la ineficacia -o dependencia política y hasta corrupción- en que se mueve el cuerpo judicial boliviano. Como el abultado resultado favorable al MAS lo es de un sistema electoral que precipita la acaparación de poder.
Mientras la oposición asimila como puede su derrota, el imbatible Evo Morales recuperaba el lunes su agenda política, sin porcentajes oficiales, pero sin que nadie le disputara la victoria. Quién, si no.
info2casadevall



miércoles, 15 de octubre de 2014

El poder del 59 %

Evo aconsegueix el seu tercer mandat a Bolívia

 

“I què voleu que hi faci, si el poble vota l'Evo?”, va respondre ahir Evo Morales quan un corresponsal estranger li va preguntar sobre una suposada tendència autocràtica del seu lideratge i la seva gestió de govern. Va ser en la seva primera roda de premsa després de la reelecció, sense símptomes de cansament del líder bolivià. La nit abans, a Evo Morales no li havia calgut ni esperar els resultats oficials per sortir al balcó de la seva seu, a la Plaza Murillo de La Paz, i proclamar la seva victòria. Les televisions, públiques i privades, havien difós un resultat gairebé clònic al dels sondejos, un 59,5%, en contraposició amb el 24% del seu adversari directe, l'empresari Samuel Doria Medina, un dels homes més rics del país. El tercer lloc va ser per a l'expresident conservador Jorge Quiroga, amb un 9%, i ja en percentatges mínims van quedar Juan de Granado i el verd Fernando Vargas. Morales va sortir al balcó sense esperar resultats oficials. I va fer bé, perquè el Tribunal Suprem Electoral, després de dos anuncis frustrats, va marxar a mitja nit sense haver donat ni una xifra, per problemes informàtics. Tots, vencedors i vençuts, van donar per bons els resultats mediàtics, en una Bolívia acostumada al fet que els òrgans judicials no rutllin i on, a més, ningú no dubtava de la victòria de Morales. El 2005 va guanyar la seva primera elecció presidencial amb un 53%, el 2009 va ser reelegit amb un 64% i ara hauria quedat una mica per sota, però amb el regal afegit de la victòria a Santa Cruz, el departament identificat amb l'oposició i el poder econòmic. El Moviment al Socialisme (MAS) de Morales només va perdre en un departament, Beni, i probablement conservarà la majoria de dos terços al Parlament, cosa que gairebé li permet el control absolut. Des del seu balcó, Morales va retre homenatge a Hugo Chávez i a Fidel Castro, com no podia ser d'una altra manera. Però no va citar els successors dels seus líders espirituals i personals, Nicolás Maduro i Raúl Castro. No només perquè amb aquests mandataris no té els vincles que tenia amb ells –“Yo soy el macaco menor de Chávez”, deia–, sinó també perquè es distancia del marasme econòmic que viu Veneçuela.
“Abans els inversors venien a Bolívia a treure'ns les matèries primeres. Ara vénen com a socis”, deia Morales en la primera conferència de premsa des de la reelecció. L'èxit electoral del líder socialista no es deu només al seu carisma i a la lleialtat del votant indígena, sinó també a l'embranzida econòmica del país sota la seva gestió. El pròxim pas és la industrialització per tal que aquest creixement econòmic actual –més d'un 5%– no desaparegui si baixa el preu del gas, el seu motor exportador.


LES CLAUS

L'alternança en el poder i l'oposició raquítica

G. C. S

Simpatitzants d'Evo Morales celebren la victòria Foto: EFE.
1
El tercer mandat d'Evo Morales arrossegarà el segell de la concentració del poder que du des que va ser reelegit el 2008, després d'aprovar una nova Constitució que li permetrà governar fins al 2020. El president bolivià responia amb la broma “què voleu que hi faci?” a la pregunta del corresponsal estranger sobre els perills de governar dominant el Parlament.
Perills
És una qüestió que plana sobre Evo Morales, ja que teòricament podria estar temptat de fer una segona reforma que li permeti una nova reelecció. Morales es va estendre a comparar aquesta presumpta dictadura tenyida de democràcia amb altres països on es formen grans coalicions que acaparen tant o més poder i que redueixen l'oposició a mínims. “Què voleu què hi fem, si a més tenim l'oposició que tenim?” Això no ho va dir així, però era l'esperit que volia transmetre amb relació als seus rivals. Un empresari ric i conservador, Samuel Doria, i l'expresident Quiroga, també conservador. Tots dos derrotats abans per Morales. No és responsabilitat del MAS si l'oposició, en comptes de presentar un candidat sòlid i unitari, en presenta de desgastats.

lunes, 13 de octubre de 2014

El día después, seguimos en la DW con lo obvio


Y a la mañana siguiente, dos más. Evo, por lógica y matemática


http://dw.de/p/1DU3K




´Por si alguno sigue dudando


http://dw.de/p/1DV0r


Evo Morales: ¿quién, si no él?

No hubo sorpresa en Bolivia: Evo Morales desarmó a la oposición y conquistó la joya de la corona de sus rivales, Santa Cruz. Para él no existe el desgaste en el poder.

Gemma Casadevall desde La Paz

Evo Morales durante la campaña electoral.


"Aquí, en América Latina, cada país se ha trazado su propia vía hacia su pleno desarrollo democrático. Y el proceso de Bolivia, desde mi punto de vista, se ajusta al correcto desarrollo de su vía democrática", declaraba a DW Álvaro Colom, expresidente de Guatemala y jefe de la misión de observación electoral desplegada por la OEA en el país andino. Era un juicio "lógicamente provisional,“, aclaraba, a primera hora de ese domingo electoral y durante su visita a la Escuela Guaqui del barrio de Alto Lima, de la ciudad de El Alto.
El presidente Morales y líder del Movimiento al Socialismo (MAS) sabía lo que hacía cuando invitó a la observación internacional a seguir esas presidenciales. Sobre cada una de las elecciones o referéndums que ha ganado se han lanzado las más diversas acusaciones, inclusive las que llevaron el sello de "pureza democrática". Su gran amigo y aliado Hugo Chávez no autorizó tutelajes extranjeros, menos aún de la "enemiga OEA". Evo Morales demostró una vez más su habilidad para jugar a muchas bandas al dar la bienvenida a los 200 observadores de diversas organizaciones -amigas o menos afines- al país.
La conquista de Santa Cruz
No necesitó el MAS esperar a los resultados oficiales para festejar su victoria en ocho de los nueve departamentos del país -es decir, salvo Benin-. Santa Cruz, símbolo de la prosperidad económica, había caído también hacia su lado y la fiesta no podía esperar. El 59,5 % que difundían los medios, cuatro horas después de cerrar la votación. frente al 24 % de su directo "perseguidor", Samuel Doria Merino, era razón más que suficiente para salir al balcón de la Plaza de Murillo y brindarle el triunfo a Fidel Castro y Hugo Chávez, sin olvidarse de lanzar una llamada conciliadora a la desballestada oposición.
Doria Merino perdió por tercera vez ante Morales; el tercero en liza, el expresidente Jorge Quiroga, encajó su segunda derrota -con un 9 %, además-. Por contra, el presidente se había colocado entre el primer porcentaje con que llegó al poder -el 53,72 % de 2005- y el de su reelección -un 64,2 %, en 2009. Los otros dos rivales alternativos -Juan del Granado o Juan Sin Miedo y el verde Fernando Vargas- no contaron en los sondeos y tampoco lo hicieron en las urnas.
¿Quién, si no, podía ganar esta elección? Morales representa el auge económico en un país que sigue siendo pobre, pero donde se redujo de un 28 % a un 18 % la pobreza extrema y donde se reportan índices de crecimiento anuales por encima del 5 % mientras los vecinos decrecen. El propio presidente exhibe unos méritos que incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) le reconoce, mientras sus maltrechos contrincantes se presentan desunidos y quemados por sucesivas derrotas.
¿Quién, si no el aymara Evo Morales, podía ganar esta elección, en un país de población mayoritariamente indiomestiza que hasta su llegada al poder simplemente no "contaba"? El Alto, la mayor concentración humana del país, a 4.080 metros sobre el nivel del mar y con 1,2 millones de personas en su mayoría de raíz indígena, era y es territorio del MAS. Más significativa es, sin embargo, la victoria de Morales en Santa Cruz , que de pronto le dio la espalda a uno de los hombres más ricos del país, el empresario Doria Medina. El electorado de Evo Morales ya no es solo la población indígena, sino también el comerciante o mediano empresario.
Dedicatoria a Fidel
El presidente que quería ser futbolista -o camarero, cuando se retire- es un excelente jugador a muchas bandas, que combina ideología y pragmatismo. Que sale al balcón a dedicarle el triunfo a Fidel y a Hugo -no a Rául Castro o a Nicolás Maduro, otro dato significativo- y al que luego veremos previsiblemente viajando por todo el mundo -sea China o España- para asegurarse la inversión extranjera.
¿Quién, si no, iba a ganar esta elección? "El reparto de escaños favorece a los grandes", denunciaba a DW Armando de la Parra, politólogo y director de la plataforma ciudadana "Voto Informado y Transparente". Desde su organización se viene clamando contra las fórmulas de reparto de sitios del sistema electoral boliviano. También contra ciertas prácticas dichas autóctonas, como el llamado "voto consensuado", que hace que las comunidades -o más bien sus líderes- decidan por consenso y en asamblea lo que será el voto de sus integrantes. "Así gana el MAS en muchas comunidades, al dictado de su líder", dice de la Parra.
"Es una fórmula distinta de entender la democracia. Prima el interés de toda la comunidad, decidido por consenso, frente al voto colectivo", defiende por su parte Juan Carlos Pinto, exguerrillero y ahora director del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sidfe), adscrito del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Para de la Parra, el proceder del TSE, que en la noche electoral se retiró tras horas de espera sin dar resultado alguno, es exponente de la ineficacia -o dependencia política y hasta corrupción- en que se mueve el cuerpo judicial boliviano. Como el abultado resultado favorable al MAS lo es de un sistema electoral que precipita el acaparamiento de poder. Los logros económicos de la Bolivia de hoy no son atribuibles a la gestión de Morales, sino a un empresariado que no desiste pese a la persecución política.
Mientras la oposición asimila como puede su derrota, Evo Morales recibía este lunes, en perfecta formación y a las siete de la mañana a un desfile de embajadores dispuestos a presentarle sus credenciales. El imbatible presidente boliviano recuperaba su agenda, sin esperar los resultados del TSE y sin síntomas de resaca tras unas presidenciales que, de nuevo, ganó. ¿Quién, si no él?

Desde La Paz, por fin

 

Evo i el vot fidel bolivià

 

 
 
“És devoció o submissió?”, es demana un observador internacional davant la cua eterna que s'ha format en una de les 29 meses de votació repartides a l'escola Guaqui, a la barriada d'Alto Lima, de la ciutat d'El Alto. A totes les meses hi ha files semblants d'homes i dones aimares, l'ètnia d'Evo Morales, amb les cares cremades pel sol d'aquesta població situada a 4.070 metres sobre el nivell del mar.
A tota la barriada només hi ha cartells electorals d'Evo Morales, en el poder des de 2005 i a qui es pronostica una nova victòria –amb pronòstics del 60 al 65 %– en les presidencials d'ahir diumenge. En aquesta ciutat, la més alta del món i amb barriades sorgides com del no-res en més de trenta anys, el president és Déu. Per als seus ciutadans, hi ha un abans i un després des que el líder cocaler va arribar a la presidència, que no s'expressa amb el fervor més aviat cridaner dels chavistes de Veneçuela –el gran aliat de Morales–, sinó amb el posat submís de l'aimara i les altres ètnies que es barregen al país.
A La Paz, la capital, a 3.800 metres, Evo Morales es queda en semidéu, però també sense rival. L'única incògnita és què passarà a les ciutats de Santa Cruz, Pando i Tarija, terra avall i on s'acumula el poder econòmic, reductes conservadors que ha anat derrotant elecció rere elecció el Moviment al Socialisme (MAS) de Morales. Al teòric directe rival del president, l'empresari Samuel Doria Medina, els sondejos el col·locaven un 40 % per sota del MAS, seguit de l'expresident Jorge Quiroga, encara més avall. A Quiroga, president del 2001 al 2002, Morales el va vèncer amb un 25% d'avantatge el 2005. Doria Medina també va fracassar en les dues anteriors eleccions.
Vot comunitari
“El sistema de repartiment d'escons afavoreix els grans”, denuncia Armando de la Parra, de la plataforma ciutadana Por el voto informado y transparente, segons qui tant la fórmula de distribució d'escons com la pràctica del vot “comunitari” –en què el vot de l'elector se subjecta a la disciplina definida pel cap de la comunitat– converteix en imbatible Morales. Per De La Parra, clarament partidari de l'opositor Quiroga, a això se sumen un cos judicial corrupte, que ha arraconat amb “processos dubtosos” un grapat de càrrecs de les quatre ciutats esmentades, dotades d'unes institucions autònomes que molesten l'oficialisme.
“Tenim un Tribunal Suprem Electoral teòricament imparcial. Teòricament, hi insisteixo”, admet Juan Carlos Pinto, director del Servei Intercultural del Desenvolupament Democràtic, adscrit a l'autoritat electoral boliviana. Aquest exguerriller i company de cel·la en temps de la dictadura de l'ara vicepresident, Álvaro García Linera, reconeix que no tot és pura “guerra bruta” en les denúncies de l'oposició d'acumulació de poder –judicial i polític–. Nega, però, que Morales vulgui perpetuar-se més enllà del que mana la Constitució. La carta magna boliviana no admet més de dos mandats, però el primer del president “no compta”, diu Pinto, ja que va ser abans que s'aprovés l'actual Constitució, del 2009.
L'oposició, feble i dividida, crida, mentre Morales exhibeix un creixement econòmic que supera el 5% anual, una reducció de la pobresa extrema al 18 % –del 28 % que hi havia nou anys abans– i un pragmatisme en la captació d'inversió estrangera, atreta no només per les matèries primeres bolivianes, sinó també per les infraestructures. Al llarg de la carretera d'El Alto al Titicaca, surten com bolets ciutats noves, grans i petites, fetes de cases de totxana sense revestiment i moltes vegades sense finestra. El mateix panorama es veu a Cochabamba i altres ciutats importants del país. “És un creixement de peus de fang”, diu De la Parra, fet de sobreendeutament i fonamentat en les exportacions de gas, sotmès a les fluctuacions de preus.
El votant d'Evo no és només l'indígena silenciós i una mica menys pobre ara que abans, sinó també el petit empresari de llocs com ara La Paz o Cochabamba. Ara com ara, a Bolívia, qui vol treballar troba feina, defensa Alfonso Valverde, un taxista que ha tornat al país, després de vint anys treballant a Espanya. És evident que l'impuls econòmic és la joia de la corona que nodreix el MAS d'electors de diferents capes socials. L'altra joia de la corona és el vot exterior: per primer cop, 272.000 electors de 33 països poden votar als seus consolats. Una xifra encara petita, en relació amb els dos milions de bolivians que hi ha arreu del món. Tot un orgull i un esforç logístic per a aquest país andí que, a més de l'imbatible president, escollia ahir el vicepresident, 36 senadors i 130 diputats.

domingo, 12 de octubre de 2014

Tarde, noche y madrugada de Schalten en la DW


http://www.youtube.com/watch?v=vnudszFrirk

http://www.youtube.com/watch?v=vnudszFrirk






A las 17.00, las 20.00, las 00.00, las 02.00, las 03.00 y la repetición de las 06.00

Con Silvia Cabrera, primero. Con Jenny Pérez después





Evo Morales obtuvo el 60,5 por ciento de los votos, según el sondeo de la empresa Ipsos, y 61 por ciento, según el de Equipos Mori, difundidos por las televisoras ATB y Red Uno.En segundo lugar, según dichos sondeos, se ubicó el candidato opositor Samuel Doria Medina, de la centroderechista Unidad Demócrata (UD), con 24 por ciento en su tercer intento por acceder a la presidencia de Bolivia.
El Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales tendría además el control de la Cámara de Diputados y el Senado, al conseguir los dos tercios que anheló el mandatario para consolidar su llamada "revolución democrática y cultural".Morales logró ganar en también en el departamento de Santa Cruz, que era considerado bastión de la oposición. El MAS venció en ocho de los nueve departamentos. Doria Medina, en cambio, solo ganó en el amazónico departamento de Beni. El tercer candidato más votado fue el expresidente Jorge Quiroga (2001-2002), que obtendría en torno al 9,6 % de los votos.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia comenzó a ofrecer muy lentamente los primeros cómputos y se espera que los resultados oficiales se conozcan en el curso de este el lunes. 
A pesar de la falta de datos oficiales, Morales se adjudicó la victoria electoral y en un discurso desde el histórico balcón del Palacio Quemado, en La Paz, le dedicó el triunfo al líder cubano Fidel Castro y al fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez.