domingo, 30 de marzo de 2025

Excursión a Celle

Los asesinatos nunca aclarados de la RAF planean sobre Daniela Klette



La presunta terrorista de la RAF Daniela Klette, en el juicio en Celle. / WOLFGANG RATTAY / EFE
 Gemma Casadevall, Celle (Alemania)30 MAR 2025 

"Soy consciente de mi situación. Será un juicio con mucha carga política aunque se sostenga lo contrario", afirmaba la presunta terrorista de la extinta RAF Daniela Klette, cuando finalmente tomó la palabra, cinco horas después de iniciarse su juicio. No se la juzga por su supuesta implicación en los atentados de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), sino por 13 atracos a mano armada, cometidos según la acusación entre 1999 y 2016 por el trío que formó con los prófugos Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub. Pero sobre su proceso planean los asesinatos de autoría nunca aclarada, entre el total de las 34 víctimas mortales y 200 heridos que dejó la autoproclamada banda anticapitalista y marxista alemana hasta su disolución en 1998.
El asesinato no prescribe, es la máxima del sistema judicial alemán que se aplica tanto a los juicios tardíos contra nonagenarios o incluso centenarios cómplices del nazismo como contra ex terroristas como Klette, de 66 años. Se la considera miembro de la tercera generación de la banda que fundaron a mediados de la década de los 70 Andreas Baader y Ulrike Meinhof. Los atracos que se atribuyen al trío de Klette corresponden a su ‘segunda vida’, la que se labró como ‘Claudia’, bajo diferentes apellidos falsos. Llevaba 30 años buscada por la policía hasta que en febrero del año pasado la policía llamó a su puerta. Para sus vecinos, era la amable mujer de un piso de la quinta planta en la Sebastianstrasse, 73, en el multiétnico distrito de Kreuzberg. Sacaba a pasear al perro, daba clases de recuperación de matemáticas y bailaba capoeira en un grupo del barrio.
Un grupo de investigación periodística reconoció en Facebook su rostro entre los danzantes de un desfile de carnaval del barrio. Se reveló así su auténtica identidad como pieza clave del trío de ‘jubilados de la RAF’, como se les llama por la edad, que perpetró sus atracos a mano armada en distintos puntos del país, con un botín total de 2,7 millones de euros. En su modesto piso de dos habitaciones guardaba armas automáticas, munición, un kilo en oro y 250.000 euros en metálico. Se entregó sin oponer resistencia, pero tuvo tiempo de enviar un mensaje a uno de sus compañeros prófugos: ‘me han pillado’.

Solidaridad residual

“Todo esto es exagerado”, comentaba uno de los periodistas acreditados para seguir el proceso, en primera fila de la treintena de puestos asignados a los medios de la Audiencia de Celle, la ciudad de Baja Sajonia donde se abrió el juicio, el martes pasado. Se refería a los enormes dispositivos de seguridad que envuelven el juicio. La procesada y sus tres abogados están aislados en su ‘vitrina’ de cristales blindados. El público corriente, como la treintena de representantes de la prensa y un par de medios extranjeros, entre ellos EL PERIÓDICO, está tras una segunda muralla de cristal blindado. Llamó la atención que el teórico periodista al que las medidas de seguridad le parecen exageradas cruzara un amistoso saludo con Klette. La procesada había entrado en su vitrina entre abrazos solidarios con sus abogados, más el saludo cómplice al ‘periodista’.
Se trata de Karl-Heinz Dellwo, como le identificó el semanario ‘Der Spiegel’. Un ex terroristata de la RAF juzgado y condenado por el atentado y toma de rehenes con dos muertos en la embajada alemana de Estocolmo, en 1975, en libertad desde 1995. Que lograra acreditarse como periodista, cuando supuestamente hay enormes medidas de seguridad, es uno de los enigmas del proceso. Antes de superar los controles de acceso, Dellwo y la enviada del diario de la izquierda radical ‘Junge Welt’ Ariane Müller, se habían sumado a la concentración de solidaridad con Klette.
Eran apenas una treintena de simpatizantes los que se han acercado a Celle, una ciudad de 78.000 habitantes de Baja Sajonia y a 150 kilómetros de la cárcel de mujeres donde está recluida la procesada. Exhiben sus pancartas pidiendo ‘solidaridad internacional’ y corean canciones de bandas punk extintas como la RAF, donde se califica de ‘asesina’ a la policía. Es una protesta tan ruidosa como residual.
“Tuvieron acceso a las armas de la RAF, estaban entrenados en su manejo, amenazaron con ellas e hicieron temer por sus vidas a empleados o cajeros, inclusive una embarazada. Al menos en una ocasión dispararon a matar sobre uno de ellos”, explica en un aparte con los medios Stefen Hörnig, parte de la acusación particular. Representa al conductor de un transporte de dinero contra los que se dirigieron los tiros del trío en uno de sus atracos. Supuestamente Klette estaba al volante del auto utilizado por el grupo.

La tapadera de la autoría colectiva

Para el juicio de Celle se prevén una cincuentena de vistas todo este año. A ese proceso deberá seguir otro, el relacionado con su existencia anterior como miembro de la RAF. Ahí deberá responder por un atentado contra el Deutsche Bank en 1990, contra la embajada de Estados Unidos en Bonn de 1991 y contra una cárcel, en 1993. Son casos menores, como todos los de la ya agónica tercera generación de la RAF. “Es una vergüenza para el Estado de Derecho que se siga sin esclarecer la autoría de los asesinatos del ‘otoño alemán’”, opina el columista del diario conservador ‘Frankfurter Allgemeine Zeitung’, Reinhard Müller. Se refiere a los asesinatos de la etapa más mortífera de la banda terrorista, entre octubre y noviembre de 1977.
Entre las víctimas de la RAF hubo representantes del mundo empresarial, como el fiscal general Siegfried Bubak, el jefe de la patronal Hanns Martin Schleyer y el presidente del Deutsche Bank, Alfred Herrhausen. Algunos siguen sin esclarecerse, debido al ‘código de conducta’ de la banda que consideró como acto colectivo todos sus atentados. La estrategia de Klette consiste en el victimismo y en denunciar como ‘acoso’ la persecución policial de sus 30 años como ‘Claudia’. La policía lanzó contra ellos a ‘cazadores de recompensa’, afirma. Sigue la búsqueda de los dos prófugos del trío al que perteneció, ya ‘jubilada’ de la RAF.

viernes, 28 de marzo de 2025

Vance y señora, desde el Ártico

Vance: "Dinamarca no hace un buen trabajo en la defensa de Groenlandia"



El vicepresidente de EEUU, JD Vance, y su esposa, Usha, a su llegada a la base militar espacial de EEUU en Groenlandia, en Pituffik. / JIM WATSON / AP

 Gemma Casadevall   Berlín28 MAR 2025 

"Dinamarca no hace un buen trabajo para la defensa y la seguridad de Groenlandia (…). No es su prioridad. Esto es un bello lugar, su gente es estupenda, respetamos su derecho a la autodeterminación. Y esperamos que elijan a Estados Unidos como socio. (...) Pero la presión que hacen China o Rusia obliga a actuar. Tenemos que asumir el liderazgo antes de que otros ocupen esa función y nos dejen colgados". El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llevó así Pituffik, la base militar que su país tiene en el noroeste de la isla, los reproches en los que Donald Trump fundamenta su propósito de anexionarse con este territorio autónomo danés.
Esquivó una pregunta de los medios presentes referida a con qué medios piensa su jefe "hacerse" con la isla --"Trump se refiere cuando emplea ese término a la responsabilidad sobre la seguridad de Groenlandia", respondió--. E insistió una y otra vez en que su país no tiene "otra opción" que defenderla frente a China y Rusia. "Tenemos que despertar. No podemos esconder la cabeza bajo la arena, o bajo el hielo, y fingir que los chinos no codician este territorio", insistió.
"No hemos cambiado nuestra retórica al hablar de la fuerza militar. Pero ocurre que Groenlandia, este bello territorio, es muy vulnerable. Y Dinamarca no hace sus deberes. Su seguridad también es la nuestra", remachó Vance, en su sarta de reproches a este aliado europeo de la OTAN.
Vance había saludado a su llegada a los soldados ahí destinados con un "hace un frío glacial aquí", comió con ellos junto a su esposa, Usha Vance, y buscó darle el tono más jovial y distendido a una visita calificada de "privada" pero considerada una provocación tanto por las autoridades groenlandesas como por el gobierno de Copenhague. Con ese mismo ánimo se presentó luego ante la prensa, en una comparecencia de la que, según la televisión pública danesa DR fueron excluidos los medios del país europeo. Ahí descargó sus argumentos contra Dinamarca, país al que pertenece el territorio autónomo ártico que anhela Trump.

Carga contra Copenhague

La visita de Vance se había planteado inicialmente como un viaje de su mujer, revestido del calificativo de privado, aunque acudía acompañada nada menos que del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz, y del titular de Energía de Trump, Chris Wright. Las autoridades groenlandesas advirtieron de que no estaban invitados y de que no serían recibidos por su gobierno. Se suprimió entonces la parte más groenlandesa de la visita, como una carrera de trineos tirada por perros. Y se decidió que solo acudirían a zona estadoundiense, Pituffik, aunque ya con el vicepresidente encabezando la delegación.
Copenhague respiró aliviado ante el cambio de planes. Se ahorraba al menos el choque de trenes diplomático con su poderoso aliado de la OTAN. El interés de EEUU por la isla no es nuevo ni tampoco lo son las reclamaciones de Trump, quien ya en su primer mandato trató de "comprar" --sin formalizar una oferta--. Pero tras su retorno a la Casa Blanca, el tono de sus reproches y planes expansionistas se ha elevado a niveles insostenibles entre dos paises socios de la Alianza Atlántica.
Estados Unidos mantiene su base en Pituffik, antes conocida por Thule, desde 1951. La considera imprescindible para la defensa nacional, en caso de que Rusia lance sus misiles contra territorio estadounidense.

La UE, como rival

El problema, para Groenlandia, es que a Trump no le basta con mantener esta base o ampliar la cooperación militar, como ha sugerido Copenhague. Considera "ineludible" para la seguridad de su país tener el control sobre la isla. Un 80 % de cuyo territorio está bajo el hielo permanente y su densidad de población es mínima --57.000 habitantes por 2,2 millones de kilómetros cuadrados de superficie--.
Junto al control de la región o de las nuevas rutas de navegación que se harán más accesibles con el acelerado deshielo ártico, EEUU busca explotar sus materias primas y tierras raras. Compite ahí con la Unión Europea (UE), en la que formalmente no está integrada Groenlandia pese a pertenecer al Reino de Dinamarca.
Su estatuto de autonomía, vigente desde 2009, reconoce a Groenlandia tanto el derecho a la autodeterminación como al uso de sus materias primas. En 2019, Washington firmó con Nuuk, la capital, un memorando de cooperación minera. Cuatro años después, la Comisión Europea (CE) firmó otro similar.
"Enhorabuena al nuevo Gobierno de Groenlandia y a su primer ministro, Jens-Frederik Nielsen. Merecéis socios que os respeten y os traten como iguales", indicó la presidenta de la CE, Ursula von Leyen, en un mensaje en redes sociales y dirigido al vencedor de las recientes elecciones groenlandesas. Apenas unas horas antes de la llegada de Vance a la isla, Nielsen había presentado en Nuuk su coalición de gobierno, una alianza que suma a cuatro de los cinco partidos con escaños. Todos ellos representan a distintas variantes del independentismo moderado. Queda en la oposición Naleraq, el partido que defiende la vía más rupturista respecto a Dinamarca. "La UE se enorgullece de ser ese socio para ustedes", prosigue el mensaje de von der Leyen.

Nielsen, la moderación groenlandesa

Groenlandia activa una coalición de amplio espectro



El líder del partido Demokraatit de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen. / EVGENIY MALOLETKA / AP



Gemma Casadevall
Berlín28 MAR 2025 

El líder del partido centrista groenlandés Demokraatit, Jens-Frederik Nielsen, presentó este viernes el pacto de coalición para un gobierno de amplio espectro, determinado a mostrar 'unidad y cohesión' en medio de las tensiones derivadas del rumbo expansionista de Donald Trump. "Estamos bajo una enorme presión. Y debemos mantenernos juntos, porque juntos somos más fuertes", afirmó Nielsen, en declaraciones a la televisión pública groenlandesa KNR.
El partido de Nielsen fue el ganador de las elecciones parlamentarias celebradas hace 15 días, al obtener casi el 30 % de los votos. Fue una victoria contra pronóstico, tras la que empezó a negociar su coalición con otros tres partidos, todos ellos de signo independentista moderado. La presentación del pacto de gobierno se produjo a horas de la visita del vicepresidente de EEUU, JD Vance, y su esposa, Usha Vance, considerada una provocación tanto por Dinamarca com por parte de este estratégico territorio autónomo de Copenhague.
De las cinco fuerzas que obtuvieron escaños, solo queda fuera de la coalición: el independentismo radical de Naleraq, que se situó en segunda posición con un 24 % de los votos. Algunos medios groenlandeses consideran que este partido actúa como 'aliado' encubierto de los intereses de Trump. Naleraq pretendía convocar por la vía rápida un referéndum para la independencia de Groenlandia, a la que el estatuto de 2009 reconoce el derecho a la autodeterminación. El pacto de coalición en torno a Nielsen mantiene la idea de que una comisión parlamentaria, creada hace dos años, analice las vías jurídicas posibles hacia la independencia.
Nielsen gobernará así con el respaldo de 23 de los 31 escaños del Parlamento. Sus aliados son el socialista IA, el partido del presidente saliente, Múte B. Egede, junto con el socialdemócrata Siumut y el liberal Attasut. Todos estos partidos defienden el independentismo como horizonte político, pero sin plantear vías unilaterales. IA y Siumut se han estado alternando el liderazgo de los gobiernos groenlandeses desde el primer estatuto de autonomía de 1979. En la última legislatura gobernaron juntos.
La rapidez con que se ha negociado la coalición se atribuye en parte a las tensiones generadas por Trump. Tanto Egede com Nielsen y demás líderes groenlandeses rechazan una anexión por parte Estados Unidos. Todos ellos hicieron campaña con la consigna de que su territorio no está en venta y participaron en marchas conjuntas contra los planes de Trump. Naleraq se ha desmarcado algo de esta línea y busca un 'acercamiento' o asociación con Estados Unidos.
El rechazo a los planes de Trump es compartido por Copenhague. La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, ha respondido con un 'no' a las sucesivas ofertas lanzadas por Trump, ya en primer mandato en la Casa Blanca, aunque ha insistido también en que la decisión corresponde a la población de Groenlandia, una isla de 2,2 millones de kilómetros cuadrados cubierta de hielo en un 80 % de su superficie y con apenas 57.000 habitantes.

La defensa de la isla helada

El Gobierno de Nuuk tiene amplias competencias autonómicas, pero no en política exterior ni en defensa ya que corresponden a Dinamarca. También de Copenhague percibe apoyo financiero que cubre alrededor del 50 % de sus presupuestos. El Gobierno de Frederiksen ha anunciado inversiones millonarias en su ejército y un reforzamiento de efectivos y logística en Groenlandia. Destinará así unos 2.000 millones de euros a la compra de tres nuevos buques, dos drones de largo alcance y reforzará las capacidades defensivas vía satélite en el Ártico. Hoy por hoy, el llamado Comando Ártico danés tiene desplegados en la inmensa isla apenas 80 soldados, más otros cinco o seis efectivos en su estación más cercana al Polo Norte.
La base estadounidente de Pituffik, en el noroeste de la isla, está regulada bajo este nombre por EEUU desde 2023. Pero en realidad la presencia militar de EEUU ha sido permanente desde la Segunda Guerra Mundial. Washington asumió su defensa en el periodo en que Dinamarca quedó bajo la ocupación de la Alemania nazi. En 1951 se reformuló el derecho estadounidense a construir y tener en la isla sus bases para el control y supervisión de la zona. De los 10.000 efectivos que llegó a tener entre 1940 y 1945 pasó a una dotación reducida para la llamada base de Thule, ahora conocida como Pituffik, con un centenar de efectivos. Es de alto valor estratégico, ya que por su ubicación es la ruta más corta si Rusia llega a disparar sus misiles contra Estados Unidos. Para Trump, es imprescindible para garantizar la seguridad de su país.
 
Visita sin contacto social

La decisión de Washington de replantear la visita inicialmente prevista de Usha Vance, junto con el consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, fue acogida con alivio por Nuuk y por Copenhague. Los planes originales incluían una visita a la capital y la asistencia de la esposa del vicepresidente a una popular carrera de trineos tirados por perros. Limitarla a Pituffik evitaba mediáticos encuentros con la comunidad groenlandesa. A cambio, subió de nivel porque incluyó al vicepresidente en calidad de ‘acompañante’ de su mujer.
Para acabar de destemplar los ánimos, entre el replanteamiento de la visita y su ejecución se produjeron las nuevas y explosivas declaraciones de Trump contra Europa y por los derechos que EEUU se atribuye sobre la isla. El presidente estadounidense ha dejado claro que piensa hacerse con su control de una u otra forma. Pero está por ver hasta qué punto están dispuestos Washington y Copenhague a tensar la cuerda, teniendo en cuenta el cisma que comportaría una confrontación entre dos socios de la OTAN.

miércoles, 26 de marzo de 2025

En el reino de Pituffik

Groenlandia y Dinamarca, aliviadas tras la decisión de JD Vance de limitar su visita a la base de EEUU



El vicepresidente de EEUU, JD Vance, y su mujer, Usha. / TERESA SUAREZ / EFE
 Gemma Casadevall, Berlín26 MAR 2025 

Tanto el Gobierno de Groenlandia como el de Dinamarca, al que pertenece este territorio autónomo, han mostrado su alivio ante el cambio de planes del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y su esposa, Usha, cuya visita a la isla ártica se limitará a la base estadounidense de Pituffik. De "muy positivo" calificó el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, que finalmente se haya reducido el programa de la delegación estadounidense a las instalaciones militares propias. Ni acudirán a la capital, Nuuk, ni a la popular carrera de trineos con perros, lo que había desatado fuertes críticas de las autoridades groenlandesas y de la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen.
"Es positivo que se suspenda la visita a la comunidad groenlandesa", afirmó Rasmussen, en declaraciones a la televisión pública danesa DR. Para el Ejecutivo groenlandés es un "éxito diplomático" que se haya anulado esa parte del programa, según su radio pública KNR. El presidente en funciones del territorio autónomo, Múte B. Egede, había advertido que no pensaba recibir a la delegación estadounidense en una visita que calificó de "agresiva".
El propósito inicial de Usha Vance era visitar Nuuk y la carrera de trineos acompañada por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz. La visita había sido calificada de privada, pero en Groenlandia levantó ampollas al relacionársela con los propósitos anexionistas de Donald Trump y sus injerencias en la campaña de las elecciones parlamentarias, que ganó contra pronóstico el independentismo más moderado de la oposición conservadora. En abril hay nuevos comicios en la isla, esta vez de carácter local.

Base con alto valor estratégico

Finalmente, el programa de la delegación estadounidense se replanteó. Subió de nivel, ya que el propio Vance acudirá a Groenlandia, pero se evitarán engorros diplomáticos, puesto que se supone que no se presentará en Nuuk.
Estados Unidos tiene esa base, originariamente llamada Thule, en virtud del acuerdo firmado con Dinamarca en 1949. Está en el noroeste de la isla, a uno 880 kilómetros del polo norte, y tiene un alto valor estratégico para la supervisión del Ártico.

martes, 25 de marzo de 2025

Rugen más, pero no suben


La ultraderecha alemana exhibe su fuerza en el nuevo Parlamento, pero se queda fuera de la cúpula




Los líderes de Alternativa para Alemania, Alice Weidel y Tino Chrupalla, en la sesión constitutiva del Bundestag. / CLEMENS BILAN / EFE



Gemma Casadevall
Berlín25 MAR 2025 

La ultraderecha alemana exhibió su capacidad para 'estorbar' en el recién constituido nuevo Parlamento desde su posición de segunda fuerza. Pero sigue sin conquistar ninguna de las vicepresidencias de la Cámara por el bloqueo del resto degrupos. Mientras la conservadora Julia Klöckner, del bloque de presumible nuevo canciller, Friedrich Merz, lograba su elección como presidenta con un amplio respaldo, el ultraderechista Gerold Otten vio derrumbada su candidatura en las sucesivas vueltas previstas. El resto de aspirantes de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Partido Socialdemócrata (SPD), Verdes y también La Izquierda sí obtuvieron sin contratiempos una de las vicepresidencias.

Al rechazo a Otten, un militar retirado de las fuerzas aéreas alemanas, siguieron las redobladas protestas de Alternativa para Alemania (AfD), que calificó su exclusión de antidemocrática. Este partido quedó ya fuera de la cúpula parlamentaria en las anteriores legislaturas. La diferencia es que ahora es la segunda fuerza a escala nacional, solo superada por el bloque conservador de Merz, con 208 escaños.

La AfD dobló sus resultados en los comicios del pasado 23 de febrero y tiene en la nueva Cámara 152 escaños. Relegó así al tercer puesto a la socialdemocracia de Olaf Scholz, con 120 escaños, mientras que los aún socios de gobierno del canciller saliente, los Verdes, tienen 85. A La Izquierda, finalmente, le corresponden 64.

Equilibrio de fuerzas inédito


Es una correlación de fuerzas inédita en la República Federal de Alemania. No solo por el avance del radicalismo derechista, sino también porque la 'tarta' parlamentaria ha quedado reducida a cinco grupos, al quedar convertidos en extraparlamentarios los liberales del FDP. Este partido fue hasta hace unas décadas una formación 'bisagra' tanto para gobiernos liderados por los conservadores como los socialdemócratas. Fuera ha quedado también el recién fundado izquierdismo prorruso de Sahra Wagenknecht, que fracasó en la búsqueda de su propio electorado.

El discurso inaugural le correspondió al izquierdista Gregor Gysi, por ser el diputado más veterano del hemiciclo. Este papel levantó ya encendidas protestas de la AfD. Históricamente, el honor del discurso se concedía al diputado de más edad, lo que le habría correspondido a Alexander Gauland, presidente honorario y fundador de la AfD. Pero ya en la anterior legislatura se modificó este protocolo por esta misma razón, lo que entonces derivó ya en encendidas, pero inútiles protestas de la ultraderecha.

Todo era bastante anómalo en la sesión constitutiva del nuevo Bundestag, con un centenar menos de escaños que el anterior, a consequencia de la reforma aprobada para bajar de los más de 700 escaños que tuvo a los actuales 630. Son menos los asientos y mucho menor el peso del centro-izquierda. Scholz seguirá ejerciendo como canciller en funciones hasta la elección de su sucesor, para convertirse luego en ‘diputado raso’ por el mandato logrado en su distrito electoral.

El bloque conservador de Merz y los socialdemócratas están negociando su pacto de coalición pero, pese al buen arranque y los principios de acuerdo en materia de rearme y fiscal, han fuertes diferencias en política migratoria y social. El propósito de Merz es someterse a la elección como canciller por el Parlamento el 23 de abril.

Paridad de género en retroceso

La conservadora Julia Klöckner, de 52 años y ministra de Agricultura bajo Angela Merkel, es la cuarta mujer que ocupa la presidencia del Bundestag. Sucede en el puesto a la socialdemócrata Bärbel Bas. Pero, fuera de esos puestos destacados, la paridad de género en la nueva cámara ha experimentado un nuevo retroceso. El porcentaje de escaños ocupados por mujeres se sitúa en el 32,4%, un descenso de 2,4 puntos respecto al anterior. Solo entre los Verdes y La Izquierda supera el porcentaje de diputadas el 50%, mientras que en la ultraderechista AfD se cae al 11,3%.

Tampoco se ha avanzado en cuanto a presencia de parlamentarios con raíces extranjeras: se sitúa en un 11,4%, prácticamente al mismo nivel que su antecesor. Lo que teniendo en cuenta que uno de cada cuatro ciudadanos del país tienen orígenes no alemanes es un porcentaje muy bajo.

Ángeles europeos frente a Trump


Alemania, Francia e Italia miran a China y la India como mercados alternativos frente a los aranceles de Trump



El presidente de EEUU, Donald Trump. / JIM LO SCALZO / EFE

Gemma Casadevall, Leticia Fuentes, Irene Savio

Berlín | París | Roma25 MAR 2025

Los tres principales países europeos, Alemania, Francia e Italia, preparan sus estrategias para sortear o minimizar el impacto de los posibles aranceles anunciados por Donald Trump contra los productos europeos con la mira puesta en el mercado asiático, especialmente China y la India. Los tres países ya han establecido contactos con otros socios comerciales y siguen la senda marcada por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, con la vista puesta también en la experiencia del primer mandato del republicano en la Casa Blanca.

Así es como están afrontando un nuevo escenario de guerra comercial estos tres países:

El gigante asiático, parte del problema o la solución para Berlín

La crisis de la automoción alemana, sector clave para esa potencia exportadora, se desató mucho antes de que Trump amenazara con sus aranceles, reconocía la presidenta de la Federación de la Industria del Automóvil (VDA), Hildegard Müller, en una reunión con corresponsales extranjeros en Berlín. Las trabas burocráticas son un monstruo que lastra a cualquier empresa en Alemania, sea un coloso o una firma mediana; los vaivenes políticos hacen que en una legislatura se apoye a las renovables y la siguiente no; o que de pronto se sentencie el fin de los motores de combustión, para luego postergarlo. "El gran perdedor en una guerra de aranceles será el consumidor", es el credo de Müller. Pero de ningún modo debe Alemania buscar soluciones bilaterales, sino a escala de la Unión Europea (UE), sostiene la jefa de la VDA.

Müller practica la neutralidad política. Se ha mantenido en diálogo con el Gobierno saliente del socialdemócrata Olaf Scholz, pero es miembro de la Unión Cristianodemócrata (CDU) del previsible próximo canciller, Friedrich Merz. La CDU es también el partido de la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen. En Bruselas están depositadas las esperanzas de la automoción alemana. Alemania exportó en 2024 unos 3,4 millones de automóviles nuevos a todo el mundo, de los cuales un 13,1% fueron a EEUU. Las grandes marcas, como Volkswagen, Audi y BMW, además de Mercedes, a través de una planta compartida con Nissan, tienen en México las sedes de las que salen los vehículos o componentes hacia el mercado estadounidense. Los aranceles contra México les afectarán de forma parecida a lo que se teme ocurra con los europeos. Pero su capacidad de maniobra, a través de la Comisión Europea, es mucho mayor.

Las expectativas de Alemania están concentradas en las gestiones del equipo de Von der Leyen sobre la India, en primer lugar, pero también sobre China. Suena a paradoja, ya que al gigante asiático se le atribuye parte de la 'culpa' por la crisis de la automoción alemana. Construye más rápido, saca al mercado productos más competitivos, de diseño y técnica avanzados y no ha negligido a la clase media, como sí ha ocurrido entre algunas marcas alemanas. Ha sido el gran rival del 'Made in Germany' y también el responsable de la caída de ventas que afecta al sector alemán, en cuanto el gigante asiático se ha debilitado.

¿Puede China dejar de ser parte del problema para serlo de la solución? Ese es el parecer de algunos expertos y también aparentemente de Von der Leyen. La presidenta de la CE ya lanzó una señal a finales de febrero, al viajar a la India con 20 de sus comisarios y anunciar junto al primer ministro Narendra Modi la intención compartida de relanzar el acuerdo de libre comercio, estancado desde 2022. Sus grandes beneficiados serían el mercado del automóvil y del alcohol.

En paralelo a esta gran pantalla, y mientras Trump afilaba sus amenazantes aranceles, Bruselas ha entablado "conversaciones muy dinámicas" con Pekín para retomar el acuerdo sobre inversiones 'Comprehensive Agreement on Investment, CAI', escribe el diario económico 'Handelsblatt'. El acuerdo quedó enmarañado en 2020 por los aranceles europeos a automóviles eléctricos chinos. Cinco años después, Alemania empieza a considerar más fiable a Pekín que a la Administración de Donald Trump.

"Mucho mejor preparados que en 2017"


El Gobierno de Francia lleva años insinuando que está trabajando para diversificar su mercado de exportaciones, pero las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos sobre imponer nuevos aranceles han acelerado estos contactos. No es de extrañar tampoco que el país haya aprendido del primer mandato de Donald Trump, y así lo expresó hace unos meses la propia responsable economista del Tesoro, Dorothée Rouzet: "Estamos mucho mejor preparados que en 2017, tanto porque se esperaban más medidas, como porque podemos confiar en la experiencia adquirida durante el primer mandato de Trump".

Hace unas semanas, el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció que se han intensificado las conversaciones con otros socios internacionales, como México, Canadá o la India. Esos contactos ya pudieron verse en febrero durante el Congreso Internacional de Inteligencia Artificial celebrado en París, al que también acudió el primer ministro indio, Narendra Modi. El presidente Emmanuel Macron recibió a Modi y ambos viajaron hasta Marsella para conocer el reactor ITER, símbolo de la cooperación nuclear entre los dos países.

En el caso de México, el país se perfila como un socio clave y una oportunidad para Francia de estrechar relaciones comerciales en el continente americano, más allá de la influencia estadounidense. El Gobierno francés también ha insistido en reforzar su alianza con Canadá. El pasado 17 de marzo, Macron recibió en el Palacio del Elíseo al nuevo primer ministro del país, Mark Carney, en su primera visita oficial al extranjero, donde se proclamaron "aliados fiables" en una reunión en la que no solo se habló de Ucrania como estaba previsto, sino también de las políticas comerciales de la Administración Trump. Desde hace años, ambos países son importantes socios comerciales con un acuerdo de libre comercio (CETA) que facilita el intercambio de bienes y servicios.

Francia no ha mostrado hasta el momento una gran preocupación ante las amenazas de Trump, a pesar del anuncio de aranceles del 200% sobre el champán, vinos y otras bebidas alcohólicas. El ministro de Exteriores aseguró que el país tomó las declaraciones de Trump "con sangre fría" y señaló que "no hay desequilibrio comercial" con Estados Unidos.

El mercado estadounidense representó el 6,6% de las exportaciones agrícolas de Francia en 2023. El vino y los licores son los principales productos franceses exportados, superando los 3.700 millones de euros. En términos generales, las exportaciones representan aproximadamente el 34,3% del PIB de Francia, con un total de casi 650.000 millones de dólares. El mercado europeo sigue siendo el destino principal de los productos franceses con el 55,3% de exportaciones, mientras que los países fuera de la UE representan el 44,7%, según datos de Santander Trade y The Observatory Economic Complexity.

Aspirando a ser la puerta de entrada de Asia en Europa

En sordina, pero ante la inminencia de un agravamiento de una guerra comercial con EEUU, el Gobierno de extrema derecha de Giorgia Meloni acelera en su búsqueda de nuevos mercados y aliados que reduzcan la dependencia de los clientes estadounidenses. Y, aparcado hace un año el megaproyecto de la Nueva Ruta de la Seda de China, el foco de Roma ahora está en India.

La estrategia fue presentada días atrás por Antonio Tajani, ministro de Asuntos Exteriores transalpino. Según explicó el político, el plan es el de crear "un corredor económico y logístico entre la India, Oriente Próximo y el Mediterráneo, en el que Italia sea la puerta de entrada de Asia en Europa". "Se trata de una elección para nuestro presente pero también una extraordinaria posibilidad para el futuro de nuestras economías", añadió Tajani.

En pocas palabras, el objetivo es el de construir la llamada Ruta del Algodón, reforzando las conexiones marítimas y terrestres desde la India hasta Italia, especialmente las ferroviarias, para permitir de ir más allá en los intercambios, en particular en materia energética. Los puertos italianos involucrados serían el de Trieste (este) y el de Génova (oeste), ambos ubicados en el norte de Italia, en la zona más industrializada del país.

Tajani ya ha anunciado un viaje a la India para el próximo mes de abril. El ministro se situará así en la primera línea de los movimientos de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ya viajó en febrero al país asiático. "Nuestros intereses en este mundo hipercompetitivo coinciden la mayoría de veces. Ambos podemos perder en un mundo de esferas de influencia y ambos podemos ganar en un mundo de cooperación y trabajo conjunto", dijo entonces la alemana en Nueva Delhi.

Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Jordania e Israel son los otros ejes del plan, especialmente en lo que atañe las conexiones terrestres. Pero una incógnita es, en esta línea, cómo se resolverá la actual oposición política en Jordania a cualquier acuerdo con Israel por la actual guerra en curso con Palestina. Lo que podría obligar a buscar otras alternativas, también consultando a los otros países que se quiere que sean parte del proyecto, Alemania y Francia.

Dicho esto, Meloni, que mantiene además desde hace tiempo una buena relación con su homólogo indio, Narendra Modi, parece determinada a llevar adelante el plan. Tanto que ya en febrero pasado, con ocasión de un foro con Arabia Saudí, se firmaron 40 acuerdos bilaterales (por un valor de 40.000 millones de euros) con Riad que se enmarcan en esta estrategia.

La explicación tal vez se halle en que, más allá de todo, Roma tiene todo el interés en tener un plan B si las reiteradas amenazas de Trump se materializan. La razón está en las cifras: tan solo en 2024, las ventas italianas a EEUU equivalieron al 10% del total de sus exportaciones, según los datos más recientes del Instituto de Estadísticas de Italia (ISTAT).

"En 2024, más del 48% del valor de las exportaciones italianas salió fuera de la UE, una cuota superior a las de Alemania, Francia y España", añadió el ISTAT en su informe. Con ello, "la aplicación de los aranceles anunciados por la administración estadounidense contra la UE podría tener efectos significativos" en Italia, advirtió el instituto. Un escenario negro sobre todo en lo que atañe a productos como el vino.

lunes, 24 de marzo de 2025

Los Vance rumbo al Ártico

Groenlandia pide una condena internacional ante la visita de Vance



Protesta frente al consulado de EEUU en Nuuk, la capital de Groenlandia. / CHRISTIAN KLINDT SOELBECK / EFE
 Gemma Casadevall, Berlín24 MAR 2025

La comunidad internacional debe "apoyar" a Groenlandia y "condenar las injerencias de Estados Unidos", en lugar de quedarse "susurrando por las esquinas". Con estas palabras reaccionó el presidente en funciones de Groenlandia, Múte B. Egede, según la radiotelevisión pública KNR, a la anunciada visita de Usha Vance, esposa del vicepresidente de EEUU, JD Vance, y varios emisarios del presidente Donald Trump. El trato de la Casa Blanca al territorio autónomo danés es "intolerable" y la situación "escalará día a día" si la comunidad internacional no levanta la voz, advirtió Egede, quien aseguró que no piensa recibir a la delegación de Washington.
Las declaraciones del presidente groenlandés siguen al anuncio de una visita calificada de "privada", pero que entronca con las aspiraciones anexionistas de Trump. A la esposa de Vance se la espera en Nuuk, la capital, el próximo jueves. La acompañará una delegación de alto nivel de la Casa Blanca, entre ellos el consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, así como el secretario de Estado de Energía, Chris Wrigh. La riqueza del subsuelo groenlandés, especialmente sus tierras raras, es uno de los motivos del interés de Trump en anexionarse la inmensa isla gélida, así como el control de las nuevas rutas para la navegación que teóricamente facilitará el acelerado deshielo ártico.
Según el portal 'Arctic Today', la delegación norteamericana visitará la base militar de EEUU en la isla, en Pitufflik, así como algunos lugares históricos relacionados con el pasado común con ese territorio autónomo danés. El interés de la Administración de Trump es, según cita la agencia Reuters de fuentes de Casa Blanca, "consolidar los vínculos con Groenlandia y respetar su derecho a la autodeterminación".

Acusaciones de injerencia


No es la primera vez que miembros del entorno de Trump visitan la isla desde el regreso del republicano a poder. El pasado enero, fue su hijo, Donald Trump Jr., quien estuvo en Groenlandia, lo que desató acusaciones de injerencia en la política groenlandesa.
La visita de la delegación estadounidense se producirá dos semanas después de las elecciones celebradas en Groenlandia. El vencedor fue el partido de centro-derecha Demokraatit, que se convirtió en la fuerza más votada con cerca del 30 % de los votos. El socialista Inuit Ataaqatigit (IA) de Egede, cayó al tercer puesto, por detrás del independentismo más radical representado por Naleraq. El líder de Demokraatit, Jens Frederik Nielsen, rechaza asimismo las ansias anexionistas de Trump y negocia una coalición de amplio espectro. Nielsen y Egede encabezaron la semana pasada una manifestación en Nuuk contra los propósitos de Trump.

domingo, 23 de marzo de 2025

El "Nein, Danke" bajo Merz


Alemania y un apagón nuclear casi irreversible



Friedrich Merz. / Michael Kappeler/dpa
 Gemma Casadevall, Berlín23 MAR 2025

Alemania desconectó sus últimas tres plantas nucleares en abril de 2023. Nada apunta a que el apagón sea reversible. El previsiblemente próximo canciller, el conservador Friedrich Merz, sí incluyó en la campaña que le llevó a la victoria electoral un capítulo que abogaba por ‘replantearse’ el abandono de esa fuente de energía. La opción más realista es la energía atómica de cuarta o quinta generación, los llamados ‘Small Modular Reactors’ (SMR).

Pero el mismo Merz ha admitido como ‘improbable’ a medio plazo tanto dotarse de SMR como reactivar los reactores desconectados. Las últimas entre las 37 plantas atómicas que llegó a tener Alemania están esperando su desmantelamiento. Como el propio Merz reconoce, apagar o encender un reactor no es como darle al interruptor de la lamparita del escritorio. Es casi tan costoso como desmantelarlo y puede llevar años hacerlo.

Las trabas son técnicas y políticas. Merz negocia un pacto de gobierno con los socialdemócratas, cuyo programa electoral da por sellado el apagón. Son muchas las aristas a limar entre los futuros socios, especialmente en política social y migratoria. Merz no luchará por algo que incluso los consorcios energéticos dan por zanjado. Cada uno de los vaivenes o giros de prioridades de las sucesivas coaliciones ha generado costes millonarios e inversiones truncadas.

Tal vez sí plantee Merz es una moratoria para el desmantelamiento de las plantas ya inactivas. Hoy por hoy, su único aliado posible es la socialdemocracia, el partido del canciller saliente Olaf Scholz, convertido en tercera fuerza. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en segunda posición y que sí reclama el regreso a la energía nuclear, está descartada como aliada.

Un adiós en zigzag

El camino hasta el apagón de 2023 fue largo y convulso. El primer tramo se marcó en 2002. El entonces canciller, el socialdemócrata Gerhard Schröder, al frente de una coalición con los Verdes, pactó con la industria el cierre progresivo de todas las plantas del país hasta 2022. Su sucesora, Angela Merkel, desbarató el plan en dos rondas. En 2009, impulsada por sus socios liberales, decidió prolongar la vida de las más centrales más modernas; cuatro años después, bajo la conmoción de la catástrofe nuclear de Fukushima, la misma Merkel recuperó la agenda acelerada. A Scholz, con el verde Habeck como vicecanciller, le correspondía echar el cierre.

A punto estuvo de sufrir un último revés en su tramo final. La crisis energética precipitada por la invasión de Ucrania desencadenó las presiones sobre el tripartito entre socialdemócratas, verdes y liberales de Scholz para replantearse el abandono. Los liberales insistían en la necesidad de ‘diversificar’ las fuentes de energía y no renunciar a la atómica.

Los ecologistas se cuadraron. El histórico lema verde del ‘Atomkraft? Nein, Danke!’ –‘¿Energía atómica? No, gracias’- no iba a sufrir más demoras. Hubo un duro pulso entre el ministro de Energía y vicecanciller, el verde Robert Habeck, y el titular de Finanzas, el liberal Christian Lindner. Scholz lo saldó con una prórroga de unos pocos meses. Habeck intensificó en ese lapso la búsqueda de recambios, en un país fuertemente dependiente de los suministros rusos, interrumpidos primero por las sanciones a Moscú e impracticables luego por los sabotajes que inutilizaron el gasoducto Nord Stream.

Encima, media Europa se abrazaba a la energía atómica. No solo Francia, que la consideran irrenunciable. También en Suecia y Finlandia, así como en Polonia y resto del este y centro europeo se extendió un renacido amor por las nucleares.

El papel del carbón en la transición verde

Alemania no se bajó del ‘Nein, Danke’. En el año del apagón, las centrales atómicas solo proporcionaban el 6,4% del total del consumo eléctrico alemán. Pero sus defensores reclamaban su mantenimiento como ‘reserva’. La batalla por las nucleares fue uno de los muchos capítulos en la confrontación entre Habeck y Lindner en la fallida legislatura de Scholz. Habeck tuvo que ralentizar el desarrollo de las renovables en aras de la disciplina presupuestaria. Y, más grave aún, tuvo que bendecir la activación de explotaciones de carbón para garantizar el suministro energético. Pero, paso a paso, Alemania ha avanzado hacia el objetivo marcado para las renovables.

En los 16 años con Merkel en el poder, las renovables parecían atascadas. Su porcentaje en el conjunto del consumo eléctrico de Alemania no subía del 35%. En 2021, el primer año de Scholz en la cancillería, se llegó al 42%. Para 2024 se alcanzó el 61%. El objetivo es situarse en el 80% para 2030. De este porcentaje alcanzado, un 32,5% es energía eólica; un 13,8%, fotovoltaica; un 6,5%, biogás; un 4,7% es energía hidráulica y un 3%, otros. El resto de consumo se realiza a través de energías convencionales: 22,5% carbón, 14,9% gas y 3,2% otros, según las cifras de 2024 de Destatis, la Oficina Federal de Estadística.

Merz tal vez no replantee el apagón. Pero sí deberá buscar una solución para la 300.000 metros cúbicos de basura radioactiva que ha generado la energía atómica en sus seis décadas de uso civil en Alemania. Entre los flecos que dejaron las sucesivas coaliciones de gobierno está la construcción de un cementerio nuclear definitivo donde trasladar los residuos almacenados en depósitos provisionales. La decisión debe adoptarse en la legislatura que ahora empieza. El féretro nuclear deberá estar listo para 2050.

martes, 18 de marzo de 2025

Rearme franco-alemán

Macron y Scholz garantizan el mantenimiento del apoyo a Ucrania


El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, durante su encuentro este martes en Berlín. / MICHAEL KAPPELER / AP
 Gemma Casadevall, 18 MAR 2025 20:32

Europa no va a dejar de apoyar militarmente a Ucrania en unos momentos en que, además, se están incrementando los ataques de Rusia al país agredido: este fue el mensaje conjunto del presidente francés, Emmanuel Macron, y del canciller alemán, Olaf Scholz, en una reunión de trabajo teóricamente de cortesía o despedida entre ambos líderes, representantes del tradicional eje Berlín-París, pero que ha coincidido con la conversación telefónica entre Vladímir Putin y Donald Trump.
"El apoyo de Estados Unidos ha sido fundamental para Ucrania", afirmó el canciller saliente, en una comparecencia conjunta con Macron, tras la reunión en la cancillería. "El papel de Europa es seguir apoyando a Ucrania", insistió por su parte el líder francés. Alemania ha sido en los tres años de guerra de Ucrania el segundo contribuyente en apoyo militar a Kiev, tras Estados Unidos.
La reunión entre ambos representantes del eje franco-alemán se produjo además apenas unas horas después de que el Parlamento germano aprobara por una mayoría de dos tercios de la Cámara la enmienda en la Constitución que liberará al gasto en defensa de la potencia europea del llamado freno a la deuda. Macron elogió explícitamente esa decisión, fruto de un pacto entre el bloque conservador, aún en la oposición, y los socialdemócratas y verdes, los socios de la coalición saliente de Scholz.
El presidente francés incluyó en su visita a la capital alemana una reunión con el líder conservador, Friedrich Merz, cuyo bloque se impuso en las pasadas elecciones generales alemanas y que previsiblemente será elegido nuevo canciller de Alemania a finales de abril.

"Paz duradera y justa"

"La suspensión de los ataques a las infraestructuras puede ser un primer paso. Pero a este primer paso deben seguirle otros para posibilitar la paz duradera y justa que precisa Ucrania", dijo Scholz, en alusión al compromiso expresado por Putin ante Trump de un alto el fuego parcial, por 30 días y básicamente para instalaciones energéticas. No puede haber, sin embargo, ningún tipo de decisión "sin tener en cuenta a Ucrania o por encima de Ucrania", añadió el líder alemán.
Al margen del mantenimiento del apoyo a Kiev, ambos líderes se declararon expectantes ante el plan de rearme a escala del bloque comunitario que este miércoles debe concretar la Comisión Europea y del que este martes Ursula von der Leyen ha avanzado algunos detalles, como las compras conjuntas o el impulso de la industria de defensa de los Veintisiete.
Es fundamental que Europa logre "movilizar los recursos necesarios" y "agilizar los instrumentos precisos" para lograr aumentar su producción de munición y armas, dijo Scholz. El plan de Bruselas debe contemplar asimismo una "reducción de las barreras burocráticas" que actualmente lastran ese objetivo.

Desenfreno

Alemania entierra el dogma de la austeridad y aprueba el paquete para activar el rearme y actualizar sus infraestructuras



Alemania se abre a un histórico gasto ilimitado en defensa

Gemma Casadevall  Berlín18 MAR 2025 

Lo que parecía imposible hace unos meses se convirtió en realidad y por la vía rápida en el Parlamento alemán: las enmiendas a la Constitución para liberar a defensa del freno a la deuda y activar un fondo de medio billón de euros para infraestructuras lograron este martes la mayoría de dos tercios que precisaban. El previsiblemente próximo canciller, el líder conservador Friedrich Merz, las había pactado de antemano con sus futuros socios socialdemócratas, el partido de Olaf Scholz, y con los Verdes. Supone dar luz verde a un endeudamiento total por cerca de un billón de euros por un periodo de 12 años. El plan generó tensiones en su bloque conservador, y algunos rechazos como el del exsecretario general de su Unión Cristianodemócrata (CDU), Mario Czaja. Y superó varias demandas ante el Tribunal Constitucional de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y de La Izquierda, contra el camino seguido para lograr la mayoría de dos tercios.
Consistió la estrategia de Merz en convocar el Parlamento saliente, en lugar del emanado de las urnas, para sortear la minoría de bloqueo que podrán ejercer en el futuro la AfD, que será segunda fuerza nacional, junto a La Izquierda. Las demandas fueron rechazadas por el Constitucional, pero quedaba por disipar el peligro de que las disidencias entre el bloque conservador derribaran el proyecto. No fue así. La moción logró el apoyo de 513 diputados, claramente por encima de los 489 votos necesarios y con apenas una quincena de votos díscolos atribuibles a los descontentos entre conservadores, socialdemócratas o verdes. Los votos en contra fueron 207.
"Nuestra seguridad no puede depender de la situación presupuestaria (...) Los tiempos en que confíamos en que otros la garantizarían quedaron atrás", había alertado en el debate previo el ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, hombre fuerte del Gobierno de Scholz y probablamente presente también en la futura coalición de Merz.
Con la votación de este martes se entierra el dogma de la austeridad alemán ejercido a través del llamado freno a la deuda. Es un mecanismo anclado en la Constitución, en vigor desde 2011 y que limita el endeudamiento al 0,35 % del PIB anual. Había quedado temporalmente en suspenso durante la pandemia, aún bajo la 'era Angela Merkel'. El articulado constitucional prevé excepciones por emergencias. Pero el Partido Liberal (FPD), exsocio de Scholz, impuso el regreso a su estricto cumplimiento, lo que precipitó el hundimiento de la alianza de gobierno. Socialdemócratas y Verdes exigían el fin de este instrumento.

Giro conservador y triunfo verde

De levantar el freno a la deuda dependen el rearme que reclama la situación global y la puesta al día de las desvencijadas infraestructuras de la red ferroviaria, autopistas o incluso escuelas del país, impropias de un país industrializado como Alemania.
Así lo ve ahora Merz, pese a que, como los liberales, se había aferrado al freno a la deuda en la campaña que le llevó a la victoria electoral el pasado 23 de febrero. De su bloque conservador había partido en 2022 una demanda al Constitucional contra el uso de fondos no usados en la pandemia que, a su juicio, vulneraba el sentido del freno a la deuda.
El giro del bloque conservador, calificado de engaño al elector por sus rivales, se vislumbró en las primeras reuniones de tanteo con los socialdemócratas. Se fijó la semana pasada al abrirse la negociación formal de coalición con el partido de Scholz. Al acuerdo entre los dos futuros socios se sumaron Los Verdes. Hubo un forcejeo intenso, pero rápido, que terminó con un triunfo para los ecologistas, que lograron arañar un compromiso concretado en cifras para proyectos propios.
Del medio billón de euros para infraestructuras, para un periodo de 12 años, 100.000 millones serán para la protección del medio ambiente. También hubo concesiones para los poderes locales y regionales. El freno a la deuda se levanta también para los 'länder', los estados federados, y se liberan otros 100.000 millones para sus arcas.

Cheque en blanco a defensa

El giro en defensa se inscribe en la dinámica de rearme europeo y especialmente el flanco del este. La Rusia de Vladímir Putin ya no es el único factor de riesgo para Alemania, así como Polonia, países bálticos o Suecia y Finlandia. También lo es el desafecto galopante hacia Europa de Donald Trump. Merz, profundo atlantista como el grueso del espectro parlamentario alemán, desconfía ya sin tapujos de Washington, lo que es un cambio de paradigma aún más radical que el entierro del dogma de la austeridad.
La enmienda constitucional da un cheque en blanco al rearme alemán. Permite un endeudamiento ilimitado en defensa en cuanto se supere el 1% del PIB, lo que implica casi 44.000 millones de euros. Comprende el gasto estrictamente militar y se extiende a protección civil, contra ciberataques, servicios secretos o ayuda a Ucrania. Sigue al fondo extraordinario impulsado por Scholz a raíz de la invasión rusa en 2022, por un monto de 100 mil millones de euros y que se estima se habrá agotado el próximo año.
Las enmiendas constitucionales deberán superar la ratificación el viernes de la Cámara alta o de representación territorial, el Bundesrat. El tiempo apremia: para la semana próxima está convocada la sesión constituyente del próximo Parlamento, con la CDU/CSU de Merz como primera fuerza, seguida de los ultras de la AfD, con los socialdemócratas en tercera posición, los Verdes en cuarta y la Izquierda en quinta. Ni los liberales ni el nuevo izquierdismo prorruso de Sahra Wagenknecht tendrán escaños. El Gobierno de Scholz con los Verdes seguirá en funciones previsiblemente hasta el 23 de abril, en que Merz aspira a someterse a su elección como canciller al frente de una coalición con los socialdemócratas.

viernes, 14 de marzo de 2025

Siempre nos quedarán los verdes

Merz suma a los Verdes a su pacto para liberar el gasto en defensa



El futuro canciller, Friedrich Merz, en el pleno del Bundestag / EBRAHIM NOROOZI / AP

Gemma Casadevall, Berlín14 MAR 2025 

Los Verdes alemanes darán su respaldo al plan pactado entre el futuro canciller, el conservador Friedrich Merz, y sus virtuales socios socialdemócratas para liberar el gasto en defensa del freno a la deuda y crear un fondo de medio billón de euros para infraestructuras. Según indicó Merz, la formación ecologista dará el visto bueno al plan tras concretarse que una partida de 100.000 millones del paquete de infraestructuras irá a protección del medioambiente. Es el doble de lo que había ofrecido inicialmente y explicita que son fondos 'adicionales', no procedentes de otros fondos. El grueso del fondo a las infraestructuras, para el que se contempla un plazo de 12 años, se destinará a la puesta al día de la anticuada red ferroviaria, autopistas, puentes o escuelas y se nutrirá de créditos exentos del freno a la deuda.
El acuerdo sigue a la tensa sesión parlamentaria del jueves, en que los Verdes reprocharon a Merz que durante meses había rechazado todas las propuestas hechas por el Gobierno del aún canciller, Olaf Scholz, y los ecologistas para reformar el freno a la deuda. Aseguraron que no entregarían un cheque en blanco solo para defensa.
El freno a la deuda es un instrumento anclado en la Constitución y para suspenderlo o reformarlo se precisa el apoyo de dos tercios de la Cámara. Este instrumento limita el endeudamiento del Estado al 0,35 % del PIB anual. Con la reforma, el gasto en defensa que supere el 1 % del PIB (unos 43.000 millones) quedará excluido de esta regla. En ello entrarán no solo los gastos estrictamente militares, sino también servicios secretos, ciberseguridad, seguridad civil y ayuda a países agredidos, como Ucrania. Este nuevo paquete sigue al fondo extraordinario 100.000 millones creado tras el inicio de la invasión rusa por el gobierno de Scholz para la puesta a punto del ejército alemán y para la ayuda militar a Kiev.
El bloque conservador de Merz y sus futuros socios socialdemócratas optaron por presentar ambos megaproyectos al Parlamento saliente, sin esperar a la sesión constituyente de la nueva Cámara del 25 de marzo. Se quería evitar así que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) haga uso de la llamada minoría de bloqueo para detenerlo. La AfD será la segunda fuerza del nuevo Parlamento y con La Izquierda sumará los escaños precisos para hacer uso de la minoría de bloqueo. La ultraderecha rechaza un rearme alemán, mientras que La Izquierda exige el levantamiento total del freno a la deuda.
Visto bueno del Constitucional
Merz se vio obligadoel jueves prácticamente a suplicar ante el Parlamento el apoyo a los Verdes, lo que desató las risotadas de buena parte del pleno. En la pasada campaña electoral, tanto el líder conservador y muy especialmente su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) se dedicaron a despotricar de los ecologistas y a descalificar a su candidato y ministro de Economía, Robert Habeck, al que responsabilizan de la recesión que atraviesa Alemania.
La votación sobre ambos paquetes, el de defensa y el de infraestructuras, tendrá lugar el próximo martes. La AfD y la Izquierda habían presentado demandas al Tribunal Constitucional con el argumento de que el Parlamento saliente no representa la mayoría emanada de las urnas y que no está legitimado para adoptar decisiones de ese calibre. La Corte rechazó este viernes estas demandas.
Merz justificó que se recurra a esta aprobación acelerada en la necesidad imperiosa ante el agravamiento de la seguridad global y asumiendo que Estados Unidos dejó de comportarse como un aliado 'fiable'.
Su bloque conservador y los socialdemócratas iniciaron este jueves negociaciones formales de coalición, que discurren asimismo a ritmo acelerado. El propósito de Merz es someterse a la elección del Parlamento el próximo 23 de abril.

jueves, 13 de marzo de 2025

Rearme sin freno

Merz forcejea con el Parlamento agónico para liberar el gasto en Defensa



Gemma Casadevall, Berlín 13 MAR 2025 

"Los cambios en el orden mundial son dramáticos (...) Alemania debe ser capaz de defenderse”: con estas palabras, el líder conservador y previsible próximo canciller alemán, Friedrich Merz, pidió liberar Defensa del freno a la deuda por la vía rápida, ante el Parlamento saliente y con el Gobierno de Olaf Scholz aún en funciones. “Si la historia llama a la puerta, hay que abrírsela. Tal vez no se dé otra oportunidad”, salió en su apoyo Lars Klingbeil, líder socialdemócrata.
Klingbeil aludía así a la necesidad de respaldar ya un doble paquete financiero para Defensa e Infraestructuras que precisa el apoyo de una mayoría de dos tercios del Parlamento. Se trata de liberar del freno a la deuda los gastos de Defensa que superen el 1 % del PIB y de crear un fondo especial de medio billón de euros para infraestructuras. La ansiada mayoría de dos tercios podría ser impracticable a partir del 25 de marzo, cuando se constituya nuevo el Parlamento emanado de las elecciones generales. La ultraderechista Alemania para Alemania (AfD) será segunda fuerza y sus escaños, sumados a los de La Izquierda, la facultarán para imponer la llamada ‘minoría de bloqueo’ a toda enmienda constitucional.
“Usted pasará a la historia como el sepulturero del freno a la deuda que prometió defender”, aseguro la líder de la AfD, Alice Weidel, en dirección a Merz. El bloque conservador, como los liberales, rechazó una y otra vez todas las propuestas de Scholz y sus socios verdes para reformar el freno a la deuda, instrumento constitucional que limita el endeudamiento al 0,35 % del PIB. Este mecanismo ha lastrado la economía alemana, según la opinión coincidente entre expertos económicos. Pero tanto Merz como los liberales se aferraron a su mantenimiento La tenaza de los liberales precipitó el hundimiento de la coalición de Scholz.

¿Estrategia legítima o engaño al elector?

La estrategia de buscar el respaldo ‘in extremis’ de un Parlamento formalmente vigente, pero inactivo desde hace semanas, se ha denunciado como un engaño al elector desde la AfD, La Izquierda, los liberales y los Verdes. Hay tres demandas ante el Tribunal Constitucional, una de AfD y dos de La Izquierda, contra la determinación de recurrir a un Parlamento que no refleja la mayoría emanada de las urnas.
La llave para que salga adelante el plan de Merz la tienen los ecologistas. Sus votos son necesarios para una mayoría de dos tercios. Pero se niegan a ofrecer un ‘cheque en blanco’ sin incluir objetivos climáticos cuantificables. "No vamos a respaldar sus trucos’, aseveró la jefa del grupo parlamentario verde, Katharina Dröge.
Está por ver si los Verdes mantendrán su rechazo en la votación final, prevista para el próximo martes. Merz ha emprendido intensas negociaciones para incorporar concesiones en materia climática. Mucho más complejo sería para Merz buscar el apoyo ya en la nueva cámara de La Izquierda, que reclama una abolición total del freno a la deuda.

¿Pacto de gobierno en tiempo récord?

Scholz y sus ministros asistían a la sesión del Bundestag como convidados de piedra. Este jueves empezaban las negociaciones formales para una coalición entre el conservador Merz y con Klingbeil como jefe de la delegación socialdemócrata. Son 256 las personas involucradas en la negociación, repartidas en 16 grupos de trabajo. Según la agenda filtrada por medios alemanes, Merz quiere tener el pacto listo en Semana Santa para someterse a su elección ante el Parlamento el 23 de abril.
De conseguirlo, habrá sido a velocidad fulminante. Angela Merkel precisó de casi seis meses entre su última victoria electoral, en septiembre de 2017, hasta su reelección, en marzo de 2018. Scholz tardó 73 días para su único mandato.
Merz ha pisado el acelerador. Antes de entrar en negociaciones formales, ya obtuvo principios de acuerdo para Defensa e infraesfraestructuras, así como para endurecer la política migratoria, punto esencial de su programa.

miércoles, 12 de marzo de 2025

No nos pongamos nerviosos

Groenlandia da la victoria al independentismo más moderado 



El independentismo moderado gana en Groenlandia ante las ansias imperialistas de Donald Trump / MADS CLAUS RASMUSSEN / EFE / VÍDEO: ATLAS

Gemma Casadevall
Agencias
Berlín/Nuuk(Groenlandia)12 MAR 2025 


El electorado de Groenlandia se decantó por el independentismo más moderado y convirtió en primera fuerza a Demokraatit, el centroderecha actualmente en la oposición, que rozó el 30 % de los votos, según los datos de la televisión pública danesa DR, escrutados el 100 % de los votos. Hubo un fuerte voto de castigo a las dos formaciones izquierdistas del gobierno saliente: el socialista Inuit Ataaqatigit (IA) del presidente de ese territorio autónomo, Múte B.Egede, se desplomó a la tercera posición, con un 21,4 %, mientras que su socio en los últimos tres años, el socialdemócrata Siumut, cayó al 14,7 %.

La derrota de estos dos aliados en el gobierno de Nuuk, la capital, es un revés para ambos partidos izquierdistas que han representado la alternancia en el poder desde hace décadas. Habían sido las fuerzas dominantes desde 1979, es decir, desde los inicios de Groenlandia como territorio autónomo danés. Egede, en una primera reacción en redes sociales, admitió sin tapujos su derrota, en unos comicios que han estado dominados por las amenazas anexionistas de Donald Trump.

El segundo beneficiado por las urnas en estas elecciones parlamentarias ha sido el independentismo más radical, Naleraq, que quedó por detrás de Demokraatit con un 24,5 %. Este partido aboga por la vía de la unilateralidad para acceder a la independencia. Desde 2009, el vigente estatuto de Groenlandia contempla el derecho a la autodeterminación. Naleraq ha captado votos de IA y de Siumut, que se han movido en territorios algo ambiguos respecto al horizonte independentista. El partido de Egede no se planteaba una fecha más o menos cercana para un referéndum sobre la autodeterminación de la inmensa isla ártica. Siumut sí contempló su convocatoria para la próxima legislatura, pero ello causó fuertes disensos entre sus filas.


Groenlandia, con una autonomía casi plena pero que excluye las competencias de Exteriores y Defensa, sigue dependiendo de los aportes económicos procedentes de Dinamarca. Casi un 50 % de sus presupuestos -o el equivalente a un 20 % de su PIB- los aporta Copenhague, mientras que un 90 % de sus exportaciones procede de la pesca. Especialmente la sanidad pública y la educación son las dos grandes preocupaciones de los 57.000 habitantes repartidos entre sus 2,2 millones de kilómetros cuadrados. Es una densidad de población mínima, en un territorio cuyo 80 % está permanentemente bajo hielo. Un 90 % de su población es de etnia inuit, que se siente menospreciada por el antiguo poder colonial danés. El independentismo es un objetivo compartido en mayor o menor medida por todo su espectro parlamentario, aunque con plazos distintos.


Movilización y victoria contra pronóstico


Fueron unos comicios muy disputados, con un alto grado de movilización entre el electorado. El índice de participación rozó el 71 %, cinco puntos más que los anteriores comicios. En Nuuk, los colegios llegaron a cerrar las urnas casi una hora más tarde de lo previsto ante la gran afluencia de votantes de última hora.

Entre las otras fuerzas en lucha por los 31 escaños del Parlamento autonómico destacó el liberal Atassut, asimismo representante del independentismo moderado, que se situó en el 7,3 %. No entrará en cambio Qulleq, de línea similar a Naleraq, que obtuvo apenas el 1,1 %.

La victoria de Demokraatit es inapelable, aunque necesitará socios para garantizarse la mayoría parlamentaria. Su triunfo electoral ha sido contra pronóstico y además saltó del cuarto puesto que ocupaba a la primera posición. Los sondeos más recientes, de hace casi un mes, le situaban en disputa por el tercer puesto contra Naleraq.


Llamada a la cohesión y a la calma

En declaraciones a la radiotelevisión pública groenlandesa, KNR, el líder de Demokraatit, Jens Frederik Nielsen, llamó a la cohesión nacional y a calmar los ánimos, en alusión a las tensiones desatadas por Trump con sus pretensiones de hacerse con el control de la isla o incluso no descartar la vía militar para lograrlo.

Para Nielsen, lo que necesita Groenlandia antes de plantearse el salto a la independencia es sentar las bases para crear estructuras sólidas económicas y políticas. Pese a las diferencias ideológicas, coincide con ello con el derrotado IA de Egede, que también prioriza la estabilidad y el tejido social a la ruptura del cordón umbilical económico con Copenhague, que considera impracticable .
Egede se mostró a través de redes sociales partidario de buscar ‘líneas de encuentro’.

El común denominador de estos comicios ha sido el rechazo, compartido por los principales partidos de Groenlandia y por Copenhague, a la ofensiva de Trump. Tras numerosas injerencias en la campaña, el presidente estadounidense se permitió incluso en la recta final prometer inversiones ‘billonarias’ y ‘hacer ricos’ a los groenlandeses, a cambio de desprenderse de Dinamarca para unirse a EEUU.


Despegue del radicalismo 'tentado' por Trump


Naleraq, que además de saltar al segundo puesto ha duplicado votos, es el partido que ha mostrado más cercanía por las ideas del presidente estadounidense. Su concepto de independentismo acelerado incluye un acuerdo de libre asociación con EEUU. Su propósito era invocar de inmediato el artículo 21 referido al derecho a la autodeterminación y proponía además limitar el voto a la población inuit.

El despegue de este partido ha ido acompañado por varios abandonos de las filas de Siumut en su dirección. La más destacada fue la de Aki-Matilda Hogh-Dam, que ocupa uno de los dos escaños que corresponden a Groenlandia en el Parlamento de Copenhague. Levantó revuelo por una intervención en la cámara danesa en groenlandés. No solo es el partido que ha mostrado más cercanía hacia Trump, sino que además está bajo sospecha de estar detrás de la reciente visita a la isla de Donald Trump Jr., hijo del presidente Según encuestas recientes, un 85 % de los groenlandeses rechaza los propósitos deTrump.  

lunes, 10 de marzo de 2025

Fotogenia ártica


La enésima injerencia de Trump crispa el final de campaña de una Groenlandia que 'no se vende'




Imagen de deshielo en Groenlandia, una parte del mundo muy afectada por el calentamiento global. / Felipe Dana / AP




Gemma Casadevall
Copenhague10 MAR 2025 

“El presidente Donald Trump no está tratando a los groenlandeses con el respeto que nos merecemos”, denunció el presidente autonómico de Groenlandia, Múte B. Egede, ante la televisión pública danesa DR. “Está tratando de influir en los groenlandeses y eso es inaceptable”, añadió la diputada Aaja Chemnitz, del mismo partido socialista Inuit Ataqatigiit (IA) que Egede y una de las dos representantes de esa inmensa isla en el Parlamento danés, junto con Aki-Matilda Hoegh-Dam, del asimismo independentista Naleraq.

La ultimísima oferta de Trump para hacerse con Groenlandia ha crispado la recta final de la campaña electoral groenlandesa, el territorio autónomo danés que este martes elige su nuevo Parlamento. “Les vamos a seguir proporcionando seguridad como hemos hecho desde la Segunda Guerra Mundial. Estamos dispuestos a invertir billones de dólares para crear empleo y hacerles ricos”, escribió Trump desde su red Truth Social, en vísperas de la cita con las urnas en ese territorio inmenso y con una densidad de población ínfima. Son 57.000 habitantes por 2,2 millones de kilómetros cuadros, un 80 % de los cuales permanentemente helados.

La “oferta indecente”, en palabras de Chemnitz, acaparó este lunes los comentarios de los diputados del Folketinget, el Parlamento de Dinamarca. También las portadas de diario groenlandés ‘Semitsiaq’ y la radio pública del territorio autónomo, KNR, en un final de campaña que en Nuuk, la capital groenlandesa, discurre bajo toneladas de nieve. “Es indecente que justo un negacionista climático quiera sacar provecho del dramático deshielo de Groenlandia”, apuntaba la diputada ecologista del Folketinget, Franziska Rosenkilde. A nadie escapa que las ansias de Trump por controlar Groenlandia proceden de la riqueza de su subsuelo y de las nuevas vías de navegación polares que posibilitará el deshielo acelerado del Ártico.

Las provocaciones de Trump y sus propósitos de ‘comprar’ o anexionarse Groenlandia no son nuevas. Ha insistido en la cuestión desde su victoria electoral y regreso a la Casa Blanca, pero ya las hizo en 2019 durante su primer mandato. La respuesta de Nuuk y de Copenhague siempre ha sido un ‘Groenlandia no se vende’ compartido por todo el espectro parlamentario, en un territorio autónomo cuyo estatuto contempla desde 2009 el derecho a la autodeterminación. En rigor, ni siquiera es un invento de Trump. Suele recordarse que en 1867, tras comprarle Alaska a Rusia, Estados Unidos consideró hacer lo mismo con Groenlandia e Islandia. Durante la II Guerra Mundial, con Dinamarca ocupada por los nazis, asumió también Estados Unidos la defensa de Groenlandia con un contingente de 10.000 soldados. Para Trump, Washington es un ‘garante de la seguridad’ de la isla. Un acuerdo firmado en 1951 entre Washington y Dinamarca reconoce el derecho de EEUU a construir ahí sus bases, como la llamada Pituffik, con unos 200 soldados. Es decir, más del doble de los que tiene el ejército danés, pese a que a las competencias en política exterior y Defensa de Groenlandia corresponden a Copenhague.

Sin perspectivas de sacudida electoral

Todo lo que ‘toca’ Trump adquiere una dinámica explosiva y Groenlandia no iba a ser una excepción, al menos en cuanto al impacto mediático que rodea unas elecciones parlamentarias de las que, en rigor, no pueden esperarse grandes cambios. Tanto el IA de Egede como su socio de Gobierno y segunda fuerza, Siumut, comparten el objetivo independentista.

Siumut se plantea plazos más rápidos e incluso la convocatoria de un referéndum en la próxima legislatura. El independentismo más rupturista está representado por Naleraq, que se disputa el tercer puesto con Demokratiit. No hay sondeos recientes, sino de hace casi un mes, y ahí se apunta a una reedición de la alianza entre IA y Siumut, los dos partidos que se han alternado el poder desde el primer estatuto de autonomía de 1979.

El Dorado de las misteriosas tierras raras


“Las tierras raras no valen nada mientras no se extraen”, explica Jakob Klove Keiding, jefe del departamento de Minerología del Servicio Geológico para Dinamarca y Groenlandia (GEUS). Del discreto ámbito científico ha pasado a ver requeridas sus opiniones para toda cuantificación, a ser posible en dinero, relativa a ese ámbito denominado ‘tierra raras’, término que incluye materiales indispensables para el mundo moderno, desde telefonía móvil a baterías para automóviles, así como cobre, grafito o litio. Según GEUS, en Groenlandia hay 23 del total de 34 materias primas identificadas como tales. La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, plantó hace un año una oficina permanente en Nuuk como parte de su estrategia para la llamada transición verde.

Además de las estimaciones sobre el subsuelo, el GEUS sigue la evolución del calentamiento de la tierra en la región. En 2024, y como viene ocurriendo desde hace 28 años, el hielo ártico se redujo. Perdió unas 80 gigatoneladas, más que en años anteriores.

El GEUS monitorea las reservas de minerales que aparentemente dejarán de ser inaccesibles o de explotación compleja con el deshielo. Se basa esencialmente en estimaciones de un subsuelo no explotado. Se calcula que los yacimientos de algunas de estas tierras raras están entre los mayores del mundo, con millones de toneladas, según Keiding. Pero Groenlandia no tiene ni las capacidades ni la técnicas para explotarlos. EEUU y Europa compiten en la carrera por acceder a ese moderno El Dorado. Hoy por hoy, domina ese mercado es China, que además de disponer de esa riqueza en su subsuelo fabrica el producto final.

Más de 70 años después de independizarse, Groenlandia depende económicamente de Dinamarca, que aporta el 50 % de sus presupuestos anuales. Los ingresos propios proceden de la pesca, mientras que su riqueza en minerales es algo más bien virtual. El Parlamento groenlandés bloqueó en 2022 la explotación de lo que habría sido el gran almacén de los minerales raros, Kuannersuit. La cámara prohibió por ley las explotaciones que impliquen material radioactivo por razones esencialmente medioambientales. En 2021, el sí o no a la explotación minera centró la campaña electoral que llevó a Egede al poder. Ahora, el lema común es ‘Groenlandia no se vende".

Volare


Una huelga paraliza el tráfico aéreo en Alemania por 24 horas, con medio millón de pasajeros en tierra



Huelga sorpresa paraliza aeropuerto Hamburgo a un día de paros en 11 aeródromos alemanes
 Gemma Casadevall, Berlín10 MAR 2025 

Más de medio millón de pasajeros afectados y el tráfico aéreo paralizado por un día en todo el país: esa era la imagen de Alemania este lunes, después de que el sindicado del sector público Verdi convocara el pasado viernes una jornada de huelgas de advertencia en once aeropuertos del país, que finalmente fueron trece al sumarse los trabajadores de seguridad aérea de otros dos puntos. Los aeropuertos que pararon eran los más importantes de Alemania, incluidos Frankfurt, Berlín, Düsseldorf y Múnich.
Mientras que la huelga en estos aeropuertos no generó caos, puesto que la mayoría de los afectados estaban advertidos y cambiaron sus vuelos o los anularon, en Hamburgo sí hubo situaciones de desconcierto. El sindicato avanzó ahí y sin previo aviso su convocatoria, de modo que el domingo empezaron las cancelaciones de vuelos hasta dejar totalmente paralizados los servicios.
El sindicato pide para el conjunto de los trabajadores del sector público un aumento salarial del 8%

La jornada de paros en los aeropuertos se inscriben en la campaña de huelgas de advertencia que lleva a cabo Verdi desde hace unas semanas y que han venido afectando a guarderías, servicios de correos, hospitales, limpieza municipal y recogida de basuras.
A esas movilizaciones se han añadido las de los empleados de seguridad aérea de dos aeropuertos menores, el de Weese, cercano a Düsseldorf, y del Karslruhe, en el suroeste del país. El resultado ha sido la práctica paralización de todo el tráfico aéreo o el ‘aislamiento de facto’ por aire de Alemania, como lo definieron fuentes de Verdi.

El sindicato pide para el conjunto de los trabajadores del sector público un aumento salarial del 8% o al menos de 350 euros mensuales, así como tres días libres adicionales por mes y nuevos complementos salariales para los que trabajan en turnos a horas extremas. También se reclaman mejoras para el personal en prácticas o en formación profesional. La Federación de Municipios (VKA) argumenta que las arcas públicas están exhaustas y que un incremento de este volumen acarrearía costes adicionales de 15.000 millones de euros. Rechaza, además, la exigencia de días adicionales libres, ya que ello agravaría la falta de personal que sufre el sector.

Hasta el jueves


La ronda de paros parciales o de advertencia seguirá previsiblemente en distintos apartados del sector público hasta el jueves, en que se entrará en la siguiente ronda de negociaciones.
“Es un escenario de terror que afecta a la movilidad individual y al conjunto de la economía del país”, afirmó a la televisión pública ARD el secretario ejecutivo de la Federación de Aeropuerto (ADV), Ralph Beisel. Alemania arrastró ya el año pasado situaciones parecidas por sucesivas huelgas, sea del personal de tierra o de seguridad de aeropuertos o del de cabina de aerolíneas como Lufthansa, así como de sus pilotos.
Fuentes de Verdi justificaron el avance de la huelga en Hamburgo en el argumento de que los paros deben ser ‘efectivos’, por encima de las consecuencias que acarreen de manera individual pasajeros o al ámbito económico. En cuanto se convocaron el viernes los paros en los once grandes aeropuertos empezaron a brindarse a los afectados alternativas posibles, cambio de vuelo o posibilidad de hacerlo en tren, para los vuelos nacionales, además de su anulación sin costes.

domingo, 9 de marzo de 2025

El Copenhague postcolonial


Groenlandia, entre la voracidad de Trump y un independentismo muy arraigado




Un cartel electoral en una calle de Nuuk, la capital de Groenlandia. / MADS CLAUS RASMUSSEN / EFE



Gemma Casadevall
Copenhague 09 MAR

"Groenlandia ya había atraído la atención mundial por razones geopolíticas o por el impacto de su deshielo en el cambio climático. Donald Trump nos había colocado en 2019 en el mapa global, también geopolíticamente", explica a EL PERIÓDICO Kim Falck-Petersen, secretario ejecutivo de la Representación Permanente de Groenlandia en Copenhague. Alude a la 'oferta' de compra del presidente estadounidense en su primer mandato, a la que ya respondió con un no rotundo la jefa del gobierno danés, la socialdemócrata Mette Frederiksen. Las elecciones parlamentarias del próximo 11 de marzo en ese territorio autónomo del Reino de Dinamarca coinciden con la crispación del conjunto de la UE ante el rumbo rupturista de Washington. De la oferta de compra de Groenlandia ha pasado Trump en su segundo mandato a no descartar el uso de la fuerza militar. Algo que, en una isla de 2,2 millones de kilómetros cuadrados, un 80% de los cuales bajo hielo permanente, y una población de 57.000 habitantes, sería un paseo para la superpotencia estadounidense. Siendo Dinamarca miembro de la OTAN, dicha opción militar colocaría a la Alianza Atlántica ante una implanteable agresión entre socios comprometidos a defenderse entre sí en virtud de su Artículo 5, la columna vertebral de la organización.

El interés de Trump no es nuevo. Pero el acelerado deshielo ártico facilitará la apropiación de sus materias primas, hidrocarburos y las llamadas tierras raras, así como la apertura de rutas de navegación más seguras y baratas. Se disputan el pastel Rusia, China y Estados Unidos.

El interés por el comportamiento de los electores groenlandeses es inusitado. Trump ha colocado a Groenlandia "en el mapa", como dice Falck-Petersen, uno de los 17.900 groenlandeses residentes en Dinamarca. El independentismo llevaba ya décadas arraigado en la isla. Todos los partidos de su Parlamento autónomo lo son. Groenlandia dejó de ser colonia danesa en 1953 y desde 2009 su Estatuto contempla el derecho a la autodeterminación. La diferencia entre unos y otros partidos está en la velocidad a la que se quiere avanzar hacia ese objetivo. Hasta qué punto la voracidad de Trump ha acelerado o frenado estas ansias de autodeterminación es una de las cuestiones que planean sobre los comicios. Un 85% de los groenlandeses no quiere ser parte de EEUU.

El partido socialista Inuit Ataqatigiit (IA) del presidente autonómico, Múte B. Egede, defiende una vía algo ralentizada hacia la independencia. Del segundo partido Siumut, su socio de gobierno, ha partido la propuesta de celebrar un referéndum en la próxima legislatura. Ha habido ya notables abandonos en dirección a un tercer partido, el más rupturista Naleraq.

"Tomar decisiones ahora sobre la independencia es complejo. Influyen consideraciones económicas, sociales y políticas", apunta Falck-Petersen. En la isla se ha convertido en una especie de mantra la frase de "Groenlandia no se vende". En Copenhague, la repiten a diario las dos diputadas groenlandesas del Parlamento danés, Aaja Chemnitz, de IA; y Aki-Matilda Høegh-Dam, que de Siumut se ha pasado a Naleraq. Geográficamente, Groenlandia está más cerca de EEUU que de Dinamarca. Pero económicamente depende de Copenhague, que aporta un 50% de sus presupuestos anuales. El cordón umbilical se mantiene.

Desprecios y abusos daneses a los inuit


"Los inuit tienen razones sobradas para no amar a los daneses", explica Birgir Thor Moller, programador cultural del Nordatlantens Brygge, o Muelle del Atlántico Norte, ubicado junto a la representación de Groenlandia. Un 90% de la población groenlandesa es de etnia inuit, maltratada o despreciada por Dinamarca. Exponente de estas "razones" son varias películas que se proyectan en su 'Filmdage', festival de cine nórdico. Entre ellas, 'Gronlands Hvide Guld' u 'Oro blanco groenlandés', sobre la explotación practicada en la Segunda Guerra Mundial a unas minas de la isla, cuyos minerales se utilizaron para la fabricación de piezas para 200.000 aviones aliados. Su estreno el pasado febrero levantó ampollas en Nuuk.

Por su parte, 'Inuk woman city blues', de Laila Hansen, refleja la dura vida de las groenlandesas con una visión poética. Fuera del cine, la realidad es más cruda y salpicada por escándalos que alcanzan hasta el presente. En 2022 salieron a relucir las esterilizaciones forzadas llevadas a cabo entre 1966 y 1970 en Dinamarca sobre unas 4.500 groenlandesas, incluidas niñas, a las que se implantaron dispositivos intrauterinos. Asimismo se conoció con décadas de retraso el 'experimento' realizado en 1950 sobre 22 niños inuit, a los que se trasladó a Copenhague en busca de una élite groenlandesa educada en Dinamarca.

Hace apenas unas semanas se suspendieron por fin los tests psicotécnicos a los padres groenlandeses de Dinamarca, difíciles de superar por los inuit por sus diferencias culturales. Unos 400 niños había acabado en los últimos años separados de sus padres, considerados 'no aptos' y acogidos por familias danesas. Los inuit están estigmatizados en Dinamarca. Lo que no impide el despoblamiento progresivo de Groenlandia hacia territorio danés, con consecuencias alarmantes para una isla casi deshabitada.

¿Quién defenderá Groenlandia?

El régimen autonómico de Groenlandia, que no forma parte de la UE, es amplio. Pero no incluye ni política Exterior ni Defensa. La presencia de las dos diputadas groenlandesas en el Folketing, o Parlamento de Dinamarca, es casi simbólica. La defensa de isla corresponde al Ejército de Dinamarca, con un contingente nacional de 16.700 soldados y 12.000 reservistas.

Copenhague ha reforzado sus operaciones en el Ártico, con buques de inspección, patrulleras, aviones, helicópteros y hasta trineos tirados por perros. La coordinación corresponde al Comando Ártico, en Nuuk, con un centenar de efectivos, más otros 50 distribuidos entre este territorio autónomo y las islas Feroe. Desde hace dos años recibe a reclutas daneses para su instrucción militar en la base de Kangerlussuaq.

Es una presencia discreta y sin capacidades --ni pretensiones-- de confrontarse por la fuerza a EEUU. Desde Copenhague, la primera ministra Frederiksen se comprometió al abrir el año reforzar la defensa del Ártico. Se baraja una cifra de 2.000 millones de euros, que incluirán tres barcos equipados para la región, drones y observación satelital. A este anuncio siguió en febrero el de un plan extraordinario que subirá el gasto en Defensa al 3,7% del PIB. Ya en marzo, y con Europa disparada hacia el rearme, Frederiksen se ha posicionado entre los socios interesados en el paraguas nuclear de Emmanuel Macron.

sábado, 8 de marzo de 2025

Pasito a pasito


Principio de acuerdo en Alemania entre conservadores y socialdemócratas para un gobierno de coalición



Friedrich Merz, candidato a la Cancillería. / EP

Gemma Casadevall
Berlín08 MAR 2025 

El bloque conservador de Friedrich Merz, el ganador de las elecciones generales alemanas del pasado 23 de febrero, y los socialdemócratas han acordado abrir negociaciones de coalición tras alcanzar acuerdos previos en Defensa y migración. Los líderes de los partidos implicados -la Unión Cristianodemócrata de Merz y la Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU), junto con el Partido Socialdemócrata (SPD)- anunciaron su decisión este sábado. Se proponen iniciar la próxima semana conversaciones formales para cerrar un pacto de gobierno que, previsiblemente, liderará Merz.

Los acuerdos previos contemplan un endurecimiento de la política migratoria, incluidas expulsiones en caliente “en cooperación con nuestros países vecinos”, dijo Merz. Aumentarán los controles fronterizos “desde el primer día del nuevo gobierno”, enfatizó el líder conservador, y se suspenderá la reunificación familiar para las personas con protección subsidiaria.

Son algunas de las promesas formuladas en campaña por Merz y que los socialdemócratas, liderados por el canciller Olaf Scholz, rechazaron con el argumento de que vulneran las normativas europeas y las leyes alemanas. Los dos copresidentes del Partido Socialdemócrata (SPD), Lars Klingbeil y Saskia Esken, las respaldan ahora tras haber suavizado Merz algunas aristas. A cambio, el SPD ha logrado que prospere uno de los puntos fuertes de su campaña, el aumento del salario mínimo interprofesional a 15 euros por hora -frente a los 12,82 euros actuales-.

Adiós por la vía rápida al freno a la deuda


También ha prosperado la exigencia socialdemócrata de reformar o suprimir el freno a la deuda. A mediados de semana, anunció Merz un principio de acuerdo, según el cual los gastos de Defensa que superen el 1 % del PIB anual quedarán liberados de las restricciones del freno a la deuda. Asimismo se creará un fondo especial de 500 mil millones de euros por diez años para infraestructuras. Con ello se fulminará de facto ese instrumento constitucional que limita el endeudamiento al 0,35 % del PIB.

Para que progrese la enmienda constitucional deberá ser respaldada por una mayoría de dos tercios del Parlamento federal. El bloque conservador y los socialdemócratas presentarán la próxima semana esa propuesta ante el Parlamento saliente y sin esperar a que se constituya a finales de marzo el emanado de las pasadas elecciones. Con ello se quiere evitar un bloqueo por parte de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en segundo lugar y que con los votos de la Izquierda quedará capacitado para vetarlo.

Sobre Merz se han disparado críticas desde su bloque. Se considera que está haciendo excesivas concesiones a los socialdemócratas. Está claro que quiere cerrar en tiempo récord un pacto de gobierno, lo que el previsible futuro canciller alemán justifica en la situación internacional y en las necesidades europeas en materia de Defensa.

miércoles, 5 de marzo de 2025

La locura llamada neonazismo

El autor del atropello múltiple de Mannheim militó en grupos neonazis, según un portal 'Antifà'



 Gemma Casadevall, Berlín 05 MAR 2025 

El autor del atropello múltiple de la ciudad alemana de Mannheim, un alemán de 40 años que según la fiscalía no actuó por motivos políticos, había militado en el pasado en grupos neonazis y posteado fotos suyas armado y ante un tanque. Según el portal de investigación 'Exif', Alexander S., como se ha identificado al atacante, participó en 2018 en una marcha de los llamados 'Reichsbürger' o 'Ciudadanos del Reich', convocada a raíz de unos disturbios neonazis de la ciudad de Chemnitz, en el este del país. Dicho portal aporta fotos de esa marcha y asegura que pertenecía a un grupúsculo de la extrema derecha activo en el 'land' de Turingia. Al grupo se le atribuyen vínculos con el movimiento islamófobo Pegida y con el ala más extremista de Alternativa para Alemania (AfD), el partido ultraderechista que lidera en ese 'land' el radical Björn Höcke.
El sensacionalista diario 'Bild' publica por su parte fotografías que colgó Alexander S. hace unos años en una red social rusa. En ellas aparece armado y posando ante un tanque de la serie Leopard2, los blindados de fabricación alemana que se suministran a Ucrania.
En el atropello múltiple ocurrido el pasado lunes en una zona comercial de esa ciudad del suroeste de del país murieron dos personas y una quincena resultaron heridas. Las autoridades alemanas descartaron una intencionalidad política y atribuyeron el ataque a trastornos psíquicos del conductor, que según la Fiscalía no tenía antecedentes relacionados con terrorismo o extremismo, aunque sí se le conocían episodios de agresividad.