jueves, 4 de junio de 2026

Bofetada a mano abierta

El apoyo a Israel hunde a Alemania en una humillante derrota ante la ONU



El canciller alemán, Friedrich Merz. / CLEMENS BILAN / EFE

 Gemma Casadevall     Berlín04 JUN 2026 

A la Alemania de Friedrich Merz, estancada económicamente y aquejada de persistentes disensos en su coalición Gobierno, se le sumó ahora la humillante derrota en sus aspiraciones de acceder a uno de los puestos no permanentes en el Consejo de Seguridad de la ONU. Por primera vez en su historia, no logró ese objetivo en la votación celebrada el miércoles. Se vio desbancada por las otras dos candidatas por parte de Europa Occidental, Portugal y Austria.

Fue un fracaso en toda regla para el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, pero también para el canciller Merz, a juicio de los grandes medios de referencia como 'Der Spiegel' y de la televisión pública ARD. Se atribuye la derrota, en parte, a la arrogancia de la diplomacia de un país que creía ganada la partida por ser el segundo mayor contribuyente de la ONU. Pero, sobre todo, al aislamiento en que ha caído por su apoyo incondicional a Israel, además de las maniobras en su contra que Wadephul atribuye a Rusia, como respuesta a su compromiso con la defensa de Ucrania. Rusia es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo, junto con Francia, Estados Unidos, China y Reino Unido. Según Wadephul, habría hecho valer su influencia en contra de Alemania, ya que prefería en ese puesto a Austria, país que no pertenece a la OTAN.

"Hemos constatado que algunos trabajaron en contra nuestra. Rusia es un buen ejemplo. Por supuesto no tienen ningún interés en que esté en el Consejo un país que apoya fuertemente a Ucrania", afirmó Wadephul. El hecho de que Alemania siga respaldando a Israel, "por razones de responsabilidad histórica", en palabras del ministro, ha sido otro factor en su contra.

Portugal y Austria llevaban años preparando su candidatura y lograron imponerse por 134 y 130 votos, respectivamente, del total de los 190 emitidos. Alemania obtuvo 104, por debajo de los dos tercios necesarios. Una humillación sin precedentes para la primera potencia europea, con 84 millones de habitantes. Leyó el resultado de la votación la presidenta de la asamblea de la ONU, la exministra de Exteriores y antecesora de Wadephul en el cargo, Annalena Baerbock, lo que agrandó la imagen de derrota para el conjunto de la diplomacia germana.

Son varios los errores de Alemania a los que aluden columnistas y representantes de los Verdes -el partido de Baerbock-, la asimismo opositora Izquierda o incluso el Partido Socialdemócrata (SPD), socio de coalición de Merz. Por un lado, que Alemania no empezó a trabajar por esa candidatura inmediatamente después de ocupar por última vez uno de los 15 puestos del Consejo de Seguridad, en 2020. Merz ni siquiera estuvo presente en la última asamblea general de la ONU, lo que dejó la impresión de falta de compromiso con la organización.

Para muchos analistas políticos, la razón de peso es el aislamiento de Alemania en política internacional por su actitud ambivalente respecto al Derecho Internacional. Usa un doble rasero, no solo por mantener del apoyo incondicional a Israel en la devastadora ofensiva sobre Gaza, sino porque tampoco se ha pronunciado ante sucesivas violaciones del derecho internacional. Merz ha rehuido pronunciarse acerca de la captura por parte de EEUU del expresidente venezolano, Nicolás Maduro. Lo mismo ha hecho respecto a la ofensiva lanzada por EEUU e Israel contra Irán, recuerda 'Der Spiegel'.

"Quien pretenda ser guardián del orden internacional no puede aplicar un doble rasero", concluía en declaraciones a la televisión pública ARD el portavoz de Exteriores del grupo socialdemócrata en el Parlamento, Adis Ahmetovic.

Wadephul ha reconocido una amarga derrota que, en realidad, procede de antes de su llegada al cargo, hace algo más de un año. Los analistas la sitúan en los últimos tiempos de la conservadora Angela Merkel en el poder y en la corta legislatura del socialdemócrata Olaf Scholz.

Para el sensacionalista diario 'Bild', la consecuencia lógica ahora debería ser invertir menos dinero en la ONU, puesto que se le niega a Alemania uno de esos codiciados puestos del Consejo de Seguridad, órgano de la ONU capacitado para adoptar resoluciones vinculantes o sanciones. Por lo pronto, los representantes de Europa Occidental serán hasta 2028 Austria y Portugal.

miércoles, 3 de junio de 2026

Con Fabian en Dahlem Dorf

Fabian Scheidler, filósofo alemán: "Israel no podría cometer sus crímenes sin el apoyo de EEUU y Alemania"




El escritor y filósofo alemán Fabian Scheidler, en una imagen cedida. WWW.FABIANSCHEIDLER.COM

 Gemma Casadevall    Berlín03 JUN 2026 

Occidente ha entrado en una "lógica de la guerra" permanente en la que incentiva los conflictos y genera nuevos enemigos internos o externos: esta es la tesis del escritor, dramaturgo y filósofo alemán Fabian Scheidler (Bochum, 1968). El estado de guerra y la lucha por un nuevo orden de paz es el título de su último libro, editado en España por Icaria. Sigue la línea emprendida por El fin de la megamáquina. Historia de una civilización en vías de colapso, pero se centra ahora en las falsas respuestas de Occidente a crisis como la del covid o las guerras en Ucrania y Gaza. Es especialmente crítico ante el apoyo incondicional de Alemania a Israel, sustentado en su responsabilidad histórica tras el Holocausto nazi, pero que ha convertido a su país en un apoyo al "genocidio" en Gaza.

No es fácil en Alemania mantener posiciones como la suya sin verse confrontado con acusaciones de antisemitismo.

En mi libro documento cómo el Gobierno alemán reaccionó a los ataques del 7 de octubre de 2023. Con un apoyo incondicional hacia Israel, a pesar de que pocos días después estuvo claro que Israel estaba vulnerando masivamente el derecho internacional. La entonces ministra de Exteriores, Annalena Baerbock, justificó que se bombardearan hospitales y escuelas de Gaza porque supuestamente Hamás se escondía ahí. Ello va directamente contra la Convención de Ginebra, que obliga a proteger activamente a la población civil. Tanto Amnistía Internacional como Human Rights Watch y demás grandes organizaciones humanitarias concluyeron que se estaba cometiendo un genocidio. Y, sin embargo, Alemania mantiene ese apoyo a Israel. Es un escándalo inmenso que precisamente Alemania apoye ahora otro genocidio.

El Ejecutivo actual ha matizado su posición. Bajo el canciller Friedrich Merz, en agosto de 2025 se dictó un embargo temporal de armas susceptibles de ser utilizadas en Gaza. También ha criticado la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania. ¿Teme el Gobierno de Merz quedar aislado?


Cuando viajan por el mundo, nuestro canciller y su ministro de Exteriores, Johann Wadephul, notan el viento en contra. Por eso han retrocedido retóricamente en su apoyo a Israel. Pero en lo material, en lo que concierne a ventas de armas y apoyo, la posición no ha cambiado. Israel no podría cometer sus crímenes sin sus aliados occidentales. Y, junto con Estados Unidos, Alemania es el principal apoyo de Israel. Para poner fin a ese genocidio hay que poner fin a la venta de armas a Israel.

En España hay un claro posicionamiento desde el Gobierno de Pedro Sánchez en favor de Palestina.

En Alemania la situación es muy distinta. Tenemos a un encargado especial del Gobierno contra el antisemitismo, Felix Klein. Desde su perspectiva, cualquier crítica a Israel implica antisemitismo. La Asociación Internacional de Investigadores del Genocidio, entre otros, califican las acciones de Israel como genocidio. Pero Klein tacha esta afirmación de antisemita.

Lo que es especialmente complejo en eventos internacionales. En la Berlinale se vivió una situación que rozó lo grotesco. Primero se criticó al festival por supuestamente "silenciar" lo que ocurre en Gaza para acabar pidiendo la dimisión de su directora, Tricia Tuttle, por posar junto a una bandera palestina. ¿Sufre Usted presiones parecidas?

Yo, afortunadamente, sigo con mi trabajo sin restricciones. Pero hay muchos casos de masivas restricciones no solo de la libertad de opinión, sino incluso de los derechos fundamentales. A petición del gobierno alemán, el Consejo Europeo ha bloqueado las cuentas del periodista crítico hacia Israel Hüseyun Dogru, a pesar de que no ha cometido ningún delito. No ha habido audiencia ni proceso, un hecho sin precedentes. O lo que le ocurrió a Francesca Albanese (Relatora de la ONU para los territorios palestinos), a la que se prohibió hablar en la Universidad Libre de Berlín por intervención del alcalde, Kai Wegner. La Universidad obedeció.



Fabian Scheidler, durante una conferencia. / GUENThER GIESE

¿Por qué es tan difícil diferenciar en Alemania la crítica a Israel del antisemitismo?


Hay dos razones. Una es la sumisión de la política alemana a Estados Unidos. Desde hace mucho no tenemos una política exterior independiente. La hubo bajo el canciller Willy Brandt (1969-1974) y, parcialmente, se mantuvo bajo Helmut Kohl (1982-1998). La otra razón es Israel y la falsa interpretación de cómo afrontar el pasado alemán. En mi opinión, la lección del Holocausto debería ser actuar frente a toda vulneración del derecho internacional, independientemente de quién la cometa o contra quién se dirija. Lo que vivimos es exactamente lo contrario. Un Gobierno alemán que apoya incondicionalmente a Israel, incluso cuando el Gobierno actual israelí tiene a reconocidos ultraderechistas. Pueden matar a decenas de miles de civiles y les seguimos apoyando. Esto, en mi opinión, es una absurda dislocación de las lecciones del Holocausto.

En su libro es especialmente crítico hacia Baerbock como ministra de Exteriores y califica a su partido, los Verdes, como el motor de la militarización alemana. ¿Habría sido distinta la reacción alemana tras el 7 de octubre con otro partido al frente de Exteriores?


No, tenemos un giro hacia el militarismo en casi todos los partidos. En La Izquierda ese giro es solo a medias, pero en el resto es total. En los Verdes es especialmente trágico por sus orígenes antimilitaristas. Hubo ya una ruptura con esa tradición con Joshka Fischer como ministro de Exteriores (1998-2005).

¿Le parece peligroso que la ultraderechista Alternativa para Alemania acabe siendo, como apuntan los sondeos, primera fuerza en el Parlamento o que incluso pase a sus manos el rearme, en el que tanto dinero invertimos?

Eso sería obviamente mucho peor. La AfD es un partido militarista, fue el primero que respaldó plenamente el objetivo de destinar un 5% del PIB al gasto en Defensa, aunque ahora prácticamente todos los partidos lo siguen. Hay un consenso en el ámbito político de Alemania en torno al militarismo.

martes, 2 de junio de 2026

Frederiksen, a la tercera

Frederiksen sella una coalición de centro-izquierda a modo de "trébol de cuatro hojas"



Martin Lidegaard, líder del Partido Social Liberal; Pia Olsen Dyhr, del partido verde; la primera ministra socialdemócrata, Mette Frederiksen; y Lars Loekke Rasmussen, de los moderados / LISELOTTE SABROE / AFP

 Gemma Casadevall   Berlín02 JUN 2026 

Un ejecutivo más paritario, más ecologista, con rebajas fiscales y apoyos a la familia, firme en su compromiso con Ucrania y en la defensa del país, incluido el territorio autónomo de Groenlandia que codicia Donald Trump: estas son las líneas maestras de la nueva coalición de gobierno de Dinamarca liderada por la socialdemócrata Mette Frederiksen. Será su tercera legislatura seguida, lograda tras complejas negociaciones y cuyo resultado es un cuatripartito en minoría, que Frederiksen denomina "un trébol de cuatro hojas". Es decir, raro y portador de fortuna.

Para los jóvenes, habrá transporte público gratuito hasta los 22 años; para los pensionistas, mejoras en sus prestaciones; para el conjunto de la población, atención dental gratuita y un IVA reducido en los alimentos; para las empresas, rebaja en el impuesto a las sociedades. Y para la inmigración, un endurecimiento de las ya de por sí rígidas leyes del país nórdico.

Es una alianza de signo paritario, como se plasmó en la presentación por sus cuatro líderes: la socialdemócrata Frederiksen, la izquierdista Pia Olsen Dyhr, más el centrista Lars Lokke Rasmussen y el liberal Martin Lidegaard. Al experimentado Rasmussen, ministro de Exteriores saliente, se le atribuye el papel de árbitro. Pero el mando corresponde a Frederiksen, de 48 años y en el cargo desde 2019.

Dos intentos fallidos


La líder socialdemócrata ha necesitado 69 días para sellar su pacto, el plazo más largo de la historia de Dinamarca. En el camino hacia el acuerdo ha habido dos intentos fallidos: primero fracasó la propia Frederiksen, que tras unas semanas de consultas devolvió el encargo por falta de apoyos. La tarea pasó entonces al ministro de Defensa, el liberal Troels Lund Poulsen, que quedó aun más lejos aún del objetivo. A la tercera obtuvo Frederiksen el resultado anhelado.

A la primera ministra, una mujer que no suele prodigarse en emociones, se la veía radiante el lunes por la noche, tras notificar al rey Federico que había logrado un acuerdo. A la presentación del pacto, este martes, seguirá el miércoles la de su equipo ministerial.

El partido socialdemócrata fue el más votado en las generales el pasado 24 de marzo, pero cayó al mínimo histórico del 21,9% de los votos. De los 50 escaños que tenía pasó a 38. El cuatripartito entre Socialdemócratas, Moderados, el Partido Socialista Popular y el Radical Liberal sumará apenas 82 escaños. Contará con el apoyo de dos partidos de la izquierda ecologista. La tarta parlamentaria danesa está muy fragmentada, con 12 partidos para los 170 puestos de la Cámara.

Línea dura en migración y apuesta por el rearme

Frederiksen no se estrena como líder de un gobierno en minoría. En su primera legislatura comandó una alianza entre el bloque de izquierda sin mayoría. Fue una etapa rica en disensos, a la que siguió tras su reelección una coalición con los Moderados de Rasmussen y los liberales de Poulsen. Endureció así aún más su política migratoria, con líneas propias de formaciones derechistas. Se mantendrá en esa misma línea en su tercera legislatura. Lo mismo hará respecto al rearme, una posición compartida por el conjunto de países del ámbito nórdico y báltico europeos.

Su trébol de cuatro hojas danés deberá mantener también la fortaleza frente a la obsesión de Trump por Groenlandia. Frederiksen representa para sus compatriotas la firmeza frente al poderoso aliado transatlántico. Desde esta posición convocó elecciones anticipadas, en un momento en que los sondeos indicaban un repunte de popularidad. Logró una victoria mínima, pero suficiente para un tercer mandato.

Una Alianza entre desiguales

 Desmantellament o OTAN a dues velocitats


“L’OTAN ha d’enten­dre que reduïm tro­pes. Tenim altres obli­ga­ci­ons”, aquesta va ser la frase de comiat del secre­tari d’estat dels EUA, Marco Rubio, a la reunió minis­te­rial de l’aliança atlàntica de Hel­sing­borg, a Suècia. Era una cita clau, pre­pa­ratòria per a la cimera de Tur­quia de prin­ci­pis de juliol. Fins al dar­rer moment es va témer que Donald Trump no hi enviés Rubio, un fet que hau­ria dis­pa­rat els rumors de divorci a l’OTAN per part de l’aliat transatlàntic. Ara per ara, Trump és l’amo de l’Aliança, com es reflec­teix fins i tot en el llen­guatge cor­po­ral del seu secre­tari gene­ral, Mark Rutte, acos­tu­mat a ava­lar amb cops de cap afir­ma­tius qual­se­vol frase de Rubio.

Hi ha mala maror en l’aliança mili­tar més pode­rosa del món. La pos­si­bi­li­tat que la guerra d’Ucraïna afecti direc­ta­ment ter­ri­tori de l’OTAN no és gens remota, com va pale­sar diven­dres pas­sat l’impacte, acci­den­tal o no, d’un dron rus a Roma­nia. Però en comp­tes de tan­car files entre ali­ats, es per­cep una inten­ci­o­na­li­tat des­man­te­lla­dora per part de Trump, reflec­tida recent­ment en les seves crítiques fron­tals con­tra dos socis euro­peus, repre­sen­tants de famílies polítiques i amb graus de lle­ial­tat transatlàntica dife­rents. D’una banda, Pedro Sánchez, el soci­a­lista que ha mate­ri­a­lit­zat el “no a la guerra” amb la pro­hi­bició de fer ser­vir les bases en ter­ri­tori espa­nyol als avi­ons dels EUA. De l’altra, el con­ser­va­dor Fri­e­drich Merz, repre­sen­tant de la sub­missió a Was­hing­ton de la política exte­rior ale­ma­nya des de temps fun­da­ci­o­nals de la República Fede­ral d’Ale­ma­nya (RFA).

Sánchez està prou entre­nat i ha gua­nyat per­fil inter­na­ci­o­nal com a líder que gosa dir no a Trump. Merz va sor­pren­dre en cri­ti­car de cop la manca d’una estratègia en l’ofen­siva con­tra l’Iran. No només perquè va des­viar-se de la sub­missió envers la Casa Blanca, sinó també per la crítica implícita a Israel, que con­trasta amb el com­promís casi incon­di­ci­o­nal d’Ale­ma­nya amb l’Estat jueu. El deto­nant va ser la frase de Merz en una visita a una escola, en què asse­gu­rava que Tehe­ran ha “humi­liat” els Estats Units. Un enfu­ris­mat Trump va anun­ciar tot seguit la reti­rada de 5.000 sol­dats de les seves bases a ter­ri­tori ale­many.

Berlín va optar per la sang freda. Hi ha uns 36.000 sol­dats dels EUA a les prop de 40 ins­tal·laci­ons mili­tars de l’aliat transatlàntic al seu ter­ri­tori. Entre aques­tes, Rams­tein, la base més gran dels EUA a Europa i la columna ver­te­bral de les ope­ra­ci­ons nord-ame­ri­ca­nes a l’Ori­ent Mitjà i de l’ano­me­nat Grup de Con­tacte per Ucraïna. Rams­tein són els ulls i el braç del Pentàgon a Europa. A més, els EUA tenen a Ale­ma­nya l’hos­pi­tal mili­tar més gran fora de les seves fron­te­res, les cen­trals del Coman­da­ment Euro­peu i el d’Àfrica (Eucom i Afri­com, res­pec­ti­va­ment), un punt d’esta­ci­o­na­ment dels F-16 i el dipòsit d’arma­ment nuclear de la base de Büchel.

Que els EUA man­tin­guin aquest con­tin­gent a Ale­ma­nya no és només en interès del país que els allotja, sinó sobre­tot de l’estratègia del Pentàgon. Molt més pre­o­cu­pant és, per a Berlín, que Trump s’hagi des­dit de des­ple­gar a Ale­ma­nya els seus míssils de llarg abast Toma­hawk, pac­tat amb Berlín en temps de Joe Biden a la Casa Blanca. La indústria euro­pea no dis­posa de míssils equi­va­lents. Per tant, hi ha cert perill d’inde­fensió davant el que Rússia pot des­ple­gar des de l’encla­va­ment de Kali­nin­grad.

Al pri­mer anunci de Trump va seguir la des­con­cer­tant decisió dels EUA de sus­pen­dre el des­ple­ga­ment de 4.000 sol­dats addi­ci­o­nals a Polònia, un país que des de temps de Barack Obama que somia en veu alta un reforçament de la presència mili­tar dels Estats Units. A aquest des­con­cert va seguir-ne el següent. De cop, l’impre­vi­si­ble Trump va fer marxa enrere per anun­ciar un reforçament del con­tin­gent a Polònia amb 5.000 sol­dats. No ho va jus­ti­fi­car en cap interès estratègic, sinó en la seva amis­tat amb el pre­si­dent polonès, l’ultra­con­ser­va­dor Karol Naw­rocki, ene­mic decla­rat de l’euro­pe­ista i cap del govern Donald Tusk.

Tot encaixa en la fal·lera euro­escèptica de Trump i la tàctica de pre­miar o cas­ti­gar entre ali­ats dòcils i els que no ho són. Més o menys el mateix que fa amb els aran­zels com a arma de guerra comer­cial.

Rubio va insis­tir a Hel­sing­borg que les deci­si­ons no es pre­nen per cas­ti­gar ningú, sinó que la reducció de tro­pes obe­eix als “altres com­pro­mi­sos” a altres parts del món. Cal tenir en compte, però, que res no és tan fàcil com vol fer veure Trump. Entre els 80.000 sol­dats que té els EUA a Europa hi ha dife­rents cate­go­ries, com passa també en les seves bases. La de Rota és d’ús com­par­tit; la de Rams­tein és sota sobi­ra­nia dels EUA. El con­tin­gent a Polònia és d’uns 8.000 sol­dats rota­tius; a Rams­tein n’hi ha 9.000 de manera per­ma­nent i sovint acom­pa­nyats de les seves famílies.

Les reac­ci­ons dels des­ti­na­ta­ris d’aquests pre­mis o càstigs són dife­rents, però d’alguna manera mar­quen l’evo­lució d’una OTAN que a la pràctica es com­porta ja com una aliança a dife­rents velo­ci­tats. A Berlín, de camí cap a Hel­sing­borg, el minis­tre espa­nyol d’Afers Estran­gers, José Manuel Alba­res, va pre­su­mir de la lle­ial­tat inqüesti­o­na­ble vers l’OTAN. “El govern a què per­ta­nyo ha fet el major incre­ment en des­pesa mili­tar en democràcia. Hem pas­sat del 0,9% al 2,1%, que no queda tan lluny del 2,8% d’Ale­ma­nya”, va afir­mar. És, com acos­tuma a pas­sar en l’àmbit polític, una inter­pre­tació de xifres interes­sada. El govern de Merz exhi­beix el seu 2,8% actual com a part del com­promís d’arri­bar al 5% del PIB per al 2035, com exi­geix Trump. Aquest per­cen­tatge, però, sor­tirà per a Berlín de la suma de la des­pesa mili­tar pròpia­ment dita i de les inver­si­ons en defensa.

Com més a prop s’està geogràfica­ment de Rússia, més a la vora s’està de l’objec­tiu quan­ti­fi­ca­ble de Trump. Polònia va arri­bar ja al 4,3% el 2025, amb pers­pec­ti­ves de superar aquest any el per­cen­tatge desit­jat per Was­hing­ton. Estònia, Lituània i Letònia esta­ven entre el 3,5% i el 4% i no espe­ra­ran tam­poc al 2035 per arri­bar al 5%. Suècia, Finlàndia i Dina­marca se situen en aquesta línia.

Les diferències en el grau de com­promís defen­siu del flanc ori­en­tal, inclo­ent-hi la extra­co­mu­nitària Noru­ega, es tra­du­ei­xen en com arti­cu­len estratègies pròpies, al marge dels estats d’ànim de Trump.

Les pors a un des­man­te­lla­ment de l’OTAN o, si més no, a un afe­bli­ment, van créixer per la pos­si­bi­li­tat que Trump deixés sola Europa en la defensa d’Ucraïna. S’han agreu­jat ara amb l’enuig del pre­si­dent per la nega­tiva dels ali­ats euro­peus, però també del Canadà, a inter­ve­nir con­tra l’Iran. Ha estat un regal per a Putin que ha obli­gat els països del flanc ori­en­tal a tan­car files.

Que la reunió pre­pa­ratòria per a la pro­pera cimera a Tur­quia fos a Hel­sing­borg va sevir per accen­tuar la rellevància adqui­rida per Suècia. El país nòrdic va ingres­sar a l’OTAN acce­le­ra­da­ment, com Finlàndia, ara fa dos anys i arran de la invasió d’Ucraïna. Amb aquesta incor­po­ració s’ha enfor­tit també en temps rècord un front defen­siu entorn de l’encla­va­ment rus de Kali­nin­grad.

Només cal mirar el mapa per com­pro­var que Polònia, els nòrdics i els bàltics con­cen­tren els tres punts més vul­ne­ra­bles a una agressió, sigui o no híbrida, pro­ce­dent de Mos­cou. Un d’aquests punts és l’arxipèlag noruec de Sval­bard, a l’Àrtic; el següent és la ciu­tat de Narva, a Estònia, fron­te­rera amb Rússia i amb un 90% de la població d’ori­gen rus. El ter­cer, i el de màxima tensió, és el cor­re­dor de Suwalki, que dis­corre entre Polònia i Lituània i acaba a Kali­nin­grad. L’encla­va­ment rus, a 1.000 quilòmetres de Mos­cou, és la base de la flota russa al Bàltic i on ha des­ple­gat Mos­cou els seus míssils Iskan­der, amb un radi de 500 kilòmetres. És a dir, amb capa­ci­tats d’ata­car qual­se­vol capi­tal d’aquests països.

Una sèrie d’inci­dents amb drons ucraïnesos que han entrat, cai­gut o han estat aba­tuts en ter­ri­tori dels ali­ats bàltics ha aug­men­tat l’alarma a l’OTAN. Se suposa que han pene­trat des­vi­ats pels sis­te­mes electrònics rus­sos. En alguns casos, els han fet caure les defen­ses ali­a­des. Són epi­so­dis que han pale­sat noves con­tra­dic­ci­ons. La pri­mera ha estat la cons­ta­tació que els matei­xos drons ucraïnesos que admi­ren el món –i espe­ci­al­ment Ale­ma­nya, que hi ha inver­tit en la pro­ducció– poden ser un perill per a estats de l’OTAN. La següent, que cor­res­pon a les defen­ses ali­a­des des­truir-los, amb la pos­si­bi­li­tat que impac­tin en ter­ri­tori rus.

Brus­sel·les i Was­hing­ton insis­tei­xen en la res­pon­sa­bi­li­tat russa sobre aquests inci­dents. Els drons ucraïnesos exis­tei­xen i actuen com a resul­tat de la guerra d’agressió russa, recor­den. I tot indica, diuen, que els cau­sants del des­vi­a­ment són els sis­te­mes electrònics ene­mics. La rea­li­tat, ara per ara, és que la població afec­tada ha vis­cut suc­ces­si­ves aler­tes. Cadas­cun d’aquests epi­so­dis pot deri­var en un inci­dent que vagi més enllà del dany col·late­ral. Per a Ucraïna, l’ús de drons és barat i irre­nun­ci­a­ble. Per als ali­ats occi­den­tals, un motiu més per reforçar el front bàltic. Suècia i Finlàndia no actuen amb la timi­desa atribuïda a un mem­bre nou­vin­gut. Apor­ten a l’OTAN uns exèrcits moderns i uns con­cep­tes de pro­tecció civil –inclo­ent-hi la xarxa de búnquers fin­lan­desa– que dei­xen enrere Ale­ma­nya.

A la reunió minis­te­rial de Hel­sing­borg es va accen­tuar el pro­ta­go­nisme d’aquest front bàltic i nòrdic. Les tro­ba­des en dife­rents for­mats entre els líders o minis­tres de defensa dels països impli­cats se suc­ce­ei­xen gai­rebé cada set­mana, sense espe­rar les apa­ra­to­ses cime­res de l’Aliança. La cohesió política i mili­tar de nòrdics i bàltics fun­ci­ona amb una dis­creció i velo­ci­tat pròpies, al marge del que passa a Was­hing­ton, Brus­sel·les o Mos­cou.

32
estats
configuren actualment l’OTAN. Es tracta, per ordre alfabètic, d’Albània, Alemanya, Bèlgica, Bulgària, Canadà, Croàcia, Dinamarca, Eslovàquia, Eslovènia, Espanya, Estats Units, Estònia, Finlàndia, França, Grècia, Hongria, Islàndia, Itàlia, Letònia, Lituània, Luxemburg, Macedònia del Nord, Montenegro, Noruega, Països Baixos, Polònia, Portugal, Regne Unit, Romania, Suècia, Turquia i Txèquia.

Sis preguntes per entendre la coalició transatlàntica

Què és exactament l’OTAN?

L’Organització del Tractat de l’Atlàntic Nord és una aliança política i militar intergovernamental creada per garantir la defensa col·lectiva dels seus membres. El principi bàsic és senzill i es defineix en l’article 5 del seu tractat fundacional: un atac armat contra un o més dels seus membres serà considerat un atac contra tots. Això habilita la resta d’estats a assistir la part atacada amb les mesures que cregui oportunes, incloent-hi l’ús de la força armada.

Quan es va crear?

El 4 d’abril del 1949, amb la signatura del Tractat de Washington, perquè després de la Segona Guerra Mundial Europa Occidental i els Estats Units volien protegir-se de la influència de la Unió Soviètica. El primer secretari general, el militar britànic Hastings Ismay, ho va definir amb una frase cèlebre: “Mantenir els russos fora, els nord-americans dins i els alemanys sota control.”

Qui integra l’aliança?

L’OTAN té 12 estats fundadors (entre els quals els EUA, el Regne Unit, França, el Canadà i Itàlia), però ha anat creixent fins als 32 membres amb diverses ampliacions, especialment cap a l’Europa de l’est, després de la caiguda del bloc soviètic. Les incorporacions més recents són Finlàndia i Suècia, arran de la invasió russa d’Ucraïna.

Com va entrar-hi l’Estat espanyol?

Va ingressar el 30 de maig del 1982, amb Leopoldo Calvo-Sotelo (UCD) de president, com a 16è estat de la coalició. Va ser un episodi complex de la Transició, perquè hi havia una forta oposició social liderada per l’esquerra. Quan el PSOE de Felipe González va arribar al poder aquell mateix any, va congelar la integració militar i va convocar el famós referèndum del 1986, per al qual va canviar de decisió i va defensar el sí, que acabaria guanyant amb el 52,5% dels vots. A Catalunya, però, va guanyar el no amb 53,7%.

Quines funcions té actualment?

Des del final de la guerra freda, les funcions de l’OTAN s’han ampliat considerablement més enllà de la defensa conjunta davant la nova amenaça que suposa Rússia. Actualment també té un important paper diplomàtic com a espai de coordinació entre els governs aliats per participar en operacions militars i missions internacionals en territoris externs, impulsar la lluita antiterrorista i la ciberseguretat, el control marítim i aeri, el suport i entrenament als exèrcits aliats i la coordinació d’estratègies de defensa conjunta.

S’ha invocat mai, el famós article 5?

Només un cop en tota la història de l’organització: el 12 de setembre del 2001, l’endemà dels atemptats de l’11-S contra els Estats Units.

domingo, 31 de mayo de 2026

A por el búnker

El temor a un Putin "a la desesperada" desata las ansias defensivas europeas: paraguas nuclear, búnkeres y defensas anti-drones



Ciudadanos de Lemberg, en Ucrania, consultan sus teléfonos móviles. / CHENEY ORR / DPA 

 Gemma Casadevall    Berlín31 MAY 2026 

Nada apunta a una distensión en la guerra contra Ucrania desatada por Vladímir Putin. Los bombardeos sobre Kiev o los drones ucranianos presuntamente 'desviados' por sistemas electrónicos rusos hacia los países bálticos acercan peligrosamente la guerra a territorio de la OTAN. De las alarmas teóricas se pasó esta semana a un baño de realidad, con el impacto de un dron ruso sobre un edificio de Rumanía.
"Rusia está en un callejón sin salida. Moscú impone el terror con ataques a la población civil ucraniana y amenazas a otros países", afirmaba hace unos días la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, desde el semanario alemán Der Spiegel. La respuesta de la OTAN a un ataque ruso tendría consecuencias "devastadoras", añadía Kallas. Es una frase calcada a las pronunciadas por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en la reunión de la Alianza celebrada el 22 de mayo en Helsingborg (Suecia).
Tanto los países bálticos como los nórdicos, así como Polonia o Alemania se toman en serio la amenaza de una guerra cada vez más cercana. Ello se plasma en decisiones adoptadas a escala nacional o en otros formatos. Noruega, desde su condición de país extracomunitario, se ha abrazado al paraguas nuclear francés propulsado por Emmanuel Macron, aunque formalmente sigue confiando la estrategia disuasoria atómica en el gran aliado transatlántico que es EEUU; los estados bálticos reclaman más recursos ante unos drones ucranianos hackeados por Rusia y convertidos en amenaza para los aliados occidentales más fieles a Kiev; y Alemania ha añadido la protección civil a una 'cesta de la compra' que hasta ahora se concentraba en el rearme.

Cohesión del bloque nórdico


Dos años después del ingreso acelerado de Suecia y Finlandia en la OTAN, el conjunto de países nórdicos que completan Noruega, Dinamarca y la algo más remota Islandia no parecen precisamente relajados. Todos ellos tienen ejércitos modernos y altamente tecnificados, además de una sólida red de búnkeres que, en el caso finlandés, daría protección a casi un 90% de su población. De la reunión en Helsingborg surgió la declaración de los 'Siete del Ártico' --los cinco países europeos mencionados, más Canadá y EEUU--, con el compromiso de reforzar el Arctic Sentry, el operativo de vigilancia de la OTAN, lanzado a principios de año. El grupo, del que quedó excluida Rusia tras la invasión de Ucrania, desarrolla estrategias propias.
Islandia, por su parte, someterá a referéndum el próximo 29 de agosto el reinicio de las negociaciones de adhesión a la UE. El proceso quedó congelado en 2013 por decisión islandesa. Entre su población, hasta ahora era reacia a la adhesión, se percibe de pronto un posible giro favorable. Hay un anhelo de cohesión ante el pulso por el control del Ártico entre los tres gigantes, Rusia, China y EEUU. En la extracomunitaria Noruega se reabrió asimismo el debate en torno al ingreso, en su caso impulsado por la oposición.

Los bálticos, aliados de Kiev a merced de sus drones

Lituania, Letonia y Estonia reclaman de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, algo más que palabras de apoyo frente a las reiteradas caídas o derribos en su territorio de drones ucranianos. Los cielos del espacio báltico no son seguros, sufren a diario "incursiones de drones, interferencias electrónicas, campañas de desinformación y sabotajes", lo que demuestra "lo cerca que estamos de la guerra", alertó el presidente lituano, Gitanas Nauseda. Apremian a Bruselas a una implementación "lo más rápida posible" de la misión de Vigilancia del Flanco Oriental para mejorar las defensas antiaéreas y los sistemas de interceptación de drones.
Los tres países bálticos reconocen que Ucrania no puede renunciar a sus drones. Pero buscan soluciones rápidas ante esas alarmas diarias que han obligado a la población de Lituania a retirarse a los refugios. En Letonia, la crisis de los drones le ha costado el puesto a la primera ministra, Evike Silina, cuya coalición se hundió en medio de reproches lanzados contra su ministro de Defensa, Andris Spruds. En Estonia se encuentra uno de los puntos más vulnerables de la UE, la ciudad de Narva, fronteriza con Rusia y donde un 90% de la población es de origen ruso. Hay una "estrategia creciente procedente de Moscú para desestabilizar nuestras democracias", afirmó el presidente estonio, Alar Karins, ante Von der Leyen.

Alemania y la nostalgia por el búnker

El Gobierno de Friedrich Merz ha hecho alarde de sangre fría ante la decisión de Donald Trump de retirar 5.000 soldados de sus bases en Alemania. El total de militares estadounidenses en el país se estima en 36.000 y Ramstein, la mayor base de EEUU fuera de su territorio, es la columna vertebral para sus operaciones en Oriente Medio. Mucho más preocupa en Berlín que Trump haya echado atrás el pacto alcanzado con Joe Biden en la Casa Blanca para desplegar en Alemania los misiles de largo Tomahawk, que brindarían protección respecto a sus equivalentes rusos de Kaliningrado.
Merz llegó al poder en 2025 determinado a dotar a Alemania del más poderoso ejército convencional de la UE. El gasto en Defensa se disparará en 2027 en un 28 %, pese al estancamiento económico del país, gracias a que dicha partida ha quedado liberada del llamado "freno a la deuda". A los planes de rearme ha unido Merz una partida de 10.000 millones de euros para la protección civil. Correspondió a los ministros de Defensa, Boris Pistorius, y al de Interior, Alexander Dobrindt, escenificar la presentación del plan que implicará una mayor coordinación entre fuerzas armadas y el personal de protección civil.
La realidad es que Alemania no tiene una red de refugios subterráneos, a 30 metros bajo el suelo, como la de Finlandia. De los 2.000 búnkeres que tuvo durante la Guerra Fría quedan 600. Y los metros, sótanos y demás potenciales refugios no protegerían a su población del armamento actual.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Daniela, alias Claudia

13 años de cárcel para Klette, exterrorista de la RAF reconvertida en atracadora



Daniela Klette escucha el veredicto del tribunal, en Verden. / SINA SCHULDT / POOL / EFE

 Gemma Casadevall   Berlín27 MAY 2026 

Daniela Klette, miembro de la tercera generación de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), ha sido condenada a 13 años de cárcel por atracos cometidos tras la disolución de la banda terrorista fundada por Ulrike Meinhof y Andreas Baader. La acusada, de 67 años, escuchó la sentencia entre vítores de solidaridad de los asistentes al juicio, de acuerdo a la tónica marcada en todo el proceso. La audiencia de Celle, en el norte del país, la declaró culpable de seis de atracos a mano armada, vulneración de las leyes de armas y secuestro. Su presunta implicación en los crímenes de la RAF no ha desempeñado papel alguno en su proceso, según explicitó el juez.
El proceso contra Klette ha estado revestido de un notable impacto mediático. La acusada fue detenida en 2024, tras más de 30 años en las listas de búsqueda y captura. Llevaba una vida tranquila en Berlín, a modo de tapadera de atracos a bancos, supermercados y transportes blindados de dinero. Formaba un trío delictivo con otros dos exmiembros de la banda terrorista, Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub, que siguen prófugos pese a la intensa búsqueda policial. La serie de atracos arranca de 1999, un año después de la disolución de la RAF, y se extienden hasta 2016. Su botín se estima en unos 2,7 millones de euros. Fueron atracos con violencia extrema, que al menos en un caso estuvieron acompañados de tiroteos con guardas jurados.
Klette cayó a manos de la policía en febrero de 2024. Se entregó sin oponer resistencia cuando la policía llamó a la puerta de su vivienda, en el barrio berlinés de Kreuzberg. Para sus vecinos era 'Claudia', una mujer tranquila, que vivía con su perro, daba clases particulares de matemáticas y era miembro de un grupo de bailes brasileños. Cayó tras ser identificada por un grupo de investigación periodística que reconoció su rostro entre un grupo de danzantes de un carnaval multicultural callejero. En su vivienda se encontraron armas automáticas, munición, un kilo en oro y dinero en metálico.

Atentado de la RAF

El proceso por los atracos ha discurrido en paralelo con las diligencias contra Klette por un atentado de la RAF contra el Deutsche Bank cometido en 1990 y contra la embajada de EEUU en Bonn, un año después, entre otros. Son casos menores entre el conjunto de asesinatos de la RAF, una organización terrorista anticapitalista fundada en 1971. Entre la treintena de víctimas mortales de la RAF estuvo el fiscal general Siegfried Bubak, el jefe de la patronal Hanns Martin Schleyer y el del Deutsche Bank Alfred Herrhausen. La autoría de muchos de sus asesinatos es aún una incógnita, ya que la banda los consideró "actos colectivos".

sábado, 23 de mayo de 2026

Haciendo Neukölln great again

Crónica desde Berlín: el Späti, donde arranca o termina toda fiesta berlinesa



Una mujer sale de un Späti en el barrio berlinés de Neukölln. / GEMMA CASADEVALL

 Gemma Casadevall   Berlín23 MAY 2026 

Ben y tres amigos, vecinos de la zona, se toman la primera cerveza de la tarde-noche berlinesa en la puerta de su Späti de cabecera, a 20 metros de la zona de botellón más arraigada de Berlín que es el Admiralsbrücke, en el barrio de Kreuzberg. "Para la tercera ya nos sentamos en la acera del puente a ver la caída del sol", dice Ben, de 18 años y con un mini job como cajero de un supermercado. Lleva en bolsillo 20 euros, el equivalente a unas 10 cervezas más algún snack a precio de Späti.

En el céntrico barrio de Mitte, Eulàlia, catalana de 24 años afincada en Berlín, se toma su cerveza y unas patatas de bolsa en otro quiosco parecido, pero con mesas y bancos, junto a dos visitantes de Barcelona. "Berghain o Sisyphos están por encima de nuestras posibilidades", dice Eulàlia, en alusión al templo del tecno berlinés y a otro de los clubs ahora en alza. Del Späti de Mitte se desplazarán luego al Mauerpark, o Parque del Muro, en el barrio de Prenzlauerberg. Ahí se sumarán a cualquiera de las fiestas espontáneas que se montan en el parque.

Harry, recién llegado de Hamburgo, entra con un ramo de flores en la mano en otro Späti, esta vez en Friedrichshain, a por tabaco y "alguna botella". Va camino de una fiesta de cumpleaños donde ya le avisaron de que temen "quedarse cortos con el alcohol".



Un grupo de amigos se toman unas cervezas en un Späti de Mitte. / GEMMA CASADEVALL

Camino a las macrofiestas o al cumple privado


El Späti, o quiosco para todo, es en Berlín el punto de encuentro para todo arranque o fin de fiesta. Así es todo el año, pero en mayo se generaliza al abrirse la ronda de las macrofiestas callejeras, sea con el tumultuoso Primero de Mayo, el puente de la Ascensión o el de Pentecostés y su multitudinario Carnaval de las Culturas. 

Los Späti son tiendas a veces minúsculas, otras en formato algo más grande, pero siempre abarrotadas de cajas de cervezas, refrescos, vinos y alcoholes baratos, más chucherías, bolsas de patatas chips y equivalentes o hasta algún bocadillo. No siguen ninguna norma estética. Su mobiliario dominante son enormes frigoríficos para todo lo que se toma frío, más estantes para el resto de la oferta. No están autorizados a montar terrazas. Pero muchos colocan en el exterior algún banco o cajas de cerveza a modo de asiento. Que sean feos, en algún caso desabridos, caóticos o intransitables no importa. Si algo no es disuasorio en Berlín son los entornos que en español se denominarían cutres.

Tanto Ben y sus amigos, como el grupo de Eulàlia o el hamburgués de cumpleaños probablemente terminarán sus fiestas de madrugada en otro Späti. Hay unos 1.200 en Berlín, tanto en los barrios noctámbulos como en los acomodados, los precarios o los del extrarradio. En su mayoría están regentados por inmigrantes. Unos cerrarán de madrugada, otros exhiben su cartel de open las 24 horas del día.

Todo empezó con el proletariado

El término Späti procede de Spätkauf, traducible por compra tardía. Así se llamaron los pequeños comercios que existieron en el sector comunista de Berlín a partir de los años 50. Surgieron como opción para quienes o bien entraban a trabajar antes de que abrieran el supermercado o salían cuando ya había cerrado. Hasta hace unas pocas décadas, los horarios comerciales en Alemania eran de una rigidez crispante. Sobre las cuatro o a más tardar las seis de la tarde no quedaba un comercio abierto. A los ciudadanos germano-orientales les quedaba el Späti. A los occidentales, la tienda de la Tanke, la gasolinera.

Las cervezas y otras bebidas alcohólicas son el producto estrella de los Späti de la capital alemana. / GEMMA CASADEVALL

Con la caída del Muro, en 1989, el Späti germano-oriental se multiplicó por toda la ciudad. De la cincuentena existente en tiempos comunistas se saltó al millar largo actual. Ya no hacen la función de refugio, puesto que en el Berlín actual hay algunos comercios o supermercados abiertos día y noche. Pero el Späti llegó para quedarse. Es parte de la vida berlinesa, apta para todos los públicos, desde familias con bebés a peregrinos en busca de su fiesta.

Acoso burocrático

"Por aquí pasa todo el mundo: jóvenes, viejos, alemanes, no alemanes. Se sientan, hablan, toman algo. Fuman, compran un caramelo. O no compran nada. Se trata de sentarse, hablar y no estar solo" , explica Alper Baba, presidente del Späti e.V, una organización creada en 2016 para defender los intereses de sus miembros. Baba lleva 10 años al frente de su propio quiosco. Lo denomina su negocio familiar. Abre a las ocho de la mañana para vender leche, café o bollos al recién levantado y cierra sobre la medianoche.

"El Späti nos da la vida y nos la quita. Pero el enemigo no son las horas que echamos aquí, sino la administración y los alquileres que suben y suben", dice. La gentrificación acecha, pero el gran obstáculo es sortear la prohibición dictada hace unos años para abrir en domingo. Son muchas las excepciones posibles esa normativa y unos cuantos los dueños que simplemente se la saltan. "Unos abren porque dicen que venden pan y las panaderías sí pueden vender en domingo. Otros, porque venden artículos para turistas, que también está permitido. Otros no pueden con el papeleo y simplemente se arriesgan a ser multados. Hay que vivir". 

¿Cumple Baba con la normativa alemana? "Claro. Casi siempre. Como todos", bromea. Desde su tienda, en el profundo Neukölln, prepara una consulta ciudadana sobre el cierre en domingo de un servicio esencial en la cultura berlinesa.

viernes, 22 de mayo de 2026

Aquí mando yo

EEUU insiste ante la OTAN en sus planes de reducir tropas en Europa: "Tenemos otras obligaciones"



El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en Helsingborg/ JULIA DEMAREE NIKHINSON / AFP
 Gemma Casadevall    Berlín22 MAY 2026

Donald Trump calmó algunos temores europeos al rectificar y anunciar el envío de 5.000 soldados adicionales a Polonia. Pero dejó claro, a través de Marco Rubio, que no cuenta con sus aliados ni para la toma de decisiones ni para rebocarlas. "La OTAN debe entender que tenemos que reducir tropas en Europa porque tenemos otras obligaciones en marcha", afirmó Rubio, al término de la reunión de ministros de Exteriores de la Alianza celebrada en Helsingborg (Suecia). Participó en las sesiones apenas unas horas. Su llegada coincidió con las loas en cascada del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y los ministros nórdicos, bálticos y del resto del flanco oriental por la decisión de Trump de enviar a territorio polaco a esos soldados adicionales, cuyo envío había cancelado una semana atrás.
"El compromiso de la OTAN con el Artículo 5 es inextinguible", afirmó Rutte, ante la pregunta insistente de si Europa debe prepararse para un 'abandono' del gran aliado transatlántico. "Nuestra determinación y capacidad para defender a cualquier aliado de una agresión es absoluta. Si alguien está lo suficientemente loco para atacarnos, la reacción será devastadora", añadió Rutte, sobre ese artículo, según el cual un ataque a un miembro es una agresión a su conjunto.
Las decisiones de la Casa Blanca sobre sus tropas en Europa no se adoptan a modo de "castigo", insistió Rubio. Trump está "molesto" por la falta de apoyo europeo en Irán. Pero los movimientos de sus soldados obedecen a "procesos en marcha" y se ciñen a "criterios militares, no políticos".

El Plan B para Ormuz

La impresión dejada por Rubio es que Europa debe resignarse a la inconcreción de Trump, aunque se trate de soldados en su territorio, y también a encajar sus reproches por la falta de apoyo frente a Irán. El secretario de Estado, además de reiterar esos reproches, avanzó que EEUU tiene un "plan b" si Teherán no desbloquea Ormuz.
"Lo que todos esperamos es un acuerdo con Irán y que abandonen la ambición nuclear. Pero también tenemos un plan b. Si Irán se niega a abrir el estrecho, alguien tendrá que hacer algo al respecto", señaló. No dio más pistas sobre ese teórico plan b. Sí advirtió, sin embargo, que, de activarse, "algunos países aquí presentes resultarán más afectados que EEUU".

La imprevisibilidad como norma


Los vaivenes de Trump inquietan a Europa. Desde Suecia, Rubio usó un tono menos beligerante que el empleado el día anterior. A punto de subir al avión en Miami, culpó a los europeos no hacer nada para evitar que Irán llegue a tener armas nucleares. Y señaló a España como país contra el está especialmente molesto Trump por su prohibición de usar sus bases. Ya en Helsingborg, aludió Rubio de nuevo al "descontento" de Trump, aunque sin cargar tintas, mientras el siempre leal Rutte le dirigía gestos de aprobación.
Pese a sostener que el repliegue de tropas no obedece a un mecanismo de "premios", es difícil no ver en las decisiones de Trump un reparto de recompensas o castigos. Se recuerda ahí que su primer anuncio de retirar 5.000 soldados de Alemania, donde EEUU tiene un total de 36.000 militares y la gran base de Ramstein, fue en reacción a una frase crítica del canciller Friedrich Merz hacia la ofensiva en Irán. La decisión ahora de enviar 5.000 soldados a Polonia la relacionó el propio Trump, en un mensaje en su red social, con su amistad con el presidente polaco, el ultranacionalista Karol Nawrocki, al que se jacta de haber apoyado en la campaña electoral que le llevó al poder, hace un año.
Su toma de decisiones parece seguir la dinámica usada con los aranceles como instrumentos de castigo. Con la diferencia de que desplegar o replegar soldados no es tan fácil. Estados Unidos tiene en Europa unos 80.000 efectivos, la mitad de los cuales en Alemania. Los de Polonia son de carácter rotatorio y por unos meses, mientras que la mayoría de los que tiene en bases como Ramstein están estacionados de forma permanente y con sus familias.

Alemania insiste en los Tomahawk

Berlín ha reaccionado con sangre fría a la reducción de tropas en su territorio. Preocupa, en cambio, que Trump haya paralizado el envío de los misiles de largo alcance Tomahawk acordados en tiempos de Joe Biden, ya que ello sí merma la estrategia disuasoria europea. Desde Berlín se admite que no se dispone de misiles alternativos de producción europea, pese a los esfuerzos desplegados por desarrollarlos aceleradamente. Así las cosas, no hay un paraguas defensivo capaz de neutralizar a los misiles rusos desplegados en Kaliningrado.
En Helsingborg se recibió con alivio el anuncio del contingente adicional para Polonia porque reforzará el flanco este y porque rebaja el miedo europeo a un abandono por parte de EEUU. Pero el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, no dejó pasar la ocasión para recordar la relevancia de los Tomahawk para la defensa del flanco oriental.

La "cabeza bien alta" de España

La reunión en Suecia era preparatoria para la cumbre de la OTAN en Turquía. La confrontación de pareceres entre aliados subirá ahí a escala de los líderes. En Helsingborg correspondió al ministro José Manuel Albares asegurar que España puede ir "con la cabeza muy alta" a estas citas.
Por encima de los ataques de EEUU, está la "inequívoca lealtad" española con la Alianza y con la defensa del flanco este. Algo que, según Albares, se plasma en un despliegue "histórico" de soldados. España tiene 2.000 soldados en el flanco este, participa en la supervisión aérea del Báltico, en misiones del Mediterráneo y lidera de la Irak. "Ojalá todos los aliados tuvieran el mismo grado de compromiso", aseveró el ministro.

Los regalos de Donald

La OTAN celebra el "premio" a Polonia de Trump de dar marcha atrás al repliegue de tropas en el flanco este



El secretario general de la OTAN, Mark Rutte (a la derecha), y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio / Julia Demaree Nikhinson / AFP
 Gemma Casadevall     Berlín22 MAY 2026 

"Es una gran decisión. Pero seamos sinceros: debemos mantenernos en nuestra línea, Europa debe ser más fuerte y avanzar paso a paso hasta no ser tan dependientes de un solo aliado", afirmó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ante la reunión ministerial de la Alianza Atlántica en Helsingborg (Suecia). Se refería así al anuncio hecho la noche pasada por Donald Trump para el despliegue de 5.000 soldados adicionales en Polonia. Con ello dio el presidente de EEUU marcha atrás a su anterior decisión, comunicada apenas una semana antes, de suspender el envío a territorio polaco de un contingente ya previsto y en medio de críticas a sus aliados europeos por no sustentar a Estados Unidos en la guerra lanzada contra Irán.
El propio Trump justificó ahora, a través de su cuenta en la red Truth Social, ese cambio de postura en su "amistad" con el presidente de Polonia, el ultranacionalista Karol Nawrocki, a quien se jacta de haber apoyado en la campaña electoral que le llevó al poder en Varsovia, hace menos de un año -"Tuve el honor de respaldarlo y, de acuerdo a mi relación con él, me complace anunciar que EEUU enviará 5.000 soldados adicionales a Polonia", afirmó.
Al alivio mostrado por Rutte se sumaron varias declaraciones en el mismo sentido por parte de la ministra de Exteriores sueca, anfitriona de la reunión, Maria Malmer Stenergard, ya que con ello se refuerza el flanco este de la OTAN, así como por el titular polaco, Radoslaw Sikorsky, y sus colegas bálticos y nórdicos.
La reunión de Helsingborg está marcada por los sucesivos anuncios de Trump en relación a sus tropas en Europa. Se considera un "castigo" a Alemania su decisión de retirar a 5.000 soldados de sus bases en territorio germano --del total de 36.000 efectivos en ese país--, ya que la adoptó tras las críticas de Friedrich Merz a la ofensiva, a su criterio sin estrategia clara, lanzada sobre Irán y los estragos económicos causados por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Está por concretar cómo se materializará esta reducción de tropas, cuyos efectos ha relativizado Merz. Más preocupado se muestra el Gobierno de Alemania por la decisión de Trump de no desplegar en su territorio, como se había acordado bajo la presidencia de Joe Biden, de los misiles estadounidenses Tomahawk.

Rubio y las críticas a España

Antes de partir hacia Suecia, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, representante de su país en la cita, repartió críticas a sus aliados, por su rechazo a apoyar la ofensiva contra Irán, y lanzó un par de arengas hacia España. Afirmó estar "molesto" y "decepcionado", ante los miembros de la alianza que, dijo, están de acuerdo en que Teherán no puede tener armas nucleares, pero "se niegan a hacer nada" para evitarlo. Rubio se refirió una vez más a España como ejemplo negativo, por prohibir a Estados Unidos el uso de las bases en su territorio para que los aviones que participan en esa ofensiva reposten ahí.
"La OTAN nos proporciona bases en la región que nos permiten proyectar poder en caso de contingencia en Oriente Medio y otros lugares. Si países miembros como España nos niegan el uso de estas bases, ¿para qué seguimos en la OTAN? Tenemos que hablar de eso", afirmó Rubio.
La reunión de titulares de Exteriores en Helsingborg es preparatoria para la cumbre de líderes de la OTAN que tendrá lugar en julio en Turquía. El rearme, las exigencias de EEUU a sus socios de aumentar el gasto militar al 5 % del PIB hasta 2035 y las decisiones de Trump respecto a sus tropas en territorio europeo son los puntos álgidos de la cita.

jueves, 21 de mayo de 2026

Esperando a Marco

Europa espera que Rubio concrete ante los aliados el repliegue de tropas


El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson/ AFP
Gemma Casadevall    Berlín21 MAY 2026 

Los aliados europeos de la OTAN aguardan expectantes en Suecia al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en lo que será el primer 'careo' con un alto representante del gran socio transatlántico tras la decisión de Donald Trump de replegar parte de sus tropas del continente. "Queremos una OTAN más fuerte, donde Europa desempeñe un papel más relevante, queremos garantizar la paz con un concepto disuasorio sólido", afirmó el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, camino a la reunión ministerial de Helsingborg (Suecia), a la que se unirá Rubio.

Es la primera cita a ese nivel que acoge Suecia, país que junto con Finlandia ingresó en la OTAN a raíz de la invasión rusa de Ucrania, recordó su primer ministro, Ulf Kristersson. Suecia, como el resto de socios nórdicos y bálticos, así como Alemania y Polonia, está comprometida a aumentar el gasto militar al 5% del PIB hacia 2035. Pero esta fidelidad a las exigencias de Trump no les ha evitado a Berlín y Varsovia ser los principales afectados por la reducción de la presencia militar estadounidense.

En el caso de Alemania, por la decisión de Trump de retirar de su territorio a unos 5.000 soldados, entre el total de 36.000 militares desplegados en las bases de ese país. En el de Polonia, por la cancelación del envío de unos 4.000 efectivos adicionales. Ambos aliados han reaccionado aparentando tranquilidad. Para Alemania ha sido hasta embarazoso, ya que el propio Trump hizo coincidir el anuncio con su enfado por la frase del canciller Friedrich Merz asegurando que Irán estaba "humillando" a EEUU. Varsovia argumenta que todo forma parte de la prevista estrategia militar del Pentágono. A estos toques se sumó el pasado martes un tercer jarro de agua fría, al anunciar el Pentágono que de las cuatro Brigadas de Combate (BCT) asignadas a Europa se pasará a tres.

Solícitos contra díscolos

Detrás de estos anuncios está la presión de Trump para que Europa gaste más en defensa. Los apóstoles del rearme, como Alemania, afirman que ello encaja con su voluntad de asumir mayor responsabilidad. De Rubio, un moderado entre los hombres clave de Trump, se esperan concreciones, a unas semanas de la cumbre de la OTAN que tendrá lugar en julio en Turquía. Sin embargo, antes de partir hacia Helsingborg, Rubio ha cargado contra la alianza y ha asegurado que su Gobierno está "muy molesto" por la postura de rechazo del resto de países a la guerra de Irán, emprendida por EEUU e Israel.

En concreto, el jefe de la diplomacia estadounidense señaló como ejemplo negativo que España prohibiera a Washington utilizar las bases de Rota y Morón para el repostaje de los aviones de combate que participan en la ofensiva. "La OTAN es buena para Estados Unidos porque nos proporciona bases en la región que nos permiten proyectar poder en caso de contingencia en Oriente Medio y otros lugares. Si países miembros como España nos niegan el uso de estas bases, ¿para qué seguimos en la OTAN? Tenemos que hablar de eso", ha subrayado.

Alarmas sobre el báltico

Sobre Helsingborg pesa no solo la cuestión del repliegue estadounidense, sino las sucesivas alarmas de estos días en Letonia, Lituania y Estonia por la irrupción de drones ucranianos en su espacio aéreo, alguno de los cuales han acabado derribados por las fuerzas aliadas en su territorio. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, responsabiliza de los incidentes a Rusia: "Los drones ucranianos están ahí porque Ucrania debe defenderse", asegura. Si entran en el espacio aéreo aliado es por la acción, accidental o deliberada, de sistemas electrónicos rusos, que los desvían en su dirección, ha añadido.

Ucrania estará muy presente en la reunión en Suecia. Sobre la mesa está el propósito de Rutte de que se articule un reparto equilibrado de la ayuda militar a Kiev. Ya a escala de la Unión Europea (UE), está la propuesta presentada por Merz a Bruselas de que se reconozca a Ucrania país como "miembro asociado". Es decir, que se permita a sus líderes asistir a las cumbres y demás reuniones de la UE, pero sin derecho a voto. Sería un paso previo a su ingreso como miembro de pleno derecho, argumenta Berlín, lo que no puede producirse mientras esté en guerra.




miércoles, 20 de mayo de 2026

Albares se pone firme

Albares denuncia desde Alemania el trato "monstruoso, inhumano e indigno" de Israel a los activistas de la Flotilla



Albares tras el vídeo de los activistas esposados en Israel: "Exijo disculpas públicas a Israel"

 Gemma Casadevall   Berlín20 MAY 2026 

Las imágenes difundidas este miércoles por el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, proporcionando un trato vejatorio a los activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos ha provocado la indignación en los gobiernos de España, Italia y Francia, que han coincidido en reclamar su liberación inmediata y en exigir explicaciones al Gobierno de Tel Aviv, cuyo primer ministro, Binyamín Netanyahu, también ha expresado su incomodidad por la grabación.

"Según salía de la cancillería alemana he visto un vídeo monstruoso, inhumano e indigno donde miembros de la Flotilla (de Gaza) eran tratados injustamente y de manera humillante por un ministro israelí y por la policía. Entre ellos están los españoles y españolas de la Flotilla (…) Es un trato abominable, indigno y exijo disculpas públicas a Israel": con estas palabras anunció el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, su decisión de convocar a la encargada de negocios de Israel, Dana Erlich, la máxima representante de ese país en España. Entre los detenidos, según los datos de que dispone Exteriores, hay 44 españoles. El ministro israelí que aparece en las imágenes "hace mucho tiempo que está sancionado por España y tiene prohibida la entrada en nuestro país", destacó Albares, para aseverar a continuación que en breve esa prohibición se extenderá a toda la UE. Por lo pronto, desde el ministerio español se contactará con el resto de países con ciudadanos en la Flotilla para actuar conjuntamente.

Las declaraciones de Albares, pronunciadas ante medios españoles, se produjeron tras la reunión de trabajo mantenida en Berlín con su homólogo de Alemania, Johann Wadephul. El Gobierno del canciller Friedrich Merz mantiene la línea marcada desde hace décadas en Alemania de la máxima cautela respecto a Israel alegando razones de "responsabilidad histórica" por los millones de judíos muertos en el Holocausto nazi. El Gobierno germano ha dejado en manos de su embajador en Israel, Steffen Seibert, una leve reprimenda. Seibert ha destacado que "muchas voces israelíes --entre ellas la del ministro de Exteriores-- denuncian con toda claridad el trato que el ministro Ben Gvir dispensa a los detenidos por lo que es: totalmente inaceptable e incompatible con los valores fundamentales de nuestros países".

El encuentro entre ambos ministros se produjo en la víspera de la reunión en Helsingborg (Suecia) entre los titulares de Exteriores de la OTAN, preparatoria para la cumbre de la Alianza Atlántica que tendrá lugar en Turquía en julio. La cita está marcada por los anuncios de retirada de tropas de EEUU de sus bases en Europa, lo que afecta directamente a las de Alemania.

En el vídeo al que alude Albares, que ha sido divulgado por el propio Ben Gvir en X, aparecen activistas de la Flotilla Global Sumud esposados y arrastrados por el suelo, en un buque militar, tras ser capturados en aguas internacionales. El ministro les recibe a continuación eufórico y triunfante en tierra, mientras se les obliga a avanzar con la cabeza gacha, entre bromas dándoles la "bienvenida" y advertencias sobre lo que les puede esperar en Israel.

El ministro implicado, con competencias sobre la Policía, fue el encargado de visitar en la prisión del desierto de Néguev a los activistas capturados en flotillas anteriores. Ha sido reiteradamente denunciado por el trato vejatorio que dispensa a los activistas y por las condiciones inhumanas que reciben los palestinos detenidos o recluidos en las cárceles israelíes.

Netanyahu ha afeado a Ben Gvir las formas y ha declarado que el vídeo de este miércoles "no se ajusta a los valores y normas de Israel", aunque ha defendido el "derecho" de su país a "impedir" que las flotillas que pretenden romper el bloqueo de Gaza entren en las que ha calificado como "aguas territoriales" israelíes.

Meloni rompe su tibieza

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha roto su habitual tibieza sobre los excesos israelíes con una encendida declaración. Las imágenes difundidas por el ministro Ben Gvir, ha dicho, son "inaceptables", y el trato recibido por los manifestantes —entre ellos 29 ciudadanos italianos— supone una lesión intolerable de la dignidad humana. Roma ha pedido su liberación inmediata y, además, ha reclamado a Tel Aviv que se disculpe: no como ruego, sino como exigencia formal. El Gobierno italiano ya actúa "a los más altos niveles institucionales", ha puntualizado la líder italiana, al explicar que ha sido convocado el embajador israelí, informa Irene Savio.

El ministro de Defensa, Guido Crossetto, también ha cargado duramente contra el dirigente ultra israelí. "Nosotros presumimos de otras cosas, ministro. Presumimos de haber tratado siempre con respeto a sus compatriotas, y no tenemos la costumbre de detener a personas en aguas internacionales, sino más bien de rescatarlas si lo necesitan. No creo que con actitudes de este tipo se haga ningún bien a Israel", ha declarado.

El titular de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, también ha calificado de "inadmisible" el trato dispensado a los miembros de la flotilla humanitaria y ha anunciado la convocatoria del embajador israelí en París. "La seguridad de nuestros compatriotas es una prioridad constante. Sea lo que sea que se piense de esta flotilla —y hemos indicado en varias ocasiones nuestra desaprobación de esta iniciativa—, nuestros compatriotas que participan en ella deben ser tratados con respeto y liberados en el menor plazo posible", ha añadido en un mensaje difundido en sus redes sociales, informa Leticia Fuentes.

Otros países como Bélgica, Países Bajos, Portugal, Grecia, Canadá o Turquía se han sumado a las críticas y han convocado a los embajadores israelíes en sus territorios.

martes, 19 de mayo de 2026

Hilo directo con Budapest

Zsolt Boda 

Director del Centre de Recerca en Ciències Socials de Budapest

"Els hongaresos estem vivint una revolució suau" 


- Berlín

Hon­gria ha vis­cut en qüestió d’unes poques set­ma­nes dues nits màgiques: la del 12 d’abril, quan les urnes van ender­ro­car l’ultra­na­ci­o­na­lista Vik­tor Orbán, després de 16 anys al poder mar­cats per la con­fron­tació sis­temàtica amb Brus­sel·les, i la del 9 de maig, unes hores després que Péter Magyar jurés com a nou pri­mer minis­tre, amb una majo­ria de dos terços de la cam­bra que li dona la capa­ci­tat per enge­gar la rege­ne­ració democràtica.

L’històric Par­la­ment de Buda­pest va esde­ve­nir així l’esce­nari d’una ale­gria col·lec­tiva, com­par­tida per la gran majo­ria dels hon­ga­re­sos que van votar Magyar, però també per una Europa neces­si­tada de treure’s del damunt Orbán, que ha exer­cit d’aliat poderós tant de Vladímir Putin com de Donald Trump. La ultra­dreta euro­pea ha per­dut, de pas­sada, una figura de referència.

Són mol­tes, però, les incògni­tes que envol­ten Magyar, un líder de 44 anys i de car­rera meteòrica. Fins fa dos anys, mili­tava a Fidesz, el par­tit d’Orbán. Des de la posició de qui coneix les inte­ri­o­ri­tats d’un sis­tema cor­rupte va pas­sar a com­ba­tre’l amb Tisza, com s’ano­mena la seva for­mació. La victòria poste­rior s’explica per la seva capa­ci­tat d’atreure un elec­to­rat d’ampli espec­tre, de l’esquerra mode­rada a l’eco­lo­gisme, el cen­tre i la dreta no popu­lista, explica Zsolt Boda, direc­tor del Cen­tre de Ciències Soci­als de Buda­pest. Boda va estar entre els hon­ga­re­sos que va viure la nit del 12 d’abril entre abraçades d’emoció. Unes set­ma­nes després, explica que, a més dels rep­tes reco­ne­guts per Magyar, com el retro­ba­ment amb Europa, són mol­tes les incògni­tes que envol­ten aquest “moment màgic” d’Hon­gria.

Els euro­peus hem assis­tit a una tran­sició exprés al seu país. Els 141 escons que té Tisza, del total de 199 de la cam­bra, donen a Magyar un gran marge de mani­o­bra. Con­ti­nuen els hon­ga­re­sos en l’estat d’eufòria del 12 d’abril o ja hem anat rebai­xant expec­ta­ti­ves?
Crec que hi ha una gran eufòria, un ambi­ent fantàstic. No només pel que veiem en les imat­ges de festa, sinó pel que diuen les enques­tes. Ara ens indi­quen que el suport a Tisza ha arri­bat al 70%. Sem­bla que només un 22% vota­ria per Fidesz si hi hagués ara elec­ci­ons. A l’abril, el par­tit de Magyar va treure un 53% dels vots. És impor­tant cons­ta­tar aquest opti­misme, perquè això és nou al meu país. Fins ara, l’ambi­ent polític domi­nant era el pes­si­misme. Que després de l’elecció de Magyar hi hagués una festa com la que vam veure, orga­nit­zada pel Par­la­ment, és excep­ci­o­nal. Mai no havia pas­sat. Està clar que Magyar vol man­te­nir el bon ànim, però també ho és que la gent s’hi apunta. Magyar, d’alguna manera, demos­tra el seu agraïment als joves, que van ser molt actius a les elec­ci­ons i van mobi­lit­zar el vot.
Sí, va ser la victòria de l’Hon­gria jove. Els qui érem al seu país aquells dies vam res­pi­rar aquest ambi­ent a la gran festa de la plaça dels Herois, el diven­dres abans de les elec­ci­ons. Eren dese­nes de milers de joves o no tan joves amb crits d’“Europa, Europa”. També ho vam viure a la nit elec­to­ral, amb la gent ballant davant el Par­la­ment. Magyar havia acon­se­guit allò que sem­blava impos­si­ble. Orbán havia anat dis­se­nyant una llei elec­to­ral que l’afa­vo­ria, però al final aquest avan­tatge es va girar en con­tra seu.
El sis­tema elec­to­ral d’Hon­gria té una sèrie de pecu­li­a­ri­tats i afa­vo­reix el par­tit més gran. Men­tre ho va ser Fidesz, sor­tia gua­nyant Orbán. Ara se li ha girat en con­tra el sis­tema creat per ell mateix. Tisza, el par­tit de Magyar, va obte­nir el 53% dels vots, però al Par­la­ment això es tra­du­eix en un 70% dels escons. Això és l’efecte de la pecu­li­a­ri­tat elec­to­ral d’Hon­gria.
Amb aquesta força en té prou Magyar per tirar enda­vant la rege­ne­ració democràtica?
Abso­lu­ta­ment. Es una majo­ria cons­ti­tu­ci­o­nal i això vol dir que Magyar pot esme­nar la Cons­ti­tució i les lleis fetes per Orbán des del poder. És molt impor­tant, no haurà d’afron­tar els pro­ble­mes que té [el pri­mer minis­tre Donald] Tusk a Polònia. La seva acció de govern es veu con­ti­nu­a­ment boque­jada pel vet del pre­si­dent [l’ultra­con­ser­va­dor Karol Naw­rocki]. El que ha pas­sat a Hon­gria és espec­ta­cu­lar, la majo­ria de Magyar és enorme. I això fa que els hon­ga­re­sos esti­guem vivint una revo­lució suau. El règim d’Orbán va crear una estruc­tura legal i cons­ti­tu­ci­o­nal a la seva mida. Les per­so­nes ele­gi­des pel Tri­bu­nal Cons­ti­tu­ci­o­nal són encara lle­ials a Orbán. Però Magyar pot can­viar-ho. Té una legi­ti­mi­tat molt més àmplia que Tusk a Polònia. Aquesta legi­ti­mi­tat és molt necessària per a Magyar, perquè a sobre la situ­ació econòmica d’Hon­gria és molt difícil. Neces­sita l’opti­misme de la soci­e­tat per tirar enda­vant les seves refor­mes, com neces­sita també els fons euro­peus.
El par­tit d’Orbán con­trola ara només 52 escons par­la­men­ta­ris. La supe­ri­o­ri­tat de Magyar és evi­dent, però serà sufi­ci­ent per posar fi a la cor­rupció gene­rada durant l’etapa d’Orbán? O està massa arre­lada a la soci­e­tat per rever­tir-ho? Segons Trans­parència Inter­na­ci­o­nal, Hon­gria és el país més cor­rupte de la UE.
Això caldrà espe­rar per veure-ho. Hi ha infor­ma­ci­ons sobre per­so­nes de l’entorn d’Orbán, pro­ta­go­nis­tes de les xar­xes de cor­rupció, que han començat a enviar els seus fons a l’estran­ger. Hi ha inves­ti­ga­ci­ons ober­tes sobre fugues de capi­tals, milers de mili­ons d’euros cap a l’estran­ger. Estem entrant en un procés molt interes­sant. Però em temo que la tasca de la justícia serà molt difícil i cos­tarà por­tar-los davant dels tri­bu­nals.
Veu­rem Orbán o la gent del seu entorn asse­guts davant un tri­bu­nal?
Jo no soc jurista, però tinc amics i col·legues que sí que ho són i adver­tei­xen que serà molt difícil. La majo­ria cons­ti­tu­ci­o­nal de Magyar és molt útil per can­viar lleis, però la tasca de la justícia anirà molt més lenta; cal donar-li temps.
Orbán va adme­tre imme­di­a­ta­ment la seva der­rota. No té escó. Pràcti­ca­ment ha des­a­pa­re­gut de la vida pública. Pot ser que pre­fe­reixi la dis­creció, espe­rar que la situ­ació es tran­quil·litzi?
El futur d’Orbán és una incògnita. Pot­ser s’espera a veure com dis­cor­ren els esde­ve­ni­ments. Una gran qüestió és què pas­sarà amb el seu par­tit, si con­ti­nuarà Orbán com a líder del Fidesz. La seva influència en la política hon­ga­resa sem­blava inqüesti­o­na­ble. Però la pos­si­bi­li­tat de por­tar-lo davant de la justícia és la gran incògnita.
La cai­guda d’Orbán va ser rebuda com un cop per als Patri­o­tes per Europa, el grup de l’Euro­cam­bra que va fun­dar Orbán i on hi ha la ultra­dreta de la fran­cesa Marine Le Pen, del neer­landès Geert Wil­ders o de l’espa­nyol San­ti­ago Abas­cal. Però després hem vist la victòria a Bulgària del prorús Rumen Radev, la cai­guda del govern romanès per un vot de soci­al­demòcra­tes i ultra­dreta, al Regne Unit ha pujat Nigel Farange... Els ultres resis­tei­xen bé els cops de les urnes.
Abso­lu­ta­ment. La ultra­dreta té una gran capa­ci­tat per rege­ne­rar-se. Però això no treu que la cai­guda d’Orbán sigui molt impor­tant a escala inter­na­ci­o­nal. Sem­blava un règim molt sòlid, que a més empe­nyia altres ultra­dre­tes euro­pees. Però de cop s’ha enfon­sat. Orbán ja no és la figura de referència del movi­ment inter­na­ci­o­nal ultra­dretà. La cai­guda demos­tra que gover­nar com ell ho ha fet, amb la seva agenda popu­lista i il·libe­ral, no sem­pre dona victòries. Si les polítiques públi­ques no fun­ci­o­nen, des­a­pa­reix la legi­ti­mi­tat i les urnes en donen la res­posta. La cai­guda d’Orbán és molt impor­tant per a nosal­tres, els hon­ga­re­sos, però inclou un mis­satge clar per als altres líders il·libe­rals o popu­lis­tes. Ara bé, les coses com siguin: els ris­cos d’aquest moment màgic hon­garès estan aquí, no es poden negli­gir.
Quin paper que­darà per a la mino­ria hon­ga­resa a l’estran­ger? És a dir, els que després de la Pri­mera Guerra Mun­dial, quan Hon­gria va per­dre part del ter­ri­tori pel Trac­tat de Tri­a­non, el gran trauma naci­o­nal, van que­dar a Roma­nia o Sèrbia. Orbán els va pro­te­gir i se’ls atri­bu­eix una gran lle­ial­tat a Fidesz.
Aquí hem de tenir en compte el que repre­senta Magyar. El seu govern es molt hete­ro­geni ideològica­ment. Hi ha minis­tres que s’iden­ti­fi­quen amb la dreta, d’altres sem­blen més tecnòcra­tes, sense un per­fil ideològic clar i n’hi ha de més esquer­rans. Magyar és con­ser­va­dor, dretà. Les mino­ries hon­ga­re­ses són impor­tants per a ell. Orbán les va aju­dar perquè per a ell eren un elec­to­rat impor­tant, no perquè real­ment patís per la sort d’aques­tes per­so­nes. Totes les orga­nit­za­ci­ons d’hon­ga­re­sos a l’exte­rior esta­ven molt poli­tit­za­des i depe­nien dels ajuts d’Orbán. Magyar pot ser encara més útil per a aques­tes mino­ries.
Hi ha dues qüesti­ons que pre­o­cu­pen Europa: Ucraïna i la política migratòria. Sota Orbán, aliat de Putin, Hon­gria va blo­que­jar san­ci­ons con­tra Mos­cou i es va rebut­jar l’ajut mili­tar. També va tan­car l’aixeta a l’aco­llida de refu­gi­ats i l’arri­bada d’immi­gració. Can­viarà aquesta dinàmica amb Magyar?
Magyar serà molt pru­dent amb totes dues qüesti­ons, perquè són molt sen­si­bles entre els hon­ga­re­sos. Orbán va cen­trar la seva cam­pa­nya en l’hos­ti­li­tat con­tra Volodímir Zelenski. Cal tenir en compte que una part dels hon­ga­re­sos, malau­ra­da­ment, no són gens empàtics envers Ucraïna. Hi ha sen­si­bi­li­tats i raons històriques en tot això. Magyar serà més cons­truc­tiu amb Europa. Adop­tarà un per­fil més coo­pe­ra­tiu amb Ucraïna, això està clar. Però anirà amb compte amb les sen­si­bi­li­tats dels hon­ga­re­sos. El mateix es pot apli­car a la immi­gració. Hon­gria ha estat san­ci­o­nada per la Unió Euro­pea per la seva política res­tric­tiva migratòria. Magyar vol resol­dre aquest pro­blema, però això no vol que dir Hon­gria obri les por­tes a la migració.
És a dir, serà més cons­truc­tiu perquè li interessa fer les paus amb Europa. D’això depèn el des­blo­queig del 18.000 mili­ons d’euros con­ge­lats per Brus­sel·les pels atacs de l’era Orbán als prin­ci­pis euro­peus. Però no farà un gir de 180 graus perquè es deu al man­dat dels elec­tors hon­ga­re­sos. És així?
Magyar no obrirà les fron­te­res d’Hon­gria als immi­grants, això és segur.

El perfil

Estudiós del populisme

Zsolt Boda (Budapest, 1969) té molt clar a qui deu Hongria el relleu en el poder: als joves. És a dir, al vot dels qui probablement només havien conegut activament un cap del govern, l’ultranacionalista Víktor Orbán, representant de l’Hongria rància, homòfoba i euroescèptica. Péter Magyar n’era la única alternativa. I van tirar pel dret, convençuts que les urnes podien posar fi no només a un govern determinat, sinó sobretot al “sistema Orbán”. Boda, politòleg i director general del Centre de Recerca en Ciències Socials de Budapest, estudiós dels moviments populistes i de l’anomenada “agenda il·liberal” que Orbán va convertir en plataforma ideològica, ens explica que aquests joves no estaven sols. Tenien la complicitat d’una sèrie de partits de centre, esquerra moderada o ecologistes que van renunciar a presentar-se a les eleccions per no treure vots a Magyar. El preu és un Parlament limitat a tres opcions dretanes: Tisza, el partit de Magyar; Fidesz, el d’Orbán, i la ultradretana La Nostra Pàtria. “Era el sí o el no a l’adeu a un règim. I va guanyar el sí”, diu Boda, professor i coordinador a la capital hongaresa de projectes europeus relacionats amb ecologia, drets civils i política.