
Berlín, 28 jun (EFE).- La colonia
española en Alemania afronta la final crecida, pese a su inferioridad numérica,
por los elogios en tierras germanas a los de Luis Aragonés y dispuesta a seguir
el partido a través del ex madridista Günter Netzer, el "Fari" alemán.
Unos
3.800 españoles residentes en Berlín -o 6.600, según cifras del Senado, que
contabiliza a habitantes de paso-, frente a millones de berlineses concentrados
en la milla del aficionado, bares, parques y demás locales con pantalla de
televisión: será una marejadilla, más que una marea roja.
La colonia
española de hoy es casi minúscula si se la compara con la de los años de la
inmigración -del medio millón repartidos por Alemania en los 70 se pasó en esta
década a 135.000-.
Pero no se sentirán solos en la defensa de los colores.
Los medios germanos llevan días alabando el juego español, como también han
hecho políticos y gurus del fútbol, desde la canciller Angela Merkel al "kaiser"
Franz Beckenbauer.
Asimismo experto en el fútbol español es el ex
internacional y ex madridista Netzer, comentarista en la televisión pública
alemana ARD en perfecto tándem con su alter-ego Gerhard Delling.
Netzer es
el experto más reputado del país y sus opiniones, antes del partido, en la pausa
y tras el final, se escuchan con devoción.
Para cualquier español, sobre
todo el que está de paso o lo ve por primera vez, Netzer podría ser el doble
alemán del "Fari", por su sorprendente parecido al popular cantante.
El ex
jugador de rostro impenetrable, que jugó en el Real Madrid entre 1973 y 1976,
conserva el "look" de entonces y su peinado actual es una rémora de la melena
rubia que lo caracterizó, por supuesto adaptada al paso -y las entradas- del
tiempo.
"Estamos a tope, no admitimos más reservas", explica Manoela,
portuguesa y empleada del "Borriquito", uno entre la cuarentena de restaurantes
españoles de la capital alemana con pantalla para transmitir el partido.Las 150
plazas -"algo apretaditos cabrá alguno más", dice- estarán al completo en ese
local de la antigua mitad occidental del país.
En situación parecida estarán
los restaurantes españoles de los barrios de la modernidad del este
-Prenzleuerberg y Mitte- o del alternativo Kreuzberg. "Lafil" y "Yo soy", ambos
en el lado oriental, esperan llenazo; lo mismo que "Dos Mares", "La Paloma" o
"Las Primas", en el multiétnico Kreuzberg.
"Será clientela mixta, como
nosotros. Españolas casadas con alemanes, o al revés", explica Mirgo, hijo de
catalana, de "Lafil".
Todos apuestan por victoria española, incluido el
berlinés Thomas, de "Yo Soy". Y aspiran a una elegante resignación por parte
germana -"en el partido contra Turquía tuvimos que echar ya a dos alemanes",
explica Manolita, de "Dos Mares".
Los restaurantes de sabor español no
actuarán de "reserva". "Cafe am neuen See", un restaurante con cervecería al
aire libre junto a un espléndido lago se ha convertido en punto de encuentro
oficioso de la colonia -"la embajada española está al lado y se han aficionado a
venir aquí con familia y amigos", dice su camarera-.
Asimismo se esperan
banderas y toros españoles en el resto de la ciudad, aunque sea a modo de
salpicón en medio de la gran marea de seguidores y símbolos de la potencia
alemana. EFE
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