miércoles, 17 de febrero de 2010
Felpudín rojo
Cine de barrio, con Hassan, Lial y Maradona en la alfombra roja
Gemma Casadevall
Berlín, 17 feb (EFE).- La Berlinale se extendió en su 60 edición más allá de la Potsdamer Platz para alcanzar los cines de barrios más periféricos de la capital, sobre cuyas alfombra roja no desfila Leonardo DiCaprio, sino Hassan, Lial y Maradona, tres hermanos de origen libanés y estrellas del "hip hop" del distrito de Neukoelln.
"La afición al cine no se forja en festivales internacionales, sino en la sala de barrio a la que fuimos de chicos. Por eso, este año la Berlinale los visitó", explicó a EFE Matthias Elwardt, cineasta de Hamburgo impulsor del programa "Berlinale goes Kiez".
Cada día un barrio, para el total de diez días de festival, desde distritos acomodados occidentales, como Charlottenburg, a Neukoelln, barrio "problemático" por antonomasia en la ciudad, identificado con marginación, inmigración y conflictividad social.
La alfombra roja extendida hoy ante el Neues Off del barrio sólo se parece a la del Berlinale Palast en el color: es una presencia meramente simbólica de apenas cinco metros de largo, colocada sobre las placas de hielo de la calle, y no hay más acoso mediático que un equipo de televisión de un canal turco local.
Por ella desfilan Maradona y sus hermanos, los protagonistas de "Neukoelln Unlimited", un documental de 96 minutos, que se proyecta en la sección Generation 14plus -destinada a espectadores de más de 14 años- y que han filmado Agostino Imondi y Dietmar Ratsch.
"Quería hacer un documental sobre el tema streetdance y hiphop en barrios como éste y me topé con el nombre de Maradona. Mi papá es italiano, de Nápoles, gran aficionado al fútbol, como yo. Cómo no iba a reparar en él", explica Imondi, nacido en Suiza en 1975.
Su film está destinado al público juvenil y sus protagonistas están más o menos sobre los 14 años. "Al principio me ponía nervioso la cámara, luego ya ni la veía", añadió el talentoso Maradona.
"Neukoelln Unlimited", sobre la experiencia de los tres hermanos nacidos en Alemania, pero cuya familia está permanentemente amenazada de expulsión a Líbano por haber caducado su permiso de residencia, es el film elegido para la jornada.
"Cada cine de barrio tiene su carácter. El Neues Off es ahora una sala de programación alternativa, pero en las décadas del 50 al 70 se llamó 'eros-cinema', o sea, una sala X", explica Elwardt.
No todas las sesiones del "Berlinale goes Kiez" están tan centradas en la vida del distrito ni en producciones alternativas, sino que en algunos casos incluso de traslada a la sala elegida la estrella del día en competición.
Este fue el caso el martes, en que la sesión recayó en el céntrico barrio de Mitte, en el antiguo sector oriental y poblado ahora por los locales más esnob de la ciudad, donde se programó el filme noruego "En Ganske snill Mann" -"A Somewhat Gnetle Man"-, una de las veinte aspirantes a los Osos.
La proyección en los Hackesche Hoefe de ese film, dirigido por el noruego Hans Petter Moland, sí contó con la presencia de su protagonista, el sueco Stellan Skarsgard, uno de los rostros más versátiles del cine escandinavo.
Skarsgard bajó de auto de la Berlinale, pisó la alfombra roja y de inmediato fue asaltado por multitud de flashes, incondicionales seguidores y cazadores de autógrafos.
Maradona y los suyos tenían también su tropa de gente del barrio esperándoles como héroes, entre ellos un recién llegado a Berlín: Facundo, estudiante de 21 años nacido en Santa Fe (Argentina), residente en Neukoelln desde hace un mes, junto con su novia berlinesa.
"Andate, quien me iba a decir que tendría a Maradona a la vuelta de la esquina y cantando hiphop. Una linda forma de darme la bienvenida a mi nuevo barrio", se reía ante la puerta del Neues Off, junto a otros veinticinco o treinta personas que se quedaron sin entrada.
"Berlinale goes Kiez" agotó también hoy todas las localidades, como en los días precedentes, de manera que, según Elwardt, todo hace suponer que el ciclo se perpetuará en ediciones siguientes. EFE
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