jueves, 18 de febrero de 2010

Flaquita


Natalia Smirnoff, única latinoamericana en pos del Oso, en la línea de Martel
 
Gemma Casadevall

Berlín, 18 feb (EFE).- La argentina Natalia Smirnoff concurrió hoy en la Berlinale como única aspirante latinoamericana a los Osos, consciente de que está en la línea de Lucrecia Martel, Ariel Rotter y otros compatriotas que salieron de Berlín premiados, pero sin ver en ello una garantía de éxito.
"Tengo la sensación de que Argentina tal vez salió ya un poco del foco. En un momento dado una cinematografía se da como emergente, luego esa circunstancia pasó", explicó Smirnoff, tras el pase para prensa de su film, su ópera prima como directora de largometrajes.
Su película, "Rompecabezas", apuntalada en el trabajo de actriz de María Onetto compartió jornada a competición con "Na Putu", de la bosnia Jasmila Zbanic, ganadora en 2006 de un Oso de Oro con "Grbavica", así como "Jud Süss", del alemán Oskar Roehler. Ellas escucharon aplausos; él, representante del cine anfitrión, abucheos.
Ambas son exponentes de una nueva generación de cineastas -Zbanic nació en Sarajevo en 1974, Smirnoff, en Buenos Aires en 1972-, pero sus películas corresponden a dos formas distintas de hacer cine.
Mientras que Zbanic aborda los cismas dejados en la sociedad bosnia musulmana por el conflicto bélico, Smirnoff se centra en el mosaico de sentimientos de una mujer, María del Carmen -Onetto-, a quien alguien regala en su 50 cumpleaños un puzzle y descorre así la cortina de un talento que nunca sospechó tener.
Onetto es el talismán de Smirnoff -"es una actriz imprevisible, que arriesga a cada plano", dijo- y su filme se apuntala en primeros planos de su rostro, en alternancia con los de sus manos superdotadas para armar puzzles.
Tras la exhibición del filme, la cuestión ahora es si Smirnoff cumplirá con la regla no escrita de que todo film argentino a concurso se va de Berlín con premio.
La buena racha del cine argentino en la Berlinale de esta última década arranca de Lucrecia Martel, en 2001, con "La ciénaga", que se llevó el premio a la mejor ópera prima.
Le siguió, en 2004, "El abrazo partido", de Daniel Burman, que ganó el Gran Premio del Jurado y el Oso de Plata al mejor actor, para Daniel Hendler.
Dos años después, "El Custodio", de Rodrigo Moreno, obtuvo el Alfred Bauer, y al siguiente le tocó el turno a "El otro", de Ariel Rotter, que ganó el Gran Premio del Jurado y el Oso de Plata al Mejor Actor -Julio Chávez-.
Finalmente en 2009, el porteño Adrián Biniez, ganó el Gran Premio del Jurado, el de mejor ópera prima y el Alfred Bauer con "Gigante", rodada en Uruguay.
Smirnoff lleva una década trabajando como ayudante de dirección en las películas de Martel -"La ciénaga", entre ellas- y de otros títulos argentinos, incluido "El otro".
Si Rotter y Moreno sustentaron sus filmes en el trabajo de Chávez, Smirnoff "tomó" prestada a Onetto -otro sinónimo de solidez interpretativa- de su compatriota y colega Martel. EFE
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