lunes, 7 de febrero de 2011

Fotomatón




Kassner, el "fotomatón" de la Berlinale, a punto para su maratón de retratos
 
Gemma Casadevall
Berlín, 7 de feb (EFE).- El fotógrafo alemán Gerhard Kassner, el retratista oficial de la Berlinale, expone desde hoy una selección de fotos de las estrellas que han pasado por el festival de cine de Berlín, a punto de la próxima sesión continua de pases con sus protagonistas, a velocidad de fotomatón.
"De pronto los tienes delante, les saludas, cruzas dos frases, te concentras en la labor y en dos o tres minutos se acabó la sesión. La escena se repite cinco, ocho, diez veces por día, lo que dure el festival", resume Kassner para Efe lo que es su quehacer diario en la Berlinale.
Mick Jagger, Antonio Banderas, Madonna, George Clooney, Nicole Kidman, Martin Scorsese y Jack Nicholson son algunos de los actores y directores que pasaron por el especial "fotomatón" que Kassner tiene instalado en el salón VIP del Hotel Hyatt, centro neurálgico para la prensa durante los diez días de la Berlinale.
"Son de cien a 120 retratos por cada edición de festival. O sea, casi un millar en mis siete años de ejercicio. Todo un ejercicio de concentración y precisión, puesto que en horas deben estar firmados y expuestos en el Berlinale Palast", prosigue Kassner.
Cada una de las estrellas invitadas, con película en la sección oficial, Panorama o restantes apartados del festival, pasa por su pequeño estudio en el Hyatt y se somete a su rápida sesión fotográfica, en general antes de la presentación ante los medios.
Pocas horas después, ante la sesión de gala, la firmará bajo las cámaras de otros colegas de profesión, tras lo cual el retrato queda colgado, en un lugar más o menos preferente del Palast, según el grado de VIP de cada estrella.
"Tengo la ventaja respecto a mis colegas acreditados de que ni uno escapa a mi cámara, todos acuden solícitos, maquillados y sonrientes. La desventaja, en contrapartida, es que no les pillaré en esa imagen desprevenida o inoportuna, que tal vez dé la vuelta al mundo", bromea el fotógrafo.
Algunas de las estrellas anunciadas para la Berlinale, que se abre el jueves, repiten en ese festival -ese es el caso de los hermanos Joel y Ethan Coen, que abren la muestra con "True grit", como de su protagonista Jeff Bridges, que ya estuvieron en Berlín con "The Big Lebowsky".
También serán repetidores en Berlín Kevin Spacey -protagonista de "Margin Call", de JC Chandor-, así como otras presencias menos hollywoodianas, como el director argentino Rodrigo Moreno, quien regresa a competición con "El mundo misterioso", después de haberse llevado en 2006 el premio Alfred Bauer con "El custodio".
"Todos reciben el mismo trato. Nuevos, repetidores, grandes divas o nuevos talentos en la dirección", sostiene Kassner, pese a confesar que, al margen de lo profesional, sí se siente algo distinto cuando se tiene delante a una Madonna.
La reina del pop estará y no estará este año en la Berlinale, ya que acude a la capital alemana para promocionar su próxima película como directora, fuera el programa del festival.
"No tengo claro que vaya a haber ocasión de retratarla", dice el fotógrafo de la muestra, ante la anunciada presencia de Madonna en el European Film Market.
Por si acaso, la imagen de la estrella está entre la selección de retratos que expone, desde hoy, Kassner, en los salones de otro hotel berlinés, el Hotel Bogotá, junto a la Ku'Damm, la avenida comercial del antiguo sector oeste de la capital alemana.
En el Bogotá, algo alejado de los cines y hoteles por los que discurre la Berlinale, ha quedado instalada la exposición de los trabajos de Kassner, realizados entre 2003 y 2010.
"Empecé un año después de que asumiera la dirección del festival Dieter Kosslick. Creo que me ocurre lo que a él y a tantos otros que trabajamos en eso: el festival nos agota, pero cuando acaba nos sentimos desolados. Esta exposición es una forma de perpetuar", explica.
A tres días de la apertura de la Berlinale, Kassner se aplica en la distribución de sus retratos, mientras se somete a la poco usual faceta en él de pasar a sujeto fotografiado por sus colegas. "Se me hace raro, sí. Y, encima, mi sesión con ellos va más allá de los dos o tres minutos que a mi me dedicó Madonna". EFE
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