viernes, 22 de abril de 2011

Sarrazin y el SPD



LA VANGUARDIA                                INTERNACIONAL                            SÁBADO, 23 04 2001


Los socialdemócratas alemanes renuncian a expulsar de sus filasaThilo Sarrazin,
contrario a la emigración musulmana y a quien Merkel critica duramente

Islamófobo indultado

Joana Serra

La socialdemocracia alemana exculpó a Thilo Sarrazin, el multimillonario autor de un best-seller islamófobo al que el Bundesbank logró sacar de su staff, mientras que su partido sigue sin desprenderse de él. En plenas vacaciones de Pascua -temporada baja mediática-, la secretaria general del Partido Socialdemócrata (SPD), Andrea Nahles, se rindió ante Sarrazin, militante con casi cuarenta años en la formación. Es decir, más o menos desde que nació Nahles, ex líder de las juventudes del SPD y representante de su ala dicha izquierdista,  que ejercía de fiscal en el proceso de expulsión al embarazoso militante.
Lo que se había anunciado como largo proceso se zanjó en cinco horas de reunión, a puerta cerrada, entre Nahles y Sarrazin, con una comisión de arbitrio. Nahles, a modo de fiscal, tenía la misión de demostrar que Sarrazin daña al partido. Algo complejo, teniendo en cuenta que no hay unanimidad dentro del SPD al respecto. Se habían previsto cuatro sesiones de juicio sumarísmo. El jueves se saldó la cuestión, con un Sarrazin triunfante tras emitir una declaración escrita. Le bastó “lamentar” si alguien se había podido sentir herido y afirmó que nunca pretendió vulnerar los principios de su SPD.  
Nahles se dio por vencida y Sarrazin revalidó su título de incombustible. El ex directivo del Bundesbank lleva escandalizando desde las filas socialdemócratas mucho antes de que saliera a la calle su "Deutschland schafft sich ab" -traducible por "Alemania se desintegra"-. Es decir, el libro que, entre agosto y final de año pasado, lideró semana a semana las listas de títulos más vendidos de Alemania, hasta un total de 1,4 millones de ejemplares -a 22,99 euros cada uno-, récord absoluto de ventas entre las obras de no ficción de la última década en Alemania. No se conocen estadísticas de cuántos entre quienes lo compraron lo leyeron, pero sus tesis dieron la vuelta al mundo. 
Se fundamenta en conceptos apocalípticos, apuntalados sobre estadísticas de criminalidad, fracaso escolar y demografía tergiversadas sin pudor. "No quiero que el país de mis nietos y biznietos sea mayoritariamente musulmán, donde las mujeres lleven el velo islámico y la vida diaria se marque por la llamada a la oración del muecín", es uno de sus párrafos más conocidos. “La fertilidad de musulmanes es una amenaza para el equilibrio cultural de una Europa que envejece”, sostenía, con el argumento de que el índice de natalidad de los inmigrantes turcos dobla el de los alemanes. En Alemania, con 80 millones de habitantes, viven algo más de tres millones de ciudadanos de origen turcos.
El libro lo convirtió en multimillonario, pero ya antes de su publicación había escandalizado afirmando, por ejemplo, que no tenía por qué respetar a nadie "que vive por cuenta del Estado, no se ocupa debidamente de la educación de sus hijos y produce permanentemente niñas con el pañuelo islámico". Su best-seller simplemente plasma en papel tales posicionamientos, formulados en sus tiempos de responsable de Finanzas de la ciudad-estado de Berlín. Entonces arremetía ya tanto contra inmigrantes como contra desempleados crónicos, a los que tachaba de vagos malversadores del dinero del contribuyente. Tampoco entonces se le expulsó. En 2009 se le abrió ya un expediente por racismo, que superó. 
Con la publicación del libro, el SPD asistió con la cabeza baja a las descalificaciones tanto del presidente del país, Christian Wulff, como a la canciller Angela Merkel, ambos de la Unión Cristianodemócrata (CDU). Las filas conservadoras apremiaron a Sarrazin -conscientes de que con ello dejaban más en evidencia al SPD- y éste acabó renunciando a su puesto en el Bundesbank. El libro se siguió vendiendo bien, hasta que desapareció de las listas de ventas por muerte natural, como ocurre con  todo best-seller.