lunes, 19 de septiembre de 2011
Berlín atiza a Merkel
La coalición de Merkel promete resistir pese al naufragio electoral liberal
Gemma Casadevall
Berlín, 19 sep (EFE).- Las filas de la canciller alemana, Angela Merkel, se comprometieron hoy a mantenerse unidas hasta agotar la presente legislatura, pese al naufragio electoral del Partido Liberal (FDP) y la presión de la oposición por precipitar el fin de la coalición.
El 1,8 % obtenido el domingo por el FDP en las elecciones de la ciudad-estado de Berlín, séptima y última etapa de un año electoral negro para la coalición de la canciller, no desviarán al gobierno federal de su rumbo, afirmó Merkel.
Su coalición está comprometida con la "tarea histórica" de "resolver la crisis del euro", afirmó la canciller, para insistir en su consigna de que "si fracasa el euro fracasa Europa".
El Gobierno "trabaja intensamente y tiene muchas tareas para este otoño", afirmó la canciller, quien trató de zanjar la recurrente pregunta sobre las disonancias internas respecto al paraguas de rescate europeo, al asegurar que "todos los socios de la coalición conocen sus labores y las llevarán a cabo".
"Fue sin duda mi peor noche electoral como militante del FDP y probablemente la peor de la historia del partido", reconoció el cariacontecido líder del FDP y ministro de Economía, Philipp Rösler.
El líder liberal y vicecanciller asumió las riendas del partido cuatro meses atrás con el cometido de paliar su caída de popularidad, de la que hasta entonces se responsabilizaba a su antecesor y ministro de Exteriores, Guido Westerwelle.
La situación no sólo no ha mejorado, sino que el FDP se vio ayer relegado a porcentajes de fuerza marginal, como colofón a un año electoral en que quedó convertido en extraparlamentario en siete de los cinco "Länder" donde se celebraron comicios.
El FDP, formación que ha integrado 17 de los 22 gobiernos federales alemanes y marcado la política del país con figuras como Hans-Dietrich Genscher o Walter Scheel, quedó a niveles de grupos residuales del estilo del Partido de los Protectores de los Animales (un 1,5 %), como ironizó el líder del SPD, Sigmar Gabriel.
Desde el SPD y los Verdes se ha apremiado a la canciller a poner fin a una coalición teóricamente entre fuerzas afines, pero que ha funcionado mal desde su arranque, en las generales de 2009, y lastrado con ello la política alemana y también la europea.
Rösler, como Merkel, respondió afirmando su determinación a luchar "más que nunca" por seguir por el camino trazado y se ratificó en sus pronunciamientos sobre el rescate griego que en los últimos días le valieron varias amonestaciones de la canciller.
El líder liberal defendió sus declaraciones acerca de una posible insolvencia "ordenada" griega, cuestión que enojó a la canciller y fue interpretada como un guiño euroescéptico electoralista.
"Somos un partido esencialmente europeísta", afirmó Rösler, para descartar la posibilidad de un relevo en la cúpula del FDP o entre los ministros del partido, después de que semanas atrás se diera por segura la retirada de Westerwelle de Exteriores.
Rösler trató así de exhibir fortaleza tras el nuevo naufragio, mientras el SPD festejaba la reelección del alcalde-gobernador Klaus Wowereit, quien tras diez años en el cargo se alzó ayer como primera fuerza con un 28,3 %, frente al 23,4 % de la CDU.
Exultante, pese a que su SPD perdió un 2,5 % respecto a 2006 y que la CDU, por contra, subió un 2,1 %, Wowereit dejó abierto quién será su próximo socio, cuestión en la que entran en juego los Verdes -que obtuvieron un 17,6 %- o los cristianodemócratas.
Se permitió, asimismo, dejar en el aire si luchará por ser el próximo candidato frente "los Stones", en alusión a los presuntos aspirantes del SPD, Peer Steinbrück y Franz-Walter Steinmeier, en un juego de palabras con el "Stein" de su apellido, que significa piedra en alemán.
No podrá contar con quienes fueron hasta ahora sus socios, la Izquierda, que bajó a un 11,7 % y perdió algunos de sus bastiones del antiguo sector este de la capital alemana.
La sensación de estos comicios fueron Los Piratas, que de la nada se dispararon al 8,9 %.
La formación, liderada por el experto informático Andreas Baum, el "patriarca" del partido con 33 años, atrajo parte del voto joven y de protesta que antes representaron Verdes y La Izquierda.
Baum y los suyos se comprometieron a hacer "política en serio", a superar los "despistes propios de los recién llegados" y a no sucumbir a los intentos que arrinconamiento a que, presumiblemente, serán sometidos por las formaciones establecidas, como tuvieron que soportar en sus inicios los Verdes o La Izquierda. EFE
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