miércoles, 6 de junio de 2012
Kassel limita con Kabul
Gemma Casadevall
Kassel (Alemania), 6 jun (EFE).- La dOCUMENTA (13) reveló hoy los secretos de la que será la edición más extensa, en cuanto a nómina, de esta feria vanguardista que cada cinco años se celebra en Kassel (centro de Alemania), amplificada en sus fronteras hasta Kabul y con algún que otro invitado ilustre póstumo, como Salvador Dalí.
Más de 300 nombres contiene la lista de artistas presentada hoy por la comisaria de la dOCUMENTA, la búlgaro-estadounidense Carolyn Christo-Bakargiev, aunque no todos corresponden al ámbito artístico y tampoco al mundo de los vivos, como el genio surrealista español.
El concepto artístico defendido por Christo-Bakargiev "excede al espacio y las geografías físicas", dijo en la presentación del evento, que durante cien días -desde la apertura al público, el sábado, al 16 de septiembre- pretende atraer entre 750.000 o hasta un millón de visitantes a esa ciudad de provincias alemana.
Por "desplazar los límites físicos y geográficos" entiende la comisaria convertir en apéndices de Kassel Kabul y Cairo.
Para la ciudad afgana cuenta con la colaboración, entre otros, del mexicano Mario García Torres, quien expone en el Fridericianum, epicentro de dOCUMENTA, su "Mappa", una evocación de la historia del One Hotel de Kabul, engullido entre la invasión soviética, los talibanes y la intervención de EEUU.
A Kabul remite también la obra de Mohamed Yusuf Asefi, un artista que salvó 80 piezas de la destrucción por parte de los talibanes, recubriendo las telas con tila diluida en agua, que luego retiró.
Christo-Bakargiev pretende, además, celebrar en la capital afgana varios eventos y seminarios paralelos, lo mismo que en Cairo.
El concepto multidisciplinario de la comisaria -asesorada por Chus Martínez, exdirectora de exposiciones de MACBA de Barcelona- no se detiene en el arte, sino que abarca el mundo de la biología o informática e incorpora entre los presentes a Konrad Zuse, inventor de la computadora, y el paisaje de turbinas y motores de Thomas Bayle, al que se dedica uno de los espacios más amplios de la feria.
"No hay fronteras para el arte", apunta Christov-Bakargiev, quien, ante la dificultad de traerse a Kassel la que hubiera sido la "joya de la corona", el meteorito de 37 toneladas de El Chaco (Argentina), optó por depositar en el centro de la Friedrichsplatz, la plaza del Fridericianum, un cubo metálico.
"Es el representante en Kassel de ese meteorito que Guillermo Faivovich y Nicolás Goldberg querían trasladar a nuestro hemisferio norte. Hubiera sido el traslado más voluminoso de la historia, para un elemento que irrumpió en la Tierra desde el espacio. Pero fallaron las autorizaciones pertinentes", explicó.
El dúo de artistas no logró su objetivo, por dificultades administrativas y porque hacerlo vulneraba "la sensibilidad de los pueblos indígenas", añadió la comisaria. Su representación, el cubo, aparecía hoy algo solitario, en la plaza y bajo la lluvia.
Christov-Bakargiev suplió el vacío del meteorito con una larga explicación, mientras en el Fridericianum se alternan los nombres de Dalí y algún otro póstumo -los barceloneses Julio González y Antoni Cumella, así como Man Ray- con talentos por descubrir.
"Estamos en un mundo cambiante, atravesado por una crisis como nunca conocimos", apuntó la comisaria, para quien la situación obliga a "replantear conceptos de espacio y tiempo".
La dOCUMENTA de Christov-Bakargiev discurre, según la tradición de esa feria, dentro y fuera de los museos de la ciudad, y se extiende por el gran parque ciudadano de la Karlsaue.
Ahí, junto a su idílico estanque, se encuentra la gigantesca horca del estadounidense Sam Durant, alegórica de ahorcamientos públicos, incluido el del dictador iraquí Sadam Husein.
También en el parque, junto al palacio de la Orangerie, está la montaña hecha de basura común y cubierta de césped del chino Song Dong, que se plantea como homenaje al nihilismo de la civilización.
De nuevo en el Fridericianum, el visitante se ve confrontado asimismo con las mil manzanas pintadas por Korbinian Aigner, párroco católico que estuvo confinado en el campo nazi de Dachau y que durante 50 años pintó incansablemente esa fruta.
El nazismo está presente en dOCUMENTA, asimismo, a través las fotografías de la estadounidense Lee Miller en la bañera de la casa de Adolf Hitler de Múnich, el día en que éste se suicidó en Berlín.
Las largas explicaciones de la comisaria sobre dOCUMENTA acapararon hoy la presentación previa a los medios y con algunas de las obras aún en fase construcción. Mañana se espera la presencia de los artistas invitados para dar su propia versión de su obra.-EFE
gc/is