martes, 16 de julio de 2013

Como dos ancianitos, en el Cervantes



Saura lleva a Berlín el Guernica de Querejeta 


Gemma Casadevall


Berlín, 16 jul (EFE).- El director español Carlos Saura ha llevado a Berlín veinte de las 800 fotografías que calcula ha hecho en su vida, entre ellas la de Elías Querejeta junto al "Guernica" de Picasso, eje de la última película aún en cartera, "33 Días".
"Sí, es una de mis últimas fotos de Elías, en 2011, ahí trabajábamos en ese guión, del que es coautor", explica Saura a Efe, recorriendo la exposición inaugurada hoy en el Instituto Cervantes de la capital alemana, compartida con el fotógrafo Leopoldo Pomés.
"No te imagines que tengo tal nombre que puedo levantar todo. Toda mi vida he sufrido para llevar adelante mis proyectos. Incluido éste, que inevitablemente se verá ahora como mi homenaje a Elías", añade sobre un filme aún aparcado por problemas de financiación.
Desde la fotografía en la que aparece el perfil del productor, fallecido el pasado junio, y el más célebre cuadro de Picasso, colgado en el museo Reina Sofía de Madrid, han pasado ya dos años y el inicio de la película "esperemos que será finalmente en enero".
Atractivos no le faltan al proyecto: Saura en la dirección, con Querejeta como coguionista, Antonio Banderas interpretando a Picasso -"nadie como un malagueño para hacerlo"- y Gwyneth Paltrow en el papel de su Dora Maar, fotógrafa francesa y amante del pintor.
Pese a ello, hasta ahora no tenía al cien por cien asegurada la producción: "España es diferente", comenta aludiendo a las dificultades para costear el proyecto.
"Me pongo en la cabeza de Picasso y trato de imaginarme cómo fue el proceso de génesis del 'Guernica'. Porque eso es lo que me interesa a mi: el proceso, no el resultado", añade sin apartar la mirada de la foto, en blanco y negro.
El título alude a los 33 días que tardó Picasso en pintar su cuadro, envuelto en un lío sentimental con su nueva amante, Dora, sin saber exactamente cómo abordar una obra de dimensiones desacostumbradas para él.
"El bombardeo fue la espoleta por la que empezaron a cuajar todas las cosas", prosigue, en alusión a un cuadro que nació del encargo del gobierno de la República española para la Exposición Universal de París de 1937 y que se convirtió en alegato contra la guerra.
Acompañan a la fotografía de Querejeta otras imágenes queridas por Saura -"un retrato no tiene por qué serlo de una cara. También pueden ser las piernas de esa señora en una estación de cercanías, mi hija o el ojo de un caballo albino", comenta su autor.
Exponer en Berlín le ayuda, prosigue, a "no tener que esperar con los brazos cruzados" a que cuajen sus proyectos, sean de cine de ficción o documentales -"trabajo simultáneamente en dos o tres, ni sé, además de pintar, dibujar, hacer fotos o escuchar música"-.
La muestra de la capital alemana estuvo unos meses atrás en Praga y seguirá después hacia otras ciudades europea, siempre en delegaciones del Instituto Cervantes.
Entre las fotos profesionales de Pomés, algunas de ellas de los años 50, y las del "aficionado" que dice ser Saura hay una diferencia adicional: la técnica digital, "una maravilla", dice, que permite captar las piernas de una mujer en una estación "sin que se dé ni cuenta o te puedas meter en problemas".
A sus 81 años, entre proyectos cinematográficos, exposiciones u obras de teatro, Carlos Saura se toma tiempo para "reconocer" el Berlín de cuyo festival, la Berlinale, se ha llevado dos Osos de Plata -"La Caza", en 1966, y "Pippermint Frappé", en 1968-, así como el Oro, con "Deprisa, Deprisa", en 1981.
Casi todas ellas se filmaron entre problemas de financiación y quedaron luego marcadas por "críticas malísimas en España", donde "no a todo el mundo le gustan mis retratos negros".
Con una filmografía de 40 películas, Saura cree saber cuál sería el tema de su primera película, si fuera hoy un director joven: "la corrupción. No es un buen tema cinematográfico. Hay mucho de eso, en la televisión, en el cine americano. Pero no me resistiría".
"Rectifico: si fuera un director joven haría algo sobre el flamenco. Ya sé que hay un tal Carlos Saura que ha hecho ya varias. Pero el flamenco es rico, vivo, fascinante. Hay mucho nuevo que filmar", dice, mientras sale pasear por Berlín, bajo el sol. EFE
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