El populismo derechista alemán, en pos del máximo ímpetu electoral
Gemma Casadevall
Berlín, 29 abr (EFE).- El populismo derechista de Alternativa por Alemania (AfD) define el próximo fin de semana su rumbo político entre propuestas abiertamente islamófobas, en pos del máximo impacto electoral y en medio de la erosión que sufren los grandes partidos.
Un congreso de dos días, en Stuttgart (sur), enmarcado en las tensiones entre su ala xenófoba y la que se pretende algo más moderada, será escenario del pulso interno de una formación en auge, crecida con el voto de castigo a la acogida de refugiados.

El empuje obtenido en las elecciones regionales celebradas en marzo en tres "Länder" -en uno de ellos, Sajonia-Anhalt, fue segunda fuerza con el 24 % de los votos- han envalentonado a su línea dura y disparado sus ambiciones para las generales de 2017.
La líder de la AfD, Frauke Petry, pretende sujetar sus riendas y evitar un giro directo hacia la ultraderecha, un año después de que defenestrara al neoliberal Bernd Lucke, el fundador de una formación de nuevo cuño que había nacido como voz del euroescepticismo.
Frente a ella tiene a una constelación de rivales internos defensores de la línea dura, que van del copresidente Jörg Meuthen, al veterano Alexander Gauland, la eurodiputada Beatrix von Storch y un líder regional que corteja al neonazismo, Björn Höcke.
Una semana después del triunfo de la ultraderecha en la primera ronda de las presidenciales austríacas, donde se impuso el candidato del FPÖ Norbert Hofer, a Petry se la ve casi aislada frente a quienes buscan endurecer el perfil del partido.
La líder de la AfD hace equilibrios entre la relativa moderación que representa y el acercamiento a quienes abogan por la prohibición de símbolos del islam -como el burka y los minaretes- y consideran esa religión una "ideología anticonstitucional", en palabras de von Storch.
"Para practicar la religión en privado no se necesita un minarete", concedió Petry, en declaraciones hoy al diario "Neue Osnabrücker Zeitung", tras pretender que su partido no es islamófobo y que respeta el precepto constitucional de la libertad de religión.
Petry ha aceptado una invitación del Consejo Central de los Musulmanes de Alemania a "debatir" sobre sus diferencias, mientras se calientan aún más los ánimos ante el congreso de su formación.
"A la AfD le conviene mantenerse en la línea de Petry. La tentación ultraderechista es fuerte, pero a medio plazo no obtendrá resultados parecidos al FPÖ y corre el peligro de un desgarro interno si se precipita en esa dirección", apuntó en un encuentro con corresponsales extranjeros el analista Sebastian Friedrich.
La AfD, fundada hace algo más de tres años, pasó una fase agónica tras no lograr acceder al Bundestag (Parlamento federal) en 2013, ya que quedó algo por debajo del listón del 5 %, a lo que siguieron trifulcas internas que se saldaron a favor de Petry.
El auge reflejado en el 24 % de Sajonia-Anhalt es algo "puntual", a juicio del analista, debido a factores regionales y coyunturales, tras la llegada el año pasado de 1,1 millones de refugiados al país, mientras que sus perspectivas reales de voto se sitúan en la franja del 12 % al 15 %.
Friedrich, quien admite que estuvo entre quienes "erraron sus pronósticos" en 2013, al vaticinar la lenta agonía de la formación, no duda ahora de que la AfD se consolidará en las próximas citas electorales -las regionales del "Land" de Mecklenburgo-Antepomerania y de Berlín, en septiembre- y que accederá al Bundestag en 2017.
Al pulso interno en el congreso se sumarán las asimismo anunciadas tensiones en las calles de Stuttgart.
La policía local ha preparado un fuerte contingente para frenar las tres manifestaciones convocadas para "plantar cara" a la AfD.
Stuttgart es la capital del "Land" de Baden-Württemberg, donde en las regionales de marzo los Verdes se alzaron como primera fuerza y donde su primer ministro, el ecopacifista Winfried Kretschmann, negocia una innovadora coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel como socio "menor".
El 15 % obtenido por la AfD en esos comicios era ya una especie de afrenta para muchos de sus ciudadanos, a lo que se suma la celebración ahí del congreso del partido, coincidiendo encima por el 1º de Mayo, cuyo acto central de los sindicatos tendrá lugar en Stuttgart. EFE gc/tcr