miércoles, 12 de abril de 2017

Sesión continua en el Wenkers


Tuchel se siente perjudicado por un partido en estado de excepción

Gemma Casadevall

Dortmund (Alemania), 12 abr (EFE).- El entrenador del Borussia Dortmund, Thomas Tuchel, reiteró hoy sus criticas por el hecho de que el partido contra el Mónaco, suspendido ayer por el ataque contra el autobús de su plantilla, se celebrara finalmente hoy, apenas 24 horas después de lo que, según la Fiscalia, fue presuntamente un atentado islamista.
"El tiempo es importante para superar eso. Ahora queremos concentrarnos en lograr que el equipo consiga el objetivo de jugar la semifinal, para lo que tenemos que estar en el mejor nivel", indicó el técnico, al término del encuentro, que tuvo lugar bajo reforzadas medidas de seguridad.
Tuchel había señalado ya, antes de iniciarse el partido, sus criticas a la premura con que debieron recuperarse de la conmoción recibida por el ataque, en que el español Marc Bartra sufrió heridas de gravedad.
"Los jugadores tal vez habrían necesitado un día más para recuperarse" del ataque sufrido ayer, aunque en ese momento confió aún en "lograr superar la conmoción".
Tuchel había confesado ya este sentir del equipo a la cadena Sky pocos minutos antes de comenzar el encuentro de ida de cuartos de final frente al Monaco, aplazado ayer después de que tres artefactos estallaran junto al autobús del Dortmund cuando se dirigía al estadio.
"Hubiéramos deseado un poco más de tiempo, pero no ha sido posible", añadió Tuchel.
Ya tras la derrota de los suyos insistió en este parecer y recordó la conmoción sufrida por un ataque cuyas consecuencias, a juzgar por las informaciones de la Fiiscalía, podrían haber sido más graves, y juzgar por la naturaleza de los artefactos dirigidos contra el autobús.
Estos contenían componentes metálicos que quedaron incrustados en el interior del vehículo, lo que provocó momentos de gran conmoción en la plantilla.
Bartra fue el único miembro del equipo herido en las explosiones y fue operado anoche tras sufrir una fractura del radio, pero hoy se mostró sonriente en su cuenta oficial de Vippter y aseguró que se encuentra "mucho mejor".
El partido se inició con mensajes solidarios en dirección a Bartra, cuyo nombre fue coreado por los aficionados de ambos bandos, mientras que el equipo saltó al campo para calentar con camisetas de "Mucha fuerza, estamos contigo", escritos en español.
El director administrativo del club, Hans-Joachim Watzke, señaló anoche que el equipo estaba "totalmente conmocionado", pero admitió que no había alternativa a jugar hoy el partido, ya que no se podía pretender que los jugadores del Mónaco permanecieran por mucho más tiempo en Dortmund y el calendario de la Liga de Campeones es muy ajustado.
"Es una situación extremadamente difícil, pero los jugadores son profesionales", coincidió también ayer el presidente del club, Reinhard Rauball. EFE     gc-nl/lm



La afición alivia su derrota festejando al Real Madrid

Gemma Casadevall

Dortmund (Alemania), 12 abr (EFE).- La afición del Borussia Dortmund alivió algo su derrota ante el Mónaco, en un partido aplazado por el ataque presuntamente islamista contra el equipo de la cuenca del Ruhr alemana, festejando como propio al Real Madrid en su duelo de gigantes contra el Bayern Múnich, el enemigo natural del eterno segundo de la Bundesliga. 

El penalti fallido por el chileno Arturo Vidal, autor del primer gol del Bayern, fue festejado en las cervecerías del corazón de Dortmund como una especie de regalo de consolación en una jornada marcada por las alertas terroristas, a lo que siguió la derrota por 2-3 frente al Mónaco. 
Con parecida pasión se celebró la tarjeta roja recibida por Javier Martínez, con el marcador 1-1, que dejaba a los locales en inferioridad frente a los de Zinedine Zidane. 
Con el segundo gol de Cristiano Ronaldo para los madridistas cayeron las siguientes rondas cerveceras de los seguidores del Dortmund, aún con sus camisetas amarillo-negras. 
El presunto ataque islamista contra el autobús en que la plantilla del Dortmund se dirigía al estadio, el martes, fue un duro golpe para el equipo de Thomas Tuchel, más allá de las heridas sufridas por Marc Bartra, ya que el equipo entero quedó bajó el impacto de lo ocurrido y sin tiempo a recuperarse ante el encuentro contra el Monaco. 
Tuchel, quien había lamentado el corto lapso de tiempo ya antes del partido, reiteró tras la derrota sus criticas por el hecho de que el encuentro se celebrase apenas 24 horas después de lo que, según la Fiscalia federal alemana, fue presuntamente un atentado islamista dirigido al Dortmund. 
"El tiempo es importante para superar eso. Ahora queremos concentrarnos en lograr que el equipo consiga el objetivo de jugar la semifinal, para lo que tenemos que estar en el mejor nivel", indicó el técnico, al término del encuentro, que tuvo lugar bajo reforzadas medidas de seguridad. 
Tuchel había lamentado ya anteriormente la premura con que debieron recuperarse de la conmoción recibida por el ataque, que en lo que concierne a Bartra implicó una operación, la misma noche del martes. 
"Los jugadores tal vez habrían necesitado un día más para recuperarse" del ataque sufrido ayer, previo al parido, aunque en ese momento confiaba aún en "lograr superar la conmoción". 
"Hubiéramos deseado un poco más de tiempo, pero no ha sido posible", añadió Tuchel. 
Ya tras la derrota de los suyos insistió en este parecer y recordó la conmoción sufrida por un ataque cuyas consecuencias, según la Fiscalía, podrían haber sido más graves, y juzgar por la naturaleza de los artefactos dirigidos contra el autobús. 
Estos contenían componentes metálicos que quedaron incrustados en el interior del vehículo, lo que provocó momentos de gran conmoción en la plantilla. 
La UEFA no concedio más tiempo al equipo, consideró Tuchel, pero la afición del Dortmund, que desde la alarma y conmoción posterior se presentó "hermanada" con el Monaco, tuvo al menos la "compensación" de ver que los de Zidane le ponían las cosas difíciles a los de Carlo Ancelotti. 
Y máxime, celebrando el triunfo final del Real Madrid sobre el Bayern Múnich (1-2) e, incluso, vibrando poco antes con el gol de Sergio Ramos, pese a que no subió al marcador. EFE  gc/lm