Schulz, ante un preacuerdo que ya no ve "excelente", sino "suficiente"
Gemma Casadevall
Berlín, 17 ene (EFE).- El líder socialdemócrata alemán, Martin Schulz, trata
de salvar el preacuerdo de coalición con la canciller Angela Merkel de las
críticas en sus filas, con el argumento de que este es una base "suficiente"
para negociar un pacto de Gobierno, aunque sin calificarlo ya de "excelente".
"Un preacuerdo no es un pacto de coalición", afirmó hoy Schulz desde
Baviera, dentro de la gira emprendida esta semana para tratar de ganar apoyos al
documento de 28 páginas consensuado con el bloque conservador de Merkel.
Schulz admitió que no se puede "reabrir la negociación" de los puntos claves
de ese preacuerdo, aunque considera que hay margen de maniobra para mejorarlo,
como exigen distintas corrientes de su Partido Socialdemócrata (SPD).
De que
consiga convencer a los críticos de que el resultado es "suficiente" como base
de negociación dependerá que el preacuerdo reciba el visto bueno del congreso
extraordinario del SPD, el domingo en Bonn.
Sólo así se podrá pasar a la
fase determinante, la negociación de un pacto de Gobierno para toda una
legislatura que, según Schulz, sería de todos modos susceptible de ser
"evaluado" después de dos años para calibrar los resultados obtenidos.
Su
visita a la conservadora Baviera sigue a los encuentros mantenidos en los días
anteriores en el "Land" (estado federado) de Renania del Norte-Westfalia, donde
Schulz se vio confrontado a la movilización de las Juventudes de su partido, los
"Jusos", contra el preacuerdo.
El líder de los "Jusos", Kevin Kühnert,
pretende bloquear en Bonn el preacuerdo con Merkel, no sólo porque sí o sí
rechaza ir a otra gran coalición, sino también por considerar que en lo pactado
se han ignorado las principales propuestas del SPD.
Los "Jusos" representan
una minoría en la formación -70.000 miembros del cerca de medio millón de
militantes que tiene el SPD- pero su rechazo parece haber calado en el partido.
Schulz y Merkel presentaron el preacuerdo el pasado viernes, entonces
valorado como "excelente" por el líder socialdemócrata y como "sólido" y
"equilibrado" por parte de la canciller.
El SPD impuso un compromiso de
estabilidad en las pensiones, mejoras en las ayudas familiares y una reducción
de cargas a los trabajadores, así como grandes inversiones en educación y
sanidad.
Sin embargo, quedaron fuera reivindicaciones esenciales como el
aumento fiscal a los ingresos más altos o la reforma en profundidad del sistema
sanitario.
Desde el pasado sábado se han sucedido las victorias del "no" al
preacuerdo en varias votaciones realizadas a escala regional, incluido el "Land"
de Berlín.
Schulz insistió hoy en que tanto en Renania del Norte-Westfalia
como en Baviera, donde no hubo votaciones, encontró "un amplio apoyo" a su
recomendación de dar el visto bueno al preacuerdo.
Desde el bloque
conservador, que en días pasados había cuestionado su capacidad de dominar a los
críticos, se trató hoy de calmar los ánimos ante la relevancia que ha
adoptado la cita en Bonn.
"Todos queremos una gran coalición", apuntó
Alexander Dobrindt, jefe parlamentario de la Unión Socialcristiana bávara (CSU),
quien unos días atrás calificó de "revuelta de los enanos" la crítica interna en
el SPD.
Merkel expresó su confianza en que el congreso del SPD concluya con
una "decisión responsable" y admitió que, en la negociación para un pacto de
Gobierno, habrá margen para "reformular" algunos aspectos del preacuerdo, aunque
descartó reabrir sus "puntos clave".
La canciller hizo estas declaraciones
en un comparecencia con su colega austríaco, Sebastian Kurz, en su primera
visita a Berlín tras convertirse en el jefe de Gobierno más joven de Europa,
aliado con el ultraderechista FPÖ.
La cita entre la experimentada líder
alemana, con dificultades desconocidas para formar Gobierno, y su homólogo
austríaco, exponente de lo contrario, generó una pregunta sobre la teórica
ventaja que da la juventud sobre la experiencia.
"Yo aprecio por igual a los
jóvenes y a los mayores. De pronto uno se da cuenta de que cayó ya al lado de
los más viejos", respondió sonriendo, para dar por zanjada su declaración, como
si se hubiera percatado de que acababa de dar argumentos a quienes piden su
relevo. EFE gc/nl