Puigdemont recibe el respaldo de su entorno mientras la Audiencia estudia su extradición
Gemma Casadevall
Neumünster (Alemania), 4 abr (Efe).- El expresidente de la Generalitat
catalana Carlos Puigdemont recibió hoy el respaldo de su entorno en la cárcel de
Neumünster, en el norte de Alemania, mientras la justicia del país examina su
extradición a España por los delitos de rebelión y malversación de fondos
públicos.
El vicepresidente primero del Parlamento catalán, Josep Costa, la
esposa del líder independentista, Marcela Topor, y el eurodiputado Ivo Vajgl,
exministro de Exteriores esloveno, visitaron durante casi seis horas, en total,
al expresidente, el día después de que la Fiscalía decidiera tramitar su entrega
a España.
La reunión con Costa era la primera de rango político después de
que la cámara catalana aceptara la delegación de voto de Puigdemont para una
eventual investidura; en ella, según explicó el diputado de JxCat, el
expresidente le transmitió su confianza en la justicia alemana.
Según indicó
Costa al término de su visita, la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein,
el "Land" donde fue detenido el 25 de marzo y a la que corresponde decidir sobre
su extradición, entenderá que en España "se le quiere enjuiciar por una causa
política".
"El presidente Puigdemont no renunciará ni dará un paso atrás",
insistió el diputado, quien dijo haberle visto "muy entero y determinado".
El vicepresidente del Parlamento se refirió en todo momento a Puigdemont
como "el presidente legítimo electo por los catalanes", para afirmar que si no
puede ejercer ese cargo "es por la inadmisible injerencia" del Estado español.
Costa zanjó con un "no hemos hablado de eso" las preguntas sobre si respalda
las acciones de protesta de los Comités de Defensa de la República (CDR) o si
consideraba que éstas podían perjudicar la defensa de Puigdemont en Alemania.
Unas dos horas se prolongó la que era la primera visita en la cárcel de la
esposa de Puigdemont, Marcela Topor, quien no hizo declaraciones -más allá de
pronunciar varias veces "gracias"- y quien estuvo acompañada, tanto al entrar
como al salir del centro, por el empresario catalán Josep Maria Matamatala.
A Matamala se le considera una persona del círculo más estrecho del
expresidente, con quien viajaba en coche cuando fue detenido tras entrar en
Alemania por la frontera con Dinamarca.
El eurodiputado esloveno Vajdl
acudió a Neumünster como "signo de solidaridad", explicó a los medios, y también
de advertencia hacia "toda Europa", contra un proceso que calificó de
"político".
"Europa debería estar preocupada por tener a un político electo
democráticamente en la cárcel", dijo, convencido de que el caso había dejado de
ser un conflicto "estrictamente español".
Fue un día intenso, en cuanto a
visitas, para Puigdemont, cuyo caso entró el martes en una nueva fase, al elevar
la Fiscalía del "Land" la petición de extradición a la Audiencia competente, en
los términos contemplados por el Tribunal Supremo español.
La Audiencia
Territorial de Schleswig-Holstein analiza desde entonces "en profundidad" esa
petición, apuntó a Efe la portavoz de ese tribunal, la jueza Frauke Holmer, sin
comprometerse a concretar plazos para la toma de decisiones.
"Es un análisis
meticuloso, que llevará unos cuantos días", dijo para explicar que en ese
proceso hay dos fases: una primera en la que deberá decidirse si se mantiene a
Puigdemont en prisión y el análisis después de la petición de extradición.
Mientras tanto, desde Berlín, el Gobierno de la canciller, Angela Merkel,
insistió en que el caso es una cuestión meramente judicial en la que no puede
haber ningún tipo de intervención del Ejecutivo.
"Se trata de una decisión
de la Justicia", recalcó el portavoz del Ministerio de Justicia, Maximilian
Kall.
Descartó además la posibilidad de que el Ejecutivo no dé su
autorización a una eventual extradición, si ésa es la decisión de la Justicia,
lo que ha pedido públicamente el abogado defensor de Puigdemont en Alemania,
Wolfgang Schomburg.
"Confiamos en que la Audiencia hará una revisión
adecuada e independiente. Desde nuestro punto de vista, es evidente que se trata
de un caso de persecución política", apuntó el hijo de ese letrado, Sören
Schomburg, miembro también del equipo de la defensa, tras visitar a su cliente
el martes en prisión. EFE
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