lunes, 28 de mayo de 2018

Regreso a Popayán



Adeu a l’era Santos

jueves, 10 de mayo de 2018

De iglesia en iglesia



Santos lleva a Alemania su fe en un proceso que lega a su sucesor

Gemma Casadevall

Münster (Alemania), 10 may (EFE).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, plasmó hoy en Alemania su fe en un proceso de paz cuya conclusión no dependerá ya de él, sino de su sucesor, y lanzó un mensaje de optimismo en lo que respecta al reinicio del diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). 
"Tengo fe, porque toda mi vida he sido un optimismo nato, en que ese proceso también concluirá bien. Será difícil, como lo es el de las FARC. Pero no hay alternativa a la paz y el ELN también lo entiende así", aseguró Santos ante el Congreso de los Católicos alemanes en Münster (oeste). 
Santos acudió a esa ciudad renana tras haberse reunido, el día anterior, con su homólogo Frank-Walter Steinmeier y con empresarios alemanes, coincidiendo con la reanudación del diálogo con el ELN, este jueves, en La Habana. 
"Vamos a hacer todos los esfuerzos para lograrlo", insistió Santos ante su auditorio, esencialmente ciudadanos alemanes pero también algunos colombianos, tras resumir, en una sesión de casi dos horas, lo que fue la apertura del proceso hasta la firma del acuerdo de paz con la principal de las guerrillas colombianas, las FARC. 
Agradeció el apoyo recibido "desde el primer momento" de Alemania, recordó que la canciller Angela Merkel le transmitió ya en su primer encuentro como presidente, ocho años atrás, ese respaldo y cómo ese país se convirtió en el tercer contribuyente internacional al proceso y también a las ayudas al postconflicto. 
Santos relató asimismo ante los centenares de asistentes al debate algunos de los obstáculos que han tenido que superarse, así como lo mucho que queda por hacer hasta darlo por concluido. 
"Vivimos terribles conmociones", respondió a una pregunta sobre cómo afrontó el no a los acuerdos de paz en el plebiscito de diciembre de 2016 y se refirió también a los asesinatos de líderes sociales, al narcotráfico, a la compleja restitución de tierras o a la sustitución de los cultives ilegales por legales. 
Se mostró determinado a "avanzar lo más rápido posible" en lo que respecta a los diálogos con el ELN, ante la evidencia de que en tres meses dejará el cargo a quien se imponga en las próximas elecciones presidenciales -cuya primera vuelta se celebrará el 27 de mayo-. 
"Afortunadamente, nos hemos dedicado también a sembrar un árbol fuerte con raíces fuertes", afirmó, preguntado sobre la posibilidad de que el próximo presidente no sea un "amigo de su proceso", para aludir a los mecanismos jurídicos y políticos articulados para impedir que se le dé marcha atrás a lo suscrito con las FARC. 
En los próximos tres gobiernos, ningún presidente podrá emitir decretos que vayan en contra del cumplimiento de los acuerdos de paz con las FARC, aseveró, para recordar que esta guerrilla entregó las armas y se convirtió en partido político. 
Santos compartió su debate, por parte del Gobierno alemán, con la ministra de Justicia, Katarina Barley, y también con el arzobispo Luis Augusto Castro Quiroga, para quien "la paz tiene dos caras", la exterior o cese el fuego, y la interior, consistente en "descubrir que somos hermanos que se aman, no lobos que se despedazan" 
El presidente colombiano fue recibido como "embajador internacional de la paz" y Premio Nobel de 2016 en el Congreso de los Católicos alemanes, evento de cinco días al que asiste la plana mayor de la política alemana, desde el presidente Steinmeier a la canciller Merkel, quien intervendrá mañana. 
La primera jornada de su previsiblemente última visita a Alemania como presidente estuvo consagrada a reuniones con el presidente Steinmeier, primero, y ante empresarios alemanes, donde resumió el balance su gestión con la frase "estamos entregando un país que es bastante mejor que el que nosotros recibimos". 
Su intervención de hoy la siguieron en directo algunos colombianos como Claudia Alarcón, nacida en Cúcuta, junto a la frontera con Venezuela y residente en Münster desde hace siete años, quien acudió al debate con una bandera colombiana y la mirada puesta en el legado que deja el presidente. 
"Todos sabíamos que el proceso de paz no era cosa de uno o dos presidentes. Llevará generaciones. No importa quién suceda a Santos. El proceso no tiene marcha atrás", aseguró convencida. 
La gira europea de despedida de Santos seguirá el viernes en Budapest, donde además de reunirse con empresarios será recibido por el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, y el presidente János Áder, y se cerrará en Asís (Italia), donde asistirá a la entrega del Premio Lámpara de la Paz a Merkel. EFE gc/psh

domingo, 6 de mayo de 2018

Prórroga



Justícia sense presses


GEMMA C. SERRA - BERLÍN

“Necessitem encara uns dies”, respon amablement, però sense marge per a més preguntes, la portaveu i fiscal de Schleswig-Holstein, Wiebke Hoffelner, cada cop que se li demana pel cas de Carles Puigdemont. Preguntar a la portaveu com està el tema, generalment per telèfon, ha esdevingut una rutina per a la majoria dels corresponsals, catalans o no, des que Puigdemont va ser detingut en entrar a Alemanya, el 25 de març passat. Hi ha qui ho fa cada dos o tres dies; d’altres s’ho alternen entre els companys per no fer-ho tan sovint.
La fiscalia de Schleswig-Holstein, el land del nord d’Alemanya fronterer amb Dinamarca, es vol assegurar. El seu primer escrit a l’Audiència Territorial, amb Puigdemont detingut a la presó de Neumünster, va ser respost i retornat al seu departament el dia 5 d’abril amb dues negatives respecte als seus postulats i un sí a mitges: el detingut va quedar en llibertat sota fiança (75.000 euros) i el càrrec de rebel·lió, desestimat; quant a la malversació de fons públics, es demanava “informació addicional”.
No era un bon expedient per a la fiscalia, que fins aleshores havia donat suport en tot a la petició espanyola, a més de considerar que hi havia perill de fugida, raó per la qual havia fet ingressar a la presó Puigdemont immediatament després de ser detingut.
La fiscalia no vol tornar a relliscar. Té la informació addicional que li van passar els seus col·legues espanyols, en una trobada a la Haia a mitjan abril. No se sap si en necessitarà més abans de decidir-se. Tampoc si pensa ajustar-se als terminis regulars de les euroordres (60 dies des de la detenció) o si en farà una interpretació “flexible”.
El mes de maig té tres setmanes curtes en el calendari alemany: el dia 1, dilluns, va ser festiu, com a la resta del món, perquè era el Dia del Treball; dijous vinent, dia 10, ho torna a ser, per l’Ascensió, i el 21, dilluns, és cap de setmana llarg, el de Pentecosta.
No hi ha cap altre mes amb tantes setmanes curtes com el de maig en el calendari laboral alemany. I justament el termini teòric s’acabaria el 24, 60 dies després de la detenció. Hoffelner evita les preguntes sobre aquesta hipotètica flexibilitat en els terminis, igual que en la qüestió de la rebel·lió, que insisteix a demanar el Suprem espanyol i que ja ha rebutjat un cop l’Audiència.
Puigdemont ha esdevingut un resident berlinès, no se sap per quant de temps. La seva presència en els mitjans de comunicació d’aquest país es limita ara a quan es produeix alguna notícia, ja que el cas i el conflicte catalans ja van centrar els comentaris de la premsa escrita i digital i de les televisions els dies posteriors a la detenció.
En aquest context, ha passat prou desapercebuda a Alemanya la notícia donada per l’agència alemanya DPA sobre l’oferta del Partit de Centre Alemany (DZP) perquè Puigdemont encapçali la seva llista en les europees. És un partit irrellevant, fundat el 1870 però sense escons a escala nacional ni als lands. Té 600 militants –en un país de 82 milions d’habitants–, fa dècades que no concorre en cap elecció nacional i, quan ho ha fet, ha obtingut percentatges del 0,1%. La formació de Puigdemont va rebutjar ràpidament l’oferta d’un micropartit ultraconservador.

sábado, 5 de mayo de 2018

De Trier a Chemnitz


Bicentenario de Marx: de la conmemoracion a las protestas

Gemma Casadevall


Berlín, 5 may (EFE).- Alemania recordó hoy el bicentenario del nacimiento de Karl Marx con la cúpula de la socialdemocracia concentrada en la ciudad natal del filósofo, Tréveris, volcada en la tarea de ofrecer reflexiones críticas sobre el autor de "El capital". 
"Nosotros, los alemanes, no podemos olvidar los crímenes del totalitarismo comunista", apuntó Kurt Beck, presidente de la Fundación Friedrich Ebert, afín al Partido Socialdemócrata (SPD), además de exlíder de esta formación y ex primer ministro del "Land" (estado federado) de Renania Palatinado, donde está Tréveris. 
"El aniversario debe servir para la reflexión histórica y la recuperación de las esencias de su pensamiento", añadió Beck, en la apertura de los homenajes al filósofo, incluida la inauguración de la estatua de Marx, regalo de China para la ciudad. 
En parecido sentido se pronunció la actual jefa del gobierno del "Land" y asimismo socialdemócrata, Malu Dreyer -"no podemos responsabilizar a Marx de los crímenes cometidos en su nombre", dijo, en alusión a las dictaduras comunistas pasadas o presentes. 
Y también la líder del SPD, Andrea Nahles, la primera mujer al frente de esa formación de más de 150 años, para quien Marx "marcó a la socialdemocracia como ningún otro pensador" y "sigue siendo actual" en un mundo necesitado de "orden solidario global". 
Nahles, como su correligionarios, llamó a recuperar las esencias y lecturas positivas de un filósofo que sigue polarizando a sus compatriotas, para muchos de los cuales su ideología sustentó el régimen "del muro", como se conoció a la extinta República Democrática Alemana (RDA) germano-oriental. 
El lugar ideal para esta tarea es Tréveris, dijo Nahles, donde nació el pensador el 5 de mayo de 1818, en cuya figura y obra se centran tres exposiciones simultáneas -una de ellas en su Casa natal y museo-, además de un exhaustivo programa de actos y debates. 
A las aproximaciones históricas se añade la inauguración de la estatua de cinco metros de altura y casi dos toneladas y media de peso en el casco urbano de Tréveris, pese a que no todos sus ciudadanos comparten el entusiasmo por su hijo más universal.



Bildergebnis für karl marx chemnitz




En contra de ese homenaje había convocado una marcha de protesta por el casco histórico la delegación local de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). 
Las críticas no se limitaron a esa formación radical. El hecho de que sea un regalo de China -y de que a los homenajes asistiera una delegación institucional de ese país- no ha ayudado a granjearle simpatías. 
El PEN Club alemán recordó estos días la situación de los derechos humanos y libertad de expresión en ese país, mientras distintas organizaciones cívicas criticaron asimismo el monumento. 
Con o sin polémica, Tréveris se convirtió en ciudad-museo y también en punto de atracción turística en torno al filósofo, cuya imagen se multiplicó en mil versiones, sea en estatuillas, ceniceros, pósters, camisetas o figura señalizadora en semáforos. 
La ciudad natal de Marx, junto a la frontera con Luxemburgo, quedó muy lejos de la frontera con la RDA que partió el país, desde 1949 a la reunificación de 1990, tras la caída del muro de Berlín. 
El filósofo pasó ahí su infancia y su juventud, mientras que el resto de su vida discurrió entre otras ciudades alemanas y luego entre París, Bruselas y el exilio en Londres, donde murió en 1883. 
Otro lugar que recuerda en estos días al pensador es Chemnitz, una ciudad del antiguo territorio germano-oriental que no estuvo ligada con ninguna etapa de la vida del filósofo, pero que durante 37 años, entre 1953 y hasta 1990, se llamó Karl-Marx-Stadt. 
Ahí sigue en pie el busto de 7,10 metros de alto, obra del escultor soviético Lew Kerkel e inaugurada en 1971 en esa ciudad germano-oriental, a modo de regalo a su "clase trabajadora". 
Muchos de los ciudadanos de Chemnitz han crecido ya en la Alemania reunificada, pero el monumento ha dado ocasión a sucesivas "performances" artísticas, como el que tuvo lugar diez años atrás, en el 190 aniversario, cuando se "empaquetó" a Marx en un cubo. 
La experiencia artística diseñada para este bicentenario, preestrenada el jueves, consistía en convertir la estatua en "elemento parlante", con el filósofo en diálogo con líderes actuales, del ruso Vladímir Putin al estadounidense Donald Trump y o la canciller Angela Merkel. 
En ese diálogo se recuerda que Marx nunca visitó la ciudad, pero se sostiene que, de haberlo hecho, habría sido "muy bien recibido". EFE 
gc/jac 
(foto) (audio)

El legado inoportuno


KARL MARX

Un bicentenari polèmic