Alemania y Francia emplazan a Kiev y Moscú a negociar una misión de la ONU
Gemma Casadevall
Berlín, 11 jun (EFE).- Alemania y Francia emplazaron hoy a Kiev y Moscú, en su calidad de mediadores en el conflicto de Ucrania, a posibilitar el despliegue de una misión de la ONU en la región de Donbass, al tiempo que apremiaron a ambas partes a respetar el alto el fuego.
"Ambas partes mantienen su compromiso con los acuerdos de Minsk y ambas partes se han mostrado dispuestas a buscar las vías para posibilitar esa misión", afirmó el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, anfitrión de la reunión del llamado "Formato de Normandía", grupo integrado por Francia, Alemania, Ucrania y Rusia.
Se trataba de la primera cita entre los cuatro ministros respectivos -el ruso Serguéi Lavrov, el ucraniano Pavló Klimkin, el francés Jean-Yves Le Drian y el alemán- desde febrero de 2017, dieciséis meses marcados por el "estancamiento de Minsk y las constantes vulneraciones del alto el fuego", admitió Maas.
"Existe el propósito compartido de revitalizar lo suscrito en Minsk", afirmó Maas en una comparecencia conjunta con su colega francés, tras cinco horas de la ronda negociadora celebrada en la Villa Borsig, residencia de Exteriores para visitas de Estado en las afueras de Berlín.
Tanto el jefe de la diplomacia alemana como Le Drian ratificaron el compromiso de sus respectivos gobiernos en facilitar un consenso para el despliegue de una misión de la ONU en el este de Ucrania.
"Moscú y Kiev están abiertos a facilitarlo, pero hay aún grandes diferencias en cómo debe ser esa misión", admitió Maas; mientras Rusia quiere un despliegue en formato limitado, Ucrania aspira a que éste abarque toda la región de Donbass, en el este del país.
Ni Maas ni Le Drian concretaron cómo se pretende lograr ese consenso, más allá de anunciar que la cuestión queda en manos de directores políticos de ambas partes, que deberán allanar el camino negociador.
Tampoco se avanzaron novedades con respecto a la petición del presidente ucraniano, Petró Poroshenko, al ruso Vladímir Putin para la liberación de los ciudadanos encarcelados en Rusia por motivos políticos.
"Todos aspiramos a lograr un intercambio de prisioneros como el que hubo en diciembre", se limitó a responder Maas, a una pregunta sobre esa cuestión y especialmente sobre el caso del cineasta Oleg Sentsov, condenado a 20 años de cárcel y en huelga de hambre desde el 14 de mayo.
Tanto Maas como Le Drian insistieron en la necesidad "imperiosa" -en palabras del ministro alemán- de lograr "un alto el fuego que merezca ese nombre" o, cuando menos, a una "reducción sustancial" de las "múltiples violaciones" de ese cese de hostilidades.
"La implementación de Minsk está atascada", reconoció Maas, para añadir que la reanudación de la negociación en el Formato de Normandía es "apenas una esperanza", a la que debe seguir la "reactivación" de esos acuerdos.
El nombre del "Formato de Normandía" remite al primer encuentro de ese tipo mantenido el 6 de junio de 2014 coincidiendo con las conmemoraciones del 60º aniversario del desembarco aliado en Francia durante la II Guerra Mundial.
En ese encuentro participaron los presidente Putin, el ucraniano Poroshenko, el entonces presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel.
En un segundo encuentro, celebrado en Minsk el 12 de febrero de 2015, se llegó al acuerdo que lleva el nombre de la capital bielorrusa y que contempla un alto el fuego en las zonas en conflicto y un plan de paz.
Al margen de las consecuencias para la región, el conflicto ha deteriorado las relaciones entre Moscú y Berlín, que rechaza categóricamente el regreso de Rusia al G7 -que volvería a llamarse G8- mientras no haya avances sustanciales en lo acordado en Minsk.
Alemania insiste en que todavía no están dadas las condiciones para que se levanten las sanciones de la UE a Rusia dictadas tras la anexión por Moscú de la península ucraniana de Crimea.
La reunión en Berlín era reflejo de los esfuerzos franco-alemanes para mantener en pie el multilateralismo, pese al desgaste de las relaciones transatlánticas y otras alianzas tradicionales, así como del empeño de la canciller en mantener en pie el diálogo con Moscú, por encima de sus disensos. EFE
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