miércoles, 18 de septiembre de 2019

A la fiel militancia






Las bases brillan en el casting por liderar la socialdemocracia alemana

Gemma Casadevall

Berlín, 18 sep (EFE).- La pugna por la presidencia de la socialdemocracia alemana, tras la dimisión en junio de Andrea Nahles, ha adoptado formato de un casting entre catorce candidatos, en el que lo más destacado es el papel de la fiel militancia.
Los aspirantes, entre ellos el ministro alemán de Finanzas Olaf Scholz y el representante del ala izquierdista Ralf Stegner, desfilan estos días ante cientos de militantes en lugares que se quedan pequeños, incluida la sede del Partido Socialdemócrata (SPD), la Willy Brandt Haus de Berlín.
"Es una lección de democracia viva. Somos el partido más antiguo y más vital de Alemania", comentaba a Efe Klara Geywitz, compañera de candidatura de Scholz, orgullosa de unas bases que acuden a los locales para unas sesiones de más de dos horas que empiezan cuando muchos alemanes se retiran a cenar.
El dúo formado por Scholz y Geywitz representa al "aparato" y también el apoyo al mantenimiento hasta el final de la legislatura de la "groko", como se conoce a la coalición entre el SPD y el bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel.
Otros, como el secretario de Estado de Exteriores para Europa, Michael Roth, y su compañera de fórmula, Christina Kampmann, cuestionan la alianza de gobierno, entre ovaciones de quienes responsabilizan a la "groko" de la sangría de electorado del partido.
Roth y Kampmann suben al escenario con un chándal azul con la bandera europea sobre el pecho; el resto, en vestimenta más o menos informal. Todos se aplauden deportivamente entre sí, comparten el objetivo de revitalizar al partido y también un enemigo común: la ultraderecha.
"Una cosa es comprender las preocupaciones y temores de los ciudadanos. Otra, aceptar que se vote a un partido racista", proclama Boris Pistorius, ministro de Interior del "Land" (estado federado) de Baja Sajonia.
"La muerte de la democracia empieza por abajo", advierte, en alusión al electorado que es capaz de reclutar la ultraderechista Alternativa para Alemania (SPD) del resto del espectro parlamentario, incluida la izquierda.
Cada una de las siete parejas -todas ellas formadas por un hombre y una mujer- tiene un primer turno de presentación de cinco minutos, que se reparten equitativamente los dos miembros del dúo.
A esa primera ronda siguen las preguntas de la militancia, hasta completarse las dos horas y media de duración.
Han sido, hasta hoy, doce conferencias regionales, sea la del martes en la sede de Berlín, presidida por la estatua del exalcalde de la ciudad y antiguo canciller Willy Brandt, o la de este miércoles en Hamburgo. El ciclo se cerrará el 12 de octubre, en Múnich, capital de Baviera.
Unas sesiones han sido más concurridas que otras. La de Berlín se siguió en paralelo en catorce locales de distrito, todos ellos con una nutrida representación de las bases, con posibilidad de enviar desde ahí su pregunta.
Anne Grossman, militante de 35 años de Pankow, en el este berlinés, cuestionó al ministro Scholz sobre la doctrina del déficit cero, base de la línea de la austeridad que Merkel ha mantenido en sus sucesivas coaliciones desde la crisis del euro, en 2008.
Andreas Fieldman, de 75 años y jubilado, lamentó desde la central la "fidelidad" a la política de intereses bajo mínimos del Banco Central Europeo (BCE), que, a su juicio, "fulmina al pequeño ahorrador".
Hasta la conferencia de Berlín, fueron un total de 7.500 militantes los que salieron al encuentro con los candidatos; otros 226.000 lo siguieron por streaming, según datos de la dirección del SPD.
A los cerca de 470.000 militantes del partido corresponderá elegir al nuevo presidente, en la consulta que se abrirá tras la última conferencia. Su resultado se someterá en diciembre el voto del congreso federal.
El casting se abrió con diecisiete aspirantes, de los cuales tres se han retirado ya, con Scholz como figura más destacada, ya que ejerció la presidencia en funciones del SPD entre febrero y abril de 2018, tras la dimisión como jefe del partido de Martin Schulz y hasta la elección de su sucesora, Nahles.
El ministro de Finanzas se resistió a optar a la presidencia, pero a mediados de agosto saltó a la palestra.
Por entonces, el único dúo de candidatos conocido entre los alemanes era el formado por Gesine Schwan -aspirante a la presidencia del país en 2004 y 2009- y el izquierdista Stegner.
Las bases tienen la palabra, en un proceso precipitado por la renuncia de Andrea Nahles, a mediados de junio, un año después de haberse convertido en la primera mujer al frente del SPD.
El cometido de Nahles era revitalizar la formación, que en veinte años ha vivido diez relevos en su presidencia sin lograr frenar su sangría persistente de electorado. EFE
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