jueves, 25 de noviembre de 2021

El ahora o nunca de Annalena

Los Verdes piden el sí al pacto para poner al día a Alemania

Gemma Casadevall 


Berlín, 25 nov (EFE).- Los Verdes alemanes arrancaron hoy la ratificación del pacto de coalición que llevará al socialdemócrata Olaf Scholz a la Cancillería, un pacto necesario para la "puesta al día" de una Alemania rezagada en lo social, lo industrial y en el combate contra la crisis climática.
"Nuestro país debe despertar. Y afrontar de una vez a la crisis climática. Con este pacto lo lograremos", afirmó el co-presidente del partido, Robert Habeck, ante un congreso virtual de la formación.
Un día después de presentar su pacto con socialdemócratas y liberales, los verdes pusieron en marcha la consulta a sus 125.000 militantes, que debe ratificar ese tripartito, inédito a escala federal. El proceso se abrió con unas horas de retraso, pero los resultados se conocerán puntualmente en diez días.
La formación recuperará con Scholz el papel de socio en un Ejecutivo de la primera economía europea que hasta ahora solo tuvo bajo el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder (1998-2005).
En ese periodo marcó la pauta su ministro de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, que de líder de un partido de esencias antijerárquicas pasó a jefe de la diplomacia alemana. Y pactó con la industria el adiós al apagón nuclear, luego asumido por Angela Merkel.
La formación ecologista entró en campaña con su co-presidenta Annalena Baerbock como firme aspirante a la Cancillería. Los sondeos a su favor se desinflaron, pero el partido quedó en un 14,8 %, su máximo en unos comicios nacionales.
El protagonismo pasó ahora a Habeck, quien se situará al frente del macro-ministerio de Economía y Clima, del que depende la modernización energética y la transición a la economía verde. La mayor transformación industrial en un siglo, en palabras de Scholz.
A Baerbock se le asignará Exteriores, una cartera en la que es difícil fijar líneas propias, en un país con unas pautas inamovibles desde hace décadas -europeísmo, lealtad al eje franco-alemán o al transatlántico-. Pero se propone aunar la política exterior y el combate climático.
A los Verdes corresponderán además los Ministerios de Agricultura, el de la Familia, la Mujer y la Juventud, así como el de Medioambiente, Seguridad Nuclear y Protección del Consumidor, aún por asignar, en medio de la pugna interna entre moderados e izquierdistas.
 
EL SELLO JOVEN, ADEMÁS DEL CLIMÁTICO

Los Verdes se nutren de mucho voto joven y su sello en el pacto está plasmado no solo en aspectos climáticos, sino también en actuaciones dirigidas a este electorado. Son en buena parte asignaturas pendientes de una Alemania, también en lo social, necesitada de actualizarse.
El objetivo de rebajar la edad para votar a los 16 años o la legalización del cannabis son algunos de esos puntos. Ideas renovadoras se plasman también en los apartados de familia, integración, equiparación de derechos o lucha contra la violencia de género, una lacra de la que hasta hace poco se consideraba un "drama privado".
En las 179 páginas del pacto se incluye el apoyo explícito a una "reproducción libremente decidida", en lo que entran tratamientos de fertilidad y la supresión de restricciones al aborto. También se pide el fin del veto a la donación de sangre por parte de hombres homosexuales o transexuales.
 
LA LISTA LIBERAL

La presidencia liberal designó a sus cuatro ministros, a la espera de que se ratifique el pacto en su congreso del día 5, a tiempo para que Scholz se someta a su investidura en torno al 6 de diciembre.
A su líder, Christian Lindner, le corresponderá Finanzas, la cartera de la que dependen las inversiones millonarias para la digitalización, la economía verde o la vivienda. Lindner, defensor del freno de la deuda, pujó fuerte por ese ministerio.
Los otros ministerios del FDP son Transportes y Digitalización -para su secretario general, Volker Wissing, puntal del equipo que negoció la coalición-, mientras que Justicia será para el secretario ejecutivo parlamentario, Marco Buschmann, y el de Educación para la diputada Bettina Stark-Watzinger.

LA INCÓGNITA SANITARIA

El SPD desvelará la lista de sus ministros tras su congreso, el día 4. El puesto de ministro de la Cancillería se atribuye al hombre de confianza de Scholz, Wolfgang Schmidt, y el de Trabajo al actual titular, Hubertus Heil.
En el aire está el nuevo ministerio de la Vivienda, del que saldrán las 100.000 viviendas por año de inversión pública -del total de 400.000 que se propone impulsar la coalición-.
Está por definir el de Sanidad, una cartera comprometida y de competencias limitadas. Parece destinada al experto Karl Lauterbach, cuya opinión es recabada a diario en esta pandemia. Pero el objetivo de la paridad de género habla en su contra. EFE  gc/jam / mj 

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Un pacto y nueve cabezas

Scholz, ante un tripartito inédito y con la covid en su punto álgido

Gemma Casadevall 


Berlin, 24 nov (EFE).- El socialdemócrata Olaf Scholz presentó su coalición con verdes y liberales, un tripartito inédito a escala federal en Alemania que deberá estrenarse en el momento álgido de la pandemia, la última y no resuelta crisis de la era Angela Merkel.
El pacto de coalición "está ahí", anunció Scholz, 59 días después de que su Partido Socialdemócrata (SPD) ganara las elecciones generales con un 25,7 % -frente al 24,1 % del bloque conservador, su mínimo histórico a escala nacional-.
Lleva por título "Atreverse a un mayor progreso", alusivo a la necesidad de modernizar Alemania desde la perspectiva de la transición a una economía verde y como representante del "centro político", según el liberal Christian Lindner, quien quiere marcar la pauta desde el ministerio de Finanzas.
Contiene objetivos como el abandono del carbón en 2030 -ocho años antes de lo previsto por el equipo de Merkel-; de aumentar el salario mínimo interprofesional -de los 9,5 euros actuales a 12- y de garantizar el acceso a la vivienda digna y asequible, con la construcción de 400.000 nuevos pisos al año, 100.000 de ellos con inversión pública.
Las negociaciones entre los tres futuros socios han sido "arduas", "complejas" y "leales", en palabras del líder verde Robert Habeck. Durante semanas, los medios han dibujado el duro pulso entre Lindner y los verdes por dirigir Finanzas, cartera clave en la primera potencia europea.
 
ESTRENARSE EN TIEMPOS DE COVID

El pacto fue presentado ante la plana mayor de los partidos implicados, desde una gran nave industrial y con aires de hito histórico para las tres formaciones. Pero obviamente el tema dominante fue la pandemia.
La incidencia registra día a día en Alemania máximos absolutos -404 contagios en siete días por 100.000 habitantes, cuatro veces los niveles de hace un mes-. Sus autoridades han respondido hasta ahora con medidas mucho más tímidas que en la vecina Austria, entre dramáticas advertencias de la canciller en funciones y un primer proyecto de ley para contener la pandemia de la coalición virtual.

Antes de entrar en los contenidos de un pacto para la legislatura que abarcará hasta 2025, Scholz desgranó varios puntos de actuación inmediata contra covid.
Junto a la creación de un equipo o gabinete de crisis, que analizará junto con expertos la evolución diaria de los contagios, el futuro canciller se refirió al proyecto de ley para implantar la vacunación voluntaria en sectores profesionales esenciales -como personal sanitario y de atención a personas vulnerables.

EL PULSO ENTRE LIBERALES Y VERDES

"Estamos ante el gran desafío de una crisis sanitaria. Pero también ante otros desafíos persistentes, que debemos acometer, como la digitalización y la modernización del país", destacó a continuación Lindner.
"La primera potencia industrial de Europa se va a dotar de un nuevo gobierno, de una alianza inédita, cuyo propósito es modernizar este país, lo que reclama un gran esfuerzo", apuntó por su parte el verde Habeck, a quien los medios dan como nuevo ministro de Economía y Medio Ambiente.
El pacto está ahí, como dijo Scholz, vicecanciller y ministro de Finanzas en la gran coalición de Merkel. Ahora corresponderá a los partidos implicados darle el visto bueno -en formato de consulta a las bases, para los Verdes, o en congreso federal, del SPD y el FDP-
La hoja de ruta marcada prevé que Scholz se someta a la investidura del Parlamento en torno al 6 de diciembre para liderar el tripartito que pondrá fin a los 16 años de Merkel en el poder.
La lista de los ministros se dará a conocer en los próximos días, ya que su designación corresponde formalmente a cada partido. Pero igual que se da por seguro que Lindner se colocará al frente de Finanzas y que Habeck lo hará en Economía y Medioambiente, en los medios se han asignado los principales ministerios.
Al Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz le corresponderán siete ministerios -incluida la Cancillería-, entre ellos el de Sanidad, un ministerio con pocas competencias, puesto que corresponden a los "Länder", pero de gran relevancia.
Asimismo tendrá el recién creado ministerio de la Vivienda, así como los de Defensa, Interior, Trabajo y Asuntos Sociales.
Los Verdes -que obtuvieron un 14,8 %, su máximo histórico en unos comicios nacionales- dirigirán cinco ministerios, entre ellos de Exteriores, probablemente para Annalena Baerbock, la candidata a la que hace unos meses se veía como sólida aspirante a la Cancillería. El FDP, con un 11,5 %, se llevará junto a Finanzas las carteras de Justicia, Transportes y Educación. EFE

martes, 23 de noviembre de 2021

Apocalipsis Spahn

 Alemanya alerta d’un hivern “dramàtic”


La frase del minis­tre de Sani­tat, Jens Spahn, només s’entén en un polític amb un peu fora del càrrec: “Pro­ba­ble­ment al final de l’hivern pràcti­ca­ment tot­hom a Ale­ma­nya estarà vacu­nat, curat o mort”, va dir ahir Spahn, minis­tre del govern sor­tint d’Angela Merkel.
Era, òbvi­a­ment, una altra crida als no-vacu­nats perquè dei­xin de ser-ho, en un país on la taxa dels ciu­ta­dans amb la pauta com­pleta de la vacuna del coro­na­vi­rus és d’un 68% i on la incidència de con­ta­gis s’ha dis­pa­rat als nivells més alts de tota la pandèmia –amb 386,5 casos en set dies per 100.000 habi­tants.

Nivells “mai vis­tos”

La situ­ació és “alta­ment dramàtica”, afir­mava en una reunió interna la can­ce­llera Merkel, segons la qual els nous con­ta­gis arri­ba­ran a nivells “mai vis­tos” en aquest país.
A Ale­ma­nya no es vol sen­tit par­lar de con­fi­na­ment naci­o­nal. Tam­poc de vacu­nació obli­gatòria, com la decre­tada per Viena. Però a escala regi­o­nal, al sud i a l’est del país, ja s’han impo­sat res­tric­ci­ons dràsti­ques a la vida pública, i a Berlín es neces­sita el cer­ti­fi­cat Covid per anar al bar, al res­tau­rant, a la pis­cina o al cinema.
Àustria va tan­car por­tes ahir, per quart cop en tota la pandèmia. Ale­ma­nya havia esqui­vat fins ara els con­fi­na­ments estric­tes. Però sí que ha tin­gut tan­ca­ments gai­rebé totals de la vida pública, des de prin­ci­pis de desem­bre de l’any pas­sat i fins que a l’abril es van alleu­ge­rir les mesu­res.

Des­ga­vell

Són 82 mili­ons d’habi­tants, amb un alt per­cen­tatge d’habi­tants que o bé rebut­gen la vacuna o bé es van can­sar de bus­car-la els mesos pas­sats, en un país amb una sani­tat pública anti­quada. Acon­se­guir una cita per al cen­tre de vacu­nació o el metge de capçalera volia dir hores de pen­jar-se al telèfon o de bus­car a inter­net una data lliure.
Quan final­ment es van alli­be­rar les cites ja havien pas­sat les vacan­ces. És a dir, una de les moti­va­ci­ons per vacu­nar-se –viat­jar sense pro­ble­mes–. Ara hi ha prou dosis per vacu­nar tant els que dema­nen la ter­cera dosi com els que final­ment es deci­dei­xen per la pri­mera. Entre 27 i 30 mili­ons de pun­xa­des fins a finals de l’hivern, asse­gura el govern fede­ral. Però s’han tor­nat a col·lap­sar els ser­veis en línia i els telefònics.
De molts dels obs­ta­cles logístics en seria res­pon­sa­ble el Minis­teri de Sani­tat de Spahn. És cert que el minis­tre fa set­ma­nes que alerta de la situ­ació. Però també ho és que el govern sor­tint, inclosa Merkel, ha per­dut molt de temps men­tre els experts envi­a­ven mis­sat­ges des­es­pe­rats. I que el govern vir­tual del soci­al­demòcrata Olaf Scholz, amb els verds i els libe­rals, no es deci­deix a aga­far la pandèmia per les banyes.
A Àustria ha entrat en vigor el con­fi­na­ment més estricte, amb una incidència per damunt dels 1.102 casos per set­mana i 100.000 habi­tants, enmig de les pro­tes­tes al car­rer de des­con­tents de tota mena, cons­pi­ra­noics i ultra­dre­tans o neo­na­zis infil­trats.
A Ale­ma­nya, les res­tric­ci­ons afec­ten regi­ons on la incidència està a nivells austríacs. Són ter­ri­to­ris veïns, com ara Bavi­era, o amb una alta incidència, també, de vot radi­cal dretà i nega­ci­o­nista, com a Turíngia i Saxònia, on Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD) obté els seus millors resul­tats, per damunt d’un 25% dels vots.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Del aparato a las bases

La CDU abre su casting en busca del líder para la era pos Merkel

Gemma Casadevall 





Berlín, 21 nov (EFE).- Los conservadores alemanes abren este lunes la ronda de presentación de los candidatos a su presidencia, a modo de casting entre tres hombres dispuestos a dirigir la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la era "pos Angela Merkel".
El primero en presentarse ante la militancia, en formato virtual, será el derechista Friedrich Merz, quien por tercera vez lucha por alcanzar la presidencia del partido de Konrad Adenauer, Helmut Kohl y Merkel.
Le seguirá, el miércoles, Norbert Röttgen, que ansía cerrar la división entre centrismo y derechismo, en su segundo intento por liderar la formación. Cerrará la ronda, el jueves, Helge Braun, ministro de la Cancillería y persona de máxima confianza de Merkel, el único que se estrena en la lucha por la jefatura.
No hay ninguna candidata, pese a los pronunciamientos de mujeres destacadas del partido reclamando más voz en sus estructuras. La única que se postuló, Sabine Buder, de 37 años, del este del país y prácticamente desconocida, no logró la designación de su distrito para intentarlo.
Serán tres presentaciones, por separado y en formato virtual. Le seguirá, el miércoles siguiente, una sesión con los tres, su última oportunidad para ganarse el voto de los 405.000 militantes del partido.
Es la primera vez en la historia de la CDU que se somete la elección de su presidencia a la consulta de las bases. El ganador deberá ser ratificado luego por el congreso del partido, entre el 21 y el 22 de enero.
Se trata del tercer intento por encontrar un sucesor sólido a Merkel, quien presidió el partido desde 2000 al 2018, el año en que anunció su retirada del poder. La primera elección correspondió a Annegret Kramp-Karrenbauer, teórica sucesora ideal de Merkel, pero renunció en 2020 cuestionada en su liderazgo.
Le siguió el asimismo centrista Armin Laschet, quien libró un duro pulso con el ala derechista hasta alcanzar la presidencia del partido, el pasado enero, y luego la designación como candidato del bloque conservador, en marzo.
A su derrota en las generales de septiembre, donde la CDU y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) sumaron un 24,1 %, su mínimo histórico nacional, siguió el anuncio de la renovación de la presidencia.

MERZ, LA DERECHA REINCIDENTE

Friedrich Merz, de 66 años y nacido en el populoso "Land" de Renania del Norte-Westfalia, llegó a la CDU mucho antes que Merkel y ha sido su gran rival interno. En 1989 era ya eurodiputado, en 1994 ingresó en el Bundestag (Bundestag) y representó las ansias por dar un giro más derechista al partido.
Tras la derrota de Kohl, en 1998, y el escándalo de la financiación irregular del partido vio cómo Merkel ascendía a la presidencia en un momento en que los hombres fuertes optaron por hacerse a un lado. Merkel no solo no sería una líder de transición, sino que ya en 2002 empezó a afirmar su dominio al desplazar a Merz del puesto de líder de la oposición en el Bundestag.
Merz se retiró, pasó a consagró su talento a lobbys industriales y pasó a presidir Blackrock, el mayor gestor de activos del mundo. A esa fase debe su fama de millonario, que viaja en jet privado.
Regresó a la vanguardia en 2018 como rival de Kramp-Karrenbauer, que le derrotó por la mínima ventaja, lo mismo que le ocurrió luego ante Laschet.
 
RÖTTGEN, OTRA ESPINA DE MERKEL

Norbert Röttgen, de 56 años y asimismo renano, representa una algo más llevadera rivalidad con Merkel. Fue ministro de Medio Ambiente entre 2009 y 2012, cuando la canciller le destituyó fulminantemente al ser derrotado en las regionales de su "Land" tras varios deslices personales.
Preside desde 2014 la comisión de Exteriores del Bundestag y su opinión es reclamada tanto por medios alemanes como internacionales cuando se trata de hablar de las relaciones con Washington.
Compitió con Merz y Laschet por la presidencia del partido, pero quedó en tercer lugar. Entonces era un aspirante sin apoyos internos, pero mientras tanto ha ganado adeptos por su talante moderado.

BRAUN, EL MINISTRO A LA SOMBRA DE LA CANCILLER

Helge Braun, de 49 años, es originario de Hessen, el "Land" de la capital financiera del país, Fráncfort y representa el centrismo.
Ha sido el ministro a la sombra de la canciller en su última gran coalición. Al frente del Ministerio de la Cancillería, ha coordinado la gestión de la pandemia y las sucesivas reuniones en busca de consensos con los poderes regionales.
No es un político mediático. Pero representa el último cartucho de Merkel para defender su línea, en un partido que tras 16 años regresará a la oposición. EFE
gc/ig




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sábado, 20 de noviembre de 2021

Lecciones vienesas

 Àustria es tanca i obliga tothom a vacunar-se



La idea del con­fi­na­ment selec­tiu de la població no vacu­nada ha durat menys d’una set­mana. A par­tir de dilluns, tots els austríacs tor­nen a que­dar tan­cats a casa si no és per sor­tir a com­prar pro­duc­tes essen­ci­als, anar al metge, assis­tir una altra per­sona neces­si­tada, pas­se­jar o fer esport.
És el pri­mer soci de la Unió Euro­pea (UE) que torna al con­fi­na­ment a escala naci­o­nal. I, al febrer, Àustria esde­vindrà també el pri­mer país del bloc comu­ni­tari on la vacu­nació serà obli­gatòria. Una inno­vació trista, que ningú vol­dria sig­nar com a pròpia.
El govern entre con­ser­va­dors i verds del can­ce­ller Ale­xan­der Scha­llen­berg no vol més expe­ri­ments. La incidència set­ma­nal acu­mu­lada supera els 1.000 casos per 100.000 habi­tants i con­ti­nua en ascens. Ahir, diven­dres, se’n van veri­fi­car 15.800 de nous , en un país amb 8,9 mili­ons d’habi­tants, con­si­de­rat expo­nent de l’Europa rica i on els hos­pi­tals estan col·lap­sats.
“Ens veiem obli­gats a una decisió molt difícil, com és començar ben aviat amb la vacu­nació obli­gatòria”, va dir Scha­llen­berg, que va assu­mir el càrrec a l’octu­bre, com a solució interna després que Sebas­tian Kurz s’hagués de reti­rar enmig d’un escàndol per­sis­tent de cor­rupció.
Les cam­pa­nyes per “ani­mar” la població a vacu­nar-se no han fun­ci­o­nat. O només ho han fet mínima­ment. No s’ha acon­se­guit rever­tir la man­dra o el rebuig d’un alt per­cen­tatge de població a vacu­nar-se. No ha fun­ci­o­nat el llen­guatge de les pres­si­ons, com ara l’entrada en vigor de les pri­me­res mesu­res con­tra els no immu­nit­zats, que van que­dar exclo­sos de la vida cul­tu­ral, bars, res­tau­rants i altres espais públics tan­cat. Tam­poc el llen­guatge de les estadísti­ques i les aler­tes dels experts, segons els quals un 90 % dels con­ta­gi­ats d’ara són per­so­nes no immu­nit­za­des.
Els per­sis­tents anti­va­cu­nes ja no es dei­xa­ran convèncer, adme­ten el govern i els experts.

L’esquí, tocat

La ultra­dre­tana FPÖ és el prin­ci­pal braç polític del rebuig a la vacuna. Qua­li­fica d’“atemp­tat con­tra les lli­ber­tats indi­vi­du­als” la vacu­nació obli­gatòria i de “dic­ta­dura” les res­tric­ci­ons de movi­ments i el tan­ca­ment de la vida pública. El govern de Scha­llen­berg res­pon que no prémer ara el fre d’emergència seria un “atemp­tat con­tra la sani­tat pública”.
A la ultra­dreta, en el pas­sat soci de govern dels con­ser­va­dors, se li cal­cula una intenció de vot del 20%. És un ene­mic polític per­sis­tent, acos­tu­mat a posar les coses difícils als con­ser­va­dors. Ha afron­tat suc­ces­sius pro­ces­sos con­tra els seus diri­gents –com el famós cas Eivissa, el vídeo gra­vat amb una càmera oculta en una casa de la illa balear en què es podia veure el seu ara exlíder, Heinz-Chris­tian Strache, ofe­rint favors polítics a una falsa oli­garca russa–, però sem­pre acaba remun­tant, sigui com a soci de coa­lició o com a força opo­si­tora.
A Scha­llen­berg, l’ordre de con­fi­na­ment l’agafa en una situ­ació precària. Fins fa unes set­ma­nes, tant els con­ser­va­dors com els socis verds des­car­ta­ven un nou con­fi­na­ment gene­ral i asse­gu­ra­ven que la pandèmia havia que­dat enrere, si més no per a la població vacu­nada. Ara els ciu­ta­dans austríacs tenen al davant com a mínim 20 dies de con­fi­na­ment, a punt d’entrar en la tem­po­rada nada­lenca.
Serà la quarta vegada que pas­sen per aquesta situ­ació, amb l’única diferència que aquest cop, si més no, con­ti­nu­a­ran ober­tes guar­de­ries i esco­les. Torna l’obli­gació de fer ser­vir la mas­ca­reta en tots els espais tan­cats i es reco­mana admi­nis­trar la ter­cera dosi de reforç per als adults, qua­tre mesos –i no sis com fins ara– després de tenir la pauta com­pleta.
La tem­po­rada d’esquí –una de les grans fonts d’ingres­sos turístics del país– ha mort abans d’ence­tar-se. El comerç cal­cula pèrdues per valor de milers de mili­ons. I al Nadal com­pli­cat per la pandèmia el seguirà la vacu­nació obli­gatòria, una mesura que no s’apli­cava des de la cam­pa­nya con­tra la verola després de la Segona Guerra Mun­dial.
Pel que fa a països veïns, Hon­gria va regis­trar ahir un nou rècord de casos dia­ris, amb més d’11.280 con­ta­gis en les dar­re­res 24 hores, men­tre el govern pro­hi­bia per decret que per­so­nal sani­tari i mem­bres de les for­ces de segu­re­tat aban­do­nin els seus llocs de tre­ball.

viernes, 19 de noviembre de 2021

Siguiente escalón

 Alemanya augmenta la pressió sobre els no vacunats



Angela Merkel i el seu suc­ces­sor, Olaf Scholz, van sor­tir ahir de les seves rere­guar­des, enmig d’una nova onada de Covid-19 que va de rècord en rècord, en un país on la taxa de vacu­nació està per sota dels veïns del sud –un 67,7% de ciu­ta­dans amb la pauta com­pleta–. Merkel, com a can­ce­llera en fun­ci­ons, i Scholz, des de la posició de qui encara nego­cia la següent coa­lició, es van con­fron­tar final­ment a les recla­ma­ci­ons dels poders regi­o­nals, alguns dels quals apli­quen ja mesu­res ter­ri­to­ri­als. “Hem d’actuar i ho hem de fer ara”, va adme­tre Merkel, després de mesos sense reu­nir-se amb els líders dels lands. Les recla­ma­ci­ons dels poders regi­o­nals van des d’implan­tar la vacu­nació obli­gatòria als qui tre­ba­llen “en con­tacte” amb per­so­nes vul­ne­ra­bles, siguin avis o malalts, a esta­blir uns paràmetres d’actu­ació a par­tir dels quals es res­trin­girà l’accés a la vida pública als no vacu­nats.
La incidència set­ma­nal per 100.000 habi­tants va esca­lar ahir un altre rècord abso­lut –336,9 casos–. Hi ha dis­tric­tes on el nivell supera els 1.000 casos, espe­ci­al­ment a l’est del país i a Bavi­era. Tren­car aquest aug­ment expo­nen­cial no pot espe­rar la inves­ti­dura com a nou can­ce­ller de Scholz, pre­vista per a la set­mana del 6 de desem­bre
La nova i més agres­siva onada d’infec­ci­ons es pro­du­eix en un moment inèdit, en aquesta pandèmia, enmig del relleu en el poder a Ale­ma­nya. Fins ara Merkel havia diri­git la lluita con­tra la Covid-19, amb prou ten­si­ons amb els poders regi­o­nals, divi­dits entre els par­ti­da­ris de la línia dura i els interes­sats a no tan­car la vida pública. Ara a aques­tes ten­si­ons s’hi han ajun­tat les pica­ba­ra­lles entre el govern sor­tint i el que ha d’entrar. És a dir, no entre Merkel i el soci­al­demòcrata Scholz, l’actual vice­can­ce­ller, que inten­ten por­tar una tran­sició impe­ca­ble, però sí entre el grup con­ser­va­dor de la can­ce­llera i la coa­lició encara vir­tual entre soci­al­demòcra­tes, verds i libe­rals. Ahir van acon­se­guir apro­var al Par­la­ment el seu pri­mer pro­jecte de llei, pre­ci­sa­ment con­tra la pandèmia i gràcies a la nova majo­ria que té a la cam­bra la futura coa­lició i amb els vots en con­tra dels con­ser­va­dors, ager­ma­nats en el rebuig amb la ultra­dre­tana Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD), el par­tit dels anti­va­cu­nes.
Amb l’apro­vació del pro­jecte de llei es va donar llum verd a mesu­res com ara l’obli­gació de mos­trar a la feina el cer­ti­fi­cat Covid o un test del dia, en el cas dels no vacu­nats. La mateixa norma regirà als trens i en el trans­port públic, mal­grat els dub­tes sobre si hi haurà un con­trol efec­tiu en aquests àmbits. Es reco­mana, a més, tre­ba­llar des de casa sem­pre que això sigui pos­si­ble, una norma recu­pe­rada dels temps més durs de la pandèmia.
Els con­ser­va­dors ame­na­cen de blo­que­jar aquest pro­jecte de llei a la cam­bra baixa, on la nova coa­lició no té una majo­ria clara. Si ho fan, serà clara­ment per interès polític, una qüestió que pot ser peri­llosa per al par­tit de Merkel, la Unió Cris­ti­a­no­demòcrata (CDU), enfon­sada en els seus pit­jors resul­tats històrics en les elec­ci­ons gene­rals del setem­bre. La majo­ria dels ciu­ta­dans ale­manys espe­ren uni­tat i mesu­res ràpides, en uns moments en què els experts o la mateixa Merkel afir­men que la situ­ació és dramàtica i que aquest Nadal pot ser pit­jor que el de l’any pas­sat.

Àustria planteja un enduriment de les mesures

El govern austríac entre conservadors i verds va tirar pel dret, en implantar, el cap de setmana passat, el confinament selectiu. És a dir, el del 35% de la població que continua sense la pauta completa de vacunació. Àustria té l’índex de vacunació més baix de la regió i està sota el domini de la variant delta. Qui no té el certificat de vacunació ni ha superat la malaltia no pot sortir de casa si no és per qüestions essencials. Més o menys el que va ser la realitat per a tota la població als països més castigats per la Covid l’any passat. El confinament selectiu s’aplica des de dilluns i de moment no han baixat les infeccions. La incidència setmanal va escalar ahir als 988 contagis en set dies i 100.000 habitants. La lògica de la pandèmia fa que, òbviament, no es pogués esperar una tallada en sec dels contagis en un marge tan curt de temps. Però els experts comencen a proposar mesures més dràstiques. Amb el confinament selectiu no només es volia contenir la nova onada, sinó “convèncer” la població no immunitzada a vacunar-se. Ara no es descarta confinar tota la població de les regions més afectades i fins i tot implantar la vacunació obligatòria. Viena prepara un projecte de llei que obligarà el personal sanitari a vacunar-se. La mateixa mesura que reclamen els experts a Alemanya, ampliada a tot aquell qui treballi amb criatures, malalts o avis.

lunes, 15 de noviembre de 2021

El trastero bielorruso

 Alemanya, davant un nou nus migratori en l’adeu a Merkel

sábado, 13 de noviembre de 2021

Confinamiento selectivo

 Àustria tira pel dret i vol confinar els no vacunats, el 35% de la població



El govern d’Àustria ha per­dut la paciència: a par­tir de dilluns els no vacu­nats que­da­ran con­fi­nats, per tal d’evi­tar un nou tan­ca­ment total de la vida pública i, alhora, tren­car l’onada de nous con­ta­gis.
El can­ce­ller Ale­xan­der Scha­llen­berg defen­sava ahir aquesta dràstica decisió en el “ver­gonyós” nivell de vacu­nació en un país on, qui vol, té accés a la seva dosi. Només un 65% dels austríacs tenen la pauta com­pleta, men­tre que la incidència supera els 700 casos en set dies i 100.000 habi­tants. En algu­nes regi­ons, el nivell és ja de 1.200.
Ini­ci­al­ment s’havia plan­te­jat el con­fi­na­ment dels no vacu­nats a les regi­ons més afec­ta­des. Scha­llen­berg, al cap­da­vant del govern austríac des de la cai­guda enmig d’escàndol de cor­rupció de Sebas­tian Kurz, nego­ciarà aquest cap de set­mana amb les nou regi­ons del país per esten­dre la mesura a tot el ter­ri­tori.
Des de dilluns només poden acce­dir a bars, res­tau­rants i altres espais tan­cats no essen­ci­als les per­so­nes immu­nit­za­des. Hi ha una certa tolerància per als qui hagin rebut la pri­mera dosi i pre­sen­tin un test nega­tiu. Ara es pretén aug­men­tar la pressió sobre els no vacu­nats, tal com es fa en altres països del cen­tre i est euro­peus. A Eslovàquia –amb un 42% de ciu­ta­dans amb la pauta com­pleta– s’ha anun­ciat la sus­pensió de sou als tre­ba­lla­dors no vacu­nats. A Roma­nia s’ha impo­sat un toc de queda noc­turn selec­tiu per als no immu­nit­zats.
Ale­ma­nya pateix també l’estan­ca­ment de la quota dels ciu­ta­dans amb la pauta com­pleta –un 67,3 %– men­tre dia a dia se superen els rècords de con­ta­gis en tota la pandèmia –la incidència set­ma­nal és de 263,7–. Els hos­pi­tals han començat a sus­pen­dre ope­ra­ci­ons ja pro­gra­ma­des. El govern sor­tint d’Angela Merkel insis­teix que la vacuna con­ti­nuarà sense ser obli­gatòria. Però els no vacu­nats comen­cen a que­dar exclo­sos de part de la vida pública a Berlín i altres parts dels país, sigui en res­tau­rants, museus, cine­mes, pis­ci­nes o ins­tal·laci­ons espor­ti­ves.
Els elo­gis als casos espa­nyol o por­tuguès s’este­nen en els mit­jans de comu­ni­cació, des el sen­sa­ci­o­na­lista Bild fins al set­ma­nari polític Die Zeit. La mateixa Merkel qua­li­fi­cava de “fantàstica” la taxa de vacu­nació a Por­tu­gal davant el seu pri­mer minis­tre, António Costa, de visita de tre­ball a Ale­ma­nya. Són països que ini­ci­al­ment van patir estralls humans i econòmics molt supe­ri­ors als cen­treu­ro­peus. La dis­po­sició a vacu­nar-se era, també, supe­rior. I, al damunt, el ciu­tadà espa­nyol o por­tuguès ha tin­gut accés a una sani­tat pública digi­ta­lit­zada, men­tre l’ale­many enso­pe­gava en un sis­tema anti­quat, impropi d’un país ric.

Transición bajo la mascarilla

 El repunte de la covid pone a prueba el relevo de Merkel a Scholz

Gemma Casadevall




Berlín, 13 nov (EFE).- Alemania afronta una cuarta ola de la covid con récords diarios de incidencia y bajo la situación contradictoria de un gobierno en funciones, parte del cual actúa ya como fuerza opositora, y una futura coalición aún en ciernes que tantea sus primeras pautas de actuación.
La canciller saliente, Angela Merkel, lanzó este sábado otra llamada de alerta en doble dirección, al estamento político y a sus conciudadanos, ante el repunte de contagios y tras registrarse el sexto máximo consecutivo de incidencia acumulada -277,4 casos en siete días y 100.000 habitantes-.
El Ejecutivo federal y los poderes regionales deben "actuar muy deprisa", afirmó, a través de un videomensaje a sus conciudadanos y en vistas a la reunión que presidirá el próximo jueves con los líderes de los 16 "Länder" -estados federados-. Es preciso adoptar "medidas inteligentes", afirmó, para "romper la ola de contagios" antes del invierno.
Junto a la llamada a la cohesión política, Merkel apeló de nuevo a vacunarse, a quien no lo hizo aún, y a acelerar la dosis de refresco, a aquellos a quienes les corresponde organizarla. En los últimos meses la evolución ha sido "decepcionante", añadió, en alusión al estancamiento de la vacunación en Alemania, donde apenas un 67,5 % de los ciudadanos tiene la pauta completa.
El mensaje de Merkel se produce en un momento de alarma tanto entre el sector sanitario, expertos e incluso medios de comunicación, que a diario elogian los "milagros" -término empleado tanto por el sensacionalista "Bild" como por el semanario "Der Spiegel"- español o portugués, con tasas de vacunación más altos, una vida pública normalizada y una sanidad pública más eficiente que la alemana.
Alemania está en una situación parecida a otros países del centro europeo, con una proporción alta de ciudadanía reacia a vacunarse y, a la vez, con una virulenta cuarta ola de contagios. Mientras algunos socios apuntan a nuevos toques de queda o confinamientos para la población no vacunada -como propone Austria-, Berlín se mueve aún con timidez.
Ni el gobierno saliente de Merkel ni la coalición que quiere liderar el socialdemócrata Olaf Scholz con verdes y liberales se plantean implantar la vacunación obligatoria siquiera a los sectores profesionales más sensibles.
Se han descartado nuevos cierres de la vida pública a escala nacional, aunque algunos gobiernos regionales ya aplican restricciones más o menos severas y aumenta la presión a los no vacunados, excluidos del acceso a bares, restaurantes y otros espacios cerrados.
La futura coalición de Scholz presentó hace unos días ante el Bundestag (Parlamento federal) un proyecto de ley contra la pandemia que deberá ser aprobado la próxima semana por esa cámara, donde esa alianza aún virtual tiene la mayoría necesaria.
El proyecto ha sido calificado de insuficiente por expertos, por no incluir medidas drásticas. El ministro de Sanidad saliente, Jens Spahn, como el jefe del grupo conservador en el Bundestag, Ralph Brinckhaus, lo han criticado duramente, mientras los Verdes les han recordado que siguen en funciones y, por tanto, teóricamente operativos.

 
EL INAPELABLE LENGUAJE DE LAS CIFRAS

Mientras el bloque conservador de Merkel empieza a comportarse como oposición y el socialdemócrata Scholz -vicecanciller y ministro de Finanzas saliente- negocia su coalición, las cifras evidencian que no hay tiempo que perder.
Alemania reportó este sábado su sexto máximo consecutivo de incidencia acumulada, con 277,4 casos en siete días y 100.000 habitantes. El viernes, el nivel estaba aún en 263,7 casos, una semana atrás se situaba en 183,7 y hace un mes en 65,4 casos semanales.
El número de contagios en un día fue de 45.081, algo inferior al máximo absoluto del viernes, con 50,196 casos, pero claramente superior al del sábado anterior, con 34.001 casos.
Asimismo hay una fuerte progresión de fallecidos por o con la covid-19, con 228 víctimas mortales este sábado, frente a los 142 de hace una semana.
La situación es dramática en dos estados del este del país, Turingia y Sajonia, con una incidencia de 514,4 y 620,7 casos, respectivamente. En cuatro distritos de estos "Länder" se superaron los 1.000 casos.
En Baviera, en el sur, ese factor se sitúa en los 478,7 contagios en siete días y por 100.000 habitantes. Las autoridades regionales bávaras se plantean implantar severas restricciones a los ciudadanos no vacunados, tal como están adoptando otros países europeos. EFE
gc/jgb
(audio) 


miércoles, 10 de noviembre de 2021

Continuidad con goteras

 

El nombre de contagis per Covid es dispara a Alemanya



Alguna cosa no està rut­llant bé en la tran­sició apa­rent­ment per­fecta entre la can­ce­llera con­ser­va­dora Angela Merkel i el seu vice­can­ce­ller i pro­ba­ble suc­ces­sor, el soci­al­demòcrata Olaf Scholz. Dia rere dia pugen les xifres de nous con­ta­gis de Covid-19 fins a enfi­lar-se ahir a una incidència de 213 casos en set dies per 100.000 habi­tants, el màxim nivell en tota la pandèmia al país més poblat d’Europa i el doble que una set­mana enrere.

La clínica de la Cha­rité, la més gran de Berlín, ja ha anun­ciat que suspèn les ope­ra­ci­ons pro­gra­ma­des vist l’aug­ment dels ingres­sos de paci­ents con­ta­gi­ats. A la capi­tal ale­ma­nya, la incidència set­ma­nal està en els 220 casos per 100.000 habi­tants, lleu­ge­ra­ment per damunt de la mit­jana. El nivell màxim és a Saxònia, a l’Est, amb 483 casos en set dies.

El per­cen­tatge de població amb la pauta com­pleta de la vacuna con­tra el coro­na­vi­rus és del 67,1%, mal­grat els crits d’alerta del govern sor­tint i del que en prendrà el relleu. Els mit­jans ale­manys es fan ressò dels “èxits” en països que van ser uns mesos enrere els més cas­ti­gats per la pandèmia, com ara l’Estat espa­nyol. Se’n des­taca que els nivells de vacu­nació arri­ben al 90%. I s’asse­nyala –com resu­mia el set­ma­nari Die Zeit– que la diferència la marca tant l’estan­ca­ment en la vacu­nació com la manca d’una sani­tat pública efi­ci­ent i digi­ta­lit­zada a Ale­ma­nya.

La digi­ta­lit­zació és una de les assig­na­tu­res pen­dents reco­ne­gu­des per Merkel. Ale­ma­nya és un país que se suposa que està alta­ment tec­ni­fi­cat, però que en aquesta qüestió va molt endar­re­rit.

A diferència del cas de França, on per entrar a un bar, res­tau­rant, museu o cinema cal ense­nyar el pas­sa­port Covid i dei­xar que el cam­brer o qui sigui el com­provi amb el seu escàner, a Ale­ma­nya aquesta revisió és sen­zi­lla­ment “ocu­lar”, fet que faci­lita la trampa o l’error humà. Tam­poc no hi ha res­tric­ci­ons dràsti­ques per als no vacu­nats com les que es prac­ti­quen a França, la qual cosa vol dir que la pressió sobre els qui no es volen immu­nit­zar, per con­vicció o per altres raons, és rela­tiva.


Vacuna no obli­gatòria

La vacuna no és ni serà obli­gatòria per a cap col·lec­tiu, ha insis­tit Merkel. Scholz, el seu vice­can­ce­ller i gua­nya­dor de les elec­ci­ons del setem­bre pas­sat, no es plan­teja can­viar aquest prin­cipi. Més de la mei­tat dels ciu­ta­dans cre­uen que ho hau­ria de ser, si més no, per als tre­ba­lla­dors del sec­tor sani­tari, residències de gent gran i altres sec­tors sen­si­bles.

La can­ce­llera en fun­ci­ons no dei­xarà el càrrec fins que el seu suc­ces­sor no en pren­gui pos­sessió davant el Par­la­ment, un fet que teòrica­ment pas­sarà el 6 de desem­bre. Fal­ten encara mol­tes set­ma­nes, men­tre aug­menta el nom­bre de con­ta­gis. Enmig de les crítiques, Scholz sem­bla ara dis­po­sat a expli­car al Par­la­ment l’estratègia que seguirà la seva coa­lició –amb verds i libe­rals– dijous vinent.

martes, 2 de noviembre de 2021

Merz, el reincidente

La CDU cede a las bases el tercer intento por un relevo sólido a Merkel

Gemma Casadevall 





Berlín, 2 nov (EFE).- La Unión Cristianodemócrata alemana (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel, cederá a la militancia la renovación de su presidencia, bajo el impacto de la derrota sufrida en las últimas electorales generales y en un tercer intento por dar con un liderazgo sólido.
Por primera vez en la historia del partido que dirigieron Konrad Adenauer, Helmut Kohl y Merkel, serán sus militantes -unos 405.000, según datos de 2020- los que elijan a su próximo jefe.
Se hará en un proceso algo complejo, según anunció el líder saliente, Armin Laschet, tras la reunión de la presidencia del partido. Incluirá dos rondas de votación y se cerrará con la ratificación en un congreso federal, el 21 y 22 de enero, ya que su estatutos fijan que la elección de la presidencia compete a los 1.001 delegados del partido -cifra emblemática en la CDU-.
No hay aspirantes oficiales, aunque si una lista oficiosa de cinco nombres, todos ellos hombres y de Renania del Norte-Westfalia, el "Land" más poblado del país y del que procede también Laschet.
Forman la lista de los reincidentes el rival histórico de Merkel, el derechista Friedrich Merz, el ministro de Sanidad, Jens Spahn, y el experto en política exterior Norbert Röttgen. Los tres intentaron ya, sin éxito, alcanzar la presidencia del partido.
Se atribuyen ambiciones al puesto al jefe del grupo parlamentario, Ralph Brinkhaus, y a Carsten Linnemann, quien se apuntó un primer éxito moral, al ver prosperar la consulta ante la militancia, de la que era defensor, frente a la opinión en contra del aparato del partido.
La victoria de la consulta, una fórmula inédita en la CDU, ganó la partida en la conferencia de jefes del partido de los 326 distritos electorales celebrada el pasado sábado. Una amplia mayoría de los representantes locales se pronunciaron por la implicación de las bases como fórmula regeneradora.
El centrista Laschet fue elegido nuevo jefe del partido en enero y, en marzo, se impuso también como candidato conjunto a la Cancillería del bloque conservador, que integran la CDU y la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
La CDU/CSU se hundió en las elecciones generales del 26 de septiembre en un 24,1 %, su récord a la baja en unos comicios nacionales. Laschet asumió su responsabilidad como candidato y se ofreció a coordinar la renovación en pleno de la cúpula del partido.
Pero la crisis de la CDU procede de antes de la breve fase en la presidencia de este candidato. Su elección siguió a un largo pulso entre derechistas y centristas; representó un nuevo intento de relevo continuista, tras fracasar el representado por Annegret Kramp-Karrenbauer, asimismo leal a Merkel.
Kramp-Karrenbauer había asumido la presidencia en 2018 desde el puesto de secretaria general. Era la favorita para suceder a Merkel, quien dejó ese año la jefatura de una CDU debilitada por sucesivas derrotas regionales y anunció que tampoco optaría a otro mandato como canciller.
La teórica sucesora natural de Merkel tiró la toalla un año después, cuestionada en su liderazgo. Laschet tampoco logró consolidarse como jefe.
El nuevo relevo se plantea en varias fases. Primero deberán concretarse las candidaturas. Después se dará opción a los aspirantes a presentarse a las bases, sea en formato digital o en conferencias locales.
Entre mediados de diciembre y la primera quincena de enero se materializarán las votaciones, que serán por correo y en dos rondas de votaciones, salvo que no haya necesidad de desempate.
La idea es llegar al congreso con un único candidato, al que el congreso ratificará, y evitar con ello una nueva edición del pulso entre centrismo y derechismo que ha dominado la búsqueda del sucesor a Merkel.
 
RENOVACIÓN DE LIDERAZGO SOCIALDEMÓCRATA

Diciembre será un mes rico en renovaciones. No solo se prevé para ese mes, en torno al día 6, la elección de Olaf Scholz como nuevo canciller tras los 16 años de "era Merkel". Su Partido Socialdemócrata (SPD), el más votado en las elecciones con un 25,7 % de los votos, deberá elegir también nueva jefatura.
Su co-presidente Norbert Walter-Borjans, que ocupa el cargo desde 2019 junto con Saskia Esken, anunció hace unos días que no se presentará a la reelección en el congreso del partido, que se celebrará en la misma semana en que Scholz presumiblemente se convertirá en canciller coaligado con verdes y liberales. EFE
gc/jam/mji
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