Scholz imputa a Moscú crímenes de guerra y busca liberarse del gas ruso
Gemma Casadevall
Berlín, 6 abr (EFE).- El canciller alemán, Olaf Scholz, acusó hoy a Moscú de
crímenes de guerra por las "matanzas de civiles ucranianos", ante un Bundestag
(Parlamento) que había condenado la masacre de Bucha, y tras ratificar su
determinación de "liberar" a Alemania de la dependencia energética rusa.
"La
pretensión cínica por parte de Rusia de que esas imágenes son una escenificación
se volverá contra quienes difunden esta mentira", afirmó Scholz, para advertir a
continuación de que "los asesinatos por parte del ejército ruso" siguen día a
día, por lo que hay que contar con imágenes parecidas a las de Bucha.
El
presidente ruso, Vladímir Putin, debe "poner fin de inmediato a esta destructiva
y autodestructiva guerra", apremió Scholz. El asesinato de civiles, "incluidos
mujeres, niños y ancianos", es un "crimen de guerra", ante el que deberán
responder tanto quienes los cometen como sus instigadores.
Scholz compareció
ante el Bundestag para responder a un turno regular de preguntas de los
diputados sobre cualquier aspecto de la política interna o exterior, cuestiones
sociales, económicas o medioambientales. Ucrania centró su intervención, que el
canciller había iniciado con una declaración acusando explícitamente de crímenes
de guerra a Rusia.
La sesión parlamentaria se había abierto ya con una
condena "en los términos más severos" de esos "crímenes de guerra" por parte de
la presidenta de la cámara, la socialdemócrata Bärbel Bas, quien además equiparó
la situación de Bucha con el genocidio revelado tras el conflicto bosnio en
Srebrenica.
Hasta hoy, Scholz había aplicado el término "presuntos" a los
crímenes de guerra sobre civiles en Bucha. Tanto su ministra de Asuntos
Exteriores, Annalena Baerbock, como el de Economía y el Clima, Robert Habeck,
ambos de los Verdes, habían condenado ya el domingo las matanzas de civiles
cometidas por las tropas rusas en esa localidad ucraniana de la región de Kiev.
El Gobierno alemán tiene "evidencias" de que los cadáveres de civiles
hallados en una calle de Bucha son anteriores a la retirada de las tropas rusas,
explicó en una comparecencia ordinaria ante los medios el portavoz de Scholz,
Stefen Hebestreit. Hay imágenes tomadas vía satélite entre el 10 y el 18 de
marzo en las que aparecen ya esos cuerpos, al parecer prisioneros ejecutados por
soldados rusos y luego abandonados.
UN ADIÓS INDEFINIDO AL GAS RUSO
Scholz reiteró ante el Bundestag, ya en el turno de preguntas, el propósito
de su Gobierno de "liberarse" de la dependencia rusa y de acelerar el desarrollo
de las renovables para abandonar las energías fósiles, sin postergar el apagón
nuclear. Este año deberán desactivarse las tres últimas plantas atómicas del
país, algo que para sus socios verdes es improrrogable.
"Nuestro propósito
es dotarnos lo antes posible de terminales de gas licuado", afirmó Scholz . A
diferencia de sus principales socios europeos, Alemania no dispone de ninguna
terminal de gas licuado, lo que sumado a su alta dependencia de Moscú le hace
rechazar el embargo al gas ruso que reclaman otros aliados.
El ministro
Habeck informó hace unos días de que Alemania ha logrado bajar las importaciones
de gas ruso de un 55 % a un 40 % en las últimas semanas, sobre todo gracias a
nuevos contratos.
Un embargo inmediato al gas ruso no es viable, a ojos de
Berlín. Desde el Ministerio de Exteriores, Baerbock había confirmado ayer la
determinación, aunque sin concretar plazos, de "cortar completamente la
dependencia energética" de Rusia, lo que empezaría con el carbón, para seguir
con el petróleo y el gas.
El embargo a las importaciones del carbón ruso es
una de las medidas que se barajan contra Rusia, de acuerdo con la propuesta de
la Comisión Europea, para el que será el quinto paquete de sanciones desde el
inicio de la invasión rusa de Ucrania.
EL MOTOR VERDE
Los verdes Habeck
y Baerbock han asumido el papel de dinamizadores en el tripartido del
socialdemócrata Scholz, con los liberales como tercer socio. Ambos ministros son
omnipresentes tanto en los medios como a escala multilateral, además de superar
en la valoración ciudadana a Scholz, al que se sigue viendo como un líder
aletargado.
Habeck, vicecanciller en la coalición, se ha destacado por unas
intervenciones que transmiten sinceridad, en las que además de admitir que una
ruptura drástica con Moscú no es viable y tachar de "estúpida" la línea de los
anteriores Ejecutivos -del socialdemócrata Gerhard Schröder a los de la
conservadora Angela Merkel-, generadores de esa dependencia actual.
Este
miércoles presentó un paquete de medidas para romper con las energías fósiles,
no solo con las rusas. Forma parte de una agenda acelerada por "la muerte, la
brutalidad, los asesinatos de Ucrania", dijo. No promete milagros, sino que
marca objetivos a medio plazo: para 2030, al menos el 80 % del consumo bruto de
electricidad en Alemania debe proceder de las renovables. EFE gc-egw/jam/si
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