domingo, 2 de junio de 2024

Joana y sus satélites ante el 09.06

          

    Polonia:

El siguiente pulso entre el PiS y Tusk
El europeísta Donald Tusk puso fin el año pasado a una larga fase de dominio ultraconservador, al imponerse con su bloque entre centristas e izquierda moderada a Ley y Justicia (PiS), el partido que durante ocho años representó la confrontación con Bruselas. El pulso no ha terminado: las municipales de abril mostraron cómo el PiS sigue imponiéndose en el campo, mientras que los de Tusk lo hacen en el voto urbano. Los sondeos apuntan ahora a una leve, pero perceptible ventaja del europeísmo liberal.

 

Finlandia:
Rehabilitar o no a la socialdemocracia
El año pasado, en pleno proceso de integración en la OTAN, Finlandia dio un vuelco al apear del poder a la socialdemocracia representada por su primera ministra, la carismática Sanna Marin. Le sucedió una coalición liderada por el conservador Petteri Orpo y con la ultraderecha como aliada. Otro conservador, Alexander Stubb, redondeó ese dominio al ser elegido presidente del país. La socialdemocracia aspira ahora a tomarse la revancha y a dejar a conservadores y ultras luchando por el segundo puesto.

 

Suecia:
Reválida al modelo de apoyo „externo“ ultra
El parlamentarismo sueco aportó en 2022 un experimento a las constelaciones de gobierno europeas: el conservador Ulf Kristersson accedió a primer ministro, tras haber quedado tercero en las legislativas, mientras que los ultraderechistas Demócratas Suecos, en segunda posición, se resignaron a ser su „apoyo externo“. Los socialdemócratas, vencedores en votos, pasaron a la oposición. El experimento no parece haber dañado a ninguno: la socialdemocracia lidera los sondeos, seguida de los ultras y con los conservadores de terceros.

 

Dinamarca:
Una socialdemocracia desdibujada pero invencible
La socialdemocracia danesa sería un ejemplo de solidez entre el bloque nórdico, donde esa familia política ha caído sucesivamentos de varios gobiernos de la región. Nadie hace sombra al partido de la primera ministra, Mette Frederiksen, ni se perciben sobresaltos en la correlación de fuerzas en Dinamarca. El problema es que cuesta reconocer a la mujer fuerte de Copenhague como una socialdemócrata: su política de asilo es tanto o más dura que la de otros gobiernos conservadores o con apoyos ultraconservadores.

 

Eslovaquia:
La polarización extrema que casi deriva en magnicidio
Eslovaquia irá a las urnas con la maquinaria de las „fake news“ a toda marcha y un mes después de la sacudida sufrida con el atentado contra su primer ministro, el populista de izquierdas prorruso Robert Fico. Fue una sacudida porque a punto estuvo de costarle la vida al líder, pero también porque fue reflejo de la polarización política extrema del país. Fico acababa de apuntalar su poder con la elección como presidente de otro prorruso, Peter Pellegrini. El agresor era un „descontento“ con su línea.

 

Lituania:
Solidez en un flanco báltico que no se permite grietas
Lituania, país fronterizo con el militarizado enclave ruso de Kaliningrado y con el gran aliado de Moscú que es Bielorrusia, no cree en experimentos. Su espectro parlamentario está sumamente fragmentado, pero si algo cohesiona a su clase política es la determinación a no permitirse debilidades frente al Kremlin. El atlantismo es casi una doctrina indiscutible en un país que clama por reforzar su defensa y que brinda su territorio al estacionamiento permanente de tropas de la OTAN. La socialdemocracia lidera los sondeos.

 

Estonia
El voto ruso y la seguridad cibernética
Estonia es el país de la UE con más alto porcentaje de población de origen ruso. Un 25 % de sus 1,3 millones de habitantes tienen raíces rusas, un porcentaje que llega al 90 % en la ciudad fronteriza de Narva. Enviará un fuerte aporte de „voto ruso“ -unos 250.000 electores- hacia Europa. A ello se suma que en esta antigua república soviética, en la UE desde hace dos décadas, se implantó el voto online en 2005. Sus autoridades están preparadas para repeler ciberataques. El país ha invertido tanto en digitalización como en seguridad cibernética.

 

Letonia
Los ultranacionalistas escalan al primer puesto
Letonia, como la vecina Lituania, se caracteriza por su extrema fragmentación política, lo que favorece que un porcentaje por debajo del 20 % pueda elevar a un partido a la posición de victorioso. Este es el caso de Alianza Nacional (NA), una formación integrado en la Eurocámara en el grupo de los Conservadores Reformistas Europeos (ECR), del que también forma parte el español VOX, la italiana Giorgia Meloni y el polaco Ley y Justicia (PiS). Los sondeos le pronostican en estas europeas la primera posición, con un 18 % de los votos.