Austria alerta del peligro de atentado ante concentraciones de fans de Swift u otras estrellas
Joana Serra
La detención el miércoles de tres jóvenes, de 19, 17 años y 15 años, sospechosos de preparar un atentado suicida contra un concierto de Taylor Swift en Viena, ha revelado el peligro creciente de una matanza atribuible al terrorismo islámico sobre concentraciones de fans de grandes estrellas. Es decir, incluidas las multitudes de jóvenes sin entrada que convierten las inmediaciones del lugar donde actuán sus ídolos en fiestas alternativas.
Esta es una de las conclusiones a las que han llegado las autoridades austríacas a raíz de la confesión del principal sospechoso, el de 19 años. Entre el material encontrado en el registro domiciliario en su casa había propaganda del radicalismo islámico y substancias químicas, cables y detonadores; había recabado información en las redes para fabricar artefactos explosivos; había colgado un juramento de „lealtad“ a Estado Islámico (EI) y estaba dispuesto a morir a cambio de perpetrar „un baño de sangre“.
Su objetivo era uno de los tres conciertos programados en la gira de Swift en Viena, desde este jueves al sábado. No tenía entrada para esas galas, que iban a sumar nos 170.000 asistentes. Pero su presunto cómplice de 17 años trabajaba en una empresa de seguridad privada relacionada con el concierto. Supuestamente pensaba mezclarse con los fans a la entrada del recinto. O, tal vez, entre los 20.000 asistentes que se estima iban a seguir a su ídolo en las fiestas paralelas que se han popularizado en otros países europeos en este verano, como en Alemania. Estas citas alternativas llegan a concentrar a miles de „swifties“, como se les denomina, en lugares cercanos a los estadios donde se celebran.
„Evitamos una gran tragedia“, aseguró el ministro del Interior austríaco, Gerhard Karner, en una conferencia de prensa ofrecida este jueves, tras anunciarse el miércoles por la noche la cancelación de los tres conciertos de Swift. Pocas horas antes de suspenderse esas citas -por decisión de los organizadores de la gira- se había comunicado la detención de los dos sospechosos.
De la confesión del mayor de ellos se informó este jueves, en una rueda de prensa en que Karner alertó del „peligro creciente“ que se cierne sobre grandes eventos que concentran a multitudes de jóvenes. También aludió a los disturbios que vienen sucediéndose en Inglaterra tras morir apuñaladas tres niñas que asistían a una fiesta con música de Swift. El autor del asesinato es un joven de 17 años, nacido en Inglaterra pero con orígenes ruandeses. De la conmoción por esas muertes se ha pasado a los disturbios ultraderechistas alimentados por las redes de desinformación y entre mensajes racistas contra la inmigración irregular.
La alerta en Austria y la determinación de sus autoridades, de acuerdo con los organizadores, de evitar que del „peligro abstracto“, como lo calificó el portavoz de Interior, Frany Ruf, se pasara a un baño de sangre, se produce a casi dos meses de la celebración de elecciones parlamentarias en el país alpino. El ultraderechista FPÖ podría convertirse en esos comicios en la primera fuerza a escala nacional.
Los conciertos de Swift en Viena iban a celebrarse en el Ernst Happel Stadion vienés. Los organizadores de la gira de la superestrella han anunciado que devolverán el importe de las entradas, que se habían agotado, porque no prevén programar nuevos conciertos sustitutorios en la capital austríaca. Según la agenda de la gira de Swift, sus próximas citas con sus fans serán del jueves al sábado de la semana siguiente, en el legendario estadio Wembley de Londres.
La detención el miércoles de tres jóvenes, de 19, 17 años y 15 años, sospechosos de preparar un atentado suicida contra un concierto de Taylor Swift en Viena, ha revelado el peligro creciente de una matanza atribuible al terrorismo islámico sobre concentraciones de fans de grandes estrellas. Es decir, incluidas las multitudes de jóvenes sin entrada que convierten las inmediaciones del lugar donde actuán sus ídolos en fiestas alternativas.
Esta es una de las conclusiones a las que han llegado las autoridades austríacas a raíz de la confesión del principal sospechoso, el de 19 años. Entre el material encontrado en el registro domiciliario en su casa había propaganda del radicalismo islámico y substancias químicas, cables y detonadores; había recabado información en las redes para fabricar artefactos explosivos; había colgado un juramento de „lealtad“ a Estado Islámico (EI) y estaba dispuesto a morir a cambio de perpetrar „un baño de sangre“.
Su objetivo era uno de los tres conciertos programados en la gira de Swift en Viena, desde este jueves al sábado. No tenía entrada para esas galas, que iban a sumar nos 170.000 asistentes. Pero su presunto cómplice de 17 años trabajaba en una empresa de seguridad privada relacionada con el concierto. Supuestamente pensaba mezclarse con los fans a la entrada del recinto. O, tal vez, entre los 20.000 asistentes que se estima iban a seguir a su ídolo en las fiestas paralelas que se han popularizado en otros países europeos en este verano, como en Alemania. Estas citas alternativas llegan a concentrar a miles de „swifties“, como se les denomina, en lugares cercanos a los estadios donde se celebran.
„Evitamos una gran tragedia“, aseguró el ministro del Interior austríaco, Gerhard Karner, en una conferencia de prensa ofrecida este jueves, tras anunciarse el miércoles por la noche la cancelación de los tres conciertos de Swift. Pocas horas antes de suspenderse esas citas -por decisión de los organizadores de la gira- se había comunicado la detención de los dos sospechosos.
De la confesión del mayor de ellos se informó este jueves, en una rueda de prensa en que Karner alertó del „peligro creciente“ que se cierne sobre grandes eventos que concentran a multitudes de jóvenes. También aludió a los disturbios que vienen sucediéndose en Inglaterra tras morir apuñaladas tres niñas que asistían a una fiesta con música de Swift. El autor del asesinato es un joven de 17 años, nacido en Inglaterra pero con orígenes ruandeses. De la conmoción por esas muertes se ha pasado a los disturbios ultraderechistas alimentados por las redes de desinformación y entre mensajes racistas contra la inmigración irregular.
La alerta en Austria y la determinación de sus autoridades, de acuerdo con los organizadores, de evitar que del „peligro abstracto“, como lo calificó el portavoz de Interior, Frany Ruf, se pasara a un baño de sangre, se produce a casi dos meses de la celebración de elecciones parlamentarias en el país alpino. El ultraderechista FPÖ podría convertirse en esos comicios en la primera fuerza a escala nacional.
Los conciertos de Swift en Viena iban a celebrarse en el Ernst Happel Stadion vienés. Los organizadores de la gira de la superestrella han anunciado que devolverán el importe de las entradas, que se habían agotado, porque no prevén programar nuevos conciertos sustitutorios en la capital austríaca. Según la agenda de la gira de Swift, sus próximas citas con sus fans serán del jueves al sábado de la semana siguiente, en el legendario estadio Wembley de Londres.