La universidad dual avanza en Alemania: sueldos de hasta 1.350 euros mensuales y empleo asegurado

Una de las fachadas de la Universidad de Humboldt, en Berlín / WIKIMEDIA COMMONS
Gemma CasadevallLa Formación Profesional Dual es uno de los 'made in Germany‘ más exitosamente exportados a todo el mundo. Consiste en la capacitación simultánea en el taller o la empresa y en el centro de formación o instituto. Es una fórmula que va más allá del aprendizaje o las prácticas clásicas y con unas capacidades de flexibilización y adaptación a nuevas profesiones hasta ahora inagotable. Hay en Alemania unos 350 oficios reconocidos como aplicables a la formación dual, que van de la industria a los oficios, manufacturas, sector público, hostelería, mecánica, agricultura y profesiones liberales.
Más del 70% de los jóvenes que compatibilizan sus estudios con el trabajo seguirán en esa misma empresa una vez graduados
El sistema existe desde la década de los sesenta del siglo pasado. Era de prever que esta misma exitosa fórmula alcanzaría tarde o temprano a los estudios superiores. La combinación de formación teórica en la Universidad con la práctica en una empresa es un sistema favorecedor para ambas partes, más aún cuando la falta de personal debidamente formado afecta a prácticamente todos los sectores profesionales de Alemania. Y ha llegado para quedarse, aunque aún está en clara minoría ya que en un país con 2,9 millones de estudiantes solo un 4,5% cursan grados universitarios duales. Pero la cosa va al alza.
La implantación de la universidad dual en Alemania varía en función de cada 'land'
En 2023 fueron 138.000 los universitarios en Alemania que dualizaban sus estudios. El dato es del Centro para la Evolución de Escuelas Superiores (CHE) e indica un aumento de 16.000 respecto a 2019. El crecimiento es continuado y, según la estadística del CHE, se observa que el sistema es especialmente atractivo para los más jóvenes. Tal como ocurre con la FP, los jóvenes reciben un sueldo que oscila entre los 850 y 1.350 euros mensuales. Hay oferta para prácticamente todo el abecedario universitario: de arquitectura a biotecnología, derecho, economía, farmacia, logopedia, medicina, periodismo o veterinaria.
El nivel de aceptación de estos grados duales por parte de los implicados (alumnos, universidad y empresa) es alto y las ansias de dualizar se extienden. Más 70% de los jóvenes que compatibilizan su estudio con el trabajo seguirán en esa misma empresa una vez completados sus estudios. Este factor tal vez no es tan determinante en un país con bajos niveles de desempleo juvenil como es Alemania. En 2023, se situó en un 4,9% para jóvenes de entre 15 y 25 años. La posibilidad de estudiar ya con un puesto de trabajo prácticamente asegurado es un incentivo más a favor de esa fórmula.
En estos grados están implicadas empresas tanto grandes como pequeñas de prácticamente todos los ámbitos, desde telecomunicaciones a hospitales y empresas de construcción, ingeniería e IT. Pero, su nivel de implantación no es unitario en todo el país, sino que varía en función de cada 'land', dado que las competencias en estudios universitarios corresponden a los gobiernos regionales. Puede darse, por ejemplo, que un estudiante de una determinada carrera no encuentre la oferta laboral que busca en su misma región.
En el próspero sur del país, las posibilidades son más amplias, especialmente en Baviera o en el vecino 'land' de Baden-Württemberg. En el este, las opciones que ofrecen las universidades de Magdeburgo o Erfurt, capitales de Sajonia-Anhalt y Turingia, respectivamente, se orientan más bien hacia la docencia. Las escuelas de secundaria sufren falta de personal y las autoridades regionales tratan de animar a los estudiantes a dualizar sus estudios como maestros.
El principal obstáculo para la expansión de esta fórmula en las universidades es, en el terreno práctico, que no es lo mismo compatibilizar la teoría y la práctica en la FP que en estudios superiores. Los estudios universitarios requieren a priori mayor concentración, horas de estudio y preparación, puesto que las materias a estudiar son más complejas. Si en la formación profesional se contempla un periodo de dualización de entre dos y tres años, en los estudios superiores será de cuatro años de "esfuerzo doble". A estos factores se une otro aspecto, segun los análisis del CHE: la motivación por estrenarse cuanto antes en la vida laboral es menor en los estudiantes universitarios que en los de FP.