El bar incendiado en los Alpes suizos no había sido inspeccionado en cinco años ni había notificado una reforma del sótano

Bar Le Constellation de Crans-Montana, en Suiza / Europa Press/Contacto/Marco Alpozzi
En los últimos cinco años, el bar Le Constellation de la estación de esquí suiza de Crans-Montana no había sido inspeccionado, pese a que las normas vigentes obligan a una revisión anual, han admitido las autoridades de esa localidad. Sus dueños no habían notificado unas reformas realizadas en el sótano, el lugar donde se desencadenó el incendio la pasada Nochevieja, que dejó 40 muertos y 118 heridos.
"Hemos comprobado un laguna en los controles entre 2020 y 2025 en el local afectado. No podemos explicarnos cómo ocurrió", admitió el alcalde de la localidad alpina, del cantón francófono de Valais, Nicolaus Féraud. "(El peso de la tragedia) me acompañará toda la vida", admitió, visiblemente conmovido, aunque sin intención de dimitir. El alcalde abandonó la conferencia de prensa junto con otros miembros del equipo consistorial y escoltado por la policía.
No hay explicación administrativa para el incumplimiento de las normas vigentes, según las cuales todo local público debe ser sometido a un control anual. Le Constellation es un bar frecuentado por jóvenes y para la noche de Fin de Año se había organizado una fiesta orientada a muchachos a partir de 16 años. Entre las 40 víctimas mortales, de las cuales 22 eran suizas y el resto de diversas nacionalidades, hay ocho adolescentes menores de la edad establecida --dos chicos de 14 años y seis de 15--. La mayoría de los fallecidos eran jóvenes de entre 16 y 20 años, mientras que la víctima de mayor edad tenía 39.
En la comparecencia ante los medios se constató que en el local se habían hecho unas reformas en el sótano, para las que no se había pedido autorización. No es obligatorio hacerlo, según la normativa vigente, si no afectan a las estructuras del local.
Las explicaciones del alcalde, seis días después del incendio ocurrido a las 01.30 de la madrugada, agudizan las incógnitas en torno a una tragedia que, admite Féraud, podría haberse evitado. La investigación apunta a la espuma insorizante utilizada en el techo como la causante de que el fuego iniciado por unas bengalas colocadas en botellas de champán se propagara vertiginosamente y convirtiera el local en una ratonera.
Aforo para 200 personas
Las autoridades municipales también han explicado este martes que Le Constellation tenía capacidad para 100 personas en la planta del sótano, donde arrancó el incendio, y otras 100 en la terraza cubierta. Se investiga aún si en el momento de la tragedia se había superado ese aforo. Inicialmente en medios suizos se barajó la cifra de 300 asistentes en el interior del bar y otros 40 en el exterior. Testigos presenciales han asegurado que afuera había una larga cola de jóvenes esperando para entrar al local.
En los numerosos vídeos difundidos al día siguiente de la tragedia y en las jornadas posteriores se aprecia cómo las llamas de las bengalas prenden rápidamente en el techo. Era habitual en el bar hacer este tipo de 'juegos' con bengalas y botellas de champán. En otras imágenes aparecidas ahora, correspondientes a 2019, se escucha cómo uno de los camareros advierte a los jóvenes de que no acerquen las botellas al techo. Este testimonio permite deducir que el personal del local era consciente del peligro de ese material insonorizante.
Las autoridades municipales también han explicado este martes que Le Constellation tenía capacidad para 100 personas en la planta del sótano, donde arrancó el incendio, y otras 100 en la terraza cubierta. Se investiga aún si en el momento de la tragedia se había superado ese aforo. Inicialmente en medios suizos se barajó la cifra de 300 asistentes en el interior del bar y otros 40 en el exterior. Testigos presenciales han asegurado que afuera había una larga cola de jóvenes esperando para entrar al local.
En los numerosos vídeos difundidos al día siguiente de la tragedia y en las jornadas posteriores se aprecia cómo las llamas de las bengalas prenden rápidamente en el techo. Era habitual en el bar hacer este tipo de 'juegos' con bengalas y botellas de champán. En otras imágenes aparecidas ahora, correspondientes a 2019, se escucha cómo uno de los camareros advierte a los jóvenes de que no acerquen las botellas al techo. Este testimonio permite deducir que el personal del local era consciente del peligro de ese material insonorizante.
Investigación penal contra los gerentes
Contra la pareja que regenta el local, los franceses Jacques y Jessica Moretti, se han abierto investigaciones penales por presunto homicidio y por negligencia, entre otros cargos. Ambos se han declarado en distintos medios "destrozados" por lo ocurrido, pero aseguran que cumplieron con las normativas vigentes.
El municipio de Crans-Montana, una localidad de unos 10.000 habitantes que vive esencialmente del turismo de invierno, se ha erigido en parte civil demandante en la investigación penal. El caso se perfila complejo y con muchas aristas. Los Moretti gestionan el local desde 2015. Entonces pidieron autorizacion para una terraza exterior, pero por entonces el lugar pertenecía al municipio de Chermignon. Dos años después pasó al de Crans-Montana, surgido de la fusión de tres comunidades. La última vez que fue sometido a una inspección fue en 2019.
Contra la pareja que regenta el local, los franceses Jacques y Jessica Moretti, se han abierto investigaciones penales por presunto homicidio y por negligencia, entre otros cargos. Ambos se han declarado en distintos medios "destrozados" por lo ocurrido, pero aseguran que cumplieron con las normativas vigentes.
El municipio de Crans-Montana, una localidad de unos 10.000 habitantes que vive esencialmente del turismo de invierno, se ha erigido en parte civil demandante en la investigación penal. El caso se perfila complejo y con muchas aristas. Los Moretti gestionan el local desde 2015. Entonces pidieron autorizacion para una terraza exterior, pero por entonces el lugar pertenecía al municipio de Chermignon. Dos años después pasó al de Crans-Montana, surgido de la fusión de tres comunidades. La última vez que fue sometido a una inspección fue en 2019.