viernes, 7 de marzo de 2008

Lo dice Gregor


CDU tantea coalición contra-natura con Verdes y SPD fracasa con La Izquierda
 
Gemma Casadevall

Berlín, 7 mar (EFE).- Los partidos alemanes tantean alianzas inéditas con suerte diversa, ya que mientras todo apunta a un final feliz para una coalición contra-natura entre conservadores y verdes, en Hamburgo, los socialdemócratas se estrellaron en Hesse en su acercamiento a La Izquierda de Oskar Lafontaine.
La Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller, Angela Merkel, y sus antaño enemigos acérrimos, los Verdes, dieron hoy el visto bueno a las negociaciones de coalición en la ciudad-estado hanseática, dos semanas después de las elecciones en ese "Land" alemán.
El reverso de la medalla fue el Partido Socialdemócrata (SPD), que un mes largo después de las regionales de Hesse fracasó en su intento de cerrar una alianza, ya que la posibilidad de dejarse apoyar por La Izquierda levantó ampollas en la propia formación.
Andrea Ypsilanti, líder del SPD en Hesse, renunció hoy a presentarse a la elección como jefa de gobierno en ese "Land" ante la evidencia de que le iban a fallar votos de sus propias filas si aceptaba cualquier tipo de colaboración de La Izquierda.
Su propósito era formar gobierno de minoría con los Verdes, bajo tolerancia de ese partido, nacido de la fusión de pos-comunistas y disidencia socialdemócrata. El anuncio de una diputada de sus filas de que no la respaldaría echó al traste el proyecto.
Ypsilanti quedó prácticamente empatada con el todavía primer ministro, el conservador Roland Koch, quien perdió casi un 12 por ciento de los votos tras una campaña de corte xenófobo. Su elección habría supuesto el relevo en el poder de un político que representa a la CDU más populista.
Tanto la opción del SPD en Hesse como la eventual coalición entre conservadores y ecopacifistas en Hamburgo nacieron de la necesidad. La CDU y el SPD quedaron por debajo de los votos necesarios para formar gobierno con sus aliados naturales -los liberales del FDP para los conservadores y los Verdes para los socialdemócratas-.
La irrupción de La Izquierda como quinta fuerza en varios estados occidentales así como la propia debilidad de las grandes formaciones, abocaron a la CDU y el SPD a pensar en soluciones creativas.
Mientras nadie se lleva las manos a la cabeza con la alianza negri-verde -por los colores tradicionales de esas formaciones- una colaboración roji-roja sigue siendo un tabú en el oeste de Alemania.
"Alemania es un país muy especial. Hay anticomunismo aunque no haya comunistas, antisemitismo aunque no haya judíos y xenofobia, ahí donde no hay extranjeros", resumía en un encuentro con medios extranjeros Gregor Gysi, líder de La Izquierda junto a Lafontaine.

gregor gysiGysi resumía así lo que calificaba de "curiosidades" alemanas, entre las que sitúa que su formación sea un partido maldito en el oeste del país casi veinte años después de la caída del Muro.
Esta claro que todo intento de arrinconarlo fracasa. En tiempos del canciller Helmut Kohl el poscomunismo resurgió con fuerza en toda la mitad este del país, liderado por Gysi. Ahora puso su pica en el oeste con la fuerza Lafontaine, ex-presidente del SPD.
La evidencia de que no puede ignorarse a esa formación no quita que persistan fuertes recelos derivados de la cicatriz dejada por el Muro y las raíces poscomunistas de la formación.
"Rechazo toda colaboración con ese partido por cuestiones de consciencia", dijo Dagmar Metzger, la diputada que anunció su no, que según medios alemanes no estaba sola en esa consideración.
Metzger, quien compareció ante la prensa para explicar su decisión, dijo que como berlinesa occidental sufrió en propia piel la construcción del Muro que dividió a su familia.
La formación de gobierno en Hesse quedó en el aire y Koch seguirá en el cargo en funciones por tiempo indeterminado hasta que se logre una mayoría, sea cual sea, o se convoquen elecciones anticipadas. Más delicada aún es la situación para el SPD a escala federal.
El acercamiento a la Izquierda ha hundido en los sondeos al SPD y su presidente, Kurt Beck, quien además no ha comparecido en público desde las elecciones en Hamburgo a causa de una baja por enfermedad.
El SPD bajó al 28 por ciento frente al 39 por ciento de la CDU. La Izquierda sigue al 12 por ciento a escala nacional, mientras que el este sería la primera fuerza, con el 30 por ciento. EFE gc/jcb/lab