viernes, 14 de noviembre de 2008

Uno entre 2,5 millones

Germano-turco Özdemir quiere presidir Los Verdes como abanderado inmigración


Gemma Casadevall

Berlín, 14 nov (EFE).- El eurodiputado alemán Cem Özdemir se dispone a convertirse mañana, en el congreso de los Verdes, en el primer hijo de inmigrantes turcos que lidera un partido en Alemania como abanderado de la inmigración integrada.
Özdemir, de 42 años y nacido en la ciudad suaba de Bad Urach, se someterá este sábado a su elección para la presidencia del partido ecopacifista, como candidato único a relevar a Reinhard Bütikofer.
Salvo sorpresas, los Verdes serán así el primer partido parlamentario de Alemania liderado por un "apellido extranjero", lo que Özdemir interpreta como una señal para animar a inmigrantes o hijos de inmigrantes a ocupar puestos de relevancia.
"Por qué no va a haber en el futuro una canciller que se llame Anastasia o Ayse", se cuestionaba hace unos días el líder verde sobre la posibilidad de que una mujer de origen extranjero llegue al cargo que asumió Angela Merkel, en 2005, como primera jefa de un Gobierno federal alemán, en su caso procedente del este del país.
Özdemir no es un Barack Obama -ni los Verdes un partido que se plantee llegar a la cancillería-, pero para el colectivo germano-turco, el más numeroso entre los de origen extranjero del país con unos 2,5 millones de personas, su elección será un hito.
Hijo de un matrimonio de inmigrantes que llegó en los 60 con la primera ola de trabajadores de ese país, Özdemir se convirtió en 1994 en el primer diputado del Bundestag de origen turco.
Los Verdes, formación fundada en los 80 como aglutinante del ecopacifismo defensor de las minorías, no ha sido hasta ahora un partido especialmente votado por el colectivo germano-turco.
El voto turco se va a la Unión Cristianodemócrata de Merkel (CDU) o al Partido Socialdemócrata (SPD) y sólo una minoría opta por los Verdes, según un análisis del instituto Forsa.
La presencia de Özdemir en la cúpula puede actuar de imán de un electorado creciente, tras la reforma de la ley de extranjería del gobierno del anterior canciller Gerhard Schröder.
La ley dio acceso a la nacionalidad alemana a inmigrantes con ocho años de residencia y a los hijos de éstos ya nacidos en el país de forma automática. Un tercio del total de ciudadanos de origen extranjero -ocho millones- tiene ahora pasaporte alemán.
De acuerdo a la tradición de cúpula bicéfala, Özdemir compartirá la jefatura con la actual copresidenta, la bávara Claudia Roth.
El mismo congreso elegirá a los cabezas de lista para las generales de 2009, para los que se ha designado a Renate Künast y Jürgen Trittin, ministros de Agricultura y de Medioambiente, respectivamente, en el gobierno de Schröder.
Özdemir quedará fuera de la contienda para las Generales. El líder verde encajó hace unas semanas una dura derrota en su distrito suabo, que no lo eligió como cabeza de lista para los comicios.
Un revés para el político, cuya carrera tiene un par de lamparones. En 2002 dejó su escaño por un escándalo de uso privado de millas aéreas acumuladas como parlamentario.
Regresó como eurodiputado y se rehabilitó como abanderado de la inmigración y las aspiraciones de Turquía a ingresar en la UE.
Una parte de las bases Verdes no le perdona el traspiés y otra parte le achaca falta de perfil político definido.
Los ecopacifistas se caracterizaron en el pasado por congresos turbulentos en los que se vapuleaba a sus líderes -histórica es la imagen de Joschka Fischer, ministro de Exteriores de Schröder, tras estallarle junto al oído una bolsa de pintura roja lanzada desde la sala, en un congreso de mayo de 1999-.
El paso del tiempo ha domesticado a los Verdes y, aunque no se puede descartar nada, no se cuenta con un revés para Özdemir, una especie de "mascota" -en palabras de "Spiegel"- para los Verdes. EFE
gc/jcb/ah