Gemma Casadevall
El ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) parte como favorito frente a la socialdemócrata Gesine Schwan, quien ya fue derrotada por Köhler cinco años atrás. Un tercer candidato es el actor Peter Sodann, popular detective televisivo de la Izquierda, y el último es el cantante ultraderechista Frank Rennicke.
Sobre el papel, el camino de Köhler a la reelección sería puro trámite. Desde su cargo ha sabido darle un giro a su pasado en ese organismo para erigirse en apóstol de un nuevo orden financiero y de la lucha contra la pobreza.
Es popular y cuenta con el respaldo de la mayoría de la Asamblea Federal, órgano que se reúne cada cinco años para elegir presidente y que está formado por los diputados de la cámara baja (Bundestag) y los representantes de los "Länder".
Pero hay un margen de riesgo derivado de la presencia entre los 1.224 miembros de la Asamblea de ciudadanos comunes, de cantantes a atletas o catedráticos. Son enviados por el Bundesrat (cámara alta) pero no tienen por qué ceñirse a la disciplina de partido.
El cargo de presidente es representativo, ya que la Constitución marca un modelo de democracia parlamentaria, no presidencial.La fundación de la RFA, el 23 de mayo de 1949, y su Constitución serán evocadas con un acto de Estado, mañana, en la Konzerthaus de Berlín, con Köhler como orador. A la ceremonia solemne seguirá el sábado la fiesta para la República surgida de la derrota del Tercer Reich y consolidada en estos 60 años como potencia respetada.
Se pretende que sea una monumental fiesta de cumpleaños, a pesar de atravesar la peor recesión desde la II Guerra Mundial, que supondrá este año una caída del PIB estimada en el 6 por ciento y disparará el desempleo a 4,7 millones de parados.
El punto máximo será un concierto ante la Puerta de Brandeburgo con la Staatskapelle interpretando la Novena Sinfonía de Beethoven dirigida por el argentino-israelí Daniel Baremboim. Si todo sale según programa, Köhler saldrá entonces a saludar, ya reelegido.
Entre la Unión Cristianodemócrata (CDU), la Socialcristiana de Baviera (CSU) y el Partido Liberal (FDP) suman 604 votos, los mismos que entre el SPD de Schwan, Los Verdes y La Izquierda.
El titular cuenta, además, con el respaldo de los Electores Libres de Baviera, lo que le permitiría ser elegido a la primera vuelta, donde precisa la mayoría absoluta -613 votos-. De no ser así, iría a la segunda o la tercera, donde basta la mayoría simple.
Todo dependerá de que consiga el voto cerrado de los suyos. El voto es secreto y en 2004 se le escaparon de sus filas siete votos.
Los candidatos son de perfiles muy distintos pero con un factor común: no se forjaron en las filas de su partido.
Köhler, de 66 años, llegó al cargo casi como un desconocido entre sus conciudadanos. Toda su trayectoria había transcurrido en el ámbito financiero, primero como secretario de Estado de Finanzas, luego como director de la Asociación de Cajas de Ahorro alemanas y finalmente, de 2000 y 2004, en el FMI.
Schwan cumple mañana 66 años y su vida discurrió entre catedráticos, finalmente al frente de la Universidad Europea Viadrina. Ingresó en el SPD en 1972, nunca ocupó cargos de partido y es esposa del fundador de Transparency International, Peter Eigen.
Sodann, de 72 años, se crió en la Alemania comunista y como candidato sólo ha saltado a los medios esporádicamente al definirse como individuo apolítico y aficionado a los crucigramas.
De Rennicke ni se habla por contar con sólo cuatro votos en la Asamblea debidos a la veintena de escaños en cámaras regionales de la ultraderecha alemana.
Un factor apuntala la tesis de que Köhler lo conseguirá a la primera: sólo así se asegurarán los 1.224 miembros de la Asamblea asistir a la final de la Bundesliga, que arranca las 13.30 GMT. EFE
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