lunes, 31 de agosto de 2009
Hacia un matrimonio concertado
Merkel entra en "fase caliente" de campaña y defiende gobierno con liberales
Gemma Casadevall
Berlín, 31 ago (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, entró hoy en la "fase caliente" de la campaña para las generales, y ratificó que su objetivo es ganarlas y gobernar en alianza con los liberales, para despegarse de la gran coalición con los socialdemócratas que, según ella, ha hecho mella en su electorado.
La "dolorosa caída de votos" sufrida ayer, donde su Unión Cristianodemócrata (CDU) perdió la mayoría absoluta en dos "Länder", es en parte "expresión del descontento con el gobierno de gran coalición", admitió Merkel.
"La fase caliente de la campaña empieza ahora", declaró en la comparecencia de prensa junto a los líderes de los "Länder", y en ella quedará claro que un gobierno entre la CDU y el Partido Liberal (FDP) es "la mejor opción" en tiempos de "crisis económica global".
Impedir tal constelación es, por supuesto, la meta del aspirante socialdemócrata y ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, quien festejó ayer con euforia la pérdida de las últimas mayorías absolutas en manos de la CDU en el Sarre y Turingia.
"La carrera está abierta. Ayer quedó claro que los sondeos son los sondeos y que la decisión viene después, con los electores", sentenció hoy el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Franz Müntefering, repitiendo así la máxima de campaña de Steinmeier.
El candidato del SPD sostiene, pese a los quince puntos que le separan de las filas de Merkel, que lucha por la Cancillería, aunque sin aclarar en qué constelación piensa apuntalarse.
Los rostros de Merkel y Münfering expresaban hoy todo lo contrario a optimismo ante las generales del 27 de septiembre. La CDU perdió unos 13 puntos en el Sarre y también en Turingia. Sólo en Sajonia, donde gobernaba en coalición con el SPD, tiene claro de que liderará el próximo gobierno, con este socio o en otra constelación.
El SPD celebró esa caída de votos como si fuera una victoria propia, aunque sus posibilidades de lograr un relevo en el poder en esos "Länder" pasa por coaligarse con La Izquierda, el partido que elección a elección se ha alimentado de los votos que ellos pierden.
Los triunfadores de las regionales de ayer fueron los pequeños, ya que tanto los liberales (FDP) como los Verdes y La Izquierda mejoraron resultados.
El partido de Lafontaine, apodado "El Napoléon del Sarre" por sus catorce años de gobierno en ese estado, está en disposición de formar gobierno con el SPD tanto en su "Land" del oeste como en Turingia. Pero Müntefering invirtió buena parte de sus energías hoy en descartar cualquier alianza con esa formación a escala federal.
Primero, porque practica lo que llama un "populismo romántico" e "ignorante" en política económica, que le deslegitima como socio de fiar en un gobierno federal. Segundo, porque defiende premisas en el ámbito de Exteriores "ajenas a nuestros socios y aliados" -es la única formación que pide la retirada inmediata de Afganistán-, dijo Müntefering.
Y tercero por la "propia figura de Lafontaine", quien para Müntefering representa "la traición al país, el partido y el cargo", por su doble dimisión como presidente del SPD y ministro de Finanzas del primer gobierno de Gerhard Schröder, en 1999.
El abandono de Lafontaine sacudió entonces el partido. Más allá de esa "traición", lo que de verdad escuece aún en el SPD -y para lo que no encuentran remedio- es la emergencia de La Izquierda.
La formación de Lafontaine, en cuyas filas se agrupa disidencia del SPD y pos comunistas, dejó de ser hace ya tiempo un partido que sólo sacaba escaños en el antiguo territorio germano-oriental y cuenta ahora con representación en 11 de los 16 "Länder".
En el Sarre saltó de la nada parlamentaria al 21,3 por ciento -frente al 24,5 del SPD -; en Turingia quedó en el 27,4 por ciento -el SPD tuvo ahí un 18,5 por ciento-; en Sajonia obtuvo el 20,6 por ciento -casi el doble del 10,4 por ciento del SPD-.
Merkel ironizó acerca de la "pequeñez" del SPD, cuyos porcentajes no son los propios de una fuerza que aspira a la Cancillería. Según los analistas, el SPD no es el único "nutriente" del electorado que se va a La Izquierda. En Turingia se observó un claro desplazamiento también de votantes de la CDU en esa dirección. EFE
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