domingo, 25 de julio de 2010

Impasible el ademán

Merkel acudió a la cita ritual del Bayreuth renovado de Neuenfels


Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- La apertura del Festival de Opera Richard Wagner de Bayreuth congregó hoy sobre la Verde Colina de la ciudad bávara el desfile habitual de la plana mayor de la política alemana, con la canciller Angela Merkel a la cabeza, para el estreno del renovador "Lohengrin" de Hans Neuenfels.
De acuerdo a la tradición, la inauguración de la temporada en el templo wagneriano desplegó en esa ciudad de provincias a Merkel y seis de sus ministros -entre ellos, el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro, y el de Exteriores, Guido Westerwelle-, así como a la plana mayor local.
La canciller es habitual de todas las aperturas del festival desde sus tiempos en la oposición y este año no falló a la cita, junto a su esposo Joachim Sauer -ambos, fanáticos de la ópera-, por mucho que no pase por su mejor momento de popularidad o tal vez por afán de mostrar normalidad justo en esos tiempos.
A diferencia de otras ocasiones, su paso ante el portalón del teatro quedó algo eclipsado por la coincidencia de otra estrella algo más mediática ahora mismo -el popular presentador y showman de la televisión alemana Thomas Gottschalk- y los gritos de "Angie, Angie" -como se la conoce en su país- fueron algo tímidos.
Centenares de ciudadanos se habían agolpado, como todos los años, en las vallas junto al teatro a la espera de ver pasar a los famosos, encaramados algunos en escaleras portátiles y en el ambiente festivo habitual de las aperturas de Bayreuth.
Dentro del teatro, las expectativas estaban centradas no en los políticos, sino en la escenografía de Neuenfels para "Lohengrin", único estreno de esa temporada.
El director berlinés, de 69 años y con fama de transgresor, llegaba a Bayreuth con dos escenificaciones de Wagner a sus espaldas -"Tannhaeuser" y "Los Maestros Cantores de Núremberg"-, aunque nunca estrenó en el festival bávaro.
Su "Lohengrin" reposa sobre un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y Annette Dasch, de 40 y 34 años- y con otro debutante a la batuta, Andris Nelsons, de 31 años.
El director había avanzado que se trataba de una escenografía renovadora y, al cierre del primer acto, los comentarios no los centraban ni la soprano ni el tenor o la orquesta, sino el coro: un ejército de solistas disfrazados de ratas, con lamparillas rojas a modo de ojos, diseñados por Reinhard von der Thanen.
Algunos acogieron la ocurrencia con risas, otros con gestos de malhumor. Acabado el primer acto, el selecto público de Bayreuth se dividió entre los abucheos y los aplausos.
La obra de Neuenfels es el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el "Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner -directora del festival-, con Sebastian Weigle a la batuta.
La temporada tendrá algo de debut también para el dúo de codirectoras del festival, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ambas hijas de quien durante más de medio siglo fue director y alma de Bayreuth, Wolfgang Wagner.
El patriarca murió el pasado marzo, con 90 años y en su casa de Bayreuth. Con ello se cerró y llegó también el momento de la verdad para las dos descendientes de Wagner.
Ambas ejercieron de directoras del festival en 2009, al jubilarse su padre, pero, hasta ahora, de alguna manera la sombra del patriarca seguía dominando la Verde Colina. EFE
gc/ibr
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