Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- La
apertura del Festival de Opera Richard Wagner de Bayreuth congregó hoy sobre la
Verde Colina de la ciudad bávara el desfile habitual de la plana mayor de la
política alemana, con la canciller Angela Merkel a la cabeza, para el estreno
del renovador "Lohengrin" de Hans Neuenfels.
De acuerdo a la tradición, la
inauguración de la temporada en el templo wagneriano desplegó en esa ciudad de
provincias a Merkel y seis de sus ministros -entre ellos, el de Defensa,
Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro, y el de Exteriores, Guido
Westerwelle-, así como a la plana mayor local.
La canciller es habitual de
todas las aperturas del festival desde sus tiempos en la oposición y este año no
falló a la cita, junto a su esposo Joachim Sauer -ambos, fanáticos de la ópera-,
por mucho que no pase por su mejor momento de popularidad o tal vez por afán de
mostrar normalidad justo en esos tiempos.
A diferencia de otras ocasiones,
su paso ante el portalón del teatro quedó algo eclipsado por la coincidencia de
otra estrella algo más mediática ahora mismo -el popular presentador y showman
de la televisión alemana Thomas Gottschalk- y los gritos de "Angie, Angie" -como
se la conoce en su país- fueron algo tímidos.
Centenares de ciudadanos se
habían agolpado, como todos los años, en las vallas junto al teatro a la espera
de ver pasar a los famosos, encaramados algunos en escaleras portátiles y en el
ambiente festivo habitual de las aperturas de Bayreuth.
Dentro del teatro,
las expectativas estaban centradas no en los políticos, sino en la escenografía
de Neuenfels para "Lohengrin", único estreno de esa temporada.
El director
berlinés, de 69 años y con fama de transgresor, llegaba a Bayreuth con dos
escenificaciones de Wagner a sus espaldas -"Tannhaeuser" y "Los Maestros
Cantores de Núremberg"-, aunque nunca estrenó en el festival bávaro.
Su
"Lohengrin" reposa sobre un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y
Annette Dasch, de 40 y 34 años- y con otro debutante a la batuta, Andris
Nelsons, de 31 años.
El director había avanzado que se trataba de una
escenografía renovadora y, al cierre del primer acto, los comentarios no los
centraban ni la soprano ni el tenor o la orquesta, sino el coro: un ejército de
solistas disfrazados de ratas, con lamparillas rojas a modo de ojos, diseñados
por Reinhard von der Thanen.
Algunos acogieron la ocurrencia con risas,
otros con gestos de malhumor. Acabado el primer acto, el selecto público de
Bayreuth se dividió entre los abucheos y los aplausos.
La obra de Neuenfels
es el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las
reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el
"Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de
Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner -directora del festival-,
con Sebastian Weigle a la batuta.
La temporada tendrá algo de debut también
para el dúo de codirectoras del festival, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ambas
hijas de quien durante más de medio siglo fue director y alma de Bayreuth,
Wolfgang Wagner.
El patriarca murió el pasado marzo, con 90 años y en su
casa de Bayreuth. Con ello se cerró y llegó también el momento de la verdad para
las dos descendientes de Wagner.
Ambas ejercieron de directoras del festival
en 2009, al jubilarse su padre, pero, hasta ahora, de alguna manera la sombra
del patriarca seguía dominando la Verde Colina. EFE
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