viernes, 23 de julio de 2010

Perpetuándose en Wagner

El "Lohengrin" de Neuenfels abre el templo de Bayreuth a los debutantes


Gemma Casadevall Berlín, 23 jul (EFE).- El Festival de Opera de Bayreuth abrirá el domingo su temporada con el "Lohengrin" de Hans Neuenfels, una escenificación con un buen número de debutantes en nómina, con la que el templo wagneriano por excelencia buscará el equilibrio entre la renovación y el culto irrenunciable a Richard Wagner.
Neuenfels, de 69 años y etiquetado de talento irreverente entre los directores teatrales alemanes, debutará en el festival sobre la Verde Colina, fundado en 1876 por Wagner, con un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y Annette Dasch- al frente de la que fue una de las óperas favoritas de su compositor.
El debut de Dasch como Elsa a punto estuvo de irse al traste por una inoportuna lesión en el ensayo general -le cayó un accesorio del atrezzo en la cabeza-, si embargo, el portavoz del festival, Peter Emmerich, aseguró que confía en contar con ella para la apertura de la temporada, puesto que todo quedó en un susto.
Dasch, de 34 años, y Kaufmann, de 40, formarán uno de los dúos de voces más jóvenes que se recuerdan en Bayreuth para una pieza de ese calibre, bajo la batuta, además, de Andris Nelsons, de 31 años y asimismo debutante en el elitista certamen bávaro.
Tienen la expectación asegurada, para un festival que presume de tener las listas de espera más largas del circuito europeo -entre cinco y diez años, para estrenos como este "Lohengrin"- y cuya apertura de temporada va inevitablemente acompañada por la presencia de la plana mayor de la política alemana.
La canciller Angela Merkel, su ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, y otros miembros de su gobierno -incluido el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro-, son habituales de la casa.
La lista de peregrinos fieles a Bayreuth abarca todo el espectro parlamentario, desde la Verde Claudia Roth a, por supuesto, la cúpula en pleno de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
Con ellos se mezclarán wagnerianos de todo el mundo, más personajes de la farándula local y aficionados que sí habrán guardado los prescriptivos cinco a diez años de espera.
La fórmula es la misma de todos los años, desde tiempos fundacionales -Wagner y sólo Wagner, con un repertorio limitado a siete óperas, incluido el "Anillo"-.
Esta temporada tendrá sin embargo un tono especial, tras la muerte de quien durante más de medio siglo fue director y alma del festival, Wolfgang Wagner.
El patriarca murió el pasado marzo, a los 90 años, en su casa de Bayreuth. La temporada anterior ya no se le había visto en el festival, que fue su feudo durante más de medio siglo, por razones de salud. Pero se le seguía considerando el señor de la casa.
Tras su muerte, a sus dos hijas, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, -que se estrenaron de facto como co-directoras del Festival ya desde la temporada 2009-, les corresponderá definir si su línea futura será la renovación auténtica o la perpetuación de los esquemas de la casa.
Hasta ahora, parece que la repetición del culto irrevocable a Richard Wagner es lo que da a Bayreuth el carácter de único y, según muchos, la clave de su éxito. Otros, incluido Neuenfels, consideran que tarde o temprano habrá que ampliar el repertorio del festival.
Katharina Wagner ya abrió alguna brecha, con la programación de una sesión popular, en que se transmite una gala en una explanada de Bayreuth, en formato de gran picnic, así como el llamado "Bayreuth para niños", con óperas como el "Tannhäuser" adaptadas al público infantil.
Hasta ahora, ahí quedaron las innovaciones de las hermanas Wagner. Su primera temporada sin la sombra del patriarca sobre ellas seguirá el modelo establecido, con más o menos debutantes -a Wolfgang Wagner, por otro lado, también le gustó rodearse de nuevas voces y directores-.
Al estreno del "Lohengrin" de Neuenfels seguirá, en los días sucesivos, la reposición del "Anillo del Nibelungo" de Christian Thieleman y Tankred Dorst, el "Parsifal" de Danielle Gatti y Stefan Herheim y "Los maestros cantores de Núremberg" dirigido por la propia Katharina Wagner, con Sebastian Weigle a la batuta. EFE
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