Gemma Casadevall Berlín, 12 jul (EFE).- El pulpo Paul
pasará a la jubilación con su inmaculado currículum del 100 por cien de
aciertos, aunque sin satisfacer la curiosidad universal en torno a cómo logra
atinar tanto sus pronósticos, de dónde vino y qué dedica su tiempo libre.
Ni
consagrará sus tentáculos a avanzar resultados electorales ni se pondrá de nuevo
al servicio del fútbol, siquiera para la próxima Eurocopa: los responsables del
acuario Sea Life, de Oberhausen, anunciaron hoy que no habrá más pronósticos a
cuenta del cefalópodo.
"Se jubila, les da a las gracias a todos. Fue un
Mundial fantástico", comunicó un portavoz del acuario, dando así también por
zanjadas las solicitudes llegadas de todo el mundo, del ámbito público o del
doméstico, pidiendo sus servicios.
Ocho aciertos sobre ocho pronósticos en
este Mundial, incluida la victoria final de España frente a Holanda, forman un
expediente impresionante, que han dado al pulpo una resonancia mediática jamás
alcanzada por ningún representante del mundo animal.
Paul situó una anónima
ciudad de la provincia renana, Oberhausen, en el "Breaking News" de la CNN y las
últimas apariciones del armónico pulpo deslizando sus tentáculos por los
contenedores con su banderita interior acapararon la atención de todo el
planeta, inclusive países que no contaban en la disputa del Mundial.
Tanto
relieve mediático y nivel de infalibilidad ha tenido algún efecto negativo sobre
aspectos intrínsecamente ligados al fútbol, como es el factor sorpresa.
Algún comentarista ha considerado que la afición intrusa -es decir, los
millones que se unen a la ola mundialista, pero luego no miran más fútbol hasta
cuatro años después- dejan de seguir las transmisiones. Si el pulpo dice que
gana España uno puede irse a la cama en plena prórroga sabiendo que al día
siguiente verá que efectivamente fue Iker Casillas quien levantó la Copa.
Es
complejo aseverar si es así. Es cierto que para la semifinal España-Alemania,
cuando aún estaba por comprobarse el nivel de infalibilidad de Paul, se alcanzó
en Alemania un récord histórico de audiencia -31 millones de espectadores-,
nivel que bajó a 21 millones en la final de consolación entre Alemania y
Uruguay.
Las opiniones están divididas: oficialmente, se atribuyó el bajón a
la ola de calor que atenaza Alemania. Comentaristas de "Der Spiegel" y la
televisión pública ARD, en cambio, advertían que tanta fe ciega en un pulpo
podía matar la emoción.
No habrá ocasión para comprobarlo. Al menos, no a
cuenta de Paul, al que se podrá seguir visitando en su acuario renano, pero sin
arriesgarse a un nuevo pronóstico.
Quedarán abiertas múltiples incógnitas
acerca de su multitalento como oráculo y también biográficas. Sea Life se
mantiene en su versión de que es un ejemplar capturado en aguas inglesas dos
años y medio atrás, al que le quedaría medio año de vida -lo que justifica
plenamente su jubilación-.
El popular "Bild" -que añade a ese perfil que
nunca tuvo vida sexual- lanzó ayer la versión de que en es un ejemplar joven y
vigoroso, italiano y llegado a Oberhausen el pasado abril.
De ser así, se
trataría de un impostor respecto al "Paul" que se estrenó dos años atrás, en la
Eurocopa 2008, también en ese acuario. Un impostor perfeccionado, eso sí, puesto
que aquel vaticinó victoria alemana frente a España en la final, lo que como
todo el mundo sabe no ocurrió. EFE
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