sábado, 25 de septiembre de 2010

Sacando escurrido pecho


La socialdemocracia alemana, en busca de remedios a la erosión del electorado
 
Gemma Casadevall

Berlín, 25 sep (EFE).- El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) celebra mañana un congreso extraordinario en Berlín, un año después de la debacle sufrida en las elecciones generales que le apearon de la condición de socio en la coalición de Angela Merkel y mientras busca un remedio a la progresiva erosión de su electorado.
Los comicios del 27 de septiembre de 2009 hundieron al SPD en el peor resultado de su historia -un 23 por ciento- y, un año después, la formación de los ex cancilleres Willy Brandt y Helmut Schmidt se ve acosada en los sondeos por la emergencia del que fue su socio menor en el gobierno de Gerhard Schröder, los Verdes.
"Un año después de esa debacle se impone trabajar para recuperar la autoconfianza", declaró hoy la secretaria general del SPD, Andrea Nahles, ante la reunión de la Ejecutiva previa al congreso.
Al SPD que ahora lidera Sigmar Gabriel -ex apadrinado de Schröder y presidente del partido desde hace diez meses- no le sirve de consuelo la pérdida del apoyo del electorado también en las filas de Merkel.
El último "Politbarometer" de la televisión pública ZDF -el más fiable del país- situó el apoyo a las filas de Merkel -la Unión Cristianodemócrata más la Unión Socialcristiana de Baviera, CDU/CSU- en un 31 por ciento y al Partido Liberal (FDP) en un cinco por ciento, lo que deja a la coalición muy por debajo de la mayoría.
El SPD está en situación de perseguidor, con un 30 por ciento. Pero Gabriel no puede lanzar las campanas al vuelo ante el declive del adversario, por mucho que sobre éste planee el fantasma de la irrupción de un nuevo partido más a la derecha, a imagen del populismo ultraconservador de otros países europeos.
Hoy por hoy, en Alemania, la única formación emergente son los Verdes y asimismo sigue arrebatándole electorado la Izquierda, aglutinante del postcomunismo y disidencia socialdemócrata.
De celebrarse elecciones este domingo, los ecopacifistas obtendrían un 19 por ciento, según el mencionado barómetro político, mientras que otro sondeo semanal, realizado por el instituto demoscópico Forsa, los equiparaba al SPD, con un 24 por ciento para cada uno de los teóricos socios naturales.
En esa situación, Gabriel se ha lanzado en pos de la recuperación del apoyo del electorado con un doble lenguaje que, en medios alemanes, se calificaba estos días de oportunista.
Por un lado, conminando a los inmigrantes a mostrar voluntad de integración, un guiño al electorado afín al ex asesor del Bundesbank Thilo Sarrazin, miembro del SPD y autor de un best-seller que pronostica la islamización y desintegración de Alemania.
Por el otro, marchando en la gran manifestación antinuclear, una semana atrás, por Berlín, en contra del aplazamiento del cierre de las centrales atómicas aprobado por la actual coalición de Merkel y para reclamar que se someta la cuestión a un referéndum.
El congreso de mañana, una semana antes del vigésimo aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Unidad, el 3 de octubre de 1990, estará centrado en la intervención de Gabriel y sus postulados en materia económica, fiscal y también política de integración.
Se espera, asimismo, un claro pronunciamiento de Gabriel reivindicando para el SPD el puesto de líder como primera fuerza de la oposición.
Será un evento para el que se han programado apenas seis horas de duración, centrado en el discurso del líder y preparatorio del siguiente congreso federal, en otoño de 2011. EFE
gc/ah