Los piratas, algo más que un partido de protesta
Studiogast, con Carlos de Vega en el Journal
El Partido Pirata acaba de concluir un cónclave en el que se discutió sobre su capacidad de gobierno. Muchos ciudadanos creen que los Piratas son solo una válvula de protesta, pero ellos quieren ir mucho más allá.

"Contamos con recursos económicos mínimos, con el programa y la estructura de un partido pequeño y la gente ha depositado en nosotros las expectativas que pondría en un partido grande”. Con estas palabras describe Marina Weisband, directora política del Partido Pirata, la actual situación de su formación. Manfred Güllner, director de Forsa, un instituto de investigación de opinión, justifica la simpatía que despierta los Piratas entre la gente por el gran descontento que hay hacia los partidos establecidos. “Las palabras tibias de los políticos ya no convencen“, dice Güllner. “Los Piratas ofrecen una vía de escape para ese descontento“.
Marina Weisband, directora política de Los Piratas
“Este problema de credibilidad hace tener a Los Piratas una imagen atractiva, tienen el encanto de lo diletante”, dice el investigador de partidos Karl-Rudolf Korte. “Los Piratas despiertan curiosidad. La forma que tienen de manejarse con los diferentes temas produce interés en la gente”.