martes, 25 de septiembre de 2012

Enemigos para siempre



Gemma Casadevall

Berlín, 25 sep (EFE).- El excanciller Helmut Kohl se reencontró hoy con la democracia cristiana alemana, en el 30 aniversario de su llegada al poder, y en ausencia de Wolfgang Schäuble, el exdelfín que dejó de hablarle por el escándalo de la financiación irregular en sus filas.
El patriarca de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) pisó por primera vez en diez años la sala del grupo parlamentario conservador, entre ovaciones de los presentes, encabezados por la canciller, Angela Merkel.
"Estoy de nuevo aquí, esta es mi casa", dijo el político, de 82 años, en el primer gran acto de los previstos en el aniversario del 1 de octubre de 1982 en que se convirtió canciller de Alemania, al que seguirá el jueves un homenaje en la Fundación Konrad Adenauer.
Entre los diputados presentes no estaba Schäuble -actual ministro de Finanzas-, lo que no hubiera dado pie a mayores comentarios -participaba en Helsinki en un foro sobre el euro-, si no fuera porque la cita se había programado como una oportunidad para cerrar el capítulo de "fuego amigo" entre ambos.
El ministro de Finanzas es objeto estos días de múltiples homenajes por su 70 cumpleaños -el 18 de septiembre-, pero Kohl tampoco aprovechó esta oportunidad para romper el hielo.
Ambas grandes figuras de la CDU no han cruzado palabra, al menos en público, desde que en 1999 se reveló la trama de financiación irregular de la CDU bajo las riendas de Kohl, un escándalo que arrastró al partido a la peor crisis de su historia y truncó la carrera de Schäuble como sucesor "natural" del patriarca.
Hacía apenas unos meses que el socialdemócrata Gerhard Schröder había apeado a Kohl de la cancillería con su victoria electoral de 1998 y puesto fin a sus 16 años en el poder, un récord en Alemania.
Saltó entonces a la luz la trama de cuentas secretas en la CDU bajo los 25 años de presidencia del partido por Kohl, así como los millones de euros recibidos por el patriarca de donantes secretos, presuntamente amigos empresarios, cuya identidad sigue sin revelar.
Schäuble, entonces presidente de la CDU, quedó salpicado por el caso y renunció a la jefatura, lo que, indirectamente, catapultó a la cúpula a Merkel, tras llamar a sus filas a emanciparse del patriarca, quien a su vez dejó la presidencia de honor.
La ahora canciller alemana se convirtió así, en 2000, en la primera mujer al frente de formación moldeada a gusto del patriarca, mientras que Schäuble -la imagen del sacrificio desde el atentado sufrido en 1990, al recibir un disparo de un enajenado mental en un mitin que le dejó en silla de ruedas-, pasó a un segundo plano.
Si bien Merkel empezó a restablecer relaciones con su antecesor dos años atrás, Schäuble ha seguido evitándole públicamente.
Dos años atrás, mientras Merkel agasajaba a Kohl en su visita "sorpresa" al congreso de la CDU de Karlsruhe -el primero en el que aparecía desde el escándalo de las cuentas- Schäuble optó por abandonar discretamente la cena.
Entre la reunión de hoy con los diputados conservadores y el acto del jueves en la Fundación Adenauer, este miércoles tendrá lugar la celebración oficial del 70 cumpleaños de Schäuble, con una fiesta en el Deutsches Theater, con Merkel como oradora y la asistencia de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.
Schäuble no se le identifica ya con el espíritu de la abnegación o el exdelfín de Kohl, sino como al hombre de hierro de la primera potencia europea y, por extensión, de la zona euro.
Kohl, por encima de los halagos puntuales y su título oficioso de "canciller de la unificación y ciudadano ilustre europeo" -ese es el lema del acto en la Fundación Konrad Adenauer- no se ha recuperado nunca completamente del escándalo que le apartó de la CDU.
La revista "Der Spiegel" le dedicaba esta semana su portada, con el título "La tragedia de Helmut Kohl. Estafado, engañado, aislado". La frase alude al libro recién publicado por quien fue durante ocho años fue el "ghostwriter" de sus memorias, Heribert Schwan, quien prepara un libro con los "secretos" del patriarca. EFE
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