miércoles, 30 de enero de 2013

El visitante non grato


Mursi se compromete ante Merkel a no instaurar un Egipto autocrático

Gemma Casadevall

Berlín, 30 ene (EFE).- El presidente egipcio, Mohamed Mursi, se comprometió hoy a no instaurar un Estado "militar ni teocrático" ante la canciller alemana, Angela Merkel, que condicionó todo apoyo económico a la estabilización del país y el respeto a las reglas del Estado de Derecho.
Egipto actuará "al lado de la comunidad internacional", aseguró Mursi tras reunirse en Berlín con la canciller, mientras Merkel insistía en que el mantenimiento de la "buena cooperación" bilateral pasa por el respeto a los derechos humanos, el diálogo "con todas las fuerzas políticas" y la libertad religiosa.
La cita en Berlín, inicialmente prevista como visita oficial de tres días, quedó reducida a un formato mínimo y era la única etapa del viaje de Mursi por Europa, tras cancelar a última hora su paso posterior por París debido al estado de emergencia en su país.
Se trata de medidas de emergencia "temporales", limitadas a tres provincias en el Canal de Suez, insistió el presidente, y aseguró que la autoridad que él detenta dará paso "en unos meses" a un Gobierno formado por un Parlamento elegido democráticamente.
Mursi ratificó ante Merkel que no pretende instaurar un régimen presidencialista, que está abierto al diálogo "con todas las fuerzas políticas" y, a escala multilateral, a respaldar un proceso de paz en Oriente Medio "que reconcilie a israelíes y palestinos".
El presidente negó ser un "enemigo de Israel" y, al ser preguntado por un medio alemán acerca de unas supuestas declaraciones suyas calificando a los judíos de "chupadores de sangre" o "monos", se distanció de estas palabras al señalar que habían sido "sacadas de contexto".
La canciller observó a su interlocutor con expresión severa en prácticamente toda la comparecencia -limitada a veinte minutos y dos turnos de preguntas, alternadas a medios egipcios y alemanes- y afirmó "haber hablado" de esas declaraciones en su cita con Mursi.
"Soy musulmán y ello me obliga a respetar todas las religiones", afirmó Mursi, quien frente a la severidad persistente de su anfitriona mostró en todo momento una impecable moderación.
La visita a Berlín había sido planeada meses atrás, poco después de su llegada al poder, el pasado junio, y en medio de las esperanzas entre la comunidad internacional de que Mursi encabezara una transición democrática armónica, tras la caída de Hosni Mubarak.
En los treinta años de Mubarak al frente del régimen, Alemania había mantenido con éste relaciones de "socio comercial privilegiado", tanto los sucesivos gobiernos conservadores como socialdemócratas.
Mursi fue invitado en verano a visitar Berlín por Merkel con el propósito de abrir una nueva etapa en las relaciones, pero resultó que la invitación se ha hecho efectiva en un momento de máxima tensión y con una reforma de la Constitución de tinte islámico en marcha.
En medios berlineses se afirmaba hoy que Mursi acudía a la Cancillería con aspiraciones de lograr algún avance concreto para la condonación de su deuda con Alemania, de unos 2.500 millones de euros.
La cifra que se barajaba, de haber respondido Mursi a las aspiraciones de la comunidad internacional, era de 240 millones de euros, cantidad que dadas las circunstancias actuales podía quedar reducida a un tramo de 30 millones.


Merkel no mencionó cifra alguna ante Mursi, quien la única cita que había mantenido de su recortada visita a Berlín, además de la que tuvo con la canciller, era su encuentro posterior con empresarios alemanes.
De la agenda de Mursi en la capital alemana se había suprimido incluso la recepción con su homólogo, Joachim Gauck, pero no ese seminario auspiciado por el ministro de Economía, Philipp Rösler, tras el cual volaba de regreso a Egipto.
La compleja visita de Mursi a Berlín estuvo salpicada además por las protestas de opositores y de Amnistía Internacional contra la situación de los derechos humanos en Egipto.
Grupos de activistas se apostaron ante la valla de la Cancillería con dos gigantescas réplicas de Nefertiti, el busto de la reina egipcia que alberga el Neues Museum de Berlín, una de ellas con una máscara de gas y la segunda con un sangriento vendaje en la cabeza. EFE
gc/jcb/si
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lunes, 28 de enero de 2013

Comandanta chilena



"Gloria" comanda despliegue latinoamericano

Gemma Casadevall


Berlín, 28 ene (EFE).- La película "Gloria", del chileno Sebastián Lelio, una de las 19 aspirantes al Oso, comanda la presencia de América Latina en la Berlinale, tradicionalmente atenta a los nuevos cineastas y con una buena nómina de títulos latinos respaldados por su World Cinema Fund (WCF).
El filme, una coproducción chileno-española, es la única representante del ámbito latinoamericano en la sección oficial, lo que no implica que sea la única con posibilidades de quedar incluida en el palmarés de la Berlinale, a celebrar del 7 al 17 de febrero.
Hay un total de seis aspirantes al premio a la mejor ópera prima -procedentes de México, Argentina, Uruguay, Cuba, Costa Rica y Venezuela-, de acuerdo al programa presentado hoy por el director del festival, Dieter Kosslick,
Si "Gloria", centrada en una sesentona -Paulina García- en pos de un episodio romántico insospechado, representa el "positivismo esperanzador", en palabras de Kosslick, la mexicana "Workers" sintetiza el "caudal de energía creativa" en tiempos de crisis.
"Workers", de José Luis Valle, se estrenará en Panorama, un año después de quedar incluida entre los filmes apoyado por el programa WCF, creado en 2004 para apoyar a jóvenes cineastas.
El programa WCF respaldó filmes como "La teta asustada", de la peruana Claudia Llosa, Oso de Oro en 2009; "El otro", del argentino Ariel Rotter; "El custodio", de su compatriota Rodrigo
Moreno; y "El abrazo partido", de Daniel Burman, todos ellos premiados en ediciones anteriores del festival.
El foco de atención se ha desplazado ahora a Cuba y otras cinematografías poco exploradas por este festival, después de que en años pasados se centrara en Argentina, México, Colombia y Perú.
Un filme procedente de estas cinematografías hasta ahora desatendidas, la cubano-venezolana "La Piscina", en Panorama, centrará asimismo uno de los paneles del WCF durante la Berlinale.
"Gloria" recibió en el último festival de San Sebastián el premio En construcción y coloca en la rampa hacia los Osos a Lelio, director de "La Sagrada Familia" y "El año del tigre".
Es un filme volcado en esa mujer entrada en años que interpreta Paulina García -con Segio Hernández, de compañero- y que evidencia, en palabras de Kosslick, "cómo la vida, sin ser siempre bella ni justa, puede resultar sin embargo divertida", añadió.
"La Piscina", de Carlos Machado Quintela, está centrada en una jornada de entreno de cuatro discapacitados: una muchacha con una pierna amputada, un muchacho con síndrome de Down, otro con parálisis y un cuarto que simplemente no habla.
Es un filme hecho de planos fijos, en una jornada que arranca bajo negros nubarrones y pasa a un intenso cielo azul, donde todo discurre alrededor de la hermosa, y coqueta, muchacha sin pierna.
"Workers" se fija en otro colectivo, esta vez el de los sirvientes, que de estar sometidos a su tiránica patrona pasan a lacayos de una galgo llamada "Princesa", heredera universal de la señora.
Asimismo, acuden como nuevos creadores la argentina "Habi, la extranjera", de María Florencia Álvarez; "Deshora", una coproducción argentino-colombiana de Barbara Sarasola-Day; y "Tanta Agua", de las uruguayas Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero.
La primera se centra en una muchacha que un buen día, tras un contacto casual con la comunidad musulmana, decide hacerse pasar por uno de sus miembros para descubrir que uno no puede jugar a lo que no es sin pisar sentimientos.
El eje de "Tanta agua" es otra adolescente, la hija de un desventurado padre divorciado, que se lleva a sus dos hijos de vacaciones a un "bungalow" de una colonia turística, sobre el que, como el título indica, cae una lluvia inclemente.
Completan la representación argentina "Viola", de Matías Piñeiro, y "La Paz", de Santiago Loza, ambas en Forum, mientras que Lucrecia Martel, premio Alfred Bauer en 2001 por "La ciénaga" y miembro del jurado del festival en 2002, impartirá una clase magistral en el taller de ideas del festival, el Talent Campus.
Otras representantes de América Latina son la uruguayo-colombiana "AninA", de Alfredo Sordeguit, y la costarricense-venezolana "Princesas Rojas", de Laura Astorga Carrera, en la sección Generation.
De México se proyectará en Forum "Matar extraños", mientras que en el apartado cortometrajes concurre la coproducción con Ghana "Kwanu Ananse". Chile, además de comandar la sección oficial, presentará "Niño Árbol" de Waldo Salgado, en GenerationPlus. EFE
gc/jcb/ram
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Los daños colaterales de Kosslick


La Berlinale extenderá su alfombra roja a los daños colaterales de la crisis

Gemma Casadevall


Berlín, 28 ene (EFE).- La 63 edición de la Berlinale tenderá su alfombra roja a un contingente de estrellas de todas las edades y condición, aunque dominado por las divas francesas, entre un desfile de aspirantes al Oso centrado en los daños colaterales de la crisis.
Catherine Deneuve como una sesentona en fuga, Juliette Binoche como la Camille Claudel recluida en un psiquiátrico o Isabelle Hupert, en la brutalidad de un convento, serán parte del mosaico de "mujeres fuertes" del festival, explicó su director, Dieter Kosslick, al presentar hoy su programa completo.
La Berlinale, del 7 al 17 de febrero, abrirá el turno de los grandes festivales europeos, con un despliegue de bellas y bellos que incluye además a Matt Damon, Jude Law, Nicolas Cage, Jeremy Irons, Paul Rudd, el cantante-actor Shia LaBeouf y un Ethan Hawke de nuevo aparejado con Julie Delpy.
Será una alfombra roja absolutamente intergeneracional, apuntó Kosslick, que incluirá como invitada a Anita Ekberg, la "sex symbol" de Federico Fellini, impartiendo clases magistrales a jóvenes directores del taller de ideas llamado Talent Campus.
Puestos a recuperar, la Berlinale resucitará a River Phoenix, fallecido en 1993 por sobredosis, protagonista de la película "Dark Blood", completada por George Sluizer veinte años después de su muerte y que se exhibirá en una sesión especial del festival.
La sección oficial la integrarán 19 películas a concurso, entre ellas filmes de Gus Van Sant, Steven Soderbergh, el iraní Jafar Panahi y el bosnio Danis Tanovic (Óscar con "En tierra de nadie").
Representando a Latinoamérica estará "Gloria" la producción chileno-española de Sebastián Lelio, con Paulina García interpretando a otra sesentona en pos del amor que, según Kosslick, comparte con la francesa un positivismo esperanzador.
Van Sant competirá con "Promised Land", interpretado por Matt Damon y Frances McDormand y centrado en un colectivo al que expropia de sus tierras un consorcio energético.
Centrado en otro colectivo de desheredados se encuentra "An episode in the life of an Iron Picker", de Tanovic, filme por el que Kosslick confiesa un aprecio especial, además de "Uroki Garmonil", del debutante Emir Baigazin, estreno de Kazajistán en competición.
Soderbergh acude con el thriller "Side Effects", interpretado por Law, mientras que Panahi vuelve con "Pardé", dos años después de ser miembro en ausencia de su jurado -por estar detenido en Teherán- y como exponente, dice Kosslick, de la capacidad de hacer cine pese a su inhabilitación por el régimen de Teherán.
El festival se abrirá con "The Grandmaster", un filme fuera de concurso del cineasta chino Wong Kar Wai, presidente del jurado, que integra el actor estadounidense Tim Robbins.
David Gordon Green traerá la comedia "Prince Avalanche", con Paul Rudd y Emile Hirsch como jóvenes en busca de desintoxicación internética, y su compatriota Fredrik Bond debutará como director con "The necessary death of Charlie Countryman", con LaBeouf.
El cine francés compite con la "Camille Claudel, 1915" de Binoche, dirigida por Bruno Dumont, la Deneuve de "Elle s'en va", dirigida por Emmanuelle Bercot, y "La Religieuse", de Guillaume Nicloux, con Pauline Etienne y Huppert.
El anfitrión alemán estará representado por "Layla Fourie", de Pia Marais, acompañada de "Gold", de Thomas Arslan e interpretado por una de las musas domésticas de la Berlinale, Nina Hoss.
Kosslick destacó asimismo el aporte de filmes del este de Europa, como la rusa "A long and happy Life", de Boris Khlebnikov y la rumana "Polizia Copilului" (Child's Pose), de Clin Peter Netzer.
Ya fuera de concurso se exhibirán el nuevo encuentro romántico entre Hawke y Delpy, en "Before Midnight" de Richard Linklater, así como "Nigth train to Lisbon", de Bille August y con Jeremy Irons.
El cine de fuerte calado político estará presente a través del documental de Ken Loach "The spirit of 45", sobre la pobreza nacida del thatcherismo, y "Fatal Assistence", de Raoul Peck, sobre la malversación de la ayuda humanitaria a Haití.
La segunda sección del festival, Panorama, alegrará la Berlinale con "Don Jon's Addiction", interpretada por Scarlett Johansson y Julianne Mooure, y "Lovelace", de Rob Epstein, con Sharon Stone.
En esa sección se proyectará la última película de Isabel Coixet, "Ayer no termina nunca", con Javier Cámara y Candela Peña y nueva aportación a la Berlinale de la directora española tras "Mi vida sin mi" (2003), "Elegy" (2008) y "Escuchando al juez Garzón" (2012). EFE
gc/jcb/mcm
(foto) (audio)



domingo, 27 de enero de 2013

Del pueblito a los aledaños del rey


 

Funkhaus Europa - Logo

 

 

Elegidos para desfalcar



La corrupción política se hace sistema en España









Casi al mismo tiempo que el anuncio de los 6 millones de parados, la mayor cantidad jamás registrada en la historia de España, se develó una nueva trama de corrupción política, esta vez dentro del gobernante Partido Popular. Ya son infinidad de casos de corrupción en las últimas décadas por los que casi nadie fue castigado ¿Hasta cuándo? Responde la periodista española Gemma Casadevall.

 

jueves, 24 de enero de 2013

Con Urs, sobre el mediático Lapid





Elecciones en Israel - El dilema no resuelto






Las elecciones en Israel acabaron en sorpresa. El electorado castigó al primer ministro Benjamín Netanyahu, quien esperaba una clara victoria. Su partido, aunque fue el más votado, perdió mucha fuerza. Para gobernar deberá encontrar un nuevo socio. Éste podría ser Jair Lapid, aunque su política no sea tan conservadora.
Elecciones en Israel
Lapid se ganó el apoyo de la clase media, descontenta con el ejecutivo israelí. En el parlamento se produjo un empate entre los dos grandes bloques políticos. De un lado, el bloque de derechas liderado por el partido del gobierno, y de otro, el bloque de centro-izquierda.
Yair Lapid
Las negociaciones se perfilan muy intensas y Netanyahu ya anunció que intentará formar la mayor colación posible.
Benjamin Netanyahu
¿Podrá realizar Netanyahu sus objetivos de gobierno? ¿Conseguirá evitar el rearme atómico de Irán? ¿Será capaz de estabilizar la economía israelí? ¿Firmará la paz con los palestinos? ¿ Es este resultado para Netanyahu, una razón para reflexionar sobre su política? ¿Está virando Israel hacia el centro politico?
Su opinión nos interesa:


Elecciones en Israel - El dilema no resuelto
Escríbanos a cuadriga@dw.de


Nuestros invitados:


 Martina Sabra
– es periodista y evaluadora de proyectos de desarrollo sociopolitíco. Cuenta con más de 20 años de experiencia en el Oriente Medio y el Norte de África. Ha cursado Estudios Islámicos y de Filología Hispánica y Árabe en las universidades de Münster, Granada, Damasco y Bonn. Ha vivido y trabajado en Siria, Jordania, Egipto, Marruecos, Túnez, Argelia y otros países del mundo árabe. Comoperiodista y consultante se ocupa de temas relacionados con el género, la libertad de expresión, la participación, la migración, la diversidad cultural y los derechos humanos en general.

Gemma Casadevall
– Periodista española nacida en Barcelona y establecida en Berlín desde 1992. Ha ejercido como corresponsal en Alemania para "Diario de Barcelona", "Avui" y "El Mundo". Desde 1999 foma parte del equipo de la Agencia EFE en Berlín, cuya cobertura abarca Alemania, Escandinavia y Polonia.
Guido Steinberg
– Experto en terrorismo, estudió Ciencias del Islam e Historia en las Universidades de Colonia, Bonn, Damasco y Berlín. Ha sido asesor en cuestiones de terrorismo para el canciller alemán Gerhard Schröder. Ha ejercido la docencia en la Universidad Libre de Berlin, y hoy es investigador del Instituto Internacional

Un clásico

La Berlinale recorrerá América Latina y sus conflictos

Gemma Casadevall

Berlín, 24 ene (EFE).- La 63 Berlinale recorrerá América Latina, desde las cinematografías más arraigadas en ese festival europeo, como la argentina y la mexicana, a otras inexploradas, a través de sus nuevos directores y los conflictos sociales que la sacuden.
"Gloria", la producción chileno-española dirigida por Sebastián Lelo y centrada en un personaje interpretado por Paulina García, será la única representante del ámbito latinoamericano entre las 19 aspirantes a los Osos del festival.
"Es una película transmisora de energía positiva", explicó en un encuentro con medios extranjeros el director de la Berlinale, Dieter Kosslick. El filme está centrado en una mujer "entrada en años", que vive su histórica romántica y muestra "cómo la vida, sin ser siempre bella ni justa, puede resultar sin embargo divertida", añadió.
Lelio, director de "la Sagrada Familia y "El año del tigre", traza en ese filme a concurso el rostro amable de la vida, mientras una larga lista otros nombres nuevos recorrerán las cinematografías de Argentina, México, Uruguay, Cuba, Costa Rica, Venezuela y Colombia.
De Cuba se proyecta, en Panorama, "La piscina", de Carlos Machado Quintela, un film con mucho plano fijo, que de los nubarrones en el cielo de las afueras de La Habana pasa al azul intenso, y que retrata una jornada de entreno de un cuatro discapacitados, alrededor de una hermosa muchacha con una pierna amputada.
De México llegará "Workers", del mexicano José Luis Valle, aspirante al premio a la mejor ópera prima, incluido en la sección Panorama y que presenta a otro colectivo, esta vez de sirvientes, que de estar a la orden de su patrona pasan a convertirse el lacayos de una galgo llamada "Princesa", heredera universal de la señora.
También firmadas por debutantes están la argentina "Habi, la extranjera", de María Florencia Álvarez y centrada en una muchacha que un buen día, tras un contacto casual con la comunidad musulmana, decide hacerse pasar por uno de sus miembros para descubrir que uno no puede jugar a lo que no es sin pisar sentimientos.
Asimismo en Panorama estarán "Deshora", una coproducción argentino-colombiana de Barbara Sarasola-Day, y "Tanta Agua", de las uruguayas Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero, sobre un desventurado padre divorciado que se lleva a sus dos hijos de vacaciones a un bungalow turístico, bajo una lluvia inclemente.
"Son nuevas voces del cine, cargadas de nueva energía, que acceden a un festival internacional como la Berlinale gracias a los nuevo formatos que imperan hoy en el cine", apuntó Kosslick.
Cuba es uno de los casos de cinematografías poco exploradas aún en la Berlinale, lo mismo que la venezolana, que acude a la capital alemana como coproducción de "La Piscina", entre otras.
Argentina estará presente con cuatro títulos -los dos mencionados, además de "Viola", de Matías Piñeiro, y "La Paz", de Santiago Loza, ambas en Forum.
Su compatriota Lucrecia Martel -premio Alfred Bauer en 2001 por "La ciénaga"- acudirá a Berlín a impartir clases de cine en "Talent Campus", una sección paralela al festival que coloca en diálogo a estudiantes y consagrados el cine.
"Gloria" es uno de los filmes destacados por Kosslick entre las aspirantes a Oso, mientras que seis filmes de América Latina -las mencionadas "Workers", "Deshora", "Tanta agua" y "Habi, la extranjera", más la uruguayo-colombiana "AninA", de Alfredo Sordeguit, y la costarricense-venezolana "Princesas Rojas", Laura Astorga Carrera- lucharán por el premio a la ópera prima.
Se trata de un galardón instituido en 2006 para distinguir a directores debutantes en largometrajes y dotado con 50.000 euros.
El jurado estará formado por el realizador y guionista Oren Moverman, nacido en Israel y afincado en EEUU, su colega neozelandés Taika Waititi y la documentalista británica Lucy Walker.
Al premio compiten óperas primas, en formato largometraje, de todas las secciones del festival, incluida la oficial a competición.
Kosslick y su equipo presentarán el próximo lunes, día 28, el programa al completo de la Berlinale, que se celebra del 7 al 17 de febrero. EFE
gc/mcm


Ellas y la Berlinale


La Berlina se volcará en los independientes y la mujer

Gemma Casadevall


Berlín, 24 ene (EFE).- La 63 edición de la Berlinale se volcará en el cine independiente, los expropiados por los poderosos y las mujeres, lo que se traducirá tanto en la profusa presencia de divas sobre la alfombra roja como en los ejes temáticos de sus filmes.
El festival de cine de Berlín, a celebrar del 7 al 17 de febrero, será de nuevo un "espejo del mundo de hoy", centrado "en su realidad y en las crisis", avanzó el director de la Berlinale, Dieter Kosslick en un encuentro con medios extranjeros.
La dosis de estrellato la aportará un desembarco de actrices francesas, como Juliette Binoche, Isabelle Hupert y Catherine Deneuve, al frente de filmes incluidos entre las 19 aspirantes a Oso, junto a Sharon Stone, Scarlett Johansson, Julianne Moore, Jane Fonda y hasta Anita Ekberg, éstas últimas como invitadas.
Los temas femeninos estarán presentes en filmes como el chileno-español "Gloria", Sebastián Lelio, uno de los aspirantes a Oso, destacado Kosslick por su carga de "energía positiva".
Es una película que recrea "cómo la vida, sin ser siempre bella ni justa puede ser sin embargo divertida", según Kosslick, centrado en una mujer entrada en años -Paulina García- capaz de vivir su historia romántica.
El film de Lelio -premio "Cine en Construcción" en San Sebastián- estuvo entre los títulos destacados por el director de la Berlinale, junto a "Promised Land", de Gus Van Sant e interpretado por Matt Damon y Frances McDormand, dando cuerpo a unos personajes a los que se expropia de sus casas en aras de la explotación energética.
Centrado en un colectivo de desheredados de la tierra y la marginalidad se encuentra la bosnia "An episode in the life of an Iron Picker", de Danis Tanovic (Óscar con "En tierra de nadie"), otro título destacado por Koslick, además de "Uroki Garmonil", del debutante Emir Baigazin, estreno de Karajistán en competición.
De acuerdo a su costumbre, la Berlinale combinará a los primerizos con los consagrados, como el mencionado Van Sant o Steven Soderbergh y el iraní Jafar Panahi.
El festival se abrirá con "The Grandmaster", un filme fuera de concurso con fuertes dosis de artes marciales, dirigido por el cineasta chino Wong Kar Wai, presidente del jurado.
Panahi, a su vez miembro del jurado "en ausencia" -por estar encarcelado en su país- en 2011, presentará "Parde", mientras que Soderbergh compite con "Efectos secundarios", protagonizado por Jude Law, Rooney Mara y Catherine Zeta-Jones.
David Gordon Green traerá la comedia "Prince Avalanche", con Paul Rudd y Emile Hirsch, y su compatriota Fredrik Bond debutará como director con "The necessary death of Charlie Countryman", que presentarán en Berlín Shia LaBeouf y Mads Mikkelsen.
El cine francés compite con "Camille Claudel, 1915" dirigida por Bruno Dumont e interpretado por Binoche y Jean-Luc Vincent, junto con una Deneuve luciendo "su espléndido sentido del humor" -en palabras de Kosslick, en "Elle s'en va", de Emmanuelle Bercot.
Cierra el componente francés a competición, "La Religieuse", de Guillaume Nicloux, con Pauline Etienne e Isabelle Huppert.
El anfitrión alemán estará representado por "Layla Fourie", de Pia Marais, acompañada de "Gold", de Thomas Arslan e interpretado por una de las musas domésticas de la Berlinale, Nina Hoss.
Kosslick destacó asimismo el aporte de filmes del este de Europa, como la rusa "A long and happy Life", de Boris Khlebnikov y la rumana "Polizia Copilului" (Child's Pose), de Clin Peter Netzer, además del citado título bosnio.
Ya fuera de concurso se exhibirán, en la sección oficial, "Dark Blood", de George Sluizer, la última película protagonizada por River Phoenix -muerto en 1993 de una sobredosis- y completada ahora, veinte años después.
También se verán el último encuentro romántico entre Ethan Hawke y Julie Delpy, en el "Before Midnight" de Richard Linklater, quince años después de su "Antes de amanecer", así como "Nigth train to Lisbon", de Bille August y con Jeremy Irons
La segunda sección del festival, Panorama traerá a Berlín a Scarlett Johansson y Julianne Moore, al frente de "Don Jon's Addiction", y a Sharon Stone, con "Lovelace", de Rob Epstein y Jeffrey Friedman.
En esa sección se proyectará la última película de Isabel Coixet, "Ayer no termina nunca", con Javier Cámara y Candela Peña y nueva aportación a la Berlinale de la directora española tras "Mi vida sin mi" (2003), "Elegy" (2008) y "Escuchando al juez Garzón" (2012). EFE
gc/mcm


miércoles, 23 de enero de 2013

Du und ich, moi et toi

 

Merkel i Hollande acorden una iniciativa per reactivar la UE

 1
Els ha costat set mesos i dotze trobades –entre contactes bilaterals i cimeres de tot tipus–, però finalment es parlen de tu. Aquest era ahir el detall més comentat, d'una jornada farcida de simbolismes, respecte a l'estat de les relacions entre Angela Merkel i François Hollande. La parella que ha representat fins ara la falta de química entre París i Berlín des que Nicolas Sarkozy va deixar l'Elisi o de l'estrepitós silenci en l'eix francoalemany.
De cop, Merkel i Hollande van passar del “vostè” al “tu” i es van comprometre a aprofundir encara més en les relacions bilaterals i presentar, al maig, propostes concretes per activar l'economia. França i Alemanya volen demostrar que són i seran el motor europeu, va dir Merkel, i això implica posar-se d'acord enmig de la crisi de
la zona euro.
L'ocasió per al canvi de to va ser el 50è aniversari del Tractat de l'Elisi, signat el 22 de gener del 1963 entre el primer canceller de la República Federal d'Alemanya, Konrad Adenauer, i el president francès, Charles de Gaulle.
Berlín va tirar la casa per la finestra per afalagar els seus convidats –el govern d'Hollande gairebé en ple, més uns 400 membres de l'Assemblée Nationale i altres representants institucionals– en un ac-
te d'estat a l'edifici del Reichstag (seu del Parlament), amb els seus homòlegs alemanys. Per tot Berlín es van penjar banderoles franceses i la televisió es va omplir d'espais que recordaven els múltiples exemples d'una amistat bilateral sense precedents, nascuda entre dos països que es van combatre a mort des dels temps de Napoleó fins a Hitler.
Divuit anys després de la caiguda del Tercer Reich, De Gaulle va convèncer Adenauer, que patia per com s'ho prendrien els Estats Units, per subscriure un tractat que, a més de reconciliació, volia dir implicació i compromís vinculant de consens. I així, en aquell hivern gelat de mig segle enrere, va segellar-se una bona relació entre líders, continuada per les parelles successores: Valéry Giscard d'Estaing i Helmut Schmidt; François Mitterrand i Helmut Kohl; Gerhard Schröder i Jacques Chirac i, finalment, Angela Merkel i Nicolas Sarkozy.
I d'aquesta bona entesa, batejada com a Merkozy, es va passar al silenci gens còmplice entre la cancellera i Hollande. L'eix francoalemany ha passat set mesos encallat, amb una UE immersa en la crisi i esperant senyals d'activitat del front París-Berlín. Merkozy havia demostrat que un excés de compenetració pot derivar en domini sobre la resta. Però la falta de sintonia ha fet que fins i tot s'enyorés aquell famós i temible tàndem. Els mitjans alemanys reproduïen ahir, amb més o menys fidelitat fonètica, l'Oooschela amb què ara Hollande s'adreça a Merkel, i també el Fronsoà amb què ella pronuncia el seu nom de pila.
Caldrà esperar fins al maig per saber les propostes “concretes”. Merkel no pot jugar amb el seu electorat, després de la derrota de diumenge al land de la Baixa Saxònia. Al setembre hi ha eleccions generals i no pot desviar-se gaire de la via de l'austeritat que tant agrada al seu votant, però tampoc no pot esperar fins al pròxim aniversari rodó per acostar-se als aliats. La pròxima cita per prendre-li el to: el 4 de febrer, amb Mariano Rajoy a Berlín.

martes, 22 de enero de 2013

Angie tropieza

 

Merkel descobreix els límits de la popularitat



Amb la popularitat no n'hi ha prou, ni tan sols després de set anys de lideratge indiscutit. La cancellera Angela Merkel va topar diumenge amb els límits dels seus superpoders, justament davant la resurrecció del que podia haver estat el cadàver polític de les eleccions a la Baixa Saxònia: el seu soci liberal. Unes setmanes enrere, al Partit Liberal (FDP) del seu ministre d'Economia i vicecanceller, Philipp Rösler, se li pronosticaven resultats propis de forces marginals, entre un 2% i un 3%, que l'haurien deixat sense escons i, pitjor encara, haurien desfermat les necrològiques avançades de cara a les generals del setembre vinent.

Merkel es va posar les piles. En el congrés de la seva Unió Cristianodemòcrata (CDU), al desembre a Hannover, va fer una mena de declaració de fidelitat a l'FDP que va estranyar als mitjans de comunicació alemanys. Era un pronunciament ferm i sense embuts a favor de la repetició de l'actual coalició de govern amb l'FDP de Rösler, amb l'argument que aquest ha estat el millor govern que ha tingut Alemanya des de la reunificació (1990). Ho va dir ja encetada la campanya de la Baixa Saxònia, i ho va repetir en una declaració al Parlament. Aquest ha estat un dels seus eixos en els mítings del land, governat fins ara per una coalició entre la seva CDU i l'FDP.
Ahir, l'endemà de la derrota –per un escó– de la seva coalició al land, Merkel va canviar el discurs. La CDU lluitarà per la seva victòria, no per donar suport als seus aliats, va dir, com si ja estigués convidant altres partits –per exemple, els Verds– a ser els socis de la seva hipotètica tercera legislatura. O als socialdemòcrates a tornar al format de gran coalició amb què es va estrenar el 2005.
Merkel sap ara que popularitat no equival a superpoders. Per exemple, superpoders per fer ressuscitar un mort polític, l'FDP, que de la situació de teòrica misèria va passar al 9,9% gràcies, segons diuen, als vots “deixats” per la CDU. El transvasament d'electors va ser tan evident que vol deixar de fer préstecs. L'FDP no té la cursa guanyada, raó per la qual ahir mateix, en comptes de llançar coets, va decidir repartir competències i enviar un veterà, Rainer Brüderle, a lluitar per les generals. Ningú, ni l'FDP, no es creu que Rösler hagi salvat el partit, per més que el deixin continuar de líder nominal. Merkel, mentrestant, es reforçarà. En els vuit mesos que li queden de legislatura, sap que haurà d'afrontar el bloqueig continu de l'oposició a la cambra alta. Acaba de perdre un altre land i d'encaixar la desena pèrdua de vots en unes regionals –de les catorze que hi ha hagut des que és cancellera–. A partir d'ara, lluitarà per la seva pròpia reelecció, i no la de ningú més.

A por otra (aburrida) jornada histórica


Merkel y Hollande reactivan el eje con la palabra crecimiento

Gemma Casadevall

Berlín, 22 ene (EFE).- La canciller Angela Merkel y el presidente François Hollande aprovecharon hoy el 50 aniversario del Tratado del Elíseo, cuna del eje franco-alemán, para anunciar aquello que Europa espera escuchar del motor París-Berlín desde que estalló la crisis, propuestas concretas para activar la economía y el crecimiento.
La jornada estuvo volcada en evocar el histórico abrazo de Charles de Gaulle y Konrad Adenauer el 22 de enero de 1963, por el que dos países que se habían combatido desde las invasiones napoleónicas hasta la derrota del Tercer Reich pasaron a ser amigos y aliados.
Merkel y Hollande, conscientes de que la evocación ritual no es suficiente en una Europa sacudida por la crisis, aprovecharon el momento para anunciar un paquete de propuestas que serán presentadas a sus socios de la Unión Europea el próximo mayo.
"Somos conscientes de nuestra responsabilidad con la superación de la crisis de la UE", dijo Merkel, tras el Consejo de ministros conjunto bilateral y acompañada de Hollande.
La canciller se refirió al crecimiento en lugar de incidir en la doctrina de la austeridad y explicó que la iniciativa abarcará un amplio radio, desde el mercado laboral al sector energético, en especial el fomento de las renovables, e invitó a patronal y sindicatos de ambos países a participar en su "taller de ideas".
Se trata, apuntó Hollande, de avanzar hasta la implementación de los mecanismos articulados para superar la crisis actual y prevenir sacudidas futuras.
El Tratado del Elíseo no era solo un símbolo de amistad y reconciliación, sino también el compromiso vinculante entre Francia y Alemania de consensuar sus políticas, recordó el presidente francés.
La comparecencia de prensa conjunta entre Merkel y Hollande fue la antesala del acto en el Parlamento de Berlín, con unos 400 miembros de la Asamblea Nacional francesa -cerca de un centenar se quedó en Francia, en medio del temporal de nieve que azota Europa- y los 620 del Bundestag (cámara baja alemana).

 
Al anuncio de la canciller y el presidente francés siguió la solemne sesión parlamentaria, con oradores de cada uno de los grupos,alternativamente, en francés y alemán, y el referente común de Adenauer y de Gaulle.
A ellos se refirió Hollande como exponentes de la "pasión, el coraje y la visión" que hizo posible no solo la reconciliación 18 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, sino también que ambos países decidieran "aunar sus destinos".
Merkel recordó el "gesto espontáneo" entre ambos, que tras "estampar su firma" en el tratado se fundieron en un abrazo para sellar la nueva amistad entre dos países que habían combatido.
Del momento histórico regresó a la actualidad y enfatizó que, así como el gesto de entonces evidenció que "todos los problemas pueden superarse", Europa mostrará ahora su capacidad de superación de la que es "su mayor crisis en tiempos de paz".
Hollande aludió también a otros asuntos del presente más candente como la intervención en Mali, donde dijo que la parte fundamental compete a las tropas africanas, pese a la presencia militar francesa para ayudar al Ejército maliense a combatir a los salafistas que controlan el norte del país.
Merkel y Hollande superaron hoy la reválida de su hasta ahora poco vigoroso dúo, marcado por la falta de consensos.
Pero la canciller y el presidente francés no tienen aún su foto para el álbum de la historia, como el abrazo de Adenauer y de Gaulle o François Mitterrand y Helmut Kohl, de la mano en Verdún.
Fue una jornada plagada de simbolismos y algún compromiso político, que se cerró entre ovaciones al Himno de la Alegría de Beethoven, en la Filarmónica de Berlín.
Más allá de protocolos, lo más comentado por los medios fue que tras 15 encuentros, en los siete meses de Hollande en el poder, ambos líderes vencieron la tirantez inicial y pasaron al tuteo.
Las ediciones digitales de diarios como "Süddeutsche Zeitung" reproducían el "Oooonschela" con que Hollande saludó a Merkel y el "Fronsoá" con que ella le respondió. EFE
gc/jcb/mlg/acm
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lunes, 21 de enero de 2013

50 años de parejas y disparejas


Tratado del Eliseo: de la visión de Adenauer-De Gaulle a Merkel-Hollande

Gemma Casadevall

Berlín, 21 ene (EFE).- La canciller Angela Merkel y el presidente François Hollande evocarán mañana los 50 años del Tratado del Elíseo, el puntal del eje franco-alemán forjado por Charles de Gaulle y Konrad Adenauer y que pese a desconfianzas iniciales en sus sucesivos líderes superó, hasta ahora, todos los obstáculos.
Los 577 miembros de la Asamblea Nacional francesa y los 620 diputados del Bundestag (cámara baja) celebrarán una sesión conjunta en el histórico Reichstag berlinés, punto culminante de una jornada plagada de conmemoraciones, ágapes y discursos.
Más allá del ritual litúrgico propio de las efemérides, la sesión pretende ser expresión de voluntad de continuidad de una cooperación bilateral sin precedentes, sellada el 22 de enero de 1963.
Habían pasado 18 años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Alemania estaba ocupada por las potencias vencedoras (Francia, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética) y su canciller, Adenauer, temía que un exceso de "bilateralidad" con París molestara a Washington.
Al general francés De Gaulle le costó cinco años convencer al canciller alemán de que la reconciliación entre dos vecinos que fueron enemigos de guerra era de interés también transatlántico, máxime en la Guerra Fría.
Le ayudó a ganarse la confianza del líder alemán su perfil de excombatiente contra el Tercer Reich. Adenauer se había convertido en el primer canciller de la República Federal de Alemania (RFA) en 1949, apuntalado por su pasado antihitleriano.
Como alcalde de Colonia (oeste de Alemania), su anterior cargo público, había estado entre los que detectaron ya desde antes del acceso al poder de Hitler (1933) la monstruosidad del nacionalsocialismo.
El Tercer Reich lo inhabilitó, fue difamado y repetidamente detenido por la Gestapo. Tras la capitulación los aliados vieron en él al político limpio para liderar una Alemania aún en ruinas.
Adenauer suscribió el Tratado ese 22 de enero, cinco meses después de que De Gaulle tocara la fibra de sus compatriotas, en un discurso en Ludwigsburg (suroeste de Alemania), asegurando que el futuro de Europa estaba en manos de los jóvenes, franceses y alemanes.
El canciller había asumido el cargo con 73 años y era para entonces un anciano de 87 años. Fue su último año en el puesto y dejó para sus sucesores un Tratado que estipulaba el compromiso vinculante entre París y Berlín de consensuar sus políticas.
Esa obligatoriedad se remitía aún a Defensa y Seguridad, además de Educación y Juventud. En 1988 se añadieron nuevos protocolos, en que ampliaban ese compromiso al ámbito Presupuestario y Económico.
De Gaulle y Adenauer colocaron el fundamento de lo que se conoce por eje franco-alemán, completado por sucesivos dúos igualmente históricos que mantuvieron y actualizaron el compromiso bilateral.
Así fue con el conservador francés Valéry Giscard d'Estaing y el socialdemócrata alemán Helmut Schmidt, el cristianodemócrata alemán Helmut Kohl y el socialista francés François Mitterrand o el alemán Gerhard Schröder y el conservador francés Jacques Chirac.
Cada uno de estos dúos escribió su página para la historia -la más célebre, Kohl y Mitterrand de la mano, en 1984, en Verdun (Francia), evocando la terrible batalla entre ambos países, en la Primera Guerra Mundial.
Con ese álbum de fotos históricas se llegó a la alemana Merkel y al francés Nicolas Sarkozy, de cuyo grado de simbiosis se acuñó el término "Merkozy".
La simbiosis entre la última gran pareja del eje no fue inmediata -tampoco lo fue entre sus predecesores-, sino que precisó su tiempo.
El fin de "Merkozy" fue recibido con alivio por quienes vieron que demasiada armonía París-Berlín atenazaba al resto de la Unión Europea (UE).
Hollande y Merkel no han encontrado, por ahora, el camino del entendimiento, lo que ha devuelto la consideración general de que cuando el eje no funciona, nada marcha en la UE -el último capítulo fueron los presupuestos comunitarios para el periodo 2014-2020, aparcados entre disensos entre París y Berlín.
Mali podría ser esa oportunidad, pero hasta ahora Merkel ha respondido con una parquedad a la petición de apoyo -dos aviones de transporte- que ha sorprendido incluso a sus filas.
2013 es un año de comicios generales en Alemania y la canciller no quiere jugar con un electorado, mayoritariamente contrario al envío de soldados. Razón de más para que mañana, como anfitriona, dé con el tono para que la conmemoración no quede en mero ritual. EFE
gc/jcb/jac

Angie está triste


La derrota lanza a Merkel a luchar contra todos, incluidos sus socios

Gemma Casadevall

Berlín, 21 ene (EFE).- La derrota electoral de Angela Merkel en los comicios de Baja Sajonia aboca a la canciller alemana a luchar contra todos, incluidos sus socios, ante la evidencia de que su popularidad no le garantizará la reelección en los próximos comicios generales.
Fue una derrota "triste" y "amarga", admitió hoy la canciller, después de que su coalición perdiera ayer en ese estado federado ante la alianza socialdemócrata-verde, lo que deja a su Gobierno sin capacidad operativa en la cámara alta del Parlamento (Bundesrat), a merced de la oposición.
La diferencia entre la victoria o el fracaso se definió por un solo escaño, que finalmente se fue a la oposición tras horas de incertidumbre, ya que ambos bloques quedaron en empate técnico, con un 46 % de los apoyos.

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Merkel advirtió a la oposición contra la "tentación" de usar su mayoría en la cámara alta -donde las filas gubernamentales controlarán ahora apenas 15 de los 60 votos existente- para el "bloqueo sistemático" de sus leyes en lo que queda de legislatura.
"La situación económica es frágil" y hay que seguir trabajando en "defensa de la solidez del mercado laboral" alemán, dijo Merkel, por lo que no cabe entrar en situación de precampaña permanente hasta la celebración de unos comicios previstos para septiembre.
Las advertencias de la canciller no se limitaron al bloque opositor, que en paralelo a su intervención lanzaba las campanas al vuelo en lo que se refiere a las opciones de un relevo en el poder, tras dos legislaturas con Merkel al frente de la Cancillería.
La jefa del Gobierno lanzó también un mensaje a sus socios en esta legislatura, el Partido Liberal (FDP), al asegurar que su Unión Cristianodemócrata (CDU) luchará por su propia victoria, no por la de los aliados.
"Va a ser una lucha por el Bundestag (cámara baja) en la que cada uno luchará por sus propios votos", afirmó la canciller, en alusión al trasvase de sufragios de sus filas hacia el FDP en las elecciones del domingo.
La CDU obtuvo ayer un 36 % de los votos, seis puntos y medio menos que en las regionales de 2008, mientras que el FDP logró un 9,9 %, la sorpresa de la jornada, puesto que los sondeos le auguraban, incluso, que se convertiría en extraparlamentario.
El líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, sentenció que la victoria de su bloque, pese al empate, demuestra que "al final ganan los buenos" y explicó la "milagrosa recuperación liberal" en la "transfusión de votos" de la CDU al FDP.
El candidato para las elecciones generales de Los Verdes, Jürgen Trittin, usó un término menos clínico para referirse a la resurrección del agónico FDP y habló de "servicio de votos a domicilio".
Los liberales, por su parte, aparecían hoy tras la sorpresa de la víspera con una solución salomónica: el ministro de Economía y vicecanciller, Philipp Rösler, seguirá como líder del partido, pero la lucha por las generales correrá a cargo de Rainer Brüderle.
Con ello pretenden zanjar la persistente crisis en torno a Rösler, de escaso carisma, y enviar al frente electoral a un veterano que representa los buenos tiempos de una formación clásica que ha integrado 17 de los 22 gobiernos federales del país.
Merkel marcó claramente las distancias frente a un socio al que los sondeos sitúan, de cara a las generales, en porcentajes marginales -entre un 3 y un 4 % de los apoyos- y tras comprobar que contribuir a su saneamiento le sale caro a su formación.
El bloque opositor también dio muestras de haber escuchado al elector: Peer Steinbrück, ministro de Finanzas en la primera legislatura de Merkel y ahora aspirante del SPD a la cancillería, prometió la misma noche electoral "vigilar" más lo que dice.
Steinbrück dio mucho que hablar las pasadas semanas, al tachar de "escaso" el sueldo asignado a un canciller en Alemania (220.000 euros al año), lo que unido a sus cuantiosos extras como conferenciante no cuadra con el perfil de un socialdemócrata.
Mientras los dos bloques extraían conclusiones, los que quedaron sin escaños trataban de sacar fuerzas de flaqueza.
Los Piratas, que obtuvieron un 2,1 % de los votos, afirmaban que quedar fuera de Baja Sajonia no es el fin de mundo, por mucho que los analistas den por desarmada a esta formación de nuevo cuño defensora de la libertad en internet.
Sí se cuenta con que defienda sus escaños La Izquierda, lo que no implica que pueda contribuir a decantar un eventual empate, puesto que están descartados como socio por ambos bloques. EFE
gc/jcb/acm
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L'oposició guanya Angela Merkel per un escó 

 

La coalició i el bloc opositor mantenen les possibilitats a les generals

 

La bona notícia per a l'oficialisme és la resurrecció del soci liberal



Els comicis a la Baixa Saxònia, el land en què Angela Merkel volia veure's llançada a la reelecció, van derivar en derrota per a la coalició de la cancellera davant el bloc opositor socialdemòcrata-verd, en un cop psicològic davant la popularitat teòricament infrangible de la cap del govern alemany.
Els resultats finals dels comicis van deixar tots dos blocs en un empat tècnic, 46 %, que finalment es va decantar per un mínim avantatge d'un escó a favor del Partit Socialdemòcrata (SPD) i els Verds, davant la coalició de govern entre la Unió Cristianodemòcrata (CDU) de Merkel i el Partit Lliberal (FDP).
La CDU va defensar-se com a primera força, amb un 36 % –sis punts per sota dels resultats del 2008–, mentre que el FDP va sorprendre amb una vitalitat que no se li creia possible –un 9,9 %–, després que durant setmanes s'hagués pronosticat, fins i tot, l'adéu als escons.
L'SPD va obtenir un 32,6 % –dos punts per damunt del 2008– i els seus socis naturals, els Verds, es disparaven al 13,7 % –contra el 8 % de les anteriors regionals.
Durant hores es va mantenir la situació d'empat, mentre creixia la sensació que, passés el que passés al land, la lliçó de la nit era que la cursa cap a la cancelleria està oberta, a vuit mesos de les eleccions.
Baròmetre electoral
Els comicis a la Baixa Saxònia estaven predestinats a ser el baròmetre electoral en aquest inici d'any, a vuit mesos de les generals previstes per al proper setembre.
Merkel es presentava com a imparable en els sondejos, on la seva popularitat creix en una proporció inversa a la mala imatge que té fora del país.
La gran incògnita era què passaria amb els liberals, ja que tota aquesta popularitat no donava a la cancellera garanties de continuïtat en un país on, a escala federal, es governa sempre apuntalat en un soci.
Si no hi ha aliat, no s'arriba al poder, com molt bé sap Merkel, qui en la primera legislatura va haver de governar en coalició amb els socialdemòcrates, perquè en tenia prou amb la suma de la seva CDU i l'FDP.
La CDU d'Angela Merkel va tenir una forta caiguda de vots, mentre que els liberals continuen vius, molt vius, contràriament al que semblava fins fa poc, quan se'ls col·locava en l'extraradi del Parlament, per sota del mínim del 5 %.
Merkel no s'arriscarà
Els resultats del land compliquen la cursa de Merkel a la cancelleria, perseguida ara amb més solidesa pels socialdemòcrates-verds cap a un relleu. La cancellera no es pot permetre, doncs, donar cap disgust al seu electorat. Merkel es guardarà ben bé d'arriscar-se a aprovar missions internacionals –com la de Mali–, que la majoria dels seus ciutadans rebutgen, o a afluixar la mà en la línia d'austeritat a la zona euro –que l'alemany mitjà percep com una defensa dels seus interessos.

 

LA XIFRA


46 per cent de sufragis han obtingut els dos blocs electorals, l'aliança de Merkel i l'oposició socialdemòcrata-verds.

domingo, 20 de enero de 2013

Imparable?

 

Merkel pretén garantir la reelecció a la Baixa Saxònia



Els comicis en aquest land obren la cursa cap a les generals del setembre



Els socis de la cancellera, al llindar de l'abisme




La Baixa Saxònia, el land alemany d'on el 1998 va sortir catapultat cap a la cancelleria el socialdemòcrata Gerhard Schröder, podria ser avui la llançadora d'Angela Merkel cap als comicis generals del setembre vinent, apuntalada en la seva espectacular popularitat després de dues legislatures. Aquest és, si més no, el propòsit de la Unió Cristianodemòcrata (CDU), el partit de la cancellera, el qual, segons els sondejos, es mantindrà clarament com a primera força al land, però també podria perdre el poder per culpa de la feblesa dels liberals, els seus socis. Aquesta és, també, la correlació de forces que es pronostica, a escala federal, per a les generals.
Des de principi d'any, la fortalesa de la CDU, i en especial de la cancellera, creix i creix en les enquestes, en proporció inversa a la caiguda dels seus considerats aliats naturals. Fins a un 41% vaticinen els últims sondejos per al partit de Merkel a la Baixa Saxònia. Més de deu punts per damunt del seu principal rival, el Partit Socialdemòcrata (SPD).
El problema per a la CDU és que l'FDP és a la corda fluixa del 5%, el llindar mínim per obtenir escons. Els Verds, en canvi, se situen en un còmode 13% que possibilitaria a l'SPD una còmoda aliança. Tot depèn, doncs, del que faci el soci petit.
La CDU i la mateixa Merkel s'han mobilitzat com poques vegades es recorda en uns comicis regionals per tal de captar fins al darrer vot dels indecisos. Disposen d'un aliat a contracor de l'interessat, el candidat de l'SPD a les generals, Peer Steinbrück. La seva popularitat està sota mínims des que se li va acudir “reflexionar” en veu alta que el sou de la cancellera –220.000 euros l'any– és proporcionalment minso, vista la feina que fa.
Aquesta inoportuna reflexió de qui lluita per la cancelleria des d'un partit dit d'esquerres pot haver estat el granet de sorra que decanti la balança del desempat cap a les files de la CDU i de Merkel. Un mes enrere es donava per fet que una aliança entre socialdemòcrates i verds trauria del poder, a la Baixa Saxònia, l'actual coalició entre la CDU i l'FDP. Des que Steinbrück va obrir la boca, es pronostica un 46% a tots dos fronts, amb un lleu avantatge per a la popularíssima Merkel.
L'SPD, fins ara, fa pinya a l'entorn del seu candidat. En canvi, el vicecanceller i ministre d'Economia, Philipp Rösler, tremola: les seves hores com a president de l'FDP estan comptades. Entre els seus coreligionaris hi ha pànic i se'n reclama el relleu a la direcció, quedi o no quedi per damunt del 5% a la Baixa Saxònia.


LA XIFRA

46 per cent preveuen els sondejos tant per a la coalició de Merkel com per a l'aliança entre socialdemòcrates i verds.

sábado, 19 de enero de 2013

Cuenta atrás


Baja Sajonia abre el año electoral con Merkel orientada hacia la reelección

Gemma Casadevall

Berlín, 19 ene (EFE).- Los 6,1 millones de electores del "Land" alemán de Baja Sajonia (centro del país) están convocados mañana a las urnas, en unos comicios regionales de relevancia capital ante las generales previstas para septiembre, en las que la canciller Angela Merkel aspira a su reelección.
Los partidos políticos desplazaron a ese estado federado a sus "primeras espadas" en la recta final de la campaña, encabezados por una Merkel muy presente en los mítines de su correligionario y jefe del gobierno regional, David McAllister.
Parece que la movilización de Merkel ha surtido efecto, ya que los últimos sondeos muestran una notable recuperación de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y sus aliados del Partido Liberal (FDP), a los que durante semanas se dio por derrotados.
Las encuestas muestran ahora un reñido empate a 46 % entre la coalición de centro-derecha de McAllister -la misma constelación de Merkel a escala federal- y su alternativa formada por el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes.
No se cuenta con que entren en la cámara regional ni Los Piratas -fuerza de nuevo cuño emergente, un año atrás, ahora de pronto desinflada- ni La Izquierda, que de todos modos no contaban como posibles aliados de un tripartido, de uno u otro signo.
Todo puede depender de los resultados del FDP, a los que los sondeos colocan en la cuerda floja del 5 %, el mínimo para obtener escaños.
La situación de los liberales es dramática, puesto que las encuestas les pronostican asimismo resultados bajo ese mínimo en las generales, lo que dejaría a la CDU sin su aliado natural.
La popularidad de Merkel, en alza tras dos legislaturas, no garantizan ni a McAllister, ni a la canciller la reelección, en ambos casos como efecto secundario de la debilidad liberal.
Se da por hecho que, incluso si el FDP salva la cara en Baja Sajonia, los días del ministro de Economía y vicecanciller, Philipp Rösler, al frente de la formación están contados, puesto que en los últimos días se ha desatado una lucha interna por defenestrarlo.
Rösler asumió la presidencia liberal hace un año, con la misión de dar la vuelta a la mala racha electoral del partido -de la que entonces se responsabilizaba a su predecesor en el cargo, el ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle.
El FDP no solo no ha conseguido remontar, sino que ha agudizado su crisis, lo que ha disparado el pánico por la supervivencia en un partido que ha integrado 17 de los 22 gobiernos federales del país, con figuras de peso como Hans-Dietrich Genscher o Walter Scheel.
A la coalición de Merkel le ha surgido en la recta final de campaña un aliado atípico: la impopularidad del candidato del SPD a la cancillería, Peer Steinbrück, lo que indirectamente ha rebajado las opciones a un relevo en el poder en Baja Sajonia.
El líder socialdemócrata en el "Land", Stephan Weil, se ha visto custodiado en campaña por nombres de peso del partido, como el excanciller Gerhard Schröder y el presidente del SPD, Sigmar Gabriel.
Ambos fueron jefes de Gobierno en ese "Land", antes de saltar a la esfera federal, y, en el caso de Schröder su presencia en campaña se debió, además, a que su esposa Doris Schröder-Kopf es candidata en un distrito.
A Steinbrück se le ha visto poco en mítines, lo que en los medios alemanes se relaciona con sus inoportunas declaraciones tachando de "bajo" el sueldo de la canciller -220.000 euros anuales-.
El aspirante, y ministro de Finanzas en la primera legislatura de Merkel, fue elegido candidato del SPD pese a que no respondía al perfil que se espera de un político de izquierdas -es el diputado del Bundestag que más extras acumula por conferencias en foros económicos y puestos en la empresa privada-.
Su progresiva impopularidad le sitúa en una posición tan difícil como a Rösler, en lo que al liderazgo del FDP se refiere, por lo que uno y otro se juegan mucho en Baja Sajonia. EFE

gc/mcd

viernes, 18 de enero de 2013

Ya falta menos


19 aspirantes al Oso y un desfile de divas francesas para la Berlinale

Gemma Casadevall

Berlín, 18 ene (EFE).- La 63 edición de la Berlinale tendrá 19 aspirantes al Oso, según la lista completa de la sección a competición dada a conocer hoy por el festival, con un buen desfile de divas francesas, como Juliette Binoche y Catherine Deneuve, y la presencia de directores como Steven Soderbergh y Gus Van Sant.
El festival de cine de Berlín se abrirá el 7 de febrero con la proyección, fuera de concurso, de "The Grandmaster", un filme con fuertes dosis de artes marciales, dirigido por el cineasta chino Wong Kar Wai, presidente del jurado.
Al equipo le Wong le corresponderá repartir los Osos entre la lista de aspirantes, integrada por algunos viejos amigos del festival, como el iraní Jafar Panahi, miembro del jurado en 2011 y que ahora concurre con "Parde", además de Soderbergh y Van Sant.
Soderbergh compite con "Efectos secundarios", protagonizado por Jude Law, Rooney Mara y Catherine Zeta-Jones, mientras que David Gordon Green traerá la comedia "Prince Avalanche", con Paul Rudd y Emile Hirsch, uno de los últimos filmes incorporados a la competición.
Van Sant vuelve al festival con "Promised Land", con Matt Damon y Frances McDormand, y su compatriota Fredrik Bond debutará como director con "The necessary death of Charlie Countryman", interpretada por Shia LaBeouf y Mads Mikkelsen.
Habrá asimismo un filme en español a concurso, el chileno-español "Gloria", de Sebastián Lelio, ganador del premio "Cine en Construcción" del último festival de San Sebastián.
El mayor desembarco de estrellas procederá presumiblemente del cine francés, con "Camille Claudel, 1915" dirigida por Bruno Dumont e interpretado por Binoche y Jean-Luc Vincent.
Deneuve, por su parte, competirá con "Elle s'en va", dirigida por Emmanuelle Bercot, mientras que "La Religieuse", de Guillaume Nicloux, traerá a Berlín a Pauline Etienne e Isabelle Huppert.
El anfitrión alemán estará representado por "Layla Fourie", de Pia Marais, acompañada de "Gold", de Thomas Arslan e interpretado por una de las musas domésticas de la Berlinale, Nina Hoss.
De Kazajistán llegará "Uroki Garmonil", del debutante Emir Baigazin, y de Rusia "A long and happy Life", de Boris Khlebnikov, mientras que el bosnio Danis Tanovic presentará "An episode in the life of an Iron Picker".


Completan a lista de las concursantes la coreana "Nugu-ui Ttal-do Anin" ("Nobody's Daughter Haewo"), de Hong Sangsoo, la austríaco-alemana "Paradies: Hoffnung", de Ulrich Seidl, y la rumana "Polizia Copilului" (Child's Pose), de Clin Peter Netzer.
En la sección oficial, pero fuera de concurso, se exhibirá "Dark Blood", de George Sluizer, la última película protagonizada hace casi veinte años por River Phoenix, muerto en 1993 de una sobredosis, y completada ahora por el director holandés.
También se presentará fuera de competición un nuevo encuentro romántico entre Ethan Hawke y Julie Delpy, en el "Before Midnight" de Richard Linklater, quince años después de su "Antes de amanecer".
Y, completando la lista de exhibiciones fuera de concurso, se verá "Nigth train to Lisbon", de Bille August y con Jeremy Irons
La segunda sección del festival, Panorama, también fuera de concurso, traerá la presencia Scarlett Johansson y Julianne Moore, al frente de "Don Jon's Addiction", y de Sharon Stone, con "Lovelace", de Rob Epstein y Jeffrey Friedman y basada en la vida de la actriz porno que protagonizó "Garganta profunda".
En esa sección se proyectará la última película de Isabel Coixet, "Ayer no termina nunca", con Javier Cámara y Candela Peña y nueva aportación a la Berlinale de la directora española tras "Mi vida sin mi" (2003), "Elegy" (2008) y "Escuchando al juez Garzón" (2012).
En Panorama se exhibirán asimismo producciones de América Latina, como "Deshora", una coproducción de Argentina, Colombia y Noruega, de la argentina Bárbara Sarasola-Day, así como la argentino-brasileña "Habi, la extranjera", ópera prima de la realizadora bonaerense María Florencia Álvarez.
También en esa sección se han incluido la mexicano-alemana "Workers", de José Luis Valle González (Mexiko/Deutschland), la cubano-venezolana "La Piscina", de Carlos Machado Quintela, y "Tanta Agua", de las cineastas Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero, filmada en Uruguay. EFE

gc/cr

Angie y Mac, Mac y Angie



Los comicios de Baja Sajonia abren reñido pulso electoral entre Merkel y la oposición

Gemma Casadevall

Berlín, 18 ene (EFE).- Los partidos alemanes cerraron hoy su campaña para los comicios del domingo en el "Land" de Baja Sajonia, el primer y reñido pulso electoral del año entre las filas de la canciller Angela Merkel y la oposición, ante las generales previstas para septiembre.
Hasta hace unas semanas, los sondeos apuntaban a una derrota de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y sus socios del Partido Liberal (FDP), la coalición que gobierna en ese estado del norte de Alemania y la misma constelación que lidera Merkel a escala federal.
Tal paralelismo da a los comicios rango de barómetro nacional, en el arranque de un año en que Merkel aspira a la reelección tras dos legislaturas, en su mejor momento de popularidad, pero sin garantías de continuidad a causa de la debilidad de su socio.
Las filas de Merkel han recuperado posiciones en la recta final, apuntaladas por una canciller muy presente de principio a fin de la campaña, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD), ha "escondido" a su candidato a las generales, Peer Steinbrück.
A Steinbrück le ocurre lo contrario que a la canciller: semana a semana cae el aprecio de la ciudadanía hacia un político que fue proclamado candidato del SPD, en diciembre, pese a su reputación de ser el diputado que más extras percibe de todo el Bundestag por sus conferencias en foros económicos o asesorías en la empresa privada.
A ello se unieron unas inoportunas -e inexplicables, en un política experimentado- declaraciones tachando de bajo el sueldo de la canciller, lo que desató un huracán de críticas sobre él.
Los sondeos apuntan ahora a un práctico empate entre la coalición CDU-FDP o la alternativa SPD-Verdes, ambos con un 46%. Todo puede depender de si los liberales entran en la nueva cámara regional, ya que están en la cuerda floja del 5% mínimo para obtener escaños.
Los paralelismos entre los comicios regionales y las generales son muchos y van de lo personal a la situación de los partidos.
El primer ministro de Baja Sajonia, David McAllister, se ha ganado el aprecio de la ciudadanía y convertido omnipresente su eslogan de campaña -"I'm a Mac", en alusión a su origen escocés.
Accedió al poder en 2010, no por la vía de las urnas sino para relevar a su correligionario Christian Wulff, que se convirtió en presidente del país a propuesta de Merkel.
El escándalo en torno a Wulff, que dimitió como presidente un año y medio después entre sospechas de corrupción, no han minado el perfil de McAllister como un político dinámico de 42 años al que incluso se califica de nuevo "príncipe heredero" de Merkel.
A McAllister le puede fallar el socio, lo mismo que puede ocurrirle a Merkel en las generales, en cuyo caso de poco le habrá valido su superioridad en cuanto claro aprecio ciudadano.
Mientras la canciller ha custodiado a McAllister en toda la campaña, el SPD ha preferido limitar las apariciones de Steinbrück en los mítines de su aspirante regional, Stephan Weil.
Los estrategas del partido han recuperado a Gerhard Schröder, quien antes que canciller fue primer ministro del "Land" y que, además, secundó en esta campaña a su esposa, Doris Schröder-Kopf, candidata de un distrito del "Land".
La campaña del SPD se ha visto así animada por el matrimonio Schröder -la pareja más mediática, de acuerdo al patrón de EEU, que ha pasado por la cancillería alemana-, así como el presidente del partido y también exprimer ministro del "Land", Sigmar Gabriel.
De los resultados de Baja Sajonia puede depender tanto el futuro de Steinbrück como del líder del FDP, el ministro de Economía, Philipp Rösler.
En las filas liberales ha cundido el pánico ante la posibilidad de quedar fuera de esa cámara regional y se da por hecho que, de ser así, Rösler dejará la presidencia del partido.
Rösler asumió el puesto hace un año con el cometido de remediar la caída persistente de popularidad -lo que entonces se atribuía al entonces líder, el ministro de Exteriores Guido Westerwelle-.
Lejos de conseguirlo, el FDP ha ido de revés en revés y los sondeos apuntan ahora a que en las generales quedarán claramente por debajo del 5 % mínimo y, por tanto, relegados a extraparlamentarios.
Mientras las filas de Merkel y la oposición mantienen su pulso por el poder, los partidos minoritarios temen por la supervivencia.
Los sondeos sitúan por debajo del 5 % a Los Piratas, formación sin otro contenido político que la libertad en internet, que irrumpió con fuerza en la cámara regional de Berlín y luego siguió la buena racha en otros "Länder", pero que ahora parece desinflada.
Tampoco se pronostican escaños para La Izquierda, aunque en ese caso los malos augurios solo atañen a las regionales del domingo, por lo que se ahorran un poco conveniente paralelismo. EFE

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