jueves, 13 de febrero de 2014

Toda una vida, según Linklater

Patricia Arquette plasmó el family life 100 % USA

Gemma Casadevall


Berlín, 13 feb (EFE).- Patricia Arquette, en complicidad con Ethan Hawke, desplegó un "family life" cien por cien estadounidense en una jornada de la Berlinale que gratificó a los madrugadores con un western magistral, a través de 500 kilómetros de desierto chino. 
La película del día era "Boyhood", el filme que Richard Linklater llevaba doce años rodando, sobre una pareja ya desintegrada, donde el espectador asiste a cómo ella -Arquette- va ganando kilos y él -Hawke- apenas algún conato de cana, mientras sus dos hijos pasan de una infancia algo sabionda a la adolescencia domesticada. 



Era el gran proyecto de Linklater, experto en románticas sagas -"Before Sunrise", "Before Sunset" y "Before Midnight", las tres estrenadas en su momento en la Berlinale-, que ahora dio un paso adelante y concentró la evolución de una familia en un solo filme donde el paso del tiempo no es obra del maquillaje, sino real. 
"Quise rodar la vida normal, de una familia normal y dejé fluir la historia. Tenía un guión más o menos reestructurado, pero tuve que irlo reformando según evolucionaban ellos, por supuesto", explicó el realizador, recibido en la Berlinale como el amigo fiel que de nuevo visita la casa. 
"Era un proyecto arriesgado, claro. En doce años pueden pasarnos a todos muchas cosas. No solo los personajes del cine se divorcian o tienen hijos. Nosotros también. Y quién sabe qué pasará por la cabeza de los chicos en este tiempo", añadió a su lado Arquette. 
En ausencia de Hawke -quien no acudió a Berlín-, la actriz fue la portavoz adulta de las inquietudes del electo ante la "arriesgada aventura" de exponerse a cambios indeseados en esos doce años. 
Los chicos -Eilar Coltrane y Lorelei Linklater- parecían menos preocupados por sus cambios externos y disfrutaron, explicó la hija del director, de la exhibición del "no siempre favorecedor paso por la pubertad", ortodoncia incluida. 
El cineasta arriesgó mucho en un proyecto que implicó rodar regularmente una vez al año, y la evolución de esos personajes no se queda solo en los nuevos cortes de pelo de Arquette u otros cambios del aspecto. 
Evolucionan los respectivos caracteres, aparece una nueva pareja, nuevo matrimonio, nueva familia, nuevos problemas conyugales, pequeñas o grandes rupturas, etc. 
Todo en la película responde al modelo del "american way of life", sin disidencias y de acuerdo al propósito declarado de Linklater, desde la banda sonora al desarrollo de los hijos, en un contexto donde todo es previsible, casi sin excepciones. 
Quien buscaba el factor sorpresa lo tuvo a primerísima hora de la mañana -07.30 GMT-, horario para algunos disuasorio en la octava jornada de un festival donde se proyectan 400 filmes en distintas secciones. 
"Wu Ren Qu" ("No Man's Land"), de Ning Hao -presente en ediciones anteriores, en secciones descubridoras de talentos-, colocó a quienes llegaron temprano ante un filme con un guión perfecto, entorno a traficantes de halcones y a un abogado urbano que de estrella de la profesión cae a víctima del desierto. 
De hacerse "selfies" con el celular mientras atraviesa la eterna carretera en línea recta sobre la tundra, pasa a ser acosado por perseguidores de estética "MadMax", extorsionado en la única gasolinera en centenares de kilómetros y finalmente caballero andante de la muchacha de la que quiso deshacerse. 
Ning Hao deja asimismo que su personaje crezca ante el espectador -no a lo largo de doce años de rodaje, sino en la línea argumental-, mientras el desierto chino adopta perfiles de western amenizado con música gemela a la de Ennio Morricone en cualquier "spaguetti". 
Un día después del hermoso halcón surcando el cielo polar en "Aloft", de la peruana Claudia Llosa, la Berlinale se reencontró con otro ejemplar de esa ave, enjaulado y convertido en objeto de la codicia de traficantes. 
Fueron dos perspectivas distintas del ave rapaz, en películas de fotografía prodigiosa y dirigidas por representantes de las dos cinematografías mimadas por esta edición del festival, la asiática y la latinoamericana. EFE 
gc/nl/cat



España, una presencia "de factura distinta"


Gemma Casadevall

Berlín, 13 feb (EFE).- La presencia española en la Berlinale es poco perceptible este año para el espectador y se centra en producciones "de factura distinta": sean filmes como "Aloft", rodado en Canadá y dirigido por la peruana Claudia Llosa, o proyectos alternativos, a modo de respuesta a la crisis del sector. 
"Algo está cambiando en el cine de producción española. Tenemos a competición una película que no se identificaría como española, mientras que nuestros cineastas están en secciones alternativas", apuntó a Efe la directora general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Susana de la Sierra. 
Son, en definición de la representante del cine español, películas "de factura distinta", alejadas de lo que tradicionalmente se considera una película española, lo que en su opinión no tiene por qué ser interpretado como negativo. 
En el caso de "Aloft" -el filme con el que Llosa regresó a competición, tras el Oso de Oro conseguido en 2009 con "La teta asustada"- se trata de producciones con "vocación internacional".
Rodada en inglés, con un elenco no español -Jennifer Connely, Cillian Murphy, Mélanie Laurent y Oona Chalpin- y dirigida por una peruana, "Aloft" es en términos de producción en un 80 % española -Wanda Vision-, recuerda de la Sierra. 
"Si Llosa se va con premio, será en rigor un triunfo para el cine español. Pero difícilmente va encontrar un medio, fuera de los de su país, que lo identifique como tal. Diremos que ha ganado Perú o Canadá o el Polo Norte", bromeaba el crítico alemán Jens Balzer, del diario "Berliner Zeitung". 
"Aloft", en la sección a competición, es la única presencia española en medio de los 400 filmes que se proyectan en los distintos apartados del festival. 
El grueso de la representación española se concentra en el ciclo de cine culinario, sección introducida como apuesta personal del director de la Berlinale, Dieter Kosslick. 
Ahí se incluyeron "El Somni" ("El Sueño") dirigida por Franc Aleu y centrada en los hermanos Roca, propietarios del restaurante "El Celler de Can Roca", considerado el mejor restaurante del mundo. 
En esa misma sección están "Taba - El juego en la mesa", dirigida por Pep Gatell y Eloi Colom, y "The food guide to love", de Dominic Harari y Teresa de Pelegrí, que combina lo culinario con el flirteo. "Tienen Ustedes los mejores y más mediáticos cocineros del mundo. ¿Cómo no vamos a invitarlos?", comentaba a Efe Thomas Struck, director de la sección, quien incluye en esa lista tanto a los chefs de esta edición como a los de las precedentes, entre los que ha estado Ferran Adrià. 
¿Por qué hay más cocineros que cineastas españoles en esta Berlinale?, es la pregunta que planea sobre el estand de España del European Film Market, espacio dedicado a distribuidores y productores, paralelo a la Berlinale. 
A pesar de su escasa presencia en el festival, el pabellón de España sigue siendo el más visible de ese mercado, por su emplazamiento estratégico -junto a la cafetería- y el espacio que ocupa. 
Para Susana de la Sierra, el cine culinario "no es un subproducto, sino el reflejo de una percepción del cineasta respecto a lo culinario convertido en arte". 
La modesta presencia de cineastas españoles responde, según la directora del ICAA, al hecho de que los festivales de referencia -como la Berlinale- se han diversificado. 
"Por razones estratégicas, los directores pueden preferir llevar sus películas a otros festivales, por ejemplo en España, donde lograr mayor eco para sus producciones", sostiene. 
El Instituto español está "en estrecho contacto con el festival", la relación con la dirección de la Berlinale es "excelente y muy fluida" y hay una representación española en el comité que selecciona las películas que irán en su programa, recordó. 
El cine español pasa "dificultades, al igual que les ocurre a otros sectores", reconoce la directora general del ICAA, para quien la respuesta son los "proyectos y respuestas alternativas". 
Entre estos, "Ártico", dirigida por el salmantino Gabriel Velázquez, y presentado en la sección Generation. EFE 
gc/nl/cat