Gemma Casadevall
Berlín, 8 may (EFE).- Los dos grandes candidatos a la presidir la Comisión Europea (CE), el conservador Jean-Claude Juncker y el socialdemócrata Martin Schulz, se lanzaron hoy a por el voto alemán con un debate televisado marcado por las coincidencias y donde las distancias se apreciaban en el detalle.
El luxemburgués exjefe del eurogrupo y su contrincante alemán, presidente de la Eurocámara, se sometieron a 90 minutos de cara a cara como el defensor de la estabilidad frente a la crisis, el primero, y el correctivo contra los estragos dejados por la austeridad de la canciller Angela Merkel, el segundo.
La lucha contra el desempleo juvenil, que en algunas regiones de Portugal, España o Grecia afecta al 60 % de los jóvenes, dijo Schulz, es "tarea europea" y uno de los grandes retos de la UE.
"Ese será mi gran desafío", respondió sin titubear, a la última pregunta del debate mantenido en la televisión pública de su país, acerca de cuál debía ser el eje de su gestión, en caso de convertirse en presidente de la CE.
"Mantener la estabilidad presupuestaria", apuntó por su parte Juncker, quien poco antes había coincidido con su contrincante en el término "tarea europea", aunque luego incidió en la responsabilidad de los gobiernos nacionales en ese cometido.
El desempleo juvenil es "una tragedia para toda Europa", insistió Schulz, según el cual la receta para combatirlo pasa por garantizar que fluya el crédito a las pymes, en tanto que principales generadoras trabajo en los países más afectados por el paro.
El apartado de la desempleo juvenil fue el último entre los temas del debate, a lo largo del cual hubo una coincidencia casi milimétrica en política exterior y especialmente ante el conflicto de Ucrania -donde expresaron su confianza en la celebración de las previstas elecciones, el 25 de mayo.
Asimismo defendieron también posturas parecidas en la necesidad de cerrar con éxito las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio entre EE.UU. y la UE, siempre que se mantengan los estándares europeos en cuestiones como la protección del consumidor.
Juncker, exjefe del eurogrupo, mostró mayor competencia frente a preguntas específicas de la unión bancaria, mientras que Schulz abundó en la necesidad de hacer primar "los derechos de los ciudadanos sobre los intereses de los banqueros".
Las mayores divergencias surgieron ante la inmigración, donde el luxemburgués defendió la necesidad de combatir los "abusos" de quienes tratan de beneficiarse del sistema social, -por ejemplo, alemán-, mientras su rival esgrimía el término solidaridad.
El debate era el punto fuerte de una campaña para las europeas, pero tenía cierto aire de asunto interno alemán, no solo por ser éste el idioma común de ambos, sino también por el peso del voto de este país en la futura Eurocámara -96 escaños, del total de 751.
Juncker fue elegido candidato de Partido Popular Europeo (PPE) con el apoyo tácito de Merkel -pese a que, mientras fue jefe de eurogrupo no siempre hubo coincidencia de parecer entre ambos.
Para el ciudadano alemán, Schulz no está tan alejado de la línea de la canciller, máxime ahora que ésta gobierna en gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), de cuya ejecutiva forma parte el candidato a las europeas.
Según un sondeo de esta semana, la mayoría de los alemanes quisiera a Schulz como presidente de la CE, aunque a la hora de votar probablemente apoyará a la Unión Cristianodemócrata de Merkel.
Una encuesta del instituto demoscópico Forsa otorga un 41 % de intención de voto a la CDU y a su aliada bávara de la CSU -que forman parte del Partido Popular Europeo- y apenas un 23 % al SPD.
Al poco combativo duelo televisivo seguirá mañana la visita del presidente francés, François Hollande, a Merkel, en la circunscripción electoral de la canciller, en el este del país.
Los dos líderes del eje franco-alemán recorrerán la localidad de Stralsund en una visita calificada de informal y que tiene perfiles de encuentro "pro europeo" conjunto, entre el socialista Hollande y la conservadora Merkel. EFE
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Podemos abre campaña en Berlín
"No queremos ser una colonia del Banco Central Europeo ni un país de emigrantes", dijo Iglesias, en la Universidad Humboldt de Berlín, lugar elegido para el comienzo de la campaña de una formación cuyo modelo europeo es la Izquierda Radical griega (Syriza), de Alexis Tsipras.
El líder de Podemos defendió ante su auditorio una serie de puntos económicos, como la necesidad de poner fin a los paraísos fiscales y una reforma impositiva basada en la justicia social.
"Los que rompen España no son los catalanes, sino los que privatizan el tejido social", dijo, entre aplausos de un público formado mayoritariamente por jóvenes.
Entre los aproximadamente 200 asistentes había muchos miembros del Movimiento 15M, el colectivo de indignados al que pertenece Iglesias y con el que se reconoce "emparentada" esta formación de nuevo cuño de izquierdas, con aspiraciones a sentarse en la Eurocámara.
"No estaba en nuestros planes irnos al extranjero, pero vemos que éste va a tener que ser nuestro horizonte por tiempo indefinido", dijo a Efe, en un aparte, Esperanza Jubara García, investigadora en neurociencia de 30 años, nacida en San Sebastián y en Berlín desde 2011.
Jubara García ocupa el puesto número nueve en la lista de las europeas y, como la mayoría de los presentes en el aula de la Universidad Humboldt berlinesa, se considera parte de la generación de "exiliados laborales", sin fecha de regreso clara.
Un caso similar es el de Miguel Ángel Martín Blanco, de 25 años y nacido en Valladolid, miembro del Círculo Podemos de Berlín, que tras completar la carrera de Filosofía ha estado trabajando en distintos lugares de Alemania -Baviera, principalmente-, como cocinero, entre otros oficios ocasionales.
El lanzamiento de la campaña se hizo en Berlín, "no solo porque a Alemania hemos venido a parar muchos de los jóvenes desempleados españoles, sino porque aquí está el gobierno de Merkel", indicó Jubara García.
En paralelo se han organizado hasta 300 Círculos Podemos en todo el mundo -principalmente en Europa, pero también en algunas ciudades de Latinoamérica, añadió su compañero-, que pretenden llevar la campaña de la formación por todo el mundo.
El arranque en el aula universitaria fue la antesala de distintos actos simbólicos, como la "pegada de carteles" para medianoche, coincidiendo con la apertura de campaña que realizan este día, en España, la mayoría del resto de formaciones políticas.
Asimismo se programó una más bien festiva "comida de uvas", ante la Universidad, alusiva a que "la mayoría de nosotros tuvimos que hacerlo aquí, la pasada Nochevieja, involuntariamente lejos de nuestra casa", apuntó Martín Blanco.
Iglesias llegó al acto de la Humboldt desde el aeropuerto berlinés de Tegel, con el acto ya iniciado, y tenía previsto marcharse mañana mismo, a primera hora, para seguir la campaña en España. EFE
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