martes, 15 de diciembre de 2015

Lección magistral en Karlsruhe


Merkel dominó a sus filas y sorteó al socio bávaro

Gemma Casadevall


Karlsruhe (Alemania), 15 dic (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, exhibió un dominio absoluto sobre su Unión Cristianodemócrata (CDU) en un congreso dominado por la acogida de refugiados y donde hoy sorteó el disenso de sus díscolos socios bávaros. 
"Es un congreso que nos ha venido bien a todos. Hemos encontrado soluciones consensuadas a los temas más acuciantes, como la llegada de refugiados", dijo Merkel en la clausura de la convención, celebrada en la ciudad de Karlsruhe (suroeste). 



El consenso se logró ayer con una fórmula aprobada casi por unanimidad -dos votos en contra de 1.000 delegados-, que aboga por "reducir sensiblemente" el flujo de refugiados, pero sin imponer límites. 
A Merkel le quedaba hoy el trámite de recibir a un invitado incómodo, el líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Horst Seehofer. 
Tres semanas atrás, en el congreso que celebró la CSU, partido hermanado a la CDU, la invitada fue la canciller, obligada a encajar un chaparrón de críticas de Seehofer por su gestión en la crisis de los refugiados. 
Los delegados de la CDU optaron por lo que el secretario general del partido, Peter Tauber, denominó "amabilidad propia de la cultura alemana" y dispensó al líder bávaro un cortés aplauso de bienvenida. 
El invitado respondió adoptando un tono conciliador, pero, sin desviarse de su discurso, recordó que representa al "Land" por el que ha entrado la mayor parte del millón de peticionarios de asilo que este año ha recibido Alemania. 
"Si no ponemos un límite, en 2016 la cifra superará la de este año. Y ningún país de la tierra puede asumir de forma ilimitada la llegada de refugiados. Tampoco Alemania", afirmó Seehofer. 
"Sin limitación o repatriación o reducción de los refugiados o del contingente de refugiados no resolveremos el problema. Nosotros somos partidarios de limitarlos", añadió. 
A medio camino entre el tono conciliador y la defensa de su posición, Seehofer plasmó la realidad que vive Baviera, fronteriza con Austria, y concretó en cifras el número de solicitantes que han llegado en los últimos cinco días -entre más de 5.000 y 3.000- para apuntalar su teoría de que, a este ritmo, en 2016 se superará el millón de 2015. 
Citó, además, la advertencia del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, según el cual "la ola de refugiados es tan grande que no podemos permitirnos no detenerla" y recordó que la acogida de refugiados, y su integración, es tarea costosa. 
A la recepción cortés inicial siguieron aplausos sinceros, finalmente convertidos en ovación cuando Seehofer se deshizo en elogios a Merkel: "tenemos una canciller excelente", aseguró. 
El líder bávaro defendió su terreno y la canciller no abandonó la frialdad y le dedicó alguna mirada hasta sarcástica, cuando notó que los elogios del invitado rayaban la adulación poco creíble. 
Fue un congreso redondo para Merkel, un año después de haber sido reelegida con un 97 % de los votos como líder de una formación que preside desde 2000. 
Los medios alemanes lo reflejaban con titulares como "Merkel reconquista la CDU" -"Süddeutsche Zeitung", diario de referencia de la prensa seria- o "Apoyo desbordante a Merkel" -del popular "Bild"-. 
En el discurso que precedió a ese final feliz mezcló Merkel proclamas sobre la grandeza de Alemania, como país capaz de superar las pruebas más difíciles, y también sobre sus símbolos e identidad. 
Uno de esos símbolos, el himno, tuvo su protagonismo en Karlsruhe. No solo porque fue entonado al cierre del congreso, según la costumbre en la CDU, sino porque además se aprobó impulsar su inclusión en la Constitución. 
"El himno nacional de la República Federal de Alemania es la tercera estrofa de la 'Canción de los Alemanes' con el texto de August Hoffmann von Fallersleben y la melodía de Joseph Haynd", establece la moción acordada. 
El texto de Hoffmann von Fallersleben, compuesto en 1022, arrancaba con la frase del "Deutschland, Deutschland über alles" -"Alemania, por encima de todo"- que posteriormente quedó identificada con el nacionalsocialismo. 
En tiempos del canciller fundacional de la RFA, Konrad Adenauer, se optó por adoptar la tercera estrofa, que arranca con la frase "Unidad, Justicia y Libertad", que ahora se quiere incorporara a la Constitución. EFE 
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Una Merkel en estado puro (Análisis)

Gemma Casadevall

Karlsruhe (Alemania), 15 dic (EFE).- La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha calmado las aguas en sus filas conservadoras con el compromiso de reducir el flujo de refugiados que recibe el país, cuestión que, sin embargo, solo podrá plasmar en la práctica con el apoyo de sus socios europeos. 
La jefa del Gobierno alemán cerró hoy el congreso de dos días de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Karlsruhe (suroeste) como ganadora absoluta y con una sumisión incondicional de los suyos, que dejaron en nada las precedentes críticas internas a su gestión de la crisis de los refugiados. 
Su apuesta por una "reducción sensible" del flujo de refugiados -en un año en que Alemania ha recibido un millón de peticionarios-, sin imponer límites cuantificables al asilo, recibió la aprobación de los 1.000 delegados, con apenas dos votos disidentes. 
"Hay unanimidad en la necesidad de buscar soluciones. El león bávaro a veces ruge demasiado alto. Pero también busca la cohesión", afirmó el secretario general de la CDU, Peter Tauber, en declaraciones a la televisión pública Ard, durante el congreso. 
Baviera, el "Land" (estado federado) por el que entra en Alemania el grueso de los solicitantes de asilo, viene exigiendo la imposición de un tope o la retención antes de entrar en el país de los peticionarios de asilo sin posibilidades de que se les admita como tales. 
El líder bávaro, Horst Seehofer, presidente de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), hermanada con la CDU, insistió en ello en su intervención como invitado en Karlsruhe, con críticas más tenues que otras veces, pero igualmente firmes. 
La estrategia de Merkel para conseguir la reducción de esos contingentes pasa por medidas nacionales, europeas e internacionales, recordó la canciller ante el partido que preside desde 2000. 
"Hay que reforzar las fronteras exteriores de la UE, lograr un reparto equitativo de los contingentes de refugiados entre sus miembros y apoyar a Turquía, para que atienda en su territorio a los refugiados que tratan de llegar a Europa", resumió Tauber. 
Éstas han sido las consignas que ha defendido Merkel en cada uno de sus encuentros con los líderes de la UE, en las sucesivas cumbres de los últimos meses o en otros formatos. 
"Hay un notable grupo de socios que comparten ese parecer. Hay que avanzar hasta convencer al resto", admitió el secretario general de la CDU y hombre de confianza de Merkel. 
Hasta ahora, las iniciativas de la canciller para lograr un reparto efectivo de esos contingentes en la Unión Europea (UE) han obtenido resultados tibios. 
El aliado más entusiasta de sus propuestas es el impredecible presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, al que Merkel ve como pieza clave para que los refugiados se queden fuera del territorio comunitario a cambio de ayudas multimillonarias. 
"A Merkel le sería más fácil convencer a sus socios de la UE si adoptara nuestra propuesta de imponer límites a esos flujos. Todos sabemos que la situación actual es insostenible. Para Alemania como para Europa", afirmó a un grupo de periodista, en un aparte del congreso, el líder de las "Juventudes" de la CDU, Paul Ziemiak. 
Esta agrupación había elaborado ante del congreso una moción más cercana a las tesis de Seehofer que a las de Merkel, que finalmente retiró ante la propuesta de consenso formulada por la cúpula de la CDU. 
"Estamos satisfechos, se reconoce que Alemania no puede acoger de forma continuada semejantes flujos", apuntó Ziemiak. 
"Cada congreso de la CDU es una oportunidad para su líder para crecerse. En este hemos visto a una Merkel en estado puro, cien por cien Merkel, con capacidad de liderazgo y de consenso", comentaba, desde una posición diametralmente distinta, Günther Helge Strickstrack, un veterano en la familia de la CDU. 
Strickstrack formó tándem en el congreso con Heinz Schwarz, otro delegado que, como él, afirma no haberse perdido un solo congreso desde tiempos fundacionales del canciller, Konrad Adenauer. 
"Ha estado más 'merkeliana' que nunca, créame. Imbatible, dominando su terreno desde el minuto cero al cierre del congreso", insistía, desde su posición de "experto en congresos". EFE 
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