lunes, 14 de noviembre de 2016

Steini

Merkel desactiva el pulso presidencial con Steinmeier en formato anti-Trump

Gemma Casadevall



Berlín, 14 nov (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, desactivó hoy el pulso por la Presidencia del país con el consenso logrado en su coalición para que el próximo jefe del Estado sea su ministro de Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier. 
"Mi partido ha aceptado mi propuesta", comunicó Merkel, quien calificó a su ministro de representante del "centro político", tan experimentado en política exterior como en asuntos internos, y una persona con quien ha mantenido una "estrecha colaboración" en dos legislaturas. 
"Es un candidato excelente", reconocido dentro y fuera del país, y su designación es una "señal de estabilidad" en tiempos de "convulsiones internacionales", resumió la canciller, en lo que en medios alemanes se interpretaba como un mensaje "anti-Trump". 
Steinmeier está en las antípodas del presidente electo de EEUU, Donald Trump, por su talante conciliador y por el consenso logrado para que suceda en la Presidencia al independiente Joachim Gauck, de 76 años, quien en junio anunció que renunciaba a su reelección. 
Dos reuniones entre los líderes de las formaciones coaligadas -la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, la Unión Socialcristiana bávara (CSU) de Horst Seehofer y el Partido Socialdemócrata (SPD) del vicecanciller Sigmar Gabriel- dieron luz verde a la elección del ministro como candidato a futuro jefe del Estado. 
Steinmeier fue titular de Exteriores en la primera legislatura de Merkel (2005-2009) y repitió en la presente. Bajo el Gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder (1990-2005), fue ministro de la Cancillería y "organizador" del plan ambicioso de reformas sociales conocido como Agenda 2010. 
A ambas etapas se refirió la canciller al valorar su experiencia, en una breve comparecencia donde no aludió a los efectos que tendrá en su Gobierno el paso de Steinmeier a la Presidencia. 
Anteriormente, el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, había declinado aventurar quién será el nuevo titular de Exteriores con el argumento de que su designación corresponde "a los partidos". 
De regreso a Berlín, procedente de la conferencia de ministros de Exteriores de la UE, Steinmeier expresó su agradecimiento a los tres partidos y la "responsabilidad" con que asumía el encargo. 
Todo apunta a que logrará una mayoría más que holgada para su elección, el 12 de febrero de 2017, para un cargo representativo que no emana del voto popular, sino de la Asamblea Federal, integrada por los diputados del Bundestag y representantes de los estados ("Länder"). 
La CDU/CSU y el SPD suman 928 de los 1.260 puestos de la cámara, a los que podrían unirse 145 de los Verdes y 33 del Partido Liberal. 
Únicamente la Izquierda, con 94 puestos, y la derecha radical de Alternativa para Alemania (AfD), con 27, mantienen su propósito de presentar sus propias candidaturas. 
La concesión que supone para Merkel ceder la Presidencia a un socialdemócrata evita a la canciller la búsqueda de un candidato propio, tras dos experiencias fallidas. 
El independiente Gauck accedió al cargo en 2012 tras la dimisión por sospechas de corrupción de Christian Wulff, quien había llegado a la Presidencia veinte meses antes a propuesta de Merkel. 
Era el segundo presidente consecutivo de la CDU que dejaba el puesto prematuramente, ya que su antecesor, Horst Köhler, había renunciado en 2010 por discrepancias con la canciller. 
Merkel optó por el consenso ahora, lo que quita asperezas al complejo año electoral que será 2017, marcado por la lucha por la Cancillería en las generales previstas para el mes septiembre. 
Merkel no ha definido si optará al que sería su cuarto mandato, en medio del cisma abierto con la CSU por la política de refugiados de la canciller. Los bávaros amenazan con no respaldarla, lo que rompería la práctica de hace décadas entre formaciones hermanadas. 
Para el socialdemócrata Gabriel, la designación de Steinmeier es una solución doblemente ventajosa, porque la propuesta fue suya y porque además se libra de un eventual rival interno en su aspiración por ser candidato a la Cancillería. 
Steinmeier ya fue el aspirante del SPD en las generales de 2009 y, pese a que entonces hundió a su partido en el peor resultado de su historia, no se descartaba que quisiera volver a intentarlo, por su notable popularidad entre los ciudadanos. 
En la gran coalición todo eran elogios hacia Steinmeier, aunque de puertas adentro -según el diario "Rheinische Post"- hubo al menos un descontento: Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas y teórico aspirante a la Presidencia de haberse atrevido la CDU a presentar una candidatura propia. EFE gc/ja