SPD busca renovarse con Nahles, la primera mujer al frente de un partido histórico
Gemma Casadevall
Wiesbaden (Alemania), 22 abr (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) eligió hoy como nueva presidenta a la enérgica Andrea Nahles, la primera mujer que dirigirá el partido más antiguo de Alemania, lo que consolida el dominio femenino al frente de las formaciones parlamentarias del país.
Un 66 % de los más de 631 delegados del congreso extraordinario del SPD en Wiesbaden (oeste del país) respaldó la candidatura de Nahles, que había sido designada para el cargo por la cúpula del partido y se convirtió así en sucesora de Martin Schulz.
Su elección se produce un mes después de que, tras largas negociaciones y contra la firme oposición de algunas corrientes internas, el SPD respaldara integrar una nueva gran coalición de Gobierno con el bloque conservador de la canciller Angela Merkel.
Schulz renunció en febrero a la presidencia del partido en medio de fuertes presiones internas, en un partido con 154 años de historia y necesitado de urgente renovación para hacer frente a la caída de respaldo del electorado que sufre desde hace dos décadas.
El resultado de Nahles contrasta con el 100 % obtenido un año antes por Schulz, lo que se explica en que esta vez había una candidatura alternativa, la de Simone Lange, y también en la frustración del partido, después de haber caído en las últimas elecciones generales en su mínimo histórico, con un 20,5 %.
Nahles, de 47 años, partía como clara favorita, ya que había sido designada por unanimidad por la cúpula del partido, mientras que Lange, seis años más joven y alcaldesa de la ciudad de Flensburg, era una aspirante poco conocida.
Antes de la votación, Nahles había pedido el voto a sus delegados con una vibrante intervención en que hizo equilibrios entre su posición de partido gubernamental y las críticas a sus socios de Gobierno, además de alertar del avance de los populismos en Europa.
En su calidad de invitado de un partido hermanado europeo habló el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, quien además de arremeter contra las "recetas fáciles" del populismo alertó sobre el secesionismo catalán, que calificó de "amenaza no solo para España", sino para todo el "proyecto europeo".
Nahles alternó los ataques al presidente estadounidense, Donald Trump, con las críticas a la política migratoria del ministro alemán del Interior, el bávaro Horst Seehofer, representante del ala más derechista del bloque conservador de Merkel.
Hizo alarde de su reconocido vigor oratorio y también de la lengua afilada que la caracteriza, de acuerdo a su perfil de líder que no rehuye el riesgo de resultar a veces incluso estridente, sino que ha convertido ese factor en su señal de identidad.
Salpicó su intervención con alusiones personales, incluso a su hija de pocos años, además de saludar a su madre, presente en el congreso, y recordar sus orígenes rebeldes como líder Juventudes del partido, los "Jusos".
Su tarea inminente es renovar el partido, algo que reconoció complejo desde su posición de socio del Gobierno de Merkel, para terminar con la frase que definió su discurso: "Juntos, lo conseguiremos. Os lo prometo".
"Hoy, aquí, vamos a romper un techo de cristal", había dicho anteriormente Nahles, en alusión al hecho de que el SPD se disponía a colocar por primera vez a una mujer en su jefatura.
Estaba claro que esa iba a ser la novedad del congreso socialdemócrata, incluso aunque se hubiera producido una victoria contra pronósticos de la aspirante alternativa a la presidencia.
Ello no es realmente novedoso en Alemania, ya que Merkel dirige la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde hace 18 años, mientras que los Verdes y la Izquierda tienen a una mujer en su cúpula, lo mismo que el grupo parlamentario de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
Pero la condición de mujer no será suficiente para convertir en "histórica" a Nahles si no logra el objetivo de la renovación pendiente en un partido que en veinte años ha conocido nueve relevos en su jefatura en busca de reencontrarse con sus bases.
El duelo entre dos candidaturas era el primero que vivía el SPD desde que en 1995 el izquierdista Oskar Lafontaine arrebató la presidencia al moderado Rudolf Scharping, con un vibrante discurso en un congreso.
Cuatro años después, Lafontaine abandonó la jefatura del SPD y el puesto de ministro de Finanzas para acabar fundando su propio partido -La Izquierda-, en protesta contra la línea centrista del entonces canciller, su correligionario Gerhard Schröder. EFE
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Nahles, una combativa líder para reflotar a la socialdemocracia
Gemma Casadevall
Wiesbaden (Alemania), 22 abr (EFE).- La combativa Andrea Nahles se convirtió hoy en presidenta del cogubernamental Partido Socialdemócrata (SPD) alemán, con la misión de renovar una formación con 154 años de historia y en persistente caída de electorado.
Nahles obtuvo el 66 % de los votos en el congreso del partido celebrado hoy en Wiesbaden, un resultado alejado del 100 % obtenido un año atrás por Martin Schulz, por entonces la gran esperanza de sus correligionarios para derrotar a la canciller Angela Merkel.
El porcentaje alcanzado por Schulz era expresión de la voluntad de darse ánimos en un año electoral complejo, mientras que el obtenido por Nahles refleja la frustración del partido, que tras hundirse en su récord histórico del 20,5 % se vio abocado a reeditar otra gran coalición liderada por Merkel.
Nahles, de 47 años y exlíder de las juventudes socialdemócratas (los "Jusos"), deberá renovar el SPD desde su posición de alguien que conoce muy bien a sus bases.
La nueva presidenta ha vivido en directo cada una de las crisis de la formación, desde la escisión provocada en 1998 por Oskar Lafontaine, quien abandonó el partido para fundar La Izquierda, hasta la erosión de electorado acentuada por las legislaturas en gran coalición bajo la canciller.
Es la primera mujer al frente del SPD, lo que completa el dominio femenino de los partidos alemanes: Merkel lidera la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde el 2000; los Verdes y la Izquierda tienen a una mujer en su cúpula, lo mismo que el grupo parlamentario de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
Hasta llegar a la presidencia, la energética Nahles ha recorrido un largo camino, incluida la prórroga vivida desde su designación por unanimidad de la ejecutiva del partido, a finales del pasado febrero, hasta el congreso de hoy.
Su rápida nominación para relevar a Schulz, que renunció al cargo entre fuertes tensiones, desató críticas de las bases, recelosas de una solución desde arriba a la enésima crisis del partido.
Se optó por esperar al sí de la militancia al trabajoso pacto de coalición alcanzado con el bloque conservador de Merkel y luego a la materialización de la nueva gran coalición de la canciller.
Nahles está acostumbrada a ganar la partida con vibrantes discursos al borde de la afonía y alguna que otra frase descarada, lo que suele llevar a que se recuerde su pasado rebelde "Juso".
Como ministra de Trabajo en la anterior coalición se apuntó un logro de sello socialdemócrata, la implantación de un salario mínimo interprofesional en un país rico donde avanza la precariedad social.
Sus relaciones con Merkel no siempre han sido fáciles, pero la canciller valora su capacidad de trabajo, mientras que Nahles estima en la jefa de Gobierno el valor de la perseverancia.
Nacida en junio de 1970 en Mendig, en Renania-Palatinado (oeste), filósofa y filóloga de formación, ingresó en el SPD en 1988 y se convirtió en líder de los "Jusos" en 1995.
Militó en el ala izquierda de Lafontaine, aunque no le siguió cuando éste abandonó la jefatura del SPD y el Ministerio de Finanzas para fundar su propio partido.
Su momento más difícil fue en 2005, cuando precipitó la caída del entonces presidente del SPD, Franz Müntefering, leal al centrista Gerhard Schröder y obligado a renunciar al imponerse ella como secretaria general en lugar del candidato auspiciado por el aparato.
Nahles se arrepintió, al borde de las lágrimas, de haber derribado a su jefe, a lo que siguió su renuncia a ocupar el cargo.
Alcanzó la vicepresidencia del partido en 2017. A partir de ahí, desde ese cargo o como jefa del grupo parlamentario, Nahles ha sido una "jefa en la recámara" para un partido que, desde el adiós de Lafontaine, ha conocido nueve relevos en su presidencia.
En lo privado es tan combativa como en lo político: a los 16 años sufrió una grave lesión practicando deporte, que le dejó una notoria cojera, y su frente está atravesada por una cicatriz resultado de accidente en coche, que no le quitó su pasión por la velocidad.
Es madre de una niña de seis años, de cuyo padre está separada. EFE gc/jac
Pedro Sánchez alerta desde Alemania contra el separatismo como amenaza a Europa
Wiesbaden, 22 abr (EFE).- El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, alertó hoy desde Wiesbaden (oeste de Alemania) contra el separatismo, que calificó de "amenaza no solo para España, sino también para Europa" y contraria a los "valores" y al "proyecto europeo".
"Nosotros, el PSOE, ofrecimos el diálogo repetidamente al independentismo catalán, pero no recibimos respuesta", afirmó Sánchez, ante los delegados del Partido Socialdemócrata (SPD) alemán, cuyo congreso extraordinario elegirá a su nueva presidencia.
En lugar de responder a esas ofertas de diálogo, añadió, el independentismo optó por "romper la ley", en un país, España, que es una "democracia sólida", donde impera el estado de derecho y se respeta "la pluralidad".
Sánchez acudió al congreso de Wiesbaden en su calidad de invitado internacional de un partido hermanado al SPD y como primera estación en la gira internacional anunciada por el líder del PSOE para contrarrestar la visión que está dando el independentismo de la crisis en Cataluña.
El líder del PSOE se mostró "convencido", como aseguró están "muchos españoles", de que con su partido en el poder no se habría llegado a una situación como la actual, sino que se habrían tendido "los puentes necesarios" para evitar el desafío independentista.
El líder del PSOE dirigió esas palabras en inglés, tras un breve saludo en alemán, y arrancó su discurso aludiendo a una fotografía que, dijo, preside su despacho, con la imagen del que fuera alcalde de Berlín y, luego, canciller socialdemócrata Willy Brandt.
Aludió ahí al Berlín partido por el muro, en tiempos de Brandt en la alcaldía, y recordó los rostros esperanzados con que la población recibió al entonces presidente de EEUU, John F. Kennedy, en su legendaria visita a la ciudad dividida.
"Sus rostros no reflejaban miedo, sino optimismo y determinación", dijo, para sentenciar que la socialdemocracia representa para Europa esa esperanza.
"Cuando cede la esperanza, hay quien se aprovecha de la situación", dijo, para aludir a las diferentes fórmulas de populismo que ofrecen "soluciones fáciles a problemas complejos", sean frente al terrorismo, a la inmigración o el cambio climático.
A Nahles la respalda en pleno la cúpula del partido, que la designó el pasado febrero tras la renuncia al cargo de Martin Schulz, mientras que Lange se presenta como alternativa más izquierdista, aunque con escasas posibilidades de éxito.
Sea cual sea la vencedora, el SPD alemán colocará así a una mujer en su jefatura, por primera vez para una formación con más de 150 años de historia y ansiosa de renovarse, tras hundirse en las pasadas elecciones generales en su mínimo histórico del 20,5 %.
La presencia de Sánchez en Wiesbaden se produce a punto de cumplirse un mes de la detención en Alemania de Puigdemont, el pasado 25 de marzo, poco después de entrar en ese país por la frontera con Dinamarca.
A esa detención siguió su inmediato ingreso en la prisión de Neumünster, en el "Land" de Schleswig Holstein, cuya Audiencia Territorial decidió doce días después su puesta en libertad bajo fianza, tras desestimar el cargo de rebelión y pedir información adicional sobre el de malversación de fondos.
